Mirando las estrellas

 

Disclaimer: Todos estos personajes pertenecen a la Fox... yo s�lo los tomo prestados J

Feedback: S�, necesito vuestro apoyo!!!

Spoilers: Creo que ninguno en concreto...

Dedicatoria: Se lo dedico a Twister (7/01/99-12/02/01) por acompa�arme tantas noches viendo Expediente X conmigo. Por quedarse atontado frente a la tele con la m�sica de Ex, y con la voz de Mulder... Siempre estar�s conmigo.

Tipo: MSR y quiz�s tambi�n un poco de NR-17.

Resumen: Mientras Scully observa las estrellas durante sus vacaciones, se da cuenta de que Mulder est� m�s cerca de lo que cree...

[Nota: no s� si hay un lago en Iowa, todo eso me lo invent�. Bueno, primero habla Scully, despu�s Mulder, y por �ltimo ella otra vez. Lo de labios "de algod�n de az�car" s� que ya se ha dicho m�s de una vez, pero de verdad que no se me ocurr�a otro adjetivo que los describiese mejor. �No pens�is que se lo quiero robar a nadie!]

 

A veces me gusta sentarme a observar las estrellas, me recuerdan a Mulder, a su cruzada. Cada vez que las miro no puedo dejar de pensar que quiz�s si existan "hombrecillos grises". �Dios m�o! Si alguna vez escucha esto Mulder me muero de verg�enza. Supongo que pasar tantas horas a su lado, acaba trastornando a cualquiera. Pero bueno, ahora estoy de vacaciones, francamente lejos de �l; cog� el coche y conduje m�s y m�s hasta llegar a este peque�o lago, ni siquiera recuerdo su nombre, s�lo s� que estaba cansada y que este lugar ten�a un ligero encanto que hizo que me detuviera aqu�. Hace dos d�as Skinner nos oblig� a tomar vacaciones a ambos, y aunque Mulder se lo tom� mal al principio, acab� acept�ndolo.

Me imagino que estar� haciendo, y si al final opt�, como yo, por irse de la ciudad... Vale, acabo de darme cuenta, soy d�bil. �Yo que me cre�a una persona fuerte! Supuestamente conduje hasta tan lejos para pensar en mi, para sentir que es lo que quiero de mi vida, si eleg� bien mi camino; y lo �nico que hago es pensar en �l. Bueno, tendr� que aceptarlo. Y c�mo si mi cuerpo act�ase por s� s�lo, coge el m�vil y marca su n�mero, y no se porqu�, de repente, mi voz tiembla, y siento un leve cosquilleo en el cuerpo que hace que me repita que s�lo voy a llamar a mi compa�ero de trabajo. �Ay! Ojal� fuera s�lo eso.

-Mulder-

-........- Vale, lo acepto, me da miedo contestar, ni siquiera se porqu� le he llamado.

-Scully, �Eres t�?-

-eemmm... s� Mulder, soy yo, no te hab�a oido- que mentirosa soy.

-�D�nde est�s Scully?, pens� que deseabas estar sola para pensar, que no quer�as hablar con nadie- �Por qu� narices tiene que recordarme siempre lo que dije, hice o dej� de hacer? Le odio cuando hace eso.

-Bueno, cambi� de opini�n. Estoy... �D�nde est�s tu?- Vaaale, es que me da verg�enza confesarle que yo tambi�n puedo buscar algo m�s all� arriba, que estoy contemplando las estrellas en el porche de una bonita caba�a en Iowa.

-Pues yo estoy contemplando las estrellas Scully- �Jo, que casualidad!- S�, me apetec�a salir un poco de Washington, as� que cog� el coche y acab� alquil�ndome una bonita caba�a en el lago Touson, Iowa.- �Oh! �Oh! Vale Dana, respira. �D�nde dec�as que estabas? �C�mo diantres se llamaba el lago? �Mierda! S�lo esto me pasa a m�. Apuesto lo que quieras a que me ha seguido hasta aqu�.

-...Scully??..-

  • Mulder, �qu� n�mero de caba�a tienes?- C�mo ya dije antes; aceptaci�n. Ya que estamos los dos aqu�...
  • Es el n�mero... un momento... 32, por?- La m�a es la 20, no debe estar muy lejos, as� que me levanto y empiezo a buscarla mientras le cuento una rid�cula historia sobre algo que me pas� de ni�a en un lago... supongo que quiero entretenerle para darle una sorpresa.

Por fin llego a verle, �l est� sentado en el porche, en una mecedora como la que hay en mi caba�a, habl�ndome a m� por el m�vil, claro, y comiendo pipas. Lleva sus vaqueros, y un polo azul marino que le hace verse mucho m�s atractivo de lo que ya es. Dejo de hablar por un momento y sigilosamente me acerco detr�s de �l. Le pongo las manos en los ojos y �l da un salto en el asiento. Estoy segura que lo �ltimo que se esperaba es que alguien fuese a visitarle aquella noche. Me coge sus manos dulcemente entre las suyas, y las aparta de su cara. Ya no est� asustado, supongo que nos conocemos tan bien, que no hace falta vernos para saber que estamos all�. Se da la vuelta poco a poco, y cuando por fin llega a verme, me muestra una de sus mejores sonrisas.

-��Scullyyy!!- dice entusiasmado. Es como un ni�o grande.- No sab�a que t� tambi�n mirabas las estrellas.-

-Bueno, supongo que alguien me lo contagi�- Le cojo del brazo y le llevo de vuelta a la mecedora. �l se sienta y da unas peque�as palmaditas en sus piernas. �Qu� se ha cre�do? �Qu� soy una peque�a girl-scout?

-Mulder, no pienso sentarme en tus rodillas-

-Vamos Scully, s�lo me queda una silla dentro y bastante inc�moda. Te aseguro que no intentar� adivinar cu�nto pesas.- sopeso las posibilidades.

Levanto mi ceja en modo de discordia conmigo misma, y entonces �l se abre de piernas y esta vez golpea la mecedora. Supongo que ya no estar� en brazos c�mo una ni�a, as� que ya no me puedo quejar. Doy un paso hacia el frente y me siento entre sus piernas, en esta c�moda mecedora. �l me rodea con sus brazos y yo tiemblo en �l contacto. Entonces �l me abraza con m�s fuerza. Mi cuerpo vuelve a temblar. Supongo que �l cree que es por el fr�o, pero es por la cercan�a de su cuerpo. Sea por lo que sea, mi cuerpo parece una batidora, porque hace un ratito que me tiene abrazada y a�n no he dejado de temblar.

-�tienes fr�o Scully? Si quieres puedo ir dentro a por un jersey-

- No Mulder, estoy bien- Por nada del mundo quiero que se mueva, no vaya a ser que con lo masoca que es, se le ocurra ya de paso, sentarse en la otra silla. No, esta noche me apetece estar abrazada a �l, tiemble lo que tiemble.

�l me abraza con m�s fuerza, y hunde su cabeza en mi cuello, me roza dulcemente. S� que me est� oliendo, c�mo los animales, que huelen su territorio, y supongo que yo formo parte del suyo. Me gusta sentirlo as�, tan territorial, tan animal, tan metido en la naturaleza. S� que no deber�amos estar aqu�, haciendo esto, aunque en realidad no estamos haciendo nada (ya comprend�is), pero supongo que c�mo nos obligaron a tomar vacaciones, pues nos lo podemos permitir. Para otra vez que se piensen antes lo de "invitarnos" a descansar. Qui�n sabe, quiz�s es una venganza contra Skinner. Pero no, porque lo que siento ahora es demasiado bueno para que sea una venganza. Es amor lo que ha hecho que durante tantos a�os siga junto a este hombre, as� que cuando hay estas demostraciones, por peque�as que sean, me dan felicidad. Estoy tan bien ahora, que si muriese, mi vida estar�a completa.

Pero de repente Mulder hace algo que... me saca completamente de mis casillas, algo que puede romper todos mis esquemas. Una cosa es estar abrazados, pero Mulder a empezado a besar mi cuello. Sube sus labios y roza levemente el l�bulo de mi oreja. Vale, ahora s� que parezco una batidora.

-Muuullderrrr... - es tan s�lo un leve susurro, espero que eso sea lo suficiente para que se pare, para que se percate de lo que est� haciendo, aunque claro, supongo que el hecho de que yo est� con mi brazo para atr�s acarici�ndole el cuello, no le ayuda en absoluto a pensar con claridad. �Claridad? �Qu� es eso?.

-�Sabes que te quiero?- Me ha sonado ha pregunta, pero s� de sobra que es una afirmaci�n. Claro que sab�a que Mulder me quer�a, pero una cosa es amarse y otra "amarse", en el sentido m�s pasional de la palabra. Supongo que alg�n d�a nos ten�a que tocar el paquete completo. Me alegra que vaya a ser hoy, bajo este cielo maravillosamente estrellado. Me separo de �l un poco y logro darme la vuelta, para al final acabar sentada sobre sus rodillas, c�mo �l pretend�a en un principio. Paso mis pulgares sobre sus deseosos labios, y me muerdo sensualmente los m�os. Lo hago porque s� que le encanta, conozco sus reacciones, y pasar mi lengua por mis labios, o morderlos sensualmente le descoloca del todo. Se acerca para besarme, pero yo lo detengo con una de mis manos. Y me acerco a �l, muy cerca de su boca, y mientras noto su agitado aliento, empiezo un juego que me encanta, supongo que siempre me gust� llevar el control.

-�Deseas besarme Mulder?- digo casi en un susurro. �l se vuelve a acercar, pero de nuevo mi mano lo detiene.- Dime cu�nto lo deseas- y mientras digo esto, mis labios pasean tan cerca de los suyos que ya debe ser pecado.- �Deseas sentir mis labios?, �Quieres adivinar por fin a que sabe mi boca?, s�lo un par de mil�metros Mulder, s�lo un par...

La tomo del cabello pasionalmente y la acerc� todo lo que puedo a m�, su juegecito me estaba volviendo loco. As� que por fin puedo besarla, por fin puedo sentir sus labios de algod�n de az�car, son dulces, son los mejores que he probado en mi vida, y supongo que el hecho de que hubiese esperado este momento durante tantos a�os, agrava su sabor a miel. Ni siquiera s� c�mo hemos llegado a esta situaci�n, supuestamente est�bamos de vacaciones, la dej� su espacio, y cuando ella me llam� fue una verdadera y grata sorpresa. Ya no digo cuando sent� sus manos presionando alrededor de mis ojos. Siempre ha sido mi �ngel. Y ahora es mi �ngel de pasi�n. No supuse que Scully besara tan bien, siempre fui yo el que me jactaba de ello, pero despu�s de probar lo que esta peque�a pelirroja est� haciendo con su lengua... supongo que me puedo retirar, que Scully es la suprema ganadora en cuanto a dar besos se refiere... �S�lo deseo vivir esta noche para saber cu�nto m�s buena es! Sin dejar de besarla, me levanto, y a ella conmigo, (menos mal que es chiquitita y puedo cargar con ella, porque con Diana no pod�a hacerlo. OUCH!) (lapsus). Sinceramente, no descarto la idea de hacer el amor con ella aqu� fuera, en el porche, pero la primera vez quiero estar bien c�modo, para poder conocer todos sus secretos, todas sus zonas er�genas; y hacerlo al aire libre no es lo ideal. As� que cargo con ella hasta la cama, y la tumbo dulcemente. Me separo de ella un poco, y aunque me duele en lo m�s profundo de mi alma, necesito ver en sus ojos el deseo. No me cuesta nada verlo, porque todo su cuerpo est� ardiendo. Su cara ha tomado un ligero color a tomate, su respiraci�n es agitada, y sus manos est�n bajando la cremallera de mi polo azul. Sus ojos se encuentran con mi eterna camiseta gris, (s� que la llevo a todos lados, pero jo! A m� me gusta) y con un movimiento maestro me la quita. Estoy tan anonadado por su brillantez, por su destreza con las manos, que siento que me quedo atr�s. �Pero por favor! Yo soy Fox Mulder! Y soy bueno en la cama. As� que, antes de que me quede atontado del todo, empiezo a coger las riendas; y la beso dulcemente en los labios. Lleva un peque�o jersey blanco de pico, cortito de cintura, as� que introduzco mi cabeza bajo su jersey y voy besando levemente su cuerpecito perfecto. Beso su est�mago, y juro que lo veo vibrar debajo de mi boca. Con suaves caricias le voy quitando el jersey, la voy desnudando poco a poco. Parece que haya desaparecido de repente la experta Scully, y quede una joven dispuesta a darlo todo. Yo tambi�n estoy dispuesto a darlo todo por ella.

He conseguido desnudarla del todo, y aunque yo a�n llevo los pantalones puestos, eso no ha impedido que ya tenga una abultada erecci�n. Todo esto mi excita demasiado... Recorro los caminos de su cuerpo, con mis manos, con mi boca, con mi aliento, incluso con mi imaginaci�n, como lo hice otras tantas veces, imaginando. S�lo que �sta vez, por fin puedo llevar a la pr�ctica mis pensamientos m�s feroces. Y c�mo si de una fantas�a se tratase bebo de ella, todo lo que me es posible, arranc�ndola tantos gemidos de placer, que no parece real. Ni siquiera a Phoebe la hice disfrutar tanto... (Ouch! Lapsus de nuevo). Siento c�mo mi peque�a pelirroja llega al placer m�ximo, y noto c�mo, sus de nuevo expertas manos, desabrochan los botones de mis vaqueros. �Dios! Si esto es sue�o prefiero morirme, antes de que pueda despertarme...

Han pasado m�s de seis horas desde que descubr� que Mulder estaba en el mismo lago en el que yo me encuentro. S�lo seis horas y nuestras vidas han cambiado por completo. No tengo ni idea de que pasar� ahora. Los dos sabemos que nos amamos, pero eso ya lo sab�amos antes de acostarnos juntos. Quiz�s dejemos todo esto as�, o puede que nos atrevamos a ir m�s all�, y empezar una verdadera relaci�n. Yo definitivamente, voto por la segunda opci�n, Mulder es demasiado bueno en la cama c�mo para dejarlo escapar. (jejeje). Y supongo que yo tambi�n soy demasiado buena para que �l me deje escapar a m�. No es por alardear, lo juro, pero s� que es as�. Y eso que hac�a ya la tira de a�os que no practicaba! Demasiados. Quiz�s por eso esta �ltima vez me gust� tanto... pero bueno, reconozco que si no es por Mulder, no hubiera disfrutado tanto. �Menudos labios! Debo de tener una sonrisa tonta ahora mismo. Yo s�lo empec� a mirar las estrellas. La verdad, me esperaba una conversaci�n profunda sobre ese tema, sobre todo lo que pens�bamos, me esperaba unos preliminares m�s largos, pero supongo que ya hemos tenido suficiente con siete a�os de preliminares. Me acurruco de tal modo que puedo mirarle fijamente a la cara. Hace poco que yo he despertado, pero �l sigue a�n dormidito, igual que un beb�. �Qu� rico!. Se qued� dormido enseguida. A veces puede llegar a fastidiarme, pero soy doctora, y s� que cuando un hombre tiene un orgasmo, es c�mo si le diesen un peque�o sedante, y lo adormila. Y despu�s de hacerlo cuatro veces... bueno, al menos se ha dormido abrazado a m�.

Hace dos horas que ha salido el sol, as� que despu�s de mirarle durante un tiempo m�s bien prolongado, me he levantado a preparar el desayuno. Me he puesto su camiseta gris, la que siempre lleva consigo. Huele tanto a �l que mi cuello no puede, si no m�s que arquearse y llenarme los pulmones con su aroma. Tengo que ir a mi caba�a a por ropa antes de ducharme, o quiz�s me ponga de nuevo su camiseta y me quede as� todo el d�a. Da igual, estoy feliz. Estoy medio desnuda y feliz. Oigo c�mo Mulder se despierta, y me dirijo al cuarto a enfrentarme con lo que sea que me venga encima:

-Buenos d�as- me dice a�n entre despierto y dormido.

-Buenos d�as Mulder- y sin vacilar, me acerco y le doy un ligero beso en los labios.

�l me coge por los hombros y me tumba en la cama, bes�ndome m�s apasionadamente. As� que por estos buenos d�as, supongo que �l tambi�n prefiere la segunda opci�n.

�Adoro que Skinner nos obligue a tomar vacaciones!

 

 

FIN

 

Tooodo el feedback que quieran a: [email protected]

 

                                   Relatos                      P�gina Principal

Hosted by www.Geocities.ws

1