EMPEDOCLES

NUEVA ORLEANS, LUISIANA
5:45 PM

(Oficina ejecutiva t�pica de una empresa. GARY GARBER, un distinguido hombre de pelo entrecano, est� sentado en su escritorio. Su acento indica que no proviene de Nueva Orleans. Una mujer de cabello moreno, de unos 40 a�os, ROBERTA TOEWS, est � sentada a su lado. Su rostro no refleja nada. Un hombre amanerado en apariencia, JEB DUKES, de unos 30 a�os, con un traje azul oscuro, est� sentado enfrente del escritorio. �l se muestra sorprendido ante GARY GARBER.)

GARY GARBER: No sabes cu�nto detesto mi trabajo en d�as como este, Jeb. Si dependiese de mi... (le echa una mirada a ROBERTA TOEWS) ... yo te dar�a un ascenso pero por como est� la econom�a... (JEB DUKES tambi�n le echa una mirada a ROBERTA TOEWS, luego de vuelta a GARY GARBER. Obviamente no puede dar cr �dito a lo que est� pasando.)

JEB DUKES: �Me est�s despidiendo?

GARY GARBER: Puedes poner tu cabeza en alto, Jeb. Has hecho un buen trabajo aqu �.

JEB DUKES: No-no puedo creerlo. Pens�... pens� que esto era una evaluaci �n y nada m�s. (GARY GARBER se levanta y niega con la cabeza. Es un despido cort�s pero inflexible.)

GARY GARBER: Lo siento. En verdad. (JEB DUKES vuelve a mirar a la mujer, ROBERTA TOEWS. Ella simplemente le devuelve la mirada.)

(JEB DUKES abandona la oficina. ROBERTA TOEWS tambi�n lo hace. Como si fuera un sue�o, JEB DUKES camina lentamente a trav�s de la oficina observando a los otros empleados que contestan tel�fonos, recogen papeles, cierran sus escritorios, se preparan para el pr�ximo d�a de trabajo. �l no habla con nadie y abandona el edificio. Las calles de la ciudad son sombr�as y h�medas. Un auto de modelo antiguo gira por la esquina seguido por un auto de la polic�a centelleante, con las sirenas sonando. El auto pasa a un lado de JEB DUKES y colisiona contra una camioneta en el medio del cruce siguiente. Los autos estallan en llamas. JEB DUKES, junto con otros aterrados testigos, corren hacia el accidente. Uno de los OFICIALES les impide acercarse a los restos llameantes.)

OFICIAL: Permanezcan alejados. Todos permanezcan alejados. S�lo al�jense. Todos permanezcan alejados. (Vemos movimiento en el auto envuelto en llamas.)

MUJER PERTURBADA: �Oh, por Dios, hay alguien ah� dentro! [Subt �tulos: �Tenemos que ayudarle! �Que alguien ayude a ese hombre!]

(JEB DUKES permanece quieto mientras la figura de un hombre cubierto completamente en llamas emerge del auto y empieza a acerc�rsele. Nadie m�s parece percatarse de �l. El HOMBRE EN LLAMAS se acerca a JEB DUKES, luego se le mete dentro. Las llamas desaparecen dejando solo a JEB DUKES, con sus ojos emitiendo un brillo rojo.)

OFICIAL: �Permanezcan alejados! Mantengan distancia. (JEB DUKES se tambalea hacia atr�s, confundido y asustado, luego se aleja corriendo de la multitud.)

(M�s tarde, JEB DUKES ha regresado al edificio de oficinas. Est� vestido informalmente, todo de negro. Su expresi�n es irreconocible, ya no queda nada del hombre cabizbajo que vimos antes, s�lo una pugnante sensaci�n de confusi �n mientras camina inseguramente a trav�s del corredor. La mujer, ROBERTA TOEWS lo ve.)

ROBERTA TOEWS: Jeb. �Puedo ayudarte? Jeb... (JEB DUKES la ignora y sigue caminando por el corredor. GARY GARBER sale de su oficina y lo ve.)

GARY GARBER: Hola... Jeb... �Qu� cuentas? (Desapasionadamente, JEB DUKES saca una pistola y le dispara a GARY GARBER.)

 

8:39 PM

(Mismo edificio de oficinas. El Departamento de Polic�a de Nueva Orleans est � investigando el tiroteo. Un PERITO est� recolectando fibras con un dispositivo aspirador. ROBERTA TOEWS yace sin vida boca abajo sobre la alfombra. Un FOT �GRAFO DE ESCENAS DE CRIMEN termina de recopilar fotos. El DETECTIVE FRANKLIN POTTER, un afro-americano de unos 50 a�os, cubre el rostro de la mujer con una s �bana. El ascensor suena, y �l se levanta para ver a M�NICA REYES caminando hacia �l. Ella se esfuerza en desenvolver una goma de mascar de nicotina.)

DETECTIVE POTTER: �Agente Reyes?

REYES: Si, hola. Eh... Eh, M�nica Reyes.

DETECTIVE POTTER: Frank Potter, Departamento de Polic�a de Nueva Orleans.

REYES: Trato de abandonar la costumbre. (REYES sonr�e con conocimiento y coloca la goma de mascar en su boca.)

DETECTIVE POTTER: Si, una vez trat� de dejar de fumar. Odi� esa maldita goma de mascar. (REYES asiente y mastica, desconociendo la respuesta adecuada.) Bueno, en fin, eh, �quiere ver las v�ctimas?

REYES: Pues, al tel�fono Ud. dijo que ten�a razones para creer que las matanzas podr�an ser homicidios por rituales sat�nicos.

DETECTIVE POTTER: Cierto. D�jeme ense�arle. (Sutilmente ella se saca la goma de mascar de la boca y la arroja a una papelera mientras se encaminan hasta un cub �culo.) �sta es la �rea de trabajo de Jeb Dukes. Encontr� esto entre sus efectos personales. (�l le alcanza lo que parece ser una caja de alhajas.)

REYES: �Qu� puede decirme sobre el asesino, detective? �Alguna cosa?

DETECTIVE POTTER: Treinta y un a�os. Egresado de la universidad, viv�a solo. Hay quienes creen que ten�a un lado oscuro lo cual explicar�a todo eso. (REYES mira el escritorio.)

REYES: �Puedo revisar all�?

DETECTIVE POTTER: Seguro. Ud. es la experta. (REYES se sienta en el escritorio.) �Acaso le dir� algo sobre por qu� pudo haber asesinado a esas personas?

REYES: El hecho es que, un asesino como este usualmente es llevado hasta el borde por lo que llamamos un factor estresante, un evento catalizador-- un colapso emocional, la ruptura de una relaci�n o a veces cuando alguien ha sido despedido.

DETECTIVE POTTER: Este tipo fue despedido... por las dos v�ctimas.

REYES: Pues, probablemente eso haya sido lo que lo condujo a asesinar.

DETECTIVE POTTER: Si, pero �qu� hay de todas estas im�genes... todas estas figuras diab�licas?

REYES: Es Marilyn Manson.

DETECTIVE POTTER: (confundido) �Marilyn Manson?

REYES: Sus hijos lo escuchan. Probablemente compren sus discos compactos en el mercado. No creo que haya algo sat�nico detr�s de esto, Detective. (REYES se levanta y empieza a marcharse. El DETECTIVE POTTER la llama.)

DETECTIVE POTTER: �Agente Reyes? De acuerdo, de acuerdo... ser� alg �n grupo de rock, pero �no cree que esto tenga algo que ver con Sat�n o el demonio o...?

REYES: �En mi opini�n personal? Yo revisar�a su goma de mascar. (REYES coloca otra goma de mascar en su boca y se dirige hacia el ascensor. Ella se detiene a un lado del cuerpo de ROBERTA TOEWS, a�n cubierto por la s�bana. REYES observa las manos descubiertas de la mujer. Mientras lo hace, una llama de color rojo brillante desde el interior reduce r�pidamente la carne en cenizas. REYES se arrodilla, levanta la s�bana, y observa el resto del cuerpo. Tambi�n est � incinerado, como si hubiese sido consumido por un fuego muy ardiente. El DETECTIVE POTTER se percata de REYES.)

DETECTIVE POTTER: �Agente Reyes? �Encontr� algo? (REYES mira al DETECTIVE POTTER, luego de vuelta al cad�ver. Ahora parece normal, sin quemaduras, simplemente una v�ctima fusilada acostada boca abajo.)

(Apartamento de SCULLY. Tocan la puerta. SCULLY, con un pijama de maternidad azul y una bata, camina hasta la puerta. Vuelven a tocar la puerta. Ella se pone en puntas de pie para ver a trav�s de la mirilla, y luego le abre la puerta a MULDER. Ella no esperaba verle.)

SCULLY: �Mulder?

MULDER: �Qu�?

SCULLY: Justo estaba por meterme a la ducha pero estaba esperando al repartidor de pizza.

MULDER: �Tienes algo con el repartidor de pizza que yo deba saber?

SCULLY: �El repartidor de pizza?

MULDER: Pues, corr�geme si me equivoco pero acabas de decir que estabas esperando al repartidor de pizza para meterte en la ducha.

SCULLY: No, quer�a decir que usualmente el repartidor de pizza llega tarde, y entonces... (SCULLY deja de tratar de explicarle, sonr�e y suspira.) �Quieres entrar? (MULDER contin�a haci�ndose el herido.)

MULDER: Gracias.

SCULLY: Siento como si estuviera atrapada en un episodio de 'Loco por Ti.' (Mientras SCULLY vuelve al ba�o, MULDER cierra la puerta y mete el paquete envuelto que ten �a oculto detr�s de �l bajo el coj�n del sof� y se queda junto al brazo del sof�.)

MULDER: Bueno, eh, si, pero hay un peque�o detalle. 'Loco por Ti' era sobre una pareja de casados y nosotros s�lo trabajamos juntos.

SCULLY: Si, bueno, sabes de qu� estoy hablando.

MULDER: Lo s�, lo s�. Lo que, lo que trato de decir es que, eh... no tenemos informaci�n fidedigna sobre este hombre. Es decir, lo que trato de decir es que el repartidor de pizza... (Mientras SCULLY vuelve del ba�o, MULDER le se �ala su embarazado vientre.) ... no est� exento de toda sospecha.

SCULLY: Ah, ya veo. (SCULLY lo mira. �l sonr�e y se�ala significativamente con su mirada el sof� a su lado. Ella sigue su mirada y se percata del obsequio casi oculto en el sof�. Los ojos de ella se llenan de luz.) �Es para mi?

MULDER: Si. (Ella se inclina enfrente de MULDER para recoger el obsequio.)

SCULLY: Que lindo paquete.

MULDER: (modestamente avergonzado) Gracias.

SCULLY: �A qu� se debe? (Al haber "malentendido" lo que quiso decir SCULLY antes, MULDER "se da cuenta" de que estaba hablando del obsequio.)

MULDER: Ah, eh, estuve revisando algunas cosas despu�s que mi madre muri� y, em, s�lo es un viejo recuerdo familiar y quer�a que lo tuvieras.

SCULLY: Pues, estoy conmovida. (Alguien toca la puerta.)

MULDER: �El peque�o Cesar, supongo? (MULDER atiende la puerta. El REPARTIDOR DE PIZZA CON ROSTRO CUBIERTO DE GRANOS est� sosteniendo una pizza. MULDER le mira fijamente, luego con reproche a SCULLY. SCULLY suspira.)

SCULLY: Hola... s�lo, eh, d�sela al hombre con la mirada c�mica en su cara.

REPARTIDOR DE PIZZA CON ROSTRO CUBIERTO DE GRANOS: Si, son $29.08. (El rostro de MULDER refleja sorpresa cuando saca su billetera.)

MULDER: �$29.08? �Qu� fue lo que le meti�, un tanque de gasolina? (De pronto, en el sof� SCULLY se agarra el est�mago y se inclina con dolor.) �Scully? (Ella no le responde.) �Scully! (MULDER corre a ella. Ella est� demasiado adolorida como para hablar. MULDER mira al REPARTIDOR DE PIZZA CON ROSTRO CUBIERTO DE GRANOS.) Llama al 911. (El REPARTIDOR DE PIZZA CON ROSTRO CUBIERTO DE GRANOS corre hasta el tel�fono mientras MULDER se arrodilla junto a SCULLY.)

 

CENTRO M�DICO WASHINGTON
1:42 PM

(SCULLY, con sus ojos cerrados, est� sobre una camilla siendo llevada por especialistas a trav�s del corredor de la sala de emergencias. MULDER camina r �pidamente para estar a su lado. La ENFERMERA DE EMERGENCIAS, una seria mujer afro-americana de mediana edad se re�ne con ellos, con un bloc de notas en la mano.)

ENFERMERA DE EMERGENCIAS: �Ella es Scully? �Dana? �Ella tiene qu �? �Dolores abdominales?

MULDER: Su m�dico es la Dra. Speake.

ENFERMERA DE EMERGENCIAS: Ah, ya lo llamaron.

MULDER: Ella.

ENFERMERA DE EMERGENCIAS: �Qui�n es Ud.? �El esposo?

MULDER: No.

ENFERMERA DE EMERGENCIAS: Entonces aguarde afuera. (La camilla y el equipo del personal m�dico entran todos a un conjunto de puertas dobles dejando a MULDER solo en el pasillo. DOGGETT llega. MULDER, a�n muy preocupado por SCULLY, se sorprende al verlo.)

DOGGETT: �Agente Mulder, qu� sucedi�?

MULDER: �C�mo se enter�?

DOGGETT: Fui a llevar algo. El casero me cont�. (La ENFERMERA DE EMERGENCIAS ve a DOGGETT y se acerca a los dos hombres.)

ENFERMERA DE EMERGENCIAS: �Es Ud. el esposo?

DOGGETT: �Yo? (DOGGETT la mira, confundido. MULDER no dice nada.) No. (DOGGETT mira a MULDER. El tel�fono de MULDER suena.)

MULDER: Disculpe. (Mientras DOGGETT habla con la ENFERMERA DE EMERGENCIAS, MULDER se aleja unos metros y contesta su tel�fono.) (al tel�fono) Mulder.

REYES: (al tel�fono) �Agente Especial Fox Mulder?

MULDER: (al tel�fono) �l habla.

REYES: (al tel�fono) Agente Mulder, mi nombre es M�nica Reyes. No nos conocemos. No desde que est� con vida, deber�a decir.

MULDER: (al tel�fono, con impaciencia) �Qui�n?

REYES: (al tel�fono) La Agente Especial Reyes. S� que esto es inesperado, pero tengo un caso con el que necesito su ayuda. Involucra cierto fen�meno.

MULDER: (al tel�fono) No puedo ayudarle, Agente Reyes, por bastantes razones. Creo que deber�a contactar al Agente Doggett en los Expedientes Secretos X.

REYES: (al tel�fono) No puedo llamar al Agente Doggett porque lo involucra a �l. (MULDER mira a DOGGETT, quien sigue hablando con el personal de emergencia.) (al tel�fono) Estoy en Nueva Orleans, pero puedo ir al DC en unas cuantas horas. Es muy importante, Agente Mulder.

(Hay una pausa.)

MULDER: (al tel�fono) Ll�meme cuando llegue aqu�. (MULDER cuelga. DOGGETT termina de hablar con la ENFERMERA DE EMERGENCIAS.)

DOGGETT: Nos dicen que no nos preocupemos. Est�n llevando a cabo algunas pruebas. (MULDER asiente, pero a�n parece preocupado.)

 

LAVONIA, GEORGIA
FUERA DE LA RUTA INTERESTATAL 85

(Un hotel desaseado. JEB DUKES est� sentado a solas en su habitaci�n. �l mira desalentadamente el arma que est� sobre la mesa cerca de �l. Lentamente se pone de pie, recoge el arma y con una mano temblorosa la sostiene a la altura de su sien mientras se mira en el espejo. �l se detiene, la lucha consigo mismo se evidencia en su rostro. Justo cuando parece preparado para tirar del gatillo, �l la arroja con un grito ahogado de dolor. El arma est� al rojo vivo. �l mira su mano la cual est� cubierta de ampollas por quemaduras de tercer grado. Lentamente, pone sus manos en su rostro. Pinchazos de una luz roja brillante salen a trav�s de sus mejillas. Usando sus u�as sistem�ticamente rastrilla la carne de su cara dejando l�neas de rojo brillante. Es como si su piel fuera el recipiente de un iracundo fuego en su interior. JEB DUKES deja su mirada fija con dolor, sin saber si llorar o gritar por el horror.)

 

OFICINAS CENTRALES DEL FBI
WASHINGTON, DC

(REYES est� en una oficina de registros revisando una gaveta de expedientes. Ella saca el expediente de LUKE DOGGETT, lo revisa, luego cierra la gaveta. Ella escucha que se abre la puerta. MULDER ingresa.)

REYES: Agente Mulder.

MULDER: �Agente Reyes? (Sosteniendo el expediente, REYES se baja de la escalera port�til para saludarlo. Ellos se dan la mano.)

REYES: Es m�s alto de lo que pens�.

MULDER: Se sigue refiriendo a una �poca en que nos conocimos y que yo no recuerdo.

REYES: Yo estuve all� cuando lo encontraron en el bosque. Ud. estaba... (Ella hace una pausa. MULDER asiente. Ambos sonr�en muy inc�modamente.) Eh... si. No me sorprende que no lo recuerde.

MULDER: Si. Em, tengo que estar en un lugar... si podemos ir al grano.

REYES: Como le dije antes, involucra al Agente Doggett... la muerte de su hijo. No s � si est� familiarizado de alguna forma con ese caso.

MULDER: No, no estoy familiarizado para nada con el Agente Doggett. (Ella le ofrece el expediente y cruza sus brazos. �l lo abre. Una sonriente fotograf�a, probablemente una foto escolar, de un ni�o rubio con cabello puntiagudo usando una camisa de manta escocesa de color caf�. La hoja adjunta detalla:

LUKE JOHN DOGGETT
Edad al Momento de la Desaparici�n: 7
Fecha de Nacimiento: 09/07/90
Fecha del �ltimo Contacto: 12/08/97
Raza: Blanca
Sexo: Masculino
Altura: 1,22
Peso: 52
Ojos: Azules
Cabello: Rubio
Alias: Desconocido
Desaparecido de: Long... [Island, Nueva York, �quiz�?]
Se sospecha que el ni�o ha sido...

MULDER recorre la informaci�n con la mirada. �l revisa otra fotograf �a, la foto de la escena del crimen de LUKE DOGGETT donde yace sin vida boca abajo sobre el suelo. Hay un tono de compasi�n en la voz de MULDER.)

MULDER: Yo-yo no estaba enterado de esto. �Fue Ud. la investigadora a cargo?

REYES: Una vez que lleg� al FBI. El Agente Doggett estaba en el Departamento de Polic�a de Nueva York en ese momento. Lo trabajamos juntos. Nunca atrapamos al asesino. Fue el caso m�s dif�cil que jam�s haya manejado. Me hizo ir muchas veces al ba�o a llorar de tan dif�cil. No puedo empezar a imaginar lo que fue para John. (MULDER la est� mirando. Ella suspira, controlando sus emociones.) No soportar�a hacerlo pasar por esto otra vez, pero si significa que podr�amos atrapar al asesino de su hijo... Simplemente no puedo acudir a �l hasta que sepa que lo que vi significa algo.

MULDER: �Dijo que este caso involucra una especie de fen�meno?

REYES: No s� si fue una experiencia ps�quica o qu�, pero cuando encontramos a su hijo, tuve una visi�n. Fue como si por un momento... El cuerpo se transform�.

MULDER: �Se transform�? �En qu�?

REYES: En cenizas. Parec�an cenizas. La cuesti�n es que el Agente Doggett me cont� que tambi�n lo hab�a visto... aunque pas� los �ltimos a�os convenci�ndose de que no fue as�, que aunque hubiese sido cierto, no significaba nada.

MULDER: �Qu� cree que significa?

REYES: No puedo evitar presentir que es una pista, de que podr�a se�alar de alguna forma al responsable, si s�lo lo permito. Y ahora lo he vuelto a ver. A unos miles de kil�metros de aqu�, un caso aparentemente sin relaci�n y he tenido la misma visi�n. Tiene que haber una raz�n, una raz�n para que suceda ahora.

(Corredor del hospital. DOGGETT camina por el pasillo y entra silenciosamente a la habitaci�n de SCULLY. Ella est� dormida, el monitor de los signos vitales suena suavemente. El reloj da las 8:40. Mientras DOGGETT la observa, la habitaci�n a su alrededor se transforma en una �rea boscosa. La c�mara hace una panor �mica a su alrededor mientras pasivamente observa a la polic�a y agentes del FBI corriendo y la niebla que cubre el bosque. Unos cuantos agentes corren hacia �l. La visi�n se corta abruptamente cuando la ENFERMERA DE EMERGENCIAS entra a la habitaci�n. Ella no se alegra de verlo all�.)

ENFERMERA DE EMERGENCIAS: Se�or, s�lo familiares cercanos. Uds. ya ni entienden. Tendr� que marcharse ahora. (DOGGETT se queda mirando a SCULLY quien sigue durmiendo apaciblemente. La habitaci�n a su alrededor vuelve a ser una t �pica habitaci�n de hospital.)

(Edificio del FBI. MULDER sale de la oficina de registros con el expediente. �l camina por el pasillo. DOGGETT se aparece delante, agarra a MULDER por el frente de su chaqueta y lo golpea violentamente contra la pared. DOGGETT est� furioso. Naturalmente MULDER est� a la defensiva.)

MULDER: Oiga, oiga.

DOGGETT: (grit�ndole a la cara de MULDER) �Mant�ngase fuera de mi vida!

MULDER: �C�lmese!

DOGGETT: (gritando) �Mant�ngase fuera de mis asuntos!

MULDER: Tranquil�cese, Agente Doggett.

DOGGETT: (gritando) �Si quiere algo de mi, p�damelo! �No quiero recibir llamadas de que est� investigando a mis espaldas! ��Me ha comprendido?!

MULDER: No quiero nada de Ud. Me pidieron que revisara este expediente.

DOGGETT: (gritando) ��Qui�n se lo pidi�?!

REYES: (con calma) Agente Doggett. �Qu� est� haciendo? (DOGGETT libera a MULDER y se le queda mirando a REYES quien tambi�n ha salido al pasillo. �l le quita el expediente a MULDER.)

DOGGETT: �Eres t�? �Eres t� quien est� investigando esto?

REYES: Si. Yo llam� al Agente Mulder.

DOGGETT: �Lo llamaste para qu�? No hay nada all� para que deba molestarse.

MULDER: Por qu� no se tranquiliza, Agente Doggett, y le deja explicarle la conexi�n con Ud.

DOGGETT: �La conexi�n? �Con qu�?

REYES: Ya iba a dec�rtelo, John. Estuve en Nueva Orleans en un caso-- un tiroteo. Algo que vi relacionado con Luke. Una visi�n.

DOGGETT: No otra vez. No vas a sacar nada con eso.

MULDER: Bob Harvey. �Ese nombre significa algo o nada para Ud.?

DOGGETT: Bob Harvey fue un sospechoso en la muerte de mi hijo. Lo interrogamos pero luego nos dimos cuenta de que no era nuestro hombre.

REYES: El Agente Mulder lo resalt�. Bob Harvey muri� anoche en un accidente automovil�stico cuando hu�a de la polic�a cerca de un tiroteo en Nueva Orleans. Muri� enfrente del edificio donde ocurri� el tiroteo.

DOGGETT: �Cu�l es la conexi�n?

MULDER: Esa es.

DOGGETT: �Esa es?

REYES: Y luego sucedi� la visi�n.

DOGGETT: No, no existe conexi�n. No me importa lo que viste, olv�dalo... (le apunta con el dedo a la cara de MULDER) ... y Ud. olv�delo tambi�n. (DOGGETT parece como si estuviera a punto de decirle algo m�s a REYES, luego se marcha con el expediente de su hijo, a�n enfurecido. REYES lo observa alejarse, luego se acerca a MULDER.)

REYES: S� que hay algo aqu�. (MULDER r�e breve y rendidamente.)

MULDER: Qu� bien. (MULDER tambi�n se marcha, dejando a REYES sola en el pasillo.)

 

RESIDENCIA DE KATHA DUKES
SILVER SPRING, MARYLAND

(Una acogedora casa de dos pisos. El timbre suena y una PEQUE�A NI�A con un camis�n, MIA, baja corriendo las escaleras y abre la puerta para REYES.)

REYES: Hola.

MIA: Hola.

REYES: �Est� tu mami en casa?

MIA: (grita, sin abandonar la entrada) �Mam�! (KATHA DUKES, de unos 30 a �os, llega hasta la puerta y abraza a su hija y la levanta.)

KATHA DUKES: �Mia?

REYES: �Katha Dukes?

KATHA DUKES: Si.

REYES: (sacando su placa) Lamento aparecer a esta hora. Mi nombre es M�nica Reyes. Soy del FBI. (KATHA DUKES no dice nada.)

(M�s tarde, REYES y KATHA DUKES est�n sentadas en la sala de estar. KATHA DUKES est� sosteniendo una fotograf�a reciente de ella, MIA y JEB DUKES. Ellos parecen una familia feliz.)

KATHA DUKES: Creo que todos nacemos buenos de coraz�n, incorrompidos, y que la vida misma nos corrompe. Pero, sabe, alguien como Jeb... �l es totalmente incapaz de esto.

REYES: �Es Ud. cercana... a su hermano?

KATHA DUKES: Bastante. Jeb viv�a aqu� en la casa con nosotros hasta que se fue al sur. Adora a su sobrina.

REYES: �El nombre Bob Harvey significa algo para Ud.? �Alguna vez Jeb tuve alg�n trato con �l?

KATHA DUKES: No. No creo conocerlo. �Por qu�?

REYES: Por nada. De hecho, es la respuesta que estaba esperando. (El tel�fono suena. Con una mirada de disculpa a REYES, KATHA DUKES va hasta el otro lado de la habitaci�n para contestarlo.)

KATHA DUKES: (al tel�fono) �Hola?

 

SPARTANBURG, CAROLINA DEL SUR
FUERA DE LA RUTA INTERESTATAL 85

(JEB DUKES est� llamando desde un tel�fono p�blico en una oscura zona rural.)

JEB DUKES: (al tel�fono) �Katha?

KATHA DUKES: (al tel�fono) �Si?

JEB DUKES: (al tel�fono) Katha, soy Jeb. (KATHA DUKES est� muy consciente de que REYES est� sentada en el sof� a unos cuantos metros. Ella trata de hablar en forma casual.)

KATHA DUKES: (al tel�fono) En realidad no puedo hablar por ahora. Ha sido un d �a muy malo.

JEB DUKES: (al tel�fono, al borde de las l�grimas) Escucha, no fui yo quien mat� a esas personas, �de acuerdo? Fue alguien m�s. Te lo estoy diciendo, fue alguien m�s.

KATHA DUKES: (al tel�fono, mirando a REYES) Va a tener que llamar m�s tarde. (Ella cuelga y regresa con REYES.)

(En el tel�fono p�blico de Carolina del Sur, JEB DUKES cuelga tristemente. Una MUJER golpea la puerta de vidrio asustando a JEB DUKES. Ella sonr �e a modo de disculpa.)

MUJER DEL TEL�FONO P�BLICO: Hola. Siento molestarte. Se me desinfl � un neum�tico cerca de aqu�. (Ella tiene acento norte�o. JEB DUKES se le queda mirando mientras con desgana, y a la vez inexorablemente, abre la puerta de la cabina telef�nica.)

(SCULLY est� acostada en la cama de su habitaci�n en el hospital. El reloj da las 8:30. De la ma�ana, probablemente. DOGGETT est� de pie al lado de la cama observ�ndola. SCULLY despierta. Ella se sorprende al ver a DOGGETT.)

SCULLY: �Qu� est� haciendo, Agente Doggett?

DOGGETT: Estaba, em... S�lo pas� a ver c�mo se sent�a.

SCULLY: Estoy, eh... Me siento muy mareada. �Le importar�a? (Ella se �ala la mesa de la cama. DOGGETT sirve un vaso de agua y se lo alcanza.) Gracias.

DOGGETT: Dicen que est� estabilizada pero hemos estado preocupados por Ud.

SCULLY: �A qui�nes se refiere?

DOGGETT: Ya sabe... el Agente Mulder y yo...

SCULLY: �Qu� ocurre, Agente Doggett? No parece sentirse muy bien.

DOGGETT: �Por cu�nto tiempo trabaj� con el Agente Mulder? Mucho tiempo.

SCULLY: Mm-hmm. (Sus ojos se agitan brevemente como si volviera a vivir la extenuaci �n de los �ltimos ocho a�os en dos tercios de segundo.)

DOGGETT: Ud. nunca crey� en nada de estas cosas. Lo paranormal o como prefiera llamarlo. As� pues, �qu� cambi� su mentalidad? (SCULLY est � muy somnolienta.)

SCULLY: Me di cuenta de que era yo, que ten�a miedo. Miedo de creer. (DOGGETT empieza a abandonar la habitaci�n, pero se regresa. Nuevamente, est� en la zona boscosa. Est� parado a unos cuantos metros de la polic�a y los agentes del FBI que est�n parados en un peque�o c�rculo alrededor de algo en el suelo. Mientras observa, REYES, con un abrigo de color caf�, lentamente se da vuelta hacia �l y lo mira. La voz de SCULLY trae a DOGGETT de vuelta a la habitaci �n del hospital.) �Por qu� lo pregunta? (DOGGETT est� silencioso.) Agente Doggett, �por qu� lo pregunta?

DOGGETT: Otro d�a. (DOGGETT se marcha. SCULLY cierra sus ojos.)

(Oficina de los Expedientes Secretos X. MULDER est� sentado c�modamente en su viejo escritorio, con los pies encima. �l est� revisando un Expediente Secreto X y masticando un l�piz. REYES entra.)

REYES: �Agente Mulder? Estaba buscando al Agente Doggett.

MULDER: Pues, eso tiene sentido. �sta ya no es mi oficina pero los viejas costumbres nunca mueren. (REYES se percata de los expedientes abiertos sobre el escritorio.)

REYES: �Qu� son esos?

MULDER: Casos que involucran im�genes como la que describi�. Gente cercana a cr�menes que experimenta visiones de muerte desasociadas con la realidad.

REYES: �Y qu� encontr�?

MULDER: Absolutamente nada. Esas visiones son demasiado aleatorias como para tener alg �n significado en absoluto con los casos a los que supuestamente pertenecen.

REYES: Est� equivocado. (MULDER r�e condescientemente.)

MULDER: Yo creo conocer estos expedientes.

REYES: Y yo s� lo que vi. Hay una raz�n para que estas cosas sucedan. Hay algo trabajando detr�s de esto, y todo se inici� con el hombre que muri � en el accidente automovil�stico-- Bob Harvey.

MULDER: Creo que esa es una coincidencia. Creo que la vida est� llena de ellas.

REYES: Y llena de patrones que vemos, pero que no podemos comprender. Ud. cree en eso. �Por qu� no puede creer en esto?

MULDER: Pienso que habr� un nuevo puesto para esta oficina pronto. Ud. podr �a presentar una solicitud.

REYES: �Es por eso que no quiere ayudarle? (MULDER cierra los expedientes y hace una pausa, niega con la cabeza, y aprieta sus labios.)

MULDER: Tengo una, eh, amiga enferma en el hospital y, eh, creo que deber�a ir a verla. (MULDER sonr�e brevemente, se pone de pie y pone los expedientes en las manos de REYES. �l se coloca su abrigo.)

REYES: Espero que se mejore. Esta oficina necesita cuando menos una persona con mente abierta. (MULDER se ha marchado de la habitaci�n, pero regresa unos pasos ante la puesta en duda.)

MULDER: Dir� cualquier cosa, �verdad?

REYES: S�lo cuando creo que tengo la raz�n. (MULDER r�e y abandona la oficina.)

(Camino rural. Una camioneta con un neum�tico a medio cambiar yacen al borde de un polvoriento camino. JEB DUKES aparece tambale�ndose. �l camina como si estuviera aturdido, la pistola cuelga d�bilmente en su mano. �l llega hasta la camioneta abandonada y se mira en el vidrio ahumado de la ventana trasera. �l ve llamas rugiendo detr�s de �l como si estuviera dentro de un horno.

CORTE A:

JEB DUKES arroja el neum�tico al suelo mientras entra a la camioneta. �l ha cambiado la llanta, pero no ha quitado el gato. El gato cae cuando �l enciende el motor y se mete al camino haciendo chirriar los neum�ticos.)

SPARTANBURG, CAROLINA DEL SUR
11:02 AM

(�rea del tel�fono p�blico que vimos en la noche anterior. Los oficiales caminan alrededor. DOGGETT se detiene en un auto alquilado. �l ve a MULDER, con una camisa arremangada, apoyado casualmente contra el auto de un Alguacil.)

DOGGETT: �Qu� estoy haciendo aqu�?

MULDER: Me he estado haciendo la misma pregunta, Agente Doggett. Pero parece que la tenaz Agente Reyes no quiere olvidarse de este caso.

DOGGETT: �Sobre qu�? (MULDER lleva a DOGGETT hasta la escena del crimen.)

MULDER: Tiene a una v�ctima de homicidio, una mujer encontrada con un disparo. Ella cree que probablemente es el mismo hombre que mat� a esas dos personas en Nueva Orleans-- el tal Jeb Dukes.

DOGGETT: �Qu� quiere ella de mi?

MULDER: Quiere saber si lo ve Ud. tambi�n. Lo que ella est� viendo.

DOGGETT: Ya le dije, no hay conexi�n. (DOGGETT ve a REYES hablando con los Oficiales en un impreciso c�rculo alrededor de algo en el suelo. La vestimenta es diferente, pero la disposici�n de la gente es id�ntica a la de su visi �n/retrospectiva en el hospital. Como lo hizo en la visi�n, REYES lo mira.)

REYES: Agente Doggett. (El c�rculo de hombres se abre. DOGGETT se acerca junto a REYES. �l observa el cuerpo de la MUJER DEL TEL�FONO P�BLICO que yace boca abajo sobre el suelo. En la misma posici�n y �ngulo el cuerpo que la de su hijo en la foto del expediente que vimos antes y la mujer en Nueva Orleans. DOGGETT respira y habla con calma. MULDER est� a unos cuantos metros, observ�ndoles.)

DOGGETT: Lo siento, Agente Reyes. No lo veo.

REYES: Yo creo que s�. (DOGGETT empieza a alejarse. Se detiene.) S�lo que tienes miedo de ir all�.

MULDER: Vaya. Ud. simplemente dispara hasta dar con algo, �no es cierto? (REYES permanece concentrada en DOGGETT.)

REYES: Prefieres ofuscarte ante las conexiones, pero yo no puedo hacerlo.

DOGGETT: S�lo hablas sobre esas conexiones. �Conexiones con qu�? �Con qui�n?

REYES: Qu� tal si esta es un hilo del mal... que se conecta a trav�s del tiempo, a trav�s de los hombres, a trav�s de la oportunidad, que se conecta hasta ti. En la India, en �frica, en Ir�n, en el Medio Oriente, en el Lejano Este. En la mayor parte del mundo, lo aceptan como tal. Ven el mal en la muerte del modo en que otra gente ve a Dios en una rosa.

MULDER: (secamente) Una vez vi a Elvis en una patata frita. (REYES mira a MULDER.)

REYES: Ya sabe a lo que me refiero.

MULDER: Si, lo s�. Lo s�. Pero si este hombre no lo ve, no lo ver�, �cierto? (DOGGETT se le queda mirando a REYES. MULDER se marcha. REYES y DOGGETT siguen mir�ndose el uno al otro.)

(De noche. El reloj da las 3:20. MULDER entra a la habitaci�n de SCULLY en el hospital. Ella est� dormida. �l la llama suavemente desde la entrada.)

MULDER: �Est�s despierta? (SCULLY despierta y mira a MULDER.)

SCULLY: Si. (MULDER cierra la puerta mientras se acerca a la cama. SCULLY est� descansando sus manos sobre su abdomen.)

MULDER: �Qu� dijo el doctor?

SCULLY: Que tuve un abrupto parcial. Lo que significa que mi placenta empez� a rasgarse de mi pared uterina. Van a monitorearme por un tiempo. (MULDER sonr�e un poco.)

MULDER: �Pero vas a estar bien?

SCULLY: Si. (MULDER pone su mano sobre el embarazado vientre de ella por un momento. Su expresi�n es de maravilla, admiraci�n y j�bilo. �l y SCULLY se sonr�en mutuamente.) �D�nde has estado? (Casi de mala gana, MULDER quita su mano del est�mago.)

MULDER: En realidad he estado con el Agente Doggett y esta, eh, Agente mujer de Nueva Orleans.

SCULLY: La Agente Reyes.

MULDER: Si.

SCULLY: Ella me cae bien. (MULDER r�e suavemente.)

MULDER: No eres para nada parecida.

SCULLY: Pues, en tal caso tampoco lo somos nosotros. �Entonces est�s trabajando en un caso?

MULDER: Si. De hecho, es uno que involucra al hijo del Agente Doggett, el hijo que falleci�.

SCULLY: Si, �l nunca me habl� sobre �l, pero s� algo. �Ser�s capaz de ayudarlo en algo? (SCULLY se est� volviendo somnolienta otra vez.)

MULDER: Uno no puede ayudar a un hombre que no se ayuda a s� mismo.

SCULLY: �l vale el esfuerzo, Mulder. (Ellos se miran el uno al otro. MULDER reflexiona.)

(Casa de KATHA DUKES. KATHA DUKES lleva una bolsa de comestibles hasta la puerta principal. Su hija, MIA, entra con ella y sube corriendo las escaleras.)

KATHA DUKES: Muy bien, tienes media hora para jugar en tu alcoba antes de que mam � tenga lista la cena. �Mia?

MIA: (ya en el piso superior) De acuerdo. (KATHA DUKES se dirige a la cocina y enciende la luz con su codo. Ella corta su respiraci�n al ver a JEB DUKES en la habitaci �n.)

KATHA DUKES: �Qu� est�s haciendo aqu�?

JEB DUKES: He vuelto a casa.

KATHA DUKES: El FBI estuvo aqu�, Jeb.

JEB DUKES: Yo no hice lo que dicen, Kath. No fui yo, �de acuerdo? No fui yo.

KATHA DUKES: �Qu� es eso que tienes en la cara?

JEB DUKES: �Qu�? (JEB DUKES se limpia una oscura mancha que tiene en la cara.)

KATHA DUKES: �Es sangre acaso?

JEB DUKES: No s� c�mo lleg� all�. (Irritada, KATHA DUKES coloca los comestibles sobre la mesa.)

KATHA DUKES: Necesito la verdad, Jeb.

JEB DUKES: Mira, por favor, cr�eme, Katha, no soy yo, �de acuerdo? (suplicando, a punto de llorar) Necesito ayuda, por favor.

MIA: �Mam�? �Es el t�o Jeb? (MIA ha entrado a la cocina. Ella ve con felicidad a JEB DUKES. JEB DUKES sonr�e y camina hasta la peque �a.)

JEB DUKES: Si, cari�o. Si, soy yo. (�l se arrodilla, cierra sus ojos con alivio, y la abraza delicadamente.) Soy yo. (Sobre su hombro, KATHA DUKES los observa. Ella se ve muy preocupada.)

(DOGGETT est� sentado en el escritorio de los Expedientes Secretos X. Est � hablando por tel�fono.)

DOGGETT: Jeb Dukes, segundo nombre, Larold. No, Larold. De acuerdo, gracias, de todos modos. (�l cuelga cuando REYES entra y escucha parte de la conversaci�n.)

REYES: �Qu� est�s haciendo, John?

DOGGETT: Estoy investigando este caso.

REYES: Lo est�s investigando por el lado equivocado. Hay cientos de agentes en este edificio que pueden revisar los tel�fonos.

DOGGETT: Ah, pero s�lo hay dos que pueden resolver cr�menes con telepat �a mental-- t� y yo. Entonces simplemente leeremos las hojas de t� y con eso ser� todo, �verdad? �Caso cerrado?

REYES: John...

DOGGETT: Maldita sea, M�nica, t� quieres encontrar a este tipo. Yo trato de encontrarlo. �Qu� quieres de mi?

REYES: Quiero que seas honesto contigo mismo sobre lo que viste ese d�a. Honesto sobre lo que tus presentimientos te dicen.

DOGGETT: Los presentimientos no resuelven cr�menes. �Qu� rayos importa lo que yo presienta? �C�mo diablos va a ayudar eso a terminar con el trabajo?

REYES: No hablo del trabajo, John. �A qu� le temes? �Por qu � le temes?

DOGGETT: Tengo que creer que hice todo lo que pod�a para encontrar a mi hijo.

REYES: (reasegurando) S� hiciste todo para encontrar a tu hijo.

DOGGETT: Tengo que creer que hice todo lo que pod�a para salvarlo, para traerlo a salvo, para no decepcionarlo. Tengo que creer que hice todo lo humanamente posible porque si no puedo creer eso entonces esas otras posibilidades de las que t� hablas, de las que Mulder habla, de las que la Agente Scully habla... si son reales... si son reales, entonces... eso es algo m�s que pude haber hecho para salvar a mi hijo. (Hace una pausa. El tel�fono celular de REYES suena.)

REYES: (al tel�fono) M�nica Reyes. �Katha? Katha, espera. (Ella cuelga.) La hermana de Jeb Dukes. �l est� all� en la casa con ella.

DOGGETT: De alguna manera este tipo tiene alg�n v�nculo con mi hijo y estoy muy seguro que descubrir� cu�l es. (DOGGETT agarra su abrigo y precede a REYES hasta la salida de la oficina.)

(JEB DUKES tiene a MIA sobre su regazo. Ella est� en su camis�n. �l le est� leyendo.)

JEB DUKES: (leyendo) "Por casualidad, Hansel y Gretel hab�an escuchado todo lo que sus padres hab�an dicho. 'Shh,' dijo el muchacho. 'Encontrar� una salida, te lo prometo, y cuando al fin...'" (KATHA DUKES entra a la habitaci�n. Ella tiene una d�bil sonrisa que no alcanza sus ojos.)

KATHA DUKES: �Mia, cari�o? �Puedes venir aqu� un minuto, por favor?

MIA: Pero el t�o Jeb me est� leyendo.

KATHA DUKES: Est� bien, s�lo te necesito un minuto. �Puedes, puedes venir aqu�? (JEB DUKES sospecha inmediatamente.)

JEB DUKES: �Qui�n est� aqu�?

KATHA DUKES: Ella s�lo quiere hablar, Jeb. S�lo quiero que le cuentes lo que me contaste. Ella puede ayudarte.

JEB DUKES: �Qui�n? �Dije qui�n, maldita sea!

KATHA DUKES: Ven, amor. (JEB DUKES agarra a MIA y la sujeta contra su pecho mientras saca la pistola y la apunta a KATHA DUKES. KATHA DUKES levanta sus manos y retrocede abandonando la habitaci�n, tratando de no demostrar su p�nico. MIA est � gritando.)

MIA: �T�o Jeb!

JEB DUKES: �Me mentiste!

KATHA DUKES: Vamos, Jeb.

JEB DUKES: S�lo retrocede.

MIA: �Mami!

JEB DUKES: �Vamos! (JEB DUKES arrastra a MIA a trav�s del pasillo y empieza a bajar las escaleras.)

MIA: �Mami! �Mami! �D�jame ir, T�o Jeb! �Mami, auxilio! �D�jame ir, d�jame ir, auxilio! (DOGGETT est� al pie de las escaleras, con su arma apuntando a JEB DUKES.)

DOGGETT: �Alto all�, alto all�! �Manos en alto! �Agente Federal, estoy armado, disparar�!

JEB DUKES: �Arroje el arma, arroje el arma!

DOGGETT: �D�jela ir!

MIA: �Mami!

JEB DUKES: �Le disparar�, lo juro!

DOGGETT: S�lo necesito hablar con Ud. (Lentamente DOGGETT baja su arma. MIA est � llorando.)

MIA: �Mami... mami, mami!

DOGGETT: (con calma) No le har� da�o.

JEB DUKES: Permanezca all�.

MIA: �Mami! �Mami! (DOGGETT, con las manos limpias, se acerca cuidadosamente.)

JEB DUKES: �Le dije que permanezca all�! (Se oye un disparo y JEB DUKES cae por las escaleras. REYES sale de un pasillo del piso superior, a�n apuntando su arma a JEB DUKES. MIA se libera y corre gritando hasta su madre.)

MIA: �Mami! �Mami!

KATHA DUKES: �Mia, Mia! (KATHA DUKES sujeta fuertemente a su hija. Ella le grita a REYES y DOGGETT.) �Qu� han hecho? (DOGGETT hacia afuera de la puerta.)

DOGGETT: �Este hombre necesita ayuda!

 

HOSPITAL WASHINGTON MEMORIAL
8:53 PM

(DOGGETT est� al lado de la camilla que lleva a JEB DUKES hasta la sala de emergencias.)

DOGGETT: No te me vas a morir ahora. (REYES trata de llamar su atenci�n.)

REYES: Agente Doggett...

DOGGETT: �Me o�ste? Vas a sobrevivir. Vas a sobrevivir. �Me o �ste?

REYES: �John! (La misma ENFERMERA DE EMERGENCIAS que asisti� a SCULLY al comienzo del episodio lo detiene.)

ENFERMERA DE EMERGENCIAS: No, no, el desfile termina aqu�. Ahora, si quiere salvarlo, permita que los doctores hagan su trabajo, �de acuerdo? �Qui �n es el miembro familiar m�s cercano aqu�? (KATHA DUKES da un paso al frente.)

KATHA DUKES: Yo lo soy.

ENFERMERA DE EMERGENCIAS: De acuerdo, venga conmigo. Voy a necesitar que complete una informaci�n para mi, �de acuerdo? (KATHA DUKES sigue a la ENFERMERA DE EMERGENCIAS mientras la camilla es llevada hasta el quir�fano.)

REYES: No hay nada m�s que puedas hacer.

DOGGETT: No puedes decirme eso ahora.

REYES: Tal vez salvar a esta ni�a fue la raz�n. Tal vez de eso se trataba todo esto. Tal vez eso es lo que vi y por qu� lo vi. Para esa ni�a. Ve a casa, John. No hay nada aqu� que puedas hacer.

(Cuarto de hospital de SCULLY. Ella est� dormida. DOGGETT est� parado observ�ndole. Nuevamente, la visi�n del bosque sucede. DOGGETT observa mientras el c�rculo de polic�as se abre. En c�mara lenta, DOGGETT camina hacia REYES quien permanece junto a una peque�a figura sobre el suelo. Es el peque�o cad�ver de LUKE DOGGETT, boca abajo. Mientras DOGGETT mira fijamente el cuerpo, ahora aparece completamente incinerado-- s�lo cenizas apenas unidas a los huesos. La voz de MULDER rompe la visi�n.)

MULDER: Agente Doggett... (Desde la entrada, MULDER asiente significativamente hacia el pasillo. DOGGETT le sigue. MULDER cierra la puerta y se para protectoramente enfrente de ella. DOGGETT se pone al otro lado del pasillo.) Ella acaba de volverse a dormir.

DOGGETT: S�lo quer�a ver c�mo le est� yendo. De todos modos, estoy aqu� por otro asunto. Atrapamos, eh, atrapamos a el asesino, Jeb Dukes. Est � en la unidad de cuidados intensivos. Puede que no sobreviva.

MULDER: Y ahora se est� preguntando si en verdad hab�a una conexi �n. Sabe, cuando yo, eh... yo vine a trabajar por primera vez en el FBI, trabaj � en Cr�menes Violentos, y vi, vi lo peor de la humanidad. Vi monstruos y me preguntaba c�mo se convert�an en eso, c�mo estos hombres se volv �an tan perversos. S� que hubo explicaciones psicol�gicas-- v �ctimas de su ambiente, v�ctimas de sus padres-- pero las explicaciones cient�ficas nunca fueron verdaderamente satisfactorias. Y comenc� a pensar en la maldad como, como una enfermedad. Sabe, que se comunica de hombre a hombre o de edad a edad. La mayor�a de nosotros andamos por ah� pensando que somos incapaces de cualquier acto de maldad y lo somos. Sabe, podemos reprimir ese deseo moment�neo de matar o de hacer da�o. Tenemos una especie de inmunidad ante ella. Pero creo que es posible que haya... un acontecimiento en la vida de alguien, una tragedia o una p �rdida que los deja vulnerables, que da�a su inmunidad ante la maldad, y de pronto a esa altura de sus vidas cu ando est�n debilitados, acceden a la maldad y pueden volverse perversos.

DOGGETT: Si eso fuese verdad, entonces lo que est� diciendo es que... es que este hombre que trajimos esta noche est� infectado con maldad, la misma maldad que mat� a mi hijo. �En verdad cree eso, Agente Mulder?

MULDER: Eh, en realidad no soy un buen experimento para preguntas como esa. Yo creer � en casi cualquier cosa, sabe, pero lo, eh... lo peor es que uno tal vez nunca lo sepa. Podr�a ser como dice la Agente Reyes. Podr�a ser aleatorio o sin sentido-- a qui�n afecta, a qui�n se comunica.

DOGGETT: �Qu� tal si no lo es?

MULDER: Pues, entonces Ud. estar�a viendo algo que yo no, Agente Doggett. (DOGGETT asiente y deja a MULDER apoyado contra la pared afuera de la habitaci�n de SCULLY.)

(Habitaci�n de hospital de JEB DUKES. KATHA DUKES est� de pie junto a JEB DUKES, acariciando suavemente su cabello. �l est� conectado a un respirador, y est� inconsciente. REYES est� parada cerca de la puerta observ �ndoles. De repente, JEB DUKES sufre de convulsiones y el monitor del coraz �n empieza a sonar salvajemente.)

KATHA DUKES: (gritando) �Alguien! (REYES grita por la puerta.)

REYES: �Doctora! (La DRA. SPEAKE, la obstetra de SCULLY, entra corriendo a la habitaci�n con dos enfermeras. La DRA. SPEAKE mira los monitores.)

DRA. SPEAKE: Inyecten un gramo de epi. (La ENFERMERA sostiene una jeringa preparada.)

ENFERMERA: Justo aqu�. (La DRA. SPEAKE inyecta la epi. Ella espera casi cuatro segundos para que haga efecto, y luego palpa el cuello de JEB DUKES pero no encuentra pulso. No se realiza resucitaci�n cardiopulmonar. Ni se usa el desfibrilador.)

DRA. SPEAKE: Se confirma el deceso. (La DRA. SPEAKE se dirige tristemente a KATHA DUKES quien la mira esperanzadoramente.) Lo siento. (La DRA. SPEAKE abandona la habitaci �n mientras las ENFERMERAS finalizan el papeleo.)

ENFERMERA: Hora del deceso, 10:57 PM. (Las ENFERMERAS se marchan. KATHA DUKES empieza a llorar mientras se acerca a la cama.)

KATHA DUKES: No, no, no... (REYES aparece detr�s de ella y coloca su mano sobre su hombro de manera reconfortante. KATHA DUKES deja de llorar, y mira hacia un costado.) Ud. lo mat�. (KATHA DUKES corta su respiraci�n, como si hubiese sido golpeada en el est�mago. Cuando ella abre sus ojos, hay un fuego brillante en ellos. REYES, a�n parada detr�s de ella, quita su mano, y camina tristemente hasta la puerta. KATHA DUKES agarra una lata de gas met�lica de la pared junto a la cama y golpea a REYES en la cabeza, tir�ndola al piso. Hay un breve forcejeo, pero KATHA DUKES se las arregla para sacarle el arma a REYES y apuntarle con ella. DOGGETT entra corriendo.)

DOGGETT: �Arroje el arma! (DOGGETT agarra a KATHA DUKES, y la empuja contra la cama.)

KATHA DUKES: (gritando) �No!

DOGGETT: �Arr�jela! (KATHA DUKES, sollozando, suelta finalmente el arma. DOGGETT la toma, y la sujeta sobre KATHA DUKES quien llora sobre el cuerpo de su hermano, luego se da vuelta hacia REYES y busca su pulso.) �Necesito un doctor! (La DRA. SPEAKE entra, horrorizada por lo que ve.)

DRA. SPEAKE: Oh, por Dios.

ENFERMERA: Traigan un doctor aqu� inmediatamente. (DOGGETT ayuda a REYES a sentarse d�bilmente.)

DOGGETT: Ya termin�. Ya todo termin�.

REYES: Nunca terminar�.

(Apartamento de SCULLY. MULDER ha tra�do una pizza. SCULLY est� sentada sobre el sof� cuando MULDER sale de la cocina con dos platos y vajilla de plata. �l esconde el obsequio sobre la mesa detr�s de ella.)

SCULLY: Mulder, nunca dejas de sorprenderme. Ojal� tuviera ganas de com �rmela ahora mismo.

MULDER: Excelente. Podemos esperar que el queso se congele y comerlo m�s tarde. (�l se sienta a su lado en el sof� y pone los dos platos sobre la mesa junto a la caja abierta de la pizza. �l no escatim� en gastos. SCULLY muestra una expresi�n melanc�lica sobre su rostro. La cara de MULDER cae en falsa depresi�n.) Echas de menos a tu frecuente repartidor de pizza, �verdad? (SCULLY finge unos pucheros.)

SCULLY: Si. Descuida. Vendr� m�s tarde. (MULDER la mira por un momento, luego lo bastante inseguro como para dudar. Ella le sonr�e c�lidamente, �l sonr�e y ella r�e. Desde la mesa detr�s del sof�, MULDER muestra el obsequio que trajo antes.)

MULDER: Apuesto a que te hab�as olvidado de eso, �no es cierto?

SCULLY: No, de hecho no. Pens� mucho en �l mientras estaba en mi cama de hospital pregunt�ndome qu� ser�a lo que me estabas obsequiando. (SCULLY lo abre.)

MULDER: �Y?

SCULLY: Oh, por Dios. Oh, Mulder. (Ella est� encantada. Es una mu�eca de trapo casera y anticuada.)

MULDER: �Es lo que imaginabas?

SCULLY: Ni siquiera cerca. (Ella r�e. MULDER se inclina y observa la cara bordada de la mu�eca.)

MULDER: Ah, cielos, es la mu�eca equivocada, de hecho. (Ella hace como si le fuera a golpear con la mu�eca. Ellos r�en.)

SCULLY: Pero luego est� el otro obsequio que me diste, Mulder. (�l la mira sin entender. Ella lo mira cari�osamente.) Valor... para creer. Y espero que ese sea un obsequio que pueda comunicar. (MULDER le mira el vientre y se sonr�en mutuamente. Ella toca suavemente la cara de la mu�eca. La c�mara se acerca a su cara y se desvanece a...)

(... la cara de DOGGETT, viendo a trav�s de la ventana de lo que parece ser la puerta de una habitaci�n en un hospital psiqui�trico. En la habitaci �n, KATHA DUKES est� atada a la cama. Ella est� inm�vil, pero sus ojos ven directamente al frente, con una expresi�n de horror confuso congelado en su rostro. Desvanecimiento en negro mientras DOGGETT la observa.)

 

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