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Ítalo Luongo | ALCA en español

"Mercosur es la excusa para destruir el capitalismo e instaurar una economía socialista"

El analista político considera que una adhesión “de cabeza” al mercado común de los gigantes de América es una estrategia del presidente Hugo Chávez para propiciar el quiebre del sector privado nacional, y justificar así la implementación de una economía cónsona con sus ideales políticos. Por otra parte, considera que pese a lo que se ha pretendido hacer ver, el presidente ha salido derrotado en su planteamiento anti-capitalista en América. .

Yakary Prado

Foto: Manuel Sardá

¿Quién es?

Es abogado, egresado de la Universidad de los Andes. Posee dos especializaciones en derecho mercantil en la Universidad Católica Andrés Bello y una maestría en Historia en la misma casa de estudios. Actualmente, cursa un doctorado en la Universidad Central de Venezuela en Derecho Internacional. Es profesor de pregrado y postgrado en la escuela de Estudios Políticos de la casa magna de estudios, y se ha desempeñado también como docente en el Instituto Pedro Gual, del estado mayor del Ejército y de la Guardia Nacional.

El ingreso de Venezuela al Mercado Común del Sur, que agrupa a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay ya es casi un hecho. A nuestro país sólo lo separan ciertas exigencias formales para incorporarse activamente al grupo de integración regional. La Cumbre de Montevideo del próximo 9 de diciembre sentará las bases para el inicio del proceso de adhesión, que consta de una serie de exigencias: homologación del Tratado de Asunción, el Protocolo de Outo Preto y el Protocolo de Olivo, la adopción del Arancel Externo Común del Mercosur; la definición de un cronograma de convergencia para su aplicación y la adecuación del Acuerdo de Complementación Económica.

La entrada a un mercado común con los gigantes económicos del continente (Argentina, potencia agrícola y Brasil, potencia industrial) comienza desde ya a producir canas verdes en el sector agrícola, industrial y empresarial de nuestro país. Voceros de distintos gremios han empezado a develar los perjuicios que traería asociarse al Mercosur sin establecer condiciones favorables de negociación. Según un estudio publicado recientemente por el Instituto Latinoamericano de Investigación Social, casi 2 millones de empleos venezolanos estarían en riesgo, debido a que las pocas empresas de productos terminados en el país se volverían poco competitivas y reducirían su plantilla de trabajadores.

El gobierno del presidente Hugo Chávez ha insistido en defender las bondades de una integración en la que asegura, no habrá competencia sino más bien “complementaridad” y fundamentada en el respeto por las diferencias y la igualdad no de oportunidades, sino de condiciones. Postulados que para el internacionalista y analista político, Italo Luongo, distan mucho de la realidad de un grupo que se caracteriza “por un sistema de mercado capitalista, y hasta neoliberal”.

Luongo cree que adherirse al Mercosur es una jugada política estratégicamente planificada por el presidente Hugo Chávez para modificar estructuralmente el sistema económico de Venezuela. “Aquí se va a morir el sistema capitalista. Se muere pero no lo matará Chávez, o mejor dicho, se lavará las manos llevándonos al matadero del capitalismo dentro de las reglas capitalistas y se va a excusar diciendo ‘yo no fu quien destruí al capitalismo, es que el sistema no sirve y nuestras empresas no eran competitivas”.

ALCA versión español

-¿Cuál es el balance beneficio-perjuicio de una integración de Venezuela al Mercado Común del Sur?

-Lo primero que tenemos que entender es que la relación que busca el presidente Chávez con el Mercosur es una relación de tipo político más que económico. El presidente Chávez no está interesado en que Venezuela gane dinero con el ingreso a Mercosur. Hay que recordar en este sentido que Chávez es anticapitalista, lo ha dicho él mismo hasta la saciedad. Mucha gente se preguntará acerca del evidente contrasentido que hay en que un país cuyo presidente es anticapitalista y opuesto a las relaciones comerciales basadas en el comercio tradicional del mercado, ahora busque ingresar a un grupo de países que manejan un sistema de capitalismo ampliado, como es el Mercosur. La respuesta está en que Chávez no entra allí por razones de economía, el presidente Chávez ingresa por razones de índole política.

El Mercosur en Venezuela para estos momentos, significa para Venezuela un ALCA en español. Porque Venezuela no tiene capacidad para competir con las industrias de Brasil y Argentina. Tal como está planteada la cosa, sin asomos de negociación, aquí lo que quedará es un cementerio de empresas.

-¿Cómo se traduciría esta afectación en la vida cotidiana del venezolano?

-El Mercosur tiene un arancel económico común, un impuesto del 35% para todos los bienes que no sean producidos dentro del grupo. Eso significa, por ejemplo, que los carros que se ensamblan en el país y cuyas partes se fabrican en Estados Unidos, Alemania, Corea y Japón van a ser 35% más caros. La línea blanca y los electrodomésticos se van a disparar. Todo lo que hasta ahora compramos con precio caro pero razonable se va a desquiciar porque va a aumentar al 35%, tendremos que comprar artículos hechos en Brasil y Argentina. Las ensambladoras morirán porque no pueden competir con las empresas brasileras de vehículo. Y qué va a pasar con los productores del sur del lago de carne y leches: se van a arruinar, porque no podrán competir con el producto argentino. En Argentina la leche a puerta de corral se vende a 14 centavos de dólar, mientras que en nuestro suelo se vende a 34. Estamos raspados antes de empezar, vamos a tener que tomar leche argentina y comer la carne de allá, porque nadie va a poder competir con los precios de una superpotencia agrícola.

-¿Cuál debe ser la actitud del empresariado y el sector industrial del país ante el panorama? ¿Qué medidas se pueden tomar para evitar el impacto negativo?

-Si entramos sin negociar, si Consecomerico, Fedecámaras y Fedenaga no se ponen atentos y obligan al presidente Chávez a negociar los términos de un ingreso económico y político, Venezuela sólo le venderá petróleo al Mercosur y nada más. Además de la quiebra, del cementerio de empresas, se generará una enorme masa de desempleados. Calculo que habrá más de 1 millón de nuevos desempleados en el primer año de adhesión al Mercosur.

Sin embargo, aquí hay que tener presente que por más que haya voluntad del empresariado, ideológicamente ésta es la mejor jugada de Chávez para consolidar su socialismo. ¿Tu te imaginas a Chávez defendiendo al empresariado nacional? No lo va a hacer, porque la llave que encontró Chávez para destruir al capitalismo en Venezuela es la entrada al Mercosur. Chávez dirá que las empresas quebraron porque no son competitivas, porque el capitalismo es malo. Y es una manera de apropiarse de las tierras y empresas quebradas y socializarlas cómo ha venido haciendo.

El ingreso de Venezuela a Mercosur le permite a Chávez cambiar por completo el sistema económico de Venezuela. Se va a morir el sistema capitalista de Venezuela, se muere, pero no lo va a matar Chávez, él se lavará las manos llevándonos al matadero del capitalismo dentro de las propias reglas capitalistas porque no podremos competir.

-Visto desde la otra acera ¿qué representará el ingreso de Venezuela al Mercosur para Argentina y Brasil?

-Para ellos: un escenario económico ideal y feliz. Les vamos a vender petróleo barato y el mercado de la economía venezolana quedará totalmente destruido, por lo que nuestro mercado se convertirá en un mercado brasileño y argentino, si bien ya casi lo es con Mercal. Acá habría de preguntarse cuáles van a ser las misiones de soporte que lanzará el gobierno para disimular el desempleo. O mejor dicho aún, si va a seguir teniendo la capacidad para crear misiones para los millones de desempleados que surgirán si nos lanzamos a un Mercosur de cabeza.

¿Revolución fuera de nuestras fronteras?

-¿Se puede decir que Chávez ha tenido éxito en lo que respecta a su influencia en el continente? Partiendo de la consolidación de relaciones económicas con sus aliados e incluso, con líderes políticos opuestos.

-Yo creo que no, para mí ha sido un fracaso total. El presidente Chávez perdió por ejemplo en la Cumbre de Mar de Plata. Allá no pasó lo que aquí se ha pretendido hacer creer, que Bush salió derrotado. La realidad fue que América Latina se dividió, y hubo un grupo de 29 países que cuando los pusieron a elegir entre el capitalismo y la integración económica y el anticapitalismo, dijeron que preferían el capitalismo aunque no tuviesen relaciones perfectas Estados Unidos. La propuesta de Chávez de un ALBA salió derrotada, porque todavía no se entiende qué es. Es decir, en los términos cómo Chávez planteó la discusión, lo que hizo fue beneficiar a Estados Unidos, porque hay muchas discusiones con Estados Unidos en torno al ALCA, pero si la cosa se plantea capitalismo-anticapitalismo, allí se preferirá al capitalismo. Chávez se quedó sólo en Mar del Plata, pues por ejemplo, Lula Da Silva salió de la mano con Bus a discutir con Estados Unidos su propio ALCA.

-Aún así, los recientes acuerdos económicos con Kirchner y con Uribe le permiten estrechar sus relaciones con países importantes...

-Es evidente, en el caso de Álvaro Uribe y Hugo Chávez, que ambos presidentes no son compatibles políticamente y nunca lo serán. Pero, por ahora, deben buscar un tipo de acercamiento, porque las economías de Colombia y Venezuela son complementarias y ambos están en campaña electoral para una reelección el año que viene. Tienen que tratar de hacerlo bien, porque sería mortal para Chávez lesionar el comercio con su principal socio comercial. Los dos mandatarios tienen que tragarse su antipatía y buscar algún tipo de acercamiento. Es una mutua necesidad en medio de la mutua antipatía que se tienen.


-¿Qué puede esperarse en futuros meses con la Comunidad Andina de Naciones y otros bloques de integración a los que pertenece Venezuela?

-Ingresando al Mercosur estamos cambiando el arancel común del 20% de la CAN, de una comunidad donde Venezuela es el además el país jefe y dominante, para unirnos a un Mercosur y que nos crucifiquen con un arancel de 35%. Es nefasto lo que ha hecho Chávez, siendo presidente pro tempore de la CAN él mismo la mata, cuando anuncia que se va porque no sirve para nada.

La CAN está destruida, pero Chávez mandó al diablo también al G3, del cual forma parte junto con Colombia y México. Económicamente, Chávez está destruyendo una integración con México en la que teníamos arancel cero. México, y mucha gente no lo sabe, es el segundo mercado de Venezuela después de Colombia, y la balanza comercial en ambos casos es favorable a nuestro país. Ahorita estamos o peleados o abandonando a nuestros principales socios comerciales, que son Colombia y México.

Chávez está mandando al diablo 30 años de integración, cuando incluso en el continente se había hablado de una integración de los dos bloques: el bloque andino y el bloque del Mercosur.


-¿Por qué el presidente no se adhiere a esa tendencia de integración común?

Hay que entender y reiterar que el presidente Chávez no tiene en mente la integración económica, sino una política. Él quiere llevar la revolución bolivariana a toda Sudamérica, pero se consiguió con dos murallas en la CAN, Toledo y Uribe, que no lo soportan, y por eso los evade.

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