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RICARDO ROCHA Detrás de la
Noticia
Ricardo Rocha
MÉXICO, un país donde las perspectivas en
el 2003 cambian dramáticamente, a partir del Gran Pacto Nacional que acaba de
lograr el presidente Vicente Fox, en los últimos días del año, con los
principales actores políticos y económicos de la nación. Participaron en él
los 11 dirigentes de los partidos con registro ante el IFE, el propio
Instituto Federal Electoral por votación unánime de todos sus consejeros. Se
incluyen también las figuras de los principales capitanes del sector privado:
el CCE, Canacintra, Concamin, Concanaco y el Consejo Mexicano de Hombres de
Negocios. El compromiso adquirido por el sector académico donde destacan la
UNAM, el IPN, todas las otras instituciones públicas de educación superior y
las principales universidades del sector privado como el TEC de Monterrey, la
Ibero, la Panamericana y otras con verdadera relevancia, refleja por su
propia diversidad la amplia capacidad de convocatoria del Presidente y su
nuevo equipo. Son varios los factores que han
contribuido a la construcción del pacto. A saber: - La reconformación del
gabinete presidencial en la que sólo permanecieron cuatro de los secretarios
de Estado designados por Fox al inicio de su mandato. El hecho de haber incluido a estas
alturas a tres figuras indiscutibles del sector académico e intelectual, dos
líderes sociales de enorme respetabilidad y complementando todo con el
ascenso y reacomodo de los funcionarios que mejor calificaron, le ha cambiado
el rostro al gobierno foxista, sobre todo porque tres prominentes panistas
están ahora allí, lo que sin duda ha mejorado sustancialmente las relaciones
del Presidente con su propio partido. - La decisión presidencial de
comprometerse a no participar y menos aún favorecer al PAN en el proceso
electoral del 2003 sin duda ha fortalecido a la propia Presidencia. Si
agregamos el compromiso de entregar al IFE toda la información
correspondiente a "Amigos de Fox", no hay duda que estas acciones
le están dando al Presidente un respaldo similar al del inicio de su
gobierno. Sólo que esta vez más sólido, por la suma de experiencias de dos
años y la madurez mostrada al convocar a este Gran Pacto Nacional. - Uno de los primeros logros es el
rescate de los trabajos para la reforma del Estado, coordinados por Porfirio
Muñoz Ledo durante los cinco meses transcurridos del 2 de julio al 1 de
diciembre del 2000. Esos trabajos se fueron prácticamente al bote de la
basura. Rescatarlos ha sido un acierto, más aún cuando hay un acuerdo con el
Congreso para que una comisión mixta de sociedad y legisladores trabaje ya en
la redacción misma de un proyecto de una nueva y moderna Constitución que
quedaría lista hacia finales de este mismo 2003. - El pacto de no agresión con los
medios es igualmente importante. La redacción del texto en este punto es
impecable. Separa perfectamente lo que significa el respeto mutuo sin
desgastes distractivos de lo que es el ejercicio responsable pero pleno de la
libertad de expresión. El hecho de que el gobierno reconozca que no sólo
tolera la crítica sino que la considera una aportación inteligente para sus
tareas de gobierno es un paso muy importante. - No sobrecalentar ni adelantar el
2006. Este es otro de los grandes acuerdos del GPN. Ya era hora de poner un
alto a un ejercicio inútil que estaba además imponiendo un alto costo para el
país en todos los órdenes. Esperemos que gobierno, partidos y medios sepan
respetar este compromiso a fin de que cada quien pueda concentrarse en sacar
adelante su tarea. - El pacto de colaboración entre el
gobierno de Vicente Fox y el del Distrito Federal que encabeza López Obrador
es otro de los signos más alentadores de este acuerdo. Se trata de las dos
figuras más importantes en el escenario político. Los dos son carismáticos,
los dos polémicos, ambos con arrastres y apoyos populares indiscutibles. Pero
las disputas eventuales no les estaban favoreciendo a ninguno de los dos.
Demasiados ríos de tinta y espacios en los medios electrónicos. Por todo
ello, la fotografía del abrazo de ambos luego de concluida la ceremonia del
GNP en el Palacio Nacional fue uno de los momentos más felices y vibrantes de
la jornada. - Otro apoyo fundamental para el
pacto es el conseguido con los señores de la banca comercial. El compromiso
de reducir sus utilidades para poder aportar créditos que incentiven micro,
pequeña y mediana empresa es una muestra palpable del alto sentido patriótico
de los banqueros. Porque se trata de impulsar cuanto antes la creación de
empleos que se estaba convirtiendo en un asunto de seguridad nacional. Ahora,
gracias al pacto, no solamente se podrán crear el millón de empleos por año,
prometidos en campaña, sino que se podrán recuperar los que no se pudieron
crear en los dos primeros años de gestión. México establecerá en el 2003 un
verdadero récord mundial con la creación de tres millones de empleos. - Pero lo que a mí más me llama la
atención es la decisión expresa en el GPN de revisar a fondo el modelo
económico. Lo cual, de acuerdo con los lineamientos estipulados no quiere
decir que se trata de resquebrajar lo logrado ni de abstraerse ilusamente de
una globalización por demás inevitable. Lo pactado significa ahora la
posibilidad de ajustar pequeños y grandes mecanismos de todos los sectores
productivos y financieros para adecuarlos a la realidad actual y las
prospectivas inmediatas. En pocas palabras un modelo mexicano para México. Sólo así se podrán implementar
tareas y reformas estructurales tan urgentes como la eléctrica, la fiscal
integral, la de telecomunicaciones, la revisión y adecuación del TLC y la
concreción de un Plan Maestro de Desarrollo que perfile claramente el rumbo
del país para los años que vendrán. - Finalmente, el logro máximo de
este Gran Pacto Nacional es la definición en pocas palabras del documento
denominado Prioridades Nacionales, donde se establecen claramente cuáles son
los principales objetivos del país: disminución de la pobreza en un 70% al
término del sexenio; implementación urgente de la Revolución Educativa;
eliminación absoluta de fenómenos sociales tan vergonzantes como
discriminación, injusticia, abusos y violaciones a los derechos humanos;
garantizar los más altos niveles de eficiencia y cobertura en todos los
servicios de salud y finalmente, reforzar el concepto de soberanía sobre todo
con el gobierno de Estados Unidos en las condiciones diplomáticas, decididas,
pero muy inteligentes que se proclaman en este Gran Pacto Nacional. - Que por cierto es obviamente un
cuento. Un cuento de Navidad que quise compartir con ustedes a propósito de
estos días de buenos deseos. Total, se vale soñar. ¿O no? PS. `Detrás de la Noticia` volverá
a aparecer el próximo 13 de enero. Felicidades de todo corazón. ¡Y que nos
vaya la mitad de bien en 2003! FUENTE: El Universal |