
El comportamiento mecánico de los plásticos
depende de la temperatura y de la duración de los esfuerzos estáticos o la
frecuencia de los dinámicos. Al aumentar la
temperatura se hacen menos rígidos los resortes, y
los líquidos amortiguadores menos viscosos. Al
aumentar el tiempo de actuación de una tensión produce produce el mismo efecto
que el aumento de temperatura. Presentan altos
valores de resistencia sobre un intervalo d temperaturas considerables por una
parte los polímeros de alta flexibilidad como el PVC,
por otra parte los plásticos rígidos armados mediante
insertos reforzantes. Actualmente se dispone de
diagramas de líneas de alargamiento y de tensión en función del tiempo para
todos los plásticos utilizables en construcción y en todo el intervalo de
temperaturas de aplicación.
A pesar de la gran variedad en la composición y estructura que pueden presentar los distintos plásticos, hay una serie de propiedades comunes que poseen los plásticos y que los distinguen de otros materiales.
El rango de densidades de los plásticos es relativamente bajo y se extiende desde 0.9 hasta 2.3 g/cm 3 (tabla 3). Los átomos que componen los plásticos como C, H, O y N son ligeros, y por otro, las distancias medias de los átomos dentro de los plásticos son relativamente grandes
Igualmente los plásticos conducen muy mal la corriente eléctrica. Presentan resistencias muy elevadas, y por tanto, bajas conductividades. La resistencia eléctrica es función de la temperatura, y a elevadas temperaturas conducen mejor. Gracias a su elevada resistencia eléctrica los plásticos se utilizan frecuentemente como aislantes eléctricos de aparatos y conducciones que funcionan con corriente o la transportan.
Su transparencia es aprox. del 90% (relación entre la intensidad de la luz transmitida sin desviación y la luz incidente). La transparencia de los plásticos se puede perder, al menos parcialmente, por exposición a la intemperie o a cambios bruscos de temperatura.