EXPEDIENTE EN EL INSTITUTO

Disclaimer: Lo vuelvo a repetir: Mulder y Scully no me pertenecen. Son propiedad del surfista y de la Fox y si Chris quiere demandarme, �que lo haga! Yo tengo como abogada a Ally McBeal. Ale, �chincha!

Dedicatoria: �Uf! Bueno, hoy me apetece escribir, de modo que quiz�s la dedicatoria os resulte m�s larga que el relato. Especialmente y con cari�o, para Gala, porque nunca pens� que encontrar�a a una X-phila de mi edad y con mis mismas aficiones y sobre todo porque me hace reir �s�lo por eso, deber�an hacerte un monumento!; a Marta Scully, porque fue la primera fan�tica de Expediente X que conoc�; a Albin �a ver s� das se�ales de vida!; a Naxtalia porque fue quien me anim� a escribir fanfics; a Victoria: gracias por esos �nimos; a Angelus, porque fue la primera persona que me envi� un feedback.

A my family y a mis amigas del instituto. �Sois geniales!

Notas de la autora: �Feedback, please! �No sabeis que los feedbacks son la mejor medicina para recuperar las neuronas perdidas en cada fanfic? Vamos, enviadme alguna opini�n a: [email protected] �Ah! Se me olvidaba decir que el Instituto Pablo Ruiz Picasso existe realmente.

Resumen: Mulder y Scully encerrados en un instituto.

Spoiler: Ni idea.

Tipo: Un intento frustrado de humor.

 

 

Instituto Pablo Ruiz Picasso,

El Ejido, Espa�a

23:00 p.m.

Definitivamente: mato a Mulder. Por su culpa llevamos m�s de cinco horas encerrados en un instituto de secundaria de una ciudad del sur de Espa�a.

Todo empez� hoy en la ma�ana, cuando llegamos desde Washington, para investigar un caso en el que los alumnos del instituto, aseguraban que en la pared de una de las aulas, hab�a una enorme mancha que seg�n ellos, era un fantasma que se re�a.

Cualquiera en su sano juicio hubiese mandado a los chicos a la mierda, pero el idiota de mi compa�ero, (que alg�n d�a le van a decir que soy un alien y se lo va a creer) se lo ha tragado todo y aqu� estamos. Encerrados en una mierda de clase, que tiene tanta mierda que parece que nunca la han limpiado, con una mancha de humedad enorme en la pared y que Mulder piensa que de un momento a otro se va a reir. �S� lo empujo por la ventana, podr� alegar que fue un suicidio? No. Hallar�an mis huellas en su chaqueta.

Bien. Asesinar a Mulder, descartado. Al menos por ahora. Por cierto, �d�nde est�? Miro de un lado a otro... y all� lo veo: sentado en un pupitre y mirando fijamente la mancha.

�Es que piensa hipnotizarla?

-�Mulderrrrrr! �Quieres dejar la jodida mancha en paz? –Lentamente se da la vuelta y me mira.

-Scully... �no crees que esto parece m�s una mancha de humedad que un fantasma? Te lo dije: esto es un fraude. No teniamos que haber venido. –

�Ahora s� que le mato! �Pero s� fue �l el que insisti� en que esto era un Expediente X!

 

-Mulder... �llevas tu arma? –Ja, ja, ja. Vale. Por la expresi�n de p�nico en su cara, creo que le he asustado. �Qu� piensa? �Qu� le voy a volver a disparar en el hombro? Ni hablar. Si le disparo ser� en la cabeza.

-�D�nde est� la tuya? –

-Me la dej� en la chaqueta y la chaqueta est� en el coche. –

-�Y por qu� te dejaste la chaqueta en el coche? –

-Porque aqu� hace un calor insoportable y me la quit�. �Me dejas tu arma? –

-�Ni hablar! Si te la dejo y me matas, parecer� un suicidio y te librar�s de la c�rcel. –

Definitivamente: es idiota.

-�Mulder! �D�jate de chorradas! Necesito tu arma porque as� podr� romper la cerradura de la puerta. -�He dicho algo que no debiera? Lo digo porque a juzgar por la cara que ha puesto Mulder, yo dir�a que pasa algo muy gordo.

-La conserje hizo una gran faena al olvidarse de que estabamos aqu� y dejarnos encerrados. Por cierto, Scully, �cu�ndo volver� a haber clase? –

-Seg�n parece, el lunes. Hoy es jueves y como ma�ana se celebra el d�a de la Hispanidad, pues hay puente. �Por qu� lo preguntas? –

Ahora me mira con esa cara de cordero degollado que hace que me derrita. Un momento, �qu� es lo que ha hecho ahora?

-�Mulder? �Qu� es lo que pasa? –

-Ver�s... mi arma est� en el coche. –

-��Queeeeeee�?! ��Qu� te la has dejado en el coche?! –

-Bueno... �yo tambi�n ten�a calor y me quit� la chaqueta. Pues... mi arma debi� de caerse cuando arroj� la chaqueta al asiento trasero. –

Vale Dana. Tranquila. Cierra los ojos y respira profundamente tres veces y cuando abras los ojos, esperemos que todo sea una horrible pesadilla.

Tomo aire y lo expulso. Tomo aire y lo expulso. Tomo aire y lo expulso. Abro los ojos.

�Mierda! Sigue ah� con esa cara de no haber roto nunca un plato.

-Scully... podemos usar el m�vil. –

-Mi m�vil tambi�n est� en el coche. –

Mulder saca su m�vil y sonr�e triunfante.

-Pero yo tengo el m�o. –

Mulder marca un par de n�meros y se pone el m�vil en la oreja.

-�A qui�n vas a llamar? –

-A la polic�a de El Ejido, a ver s� nos sacan de aqu�. –

 

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�Dios! Como no solucione este l�o, dentro de un par de horas estar� haciendole compa��a a los �ngles en el cielo. �Porque yo soy muuuuu bueno y voy a ir al cielo!

�Vaya! Al f�n alguien contesta al tel�fono, aunque no tengo ni pu�etera idea de lo que hablan.

(Policia) –Comisar�a de polic�a de El Ejido. -�Ein? �Qu� demonios han dicho? Deb� dar un cursillo de espa�ol antes de venir aqu�.

(p) –Comisar�a de polic�a de El Ejido. -�Y dale! Parece un disco rallado.

-Ss�... –Al fin he dicho una palabra en castellano.

(p) -�En qu� podemos ayudarle? –Creo que la telefonista ha dicho que me quiere ayudar. �Y c�mo le contesto? Cuelgo el tel�fono y me dirigo a Scully. –Oye... Scully, �sabes hablar espa�ol? –

�Qu� he dicho? Por la expresi�n de su cara, dir�a que est� muuu furiosa.

-�Por qu� lo preguntas? –

-Es que... no he podido hablar con la polic�a porque no s� espa�ol. –Vale. La hemos jod�o. Scully se acerca peligrosamente a m�. Veamos las opciones: no puedo correr mucho, porque la clase est� llena de pupitres y sillas. Echo a correr hacia la puerta de emergencia y... �se ha abierto!

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-�Scullyyy! �La puerta se ha abierto! –Est� gritando como un loco y yo pregunto: �desde cu�ndo hay puerta de emergencia en esta clase? O la puerta ha aparecido por arte de magia o debemos volver a graduarnos la vista, porque hay que estar cegato para no darse cuenta de que hay puerta de emergencia, en cinco horas que llevamos aqu�.

Sigo a Mulder y salimos al pasillo del instituto. �Al fin libres! Bueno, hemos salido de la clase, pero No del instituto. Oh, oh. Mi est�mago empieza a sonar. No como nada desde hace ocho horas.

Mulder sigue salt�ndo de la emoci�n. Si �ngel Cristo tuviera dinero lo contratar�a como payaso.

-Mulder, �por qu� no nos acercamos a la sala de profesores a ver si hay algo de comer?-

Mulder empieza a bajar a toda prisa las escaleras. �De d�nde sacar� tanta energ�a?

Al fin llegamos a la sala de profesores. Hay caf�, donuts y galletas integrales. Mulder se zampa todos los donuts y yo me quedo con el caf� y las galletas. Tengo que cuidar la l�nea.

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Bien. Analicemos la situaci�n: ahora no estamos encerrados en la clase, pero s� estamos encerrados en el instituto. Las ventanas tienes rejas. No podemos salir. Las dos puertas est�n cerradas. Tampoco podemos salir. En otras circunstancias, estar encerrado con Scully ser�a lo mejor que podr�a ocurrir, pero ahora, lamento de ver�s estar aqu�.

Me siento en una de las sillas, meintras veo como Scully debora las galletas integrales. �Pues s� que ten�a hambre!

-�Mulder? �has pensado como vamos a salir de aqu�? –

�He dicho alguna vez lo guapa que est� Scully cuando no tiene ni idea de algo?

-No lo s�. –Creo que se ha mosqueado. Se ha sentado resignada en una de las sillas.

-Lo siento Scully. Siento que estemos aqu�. Es culpa m�a. –Ya empezaba yo a echar de menos mi autoculpabilidad.

-No pasa nada, Mulder. Despu�s de todo, es agradable volver a estar en el instituto. –Sonr�e. Adoro esa sonrisa. De pronto, recuerdo algo: �c�mo no he podido darme cuenta antes? Esto es un instituto, de modo que las llaves de la puerta deben estar guardadas en alguna parte. Me levanto r�pidamente de la silla y creo que he asustado a Scully.

-�Qu� te pasa? –

-Scully, estamos en un instituto. S� t� fueses la conserje de un instituto, �no guardar�as una copia de las llaves? –

-S�. Probablemente las guardar�a en la cabina de conserjer�a. –

Scully me ha mirado. Yo la he mirado. Ambos hemos mirado hacia la puerta y hemos salido corriendo hacia la cabina de la conserje, pero antes de llegar a la puerta, Scully me para.

-Mulder... la cabina est� cerrada. �C�mo leches piensas abrirla? –

Mensaje captado. Soy un perfecto imb�cil. Me vuelvo hacia la sala de profesores, mientras dejo a Scully con la boca abierta y los ojos como plazas de toros.

Cojo la cafetera de matal y vac�o el contenido en una papelera. Me dirijo hasta la cabina de la conserje y estampo la cafetera contra el cristal.

-Bueno Scully. Ya podemos entrar a coger las llaves. –

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Lo veo venir con la cafetera en la mano. Se para a una distancia prudente de la cabina de conserjer�a. Se prepara y el muy gilipollas lanza la cafetera directa al cristal de la cabina.

Se vuelve hacia m� y muy sonriente me dice:

-Bueno Scully. Ya podemos entrar a coger las llaves. –

Mete la mano por el cristal y abre la puerta de conserjer�a. Nos ponemos a buscar como locos las dichositas llaves.

-�Las tengo, Mulder! –Grito, mientras las hago sonar..

Corremos hacia la salida y conseguimos abrir la puerta. �Al fin! �Soy libre! Nos ponemos a saltar y a gritar como locos y creo que debemos parecerlo, porque un anciano nos ha visto a trav�s de la valla y por la cara que ha puesto, creo que ha pensado que nos hemos escapado de un manicomio.

Sigo a Mulder que corre hacia la valla, dispuesto a saltarla. Mulder la salta primero, con tan mal suerte que cae de culo.

-Pfff ja, ja, ja, ja, ja, ja. –Lo siento, pero no puedo aguantar la risa.

-Muy graciosa. –Dice, mientras se levanta y corre a meterse en el coche.

Ahora me toca a m� saltar la valla y lo consigo sin caerme.

�Cracks! �Mierda! Ya me he roto un tac�n. Esto me pasa por reirme.

Mulder est� tocando el clax�n, impaciente.

-�Ya voy, Mulder, que no estoy sorda! –

Me monto en el coche y nos vamos de all� a toda velocidad. Creo que no querremos oir la palabra instituto en meses.

 

FIN

Bien, �qu� te pareci�? Un co�azo, �verdad? Bueno, s� quieres darme tu opini�n, este es mi e-mail: [email protected]

 

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