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Rosaura Hernández Rodríguez y Raymundo César Martínez García El Colegio Mexiquense AC Historia prehispanica de malinalco La historia prehispánica de Malinalco se puede elaborar con lo
que otros pueblos, de manera indirecta, escribieron acerca de ese lugar. ¿Qué
dijeron, o cómo se expresaron sobre su propia historia sus más antiguos
pobladores? Todavía no lo sabemos, pero es de suponer que sí utilizaron
pinturas para guardar memoria de su pasado y mitos. Así lo sugiere un relato
referente al tiempo en que gobernó Moctezuma Xocoyotzin. Cuado los españoles
llegaron a las costas del golfo de México, el soberano tenochca convocó a los
pintores más ancianos de Malinalco, del Marquesado y de Chalco, para
preguntarles si tenían noticias que sus antepasados les hubiesen transmitido
acerca de hombres que habrían de venir y si las descripciones correspondían a
los dibujos que los tlacuilos de Moctezuma hicieron de los españoles, y en
respuesta a ello: Los de Malinalco sacaron una pintura y se la mostraron [a Moctezuma]
en la cual estaban pintados unos hombres con un ojo en la frente como
cíclopes y le dijeron que sus antepasados les dijeron que aquellos [los
cíclopes] habían de venir a esta tierra y la habían de poseer. Los del
Marquesado le dijeron y mostraron una pintura estaban unos hombres medio
peces, de la cintura abajo y le dijeron que aquellos habían de venir a esta
tierra. Otros le mostraron unos hombres pintados medio hombres, medio
culebras. En fin, ninguno mostraba cosa que acudiese a la pintura que
deseaba. 1 Prescindiendo de los códices prehispánicos de Malinalco -que
no se conservaron o no han llegado a nuestras manos-, encontramos varias
referencias a este lugar en las obras escritas en Nueva España durante los
siglos XVI y XVII. Con estas fuentes de información, escritas en lengua
náhuatl, hemos coleccionado piezas de un rompecabezas que tratamos de armar:
podemos situar históricamente esta población cuando mantuvo contacto con
personajes acontecimiento del Altiplano Central, desde que varios grupos
humanos salieron de la región de Chicomoztoc Teoculhuacan Quinehuayan
Amaqueme, siendo copartícipes en las migraciones que tuvieron lugar a raíz
del desmembramiento del señorío mesoamericano conocido como Tula. El derrumbe de Tula ha sido interpretado de diversas maneras.
Hay posiciones que sustentan que fue el resultado de invasiones por parte de
grupos "chichimecas"; otros argumentan que se debió cambios
climáticos que replegaron a los agricultores más septentrionales e, incluso,
se atribuye la caída a un crecimiento de las ciudades satélites de Tula
(Tajín, Xochicalco, Teotenango, etcétera) que terminó por despojarle del
control de las principales rutas de comercio. Probablemente el fenómeno no se
deba a un solo factor, sino a la conjunción de varios de ellos. En la tradición de estos pueblos migrantes, Chicomoztoc es el
lugar de su origen. Lo diferentes relatos dl itinerario que siguieron hacia
el sur consevan los nombres de las tribus que los acompañaron en parte del
recorrido, de los caudillos guías, y de los sitios por donde pasaron, así
como datos sobre el número de años que permanecieron en cada lugar, los
pueblos que iban encontrando, etcétera. Por ejemplo, en los Anales de
Tlatelolco están registrados los nombres de las diferentes tribus que peregrinaron,
así como el nombre de sus guías (Cuadro 1). No es el caso de la
"Historia de los mexicanos por sus pinturas", que se limita a
señalar los nombres de las tribus y de los dioses (Cuadro 2). CUADRO 1 Tribus Guias 1 Azcapotzalcatl Matlacouatl 2 Ochimilcatl Cuauhquilaztli 3 Chalcatl Chichimecatecuhtli 4 Colhua Mazatl 5 Uexotincatl Mazaolahuatl 6 colhuacatl Cuuhtechpela 7 Cuitlahuacatl Yoyauhtli Xihuitl 8 Mixquicatl Xalpanecatl 9 Cuauhnahuacatl Pechitl 10 Cochixcalt Tlecuilina 11 Matlatzincatl Tecpa 12
Malinalcatl Citlalcouatl CUADRO 2 Tribus Dioses 1 Xuchimilcas Quilazti 2 Cuitlahuac Amimitl 3 Chalco Tezcatlipoca 4 Tacuba, Coyohuacan Ocoteutli [y Azcapotzalco, que era dios de los que también eran tepanecas matlazincas] De los peregrinantes que guardaron la tradición de haber
salido de la región mítica, podemos identificar a tres grupos directamente
relacionados con Malinalco y Ocuilan. En primer lugar debemos de anotar a los
Culhua, quines guiados por Cuauhtexpetla, fueron los primeros en arrivar a los
lagos del Altiplano Central y establecer un gobierno bajo el sistema de
Tlatocayoel. El segundo grupo peregrinante es el encabezado por Xolotl,
caudillo a quien se menciona, en ocasiones, como el guía que saco a lo
Chichimecas de Chicomoztoc. Un tercer grupo correspondería a los Aztlanecas, después
conocidos como Tenochcas o Mexicas. Ellos tomaron su primer nombre del sitio
de donde partieron: Aztlan, ubicado posiblemente también allende la frontera
norte de Mesoamérica. El orden en que hemos colocado a estos grupos peregrinantes
corresponde a la secuencia en que establecieron sus gobiernos en el área
lacustre del altiplano mexicano. Hay que tomar en cuanta también que los
grupos anotados en los cuadros no partieron al mismo tiempo de Chicomoztoc.
La salida de las tribus o grupos no tuvo tempos definidos. Los tres que hemos
escogido para este artículo, son los que están relacionados con nuestra área
de estudio. Los culhuas En las crónicas e historias escritas durante los primeros años
de vida novohispana, encontramos que fueron los culhuas toltecas quienes
guardaron el recuerdo de su llegada a la región de los lagos del Altiplano
Central. Estas remembranzas fueron recuperdas por el historiador chlca
Domingo de San Antón Muñón Chimlpahin, quien escribió en el siglo XVII, en
náhuatl, sus famosos Anales. Entre las Relaciones que contiene esos Anales se
encuentra el Memorial Breve acerca del la ciudad de Culhuacan. Como de ese
lugar partieron colonizadores hacia Malinalco, entroncaremos en el lugar
correspondiente la historia de Malinalco con la de Culhuacan (ubicada
geográficamente en el actual Distrito Federal). Los culhuas se decían herederos de la cultura tolteca. Sus
antecedentes mítico-históricos empiezan desde los tiempos de la
peregrinación, antes de llegar a Tula, posiblemente a raíz de la salida de
Teoculhuacan. Los que salieron de esa región mítica, lo hicieron bajo la
dirección de tres jefes sucesivos, siendo el último de ellos Huemac, a quien
le tocó presenciar la última época de Tula. De esta capital, Huemac pasó a
Chapultepec, donde murió. La secuencia histórica nos lleva a otro personaje relacionado
con Huemac. Se trata de Nauhyotl, quien subió al trono de Tula en 10
tochtli-930 y murió en 12 calli-940. Aparece otra vez en 1 tecpatl-1064
encabezando a los viajeros culhuas. Muere como rey de Culhuacan en la fecha 1
tecpatl-1072. De este Nauhyotl se dice que fue rey de los culhuas, a quienes
gobernó en Tula por 16 años y 40 en Culhuacan. Además, fue padre de
Cuauhtexpetlatzin, señor que llegó en el año 1127 a Culhuacan, desde donde
envió unos vasallos a poblar Ocuilan y Malinalco y cuya muerte ocurrió dos
años después de haber ordenado ese poblamiento, es decir, en 1129. Los migrantes de cultura tolteca exploraron una vasta región y
encontraron lugares ya habitados por xochimilcas y otros por los de
Atlacuihuayan (actualmente Tacubaya, D.F.); estos últimos podrían ser de
origen tepaneca. Entre las poblaciones econtradas por los culhuas, que
después quedaron sujetas a ellos, se cuentan seis: Xochimilco, Cuitlahuac,
Mizquic, Coyohuacan, Ocuilan y Malinalco. Esto sucedió por 10 tochtli
(conejo), correspondiente en años cristianos a 670. Estos poblados quedaron
bajo el dominio del señor de Culhuacan. No queda muy claro en qué consistió
esa sujeción, si comprendía aspectos políticos, económicos, culturales y
militares, o únicamente acataba uno de ellos. La llegada de los culhuas
representó un nuevo orden político para los habitantes ya establecidos
anteriormente. Cuando llegó Nauhtotl al segundo Culhuacan, el problema
político fue que lo reconocieran como gobernante de origen tolteca, a lo que
se rehusó el caudillo chichimeca Xolotl, quien, según los culhuas, arribó al
altiplano por esa época. Por ese motivo hubo guerra ente Xolotl y Nauhyotl.
La versión del tetzcocano don Fernando de Alva Ixtlilxochitl, registra que a
los ocho años de que llegaron los seis señores acompañantes de Xolotl,
arribaron Nauhyotl y Pochotl. La nueva Culhuacan fue la cabecera cultural por
excelencia; basó su poder y prestigio en sus antecedentes toltecas. Logró
consolidar su gobierno en un tiempo equivalente al del gobierno de quince
tlatoanis después de fundada esta segunda cabecera tolteca y mantuvo su
prestigio mientras no surgió otro centro más poderoso políticamente
(Azcapotzalco, señorio fundado por Xolotl). Los nexos entre Culhuacan y
Malinalco abarcaron los gobiernos de Nauhyotl y Cuauhtexpetlatzin. Los chichimecas Como anotamos en párrafos anteriores, los chichimecas
acaudillados por Xolotl llegaron después de los culhuas al altiplano. Veamos
qué dicen las historias acerca de ellos. En ocasiones se menciona a Xolotl
como el guía que sacó a los chichimecas de Chicomoztoc. Llevó consigo a
"seis señores capitanes suyos", de los cuales, el quinto señor se
llamó Iztacmic y el sexto Tecpa. Se señala que de ellos descienden los
mazahuas, matalzincas y malinalcas. A los ocho años de su llegada vinieron
otros "capitanes", Nauhyotl y Pochotl, de los cuales descienden los
de Culhuacan y los de Toluca. Años más tarde, el mismo Xolotl, en compañía de su hijo
Nopaltzin, explotó y tomó posesión de un vasto territorio. Partió de
Tenayuca, siempre buscando los cerros más altos: llegó a Yocotl, "que es
en el pueblo de Xocotitlan", y de ahí se fue a Malinalco. Posteriormente
se dirigió hacia el oriente y sur, al monte Itzucan; después salió por
Cahuacan y Xocotitlan hasta regresar al lugar por donde había empezado su
recorrido, Tenayuca. Al parecer, los chichimecas, al pasar por Malinalco,
realizaron el mismo rito que venían celebrando en los montes y cerros más
prominentes de la región: una vez en la cima de las elevaciones lanzaban
flechas hacia cada uno de los puntos cardinales y encendían fuego a un atado
de hierbas en señal de toma de posesión. Según Ixtlilxochitl, los culhuas ocuparon la cuenca de México
"desde hacia 78 años" de la destrucción de Tula y 73 de que Xolotl
gobernara en esta tierra, cuando los culhua toltecas se iban juntando en
Culhuacan, "[...] haciendo edificios y reedificando algunos lugares
arruinados de sus pasados, [entonces] acordó Xolotl a demandarlos que la
tributaran y reconocieran por gran señor... ", a lo cual los culhuas se
negaron rotundamente. Entonces Xolotl envió a un gran ejército con su hijo
Nopaltzin a la cabeza, los destruyó y mató "por su persona" a
Nauhyotl. Los señores chichimecas, Xolotl y Nopaltzin, nombraron como rey de
Culhucan a Achitometl, nieto de Topiltzin e hijo de Pochotl, ambos de linaje
tolteca. Otra versión que se ocupa de las migraciones chichimecas es la
Historia tolteca chichimeca. Esta fuente documental registra que los tolteca
chichimeca partieron de Culhuacatepeque y que llegaron a Tollan el año 1
tecpatl. Huemac (el personaje histórico) los hizo pelear entre sí, por lo
cual se dividieron. Los nonoalca abandonaron Tula y los tolteca chichimeca
permanecieron en esa ciudad 15 años, después de los cuales siguieron
peregrinando; pasaron por Xillotepec y durmieron en Xiquipilco el día 11
ozomatli. Del último poblado pasaron a Nonohualco y a Tula, y regresaron a
dormir a Xiquipilco. El día XII malinalli los chichimecas, con Moquihuix (no
era el gobernante tlatelolca del siglo XV) a la cabeza, salieron de
Xiquipilco y fueron a dormir a Quauhnahuac. Continuaron su recorrido por
otras poblaciones; aquí sólo mencionaremos las correspondientes al Estado de
México (actual). Dejaron Cuauhnahuac, fueron a Tlacopan, a Cuahuacan, a
Cuauhtitlan, a Mazahuacan... a Ticalco... a Malinalco y a Quauhnahuac. Al parecer, el grupo e chichimecas al que se refiere la
Historia tolteca chichimeca, transitó por lo que hoy son poblados
mexiquenses, sin registrar ningún acontecimiento en especial. Su meta fue
otra: llegar a la región poblano tlaxcalteca, visitar los santuarios y
recuperarlos para la cultura tolteca, ya que estaban en poder de los olmecas
xicalana. Es otra historia. Por lo pronto, el paso de estos chichimecas nos
indica que los poblados que recorrieron ya existían con los topónimos nahuas
que ellos indican. Nuevamente, Malinalco figura como lugar periférico y como
escala para llegar a Cuauhnahuac. Los aztlanecas A este grupo lo hemos colocado en tercer lugar entre los que
arribaron al Altiplano Central. Los aztlanecas fueron conocidos después como
mexicas o tenochcas y existes varias versiones respecto a su peregrinación.
Su lugar de origen fue Aztlan, lugar ubicado por Paul Kirchhoff en Michoacán.
Durante la peregrinación de esos aztlanecas, se desprendieron dos
"cuadrillas" que siguieron distintos caminos , pero coincidieron al
final en Malinalco. Una de esas "cuadrillas" fue la de Malinalxochitl,
hechicera hermana de Huitzilpochtli que se transformaba en diferentes
animales y molestaba a los peregrinantes, por lo cual los seguidores de
Huitzilopochtli se confabularon contra ella y decidieron abandonarla en
Pátzcuaro. Según los Anales de Tlatelolco, mientras los aztlanecas caminaban,
hubo ochenta días de neblina y varios grupos se extraviaron; algunos llegaron
a Chalco, otros a Cuauhtitlan, a Huexotzinco y a Matlatzinco. Diferentes
crónicas aportan sus propias versiones relativas a este suceso: según la "Historia
de los mexicanos por sus pinturas", los chichimecas tomaron una mujer y
la llevaron a Michoacán, de donde proceden todos los de dicho lugar. La mujer
se unió con Chimalcuauhtli y tuvieron un hijo que recibió el nombre de Copil,
el cual fue sacrificado y su corazón enterrado "do dijeron
Tenochtitlan" y después fue fundada la ciudad de México. La cabeza la
enterraon en Tlachtonoco. El mismo hecho se relata en el Memorial Breve de
Culhuacan, registrándose la fecha del suceso: 1 tecpatl-1064; fue entonces
cuando los que salieron de Aztlan abandonaron a Malinalxochtl en Pátzcuaro,
Michoacán, y de ese lugar salió para establecerse en Malinalco, que antes de
su llegada se llamó Texcaltepec. La mujer llevó a "sus macehuales",
que después se llamaron malinalcas. El otro grupo que se desprendió de los aztlanecas fue el de
tres individuos llamados Nahuatzin, Tenantzin y Chiauhtototl, quienes se
apartaron del grueso de los peregrinos cuando estaban cerca de Ecatepec, en
un lugar llamado Nepopohualco, que quiere decir "contadero". Los
tres personajes fueron a poblar Malinalco. Aunque sus nombres quedaron
registrados en la historia, no se menciona qué hicieron en ese lugar. Conquista tenocha Las historias guardan silencio desde la época que dejamos
renglones arriba, que corresponde a los inicios de la historia de los
aztlaneca en su "tierra prometida", Tenochtitlan. No conocemos
detalles de las relaciones entre los tenochcas y las ciudades de los brujos
del sur, hasta que el militarismo de la Triple Alianza extendió sus
tentáculos hacia las regiones que significaban un peligro para su hegemonía.
Había que cuidar las fronteras con los michuaques por el oeste y por el sur
con el territorio de los actuales estados de Guerrero y Morelos, habitados
por los chontales y tlahuicas, respectivamente. Los nombres de estas tribus
los encontraremos en las listas de pueblos conquistados por los tlatoanis de
Tenochtitlan. Si hemos de creer en la intervención del famosos cihuacoatl
Tlacaelel (consejero y complemento del tlatoani en el aspecto
político-ideológico), admiraremos la estrategia de este personaje para
obtener el dominio de sus vecinos. Tlacaelel pensó en todo: tributos, mano de
obra, gente para sacrificar en honor de los dioses y tierras para colonizar.
En todas estas maniobras figuran los nombres de Ocuilan, Malinalco y
poblaciones vecinas con cuyos nombres se amplía el mapa de los dominios
tenochas. Para esto tuvieron que pasar poco más de cien años, hasta que
lograron unirse las cabeceras de Tenochtitlan, Tetzcoco y Tlacopan, además de
otras poblaciones menores, para hacer sucumbir a la ciudad que los había
tenido sometidos, Azcapotzalco, la capital tepaneca, aquella cuyo surgimiento
favoreció Xolotl. No es sino hasta la segunda década del siglo XV cuando el
soberano tenocha Izcoatl y sus aliados, festejan la victoria sobre
Azcapotzalco. Una de las variadas formas de celebrar su triunfo fue concede
"títulos nobiliarios", dignidades militares, o quizá algunas
sacerdotales, a personajes que empeñaron su esfuerzo por alcanzar el triunfo
sobre los tepanecas. En esas listas de dignidades y de tierras repartidas
aparecen "palabritas" que nos recuerdan a Malinalco y Ocuilan.
Empecemos con las listas de Izcoatl (gobernó de 1425 a 1437). En ellas
encontramos el título o dignidad sacerdotal Citlalcouat es el cargo o
dignidad sacerdotal del jefe que guió a los malinalcas desde Chicomoztoc. El
tiempo transcurrido entre la salida de este lugar y la victoria de Izcoatl
sobre los tepanecas de Azcapotzalco, podría calcularse en más de cien años,
mismos que dudamos viviera el guía de los malinalcas. Así pues, la palabra
Citlalcouatl puede indicar algún título religioso o gubernamental. Esta
última acepción es la que quiso darle Axayacatl, cuando en el año 155,
después de la fundación de Tenochtitlan, "hace señor" de Ocuilan, a
Citlalcoatzin (podría ser el año 148). Por esos años, un Tlatohuani de
Ocuilan pidió en matrimonio a una hija de Axayacatl, la número 17, cuyo
nombre no se conoce. Las fuentes históricas que registran lo acontecido durante el
gobierno de Axayacatl, reportan que en el paso de 9 acatl-10 tecpatl, se
conquistó Ocuilan, Tenancingo y se destruyó a los cuauhnahuacas. También
fueron derrotados los de Chontalcoatlan. Después de la conquista hecha por la
Triple Alianza, encabezada por los tenchca, los pueblos sureños del Estado de
México sufrieron la conquista española. Conquista Española Según el historiador tezcocano Ixtilxochitl, durante el sitio
de Tenochtitlan llegaron al campamento español unos embajadores de
Cuauhnahuac y dieron aviso a Ixtlilxochitl, señor de Tetzcoco, que los de
Malinalco y Cuixco les hacían guerra, que reuniera a pueblos circunvecinos y
le pidieran a Cortés enviar algunos españoles e indios que juntos fueran a
favor de los de Cuauhnahuac. El capitán español envió a Andrés de Tapia, y
entre españoles e indios aliados, reunieron casi 40 mil hombres que fueron
sobre Malinalco, que era "ciudad muy grande". Cuando este
contingente regresó a México, se enteraron que los de Toluca se quejaban de
que sus vecinos, los matlatzincas, les hacían agravios y no les permitían
ayudar a los españoles. Entonces Cortés envió a Sandoval con 18 caballos,
cien peones y muchos amigos que Ixtlilxochitl, el señor tetzcocano, reunió y
que eran "sesenta mil hombres". Sandoval tardó tres días hasta
llegar al río Chicnahuapan. Después de pelear y matar a muchos indios,
llegaron a Malinalco y lo cercaron; su sometimiento resultó largo y costoso. La historia de Ocuila y Malinalco abre los caminos de la
microhistoria para continuar la secuencia la secuencia de los acontecimientos
ocurridos en esas bellas poblaciones. Conclusiones La población de Malinalco posee una historia muy antigua; en
lo tocante al periódico prehispánico, las fuentes que poseemos para su
estudio son códices, historias y crónicas en letra latina del periodo
novohispano, así como los testimonios recientemente generados por la
arqueología. No obstante, tanto los códices como los escritos novohispanos
centran su atención en otros grupos o poblaciones, predominantemente de la
Cuenca de México, los actuales estados de Puebla e Hidalgo, razón por la cual
las referencias a Malinalco no son muy numerosas, pero si significativas. Para el periódico posclásico (900-1521), podemos decir que
Malinalco se vio afectado por movimientos migratorios que modificaron la
conformación de la población original (colhuas, chichimecas y aztlanecas).
Los grupos que inmigraron para asentarse en Malinalco, o que tocaron este
poblado como parte de su itinerario, decían ser originarios de Chicomózoc,
"lugar de las siete cuevas". Respecto a ellos, quizá los
matlatzincas fueron sus primeros habitantes y el grupo nahua, aunque antiguo
en la región, sería posterior. Cuando los colhuas llegaron al Valle de México, establecieron
un Tlatocayotl y uno de sus señores, Cuauhtexpetlatzin, ordenó a parte de sus
vasallos ir a poblar Ocuilan y Malinalco. Más tarde, los chichimecas, con
Xolotl a la cabeza, llegaron a la Cuenca de México provenientes de la zona
hidalguense, se establecieron en Tenayuca y efectuaron una delimitación
territorial en la que quedaron inmersos lugares como Jocotitlán, el
Xinantécatl y Malinalco. Como se puede apreciar, hubo contactos con pueblos
del altiplano, aunque aún es difícil establecer las características de dichas
relaciones, el peso político, económico, demográfico o ritual que tuvieron. Tras colhuas y chichimecas, los aztlanecas arribaron al centro
de México, y en el relato de su peregrinar Malinalco ocupa un lugar destacado
porque la hermana de su dios tutelar, al ser abandonada en Pátzcuaro, se
dirigió a Malinalco. Malinalxóchitl, la hermana de Hitzilopochtli, aparece en
los relatos como hechicera y como fundadora, en cierto sentido, de Malinalco,
pues a pesar de que el lugar ya estaba habitado, se le conocía como
Texcaltepec y es sólo hasta que llega Malinalxóchitl y "sus
macehuales" que adquiere el nombre de Malinalco. Una vez establecida la
hegemonía de los mexicas sobre los tepanecas se inicia una expansión
político-territorial de su señorío como cabeza de la denominada Triple
Alianza, con lo cual, aunque no se expresa tácticamente una conquista militar
de Malianlco, se advierte un sometimiento político, económico e ideológico de
la región que se manifestó en pago de tributos, nombramiento de funcionarios,
control de la ruta comercial y la construcción de un templo monolítico que
expresa la ideología guerrera de los mexicas. Durante la conquista española, la importancia de Malinalco
también estuvo presente, pues fue atacado por los españoles y sus aliados
ante el peligro de que acudiera en auxilio de los mexicas. Su conquista
resultó muy difícil por lo escarpado del terreno y por la presencia en el
lugar de parte de la elite guerrera mexica. Como se ha podido apreciar, al final del periodo prehispánico
la región de Malinalco estuvo integrada al desarrollo cultural que se generó
en el valle de México. Su conquista militar por parte de los españoles no fue
fácil, pero tampoco lo fue la conquista espiritual, ya que este lugar tenía
(y tiene) una antigua tradición como espacio sagrado, tierra de hechiceros
que conocen la forma de lidiar con las deidades que propician la lluvia y el
sustento para el ser humano, o bien, el hambre y le escasez. Atractivos En la zona arqueológica el monumento más importante es el
templo de los Guerreros Aguila y Tigre, impresionante construcción
monolítica, única en América y comparable sólo con otras similares en
Jordanía, Egipto, India,Turquia, China y Etiopia, que representa en su
fachada el frente de una pequeña pirámide truncada, con dos alfardas de
estilo azteca que flanquean una escalera de trece peldaños, adornada con
restos de esculturas En la parte superior se encuentra "la casa de los
guerreros"; ésta es una estructura circular hoy en día con un techo de
paja, reconstrucción de uno prehispánico, según dibujos de códices. Al
interior del recinto se encuentra una plataforma semicircular, sobre la que
descansan esculpidos un ocelote y dos águilas, animales sagrados para esa
cultura militarista. En ese centro, cuya construcción fue interrumpida a la
llegada de los españoles, se encontró un ejemplar del famoso tambor ceremonial
de guerra, un huéhuetl, instrumento de madera bellamente decorada con figuras
de águilas en alto relieve. |