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ROBOTICA
EDUCACIVA |
Una pequeña cucaracha robot deambula por un laberinto construido en una sala de clases, evitando toda clase de obstáculos. Sus creadores son niños y construyeron el insecto utilizando materiales que ellos mismos recolectaron, como madera, cartón y acrílico.
Esta experiencia forma parte de una nueva disciplina conocida como robótica pedagógica, estrategia educativa en la cual se unen diferentes áreas del conocimiento permitiendo que los alumnos se inicien en el fascinante mundo de la ciencia y la tecnología desde muy niños.
La idea es que los pequeños sean protagonistas de su propio proceso cognitivo gracias a la experiencia adquirida al involucrarse en la construcción de un robot.
Durante el proceso, pueden comprender fácilmente disciplinas abstractas vitales para llevar a cabo la tarea, como las matemáticas y la informática.
El pretexto es crear
robots, pero lo interesante es como los niños son involucrados, motivados y
convocados a ser los constructores de su propio conocimiento. Utilizamos este
modelo didáctico y ponemos al niño en un entorno educativo ideal para que sean
capaces de construir muchas cosas.
El trabajo se desarrolla en talleres donde los niños aprenden nociones básicas de robótica. Con materiales nutren sus mochilas, los estudiantes construyen carruseles e insectos que en la sala de clases tropiezan con pequeños androides similares a "ARTURITO", el celebre personaje de la Guerra de las Galaxias. En un ambiente lúdico los niños consiguen aprender en forma entretenida conocimientos teóricos con los que idean, diseñan, programan y mejoran sus robots.
Por ejemplo, se dan cuenta que a través de la construcción de este tipo de dispositivos la matemática tiene sentido. Problemas como la multiplicación o la división aparecen aquí como cosas bastantes concretas.
Los pequeños deben trabajar en equipo y leer cuentos de ciencia-ficción para discutir los alcances de la tecnología y formarse su propia opinión. Algunos niños parten desde los cinco años, muchos todavía no son capaces de leer y escribir o darse cuenta de la secuencia de las cosas. Con estos modelos didácticos ellos aprenden, por ejemplo, que las cosas tienen un orden. La robótica pedagógica abarca cuatro áreas: mecánica, eléctrica, electrónica e informática.
La primera etapa implica hacer un robot lo suficiente robusto para que funcione conectado a un PC. Luego –con pequeños motores- los niños los animan y establecen un puente de comunicación entre el computador y el robot. Finalmente, aprenden el lenguaje informático necesario para programarlos y operarlos.
Primero tienen que
determinar si el proyecto es viable, presentando su idea en Word o Paintbrush.
Deben pedir información a las ferreterías o negocios del ramo sobre cuanto
cuestan los motores, la disponibilidad que hay, cuanto tardan en llegar, etc. Así
aprenden a resolver cálculos y desarrollan el lenguaje matemático, grafico e
informático. La disciplina explota la natural curiosidad de todo niño que lo
lleva a desarmar sus juguetes para ver como están construidos. Con computadores
en desuso, los alumnos realizan verdaderas autopsias para saber de que murió el
equipo. Durante ese proceso aprenden distinguir chips, discos duros y las
tarjetas que dan vida a estas maquinas.
"Los alumnos refuerzan el razonamiento lógico, aprenden a resolver problemas y desarrollan el lenguaje matemático gráfico e informático ".
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Jorge Cataldo Galdames |