
Catedral de Burgos
25-abril-2002
A las cinco salgo dispuesto a visitar la magnífica Catedral que Burgos tiene la suerte de poseer con un aspecto exterior reluciente después de la operación de limpieza a la que se ha visto sometida, al desprenderse el polvo y hongos acumulados por el tiempo en la piedra que la oscurecían. Sello la credencial en la Sacristía y me dispongo a efectuar un recorrido turístico por la misma.
La Catedral de Burgos -tal como la conocemos- de estilo predominante gótico, fue construida sobre los restos de un templo catedralicio románico del siglo XI por orden del rey de Castilla Fernando III siendo Obispo de Burgos Don Mauricio quienes colocaron la primera piedra el día 20 de julio de 1221. Fue declarada por la UNESCO "Patrimonio de la Humanidad" el día 31 de octubre de 1984.
Consta de 3 naves centrales y 13 capillas distribuidas de forma irregular a su alrededor. Se puede acceder a ella a través de cuatro puertas denominadas: Puerta de Sta. María también llamada Real ó del Perdón situada en la fachada principal; en el costado sur, la Puerta del Sarmental y al norte, las Puertas de Pellejería ó Corralejo y la de Coronería ó Cordelería también llamada Alta ó de los Apóstoles que era por donde entraban los peregrinos que llegaban por el Camino Francés y que permaneció abierta hasta el año 1576.
Del conjunto destacaría: las agujas de la fachada principal del más puro estilo gótico francés; el majestuoso cimborrio en el mismísimo centro de la catedral, construido por Juan de Vallejo en el siglo XVI; la majestuosa Capilla de los Condestables de Castilla, situada en el centro de la girola y que muy bien podría considerarse una catedral dentro de otra y donde reposan los restos de los Condes, don Pedro Fernández de Velasco y su esposa la Duquesa de Frías, doña Mencía de Mendoza, hija del insigne poeta Marqués de Santillana; y la Escalera Dorada que da acceso a la catedral por su flanco Norte, construida para salvar el gran desnivel existente entre la Puerta de Coronería y la planta baja de la catedral.
Mención especial merecen: El Retablo de la Capilla Mayor de estilo renacentista; el Sepulcro del Obispo don Mauricio; la Sillería del Coro; El Cristo de Burgos; el Museo instalado en el Claustro; el Sepulcro de Mudarra, el hermanastro que vengó la muerte de los Siete Infantes de Lara, de estilo románico; el Cofre y la Carta de arras de Don Rodrigo Díaz de Vivar -el Cid Campeador- así como su tumba junto a la de su esposa Doña Jimena en el mismo centro de la catedral (a plomo del cimborrio); y una Biblia del siglo IX.
Y por último una curiosidad: en lo alto del primer arco de la nave de la izquierda entrando por la Puerta de Sta. María allí está el popular Papamoscas dispuesto a abrir la boca al son de las campanadas horarias de su reloj.
En pocas palabras, un conjunto arquitectónico único de incalculable valor artístico.