Disclaimer: Los personajes utilizados son propiedad de Chris Carter, producciones 1013 y la Twentieth Century Fox. Y aunque los utilic� en mis historias no pretendo violar las leyes del Copyright, pues no obtengo compensaci�n econ�mica con ello.

Dedicatoria: Dedico esta historia a mi mejor amiga Cristina, que sin ella no habr�a empezado a ver esta maravillosa serie.

Nota del autor: Es la primera vez que escribo una historia de este tipo, y no s� si volver� a  hacerlo. Tambi�n es la primera vez que escribo, as� que por favor perdonar si mi sintaxis no es muy correcta.

Feedback: Las cr�ticas a [email protected] Ser�n muy agradecidas.

Rating: Apto para los seguidores/as de la serie "Expediente X". Pero recomendablemente mayores de 18 a�os.

Tipo: NC 17

 

MULDER, DIME QUE ES VERDAD.

 

Me encontraba en el apartamento de Mulder, terminando de pasar el informe de nuestro �ltimo caso. Eran algo m�s de las 23:00 p.m. y yo estaba algo cansada de este dichoso caso. Nos hab�a llevado m�s de una semana poder resolverlo.

Mulder me dictaba el informe mientras yo lo pasaba al port�til. Mir� a Mulder, hac�a ya rato que no me dictaba, y me di cuenta de que estaba pensando en otra cosa, y no precisamente en el informe. Estuve a punto de preguntarle en que pensaba, pero no pude, porque �l me cort� en el instante en que yo le iba a preguntar.

�Qu� miras? - me dijo con un tono un poco intrigante.

A ti – le contest� muy segura – hace un rato que no me dictas nada.

Perd�n, ten�a la mente en otro sitio – me respondi� – estoy cansado y quer�a descansar un poco.

Yo tambi�n estoy cansada. Que tal si descansamos mientras tomamos un caf� y luego seguimos - le suger�.

De acuerdo – me respondi� – voy a prepararlo, enseguida vengo.

Mulder se march� a la cocina y a los cinco minutos volvi� al sal�n con dos tazas humeantes.

Toma- me dijo mientras me daba la taza.

Gracias – le dije.

Mientras estuvimos tomando el caf� no nos dijimos nada, yo miraba a Mulder de reojo, y le pod�a ver que ten�a la mente en otro sitio, la curiosidad empezaba a picarme cada vez m�s y el no preguntarle en que pensaba cada vez se me hac�a m�s dif�cil.

Cuando terminamos de tomarnos el caf� Mulder se me acerc�, y yo me apart� mientras le preguntaba:

�Qu� haces Mulder?- le pregunt� un poco mosqueada.

Nada, simplemente te iba a limpiar, te has dejado "bigote" – me dijo mientras se reia.

�Ah! Gracias – le dije mientras me limpiaba.

Cuando su dedo pas� por encima de mi labio me entr� un escalofrio, que Mulder not�.

�Te pasa algo? – Me pregunt�.

No, simplemente me has hecho cosquillas – le dije sonriendo.

Yo ya no pude resistir m�s y le bes� apasionadamente. Mulder al principio se asust� un poco, pero luego me bes�. Me recost� en le sill�n y empez� a besarme el cuello, mientras desabrochaba mi blusa. Y una vez que lo consigui� empez� a besarme el pecho y despu�s el ombligo. Yo le fui desabrochando la camisa, para poder tocar su torso. Cuando lo consegu� me apart� para poder ver ese pedazo de cuerpo que tiene, �Dios, que cuerpo!. Le miraba a la vez que nos quit�bamos la camisa. Enseguida le empec� a besar todo aquello que estaba sin ropa, que parec�a que no ten�a fin. El mientras tanto luchaba por quitarme el sujetador, que se le resist�a. Maldita en la hora en que me compr� el sujetador, estuve a punto de ayudarle, pero cuando me dispon�a a hacerlo, ya hab�a conseguido desabroch�rmelo.

Ahora fue �l el que empez� a besarme de nuevo. Comenz� por mi cuello y fue bajando hasta mis pechos, donde los bes�, los lami� y los mordisque� suavemente, mientras yo me deshac�a. A la vez que �l exploraba mi cuerpo con sus besos, yo le masajeaba suavemente su cabeza, cosa que le hac�a besarme m�s suavemente.

Como pude me di media vuelta y me puse a horcajadas sobre �l. Empec� a besar su maravilloso cuerpo, mientras �l me acariciaba mi cuello y jugueteaba con mis orejas. De nuevo le bes� y �l me correspondi�. Nuestras lenguas empezaron a juguetear en nuestras bocas.

Cuando nuestro deseo empez� a ser irresistible, Mulder me cogi� en brazos y como pudo me llev� hasta su habitaci�n, all� me ech� sobre su cama de agua. Antes de hacer nada m�s.

Scully – me dijo Mulder.

S� – le contest�.

�Realmente est�s dispuesta a que esto pase? �Y ha que pase lo que pase, esto no repercutir� para nada en nuestra amistad, y que servir� para realzar nuestro amor?. – Me pregunt� con un tono un poco preocupante.

S�, estoy dispuesta – le dije con voz tranquilizadora – nada malo ocurrir� despues. Nuestra amistad y nuestro amor durar�n para siempre.

Y despu�s de asegurarse de que no iba a pasar nada, se acerc� a mi, me di� media vuelta para poder desabrocharme la falda. Cuando lo consigui� me puso otra vez boca arriba y me quit� suave y lentamente la falda; despu�s de quit�rmela me quit� las medias. Se acerc� a mi y empez� a juguetear con mi ombligo bajando lentamente hasta mis braguitas las mordi� y me las quit� poco a poco. Una vez que me las hubo quitado empez� a juguetear con mi sexo.

Despu�s volvi� a subir hasta mi boca. Me di media vuelta y me puse encima de �l. Empec� a besarle su torso y a la vez le quit� los pantalones. Cuando le iba a quitar los boxers me detuvo.

Deja que sea yo qui�n me quite los boxers – me dijo mientras se los quitaba lentamente, tan lentamente que yo me estaba excitando y me mor�a de ganas de verle desnudo por completo.

Cuando ya estuvo desnudo, se ech� sobre mi y empez� a besarme. Empez� por la boca, sigui� por mi cuello hasta llegar a mis pechos donde se entretuvo un rato mientras los besaba y los mordisqueaba suavemente.

Scully – me dijo- tienes los pechos mas bonitos que jam�s haya visto. Son perfectos.

Despu�s sigui� bajando hasta llegar a mi ombligo donde tambi�n estuvo un rato jugando con �l con su lengua.

Cuando lleg� a mi sexo yo lo ten�a caliente y h�medo, estaba tan excitada que no pod�a aguantarme mucho m�s. Lo bes�, lo lami�, jug� con �l y cuando yo ya no pod�a m�s le llam� y subi� hasta mi boca.

Me volvi� a poner encima de �l, esta vez fui yo la que empec� a besar su cuerpo y a juguetear con su sexo. Cuando �l tampoco pudo m�s me cogi� me puso boca arriba en la cama y con mucha suavidad y ternura me penetr�.

Mientras not�bamos como iba llegando el orgasmo nos segu�amos besando con mucha pasi�n. Al llegar (el orgasmo) no tuvimos m�s remedio que dejarnos de besar porque nuestros gemidos luchaban por salir de nuestra boca.

Cuando terminamos, �l se quit� de mi con la misma suavidad que me hab�a penetrado y se puso a mi lado, yo me gir� y continuamos besandonos hasta que por fin el sue�o pudo con nosotros y caimos rendidos de sue�o.

A la ma�ana siguiente cuando me despert� y notar que Mulder no estaba en la cama, me preocup� bastante. No pod�a ser que aquello tan maravilloso que hab�a pasado anoche fuera un sue�o. No, no pod�a serlo, hab�a sido muy real como para haber sido un sue�o. Estaba tan metida en mis pensamientos, que no me di cuenta de que Mulder hab�a entrado en la habitaci�n y que me traia el desayuno.

Buenos d�as dormilona – me dijo con una amplia sonrisa - �Qu� tal has dormido?

Buenos d�as  Mulder – le contest� – Bien, he dormido bien.

Despu�s de eso nos quedamos mirando fijamente durante un minuto. Yo ya no pod�a m�s, le ten�a que preguntar si lo que hab�a pasado ayer hab�a sido real o si solo hab�a sido un sue�o mio. Pero por m�s que quer�a no consegu�a articular ninguna palabra, me dada miedo meter la pata, decirle que si era verdad que ayer nos hab�amos acostado juntos, y de que �l me respondiese que no, que �l se hab�a quedado a dormir en el sill�n, mientras a mi me dejaba la cama. Despu�s de pensarmelo mucho decid� jug�rmelo todo a una sola carta.

Mulder, dime por favor que ayer nos acostamos juntos y que no lo he so�ado. Dime que es verdad por favor. D�melo, dime que es cierto, que lo hicimos porque nos queremos y que no lo he so�ado. Mulder, �dime que es verdad? – le dije casi sin respirar.

S�, es verdad, lo que pas� ayer no ha sido un sue�o, ha sido tan real como la vida misma. Y no te preocupes por ello, porque nuestra amistad sigue, y nuestro amor se ha realzado- me dijo con voz tranquilizadora.

Mulder, te quiero – le respondi con una gran sonrisa.

Yo tambien te quiero Scully - y me beso con mucha ternura y a la vez con mucha pasi�n.

 

 

FIN.

 

 

H. MULDER

 

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