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En el año 1821 el
Perú se veía aparentemente mejor que nunca, debido a que por
fin éramos libres del sometimiento de la corona española.
Éramos “independientes” desde el punto de vista
político y por qué no decirlo en todos los demás
aspectos. Se viviría un periodo de estabilidad y de igual social y
política, una época de participación activa de la
población, un periodo fortalecedor de la nueva nación que
había sufrido grandes opresiones durante el colonialismo
español. Pues sería en gran
parte todo lo contrario. El Perú se fue sumiendo poco a poco en la
más dura crisis económica e inestabilidad política,
debido a los contratos y malversaciones de dinero y en gran parte a las
ansias de poder por parte de diversos personajes que apoyaron en las finanzas
para que el Perú lograra independizarse, y que una vez logrado el
objetivo se creían con derecho al poder. Todos los acontecimientos
iban en cadena e iban revelando una nueva realidad, ¿mejor que la
anterior? No se sabe. Fueron grandes los obstáculos que se
presentaron, entre ellos la pérdida de legitimidad del poder
virreinal, lo mismo que creó desorden administrativo y falencias de
tipo mismo, prácticamente no contábamos con autoridades y
algunos se autonombraban. Las constituciones jugaron
un papel muy importante por estas épocas. Algunas respaldaban los
derechos de Hombre y del Ciudadano, otras por el contrario los violaban y
esto consolida un factor importante que conlleva automáticamente la
violación de Derechos Humanos. Por ejemplo La corrupción en el siglo XIX entre el periodo de 1821 y 1845 fue
espeluznante como ya nos vamos dando cuenta. El Nuevo Perú era un
territorio que apenas y había salido de una forma de gobierno
autoritaria y absolutista, dominante y cruel con el indígena. Nuestra
nación llevaba aún todos aquellos estragos. La verdad era que
nos encontrábamos ya en un nuevo periodo de nuestra historia: " Entre los personajes más corruptos de esta época se
encuentran: José de Todo este
fenómeno tuvo consecuencias casi desapercibidas, así como
también otras muy notorias. Entre las principales podemos mencionar la
vil ejecución de María Parado de Bellido, fusilada sólo
por no querer revelar el redacto de la carta donde se daba cuenta de secretos
militares de los realistas. Otro hecho que verdaderamente marca la flagrante
violación de derechos humanos es la ejecución de José Olaya
Balandra dado que éste se negó a traicionar a sus
compañeros. Él se había presentado a servir de mensajero
entre las fuerzas patriotas de la escuadra libertadora, del Callao a
Chorrillos, que con frecuencia eran recorridos a nado y por negarse a delatar
a las fuerzas patriotas refugiadas en los castillos del Callao, fue
brutalmente asesinado. Pero el
tiempo transcurriría más rápido de lo esperado y nos
encontraríamos en el año 1845. En el año 1845, el
Perú se encontraba en una situación verdaderamente
crítica, el desorden era evidente. Esto trajo consigo
corrupción política y suplantación de funciones. Pero a
pesar de que la independencia peruana se realizó en 1821, fue
recién en 1853 que España la reconoció formalmente. El
Perú ya había reconocido la deuda pendiente con la corona
española por concepto de indemnización por las guerras de
independencia. Posteriormente las relaciones se enfriarían debido a la
política intervencionista que España seguía teniendo en
Perú. Es aquí donde comienza lo curioso. En 1863
apareció en aguas sudamericanas una escuadra española cuya
finalidad nominal fue de ser una expedición científica. Su
intención era llegar a Valparaíso, el Callao y luego llegar a
California. Cuando estuvieron en el puerto sureño hubo un incidente entre
vascos y peruanos, dando como resultado la muerte de un español. Esto
desencadenó una serie de protestas por parte de los españoles
así, los cuales tomaron Chincha. Ante una inminente guerra por miedo y
falta de tino del gobierno peruano, este firmó el convenio de
Vivanco-Pareja, el cual fue uno de los más humillantes. El Perú
debía pagar un montó superior a los dos mil pesos por los
gastos ocasionados a la escuadra, aceptar la investigación del
comisario regio (funcionario de la corona que tenía injerencia en las
colonias) y lo más oneroso, cancelar la deuda que el Perú
tenía pendiente con España. La chispa que causó la mayor
indignación en el pueblo peruano fue la aceptación del saludo
con artillería a la bandera española una vez desocupadas las
islas guaneras. Posteriormente se formó una escuadra Chile,
Perú, Ecuador y Bolivia. De esta manera se logró vencer a
España.
Por otro
lado La economía del Perú entre 1821y 1845 no logró
recuperarse tras las batallas de la independencia y las luchas caudillescas
que se dieron a lo largo de todos estos años. El Perú no
logró ningún crédito externo pues no era país
elegible al no tener reservas y, lo más importante, estabilidad
política que garantice la continuidad del pago. Internamente, no
existían bancos, ni entidades financieras, los mejores prestamistas
fueron los comerciantes, pero su fama de usureros restringía los
posibles deudores a tan solo hombres de negocios o extranjeros solventes. En
medio de este panorama de incertidumbre económica apareció el
guano de las islas del litoral como recurso de exportación hacia las
potencias europeas y norteamericanas que ya atravesaban por un franco proceso
de industrialización. Pero esta riqueza lamentablemente se
dilapidó muy rápido debido a que los gobiernos de turno no
supieron administrar las riquezas y las inversiones fueron desmedidas e
inútiles como por ejemplo: “trenes”.
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