http://www3.ndu.edu/chds/redes2002/Documents/Papers/Track%205.%20Strategic%20Studies/26A/MachadoFP.doc.

 

TITULO: ESTUDIOS ESTRATÉGICOS

 

 

 

 

TEMA

 

La predicción estratégica: la herramienta prospectiva como metodología valida para pronósticos sobre seguridad y defensa

 

 

 

AUTOR

 

-          CORONEL DOCTOR TRANQUILINO E. MACHADO

-          CENTRO DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS DEL EJERCITO

-          INSTITUTO MILITAR DE ESTUDIOS SUPERIORES (I.M.E.S.)

-          MONTEVIDEO – URUGUAY.

 

 

 

 

 

 

 

La Predicción Estratégica : la herramienta prospectiva como Metodología válida para pronósticos  sobre seguridad y defensa.

 

1. Introducción

 

Napoleón Bonaparte se refería a la Estrategia como un arte eminentemente operativo y que en esencia procura a la RACIONALIDAD en las grandes decisiones.

Coherente con esas postuladas, una definición de Estrategia la presenta como Arte y Ciencia de preparar y aplicar los medios del Poder, para conquistar y mantener los Objetivos fijados por la Política.

 

De esta definición se derivan algunas consecuencias:

- como Arte, sigue creyendo en el Hombre como protagonista central del hecho estratégico, a través de su intuición, inspiración y genialidad.

-         como Ciencia, posee un cuerpo sistematizado de conocimientos al servicio del decisor estratégico.

-          La integralidad en su propósito al considerar necesariamente todos los recursos del Poder provenientes de todos los FACTORES.

- su interdisciplinariedad; en su proceder, para atender la integralidad mediante la reunión de enfoques especializados desde todos los FACTORES del Poder

- su carácter Instrumental de la Política abocándose a la consecución de Metas u Objetivos establecidas por aquella.

 

La Política y la Estrategia serían armonizadas e integradas por el concepto de Poder. Este influirá en la determinación de Objetivos por la Política. A su vez será premisa fundamental en la sistematización de conocimientos que intentará la ESTRATEGIA.

Sin embargo no existe un concepto único de Poder, sino que la Ciencia Política nos proporciona, al menos tres: el concepto sustancialista, el concepto de poder subjetivista y el de poder relacional.

 

Ello determinará las  correspondientes escuelas estratégicas con la consiguiente metodología, principios propios y particularmente, distintos criterios para la determinación del problema estratégico, así como distintos “estereotipos” de soluciones estratégicas.

    

2. La metodología estratégica: opciones básicas.

 

Cualquiera sea la escuela estratégica a la cual nos afiliemos, en su proceso de planificación se tendrá que establecer la “aporía aristotélica”; la relación problema – solución, a lo cual se agrega el plan estratégico para lograr la tarea metodológica que todo proceso de planificación intenta: la conciliación de fines con medios.

Para cumplir en esas tres tareas (Problema – Solución – Plan) existen dos opciones metodológicas básicas

-           el método axiomático. (Axioma = premisas básicas)

-         el método tópico.(Topos = Lugar)

 

3. El Método Axiomático

 

A partir de premisas básicas y con una concepción sistémica, el método releva en distintos niveles, los Factores para considerar el accionar de los actores para determinar si se genera o no, un eventual “Problema Estratégico” para quien analiza.

Dentro de ese Sistema abarcativo se inscribirá también la solución estratégica que luego se trasladara al plan.

 

En épocas de bipolaridad, esta concepción analítica se veía facilitada por la existencia de “bloques”, donde los actores se ubicaban y a su vez establecía condicionamientos a sus  relaciones internacionales o diplomáticas.

El “método axiomático” al  considerar todo el Mundo como sistema, presenta la ventaja de ambicionar la detección de un problema desde las antípodas en cualquier FACTOR o NIVEL.

 

Sin embargo en su concepción globalista, requería grandes esfuerzos para “monitorear” todo el globo, permanentemente, a lo largo y a lo ancho. Supone existencia de Embajadas o representaciones diplomáticas en toda orbe, mecanismos centralizados de colección de información, de análisis y procesamiento, no necesariamente al alcance de todos los países.

 

En épocas de saturación informativa y de caída de los paradigmas estratégicos, parece un método  reservado a los grandes actores.

 

4. El Método Tópico:  el diseño de escenarios estratégicos.

 

Con cierto grado de resignación  frente al método anterior, el método tópico procura construir un lugar (topos) para el Problema, la Solución y el Plan estratégico.

Recorta la realidad, para concentrarse en un “escenario” donde se inscribirá el problema determinado , se diseñará la solución y el correspondiente plan ; todo “a medida” .

 

Supone un sinceramiento, en cuanto a las posibilidades de reunir información sobre un tópico, pero también en renunciamiento a la visión abarcativa integral del “Método Axiomático”

 

Sin embargo presenta las ventajas de la flexibilidad y posibilita concentrar el esfuerzo informativo en pequeños espacios.

 

Como conclusión y en extrema síntesis , el análisis estratégico tradicional, se basa en:

1.      La Acción Vs. Reacción Integral

2.      El Método Axiomático y el Método Tópico  como herramientas compartidas por las distintas Escuelas Estratégicas.

Sin embargo ambas opciones metodológicas básicas, tienes sus detractores y en círculos académicos se le atribuye  a la estratégica tradicional, el solamente generar conductas reactivas. Según esta conclusión; en los hechos el proceso de planificación estratégico, se pone en marcha ya con el problema establecido, lo que trae a la reacción como única alternativa.

 

De allí el eventual desprestigio que la estrategia puede sufrir.

Tal situación a llevado a los teóricos a potenciar la PROSPECTIVA como alternativa válida para la predicción estratégica. Pronósticos oportunos permitirán la detección del  problema estratégico con antelación, posibilitando la elaboración oportuna de la solución con significativas ventajas frente al proceso reactivo.

 

Entre ellas, la no saturación del nivel de decisiones con demandas urgentes de recursos, y la posibilidad de correcciones permanentes, sobre una idea–guía, y no la improvisación.

 

Esta joven disciplina nació de una rebelión del espíritu, contra “el yugo del determinismo y el azar”.

 

El presente trabajo pretende obviar toda la complejidad técnica de esta disciplina cuyo desarrollo ameritaría otra presentación específica, a lo que debe agregarse como dificultad adicional la existencia de al menos dos escuelas metodológicas prospectivas con el consiguiente despliegue instrumental propio (la Escuela Positivista y la Escuela Interpretativa). Se aspira a presentar la filosofía que la sustenta, como herramienta metodológica válida y su utilidad a la Estratégia.

 

5. Las limitaciones apriorísticas de las PROSPECTIVA

 

A su juventud, la prospectiva  agrega la acción de sus detractores, basada en la no corroboración aparente de sus predicciones.

 

Al respeto cabe acotar aquel pensamiento de Maquiavello, que expresaba: “ ... si bien es cierto que la mitad de nuestras acciones son reguladas por el azar, aún así resta la otra mitad que podrá ser regulada por nuestra racionalidad”

Ese 50% posible de conducción, hace de por sí justificable la existencia de una disciplina que intenta contribuir al sentido común “napoleónico”, en la racionalidad de las decisiones estratégicas.

 

Con humildad los teóricos prospectivos concentran su esfuerzo en una porción posible de racionalidad estratégica abdicando de la pretensión utópica de futurología infalible.

El Hombre no se conforma con la antelación de eventos futuros, sino que intentará moldearlos a su conveniencia.  Siendo la estrategia un arte operativo, no se conformará con un pensamiento sobre el futuro, e intentará un obrar sobre el. Ello determina la ineludible consideración de la relación problema-solución.

 

Para el presente trabajo se ha entendido conveniente detenernos en el problema como sinónimo de diagnóstico, para evitar la complejidad que trae aparejado el diseño de soluciones a futuro.

 

6. ¿Por qué la necesidad de anticiparnos a los hechos?

 

En el periplo que va desde la Polis al Feudo, pasando por el Estado -  Nación  y llegar al “Sistema Global” la estrategia fue agregando complejidad.

Del “Arte del General”, (predominantemente militar y reducido al ámbito de la batalla) fue evolucionando hasta hacerse un saber integral e interdisciplinario tal como lo conocemos hoy en día .

 

Dicha complejidad motivó una necesidad en su planteo metodológico, que más tarde será un error que causará sus desaciertos: la de inmovilizar la realidad para determinar el problema; la necesidad de cristalizarla también para diseñar la solución, y la de creer que dicha realidad seguía inmóvil mientras se conducía el plan, instrumento de la solución.

 

Dicha premisa que inicialmente posibilitó éxitos operativos en los albores de la estrategia moderna, se desmorona con la dinámica  de la actual realidad mundial.

De allí, la búsqueda de un recurso metodológico que corrigiere el planteo racional a superar .

 

La realidad cambiante impone adecuaciones constantes a la delimitación del problema; obligará a adecuaciones en la solución, y llevará a concebir el plan como mera referencia a modificar continuamente.

 

Pero aún considerando las correcciones mencionadas, para atender la realidad cambiante, el planteo estratégico adolece de otro inconveniente:  no considera la interacción.

 

En el aislamiento que cada actor realiza para establecer la ecuación “problema-solución-plan-problema....”, muchas veces no se tenía en cuenta la conducta de los otros actores, que también cuentan.

 

Aparece la aspiración de que el planteo metodológico comprenda “la acción, reacción, contra reacción, etc.” .

 

El saber estratégico se torna así demasiado complejo: se torna indispensable predecir escenarios, adecuar constantemente el problema determinado, con las consiguientes correcciones a las soluciones y al plan . Por si fuera poco, también necesario se hace pronosticar reacciones y contra - reacciones de los otros actores incluidos en el escenarios en cuestión.

 

Debemos considerar también el hecho de que los actores también presentar distintas estaturas estratégicas, y con ello distintos grados de capacidad para influir en los hechos futuros e intervenir en la ecuación estratégica a configurarse.

Para los pequeños y medianos actores dos alternativas parecen esbozarse :

1.        La resignación ante la “condena” de ser “tomadores” de situación estratégicas ajenas y la imposibilidad de controlar las grandes pautas de la situación estratégica actual o “a futuro”
Dicha resignación se traducirá en el “quietismo estratégico”, y el volver al pensamiento que generaba solo conductas reactivas.

2.      La no resignación; la rebeldía ante el determinismo estratégico planteado, mediante el voluntarismo de duplicar esfuerzos para compensar la debilidad de sufrir  pautas de comportamiento estratégico ajeno, casi en exclusividad.

 

La prospectiva se acerca al voluntarismo, como recurso racional de los actores para compensar pues la dinámica de los hechos, la estatura estratégica reducida, la interdependencia global.  Se afilia pues al posibilismo y a la concepción del hombre como protagonista de su destino, individual o colectivo.

 

7. La interdependencia y la interacción

 

Decíamos que en la actualidad los países y actores diversos aceptan cada vez en mayor grado el hecho de que la interdependencia global se ha instalado para permanecer, y el accionar de los sujetos estratégicos,  operaría en el equilibrio inestable que supone ser la realidad mundial.

 

¿Cómo tener en cuenta esa interdependencia para el diagnostico estratégico?

 

Dentro del Instrumental estratégico, está la posibilidad de diseño de escenarios (método tópico) “a futuro”.

 

Cuatro son las técnicas o métodos reconocidos para identificar construir o conducir escenarios posibles, aceptados mayoritariamente.

Ellos son el método univoco o utópico, el morfológico, el de los “ejes de Schwartz y el método SMIC o de “Matriz de Impactos Cruzados”.

 

Según el origen de cada uno, se asocia el método de “ejes de Schwartz” con la Escuela americana y el método de SMIC, con la escuela francesa.

 

El método Utópico se relaciona con autores ingleses (Sir Thomas More, etc.) y el Método Morfológico fue adaptado para ser aplicado en prospectiva en la mitad del siglo XX, cuando se dio un fuerte impulso a las preocupaciones sobre el futuro .

Ante la imposibilidad e inconvenientes del desarrollo de todos los métodos, para promocionar la pertinencia del planteo prospectivo, se propone focalizar en uno de ellos para evaluar sus bondades.

 

En tal sentido, en mi país, se ha adoptado el método SMIC, de Michael Godett , para conformar una matriz de impactos cruzados a futuro, como ensayo académico.

En el Instituto Militar de Estudios Superiores , se desarrolla por segundo año consecutivo, la experiencia de “Ejercicio Académico de Estrategia Nacionales” basado en dicho método.

 

Combinando el método tópico con el recurso prospectivo y la “matriz de impacto cruzados” , se diseña un escenario con un numero reducido de actores, a los cuales se les atribuye una conducta estratégica futura, a cada uno, que será confrontada con la de los demás actores convocados.

 

Los escenarios se estructuran con la combinación de todos los eventos, resultando un guarismo que es  igual a 2 elevado a la potencia n , siendo este el número de eventos considerados, (para el caso, el número de conductas atribuidas a los actores).

Eso trae consigo la preocupación de dimensionar adecuadamente los escenarios.

 

Al final del tratamiento de la matriz, se obtendrá una estimación de cual sería el resultado del tránsito por el escenario de cada actor y también una estimación del comportamiento del escenario en forma general.

 

Para atender los requisitos de Integralidad  e Interdisciplinariedad de la Estrategia, participan representantes de cuatro Universidades Privadas, así como de la Universidad Mayor de la República (Estatal), y del Instituto de formación de Diplomáticos, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, y del I.M.E.S. ya mencionado.

Según el perfil de los participantes son asignados a los distintos Factores:  político, económico, psico - social o militar, como analistas.

Analizan el resultado de la interacción estratégica , y para que sea prospectiva, de la conducta futura de los actores.

¿Pero cómo contribuir a una “conducta a futuro” sobre una base racional a los actores?

 

8. El futuro desde el pasado: el análisis histórico sistémico

 

Siempre a titulo de ejemplo de la conveniencia del planteo prospectivo se desarrollará un recurso metodológico empleado con tal fin .

 

Con la participación de aproximadamente 50 profesionales civiles y militares distribuidos en los cuatros factores estratégicos tradicionales, se desarrolla desde el año pasado, el denominado “Proyecto Prospectivo”.

 

Dentro de sus cometidos; está el de conducir el “3er. Ejercicio Académico de Estrategias Nacionales en el Ámbito Regional” , donde se aplica el recurso prospectivo SMIC o “IMPACTOS CRUZADOS”  ya presentado.

 

La conducta futura de los actores puede diseñarse mediante el ambicioso recurso del “Análisis Histórico Sistémico” .

Se afilia dicho método al pensamiento de Dilthey, en el sentido de estimar posible la determinación de una tendencia de comportamiento estratégico mediante el estudio del pasado.

 

La Historia tendría  un sentido y se escribiría “de atrás hacia delante”, en contraposición del pensamiento de Benedeto Croce , para quien toda historia se escribe “de adelante para atrás”. Es el historiador, desde su realidad el que concatena hechos para darle una interpretación.

La filosofía del Dilthey, se asocia al estructuralismo - funcionalista de Talcott Parsons y de  R. Merton para adoptar el enfoque sistémico; aplicable a realidades sociales complejas, típicas del análisis estratégico.

Pasando por distintos periodos nítidos de la historia de un sujeto estratégico, se estudia el comportamiento sistémico de cada uno, para detectar una tendencia de comportamiento.

 

Dicha tendencia de comportamiento, confirmada con el estudio de lo indicadores sistémicos típicos, nos proporcionará un elemento valioso que es el  patrón de conductas pasadas.

¿Es ello suficiente para  predecir un futuro?

 

9. La fórmula de Acuña y Konow

 

Según estos autores es posible establecer una formulación para el futuro, en término de tres variables:

1.             Tendencia o inercia histórica (el pasado) ;

2.             Eventos en cursos o inesperados y

3.             Propósito de futuro u objetivos establecidos

 

La expresión de dicho pensamiento  es la siguiente:

F = a T  + b E + c P ; donde  a + b + c  = 1.

T =  tendencia o inercia histórica.

E =  eventos en cursos o inesperados.

P = propósito de futuro u objetivos.

F = Futuro

 

Según ello, una parte del futuro, será determinada por lo que históricamente se ha venido cumpliendo y esta será la parte pronosticable con diferente grado de probabilidad.

 

Mientras más importante sea, mayor será el valor de  “a”.

Otra parte del futuro, no es predecible en razón de la sorpresa de eventos inesperados, o  que no se conoce  su probabilidad; o de eventos en cursos cuya  incidencia se trata de determinar. Cuanto mayor sea  su nivel  de influencia, mayor el valor del coeficiente “b” .

 

La aspiración de que algo ocurra, influye en  que eso se cumpla. Esa porción es dependiente de la voluntad de los actores y por lo tanto diseñable. Se estará creando un futuro gracias a la imaginación o abstracción intelectual.

Mientras mayor sea su importancia, mayor será el valor del coeficiente “c”.

 

Según la formula de Acuña y Konow , al recurso de determinar la tendencia histórica sistémica (pasado) , habría que adicionarle la consideración del presente ( b  E de la fórmula).

 

Si se conocen los objetivos o propósitos de futuro será posible incluir la tercera variable ( c P).

 

Esto último requiere un esfuerzo de información estratégica muy importante, y que muchas veces excede las posibilidades del campo académico, para situarse en el de la Inteligencia Estratégica.

 

De no ser posible, estimamos que igualmente se proporcionará una base sólida racional al pronóstico o predicción estratégica, mediante su afianzamiento en las dos primeras variables: el pasado y el presente.

 

Ello es un recurso válido en la experiencia académica ya mencionada del “Proyecto Prospectivo” donde se considera únicamente, (por ser un ensayo metodológico en forma exclusiva) las variables  “a  T “  +  “ b E “ de la fórmula para edificar una predicción del futuro.

 

Sobre la base del estudio del pasado,  más la consideración del  presente, se arriesga una predicción del futuro,  extrapolando una tendencia detectada mediante el método histórico sistémico;  actualizada mediante el estudio del presente para proyectar un comportamiento a futuro.

 

Entendemos que si bien es un recurso metodológico imperfecto se ubica adecuadamente dentro de las posibilidades de pequeños y medianos actores para realizar predicciones estratégicas sobre base sólida.

Siempre será preferible a la improvisación, a la resignación estratégica y al quietismo metodológico.

 

10. El análisis histórico sistémico y la predicción de la cooperación continental en términos de seguridad y defensa

 

Un trabajo del Tte.Cnel. John Child del Ejército de Estados Unidos, aplica la metodología reseñada, con un riguroso criterio politológico.

Según dicho analista, un estudio histórico sistémico de la cooperación militar en el continente  permite detectar en el pasado una tendencia con algunas características propias. Dentro de ellas; la de dinámica y cíclica,  y un componente inercial.

 

Sobre la base del estudio de los elementos “parsonianos” sistémicos, el autor fundamenta cada uno de ellos más o menos así:

Dinámica: a sufrido cambios en el sentido que el acuerdo sobre los objetivos o propósitos del “Sistema Interamericano” ha sufrido variantes.

 

Los actores continentales, (si consideramos como tales a los países de la región) han variado la priorización de los mismos, oscilando a lo largo de la historia, en su preocupación por SOBERANÍA, SEGURIDAD, PAZ, BIENESTAR Y LIBERTAD; cada uno de ellos con su consiguiente articulación.

 

Esa variación de prioridades a lo largo de la historia, se ha trasladado, según el autor a la adopción de diferentes modelos operativos para el Sistema Interamericano. Así se ha aproximado a los modelos SUPRANACIONAL, ASOCIACIÓN, MODELO HEGEMÓNICO, BIPOLAR, MULTIPOLAR o a la FRAGMENTACIÓN.

 

Las aproximaciones organizacionales serán producto de la consideración en mayor o menor medida de ciertas ideas básicas operativas que han forjado el Sistema Interamericano y que han  condicionado la cooperación continental en aspectos de defensa y seguridad.

 

Dichas ideas serían las de: GLOBALISMO, PANAMERICANISMO, PAN-LATINISMO,  PAN-HISPANISMO, BOLIVARISMO, MONROÍSMO, NOR-ATLANTISMO, TERCERMUNDISMO, ETC.

Con criterio funcionalista, analizando las funciones sistémicas (Patrones, metas, adaptación e integración) y los elementos mas objetivos de INSTITUCIONES y BASES JURÍDICAS; es posible determinar el carácter cíclico del sistema interamericano.

 

Ello estaría dado por una tendencia histórica sistémico a una mayor intensidad a la cooperación continental, cuando existe en la mayoría de los actores, la percepción de una amenaza común. Ello influirá en la aproximación funcional optima de ASOCIACIÓN como modelo, al PANAMERICANISMO como idea básica operativa, y a la prioridad de objetivos tales como  SEGURIDAD y SOBERANÍA en combinación con otros pero consensuados.

 

Ello se ha producido en tres momentos históricos y de ahí el carácter de cíclico:

1.           cuando se percibe la amenaza común derivada de la intención de la Santa Alianza de reconquista de ex-colonias en el Continente. Impulsará la convocatoria bolivariana al Congreso Anfictiónico de Panamá ,  para coordinar estrategias comunes de defensa continental.

2.        el período de “buena vecindad” , caracterizado por el cambio de un modelo HEGEMÓNICO anterior  al de ASOCIACIÓN en términos de una alianza “anti-eje”  .

3.        fines de la guerra fría; que permite observar una reacción sistémica cohesionada para enfrentar la real amenaza de la guerra de guerrillas emuladora del modelo castro-cubano.

 

El componente inercial  estaría dado por la demora en la concreción  de instituciones y de bases jurídicas, auspiciado  por los ciclos favorables del funcionalismo del Sistema Continental.

 

Para la aplicación de la filosofía de Acuña y Konow  al análisis prospectivo, sería necesario agregar a esta tendencia o inercia histórica ( a T ) ,  la consideración del presente ( b E ) y preguntarse:

¿nos encontramos en una situación similar a los picos de bonanza de la cooperación y defensa dentro del continente?

¿ se repiten los elementos de percepción comunes de una amenaza, el de priorización similar de los objetivos del Sistema Interamericano, la aproximación al modelo de asociación, y la adopción del panamericanismo, como idea rectora?

 

Una vez respondidas dichas interrogantes  tendremos cubiertas las variables  de ( a T + b E ) de la fórmula del Futuro de los autores citados y por ende una base para proyectar una situación a futuro en la temática.

Recordemos que la inclusión de los Propósitos de los Actores (cP) daría mayor rigor a la predicción, pero sabemos de sus dificultades para su relevamiento.

No obstante siendo el Sistema Continental, un actor predecible, siempre obtendremos  un pronóstico fundamentado en buen grado, que nos alejará de la incertidumbre, típica del momento.

 

11. Conclusiones

 

  1. Existen en la Prospectiva, instrumentos metodológicos serios, capaces de sustentar predicciones sólidas, sobre bases racionales con rigor científico.
    Un ejemplo de ello, es esbozado dentro de los parámetros de espacio establecidos para este evento.

 

  1. La Prospectiva, cualquiera sea la escuela  a que nos afiliemos, es otro intento del hombre por agregar racionalidad, a sus decisiones, que incorpora el ingrediente de la predicción, siempre deseable.

 

  1. La Prospectiva nos aleja de la resignación de no ser capaces de construir nuestro futuro, pero humildemente acepta  su campo de análisis, limitado al ámbito donde es posible  que la racionalidad opere en la realidad. Lo que no es posible aceptar para la Estrategia es un triste rol de generadora de conductas reactivas de “apagar incendios” como máximo aporte  a las decisiones estratégicas. Parece un indicador de la madurez estratégica de los Actores, la distinción entre su preocupación exclusiva por el PRESENTE  o su ambición de operar con el FUTURO. Trae esto último un enfoque “largoplacista” en las preocupaciones estratégicas, opuesto radicalmente al “cortoplacismo” de las recientes escuelas relacionistas.

 

Mi país es catalogado en el contexto de las Naciones, como serio y predecible en cuanto a la tendencia histórica sistémica de afiliación a los principios de solución pacifica de controversias, a las soluciones que brinda el Derecho Internacional, a la autonomía de los pueblos y al de “no intervención”.

 

En la fórmula de Acuña y Konow, recibiría un guarismo elevado para el coeficiente de  tendencia o inercia histórica. Ello lo hace un protagonista caracterizado para aspectos de seguridad y de defensa en el Continente.

Del mismo modo, el rigor metodológico es aplicable a la mayoría de los actores continentales corroborando en la práctica la utilidad de la PROSPECTIVA para las predicciones estratégicas.

 

11. Bibliografía

 

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