Disclamer: "Trece a�os despu�s" es una historia de ficci�n basada en la serie Expediente X. Mulder, Scully y el resto de personajes mencionados son propiedad intelectual de Chris Carter, producciones 1013 y la cadena FOX. Menos Missy Mulder y Jimmy Marge que esos son mios. No intento violar las leyes de copyright, ni obtengo ning�n tipo de remuneraci�n econ�mica por escribir esto.

Dedicatoria: A M�nica porque intentas seguir mis desvarios x-maniacos. A Teresa, chica, eres genial. A Elian porque despu�s de mucho tiempo por fin la convenc� para que viera Expediente X, y por supuesto la gusto. A todos los que entregais vuestro tiempo para leer esto. Y como siempre y muy especialmente a CC, DD y G.A. Ya que esto no tendr�a sentido sin ellos.

Tipo: De todo un poco. MSR ( Por supuesto ), Angst ( S�, un poquito. De acuerdo, bastante), XF (�?Breve explicaci�n, mejor dicho) y H (Humor negro, dir�a yo)

Nota de la autora: Lo siento pero no lo he podido evitar, cre� que Requiem no me afectar�a tanto, pero incluso solo sabiendo de �l, por noticias dadas por segundas, terceras y cuartas personas no he podido evitar ponerme a escribir esto. El cual pretend�a ser un fanfic corto y diafano, pero que se ha acabado convirtiendo en el libro gordo de Petete. En el cual intento analizar los sentimientos y diferentes puntos de vista de las personas que se relacionaron con Scully, cuando Mulder desapareci�. As� que haya va, espero que os guste.

Spoilers: Intencionadamente Requiem, pero ya se sabe, siete temporadas, una pel�cula, el subconsciente jugando malas pasadas.

Feedback: Siiiiiiiiiiiiiiiiiii, por favor a [email protected] QUIERO SABER........

Resumen: Trece a�os despu�s de una despedida, el reencuentro puede ser lo �ltimo que esperabas vivir.

 

 

TRECE A�OS DESPUES

   POR GINY SCULLY.

 

AFUERAS DE WASHINGTON D.C.

RESIDENCIA DE DANA SCULLY.

11:00 a.m. 26 – 5 – 2014. �Cuanto tiempo!

Un hombre alto de menos de cuarenta a�os se acerc� a la bonita casa con jardin de aquella urbanizaci�n a las afueras de Washington, �l no recordaba que al irse, hubiera sitios tan bellos en aquella ciudad. Al llegar a la puerta llam� decidido. Hoy hab�a vuelto a nacer y solo deseaba llamar a aquella puerta. Una joven de unos 16 a�os le abri�, era alta, de pelo rojizo, de ojos verdes, de piel clara... le record� a ella, le record� a si mismo.

Disculpeme, �Esta es la casa de Dana Scully?

S�- contest� la joven educadamente -. Pero en estos momentos no est�. �Qu� deseaba?.

Simplemente hablar con ella.

Pues lo siento – dijo la joven mientras pon�a cara de �qu� le puedo hacer yo?-.

�Tardar� mucho en volver?- qu� otra cosa podia preguntar -.

Dos d�as, est� en una conferencia en Los Angeles- dijo la joven decidida -.

Bueno, pues ya volver� – dijo el hombre decepcionado, mientras se daba la vuelta y se dispon�a a irse-.

Espere- dijo la joven -. Su cara me suena, �es amigo de mi madre?.

No que yo sepa.

�De tio Walter? �Jimmy? �Tal vez de Bill o Charlie? - dijo apresuradamente viendo que el hombre se iba -.

��Tio Walter!?- el hombre paro en seco al oir aquel nombre tan familiar para �l, unido al calificativo de tio -.

Si, Walter Skinner, tio Walter.

�Eres sobrina de Skinner?- pregunt el hombre lleno de curiosidad -.

Te�ricamente no, pero se puede decir que s� en la pr�ctica – dijo la joven con una amplia sonrisa -.

�Con qui�n hablas Missy?- se oy� una voz profunda desde dentro de la casa -.

Con un amigo tuyo - dijo la joven divertida -.

 

De repente la puerta se abri� del todo, una figura masculina de cerca unos 60 a�os se hizo paso hasta estar frente al hombre de la puerta.

 

��Mulder!! – una voz estall dentro de su boca -.

Skinner – dijo Mulder m�s confuso de lo que recordaba haber estado nunca -.

 

AFUERAS DE WASHINGTON D.C.

RESIDENCIA DE DANA SCULLY.

11: 30 a.m. 26 – 5 - 2014.

Mulder y Skinner estaban sentados en el sof� del amplio comedor de aquella hermosa casa. Missy estaba separada de ellos apoyada en la puerta de entrada al comedor, mirando sigilosamente a Mulder, sin atreverse a decir nada. Skinner parec�a nervioso y con una curiosa ansiedad, le hablaba entrecortado sin saber exactamente que preguntarle, ni contarle.

Le creimos muerto, despu�s de tantos a�os incluso Dana le dej� de buscar – ��Dana!! �y esas confianzas desde cuando?, Mulder pens�. Skinner sigui� hablando -. Dej� el FBI, ya hace a�os. Ahora trabaja en el hospital central – hubo un silencio, Skinner no dejaba de mirar fijamente a Mulder -. ��A pasado mucho tiempo!? Pero mire su cara. Usted sigue igual.

Para mi solo han pasado unos meses... no creo que tanto – dijo Mulder entendiendo el desconcierto de Skinner, despues de 14 a�os hab�a que explicar muchas cosas, por ejemplo, �qu� hacia Skinner all�?-. Enti�ndame. Cuando regres�, lo primero que hice fue ir a casa de Scully, y cuando me dijeron que no sab�an de qui�n les estaba hablando, casi me di� algo. Luego me di cuenta que hab�an pasado catorce a�os. Fue todo un shock. En Internet encontr� su direcci�n y aqu� estoy. Cuando la bella se�orita me abri� - dijo mirando a la altiva muchacha que le abri� la puerta y que no le dejaba de mirar -. Cre� que me hab�a equivocado – Mulder tambi�n parec�a confuso -. No sab�a que ten�a sobrinos.

Mulder... - le interrumpi� Skinner -.

�Si? – contest� Mulder, a�n m�s confundido por el gesto que su ex jefe le hab�a puesto -.

Ella no es mi sobrina, ella es su hija...

 

AFUERAS DE WASHINGTON D.C.

RESIDENCIA DE DANA SCULLY.

COCINA.

12: 00 a.m. 26 – 5 - 2014.

Mulder estaba sentado en la mesa de la cocina con un caf� entre las manos, a su lado "su hija" bastante desorientada y abrumada con un vaso de tila entre las manos. De fondo se oia la voz de Skinner en el comedor. Missy no hac�a m�s que hablar de cosas completamente dispersas, sus ojos verdes miraban con severidad los id�nticos ojos de "su padre".

Todo se quem�, todo lo que recordaba a usted, desapareci� hace a�os... mam� dec�a que no quer�an que nadie recordase que hab�a nacido. La casa de sus padres, la suya propia fueron comidas por las llamas. No hab�a muchas fotos que recordasen a mi padre...

No pasa nada, es l�gico que no me reconocieras – dijo finalmente Mulder -. Peor fue lo mio que ni siquiera sab�a que exist�as... �Est�s enfadada conmigo?.

No, Dana nunca me hubiera permitido eso – su tono demostraba que realmente s estaba enfadada -.

Entender�a que lo estuvieses – dijo Mulder con comprensi�n y una dulce sonrisa en los labios -. Me perd� tus primeros pasos, tus primeras palabras, lo m�s probable es que hasta me haya perdido tu primer beso...

Ese no se lo ha perdido, pero creo que nadie lo ver... El amor es una p�rdida de tiempo. Es algo en lo que se entretienen los locos.

No son palabras esas de una adolescente – dijo completamente dolido Mulder -.

No me llame adolescente, solo tengo 13 a�os – dijo Missy con fuerza, se notaba que era una chica con car�cter, su voz sal�a con fuerza por su garganta -. S� que aparento m�s, pero yo tengo superado todo eso. Estudio tercero de medicina en la universidad. Soy un genio. Un coeficiente mental de 164, ser� cirujano a los 17, y jefa de un gabinete de investigaci�n contra el cancer a los 20 – respir� -. El amor solo es un estorbo que duele.

No digas eso, me haces sentir culpable.

Mam� siempre llora, llora cuando te recuerda, el aniversario del d�a que os conocisteis, el de vuestro primer beso, siempre est� triste en Navidades, el del d�a en que te fuiste... - su voz segu�a siendo fuerte pero esta vez hablaba de resentimiento -. Siempre llora y siempre intenta que yo no lo vea. Pero siempre llora... – A Mulder le dolieron las palabras, se clavaron en su pecho -.

No es feliz... – dijo �l como en un suspiro -.

No lo es... – dijo con fuerza sin dejarle acabar -. Y no lo es porque ama. Porque ama algo que no puede tener. Y es infeliz porque Skinner se la declar� hace unos a�os y ella le dijo que no, porque te amaba a ti. Y hacerle infeliz a �l, la hizo infeliz a ella y tambi�n a mi – Mulder la mir� sorprendido, realmente cada palabra que aquella joven dec�a era un dardo clavado en su coraz�n -. No me mire as�, al fin y al cabo ha sido el �nico padre que he conocido... Y sabe lo peor de todo...

Por favor, no me llames de usted... – dijo Mulder angustiado, nunca se hab�a sentido tan odiado o por lo menos nunca le hab�a dolido tanto -. Si no quieres considerarme un padre te entiendo, pero por lo menos considerame un amigo, un viejo amigo de tu madre, un viejo amigo de tu tio Walter...

Y sabes lo peor de todo – sigui� diciendo con la voz temblando -. Que en el amor no puedes echar la culpa a nadie... Porque la culpa no es de nadie. Porque �tu!, querr�as haber estado aqu�, porque �ella !! hubiera querido que estuvieras aqu�- dijo mientras se�alaba un retrato de Scully -, porque ��yo!!, hubiera querido que hubieras estado aqu�. Pero la verdad es que no estuviste aqu�.

Las l�grimas no pudieron aguantarse m�s, la joven empez� a llorar ahogadamente, se levant� y corriendo subi� por la escalera que llevaban al piso de arriba. Mulder se qued� sentado, inm�vil, analizando informaci�n e intentado no echarse a llorar.

 

No se lo tenga en cara- dijo la voz de Skinner entrando por la puerta de la cocina -. Aparenta ser una mujer y habla como si lo fuera, pero solo es una ni�a. Una ni�a confusa. Lleva toda una vida esperando conocerle. Pero ya hab�a perdido la esperanza. Le ha destrozado sus c�lculos.

Gracias – dijo Mulder intentando recuperar la compostura -.

�Por qu�?- dijo Skinner sorprendido -.

Por haberlas cuidado – dijo Mulder con todo la sinceridad que pudo sacar de su alma -.

No se confunda – Skinner baj� la vista, se sinti� descubierto -. Hoy por hoy mi vida sin ellas no valdr�a nada. Son ellas las que me han cuidado. Las que me han salvado. En el fondo siempre supe que Scully le quer�a a usted – necesitaba explicarse -. Y que nunca le olvidar�a – necesitaba pedir perd�n -. Pero no me culpe por haberlo intentado. Yo fui qui�n... - su gesto se hab�a puesto triste, su voz par� en seco, se hizo un silencio, respir� hondo, su cara se volvi� de nuevo amigable y la voz volvi� a su garganta -. He pedido el d�a libre. Cu�nteme, quiero oir su historia... la que no publicaran los peri�dicos.

Mulder se di� cuenta de que hab�a demasiadas cosas que no sab�a, trece a�os son muchos a�os. Para su hija, que raro sonaba aquello, trece a�os eran toda su vida. Vi� a Skinner y le agradeci� gratamente haber ayudado a Scully, parece que despu�s de todo Skinner hab�a sido el perfecto tio Walter, le doli� que aquel hombre estuviera enamorado de su... de su vida, pero al fin y al cabo fue una vida que �l no vivio, que �l, no pudo vivir.

Mulder quer�a saber... por ejemplo �Qu� hacia Skinner en esa casa?, bueno, eso ya no. De todos modos, no se atrevi� a preguntar, as� que sonri� y comenz� a narrar.

�Por qu� ser� que mis historias nunca las cuentan los peri�dicos?- Skinner le contest� con una leve sonrisa y Mulder empez� con su historia -. No crea que s� mucho, lo primero que me dijeron, es que si quer�a volver, era mejor que no supiese nada. Recuerdo la luz, aquella luz que me llamaba en el bosque de Oregon, su voz gritando muy lejana y luego la oscuridad, el olvido, la oscuridad, no s� cuanto tiempo estuve all�, en aquella enorme nada, aunque presupongo que mucho, mucho m�s del que yo pensaba, estaba siempre drogado, me hicieron pruebas, no s�. No recuerdo. Mis recuerdos de aquella �poca son bastante difusos. Luego de nuevo la luz, alguien de nuevo encendi� la luz y entonces la vi, pero no era ella. Vi esa imagen de Samantha que me acosa desde siempre, una Samantha adulta que ahora s� que no existe. Me desat� y me dijo que si quer�a salvar el pellejo que la siguiera, me sac� de la nave no recuerdo exactamente como, yo a�n estaba drogado... Bueno, en conclusi�n, me despert� d�as despu�s en una cama, estaba desatado y desde luego mejor cuidado. Y esa imagen tan real, simplemente me dijo hola.

Era tan dulce, le pregunt que por qu� me hab�a salvado y ella me pregunt� que por que cre�a que ella me hab�a liberado para salvarme. Me cont� que era un clon, supongo que algo no muy raro en esta historia. Y que simplemente me quer�a ayudar. Me habl� de una conspiraci�n, de unos colonizadores, de unos renegados y de un grupo de seres, su grupo, que solo deseaban salvar la tierra. Entre ellos hab�a extraterrestres de ambos bandos, terraqueos, clones... Los marcianos no son malos me dijo, pero siempre hay un garbanzo que estropea el cocido. Me re�, y hacia tiempo que no me re�a. Me dijo que ella se hab�a criado en la tierra y que adoraba la playa y leer un libro bajo la sombra de un �rbol, que le gustaba ser humana. Me cont� que la sacaron de su casa, los renegados la secuestraron, pero que luego el grupo de liberaci�n la salv� y la hicieron parte integrante.

Me propuso un trato, la verdad o la tierra. Es gracioso �no le parece?. Cuando por fin poda conocer la verdad, toda le verdad, me di cuenta de que ya la conoc�a, se llamaba Dana Scully y estaba en un hospital... esperando un hijo m�o. Supongo que supone lo que eleg�. La verdad, mi verdad, volver a la tierra y estar con ella... Y no recuerdo nada m�s, y la verdad es que ya no me importa, me debieron de borrar la memoria, ya que realmente solo la recuerdo a ella, a la que pod�a haber sido mi hermana y sin embargo no lo era... Ahora mi verdad son 14 a�os que ya no podr� vivir, 14 a�os en el olvido... - Mulder mir� fijamente a Skinner y vi� que estaba triste, angustiado -. No fue culpa suya – dijo Mulder intentado sonreir -. Usted no pod�a evitar que me llevaran.

Tal vez si que fue culpa m�a, siempre intent� mantenerme a distancia, siempre, aunque les cre�a... tuve miedo y me arriesgu� cuando era demasiado tarde – Mulder iba a replicarle pero Skinner sigui�-. Jam�s olvidar� aquel d�a, su imagen me persigue y sus l�grimas me duelen d�a tras d�a - dijo Skinner intentando recordar -. Llegu� al hospital hundido, �c�mo le iba a decir a ella que le hab�a perdido?. Al dec�rselo, se quiso hacer la fuerte, pero se puso a llorar. Y me dijo que le encontrar�a, que ahora m�s que nunca le necesitaba, me dijo que la guardase un secreto, que estaba embarazada... No me atrev� a preguntarle si usted era el padre, simplemente lo di por supuesto y sal� por la puerta. Estaba completamente descolocado. Luego me di cuenta de que necesitar�a mi ayuda y de algo a�n peor, yo necesitaba ayudarla... De todos modos no me acerqu� demasiado, no era mi caracter, no quer�a entrar dentro de su espacio, ella no me lo hab�a pedido y no quer�a hacerla sentir mal, le ayud� en lo que pude, como su jefe, como su compa�ero...

Skinner par�, necesitaba respirar, necesitaba recordar, necesitaba contarle a Mulder porque �l era t�o Walter, porqu� de director adjunto hab�a pasado a t�o, siendo Scully la que mas reservas acerca de �l, hab�a tenido siempre.

Poco antes de dar a luz, entr� en mi despacho y me dijo, mientras acariciaba su ya abultada tripita: Es de Mulder, s� que lo sabe, pero quer�a decirselo, quiero agradecerle haber sido tan bueno conmigo, con las dos, le agradezco no haberme hecho preguntas, a�n no estaba preparada para contestarlas... La ni�a es deseada, tanto por mi, como por �l estoy segura, solo que no nos lo esperabamos, yo no pod�a tener hijos, supongo que por eso nunca tomamos precauciones... - recuerdo que en aquel momento se sonroj� -. Llev�bamos m�s de medio a�o juntos... - afirm� rotunda -. �bamos a dejar el FBI, Mulder quer�a una vida m�s tranquila para mi, ya ve lo injusta que es la vida... Cuando nazca la ni�a pedir� el traslado, no quiero, no me puedo permitir el lujo de dejarla huerfana. Quiero un trabajo m�s tranquilo, Mulder estar�a de acuerdo conmigo, estoy segura... Se�or, necesitar� su ayuda, no me gusta pedir ayuda lo sabe, pero ahora es en el �nico en que puedo confiar. Dijo algo as� y a�n recuerdo su cuerpo saliendo de mi despacho, no era mucho, pero era su permiso para permitirme ser su amigo, algo hab�a cambiado... – las l�grimas de Skinner estaban a punto de comenzar a resbalar, cuando su m�vil son� -. Skinner – contest� -. �Que han hecho qu�? – dijo con voz enfadada -. �Es que no se les puede dejar solos?. Si ahora voy- dijo tras una pausa y mientras se levantaba -.

Parece que las cosas no han cambiando mucho por aqu� - Mulder dijo mientras le sonreia -.

Es cierto, sigo sin poder tomarme un d�a libre. Siempre habr� agentes que desobedezcan mis ordenes y se metan en lios. Aunque no se preocupe, ninguno le ha superado. Le he echado de menos, se lo digo en serio – en su voz solo habia sinceridad -. Llame a Scully, estar� deseando verle...

Y Mulder vi� como sub�a por la escalera que llevaba al piso de arriba y le dejaba all� abajo solo con sus recuerdos y pensando en como recuperar 14 a�os a base de recuerdos ajenos. Se imagin� a Scully de 7 meses, acariciando su tripita. Se la imagin� afrontado un embarazo sola, con un trabajo como el del FBI, se la imagin� decidiendo que era hora de abandonar su b�squeda y la intent� ver, con una ni�a de meses en sus brazos y entonces vi� que a�n hab�a muchos agujeros que tapar en esa historia.

 

AFUERAS DE WASHINGTON D.C.

RESIDENCIA DE DANA SCULLY.

FRENTE EL CUARTO DE MISSY.

13:45 p.m. 26 – 5 - 2014.

Skinner estaba enfrente de la habitaci�n de Missy y llam� a la puerta con fuerza, al no recibir contestaci�n volvi� a llamar, pero la contestaci�n se hizo esperar as� que decidi� ser �l, el primero en hablar.

�No vas a bajar? – dijo Skinner -..

No.

Me tengo que ir.

�No hab�as pedido el d�a libre?- pregunt� la voz curiosa de Missy al otro lado de la puerta -.

S�, pero parece que no me lo han concedido.

Ser�n beneficios de ser jefe.

Ser� eso... �Est�s bien? – pregunt� Skinner con voz preocupada -.

No – respuesta tajante y dura, una respuesta Scully, pens Skinner -.

Te est�s comportando como si fueras una ni�a.

Soy una ni�a – dijo Missy asomando la cara un poco al abrir ligeramente la puerta -. �Por qu� le sigues el juego? A ti esto te est� haciendo mucho m�s da�o que a mi... No me enga�as, esto rompe tus esperanzas...

Mis esperanzas ya estaban rotas...

� Y bien...? – pregunt� Missy en busca de una respuesta -.

Piensa en la cara de tu madre cuando le vea – Missy baj la vista -.

Eres demasiado bueno.

Supongo que estoy pagando pecados del pasado... �baja!.

��No!!.

Melissa – dijo Skinner en un tono severo -. Llevas trece a�os esper�ndole...

No puedo... tengo que pensar – hab�a confusi�n en la voz de la joven -.

�En qu?

No s�, estoy entrando en la adolescencia. Tengo las neuronas desquiciadas. Las hormonas a flor de piel. Mi padre al cual no conoc�a porqu� fue abducido por extraterrestres hace 13 a�os ha aparecido despu�s de todo como si nada hubiera pasado. Mi madre no est� y t� me hablas como si esto fuera lo mas normal del mundo... Bajo mi punto de vista estoy legalmente obligada a estar hist�rica – dijo cerrando la puerta con un portazo -.

Vale, bien, como quieras – dijo Skinner alej�ndose de la puerta -.

Skinner ya se propon�a ir bajando por las escaleras, cuando de repente la puerta se volvi� a abrir y Skinner se di� la vuelta. Viendo enfrente de �l, la cara de Missy con l�grimas resbalando por sus grandes ojos.

Lo siento...- dijo Missy -.

�Por qu�?- dijo Skinner acerc�ndose a ella -.

Por haberte gritado. Me estoy comportando visceralmente. Yo no soy as�.

De casta le viene al galgo – dijo pensando en los ataques de furia de los que presum�a Mulder trece a�os antes.

�Qu�?- dijo ella extra�ada -.

No, nada.

Dile a Mulder que lo siento, pero que tengo que pensar. Y que esta habitaci�n est� libre – dijo se�alando la puerta al lado de la suya -. No quiero que se vaya, mam�, no me lo perdonar�a, yo, no me lo perdonar�a.

Vale...- dijo Skinner con una sonrisa -. �Llamo a Jimmy para que no venga?.

�No le hab�as llamado ya?.

No- dijo mientras la acariciaba la cara de la ni�a y secaba sus l�grimas -.

Pues no le llames. Seguro que el puede contarle cosas, que yo no s�. Supongo que despu�s de 14 a�os todos necesitamos saber – Skinner asinti� con la cabeza -. Otra cosa – replic� Missy -.

�Qu�?- dijo �l paciente, alej�ndose de ella -.

No se te olvide que te quiero y que pase lo que pase siempre te querr�... al fin y al cabo, eres el �nico padre que he conocido. Y ocurra lo que ocurra con Mulder. T� siempre tendr�s una parte de mi coraz�n, dedicada completamente a ti.

Skinner la sonri�, una l�grima call� por su mejilla, agradec�a incre�blemente las palabras de la joven, las necesitaba. Pod�a vivir sabiendo que Dana no le quer�a tanto como �l a ella. Pero pensar en perder a su ni�a, le hubiera matado. No se sent�a egoista, deseaba que Missy conociese a Mulder, a aquel hombre inquietante y sumamente interesante que era su padre, deseaba que le quisiera y que ambos tuviesen una vida normal. Pero necesitaba ocupar un poco su coraz�n, ya que en los �ltimos a�os, el coraz�n de �l, solo ten�a su nombre grabado.

 

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RESIDENCIA DE DANA SCULLY.

COMEDOR

14:00 p.m. 26 – 5 - 2014.

Mulder, miraba las fotos que hab�a encima de la chimenea, la evoluci�n de su hija en los �ltimos catorce a�os, la madurez de su Scully, segu�a siendo la m�s bella ante sus ojos. De todos modos, hab�a demasiada gente que no conoc�a, muchas caras que no recordaba, un tiempo que ya hab�a perdido. De estas cavilaciones le sac� Skinner, bajando por las escaleras y cogiendo su abrigo de la percha.

�Est� bien?- pregunt� Mulder refiri�ndose a Missy -.

Todo lo bien que puede estar – afirm sereno Skinner -.

Tengo la sensaci�n de que me odia.

Dele tiempo – dijo Skinner paciente -. No es f�cil ser un genio de 13 a�os, y haberse criado con la historia de que su padre fue abducido por los extraterrestres antes de nacer ella.

Destroc� la vida a Scully y se la he destrozado a ella tambi�n – dijo Mulder con su t�pico tono de culpabilidad -.

No se auto-consuma en la compasi�n. Tiene 53 a�os y aparenta menos de 40, tiene una mujer que le adora, una hija ya criada que cree poderse cuidar ella sola y que odia a los chicos, teniendo en cuenta el aumento de embarazos adolescentes, esa es todo una ventaja. Adem�s la hipoteca de esta casa ya esta pagada. Yo dir�a que tiene suerte, tiene todo lo que un hombre puede desear... Adem�s, Missy me a dicho que le pida que se quede, que la tercera puerta a la derecha, del piso de arriba es una habitaci�n libre... Solo necesita pensar... y usted tambi�n – Skinner hizo un silencio y respir� hondo, lo que dar�a �l por tener ese vida -. Bueno, me voy antes de que esos incompetentes quemen la central.

Skinner – dijo Mulder mientras Skinner ya abr�a la puerta de la calle -.

�Qu?.

Gracias – dijo Mulder con toda la sinceridad que su coraz�n pod�a demostrar -.

Otra vez.

Tengo la sensaci�n de que nunca se lo dir� suficientes veces- dijo mirando hacia las fotos de la chimenea, donde la cara de Skinner luc�a en la mayor�a -.

No las merece. Cuidelas, pero no deje verlas que las est� cuidando, entonces no se dejar�an – y con una sonrisa Skinner desapareci� del campo de visi�n de Mulder -.

Mulder se qued� pensativo, necesitaba saber cosas y no sab�a como conseguir que alguien se las dijese, para su hija era un extra�o y para el resto del mundo un recuerdo. As� que decidi� que era hora de comer algo, pensar era m�s f�cil con el est�mago lleno.

 

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FRENTE EL CUARTO DE MISSY.

15:15 p.m. 26 – 5 - 2014.

Mulder pens� que ya era hora del segundo asalto, as� que se llen� de valor y decidi� subir a ver como estaba la peque�a Missy, llevaba un rato solo, en el piso de abajo y el silencio se le estaba haciendo horrible, pens� el bien que en ese momento le har�a una de aquellas maravillosas discusiones que ten�a con Scully, cuando ambos se conocieron.

Missy – dijo Mulder ya frente la puerta del cuarto de la ni�a -.

�Qu�? – se oy� la voz de la joven al otro lado de la puerta -.

Soy Mulder.

Lo s�.

�Me vas a abrir la puerta?- pregunt Mulder paciente -.

No.

Te est�s comportando de una manera muy infantil – dijo �l con resignaci�n -.

Lo s�.

Esa no es la actitud de 164 - dijo �l sonriendo, despu�s de todo pensaba que esa cabezotoner�a era heredada -.

Ese truco es muy viejo y ya no funciona. Piensa, tengo 13 a�os, me estoy comportando respecto con mi edad, mam� estar�a orgullos�sima de mi – dijo la voz seria de la joven al otro lado de la puerta -.

He pedido comida china – Mulder decidi� cambiar de tema -. Pollo kung- pao, el favorito de tu madre. �No quieres comer?.

Soy al�rgica a la mayor�a de las especies – dijo asomando la cabeza por la puerta -. As� que si no me quieres matar, ser� mejor que alejes ese pollo de donde mi nariz pueda olerlo – y cerr� la puerta, Mulder no sab�a si reir o llorar, �C�mo era posible...? -. No te lo tomes a mal, estoy pasando un mal d�a – fue la r�plica de la joven, a su propia lecci�n alimenticia -.

No quiero que te mueras de hambre – dijo Mulder decidido a no rendirse despu�s del �ltimo rev�s -. Baja a comer algo, te har� lo que quieras.

Antes morir de hambre- dijo volviendo a abrir la puerta -. Mam� siempre me hablaba de tu cocina y de tu despensa. Prefiero morir de hambre, que envenenada. Adem�s no te preocupes, en esta habitaci�n tengo reserva de chocolate para tres meses.

Como quieras – dijo Mulder, despus de todo esa mujercita solo era una ni�a, ten�a derecho a tener una pataleta -. Bueno, pues me voy. Si quieres algo ya sabes donde estoy.

Mulder se acerc� a las escaleras y cuando ya estaba al lado, se di� la vuelta. Esta era la primera discusi�n que estaba teniendo con su hija, pens� que despu�s de todo Skinner ten�a raz�n, �l era un hombre muy afortunado. Ten�a una mujer maravillosa y una hija que sab�a demasiadas cosas de �l, gracias a una madre que jam�s le olvid�. Te quiero Scully, pens�, te quiero y baj� las escaleras.

 

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RESIDENCIA DE DANA SCULLY.

COMEDOR.

16:00 p.m. 26 – 5 - 2014.

Mulder estaba en la cocina cuando oy� el timbre de la puerta, sopesando el hecho de que Missy no iba a bajar a abrir, as� que se acerc� hacia la puerta de entrada y abri�, frente a �l, un hombre rubio de intrigantes ojos verdes y menos de cuarenta a�os, le miraba sorprendido.

�Qui�n es usted? – dijo el hombre bastante intrigado -.

�Y usted?- contexto Mulder -.

Yo pregunte antes.

Yo estoy dentro de la casa.

Mi nombre es Jeam Marge – dijo decidiendo zanjar el tema -. Soy amigo de la due�a de esta casa. Adem�s de Agente Federal. Dana me pidi� que viniera a hacer compa�ia a su hija Missy, que hoy iba a estar sola. As� que: �qu� hace usted aqu�?.

�Usted es Jimmy? – dijo recordando los nombres que su hija pronunci los cinco minutos primeros de su reencuentro -.

S� – dijo el hombre sorprendido -. �Le conozco?

Encantado – dijo Mulder muy educadamente ofreci�ndole su mano -. Yo soy Fox Mulder.

 

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RESIDENCIA DE DANA SCULLY.

COMEDOR.

18:00 p.m. 26 – 5 - 2014.

Mulder y Jimmy ya llevaban hablando mucho tiempo, Jimmy estaba realmente emocionado y no hac�a m�s que hacer preguntas a Mulder acerca de su desaparici�n y de los Expediente X antes de que �l apareciera. Despu�s de una breve visita al piso de arriba para ver a una a un enfurru�ada Missy, baj� de nuevo al piso de abajo y se centr� en el tema clave. Mulder.

Es incre�ble, yo ya cre�a que estaba muerto. Me he pasado muchos a�os de mi vida busc�ndole.

Bueno, pues ya estoy aqu� – dijo Mulder divertido -.

S�, as� es. Pero no me ha podido responder a mis preguntas.

Pues lo siento.

No importa... �ha llamado ya a Dana? – este hombre realmente estaba emocionado -. Se volver� loca de contenta cuando se entere de que ha vuelto.

No. Prefiero esperar a que vuelva. Ya le descoloc bastante mi ida. No quiero que mi vuelta, le provoque un infarto.

Dios m�o, es incre�ble que sea usted. �Y que mal se lo ha tomado la baby!.

Est� enfadada. Creo que me odia – dijo Mulder con resignaci�n -.

Es comprensible. Para ella a sido muy dura toda esta historia y aunque Dana nunca quiso involucrarla, en el fondo ella siempre estuvo involucrada... Es incre�ble, ten�a tantas ganas de conocerle, he oido tantas cosas sobre usted.

Todas mentira – dijo Mulder rotundamente, abriendo mucho los ojos -.

Espero que no - dijo Jimmy divertido -. Dana siempre hablaba de usted con todo el cari�o y el amor del mundo. Cuando dio a luz y crey� que usted nunca conocer�a a su hija... no s�, cre� que nunca se recuperar�a. Luego dej� los Expedientes X, m�s tarde el FBI. Recuerdo que el primer aniversario de su desaparici�n no fue a trabajar, hab�a acabado su baja de maternidad pero no hab�a vuelto, como estaba preocupado fui a verla. Ella ya viv�a aqu�. Estaba en la terraza y al entrar por la puerta de esta, la vi mirando las estrellas, me dijo que no iba a volver, que le iba a dejar de buscar... que no har�a a Missy lo mismo que el mundo le hizo a usted con Samantha... Entonces le pregunt� que si aceptar�a ahora que la invitara al ballet – la sinceridad de aquel hombre sorprend�a m�s cada momento a Mulder -. Entonces se puso muy seria y me dijo " Le dejo de buscar por Missy, pero nunca le olvidar� por mi". Y es cierto, �sabe?, Dana a tenido muchos y muy buenos pretendientes, entre ellos yo, pero ella nunca mostro inter�s por ninguno, incluso cuando ya no hab�a esperanzas de encontrarle. Siempre miraba a las estrellas esperando que un d�a apareciese, de la manera que lo ha hecho. Se conocen tan bien, en el fondo es una historia incre�ble... – Jimmy se qued� pensativo y con la mirada perdida, hubo un silencio que Mulder quiso romper -.

�Como lleg� a los Expedientes X ?.

Eso fue culpa de t�o Walter – dijo de nuevo Jimmy con su caracter�stica sonrisa -.

�Usted tambi�n?- Mulder le mir� sorprendido y Jimmy a Mulder le mir� extra�ado -.�T�o Walter! Es su jefe.

Y mi t�o. Mi madre es su hermana mayor – dijo Jimmy con todo la naturalidad del mundo -.

��Venga all�...!!– dijo Mulder sin llegar a cre�rselo -.

Es cierto... Al salir de la academia me llam�, me dijo que necesitaba alguien de su extrema confianza, eso me son� muy bien, al principio... pero mir� la papeleta: 24 a�os, reci�n salido de la academia, me encuentro ante la mism�sima Reina de Hielo, embarazada, de seg�n todos los rumores el Siniestro, que ha desaparecido. Y mi primera misi�n dentro del FBI es encontrar a un abducido, que justamente es Fox Mulder. Quise matar a mi t�o. Adem�s, Dana estaba obsesionada con que era un esp�a y me daba esquinazo cada dos por tres. Yo cre�a que eran las hormonas, pero ahora s�, que de no haber estado embarazada me hubiera tratado igual de mal. Estaba paranoica, obsesionada con su busca... Y ya ve, se a convertido en mi mejor amiga, en mi familia. Ella ha sido como mi mam�, en ausencia de la propia y Missy como mi hermanita, yo que me cri� con tres rudos marines. Lo mejor que me ha pasado nunca. Gracias a los Expedientes X, la conoc� a ella y un mundo fascinante, me encanta mi trabajo, e incluso gracias a los Expedientes X conoc� a mi esposa, fue mi compa�era cuando Dana se fue. Aunque nunca fue tan entregada como ella.

Me alegro que los Expediente X le dieran cosas buenas, a mi solo me dieron disgustos – dijo Mulder con un cierto aire melanc�lico -.

Hey !!! No se queje, gracias a ellos conoci� a Dana... Pero algo es cierto, nadie fue detr�s de nosotros. Dana me cont� las cosas que les hicieron cuando ustedes estaban al cargo, pero... no s�.... no hab�a informaci�n para encontrarle, eso es cierto, todas las puertas estaban cerradas, pero nunca nos atacaron frontalmente. Es raro, pero hubo muchos muertos, fue una �poca confusa y tras cada muerte, Dana perd�a un poco m�s la esperanza de encontrarle. Antes de que yo entrara en los expedientes, el fumador apareci� muerto, supuestamente alguien le tir� por las escaleras y se rompi� el cuello, eso fue un palo para Dana ya que ella cre�a que �l le dar�a respuestas. No s�. De todos modos �quien es capaz de matar a alguien tirandolo por las escaleras?, ese hombre ya era viejo y ten�a los pulmones tan agujereados como un queso franc�s, ten�a un c�ncer terminal, tampoco hubiera durado mucho.

Uhhhh... Nunca se fie, de todos modos las compa�ias del fumador nunca fueron buenas... De igual manera, �qu� muerte se merece alguien que mat� a su propio hijo a sangre fr�a...? – la voz de Mulder se volvi� casi inaudible, por eso Jimmy decidi� seguir donde lo hab�a dejado -.

Dana hech� la culpa de la muerte a un tal Krycek, un mal tipo, demostramos que �l mato a su padre y a la hermana de Dana – Mulder frunci� el ce�o al oir la palabra padre, Jimmy se di� cuenta y supo al instante el porqu� de aquella reacci�n pero decidi� que era mejor seguir -. Fue una �poca muy dura... Lo encontraron en un apartamento de Londres, con un tiro en la sien, todos los indicios hablaban de suicidio, pero Dana nunca se crey� aquella "versi�n oficial". Lo m�s extra�o es que encontramos en su cuerpo huellas de Diana Fowley, creo que era amiga suya – Mulder asinti� con la cabeza y le dej� seguir -. Lo cual es bastante raro, ya que Diana estaba muerta. Todo esto quit� el sue�o a Dana mucho tiempo, ella ya hab�a dejado el FBI, pero se volvi� a implicar much�simo. Aunque Dana, incluso cuando no quiso, siempre estuvo implicada. Luego de repente comenzaron a aparecer papeles, que hablaban de una conspiraci�n, del conocimiento de vida extraterrestre, nada definitivo, pero todo muy real, cosas del c�ncer de Dana, de la enfermedad de Skinner, de todas las muertes injustas... pero nada acerca de usted, sobre usted no hab�a nada, simplemente, hab�a desaparecido...

La conversaci�n sigui� y el tiempo pas�, Mulder por fin consigui� parte de la informaci�n que quer�a y Jimmy consigui� liberar a su fantasma. Cumpliendo algo que Dana nunca consigui� hacer, ya que nunca recuper� a Samantha, para Mulder. Se fue haciendo tarde y Jimmy se fue satisfecho de aquella tarde y de aquella casa, con la esperanza de volver a encontrarse, esta vez con Dana presente. Jimmy di� una gran impresi�n a Mulder, era un hombre tan lleno de vida y buenas intenciones, tan alegre, tan poco �l, el hecho de que Skinner fuese su t�o, volvi� a implicar a su ex jefe directamente en la vida de Scully y de su hija. Skinner siempre Skinner. Es l�gico " el padre que nunca tuvo" "el amigo que siempre escucha", Skinner siempre estuvo all�, en cambio Mulder no.

 

AFUERAS DE WASHINGTON D.C.

RESIDENCIA DE DANA SCULLY.

FRENTE EL CUARTO DE MISSY.

20:00 p.m. 26 – 5 - 2014.

Mulder volvi� a subir al piso de arriba, una nueva intentona de paz, era lo menos que se pod�a esperar de �l antes de que la noche llegase y el sue�o pudiese con la joven Missy.

Hola – se oy� la fuerte voz de Mulder, intentando traspasar la puerta cerrada del cuarto de su hija -.

Hola – dijo la voz fuerte de Missy a trav�s de la puerta -.

Jimmy ya se ha ido – sentenci Mulder -.

Lo s� – dijo ella secamente -.

Es un hombre muy majo – dijo Mulder mientras pensaba: t� puedes con esto, solo es una adolescente, �nimo, �nimo, �nimo...-.

S� – contest� ella fr�a como el hielo -.

Seguro que fue un buen compa�ero.

Lo fue – y hubo un silencio -.

�Vas a salir?- dijo Mulder perdiendo su tono tranquilo -.

No – �Y su madre era la Reina del hielo? se pregunt Mulder -.

�Y ha cenar?

Tampoco – esta chica no es la reina del hielo, es la emperatriz -.

�Vas ha vivir encerrada eternamente?

�Por qu� no?

�Me vas ha dejar de hablar con monos�labos?.

�Cuando he hecho yo tal cosa? – dijo la joven asomando la cabeza por la puerta ahora entreabierta -.

Nunca... – dijo Mulder con una expresi�n inidentificable -.

Eso pensaba – sentenci Missy, cerrando de nuevo la puerta.

�Sabes que eres igual que tu madre...?

�Por...? – dijo una voz sorprendida abriendo de nuevo la puerta -.

Ella cuando estaba enfadada o triste, hac�a lo mismo, se encerraba en s� misma y no dejaba a nadie que entrara en su espacio, siempre quiso resolver sus problemas sola – dijo Mulder mir�ndola directamente a los ojos -. Y le encantaban los monos�labos...

Es gracioso.

�Por...? – dijo Mulder con la misma expresi�n que Missy hab�a utilizado segundos antes -.

Ella dice lo mismo de ti...

Supongo que de casta le viene al galgo.

�Qu� frase m�s horrible! – dijo Missy cerrando de golpe la puerta, estaba enfadada -. �Por qu� est�s tan contento?. Sigo estando enfadada, triste y desesperada. Sigo queriendo estar sola, las muestras son claras, estoy encerrada en mi cuarto y te hablo a trav�s de una puerta – dijo estas ultimas palabras gritando -.

Me alegro que dejases los monos�labos – a ver qui�n es m�s cabezota -.

No te pases, puedo tirarme horas con el s� y el no.

No lo dudo – le encantaba que su hija fuese a�n tan infantil, lo de su hija le empezaba a sonar bien, le alegraba vivir a�n, un poco de la infancia de esa ni�a.

�Entonces?

Es que creo haber encontrado el problema – dijo Mulder -.

�A si?- dijo ella asomando su cabeza de nuevo por la puerta -.

S – Mulder sonri� -. Skinner es el problema.

"Walter" nunca a sido un problema – dijo Missy muy seria -.

Tienes miedo de perderle, es muy importante para ti y tienes miedo de que ahora se aleje al ver que he aparecido. T� le consideras tu padre y es l�gico que le quieras, pero pase lo que pase �l siempre ser� el mismo no has de tener miedo a perderle – dijo Mulder con todo el aire de psic�logo que utiliz� durante sus cinco a�os en Oxford -.

Es que no le voy a perder – dijo con fuerza Missy -.

Exacto, es lo que te quera decir.

No es una pregunta, es una afirmaci�n. �No le voy a perder!. Te est�s equivocando.

�Por? – dijo Mulder sorprendido -.

Quiero mucho a Walter, eso es cierto. Pero nunca le consider� mi padre, es el �nico que he tenido eso tambi�n es cierto, pero el siempre a sido mi "t�o" Walter – dijo Missy remarcando mucho la palabra t�o -. Tal vez le quise m�s que a Billy y Charlie, pero tambi�n estuvo m�s cerca. No te confundas – dijo cambiando el tono de voz a uno m�s sereno -. S� qui�n es mi padre, t� lo eres – a Mulder le di� un vuelco el coraz�n -. No hay d�a que mam� no me hablara de ti, de tus man�as, de tus gestos, de tu pas�n y de tu vida. Te he aprendido a querer como un padre, llevo trece a�os esper�ndote. Te has equivocado, Walter no es el problema, "t�o" nunca fue un problema... necesito espacio - la empez� a tiritar la voz -. Tengo que pensar... Esto no es normal, solo tengo trece a�os, esto me viene muy grande, t� ya no ibas a volver, ya lo hab�a aceptado... – su voz se fue apagando hasta que se dej� de oir mientras cerraba la puerta tras ella -.

Buenas noches – dijo Mulder con tristeza bajando por las escaleras -.

Buenas noches – se oy� la ahogada voz de Missy al otro lado de la puerta -.

Era hora de descansar, de pensar, de ser, de matar fantasmas, de asimilar 14 a�os perdidos, de volver a empezar, era hora de dormir, aunque ninguno de los dos concili� el sue�o hasta bien entrada la madrugada. Era duro empezar de nuevo, pero Mulder sab�a que esto lo ten�a que superar solo, cuando Scully regresase a casa, solo quer�a paz para ella, para aquella que le di� la vida e hizo que esta viviera.

 

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�Descubrir� Mulder cual es el problema que trae de cabeza a su hija?, �Har� las paces Missy con su padre?, �Llegaremos a saber lo importante que lleg� a ser Skinner en la vida de Scully?, �Bill habr� perdonado a Mulder en estos �ltimos trece a�os?, � Cuando leches piensa aparecer Scully?, �Cual ser� su reacci�n?. Todas estas respuestas y algunas m�s...

 

Continuara... (Continuaci�n que espero

que no sea tan larga, ni que me ocupe tanto tiempo).

Gracias.

 

 

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