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¿Por qué
nuestro país está jodido? ¿Por qué no salimos de
pobres? ¿Por qué no avanzamos y seguimos siendo unos pobre s mediocres
subdesarrollados? La necesidad de encontrar una posible solución a los
problemas de nuestro país, no hace pensar en las diversas maneras de
revertir una situación penosa, que de a pocos se está
convirtiendo en una constante sin vuelta atrás y cuyas posibilidades
de exterminarla son muy pocas. Pero aunque el problema es
grande y colectivo, está a la misma vez individualizado, la
solución se haya en cada uno de nosotros. En cada uno de esos seres
con sentimientos hacia su patria, que se hunden en su miseria, que mueren en
su pobreza e ignorancia, todos aquellos que al levantarse ven un día
miserable, cubierto de negro porque la desgracia ilumina sus vidas, todos
aquellos que se sienten inútiles e inservibles porque otro con más
“vara” obtuvo un trabajo antes que él, todos lo que buscan
justicia y lo único que encuentran son arbitrariedades, todos aquellos
que cansados de injusticias, coimas, nepotismo, malversaciones, plagios
deciden dejarlo todo y dedicarse al lo mismo por no encontrar salida loable. Pues y aunque parezca
mentira, en toda esta gente se haya la solución. Las alternativas las
hallaremos a medida que comprendamos la gravedad de la problemática y
sepamos difundir ese conocimiento a todo aquel que nos rodea para que de esta
manera se haga con resultados muy satisfactorios el “efecto
multiplicador”. Pero si queremos llegar a conocer de una manera
profunda “la corrupción actual” es necesario que
conozcamos los antecedentes a este proceso y toda la violación de
derechos humanos que de ello ha partido a lo largo del tiempo: desde el
año 1780, donde comienza el decaimiento del poderío
virreinal; hasta el año
1879, años antes del inicio del siglo XX. |