|
|
|
|
THREE WORDS
ANUNCIANTE: (Chris Carter) Anteriormente en Los Expedientes Secretos X... (Escenas de DeadAlive, 8x15.) (SCULLY est� con SKINNER a un lado de la tumba de MULDER, y l�grimas en sus ojos.) SCULLY: En verdad no puedo creer que est� de pie aqu�. (ABSALOM habla con DOGGETT. El bote pesquero encuentra el cuerpo de BILLY MILES.) ABSALOM: Ud. encontr� a alguien dado por muerto pero que no est� muerto. (DOGGETT habla con SKINNER sobre exhumar el cuerpo de MULDER.) DOGGETT: Esto es una locura. Vimos el mismo cuerpo. Mulder no estaba simplemente muerto, hab�a estado muerto por d�as. (SCULLY habla en el hospital.) SCULLY: Desequilibrio sangu�neo, de electrolitos, una p�rdida de funci�n cerebral. Creo firmemente que el Agente Mulder est� infectado con un virus. (SCULLY llora en el pecho de MULDER mientras descansa en la habitaci�n del hospital.) DOGGETT: De alguna manera cur� a esta gente. Quiero saber c�mo lo hizo. ABSALOM: Ud. me pide ayuda pero se niega a creer en mi. (SCULLY est� en la sala de operaciones.) SCULLY: Si podemos estabilizarlo y a su temperatura, podremos darle una cierta cantidad de antivirales. Creo que podr�a funcionar. (SCULLY est� sentada con MULDER en su habitaci�n de hospital. La mano de MULDER se contrae. SCULLY corta su respiraci�n.) WASHINGTON, D.C. (Temprano en la noche, pero con bastante oscuridad. Detr�s del vallado que rodea la Casa Blanca, los turistas toman fotograf�as. Un HOMBRE que luce bastante pac�fico, en sus treinta a�os, cruza a un lado de ellos. �l observa el terreno con mucha atenci�n. �l es HOWARD SALT. Inmediatamente aprovecha una oportunidad. Nerviosamente, se pone un par de guantes de cuero negro y se trepa por el vallado. Los TURISTAS observan mientras �l comienza a correr a trav�s del c�sped hasta la Casa Blanca. Justo a unos pocos metros de la puerta principal, los GUARDIAS DEL SERVICIO SECRETO lo avistan. Ellos le rodean, con armas en mano. HOWARD SALT levanta sus manos, pero a�n trata de llegar a la puerta principal mientras le suplica a los GUARDIAS.) GUARDIAS DEL SERVICIO SECRETO: Alto. �Alto! �Levante sus manos! �Alto! �Levante sus manos...! HOWARD SALT: Tengo que decirle algo al presidente. Tengo que decirle... tengo que decirle algo al presidente. PRIMER GUARDIA: Al suelo. (Confusi�n masiva. Los GUARDIAS forcejean con HOWARD SALT hasta ponerlo en el suelo.) HOWARD SALT: Tengo que ver al presidente. �l necesita saber. Escuchen, tiene que saber. Los extraterrestres... los extraterrestres... van a invadir los Estados Unidos. �l tiene que saberlo. (El PRIMER GUARDIA baja su arma, escuchando. En la lucha, la chaqueta de HOWARD SALT se ha abierto. Vemos una pistola en su interior.) GUARDIA: Tiene un arma. (HOWARD SALT empieza a sacar el arma. Parece que se est� dando por vencido, pero un GUARDIA agarra su mu�eca y el arma se dispara accidentalmente en el est�mago de HOWARD.) �Tomen el arma! �Tomen el arma! PRIMER GUARDIA: Se dispar�. Se dio un tiro. (HOWARD SALT gru�e con dolor. El PRIMER GUARDIA se inclina a su lado, preocupado.) Se dispar�. Ha sido herido. Maldita sea. Est�pido desgraciado. �En qu� estaba pensando? OTRO GUARDIA: (fuera de pantalla) �Que alguien traiga un m�dico! GUARDIA: (fuera de pantalla) �Traigan un m�dico! (HOWARD SALT mira fijamente al PRIMER GUARDIA y le suplica.) HOWARD SALT: Por favor, el presidente... tiene que ver esto. Ll�venselo. (HOWARD SALT le alcanza un disco compacto casero al PRIMER GUARDIA que tiene escritas las palabras "Combatir el Futuro." El PRIMER GUARDIA lo mira.) (Cuarto de hospital de MULDER. MULDER est� sentado a solas en la habitaci�n. Est� usando �nicamente la bata de hospital. �l empieza a ver escenas retrospectivas de s� mismo gritando durante su tortura a bordo de la nave espacial: sus mejillas siendo estiradas, su nariz invadida, su pecho siendo cortado en dos. �l toca sus cicatrices. Retrospectiva de otro grito cuando su paladar suave est� siendo taladrado. �l traga saliva con inquietud. La embarazada SCULLY y el DR. LIM entran al cuarto.) SCULLY: Mulder, �te sientes bien? (MULDER no luce bien, pero se toma un momento para recuperarse, luego se da vuelta para enfrentar a SCULLY y al DOCTOR.) MULDER: Si. Para un tipo que estuvo, eh... en un ata�d no hace mucho tiempo, creo que me est� yendo bastante bien. No puedo sentir mis piernas... todav�a. (�l se ha puesto de pie y ha cruzado hasta el otro lado de la habitaci�n, mir�ndoles inc�modamente. Si la bata est� abierta en la parte de atr�s, SCULLY pudo haber tenido una gran vista.) SCULLY: Bueno, tal vez consideres sentarte cuando escuches lo que tenemos que contarte. (MULDER se sienta, prepar�ndose para lo peor.) MULDER: Oh-oh. SCULLY: Ahora, son, eh... son buenas noticias. Son... son noticias milagrosas. (MULDER y SCULLY se miran.) DR. LIM: Me es imposible exagerar lo inconcebible que es que Ud. est� sentado aqu�. Seamos sinceros... su condici�n podr�a ser m�s incre�ble que su recuperaci�n. SCULLY: Cualquier desorden neurol�gico que estabas sufriendo, ya no es detectable. Despu�s de un tratamiento de transfusiones y antivirales ha librado tu cuerpo del virus que lo estaba invadiendo. Las cicatrices en tu rostro, en tus manos, en tus pies, en tu pecho parecen, parecen estar sanando sin problemas. (MULDER toca las cicatrices conscientemente.) Mulder, gozas de un perfecto estado de salud. MULDER: (no muy emocionado) Cielos. DR. LIM: �C�mo se siente, Agente Mulder? MULDER: Como Austin Powers. (MULDER le sonr�e a SCULLY. Ella parece re�r, pero no encuentra muy graciosa la situaci�n.) (SCULLY y MULDER entran al apartamento de MULDER. SCULLY trae consigo un bolso de tama�o medio.) SCULLY: Debe sentirse bien estar en casa. MULDER: Mmm. (SCULLY lleva el bolso hasta el dormitorio mientras MULDER echa un vistazo a su apartamento.) Algo parece diferente. (SCULLY ha vuelto a la sala de estar.) SCULLY: (algo apenada) Est� limpia. (MULDER r�e entre dientes, pero sin mucho humor. La situaci�n es inc�moda.) MULDER: Ah... eso es. (SCULLY juega con su llavero mientras MULDER se inclina y mira la pecera. SCULLY luce MUY embarazada.) Falta molly. SCULLY: Si. Ella no tuvo tanta suerte como t�. (MULDER se sienta en su escritorio.) Mulder... no s� si alguna vez comprendas c�mo fue. Primero descubrir lo de tu abducci�n...y luego buscarte y encontrarte muerto. Y ahora tenerte de vuelta y, eh... (Su voz se quiebra.) MULDER: Pues, pareces estar muy sorprendida. (MULDER r�e por su propia broma. SCULLY no lo hace. MULDER deja de re�r y aleja la vista.) SCULLY: Rec� mucho. Y mis oraciones han sido contestadas. (MULDER le mira el vientre.) MULDER: En m�s de una forma. (SCULLY se mira el vientre.) SCULLY: Si. MULDER: Me alegro por ti. Creo saber... cu�nto significa eso para ti. (SCULLY vacila. Parece como que est� a punto de llorar. Ella empieza a hablar.) SCULLY: Mulder... MULDER: Lo siento. No quise parecer fr�o o ingrato. Es que... no tengo idea de d�nde pertenezco. Ahora mismo. Es que, eh... me cuesta bastante... procesar... todo. (SCULLY le mira.) INSTALACI�N CORRECCIONAL FEDERAL
(Sala de recreaci�n de la prisi�n. Uno de los alegres prisioneros, MARION, est� empujando un carro de libros. ABSALOM est� sentado a solas.) MARION: Soy Marion el Bibliotecario, muchachos. Tengo el nuevo libro de Harry Potter (Otros PRISIONEROS r�en cuando MARION levanta un libro. MARION empuja el carro hasta al lado de ABSALOM. MARION saca un libro y le habla respetuosamente a ABSALOM.) Nuestro Se�or y Redentor. Para ti. ABSALOM: Tengo mis propios libros. MARION: Expanda sus horizontes. ABSALOM: S� todo lo que necesito saber. MARION: �Quiere apostar? (ABSALOM observa el libro que MARION le est� ofreciendo. El t�tulo dice: "EL ADVENIMIENTO DEL APOCALIPSIS.") Le har� saltar sus pantalones vaqueros. (ABSALOM toma el libro y lo abre. En el interior hay un recorte de peri�dico sobre HOWARD SALT. "Obrero del Censo Recibe un Disparo en el C�sped de la Casa Blanca." ABSALOM lee el art�culo, con l�grimas en sus ojos.) (Oficina de KERSH. KERSH observa un informativo del canal 8 sobre el incidente de la Casa Blanca cuando SKINNER y DOGGETT ingresan.) REPORTERO DE LA TV: Nuevamente,
nuestra historia principal es la muerte de un hombre que ha sido publicado.
KERSH: Nunca los vemos venir. Raras veces la gente es lo que parece ser. Caballeros. Por favor, si�ntense. (SKINNER y DOGGETT no podr�an estar m�s infelices por estar en esta oficina con este hombre, pero se sientan.) Me enviaron un pedido esta ma�ana de parte de la Agente Scully en nombre de nuestro viejo amigo, Fox Mulder, para su reintegraci�n Supongo que ambos saben sobre esto. (�l les alcanza una copia del expediente a ambos hombres.) SKINNER: �Reintegraci�n? KERSH: A los Expedientes Secretos X. DOGGETT: Pens� que Mulder s�lo volver�a a casa. KERSH: Bueno, alguien est� muy ansioso por hacerlo volver a trabajar. Quer�a que Uds. dos vieran esto antes de que niegue el pedido. (SKINNER abre el expediente.) SKINNER: �Qu� es esto? KERSH: Es una revisi�n del porcentaje de �xito de sus Expedientes Secretos X desde que el Agente Doggett ingres� al equipo. Espectacular, John. DOGGETT: �Espectacular, se�or? Lo �nico espectacular sobre mi trabajo en los Expedientes Secretos X es que apenas s� lo que est� sucediendo la mitad del tiempo. KERSH: De acuerdo a este informe, la Agente Scully y Ud. han hecho m�s arrestos en porcentaje que ella y Mulder en siete a�os. Echen un vistazo. SKINNER: Pues, eso no es muy justo para el Agente Mulder. Muchos de sus casos involucran... (KERSH completa la oraci�n por �l.) KERSH: �Extraterrestres? (SKINNER mira a KERSH.) Ah� yace el problema. El FBI no es lugar para causas personales. Les pido a ambos que dejen eso en claro... de mi parte. DOGGETT: Bueno, Ud. no puede pedirme que le diga a Mulder que est� fuera de los Expedientes Secretos X. Es su unidad. �l la cre�. KERSH: No te lo estoy pidiendo, John. (DOGGETT se pone de pie.) DOGGETT: Ud. me envi� a encontrar a Mulder. Lo encontr�. No me encargue para que clave una estaca en su coraz�n. KERSH: Tal vez prefieras que clausure los Expedientes Secretos X. Entonces ambos obtendr�amos lo que queremos. SKINNER: Andando, Agente Doggett. (DOGGETT no se mueve, mirando ferozmente a KERSH.) Ahora. (DOGGETT sigue a SKINNER hasta afuera.) (Apartamento de MULDER. Al d�a siguiente. MULDER est� tirado c�modamente sobre su sof�, con los pies levantados. Parece que ha planeado quedarse all� por un rato. SCULLY y SKINNER est�n de pie enfrent�ndolo. SCULLY est� usando un atuendo diferente al del d�a anterior.) MULDER: �Kersh desea ponerme detr�s de un escritorio? Eso no es lo que Kersh desea. SCULLY: No, creo que Kersh desea que renuncies, Mulder. (SCULLY desciende su embarazado cuerpo hasta el sof� a un lado de MULDER.) SKINNER: Es m�s que eso. Quiere castigarlo, hacerle da�o. MULDER: Y a Ud., al ponerlo en esta situaci�n. Y a la Agente Scully, por no haberse rendido por mi. La verdad es que, esta es una bala que fue disparada hace cerca de ocho a�os. Es una bala m�gica que ha estado dando vueltas y vueltas y ahora parece apuntarme directamente a la parte de atr�s de la cabeza. SCULLY: Pues, creo que la pregunta es, Mulder, �acaso vamos a quedarnos sentados aqu� y permitir que esto pase? MULDER: Scully, vas a dar a luz en un par de meses. Puedes hablar tan firmemente como quieras pero t� sabes y yo s� y ellos saben que en muy poco tiempo vas a tener cosas m�s importantes que el hecho de que los Expedientes Secretos X sigan abiertos o no. SKINNER: No van a cerrar los Expedientes Secretos X. Kersh aspira a mantenerlos abiertos con el Agente Doggett a su cargo. MULDER: �El agente qu�? (SCULLY evita los ojos de MULDER.) SCULLY: He tenido un compa�ero en los �ltimos meses. Fue asignado para ayudarme a encontrarte. MULDER: Misi�n cumplida. �Acaso este tipo sabe en absoluto lo que est� haciendo? SKINNER: �Sobre lo paranormal? No mucho. MULDER: Entiendo. Entonces tal vez
la pregunta no es qui�n dispar� esta bala m�gica, sino SCULLY: El Agente Doggett est� por encima del reproche, Mulder. Ha sido manipulado tanto como t�. MULDER: Pues, qu� bueno. Por lo menos es manipulable. (MULDER se levanta r�pidamente y cruza hasta el dormitorio.) SKINNER: �Ad�nde va? MULDER: Voy a vestirme. Por primera vez siento ganas de volver al trabajo. (SKINNER mira a SCULLY.) CONDADO BASSETT, VIRGINIA DEL OESTE (La cuadrilla de la prisi�n est� trabajando en un proyecto de limpieza al lado de la carretera. Varios guardias armados est�n en sus puestos. ABSALOM es uno de los que excavan. �l se asegura que los GUARDIAS no le ven, se inclina y esconde un trozo de madera con un clavo dentro de la manga de su uniforme anaranjado. Las camionetas de transporte llegan para llev�rselos de vuelta a la prisi�n.) GUARDIA ARMADO DE LA PRISI�N: Terminen y salgan. Formen una fila. Vamos, andando. (Los PRISIONEROS empiezan a caminar hacia las camionetas. ABSALOM deja que la pieza de madera se deslice hasta su mano. �l se acerca a un GUARDIA.) Regresa a la fila-- (ABSALOM golpea al GUARDIA con el trozo de madera que tiene un clavo y se escapa.) �Oye, alto! (Mientras ABSALOM corre, los otros prisioneros lo ovacionan.) GUARDIA HERIDO: Atrapen a ese desgraciado. GUARDIA ARMADO DE LA PRISI�N: �Que nadie se mueva! �No se muevan! (Los GUARDIAS en la camioneta encienden el motor y las sirenas e inician la persecuci�n de ABSALOM. Un tren se aproxima. ABSALOM corre hasta las v�as. �l cruza justo antes que el tren llegue. La camioneta tiene que detenerse por el tren. ABSALOM se da a la fuga.) (Casa de DOGGETT. Muy de noche. DOGGETT entra a su casa. Cierra la puerta, luego deja su arma y pistolera sobre la mesa a un lado de la puerta. �l cruza hasta su escritorio y empieza a ver la correspondencia del d�a. �l escucha un clic. �l se da vuelta para ver a ABSALOM apunt�ndole con un arma cargada.) (Casa de DOGGETT. ABSALOM empuja toscamente a DOGGETT hasta una silla.) ABSALOM: Venga aqu�. Venga aqu� ahora. Vamos, si�ntese. Las manos en la espalda. Baje la cabeza. Venga aqu�. Venga aqu� ahora. Vamos, si�ntese. (DOGGETT hace lo que ABSALOM ordena.) Las manos en la espalda. Baje la cabeza. P�ngala entre sus piernas. (ABSALOM toca la nuca de DOGGETT.) DOGGETT: Absalom. Ese es su nombre, �cierto? �Qu� est� viendo? ABSALOM: La parte de atr�s de su cuello. (ABSALOM parece aliviado de no haber encontrado nada.) Si�ntese, Agente Doggett. Tuve que asegurarme. DOGGETT: �Asegurarse de qu�? ABSALOM: Asegurarme que a�n siga siendo Ud. DOGGETT: Si, sigo siendo yo. As� que �por qu� no baja esa arma? (ABSALOM le muestra a DOGGETT el art�culo sobre el tiroteo en la Casa Blanca.) ABSALOM: �Ve esto? �Eh, lo ve? DOGGETT: "Hombre herido en la Casa Blanca." ABSALOM: Lo mataron por lo que sab�a. Luego me matar�n a m� tambi�n. DOGGETT: No lo har�n si baja esa arma. ABSALOM: No. De cualquier manera me matar�n. Tengo una oportunidad aqu�. Con Ud. (DOGGETT empieza a ponerse de pie y trata de agarrar el arma.) Si�ntese. �No le dije que se sentara? (DOGGETT se vuelve a sentar.) DOGGETT: No ir� a ninguna parte. ABSALOM: Vendr� conmigo. Y yo voy a ense�arle a Ud. y Ud. va a difundir la palabra. El dudoso va a difundir la palabra. DOGGETT: �Qu� palabra? ABSALOM: La invasi�n ha comenzado. DOGGETT: �Qu� invasi�n? ABSALOM: Ya est�n aqu�. DOGGETT: �Qui�nes ya est�n aqu�? ABSALOM: Ciertos hombres han estado entre Uds. y han apartado a los habitantes de sus ciudades diciendo, "vay�monos, y sirvamos a otros dioses que vosotros desconoc�is." DOGGETT: No s� qu� quiere decir con eso. < ABSALOM: Yo abro mi boca... con par�bolas. Pronuncio cosas que... han sido mantenidas en secreto al mundo. (El tel�fono empieza a sonar.) Sobre sus rodillas, John Doggett. SALA DE REUNIONES DEL GRUPO DE
OPERACIONES DEL FBI (Al mismo tiempo. Sala de reuniones
del FBI. SKINNER dirige la investigaci�n sobre la fuga de ABSALOM. Otros AGENTES escuchan
y observan la diapositiva. Hay una imagen de ABSALOM, SKINNER: Se hace llamar Absalom. Un auto-denominado profeta que la Agente Scully y yo capturamos en Montana donde ordenaba a miembros de un peque�o culto OVNI. (SCULLY no recibe respuesta. Ella parece frustrada. La siguiente diapositiva es de la pared de una celda de prisi�n. Las palabras "Combatir el Futuro" y "Por siempre... <algo m�s>" est�n manuscritas en la pared.) Estas palabras fueron halladas en la pared de su celda despu�s de haber escapado de un puesto de trabajo a 65 kil�metros de la prisi�n estatal. Ahora bien, ignoramos lo que signifiquen, pero Absalom asegur� tener conocimiento de una invasi�n extraterrestre. Tambi�n hubo relatos de curaci�n de varios abducidos... que hab�an sido sometidos a torturas extraterrestres. (Se muestran im�genes de los abducidos incluyendo a TERESA HOESE, a quien vimos en el complejo de Montana en This Is Not Happening. Los AGENTES r�en con disimulo. SKINNER se muestra muy serio.) Afirmaciones que nunca han sido substanciadas... o refutadas. (SKINNER avanza a la diapositiva de una imagen brutal de TERESA HOESE en coma antes de ser curada. Su rostro est� gravemente herido. SCULLY aleja la mirada. SKINNER avanza a la diapositiva de una imagen de ABSALOM.) Pero la evidencia de tortura era real. Ahora bien, la �nica manera en que vamos a conseguir respuestas es trayendo a este tipo de vuelta. S�lo sepan que el hombre que est�n buscando es peligroso. Es un criminal, y es capaz de violencia f�sica. Muy bien, eso es todo. (Los AGENTES se retiran. SKINNER cruza hasta SCULLY quien sigue sosteniendo su tel�fono.) �D�nde diablos est� el Agente Doggett? SCULLY: No puedo contactarlo. (Ella apaga su tel�fono.) SKINNER: Yo no puedo dirigir esto,
Agente Scully. Obviamente es un caso de los Expedientes SCULLY: Lo s�. Y me har� cargo.
Lo encontrar�. (El tel�fono de SCULLY suena. Ella mira la pantalla.) No s� si esto vaya
hacerlo sentir mejor. (Ella le muestra su tel�fono a (Oficina de Los Expedientes Secretos X. SCULLY y SKINNER entran. MULDER, vestido con uno de sus trajes, est� sentado en su silla, con sus pies encima del escritorio. �l est� viendo una copia de la foto de los abducidos. �l levanta la vista con mucha felicidad. Una fotograf�a de SAMANTHA est� sobre el escritorio.) MULDER: Hola. SCULLY: (tono de advertencia) Mulder... MULDER: �Qui�n dice que no puedes volver a casa otra vez? SCULLY: �Qu� est�s haciendo aqu�? MULDER: �Qu� les parece? SKINNER: Parece que quiere darle bastantes municiones para que usen con Ud., eso es lo que parece. MULDER: Oigan, s�lo estoy aqu� visitando a mis amigos. �D�nde est� ese tal Agente Doggett? �Qu� tipo de horarios sigue? SCULLY: Por favor, no querr�s agitar eso en este momento. MULDER: �Por qu�? SKINNER: Porque tenemos una cacer�a en progreso y quiero que el Agente Doggett la dirija. (MULDER levanta la foto, insultantemente.) MULDER: �Tiene algo que ver con esto? �Esta fotograf�a de clase del abducido Absalom? SCULLY: Si... as� es. �Por qu�? MULDER: Porque not� que el hombre que fue herido en el c�sped de la Casa Blanca es uno de los hombres en esta fotograf�a. En la esquina superior derecha. De perfil. Howard Salt, si no me equivoco. (SCULLY observa la foto, luego le da una mirada resignada a SKINNER, luego se vuelve a MULDER.) SCULLY: �l tiene raz�n. Tienes raz�n. MULDER: Consid�ralo como gratis. El siguiente va a costarte. SKINNER: �Por qu�? �Qu� m�s sabe? MULDER: Ah, yo no s� nada. Pero Uds. me conocen, tengo una enorme corazonada. Este tal Howard Salt era un abducido extraterrestre m�ltiple, trabajaba para la Agencia Censataria de los EE.UU. Quer�a hablar con el presidente, agravios sin especificar. �Qu� quieren apostar a lo que eran esos agravios? SCULLY: �Crees que �l sab�a algo? MULDER: Creo que lo mataron por ello. SKINNER: El hombre salt� el alambrado de la Casa Blanca. Ten�a una pistola. MULDER: Una vez m�s, soy un hombre de apuestas. Apuesto a que �l ten�a m�s que eso. SCULLY: Mulder, lo haces sonar como si esto fuera una conspiraci�n. MULDER: Ahhh. Ah� est� esa palabra de nuevo. SKINNER: Est� siendo paranoico, Mulder. A�n para Ud. MULDER: �Quiere escuchar algo realmente paranoico? Si el FBI se sale con la suya, no habr� nadie aqu� abajo que haga las preguntas paranoicas. Nadie que encuentre esos rostros en las fotograf�as. Seguramente no este tal Agente Doggett. (Casa de DOGGETT. DOGGETT est� boca abajo mientras ABSALOM pega el arma con cinta adhesiva en su espalda.) DOGGETT: S�lo d�game qu� tiene en mente, si no le importa que pregunte. Es mi cabeza la que va a volar si alguien mete la pata. ABSALOM: Vamos a conseguir lo que ese hombre de la Casa Blanca muri� por conseguir. DOGGETT: �Conseguirlo? �Conseguirlo d�nde? ABSALOM: Ud. s�lo conc�ntrese en no meter la pata, Agente Doggett. (ABSALOM carga el arma. DOGGETT hace una mueca de dolor.) De cualquier manera, Ud. y yo vamos a convertirnos en celebridades de la noche a la ma�ana. SALA DE EVIDENCIAS DEL FBI
(MULDER y SCULLY entran a un cuarto de almacenamiento de evidencias. SCULLY no est� contenta al respecto.) SCULLY: Mulder, s� que ya lo sabes, pero si algo sale de esta habitaci�n, podr�as estar violando la ley. (MULDER revisa la oscura habitaci�n.) MULDER: �En serio? Cuando estaba muerto esperaba que tal vez hubiesen cambiado las reglas. SCULLY: Mulder, el s�lo hecho de estar aqu� podr�a ser usado por Kersh como motivo para el despido. MULDER: Entonces por qu� no cierras la puerta para que no se entere. (Despu�s de un momento, SCULLY cierra la puerta. MULDER corta el pl�stico de una pila de cajas.) SCULLY: Es s�lo que no s� qu� esperas encontrar en los efectos personales de Howard Salt. MULDER: Yo tampoco, en realidad. Pero tal vez sea como la fotograf�a de Howard Salt. Lo sabr� cuando lo vea. SCULLY: �Entonces te arriesgar�s a las consecuencias a�n cuando no podr�a haber nada aqu�? MULDER: No lo has comprendido, �verdad, Scully? El hombre herido en la Casa Blanca, el que se escap� de la prisi�n, hay algo burbujeando hasta la superficie. Quiero saber lo que es. SCULLY: Mulder, has pasado por una experiencia dif�cil que desaf�a toda explicaci�n l�gica. �C�mo puedes pensar que estos hombres tienen las respuestas cuando ellos desaf�an todo patr�n de credibilidad? (MULDER ha estado revisando los expedientes de las cajas. �l saca una computadora port�til y la enciende.) MULDER: �Desde cu�ndo un Expediente Secreto X no ha desafiado cierto patr�n de credibilidad? Por lo menos era as� como sol�a funcionar. (MULDER mira desafiante a SCULLY. Ella se encuentra con su mirada fija.) Escucha, Scully, necesito darle sentido a lo que me sucedi�. Para poder detenerlo. Porque si no lo detengo, podr�a pasarle a cualquiera. Podr�a pasarte a ti. �Y qui�n dice que se detendr� all�? SCULLY: Mulder, si caes, los Expedientes Secretos X tambi�n caer�n. Es decir, en teor�a podr�an ponerte en prisi�n por lo que est�s haciendo aqu�. MULDER: Si, bueno, comparado con lo que me sucedi�, la prisi�n ser�a un crucero de lujo. (SCULLY suspira y se dirige a la puerta. MULDER ve algo en la computadora port�til. [NOTA: Es un archivo de Macromedia Flash hecho para parecerse a alg�n sistema operativo h�brido que s�lo se conoce en el FBI.]) Oh. Oye. �Qu� rayos es esto? (SCULLY le escucha. Muchos n�meros.) Todo el disco duro est� cargado con esto. Diez gigabytes de memoria. (Habiendo despertado su curiosidad, SCULLY regresa y mira la pantalla.) SCULLY: Fue encriptado. MULDER: Mmm. (MULDER cierra la computadora port�til y saca el disco duro.) SCULLY: �Qu� est�s haciendo? MULDER: Voy a hacer una reservaci�n para el crucero de lujo. SCULLY: Yo har� la reservaci�n por ti. (SCULLY toma el disco y la responsabilidad por �l. Con una sonrisa, �l vuelve a cubrir las cajas y la sigue hasta afuera del cuarto.) CENTRO DE ESTAD�STICAS FEDERALES
(Un auto se detiene enfrente de una instalaci�n gubernamental vigilada. En un monitor vemos a DOGGETT, seguido muy de cerca por ABSALOM, dirigi�ndose hasta el puesto de Guardias. Un GUARDIA los observa con recelo.) GUARDIA DEL FBI EN INTERCOMUNICACI�N: Hagan constar nombre y ocupaci�n. DOGGETT: Agente Especial John Doggett, FBI. (DOGGETT se percata de la seguridad del lugar. El GUARDIA teclea el nombre de DOGGETT y saca su nombre y expediente. �l abre la puerta, pero sigue sospechando. ABSALOM mantiene su mano suspendida en la mitad de la espalda de DOGGETT. Cuando pasan, el GUARDIA observa una imagen infrarroja. �l ve el arma descansando sobre la espalda de DOGGETT. El GUARDIA toma el tel�fono y llama a seguridad.) (DOGGETT y ABSALOM caminan por un pasillo.) DOGGETT: Espero que sepa que no tengo idea de ad�nde estoy yendo. ABSALOM: S�lo necesito acceso al lugar donde recopilan toda la informaci�n disponible del censo actualizado de los EE.UU. DOGGETT: �Y luego qu�? ABSALOM: Luego toma el tel�fono y le dir� al FBI por qu� no ha ido a trabajar hasta que alguien nos preste bastante atenci�n. DOGGETT: S�lo para que no se sorprenda, tal vez no lleguemos tan lejos. Pasamos a trav�s de un esc�ner de rayos-x en la entrada. ABSALOM: Pues, m�s le vale que lleguemos. Odiar�a ver que muera en vano. DOGGETT: Eso est� en sus manos, �eh? S�lo por si acaso, qu� tal si me dice qu� hay en esta instalaci�n que haga valer la pena mi muerte. ABSALOM: Todo est� en la informaci�n del censo. DOGGETT: �Qu�? ABSALOM: Evidencia. De que ellos ya est�n aqu�. De que ya est�n entre nosotros. (Ellos han llegado hasta una sala blanca con paredes de vidrio que contiene dos estaciones para computadoras y varios servidores conectados. ABSALOM trata de abrir la puerta. Est� asegurada.) La evidencia est� ah� dentro. (De repente, un equipo SWAT entra al pasillo. ABSALOM agarra a DOGGETT con firmeza, sujetando el arma en su espalda. Un momento muy estresante.) �Tengo un arma cargada apuntando a la cabeza de este hombre! �Es un Agente del FBI! DOGGETT: �H�ganle caso! �Ret�rense! ABSALOM: �Tirar� del gatillo! (El equipo SWAT se acerca m�s.) DOGGETT: �H�ganle caso! ABSALOM: �Tirar� del gatillo! �Retrocedan! DOGGETT: �Bajen sus armas! �H�ganle caso! (Uno de los MIEMBROS DEL EQUIPO SWAT le dispara a ABSALOM en la cabeza. La bala deja una roncha en la mejilla derecha de DOGGETT. Lamejilla de su rostro, por supuesto. DOGGETT observa conmocionado mientras el cuerpo ahora sin vida de ABSALOM se desliza hasta el suelo, con una expresi�n de sorpresa en su cara. DOGGETT mira fijamente a los MIEMBROS DEL EQUIPO SWAT.) (Oficina de SKINNER. DOGGETT est� sentado en uno de los asientos c�modos alejado del escritorio. �l tiene una fea herida en su mejilla derecha donde la bala le pas� rozando.) SKINNER: Tal vez no sea la mejor pero sin duda es una manera de atrapar a un convicto escapado. Le conceder� eso, Agente Doggett. DOGGETT: Tratar� de adaptarme pronto a la manera anticuada, se�or. El disparo fue pas� demasiado cerca como para ser alivio. SKINNER: Ud. dice que este hombre afirm� que la Agencia Censataria de los EE.UU. pose�a informaci�n que se vincula con el hombre que fue herido en el c�sped de la Casa Blanca. DOGGETT: Evidencia, seg�n dijo, de que ellos estaban entre nosotros... quienquiera que ellos sean. (La puerta se abre y MULDER entra.) MULDER: Se�or. SKINNER: Agente Mulder. MULDER: ��l es John Doggett? �Ud. es el Agente Doggett? (DOGGETT se pone de pie para saludar a MULDER. MULDER lo empuja de vuelta a su silla.) Espero que no lo est� elogiando por ser un h�roe por lo que hizo... SKINNER: Agente Mulder, contr�lese. (SKINNER agarra a MULDER y lo aleja de DOGGETT.) MULDER: ... en este asunto, porque no lo es. SKINNER: �Contr�lese! No voy a arbitrar una contienda de boxeo. (DOGGETT est� confundido e inc�modo.) DOGGETT: �Cu�l es el problema? MULDER: �El problema? Ocup� una oficina que sol�a estar consagrada a encontrar la verdad y ahora Ud. est� demasiado ocupado sepult�ndola. Ese es el problema. DOGGETT: Tranquilo, ha malinterpretado las cosas aqu�, Agente Mulder. MULDER: Hizo que mataran a ese hombre. DOGGETT: �Yo lo hice matar? MULDER: Por lo que sab�a. Lo que iba a exponer. DOGGETT: �Ve esto, Agente Mulder? (DOGGETT se�ala la herida de bala que tiene en su mejilla.) MULDER: Lo veo sentado all�, Agente Doggett. Eso es suficiente para mi. (Con una �ltima mirada a SKINNER, el certamen de pelea ha terminado por ahora, MULDER se da vuelta y sale por la puerta que entr�. SKINNER est� apenado, sin saber qu� decir.) SKINNER: Tiene que entender por lo que ha pasado. Es decir, ahora que �l ha vuelto y Ud. est�... (Sin mediar palabra, DOGGETT se levanta y sale por otra puerta. SKINNER suspira, viendo ambas puertas cerradas.) (Apartamento de SCULLY. FROHIKE abre la puerta para MULDER. Ellos se sonr�en.) FROHIKE: Sabes, en realidad no es justo. Has estado muerto por seis meses y a�n sigues vi�ndote mejor que yo. Pero no por mucho. (FROHIKE lo abraza estrechamente alrededor de la cintura. MULDER lo abraza y r�e suavemente.) MULDER: Melvin. Estar�a mucho m�s feliz de verte si tan s�lo quitaras tus manos de mi trasero. (Apenado, FROHIKE se suelta y retrocede.) FROHIKE: Perd�n. (BYERS y LANGLY cruzan hasta el lugar para saludar a MULDER.) BYERS: Creo que se sobreentiende que todos estamos, eh, enormemente aliviados. LANGLY: Y no s�lo porque tenemos grandes preguntas sobre tu intervenci�n en cierto... evento bienaventurado. (LANGLY mira a la embarazada SCULLY. Sorprendido, MULDER mira a SCULLY. Ignor�ndolos, aparentemente, SCULLY se�ala la computadora port�til sobre su mesa.) SCULLY: Hablando de confiar en una corazonada, Mulder. Los, eh, Pistoleros fueron capaces de acceder a la informaci�n que encontraste en el disco duro de Howard Salt. Era una serie de directorios de archivo que fueron descargados el d�a que falleci�. MULDER: �Descargados de d�nde? LANGLY: Del CEF, el Centro de Estad�sticas Federales. BYERS: Un banco de informaci�n gubernamental usada por la Agencia Censataria de los EE.UU. donde tu Sr. H. Salt trabajaba. MULDER: Muy bien, �qu� est�n esperando, muchachos? Empiecen a descifrar. FROHIKE: A no ser que pienses que todos somos idiotas, el �nico idiota es Langly. LANGLY: No lo hagas parecer como si fueran mis habilidades de hackeo. Nunca he sido un contradefensivo tan radical. SCULLY: Quince minutos despu�s que Howard Salt fue herido en la Casa Blanca, se activaron programas de protecci�n en todos los bancos de informaci�n en esa misma instalaci�n. MULDER: Bueno, �por qu� hacer eso? (FROHIKE y SCULLY se miran. MULDER sonr�e.) Porque tengo raz�n. Porque ellos matar�an para proteger lo que hay en esos archivos. BYERS: A no ser que tengas una contrase�a no vemos otra forma de descifrar toda la informaci�n. LANGLY: Y la cuesti�n es que, si consigues una clave de c�digo, a�n as� tendr�s que entrar por la fuerza al CEF para usarla. Todos estamos de acuerdo en que vas a tener que olvidarte de esto. MULDER: Ah. Ya entiendo. (Los PISTOLEROS parecen inc�modos. MULDER observa directamente a SCULLY.) Alguien ha estado haciendo una peque�a campa�a por su causa. (Apenada, SCULLY aleja su mirada.) Bueno, s�lo recuerden, muchachos, estamos en Norteam�rica. S�lo porque consigas m�s votos no significa que ganes. (SCULLY se encuentra con la presumida mirada de MULDER.) (Condiciones lluviosas en un campo de pistas. DOGGETT est� usando un abrigo trinchera y lleva un paraguas. KNOWLE ROHRER est� haciendo gimnasia en un equipo con capucha. �l se detiene en una fuente de agua, toma un trago y escupe parte de ella cuando DOGGETT se re�ne con �l.) KNOWLE ROHRER: Tu nombre sali� a relucir hoy, John. Todo el mundo est� emocionado. Dicen que evadiste una bala. (En forma casual, DOGGETT se inclina y toma un trago de la fuente. Obviamente es una reuni�n encubierta.) DOGGETT: No puedes evadir lo que no ves venir, Knowle, eso es seguro. KNOWLE ROHRER: Eso deber�a decirte algo sobre con qui�n est�s tratando. DOGGETT: �Con qui�n estoy tratando? �Con la NSA? �El Servicio Secreto? �El Ej�rcito? �Con qui�n? KNOWLE ROHRER: Lo sabes muy bien, John. DOGGETT: Mataron a ese hombre a sangre fr�a. Ni siquiera se pararon para preguntarle su nombre. KNOWLE ROHRER: Del modo en que lo escuch� �l lo hizo demasiado f�cil. Tomando reh�n a un agente federal en una instalaci�n del gobierno. DOGGETT: Le habr�an disparado de igual forma. (Una CORREDORA pasa r�pido.) KNOWLE ROHRER: Sin lugar a dudas. DOGGETT: �Por qu�? KNOWLE ROHRER: T� y yo hemos sido amigos por mucho tiempo, John. Yo te cuento cosas. Pero este es todo otro nivel. DOGGETT: No me vengas con esas tonter�as del discurso doble, Knowle. Me han acusado. KNOWLE ROHRER: �Acusado? �De qu�? DOGGETT: De haber sido usado para hacer que mataran a ese hombre. KNOWLE ROHRER: Pues, esa es una locura. DOGGETT: Ah �lo es? Tal vez yo est� siendo usado, y lo ignoro. Eso quiero saber de ti. KNOWLE ROHRER: No puedo decirte eso, John. Pero puedo decirte algo. Una cosa que ya sabes. Estos hombres son muy buenos tiradores. DOGGETT: �Qu� es lo que no s�? KNOWLE ROHRER: Tres palabras. (De noche. Afuera del apartamento de SCULLY. [NOTA: Se parece a la calle de Mulder, pero no tendr�a sentido por el resto del episodio. As� que digamos que es la calle de Scully.] Cuando SCULLY sale del edificio y llama a un taxi, DOGGETT cruza hasta ella.) DOGGETT: �Aguarde! SCULLY: �Agente Doggett? DOGGETT: Si. SCULLY: (al TAXISTA) �Podr�a esperar un minuto? DOGGETT: Agente Scully, le pido perd�n por sorprenderla. No quise hacerlo. SCULLY: �Qu� est� haciendo aqu� a esta hora? Hace un fr�o de muerte. DOGGETT: Tengo algo para el Agente Mulder s�lo que no puedo acudir a �l. No lo conozco, y s� que no conf�a en mi as� que voy a pedir que se lo haga saber. SCULLY: �Qu� quiere que le haga saber? DOGGETT: Informaci�n sobre el convicto que escap� que me tom� como reh�n. Uno de sus disc�pulos era el hombre que fue herido en el c�sped de la Casa Blanca. SCULLY: Ah, si, el Agente Mulder ya lo sabe. DOGGETT: Lo que no sabe es que ese hombre ten�a un disco de computadora que estaba tratando de alcanzar al presidente. SCULLY: �Qui�n le dio esta informaci�n? DOGGETT: No puedo dec�rselo pero lo que puedo decirle es que... es que este disco fue etiquetado con una clave de c�digo. SCULLY: �Ud. la tiene, a la contrase�a? DOGGETT: Son tres palabras: "Combatir el Futuro." (El tema de la pel�cula empieza a escucharse. SCULLY suspira, sabiendo lo que est� por venir.) (CORTE A: Brevemente despu�s. SCULLY entra a su apartamento. MULDER est� sentado en su sof�, descansando. SCULLY parece alterada.) MULDER: Scully, �qu� haces de vuelta? �Sucedi� algo? SCULLY: No, em... no estoy muy segura de si debo dec�rtelo, Mulder. MULDER: Scully, si sabes algo que pueda hacernos avanzar de nuevo, tienes que dec�rmelo. (SCULLY le mira. Ella est� debatiendo qu� hacer, al borde de las l�grimas.) (Casa de DOGGETT. Alguien toca la puerta principal. DOGGETT baja las escaleras hasta la puerta, con el arma en mano. Ya no m�s aquello de dejar el arma en la mesa a un lado de la puerta.) DOGGETT: Si, �qui�n es? SKINNER: Soy Skinner. Abra, Agente Doggett. (DOGGETT abre la puerta.) DOGGETT: �Qu� est� haciendo aqu�? SKINNER: Recib� un llamado de la Agente Scully. Ella est� en su apartamento, muy preocupada. DOGGETT: �Por qu�? SKINNER: De alguna manera Mulder consigui� una contrase�a de computadora para una base de datos llena de secretos. DOGGETT: �Qu� clase de secretos? SKINNER: Nombres de personas que el gobierno federal est� rastreando usando el censo de los EE.UU. Nombres de personas que tienen cierto perfil gen�tico. Es la misma informaci�n que �l cree que el tirador de la Casa Blanca conoc�a. Tambi�n el tipo que lo tom� a Ud. como reh�n. DOGGETT: Dijo que Scully estaba preocupada. SKINNER: Porque Mulder iba a actuar seg�n esta informaci�n en cierta manera que... �Qu�? �Sab�a sobre esto? DOGGETT: Yo le di la contrase�a a Scully. SKINNER: �D�nde la consigui� Ud.? DOGGETT: No se lo puedo decir. SKINNER: Sabe, estoy empezando a dudar de Ud. tambi�n, John. Acerca de en qu� bando est� trabajando. DOGGETT: Yo me estoy preguntando lo mismo. Dijo que Scully est� en su apartamento. �Cu�l es su n�mero? SKINNER: Por eso vine aqu�. No pude contactarlos-- a ninguno de ellos-- y no tengo idea de ad�nde fueron. (DOGGETT agarra su chaqueta.) �Ad�nde va? DOGGETT: Tampoco puedo decirle eso. Si abro mi boca, lo pondr� en peligro. Va a tener que confiar en mi esta vez. (DOGGETT abandona la casa.) CENTRO DE ESTAD�STICAS FEDERALES
(De noche. SCULLY est� esperando en el asiento del conductor de su auto, con el motor encendido. Ella observa atentamente el edificio a su lado. Ella est� frustrada y preocupada.) SCULLY: (en voz baja) Oh, cielos. (De repente, DOGGETT golpea su ventanilla. Asustada, ella baja la ventanilla.) �Qu� est� haciendo aqu�? DOGGETT: �D�nde est� el Agente Mulder? SCULLY: No me quiso hacer caso. DOGGETT: Salga de aqu�. V�yase. (SCULLY apaga el motor.) SCULLY: No le puedo hacer eso �l. (DOGGETT se mete al auto y vuelve a encender el motor.) DOGGETT: Entonces h�galo por Ud. misma. Escuche... Creo que pude haberles tendido una trampa. SCULLY: ��Qu�?! DOGGETT: Ud. salga de aqu� ahora mismo y se lo explicar� m�s tarde. SCULLY: No. Me lo explicar� ahora. �C�mo nos tendi� una trampa, y con qui�n? DOGGETT: Los mismos hombres que disparan primero y hacen las preguntas despu�s. SCULLY: �Agente Doggett! (DOGGETT se ha ido, corriendo hacia el edificio.) (Dentro del complejo, MULDER camina hacia el puesto de Guardias. �l est� usando un micr�fono y un aud�fono.) MULDER: (a la radio) �Frohike? �Langly? �Byers? Vamos. Me estoy muriendo aqu�. FROHIKE: (a la radio) Bueno, d�janos terminar nuestros caf�s y bizcochos, y veremos qu� podemos hacer. (Los PISTOLEROS est�n enredados entre cables y arneses en lo que se parece a la pared junto al ba�o en The Matrix. Sin embargo, en lugar de ca�er�as, esta pared, contiene todos los cables de seguridad importantes del complejo.) BYERS: (a la radio) Ya puedes empezar a caminar ahora, Mulder. MULDER: (a la radio) �Ya desprotegieron el sistema? LANGLY: Lo sabr�s si no. MULDER: (a la radio) Genial. (Mientras el GUARDIA observa sus monitores, MULDER pasa corriendo por las ventanas y se inclina junto a la puerta.) (Subt�tulos: (Un tel�fono suena. El GUARDIA va a contestarlo.) FROHIKE: (a la radio) Sonr�e, amigote. El ojo del cielo est� observando. LANGLY: (a la radio) Observaremos c�mo atrapan a Mulder si no encuentro la anulaci�n del circuito. (Subt�tulos: BYERS: (a la radio) Todo est� bajo control, Mulder. Ten cuidado. LANGLY: (a la radio) �Listo, lo tengo! (El monitor de los PISTOLEROS muestra un sector despejado. La puerta cerca de MULDER se abre.) FROHIKE: (a la radio) �Y voil�! (MULDER entra al complejo y empieza a caminar por el pasillo. DOGGETT llega y luego de mirar a su alrededor, sigue a MULDER a trav�s de la puerta. El GUARDIA sigue ausente.) MULDER: (a la radio) Vamos, chicos. Estoy gui�ndome autom�ticamente aqu�. FROHIKE: (a la radio) A la izquierda, Mulder. Debe haber un par de puertas de vidrio a unos 100 metros de all�. BYERS: (a la radio) De acuerdo a nuestra informaci�n, esas puertas te llevar�n directamente hasta el banco de datos. (Subt�tulos: (MULDER corre hasta las puertas. Est�n cerradas.) MULDER: (a la radio) Oigan, �qui�n est� a cargo de las cerraduras, amigos? FROHIKE: (a la radio) Aguarda. Ah� tienes. (La puerta se abre y MULDER entra a la sala blanca y cierra la puerta tras �l.) LANGLY: (a la radio) Mulder, debe haber dos estaciones de trabajo en la mitad de la habitaci�n. Cualquiera de ellas te dar� acceso a los datos. (Subt�tulos: (MULDER se sienta en una de las estaciones. Cuando la computadora le pide la clave de seguridad, �l teclea "Combatir el Futuro." En la pantalla aparecen montones y montones de expedientes.) MULDER: Empecemos a enviar el correo. (DOGGETT ha llegado y est� golpeando las puertas de vidrio de la habitaci�n. MULDER le ignora y sigue accediendo a los expedientes de la computadora.) DOGGETT: �Agente Mulder, salga de all�! �Agente Mulder! (DOGGETT sigue golpeando.) FROHIKE: (a la radio) �Mulder? �Qu� rayos es eso? DOGGETT: Su vida correr� peligro si no sale ahora mismo. MULDER: (a la radio) S�lo es una mosca que est� zumbando en la ventana. (De repente, una de las puertas de vidrio se hace a�icos cuando DOGGETT le dispara. MULDER se le queda mirando con sorpresa cuando DOGGETT camina hasta �l. Los PISTOLEROS se balancean en sus cables agarrando sus o�dos con dolor por el ruido del disparo en los aud�fonos de la radio. Muy gracioso.) DOGGETT: Agente Mulder... salga. Vendr� conmigo. Estoy aqu� para salvarle, sin importar lo que piense. MULDER: Yo pienso que est� tratando de hacer que esta informaci�n jam�s vea la luz del d�a, al igual que lo hizo antes, Agente Doggett. Eso es lo que pienso. DOGGETT: Agente Mulder, ni siquiera s� qu� es esa informaci�n. MULDER: Pues, ya lo sabr�, junto con un mont�n de gente. Van a descubrir que han sido objetivos debido a sus perfiles gen�ticos por la abducci�n y reemplazo de copias extraterrestres. �Qu� dice, empezamos con el Washington Post, eh? DOGGETT: Puede creer todo lo que quiera, pero esa informaci�n nunca va a salir de aqu�. MULDER: �Qu� va a hacer, dispararme? (Afuera en su auto, SCULLY ve varios jeeps militares. Ella saca su tel�fono celular y marca un n�mero. Uno de los tel�fonos de los PISTOLEROS suena. Todos contestan.) PISTOLEROS: (al tel�fono) Hola SCULLY: (al tel�fono) Algo sali� mal. (Era el tel�fono de BYERS. Los otros cuelgan. Uno pensar�a que ellos, de toda la gente, habr�an programado diferentes repiques para cada tel�fono, muy gracioso.) BYERS: (al tel�fono) �De qu� est� hablando? SCULLY: (al tel�fono) Creo que nos han tendido una trampa. Tiene que sacar a Mulder de all�. BYERS: (al tel�fono) Por ahora eso es b�sicamente imposible. (FROHIKE ve los jeeps que se aproximan.) FROHIKE: (a la radio) Oh-oh. �Mulder? Ser� mejor que empieces a teclear r�pido. MULDER: (a la radio) �Por qu�? FROHIKE: (a la radio) La caballer�a acaba de llegar. (MULDER mira furiosamente a DOGGETT.) MULDER: Maldito hijo de perra. Me tendiste una trampa. DOGGETT: No. (Los SOLDADOS empiezan a ingresar.) SCULLY: (al tel�fono) S�quenlo de all�, Pistoleros. LANGLY: (a la radio) Estamos trabajando en ello. DOGGETT: Vamos, Agente Mulder. (DOGGETT agarra el brazo de MULDER.) MULDER: Oiga, su�lteme. (MULDER lo empuja y se vuelve a sentar en la terminal.) DOGGETT: Si yo le hubiese tendido una trampa, no estar�a aqu� tratando de convencerlo para salir. Vinieron a matarlo. Van a matarme a mi tambi�n. Esa es la trampa. LANGLY: (a la radio) Mulder, creo que ser� mejor que escuches al hombre. Han atrapado los datos y no puedo subirlos y mucho menos empezar la transmisi�n. (En la pantalla de LANGLY, vemos que los datos no se est�n subiendo.) SCULLY: (al tel�fono, preocupada) �Qu� est� sucediendo, Byers? BYERS: (al tel�fono) Estoy tratando de averiguarlo. (a la radio) Mulder, �est�s all�? MULDER: (a la radio, sonando deprimido, mirando ferozmente a DOGGETT) Si, aqu� estoy. BYERS: (a la radio) Parece que en realidad no hay, eh... no hay salida de all�. Eh... excepto... MULDER: (a la radio) ��Excepto qu�?! (Los SOLDADOS se aproximan m�s y m�s.) BYERS: (a la radio) Es algo arriesgado, pero, eh... vale la pena el intento, especialmente dadas las circunstancias. (MULDER mira atentamente a DOGGETT mientras escucha a BYERS.) (a la radio) Esto es lo que tienes que hacer. (Los SOLDADOS entran al cuarto blanco de computadoras. Est� desierto. Ellos empiezan a revisar las m�quinas. La c�mara se eleva para mostrarnos que un adoqu�n del techo se vuelve a colocar cuidadosamente en su lugar.) (De d�a. Campo de pistas. KNOWLE ROHRER termina una carrera y toma un largo trago de la fuente de agua. Respirando fuertemente, se quita su sudadera encapuchada. �l ve a DOGGETT con sorpresa.) DOGGETT: Tienes dos minutos, Knowle. Dos minutos para darme una buena raz�n por la cual no haga poner tu nombre en la luz. Por qu� no deber�a desenmascararte como el mentiroso bastardo que eres. KNOWLE ROHRER: Hola, John, qu� bueno verte. (KNOWLE ROHRER empieza a alejarse.) DOGGETT: �Ves a ese hombre al otro lado del parque? (SKINNER est� caminando hacia ellos y se detiene a unos cuantos metros de distancia.) Si te vas, ese hombre pondr� tu nombre en todos los escritorios inapropiados. KNOWLE ROHRER: Lo entiendo, John. Me pediste informaci�n, te cont� lo que pude. Lo que hagas con ella est� fuera de mi alcance. DOGGETT: Sab�as lo que yo har�a con ella. Por eso me la diste. KNOWLE ROHRER: Me desenmascarar�s y �luego qu�? �D�nde vas a conseguir respuestas? Porque est�s parado en la punta del iceberg, amigo m�o. DOGGETT: Est�s lleno de basura. KNOWLE ROHRER: �En serio? �Qu� crees que esos hombres trataban de proteger? �Datos del censo? Me necesitas m�s de lo que crees. DOGGETT: No necesito a alguien que me use para matar a otro hombre. KNOWLE ROHRER: Crees que esto se trata de Mulder. Se trata de la verdad, John. DOGGETT: �Qu� verdad? KNOWLE ROHRER: La tienes enfrente de ti. Est� toda en los Expedientes Secretos X. Yo s�lo soy un hombre tratando de dirigirte en la direcci�n adecuada. (DOGGETT se aleja hasta llegar a SKINNER. Cuando KNOWLE ROHRER se inclina para tomar otro trago, vemos un par de extra�as protuberancias en su cuello. �l vuelve a mirar a DOGGETT y SKINNER con una extra�a sonrisa en su rostro.)
|