 |
IMPULSO AL MERCOSUR CON
LA LLEGADA DE EVO MORALES Por Stella
Calloni
|
|
Un fuerte optimismo se advierte
en los pasillos del Mercado Común del Sur
(Mercosur), un día después de la asunción de Evo
Morales como presidente de Bolivia, quien expresó
la voluntad de su gobierno de no quedar excluido
del acuerdo estratégico que en materia de energía
impulsan Argentina, Venezuela y
Brasil. |
Funcionarios de la cancillería local
convalidaron las declaraciones del embajador argentino
en La Paz, Horacio Macedo, quien sostuvo que el gobierno
argentino debe avanzar hacia un acuerdo estratégico en
materia de energía con el país vecino. Macedo consideró
que "en una obra de esa magnitud Bolivia debe estar
presente. Sería una alternativa al planificado gasoducto
noreste que vincularía solamente a ese país con
Argentina".
La asunción de Morales, el primer
presidente indígena (aymara) en llegar al gobierno en
Bolivia, en un hecho también histórico en toda América
Latina, volvió a dar impulso al Mercosur, después de
tensiones que comenzaron a ser superadas en el reciente
encuentro tripartito de los presidentes de Argentina,
Venezuela y Brasil en este último país.
Los mandatarios del Mercosur esperaban
la decisión que tomaría Morales para participar en el
proyecto del gran gasoducto sudamericano. Además de
propuestas para intensificar la agenda bilateral
argentina-boliviana, también los gobiernos analizarán
las acciones que tomará Morales después del anuncio de
que los recursos naturales de su país "deben pasar al
pueblo boliviano".
El presidente argentino, Néstor
Kirchner, viajó el pasado 18 de enero a Brasil para
reunirse con su par Luiz Inacio Lula da Silva, a fin de
destrabar problemas aún vigentes en la relación
comercial de ambos países y también decidir cómo
enfrentar la situación provocada por algunas
declaraciones en Uruguay que hablaban de un supuesto
Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ese país y Estados
Unidos.
Ambos presidentes tomaron en cuenta la
posición oficial del gobierno uruguayo alejándose del
TLC y ratificando su pertenencia al Mercosur, e
identificaron el malestar con la realidad de las
asimetrías vigentes entre los socios grandes y los más
pequeños, que están decididos a superar este año. Se
flexibilizó la posición con Uruguay y también hubo
nuevos avances con Paraguay, cuya cancillería también
ratificó una posición en favor del Mercosur.
Un día después se les unió el
presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y se avanzó hacia
la iniciativa ambiciosa de construir un gasoducto desde
Venezuela hasta Argentina, que tendrá entre ocho y diez
mil kilómetros y demandaría una inversión de entre 16
mil a 20 mil millones de dólares.
También se trabajó en acuerdos para
explotar en forma conjunta los yacimientos de
hidrocarburos del golfo argentino San Jorge y del
venezolano de Orinoco entre otros temas claves como el
apoyo al gobierno de Bolivia.
Una de las propuestas más importantes
es el avance hacia una estrategia conjunta para requipar
las empresas de fabricaciones militares, que en algunos
países -como Argentina- fueron desactivadas en los años
90.
Se espera reconstruir una industria
para proveer equipamiento propio y para exportar entre
los países de la región y otros, lo que está vinculado
precisamente a las maniobras de Estados Unidos para
evitar que Brasil venda aviones de entrenamiento militar
a Venezuela. Dentro de este esquema, Chávez volvió a
mencionar un proyecto que lanzó hace más de un año para
crear "una especie de OTAN", en alusión a la
Organización del Tratado del Atlántico Norte, pero en
este caso como una "Organización del Atlántico Sur",
diseñada por los países latinoamericanos para establecer
sus propias normas de defensa. Es un tema que estudian
comisiones técnicas desde hace tiempo.
Esto como su propuesta -más cercana en
posibilidades de realización- de crear un Banco del Sur,
como una entidad supranacional capitalizada para
financiar proyectos en infraestructuras en los países de
la región, que a veces naufragan por falta de medios o
por los intentos de terceros países ricos de apropiarse
de las ideas y apoderarse del proyecto.
De acuerdo a las ideas de Chávez -que
ya había expuesto a este periódico en 2004- este Banco
se convertiría en un activo prestamista para atender las
necesidades de desarrollo regional, en lo económico y
social. Podría contarse con el apoyo de los bancos
centrales y también contribuir con reservas, como lo
haría Venezuela. También podría colaborar la Comunidad
Andina de Naciones (CAN).
Lo cierto es que en estos momentos las
posibilidades del Mercosur se ampliaron y los
mandatarios no están dispuestos a perder el tiempo,
según lo expresaron en Brasilia.
La presencia de todos los presidentes
ayer en Bolivia permitió avanzar en algunos puntos que
quedaron pendientes, esperando precisamente la asunción
de Morales y hay buenos ánimos con la presencia en La
Paz del mandatario chileno saliente, Ricardo Lagos, y
las declaraciones de Michelle Bachelet, su sucesora,
quien anunció que su primera visita será a Argentina,
reivindicó el Mercosur y dijo que Evo Morales asistirá a
su asunción.
"Todo esto es algo que cambia el mapa
regional fuertemente y nos da un mayor acercamiento y
posibilidades, fortaleciendo nuestra integración",
señalan los funcionarios locales. En Brasil también se
destacan los acuerdos de ese país con Bolivia y el valor
histórico del momento que se vive, y el propio Lula
aseguró este lunes que Morales es capaz de unir a
Bolivia e insistió en la disposición de los países de la
región por apoyar a La Paz.
|