Cómo defenderse de las ideas molestas
|
|
Muchas veces las ideas de otros
nos resultan molestas ¿Cómo conseguir defenderse de los efectos perturbadores
y depredadores de muchas de ellas? Muy sencillo: Con estrategia choboja
persuasiva y resistencia tenaz. He aquí el catálogo que sirve para destruir
las ideas de los demás. He aquí lo que hay que hacer frente a cualquier idea
molesta. Chobojo
Master |
|
1.
Ignorarla: Poner un silencio de muerte a toda propuesta
desanimará a su autor, aunque sea de los más curtidos. 2. Eludirla: La llegada
de una idea puede anticiparse a la vista del apuro y de la ansiedad del que
se prepara a exponerla Cambiar el tema, levantar la sesión o hacerse el tonto
son algunas formas para evitar que prospere. 3. Despreciarla: Es muy
eficaz levantar una ceja y decir con voz dulce y tono de asombro: ¡No dirás
esto en serio! 4. Ridiculizarla: Decir
riendo ¡Oh, está muy bien, seguro que no dormiste para tener esa idea! Si,
por casualidad, esto llegara a ser verdad, es aún más gracioso. 1. Elogiarla: Una
avalancha de elogios hará que todos aborrezcan la idea, incluso su autor. 2. Propagar que no es
nueva: Si se consigue dar a la idea un cierto parentesco con otra ya
conocida, el hecho de que ésta pueda ser mejor pasará inadvertida. 3. Hacer ver que no va
con la política de la empresa: Como nadie sabe cuál es esa política, no se
corre ningún riesgo de ser contradicho. 4. Hablar de lo que va a
costar: Como las ganancias son imaginarias y el costo es inmediato y real, la
idea se pondrá en entredicho Si poner en marcha la idea resulta gratuito,
será fácil advertir que lo que no cuesta nada no vale gran cosa. 5. Decir que ya se ha
ensayado antes: Esta ofensiva es particularmente eficaz cuando la idea viene
de un novato, ya que se sentirá que no está actualizado. 6. Arrojar la duda sobre
ella: Comentarios de tipo ¿No es un poco extravagante? ¿Nos conviene tanta
sofisticación? ¿No resulta pretenciosa? resultan muy eficaces. 7. Hacer una
contrapropuesta que la bloquee: Si la contrapropuesta cuenta con el apoyo
mayoritario, no será difícil disuadir al inventor. 8. Modificarla
sucesivamente Este método es muy elegante Los retoques crean la ilusión al
autor de que su idea es tenida en cuenta, ya que parece que se pretende dar
cuerpo a la iniciativa. 9. Poner en duda la
paternidad de la idea: ¿No había hecho ya Fulano una propuesta
parecida a la que ahora hace Mengano? Mientras todo el mundo busca al
primero que pensó en ella, la idea puede expirar por falta de oxígeno. 10. Condenarla por
asociación de ideas: Si se consigue asociarla, aunque sea de refilón, con la oveja
negra del grupo, se habrá ganado la partida. 11. Desmontarla para
ponerla en piezas: Si se manipula la idea durante el tiempo suficiente no
quedará de ella más que los despojos. 12. Atacar personalmente
al autor: Mientras el inventor se repone de la descalificación, la idea habrá
pasado al limbo. 13. Sostener que se opone
a algún oscuro reglamento: Aunque la legislación no afecte directamente a la
idea en cuestión, quedará la sospecha de que es irrealizable por ilegal. 14. Posponer la idea en
el tiempo: Decir que se estudiará en una reunión próxima o que se volverá a
poner en la mesa de discusión en el próximo ejercicio resulta muy eficaz. 15. Encargar a una
comisión que la examine: Si la comisión nunca se constituye, si el presidente
es quien se opone a la idea, si está compuesta por muchos miembros y si tiene
plazos de tiempo muy flexibles, la idea estará enterrada antes de nacer. 16. Animar a su autor a
que la mejore: Si la primera era buena, será largo y desalentador Si pese a
ello encuentra otra mejor, se vuelve a empezar . Con
estas reglas es posible quitarle las ganas de abrir la boca a todo aquel que
tenga alguna propuesta. |
|
|