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Disclamer: "El diario de Giny Scully" es una historia de ficci�n basada en la serie The X-Files. Mulder, Scully y el resto de personajes mencionados son propiedad intelectual de Chris Carter, producciones 1013 y la cadena FOX. Menos Giny Scully y Ricardo O`Hara, que esos son m�os. Yo no intento violar las leyes de Copyright, ni obtengo ning�n tipo de remuneraci�n econ�mica por escribir esto. Dedicatoria: Esta es especialmente y con mucho cari�o para mis nuevos amigos internautas, Quetzalcoatl, AnaS, Consuelo y Carol. Para aquellos que escribisteis dando �nimos. Y especialemente para Enia, parece que despues de todo la inspiraci�n volvio. Gracias. Y como siempre para C.C., D.D. y G.A. Tipo: MSR y un poco de H. Rating: Mitad y mitad: PG y NR-13, como siempre incapaz de decidir claramente algo... Nota de la autora... En primer lugar siento el retraso, no s� si ya os acordareis de lo que iba la primera parte, porque he tardado mucho en escribir la segunda. He cambiendo el principio por el final, lo del centro, lo intermedio y el estilo como ocho o nueve veces asi que el resultado es... complicado. Este relato esta dividido en dos partes, que a su vez son cuatro, bien definidas, espero... La primera es en realidad le continuaci�n del relato de Giny Scully en su diario, hasta que llega un punto en el que Giny no entiende nada. Espero que ha vosotros no os pase eso. As� que pasamos a Scully, la segunda parte, Scully en primer lugar escribe los acontecimientos que acontecieron desde la llegada de Giny hasta su rescate en el secuestro. A continuanci�n el relato trascurre en la celebraci�n del octavo aniversario de Mulder y Scully. Dicho sea, celebran que se conocieron hace 8 a�os y esta contado desde el punto de vista de Scully. Y para finalizar Giny escribe sus conclusiones, desde luego, sin saber toda la verdad en su diario. Luego un final en negrita como el prologo que hubo en la primera parte de El diario de Giny Scully. Dando final a la historia... Por �ltimo, si has leido todo esto ya tienes ganado el cielo. Pero creo que realmente era necesaria esta nota tan larga. Dana Scully conoci� a nuestro amigo Mulder el 6 de marzo de 1992. Y My fair lady es una pelicula de EE.UU estrenada en 1964, dirigida por George Cukor y protagonizada por Audrey Hepburn y Rex Harrison, ganadora de 8 oscars, basada en la obra Pigmali�n. Habra de una bendedora de flores que llega a pasar por una princesa en una recepci�n, tras haber sido amaestrada por un profesor de fonetica del cual se enamora, que ve en ella su gran obra. Aclaraciones hechas, espero que os guste. Realmente lo espero, me ha costado muchisimo acabarla. Feedback: ��Claro!! a [email protected] Cr�ticas buenas, malas, regulares... Lo que sea, pero por favor... QUIERO SABER. Spoilers: Yo creo que ninguno... Resumen: Dos mujeres y una historia, dos puntos de vista desde los mismo hechos... El diario de Giny Scully II Por Giny Scully. 7-3-00 S� ya s�, dije que iba a volver, pero no esperabas que tan pronto. Reconozco que solo hace unas horas que me desped� de ti querido diario, pero es que lo que me ha pasado en las �ltimas horas es... como decirlo, incre�ble. La �ltima vez que te escrib� estaba en el aeropuerto de D.C., ahora ya estoy en el avi�n, �gracias a Dios!, lo que pasa es que con ocho horas de diferencia. Pero, empezare por el principio. Yo estaba en el aeropuerto y o� ...
Aeropuerto de Dulles. Washington D.C. 6- 3 -2000. 19:00 p. m.
<< El vuelo 410 con destino a San Diego esta preparado para el embarque, por favor dir�janse a la puerta numero cuatro>> Y claro, yo me acerque a la puerta numero cuatro, nos montamos en el avi�n, nos pusimos los cinturones de seguridad, la auxiliar de vuelo nos explico lo que siempre explican las auxiliares de vuelo, pero el avi�n no despegaba ni a la de tres. Uno, dos, tres. �Alta tecnolog�a!. Eso dicen... << Soy el comandante Kent, siento comunicarles que por culpa de unos problemas t�cnicos el avi�n no podr� despegar hoy, en recepci�n les devolver�n su dinero o les dar�n otro billete para el siguiente vuelo a San Diego. Desalojen el avi�n con tranquilidad. Disculpen las molestias en nombre de la tripulaci�n y en el m�o propio.>> ��Disculpen las molestias!?, hombre, desde luego me alegra que me comunicaran que mi avi�n se pod�a estrellar y por eso era mejor que nos qued�ramos en tierra, pero maldita sea, mi padre me espera en San Diego dentro de cuatro horas, anda y que te den... Pero bueno, esto no fue lo peor. Bajamos del avi�n, nos devolvieron las maletas, eso s�, una hora esper�ndolas. Y otra cola enorme, para enterarme, que no hab�a otro billete disponible hasta las tres de la ma�ana. Por cierto, eran las ocho y media de la tarde. ��Que hice yo para merecer aquello!!. M�s de seis horas en el aeropuerto. Ni harta de vino. Un taxi y directa a la residencia Scully. Llegue a las 10, el trafico en D.C. tampoco es que sea una maravilla. Por supuesto, no hab�a nadie en casa. Me duche, cene y me puse a recoger la cocina, cuando quiero matar a alguien limpiar me suele tranquilizar bastante. A esto de las once de la noche son� mi celular, no hab�a vuelo a las tres. Disculpen las molestias pero hasta la cinco nada de nada monada. Entre eso y que mi padre no cog�a el dichoso tel�fono, me estaba empezando a poner gris�cea. Pero lo m�s incre�ble fue, que seria la una de la ma�ana m�s o menos cuando o� que la puerta se habr�a...
Y entonces saliendo de la cocina mi gris se empez� a poner colorado, supongo que el hecho de descubrir a la prima de mi padre revolc�ndose en el sof� con su compa�ero de trabajo, tras haber estado escuchando durante m�s de una semana que lo �nico que les une es una casta amistad, es un poco fuerte. Por que amistad de acuerdo, pero lo de casta... Kathy debajo de Mulder tumbada en el sof� con la camisa medio desabrochada... Mulder encima suyo con los brazos sujentandose sobre el sof�. Y parece mentira decirlo, pero fui capaz de reaccionar. Entre corriendo en la cocina y sal� inmediatamente de ella arrastrando mis maletas con ruedas, mientras balbuceaba...
Mulder me contesta de mala gana, que donde vive, yo intento mantener los datos en la memoria ante la situaci�n m�s vergonzosa que he vivido nunca. Digo adi�s y me disculpo de lo m�s avergonzada. Espero no haber estropeado nada. Esto me va a costar a�os de psiquiatra. Lo reconozco, esto visto desde perspectiva hasta tiene su gracia. Y la verdad es que a m� me parec�a raro que eso no hubiese pasado antes. Pero por qu� tiene que pasar en mi presencia. No se han tocado un pelo en ocho a�os y se deciden a darse el revolc�n cuando yo estoy presente. �C�mo hemos llegado ha esto?...Recapitulemos. ************************
No se como lo consigo, pero normalmente acabo metida en unos l�os impresionantes. El �ltimo ha sido tan genuinamente m�o que pense en escribirlo, para que no se me olvidase y cont�rselo a mis sobrinos cuando sean un poco m�s mayores. Todo empez� hace unas semanas cuando Giny, la hija de Hugo mi primo, llego a casa. Me pidi� hospedaje y por supuesto se lo di. No hay nada m�s triste que llegar por la noche a una casa vac�a, sabiendo que nadie va a llegar. Un a�o, con una adolescente me pareci� en su momento mejor, que otro a�o inundada por la soledad. Adem�s, Giny es un encanto, no son de las que dan problemas. Ella me trae recuerdos de mi juventud y de mi vida antes de conocer a Mulder. Y es que hay veces, en que me pregunto, si realmente hubo algo antes de conocer a Mulder. Luego me enfade con �l, con Mulder quiero decir, pero esta vez con toda la raz�n del mundo. Mulder es demasiado posesivo y hay veces que me agobia. Quer�a que cogiese un tren para no s� donde, no se para que chorrada, olvidando que tenia invitados en casa, aunque claro eso no se lo dije. Y olvidando que mi cumplea�os seria dentro de dos d�as. Y eso s� que lo sabia. As� que despu�s de una ma�ana movidita, sal� corriendo y muy enfadada direcci�n a mi casa, despu�s de haber dejado a Mulder con la palabra en la boca. Como comienzo esta bien... Pero las cosas mejoraron seg�n pasaba el d�a... Al llega a casa me encontr� a Giny sentada en el sof� leyendo y mi llegada la debi� de sorprender porque consegu� que el libro se la cayera de las manos. �No se como llegue viva a casa!. Y entonces paso, una de esas cosas que t� no das importancia pero que te pueden cambiar la vida para siempre. Una llamada de tel�fono. Era Ricarco...mejor dicho, el amor de mi vida?!, tal vez ahora ya no... Me enamore de Ricardo a los trece a�os, aunque claro, a esa edad �l no me hacia ni caso, me trataba como la dulce vecinita hermana de Missy, porque ha Ricardo quien le gustaba era Missy. Gracias a dios Missy nunca le hizo caso. La verdad es que nos llev�bamos casi 8 a�os, si me hubiese hecho caso cuando tenia 13, hubiese parecido un asalta cunas. Bueno, en conclusi�n, quien la sigue la consigue y a partir de los 15 a�os se empez� a fijar en mi, y a los 16 comenzamos a salir. A mi madre no la hacia mucha gracia. Ese chico ha vivido mucho m�s que t�, eres demasiado joven para salir con alguien tan mayor. Pobrecita mi madre, cuatro hijos y que poco caso que la hacemos. Creo que fueron lo mejores a�os de mi vida, no me arrepiento de nada, ni siquiera de haberle dejado marchar... Africa era su destino, Mulder, creo que era el m�o. As� que cog� el tel�fono y o� la voz de Ricardo, me invito a cenar a Giovanni�s, all� es donde nos reunimos la �ltima vez que nos vimos. De eso ya hace casi una d�cada. Hacia a�os que no iba a cenar a un restaurante italiano de los de velas en las mesas. Y a m� me encantan los restaurantes italianos. Desde que estoy con Mulder no salgo de pizza y comida china o en su casa o en la m�a. O peor a�n, en alg�n horrible motel a las afueras de ninguna parte. Me puse el vestido azul, aquel que esperaba en lo m�s profundo del armario, hacia a�os que no le ve�a. Era ajustado, tal vez demasiado para una cena de antiguos amigos. Pero me recordaba a mis a�os con Ricardo y estaba lo suficientemente enfadada con Mulder, como para recordar que ya no tenia 20 a�os. Sal� de casa ante los at�nitos ojos de Giny con una sonrisa de oreja a oreja. Al salir al pasillo o� que mi m�vil sonaba insistentemente dentro del bolso, lo cog�, Mulder, colgu� sin contestar y de nuevo entre en casa, le tire el m�vil a Giny y sal�. No quer�a saber nada de Mulder, no quer�a saber nada de nadie. Solo quer�a empezar a vivir de nuevo, olvidar el dolor, elegir otra vez... aunque en el fondo sabia, s�, que si tuviera la oportunidad de volver a elegir, le volver�a a elegir a �l. Llegue al restaurante 5 minutos antes, pero Ricardo ya estaba all�. Jamas me hizo esperar ni medio minuto. En ese momento el tiempo se detuvo. Diez a�os antes, el �ltimo adi�s, los mismos ojos miel, el mismo pelo casta�o, la misma barba rojiza, el mismo aire de profesor de literatura, la misma mirada de perdida y al mismo tiempo, de elecci�n correcta. S� que eleg� bien. En ese momento lo supe, esta no era otra oportunidad, solo era una visita al pasado. Y me sent� absurda con aquel vestido azul tan ajustado, cuando Ricardo muy sonriente se acerco a m�.
Y nos sentamos a cenar, fue una linda velada, es bonito recordar el pasado. Saber que lo hubo, saber que pod�as haber elegido otra cosa y que sin embargo estas conforme con lo que tienes. Aunque esto sea pizza y comida china. Me pregunt�, que si era feliz, y yo le dije s�, soy muy feliz. � Es cierto?. �Soy feliz?. Estoy a punto de morir dos veces por semana. Mi padre y mi hermana murieron, apenas me hablo con mi hermano mayor y sufro porque s� que mi madre, se altera cada vez que suena el tel�fono. Las palabras abducci�n, c�ncer pasaron por mi mente, pero no salieron por mi boca.
Te hubieras merecido..., viejo paternalismo. Se lo acababa de decir y me da lo mismo que fuese una mentira. Soy feliz por lo que tengo, me merezco lo que tengo, porque yo lo eleg�...
�Por qu� es diferente?, esa hubiese sido mi siguiente pregunta, si no llega a ser por ya me sabia la respuesta. El resto del mundo puede tener ideales Dana, pero t� no, t� eres mi princesa. Ricardo y mi padre se parec�an bastante. Complejo de Antigona supongo. Ellos pod�an tener principios y darlo todo por ellos, pero yo...yo tenia que hacer lo m�s conveniente.
Entonces todo se vuelve confuso, se oyen dos disparos, la gente grita, yo miro hacia el infinito y veo mi vida; gritos, disparos, terror, miedo y de repente siento como mi cara golpea contra el suelo y un hombre con una ametralladora grita en un idioma que desconozco, que nos tiremos al suelo... supongo. Pasaban las horas y no pasaba nada, no hab�a contacto con el exterior, no entend�a lo que dec�an, solo ve�a armas y m�s de 100 personas en el restaurante. �Nadie nos echaba de menos?. Me maldije por haber dejado el m�vil en casa, no s� si llevarlo hubiera servido de algo, pero por lo menos me hubiera sentido m�s cerca de Mulder, me maldije por haber llevado mi arma y rogu� a Dios porque esos locos no descubrieran que era Agente Federal y que iba armada. No sabia lo que estaba pasando, no sabia quienes eran, no sabia cuantos eran, no sabia que quer�an, no sabia porque no ped�an un rescate, ni siquiera sabia si sab�an hablar mi idioma. Y yo odio no saber. Todo pasaba a c�mara lenta, pero las horas pasaban y no pasaba nada. Sonaron las doce de la noche, otra vez. Feliz cumplea�os Dada. Felices 36, genuinamente tuyo cumplirlos secuestrada. Llevaba m�s de 24 horas en ese precioso restaurante de velas en las mesas y lo estaba comenzando a odiar. Hacia ya unas horas que hab�a comenzado a o�r ruidos sospechosos en la calle, la polic�a supuse. Supongo que alguien se habr�a dado cuenta que el restaurante llevaba cerrado 24 horas y que hay mucha gente que no ha salido de el. Tambi�n supuse que si yo, que estaba dentro no tenia ni la menor idea de lo que estaba pasando, los que andaban fuera estar�an peor que yo. Entrar seria un suicidio y quedarse all� seria la muerte... Tuve que intentarlo, tal vez paso demasiado tiempo con Mulder, pero el hombre que estaba a nuestro cargo en ese momento parec�a el m�s tranquilo, me levantare e intentare hablar con �l. El hombre estaba alucinado ante mi actitud y yo convencida de que �l no tenia ni la menor idea de lo que le estaba hablando... De repente o� un disparo y tras de mi una voz, vuelvo a ver mi vida; gritos, disparos, terror, miedo y de repente siento como mi cara golpea contra el suelo y un hombre con una ametralladora grita en un idioma que desconozco, que me quedase quieta..., supongo. Me despierto y lo �nico que siento es la mano de Mulder acariciando la m�a, siento un dolor intenso en el hombro izquierdo, pero es menor al ver su cara sonri�ndome mientras me dice que todo va a salir bien. Mi cabeza se va para todos los lados. Estoy mareada y bastante asustada. Deb� de perder mucha sangre. Sin embargo ya estaba en casa, con solo ver su rostro reflejado en mis ojos camino del hospital, pod�a morir en paz. Podr�a morir en paz, sabiendo que �l siempre estar� con migo.
Dios m�o que esto diciendo. Esto no lo puede leer nadie.
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Esto realmente no se lo puedo contar a nadie. Es mi secreto. Nadie se puede enterar de esto. Yo llevo a�os intentando no enterarme...
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Entre el cine y la casa de Dana K. Scully. Washington D.C. 6- 3 -2000. 24:00 p. m.
Esto es incre�ble, estoy paseando con Mulder por la 36 Este, camino hacia mi casa, simplemente paseando, la velada ha sido tranquila y relajada. Hoy hace 8 a�os que nos conocemos. Se dice pronto, ocho a�os. Los ocho a�os m�s especiales de mi vida. Y sin embargo, jam�s hab�amos paseado solos por la 36 Este camino de mi casa, tras haber ido al cine. Nunca...
Abultaba mucho para llevarlo al restaurante, el regalo quiero decir, pero ahora dudo que la idea de que suba a casa sea buena. De todos modos ya esta conmigo en el ascensor. Llevo en mi bolso su regalo, una placa para mi mesa, para la mesa que voy a tener en nuestro despacho, es gracioso que ambos nos regalemos cosas tan relacionadas con el "trabajo". Me estoy poniendo nerviosa y ya estoy de los nervios cuando se abre la puerta del ascensor. Tengo la sensaci�n de que algo va a pasar, de que un momento en el tiempo esta a punto de llegar, porque la forma en la que me esta mirando desde mi declaraci�n en la calle, me esta poniendo nerviosa. Llego delante de mi puerta y busco las llaves en el bolso, seguimos en silencio cuando... Siento sus manos en mi cintura, su aliento sobre mi cuello y descubro que el momento ha llegado, que me tiritan las piernas y que soy incapaz de abrir la puerta. Me doy la vuelta lentamente, o por lo menos en mi cabeza siento que todo sucede en c�mara lenta. Le veo frente a m�, un primerisimo plano de su boca y no s� si gritar de felicidad o si gritar de miedo... pero antes de que mi cabeza pueda asimilar mas datos, sus labios est�n contra los m�os y nuestras lenguas han iniciado la m�s gentil batalla en la que nunca mi boca luch�. Al principio es algo dulce, una partida de reconocimiento, saboreamos el amor que durante a�os escondimos en el ba�l de la verg�enza, pero luego ese beso, ese segundo beso de su boca con la m�a, se vuelve impetuoso, agresivo, pasional, siento como mi cabeza se golpea levemente contra la puerta, yo he perdido el rumbo y Mulder tambi�n esta perdido. La puerta se abre, pase lo que pase �y s� exactamente lo que quiero que pase esta noche!, no tengo intenciones de que pase fuera del apartamento. Y no se como lo hemos hecho, pero los abrigos y la chaqueta de Mulder est�n en el suelo y nosotros acabamos de caer sobre el sof� y tras ese leve contratiempo nos miramos y lo juro por Dios, nunca hab�a visto a Mulder mirar as�. �l saca mi camisa y empieza a palpar por debajo de ella, yo empiezo a sentir un calor insoportable, mientras nos seguimos besando de una manera que no recordaba que se pudiese besar.
Giny se acaba de poner roja, supongo que el hecho de descubrir a la prima de su padre revolc�ndose en el sof� con su compa�ero de trabajo, tras haber estado escuchando durante m�s de una semana que lo �nico que nos une es una gran amistad, es un poco fuerte. Mulder esta morado y yo estoy petrificada. Y parece mentira decirlo, pero ella es la primera que reacciona. Escena: Yo sigo debajo de Mulder tumbada en el sof�. Mulder sigue encima de m�, con los brazos sujentandose sobre el sof�. Y Giny entra corriendo en la cocina y sale inmediatamente de ella arrastrando sus maletas con ruedas, mientras dice...
Mulder no pregunta, busca las llaves en su abrigo mientras Giny me mira con una sonrisa de...esto ya lo sabia yo. Mulder saca un juego de llaves de su abrigo y sin pesta�ear se las da. Y Giny de repente desaparece. Adoro a esta chica. Mulder se da la vuelta y me mira, y me mira como si fuese su juguete favorito. Estoy a punto de desacerme. Se acerca de nuevo a mi y se acerca tan despacio que parece que el v�deo de mi vida se hubiese estropeado y cuando ya puedo sentir su aliento sobre mi rostro, empieza uno a uno a desabrochar los botones de mi camisa, mientras me da c�lidos y fugaces besos, que me queman por momentos. Mi camisa ya no tiene m�s botones y �l observa mis pechos a�n protegidos por el sost�n. Su corbata me empieza a parecer un estorbo demasiado cruel, mientras paseo mis manos por su pecho y la desato, �ya no hay corbata!, ahora solo nos miramos. Estoy sufriendo la batalla visual m�s maravillosa de mi vida. Tal vez este muerta y este sea mi cielo.
Toc,toc, toc
NOOOOOOOOOOOOOOO!!!!.............................
Esto debe ser una se�al, as� que mientras Mulder le contesta de muy mala gana, que donde vive, yo me escurro hacia la cocina, mientras voy abrochando mi camisa. Alguien haya arriba no quiere que esto suceda hoy, y quien soy yo para negar la palabra divina. Jo!!!, pero a mi si que me apetec�a que pasase hoy. Oigo a Giny decir adi�s y disculparse de lo m�s avergonzada. Esto la va a costar a�os de psiquiatra. Veo a Mulder entrar en la cocina tan irremediablemente sexi, que por un momento casi se me olvida lo de la se�al divina. Me hace un gesto con los hombros entre infantil, cabreado, defraudado, que me pregunta �qu� haces aqu�, estabas en el sof� con la camisa desabrochada y consiguiendo que olvidase los peores momentos de mi vida?. A m� me gustaba esa situaci�n, �Por qu� la situaci�n a cambiado?.
Mulder se levanta del taburete, siento que se esta colocando detr�s de mi y que empieza a respirar de nuevo sobre mi nuca, me podr�a acostumbrar f�cilmente a esto. Creo que ya estoy acostumbrada. Sus manos apresan mi cintura, siento sus labios en mi cuello. Y dejo las tazas de caf� sobre la mesa, porque visto lo visto, creo que lo de hablar lo vamos ha dejar para ma�ana. Y un gemido solitario sale de lo m�s profundo de mi alma, cuando �l me dice...
Cara contra cara, separados por una hilera de aire que apenas me deja respirar parece que el mundo va a detenerse. Sus ojos se clavan en mis labios. Mis labios solo desean saber a �l. Y no entiendo muy bien c�mo sucede, pero de repente la lengua de Mulder esta luchando de nuevo con la m�a. Es la mejor batalla en la que jamas he luchado y am�n a mis palabras, me encanta esta guerra. Mulder acaricia mi rostro con sus manos, acaricia mi espalda con su fuerza y me empieza a importar un bledo lo que digan las se�ales divinas. Porque el deseo comienza a ser insoportable mientras nuestras manos viajan entre los botones de las camisas. Nuestros cuerpos est�n unidos, ambos parecen uno y empiezo a gemir con urgencia cuando Mulder empieza a besar mi cuello y a tocar mis pechos con sus manos, mientras las m�as pasean por su glorioso vientre, el ambiente comienza a caldearse y comienzo a sentir la se�al m�s divina de Mulder, haya por mi vientre.
Apartamento de Dana K. Scully. Washington D.C. 7- 3 -2000. 9:00 a. m. Aterrada. Esa es la palabra clave, estoy aterrada. Esta ha sido la noche m�s "rara especial " de mi vida, Dios. Mulder esta a mi lado. Mulder esta a mi lado, en mi cama. Mulder esta a mi lado, en mi cama, desnudo. Dana respira, inspira, respira, inspira respirar es un acto reflejo nada dif�cil de efectuar. Mulder esta sobre mi y yo soy incapaz de moverme. Dana respira, analicemos la situaci�n, esto no es tan grave, Mulder y tu sois dos personas adultas, responsables, maduras... Absurdo, esto es absurdo. El absurdo se apodero ayer de nosotros y nos vamos a arrepentir toda la vida de esto. Maldita sea somos amigos. El sexo jamas ayudo a los amigos... Dana te estas escuchando, realmente te estas escuchando, cuantos a�os hacia que deseabas que esto pasase. Eso es mentira, yo no... Lamentable. Dana c�llate. Le quieres, te quiere... te lo dijo, esto no puede ser tan horrible. Lo �nico lamentable es la absurda conversaci�n que estas teniendo contigo misma, ac�ptalo. Realmente lo �nico que deseo es estar aqu�, ser solo uno con �l... y recordar cada momento de esta noche como algo m�s que un sue�o... Pero tengo miedo. Dios... se supone que soy una mujer valiente.
Este es un principio, siempre que empiezas algo tienes miedo, pero esto es algo s�lido, llevamos mas de cinco a�os jugando al rat�n y al gato. Ya es hora de salir de la ratonera, quien no arriesga no avanza, quien ama y no hace nada, lo pierde todo...
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7- 3 -2000. Unas horas m�s tarde.
Querido diario. Sigo en el aeropuero, en el de San Diego esta vez, menos mal, supongo que dentro de unas horas mi padre decidira hacer acto de presencia. Pero realmente me da lo mismo. Acabo de llamar a Kathy. � Y sabes una cosa?. Despues de un largo relicario ante el contestador, me ha contestado Mulder con voz de haber dormido poco y con una voz incleiblemente iluminada. Tal vez sea una se�al divina. ��No es genial?!. El juego continua...
WHASINGTON D.C. APARTAMENTO DE DANA SCULLY. 7-3-2000.
La habitaci�n de la agente Scully ha tenido mejores momentos que este, de eso podemos dar fe, la ropa por el suelo, el desayuno encima de la cama y las personas que menos te puedes imaginar dentro de ella. La agente Scully y el agente Mulder, en una misi�n poco oficial hablan desenfadadamente en el interior de la cama, mientras terminan de desayunar.
Al terminar de desenroscarlo, una sonrisa se dibuja en su rostro, mientras Scully se acerca hacia �l para besarlo.
I believe, figura al final del p�ster. Yo creo... todos creemos ya...
Fin
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