RICARDO ROCHA

 

Detrás de la Noticia

Ricardo Rocha
El Universal
Lunes 23 de diciembre de 2002
Primera sección

 

 

MÉXICO, un país donde las perspectivas en el 2003 cambian dramáticamente, a partir del Gran Pacto Nacional que acaba de lograr el presidente Vicente Fox, en los últimos días del año, con los principales actores políticos y económicos de la nación. Participaron en él los 11 dirigentes de los partidos con registro ante el IFE, el propio Instituto Federal Electoral por votación unánime de todos sus consejeros. Se incluyen también las figuras de los principales capitanes del sector privado: el CCE, Canacintra, Concamin, Concanaco y el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios. El compromiso adquirido por el sector académico donde destacan la UNAM, el IPN, todas las otras instituciones públicas de educación superior y las principales universidades del sector privado como el TEC de Monterrey, la Ibero, la Panamericana y otras con verdadera relevancia, refleja por su propia diversidad la amplia capacidad de convocatoria del Presidente y su nuevo equipo.

Son varios los factores que han contribuido a la construcción del pacto. A saber: - La reconformación del gabinete presidencial en la que sólo permanecieron cuatro de los secretarios de Estado designados por Fox al inicio de su mandato.

El hecho de haber incluido a estas alturas a tres figuras indiscutibles del sector académico e intelectual, dos líderes sociales de enorme respetabilidad y complementando todo con el ascenso y reacomodo de los funcionarios que mejor calificaron, le ha cambiado el rostro al gobierno foxista, sobre todo porque tres prominentes panistas están ahora allí, lo que sin duda ha mejorado sustancialmente las relaciones del Presidente con su propio partido.

- La decisión presidencial de comprometerse a no participar y menos aún favorecer al PAN en el proceso electoral del 2003 sin duda ha fortalecido a la propia Presidencia. Si agregamos el compromiso de entregar al IFE toda la información correspondiente a "Amigos de Fox", no hay duda que estas acciones le están dando al Presidente un respaldo similar al del inicio de su gobierno. Sólo que esta vez más sólido, por la suma de experiencias de dos años y la madurez mostrada al convocar a este Gran Pacto Nacional.

- Uno de los primeros logros es el rescate de los trabajos para la reforma del Estado, coordinados por Porfirio Muñoz Ledo durante los cinco meses transcurridos del 2 de julio al 1 de diciembre del 2000. Esos trabajos se fueron prácticamente al bote de la basura. Rescatarlos ha sido un acierto, más aún cuando hay un acuerdo con el Congreso para que una comisión mixta de sociedad y legisladores trabaje ya en la redacción misma de un proyecto de una nueva y moderna Constitución que quedaría lista hacia finales de este mismo 2003.

- El pacto de no agresión con los medios es igualmente importante. La redacción del texto en este punto es impecable. Separa perfectamente lo que significa el respeto mutuo sin desgastes distractivos de lo que es el ejercicio responsable pero pleno de la libertad de expresión. El hecho de que el gobierno reconozca que no sólo tolera la crítica sino que la considera una aportación inteligente para sus tareas de gobierno es un paso muy importante.

- No sobrecalentar ni adelantar el 2006. Este es otro de los grandes acuerdos del GPN. Ya era hora de poner un alto a un ejercicio inútil que estaba además imponiendo un alto costo para el país en todos los órdenes. Esperemos que gobierno, partidos y medios sepan respetar este compromiso a fin de que cada quien pueda concentrarse en sacar adelante su tarea.

- El pacto de colaboración entre el gobierno de Vicente Fox y el del Distrito Federal que encabeza López Obrador es otro de los signos más alentadores de este acuerdo. Se trata de las dos figuras más importantes en el escenario político. Los dos son carismáticos, los dos polémicos, ambos con arrastres y apoyos populares indiscutibles. Pero las disputas eventuales no les estaban favoreciendo a ninguno de los dos. Demasiados ríos de tinta y espacios en los medios electrónicos. Por todo ello, la fotografía del abrazo de ambos luego de concluida la ceremonia del GNP en el Palacio Nacional fue uno de los momentos más felices y vibrantes de la jornada.

- Otro apoyo fundamental para el pacto es el conseguido con los señores de la banca comercial. El compromiso de reducir sus utilidades para poder aportar créditos que incentiven micro, pequeña y mediana empresa es una muestra palpable del alto sentido patriótico de los banqueros. Porque se trata de impulsar cuanto antes la creación de empleos que se estaba convirtiendo en un asunto de seguridad nacional. Ahora, gracias al pacto, no solamente se podrán crear el millón de empleos por año, prometidos en campaña, sino que se podrán recuperar los que no se pudieron crear en los dos primeros años de gestión. México establecerá en el 2003 un verdadero récord mundial con la creación de tres millones de empleos.

- Pero lo que a mí más me llama la atención es la decisión expresa en el GPN de revisar a fondo el modelo económico. Lo cual, de acuerdo con los lineamientos estipulados no quiere decir que se trata de resquebrajar lo logrado ni de abstraerse ilusamente de una globalización por demás inevitable. Lo pactado significa ahora la posibilidad de ajustar pequeños y grandes mecanismos de todos los sectores productivos y financieros para adecuarlos a la realidad actual y las prospectivas inmediatas. En pocas palabras un modelo mexicano para México.

Sólo así se podrán implementar tareas y reformas estructurales tan urgentes como la eléctrica, la fiscal integral, la de telecomunicaciones, la revisión y adecuación del TLC y la concreción de un Plan Maestro de Desarrollo que perfile claramente el rumbo del país para los años que vendrán.

- Finalmente, el logro máximo de este Gran Pacto Nacional es la definición en pocas palabras del documento denominado Prioridades Nacionales, donde se establecen claramente cuáles son los principales objetivos del país: disminución de la pobreza en un 70% al término del sexenio; implementación urgente de la Revolución Educativa; eliminación absoluta de fenómenos sociales tan vergonzantes como discriminación, injusticia, abusos y violaciones a los derechos humanos; garantizar los más altos niveles de eficiencia y cobertura en todos los servicios de salud y finalmente, reforzar el concepto de soberanía sobre todo con el gobierno de Estados Unidos en las condiciones diplomáticas, decididas, pero muy inteligentes que se proclaman en este Gran Pacto Nacional.

- Que por cierto es obviamente un cuento. Un cuento de Navidad que quise compartir con ustedes a propósito de estos días de buenos deseos. Total, se vale soñar. ¿O no?

PS. `Detrás de la Noticia` volverá a aparecer el próximo 13 de enero. Felicidades de todo corazón. ¡Y que nos vaya la mitad de bien en 2003!

 

FUENTE: El Universal

 

 

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1