INVESTIGACIÓN EN INTERNET

 

La Cobertura como estrategia en la disminución del riesgo en funciones especulativas en el Mercado de Capitales

 

Por: Maribel Guerrero

 

Una constante del mercado de divisas es la incertidumbre, debido a que sólo son conocidos el valor de intercambio (compra /venta) y el de rendimiento (tipo de interés) de las divisas en el momento de concertar la operación. El riesgo, por tanto, viene determinado por el desconocimiento de la evolución de los precios de compra/venta o de los tipos a los que se pueda tomar o prestar dinero.

El riesgo tipo de cambio es por tanto aquel que viene determinado por el posible beneficio o quebranto que una evolución favorable o desfavorable del precio de intercambio, en un determinado periodo de tiempo, puede ocasionar en la cuenta de resultados.

Desde el punto de vista del exportador, el riesgo se produce cuando debe pagar a los proveedores en una moneda distinta a la que utiliza para cobrar a sus clientes, todo ello incrementado por la duración media de la operación proyectada.

En las transacciones comerciales internacionales es frecuente que se acuerde entre las partes efectuar el pago de forma aplazada y en una determinada moneda. La elección de dicha moneda es fundamental para evitar el riesgo de cambio, por lo que la primera y más elemental de las técnicas de cobertura de riesgo de cambio es contratar directamente en Euros.

En muchas ocasiones, esta estrategia no es ni la más adecuada ni la más recomendable para las negociaciones comerciales internacionales y es por esto que les proponemos diferentes tipos de cobertura para el riesgo de cambio:

 

1) Contratar un seguro de cambio: el seguro de cambio es un contrato entre una entidad financiera y un cliente mediante el cual ambas partes se comprometen a la compra ó venta de una divisa contra otra, en una fecha futura y a un cambio fijado previamente. Los seguros de importación cubren operaciones de pagos de importaciones (el cliente compra una divisa a una fecha futura y a un precio prefijado para efectuar el pago al vencimiento del seguro) y seguros de exportación para cubrir cobros de exportaciones (el cliente vende la divisa que espera recibir en una fecha determinada a un cambio prefijado de antemano).

 

2) Efectuar el cobro o pago al contratar: (compraventa al contado): para validar la bondad de esta estrategia, hay que comparar la retribución que obtiene la empresa de sus pasivos, con la bonificación y el ahorro que supone el eliminar la gestión y cobertura del riesgo de cambio. Se denomina compraventa al contado (spot) a la entrega de divisas en un plazo no superior a dos días hábiles. En el caso de una empresa exportadora que cobre a plazo, la estrategia consiste en ofrecer una bonificación por el pago al contado que puede ser equivalente al coste de financiación de la empresa más los costes de gestión y cobertura del riesgo tipo de cambio.

 

3) Riesgo compartido: consiste en compartir el riesgo con la parte extranjera. Esta técnica depende en gran medida de la capacidad de negociación de la empresa española para tratar de que la empresa extranjera asuma el mayor porcentaje posible sobre el riesgo de la operación. Tiene como inconveniente que no permite la cobertura al 100% del riesgo tipo de cambio, tan solo se comparte.

 

4) Leads y lags (modificaciones en el ritmo de los pagos): Consiste en anticipar el pago de importaciones (lead) cuando se espera una apreciación de la divisa de pago para tratar incluso de obtener una bonificación en el precio. Alternativamente, si se dispone de una cuenta en divisas, el importador puede comprar la divisa ycolocarla en dicha cuenta remunerada habitualmente al LIBOR (Tipo del mercado interbancario de Londres) de la divisa menos el diferencial pactado y esperar al vencimiento para realizar el pago contra esta cuenta en divisas. Utilizar la técnica de demora del pago o (lag) si se prevé la depreciación de la divisa de pago es menos elegante y en general poco indicada.

 

5) Futuros: los contratos de futuros en divisas son aquellos en los que se acuerda, mediante pacto, una cotización futura para un importe prefijado de una divisa determinada sobre el que se establece una garantía en concepto de depósito, cantidad sujeta a liquidaciones diarias en función de la oscilación de los cambios.

 

6) Ajustes de precios: consiste en el establecimiento de un precio base en divisas, sobre el que al vencimiento se aplica un porcentaje de variación relacionado con la fluctuación de la divisa en el periodo que va entre la contratación y el pago. Esta técnica es utilizada por empresas que disponen de catálogos con listas de precio en divisas de modo que en el mismo se indica que el precio en divisa se basa en un determinado tipo de cambio de modo que el precio final se ajustará según la evolución de la paridad de referencia.

 

7) Compensaciones internas: Suele realizarse cuando la empresa es al mismo tiempo exportadora e importadora de modo que tiene cobros y pagos en divisas extranjeras. Con esta técnica no sólo logra evitar o suavizar los riesgos, sino que además se eliminan los costes de cambio de divisas. Es imprescindible la contratación de cuentas en divisas y el mantenimiento de un control exhaustivo de la posición de tesorería de la empresa.

Las técnicas de cobertura del riesgo no deben contemplarse de forma aislada, el área financiera de la empresa debe diseñar la estrategia a seguir, con la colaboración del área comercial, según las circunstancias particulares de la empresa y de sus clientes

y/o proveedores extranjeros.

¿De que manera se puede proteger un empresario de las subidas de precios, de forma que tanto el nivel de costes como el margen se mantuviera dentro de unos límites?

Se puede proteger siguiendo los mercados y valiéndose de contratos adecuados de carácter financiero. Entre estos, cabe destacar los llamados derivados financieros, contratos cuyo objetivo fundamental es la cobertura ante la posible variación de precios. Existen profesionales que se dedican a especular con los mismos obteniendo en ocasiones grandes beneficios, en nuestro caso es la cobertura nuestro objetivo y no la especulación. Aún así es posible que sean contratos rentables, ya que todo es posible en los mercados financieros.

Ante circunstancias de estrechamiento de mercado resulta oportuno poder valernos de contratos SWAP y/o contratos de OPCIONES.

1) El SWAP es un contrato que se pacta con el banco. Este satisface el montante que supone el volumen de toneladas pactadas del metal considerado o commodity que pueda ser, por su precio unitario, considerando la cotización del precio al contado en el momento de la liquidación de posiciones. Es decir, el banco se va guiando por la variabilidad del precio de cotización del commodity, el precio variable del bien. La empresa sin embargo, paga al banco el volumen de toneladas por el precio fijo pactado a la hora de firmar el contrato. Es un intercambio entre precio fijo, que soporta mi empresa y precio variable, que soporta el banco. El contrato se liquida por diferencias, llevándose el que lo gane, el diferencial entre los dos montantes.

Conviene resaltar que este contrato, es independiente de mi operativa en cuanto a la compra del comodity. Por un lado está la adquisición de esa materia al precio conseguido y por otra la liquidación del contrato del SWAP. Supone una especie de apuesta en la que la empresa cierra la posible variación de precio que necesita consiguiendo fijar un precio inmóvil del bien.

2) Las OPCIONES son derechos de compra (opción call) o de venta (opción put) que se compran o se venden. Puedo comprar o vender una opción call y puedo comprar o vender una opción put. Tienen un plazo de vencimiento, en el cual sino se ha negociado y liquidado anteriormente, hay que: o bien realizar el derecho si sale rentable o bien desestimarlo si es preferible ir al mercado al contado. Los conceptos más relevantes son:

Prima: En el caso de la compra de opciones es lo que me cuesta adquirir la opción, lo que pago al vendedor de la misma por disfrutar de ese derecho. En el caso de la venta de opciones, es lo que cobro por la circunstancia de comprometerme a esa obligación.
Strike o Precio de ejercicio: es el precio que se pactó en la opción, precio al que puedo ejercitarla y valerme de ese derecho.

Si compro una opción call (cuando se esperan alzas de precios) sobre un bien por una prima de 552 y un precio de ejercicio de 2.100, estoy pactando con el vendedor, que por pagarle una prima de 552, me reservo el derecho de comprar dicho bien a un precio de 2100. Mientras el precio del activo está por debajo de 2100, la opción se desestima y se va al mercado al contado, perdiendo sólo el importe de la prima pagada (máxima pérdida posible). Si el precio al contado sube de 2100, me vale la pena hacer uso del derecho que he comprado. Ejemplo: Cotización a 3.000. Me valgo de ella, compro a 2.100, luego vendo a 3.000 para un resultado de: - 552-2100+3000=348.

Otro caso diferente es la venta de una put con prima 738 y strike 1900. En esta operación ingreso el dinero de la venta, y si el precio de cotización es mayor de 1900, el comprador vende en mercado. Si es menor, estoy obligado a comprársela y se irá reduciendo el ingreso de la venta hasta que pase a pérdidas si el precio del activo baja de 1200 aproximadamente.

Es la estrategia más conservadora, en la que también se espera que los precios aumenten. Con las opciones podemos adoptar estrategias de cobertura valiéndonos de más de una opción y estos dos ejemplos van a servir para poder desarrollar la estrategia del TUNEL comprador. Si compro la call referida y vendo la put descrita, el resultado es el aditivo de las dos anteriores. Inicialmente, mi interés será que la prima de venta de la put, sea mayor que la prima de la compra de la call, para que de esa forma mi tesorería en un principio no se vea afectada más que al alza. Que no salga dinero de mi caja a pesar de estar diseñando una estrategia de cobertura ante subida de precios.

Este es el resultado conjunto de ambas operaciones, donde, existiendo una zona de precio plano (diferencia entre prima cobrada y prima pagada) entre 1900 y 2100 (los precios strike de cada una de las opciones). Me asegura resultado positivo para precios por encima de 1700 más o menos, pudiendo tener beneficios abultados caso que el cambio de precio del bien fuera drástico. Podría ser una buena estrategia de manejo de opciones con la idea de cobertura ante esperadas subidas. Habría cobertura que garantizaría un leve ingreso si el precio del commodity estuviera por encima de 1700 pudiendo alcanzar valores mayores si se superara el precio 2100 y todo ello sin tener que aportar ni un euro. Puntualizo que los strike y las primas consideradas aquí no son reales.

Esta es solo una estrategia ante todas aquellas que pueden diseñarse dependiendo de las circunstancias, perspectivas de mercado e intenciones de empresa, que pueden ser innumerables.

¿Qué son las opciones?

 

Una opción es un contrato entre dos partes por el cual una de ellas adquiere sobre la otra el derecho, pero no la obligación, de comprarle o de venderle una cantidad determinada de un activo a un cierto precio y en un momento futuro. Existen dos tipos básicos de opciones:

  Contrato de opción de compra (call).

  Contrato de opción de venta (put).

Así como en futuros se observa la existencia de dos estrategias elementales, que son la compra y la venta de contratos, en opciones existen cuatro estrategias elementales, que son las siguientes:

  Compra de opción de compra (long call).

  Venta de opción de compra (short call).

  Compra de opción de venta (long put).

  Venta de opción de venta (short put).

La simetría de derechos y obligaciones que existe en los contratos de futuros, donde las dos partes se obligan a efectuar la compraventa al llegar la fecha de vencimiento, se rompe en las opciones puesto que una de las partes (la compradora de la opción) tiene el derecho, pero no la obligación de comprar (call) o vender (put), mientras que el vendedor de la opción solamente va a tener la obligación de vender (call) o de comprar (put). Dicha diferencia de derechos y obligaciones genera la existencia de la prima, que es el importe que abonará el comprador de la opción al vendedor de la misma.

Dicha prima, que refleja el valor de la opción, cotiza en el mercado y su valor depende de diversos factores que seguidamente enumeramos:

  Cotización del activo subyacente.

  Precio de ejercicio de la opción.

  Volatilidad.

  Tipo de interés de mercado monetario.

  Tiempo restante hasta el vencimiento.

  Dividendos (sólo para opciones sobre acciones).

El precio de ejercicio es aquél al que se podrá comprar o vender el activo subyacente de la opción si se ejerce el derecho otorgado por el contrato al comprador del mismo.

Una opción tiene cinco características fundamentales que la definen, siendo éstas el tipo de opción (compra -call- o venta --put-), el activo subyacente o de referencia, la cantidad de subyacente que permite comprar o vender el contrato de opción, la fecha de vencimiento y el precio de ejercicio de la opción.

Las opciones pueden ser ejercidas en cualquier momento hasta su vencimiento (opciones americanas) o solamente en el vencimiento (opciones europeas).

La comparación entre el precio de ejercicio y la cotización del activo subyacente sirve para determinar la situación de la opción (in, at o out of the money) y su conveniencia de ejercerla o dejarla expirar sin ejercer el derecho otorgado por la compra de la opción. Se dice que una opción call esta "in the money" si el precio de ejercicio es inferior a la cotización del subyacente, mientras que una opción put está "in the money" cuando el precio de ejercicio es superior a la cotización del subyacente; por supuesto, una opción está "out of the money" cuando se da la situación contraria a la descrita anteriormente para las opciones "in the money", con la excepción de las opciones que están "at the money" que sólo sucede cuando precio de ejercicio y precio del subyacente coinciden.

Al igual que los contratos de futuros, las opciones se negocian sobre tipos de interés, divisas e índices bursátiles, pero adicionalmente se negocian opciones sobre acciones y opciones sobre contratos de futuros.

¿Qué son los futuros?

 

Un contrato de futuros es un acuerdo, negociado en una bolsa o mercado organizado, que obliga a las partes contratantes a comprar o vender un número de bienes o valores (activo subyacente) en una fecha futura, pero con un precio establecido de antemano.

Quien compra contratos de futuros, adopta una posición "larga", por lo que tiene el derecho a recibir en la fecha de vencimiento del contrato el activo subyacente objeto de la negociación. Asimismo, quien vende contratos adopta una posición "corta" ante el mercado, por lo que al llegar la fecha de vencimiento del contrato deberá entregar el correspondiente activo subyacente, recibiendo a cambio la cantidad correspondiente, acordada en la fecha de negociación del contrato de futuros.

La definición de futuros financieros que aparece en el artículo 1 del Real Decreto 1814/1991, de 20 de noviembre, por el que se regulan los mercados oficiales de futuros y opciones, es la siguiente: "Contratos a plazo que tengan por objeto valores, préstamos o depósitos, índices u otros instrumentos de naturaleza financiera; que tengan normalizados su importe nominal, objeto y fecha de vencimiento, y que se negocien y transmitan en un mercado organizado cuya Sociedad Rectora los registre, compense y liquide, actuando como compradora ante el miembro vendedor y como vendedora ante el miembro comprador".

Al margen de que un contrato de futuros se puede comprar con la intención de mantener el compromiso hasta la fecha de su vencimiento, procediendo a la entrega o recepción del activo correspondiente, también puede ser utilizado como instrumento de referencia en operaciones de tipo especulativo o de cobertura, ya que no es necesario mantener la posición abierta hasta la fecha de vencimiento; si se estima oportuno puede cerrarse la posición con una operación de signo contrario a la inicialmente efectuada. Cuando se tiene una posición compradora, puede cerrarse la misma sin esperar a la fecha de vencimiento simplemente vendiendo el número de contratos compradores que se posean; de forma inversa, alguien con una posición vendedora puede cerrarla anticipadamente acudiendo al mercado y comprando el número de contratos de futuros precisos para quedar compensado.

El contrato de futuros, cuyo precio se forma en estrecha relación con el activo de referencia o subyacente, cotiza en el mercado a través del proceso de negociación, pudiendo ser comprado o vendido en cualquier momento de la sesión de negociación, lo que permite la activa participación de operadores que suelen realizar operaciones especulativas con la finalidad de generar beneficios, pero que aportan la liquidez necesaria para que quienes deseen realizar operaciones de cobertura puedan encontrar contrapartida.

Desde hace más de dos siglos se negocian contratos de futuros sobre materias primas, metales preciosos, productos agrícolas y mercaderías diversas, pero para productos financieros se negocian desde hace dos décadas, existiendo futuros sobre tipos de interés a corto, medio y largo plazo, futuros sobre divisas y futuros sobre índices bursátiles.

Una de las claves fundamentales del éxito de los mercados de futuros implantados en diferentes países es la existencia de la cámara de compensación (clearing house).

Hay organizaciones donde mercado de futuros y opciones y cámara de compensación están separados jurídicamente y son sociedades no vinculadas, de tal manera que el proceso de negociación lo realiza una sociedad diferente a la que efectúa el proceso de liquidación y compensación. El modelo adoptado en España para los contratos de productos derivados (futuros y opciones) contempla la existencia de una sola sociedad que adopta la forma jurídica de Sociedad Rectora y que integra todos los procesos necesarios para organizar la negociación, liquidación y compensación.

La existencia de una cámara de compensación permite que las partes negociadoras de un contrato no se obliguen entre sí, sino que lo hacen con respecto a la cámara de compensación, lo que supone eliminar el riesgo de contrapartida y permitir el anonimato de las partes en el proceso de negociación. La cámara de compensación realiza las siguientes funciones:

  Actuar como contrapartida de las partes contratantes, siendo comprador para la parte vendedora y vendedor para la parte compradora.

  Determinación diaria de los depósitos de garantía por posiciones abiertas.

  Liquidación diaria de las pérdidas y ganancias.

  Liquidación al vencimiento de los contratos.

En definitiva, la cámara de compensación ejerce el control y supervisión de los sistemas de compensación y liquidación, garantizando el buen fin de las operaciones a través de la subrogación en las mismas. Como la cámara de compensación elimina el riesgo de contrapartida para quienes operan en el mercado de futuros y opciones, debe establecer un mecanismo de garantías que le permita no incurrir en pérdidas ante una posible insolvencia de algún miembro del mercado. Por ello exigirá un depósito de garantía en función del número y tipo de contratos comprados o vendidos. Para que dicha garantía permanezca inalterable, la cámara de compensación irá ajustándola diariamente por medio de la actualización de depósitos o liquidación de pérdidas y ganancias.

Estandarización de los contratos

Los contratos de futuros y opciones son instrumentos que presentan un alto grado de estandarización. Ello incorpora notables ventajas, pues simplifica los procesos e integra a los usuarios, incrementando los volúmenes de contratación y la liquidez de los mercados. La estandarización de los contratos se pone de manifiesto en los siguientes aspectos:

  Número escaso de vencimientos con fechas específicas. Como regla general en tipos de interés se suelen producir cuatro vencimientos anuales, que coinciden con una determinada fecha de los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre. En renta variable los vencimientos suelen establecerse por períodos mensuales, cotizándose simultáneamente los tres meses más próximos y un cuarto mes relativamente alejado en el tiempo.

  Importes normalizados por contrato. Cuando un operador cotiza un determinado número de contratos, quienes reciben la oferta o la observan en pantalla ya saben cual es el importe individual de los mismos, y en consecuencia conocen también el valor total de la posible operación a efectuar. También se conoce el valor mínimo de fluctuación de las cotizaciones, que en el argot operativo de los mercados derivados se denomina "tick". Las operaciones se deberán cruzar por números enteros, no pudiendo negociarse fracciones de contratos.

  Horario de mercado y reglas de negociación. Los mercados de futuros y opciones tienen un horario específico de negociación y unas cláusulas específicas de los contratos que intentan cumplir unas condiciones de máximo interés para el conjunto de los miembros que puedan operar en el mercado.

  Posibilidad de cierre de la posición antes de vencimiento. Todo usuario del mercado de futuros y opciones que desee cerrar su posición anticipadamente, sin necesidad de esperar al vencimiento de los contratos, puede acudir al mercado y realizar una operación de signo contrario a la posición que posee, de tal manera que si tiene una posición vendedora deberá comprar contratos y si la tiene compradora deberá vender contratos. La posibilidad de no tener que mantener las operaciones hasta la fecha de vencimiento permite realizar operaciones de cobertura que se inicien o concluyan en "fechas rotas", que es la denominación que reciben aquellos días diferentes a los de vencimiento.

  Existencia de depósitos de garantía y liquidaciones de pérdidas y ganancias. La cámara de compensación se encarga de fijar unos importes que los usuarios del mercado deberán entregar en concepto de garantía por las operaciones que efectúen y al mismo tiempo fija unas reglas para la liquidación de las pérdidas y ganancias.

La estandarización de los contratos y de los diferentes procesos de negociación, liquidación y compensación es un aspecto muy ventajoso, pues permite racionalizar todos los procesos y establecer una reducción considerable de costes.

No obstante lo expuesto anteriormente, la estandarización va en contra de la especialización y por ello, cuando son necesarias operaciones especiales con fechas diferentes a las de los contratos o con cláusulas específicas aparecen los productos denominados OTC (over the counter) que son contratos diseñados por acuerdo expreso entre las partes que negocian, sin necesidad de cruzar la operación en mercado organizado ni compensar y liquidar a través de cámara de compensación.

Utilizando una comparación relativa al sector de la confección, podríamos afirmar que los productos derivados a través de mercados organizados (futuros y opciones) son "pret a porter", mientras que los productos OTC son "trajes a medida", y en consecuencia su coste va a ser más elevado porque sus prestaciones van a estar más ajustadas a las necesidades específicas de cada usuario.

Estrategias de cobertura

 

Las operaciones de cobertura vienen dadas por el deseo de reducir o eliminar el riesgo que se deriva de la fluctuación del precio del activo subyacente.

Como regla general, una posición compradora o "larga" en el activo al contado se cubre con una posición vendedora o "corta" en el mercado de futuros. La situación inversa, es decir, una posición "corta" en el activo al contado, se cubre con una posición compradora o "larga" en el mercado de futuros.

La cobertura es más efectiva cuanto más correlacionados estén los cambios de precios de los activos objeto de cobertura y los cambios de los precios de los futuros. De esta manera, la pérdida en un mercado viene compensada total o parcialmente por el beneficio en el otro mercado, siempre y cuando se hayan tomado posiciones opuestas.

En el siguiente cuadro relativo a las aplicaciones prácticas y ventajas operativas de los contratos de futuros se describen las principales operaciones de cobertura que se realizan en los mercados de futuros.

Situación del potencial usuario del mercado de futuros

Riesgo a cubrir

Actuación en los mercados de futuros

Objetivo

Previsión de realizar una emisión de pagarés de empresa, bancarios o corporativos a corto plazo.Previsión de recepción o renegociación de créditos a corto plazo.

Protección contra el alza de tipos de interés

Venta de contratos de futuros sobre tipos de interés a corto plazo (MIBOR'90 o MIBOR'360).

Tener un coste de financiación fijo previamente determinado, de forma que el alza de los tipos de interés no afecte a la emisión de pagarés o al coste del crédito, ya que dicho incremento de tipos se ve total o parcialmente compensado por el beneficio obtenido en la venta-compra del contrato de futuros.

Previsión de realizar una emisión de bonos u obligaciones a medio o largo plazo.Previsión de recepción o renegociación de préstamos o créditos a medio o largo plazo.

Protección contra el alza de tipos de interés

Venta de contratos de futuros sobre tipos de interés a medio o largo plazo (Bono nocional a tres o diez años)

Igual al caso anterior, pero para medio o largo plazo.

Inversión financiera a realizar en breve en activos monetarios a corto plazo.Previsión de concesión de créditos a corto plazo.

Protección contra el descenso de tipos de interés.

Compra de contratos de futuros sobre tipos de interés a corto plazo (MIBOR'90 o MIBOR'360).

Tener una rentabilidad fija previamente determinada en la inversión a efectuar, de forma que el descenso de los tipos de interés, no afecte a la inversión a realizar, ya que dicha reducción de tipos se ve total o parcialmente compensada por el beneficio obtenido en la compra-venta del contrato de futuros.

Inversión financiera a realizar en breve en activos financieros a medio o largo plazo.Previsión de concesión de préstamos o créditos a medio o largo plazo.

Protección contra el descenso de tipos de interés.

Compra de contratos de futuros sobre tipos de interés a medio o largo plazo (Bono nocional a tres o diez años).

Igual al caso anterior, pero para medio o largo plazo.

Cartera de activos monetarios valorada a precios de mercado.

Protección contra el alza de los tipos de interés.

Venta de contratos de futuros sobre tipos de interés a corto plazo (MIBOR'90 o MIBOR'360).

Compensar total o parcialmente la pérdida patrimonial en la venta de activos monetarios con el beneficio obtenido en la venta-compra del contrato de futuros.

Cartera de renta fija valorada a precios de mercado.

Protección contra el alza de los tipos de interés.

Venta de contratos de futuros sobre tipos a medio o largo plazo (Bono nocional a tres o diez años).

Compensar total o parcialmente la pérdida de valor que experimentan los títulos de renta fija con el beneficio obtenido en la venta-compra del contrato de futuros.

Entidad de depósito con una sensibilidad pasiva (Gap negativo) entre activos y pasivos a corto plazo en la estructura de balance.

Protección contra el alza de los tipos de interés que afectará a la estructura de activo y pasivo a corto plazo, pero con mayor incidencia en el pasivo.

Venta de contratos de futuros sobre tipos de interés a corto plazo (MIBOR'90 o MIBOR'360).

Compensar total o parcialmente el mayor coste de financiación del pasivo, por el alza de los tipos de interés, con el beneficio obtenido por la venta-compra del contrato de futuros.

Entidad de depósito con una sensibilidad pasiva (Gap negativo) entre activos y pasivos a largo plazo en la estructura de balance.

Protección contra el alza de los tipos de interés que afectará a la estructura de activo y pasivo a corto plazo, pero con mayor incidencia en el pasivo.

Venta de contratos de futuros sobre tipos de interés a medio o largo plazo (Bono nocional a tres o diez años).

Igual al caso anterior, pero para medio o largo plazo.

Entidad de depósito con una sensibilidad pasiva (Gap positivo) entre activos y pasivos a corto plazo en la estructura de balance.

Protección contra el descenso de los tipos de interés que afectará a la estructura de activo y pasivo a corto plazo, pero con mayor incidencia en el activo.

Compra de contratos de futuros sobre tipos de interés a corto plazo (MIBOR'90 o MIBOR'360).

Compensar total o parcialmente el menor rendimiento de la inversión por la baja de los tipos de interés con el beneficio obtenido por la compra-venta del contrato de futuros.

Entidad de depósito con una sensibilidad activa (Gap positivo) entre activos y pasivos a medio o largo plazo en la estructura de balance.

Protección contra el descenso de los tipos de interés que afectará a la estructura de activo y pasivo a largo plazo, pero con mayor incidencia en el activo.

Compra de contratos de futuros sobre tipos de interés a medio o largo plazo (Bono nocional a tres o más años)

Igual al caso anterior, pero para medio o largo plazo.

Efecto de preinversión en una cartera de renta variable.

Participar de los beneficios del mercado bursátil antes de efectuar la compra de acciones. Pretende cubrir el riesgo de no aprovechar la coyuntura bursátil alcista.

Compra de contratos de futuros sobre un índice bursátil.

El inversor que prevé un alza del mercado bursátil en su conjunto y no dispone de la liquidez necesaria para la compra de las acciones, podrá comprar contratos de futuros y participar de los beneficios del alza bursátil con escaso desembolso y elevado grado de apalancamiento. Una vez dispone de la liquidez necesaria, compra las acciones, vende los contratos de futuros previamente comprados y materializa el beneficio de éstos.

Cartera de renta variable.

Protección contra la caída de cotizaciones.

Venta de futuros sobre un índice bursátil.

Asegurarse transitoriamente ante posibles descensos de las cotizaciones; las pérdidas de las acciones se compensarán total o parcialmente con los beneficios de la venta-compra de los contratos, y simultáneamente se puede obtener una rentabilidad ligada con los tipos de los mercados monetarios.Con ello evita tener que proceder a la liquidación y posterior recompra de la cartera, con todos los costes y riesgos que ello comporta.



Notas:
a) Otras aplicaciones que pueden realizarse a través de la operativa en mercados de futuros sobre tipos de interés con las siguientes:
Transformación de un empréstito a tipo fijo en tipo variable o viceversa
Transformación de un préstamo a tipo variable en tipo fijo o viceversa.

 

Estrategias de especulación

 

Se trata de una actuación que pretende obtener beneficios por las diferencias previstas en las cotizaciones, basándose en las posiciones tomadas según la tendencia esperada. El especulador pretende maximizar su beneficio en el menor tiempo posible, minimizando la aportación de fondos propios.

Cuando se posee o se prevé detentar una posición firme de contado y no se adopta cobertura alguna, también se está especulando. Dicha actuación debe calificarse de especulación pasiva o estática, a diferencia de la anteriormente enunciada, que se refiere a especulación activa o dinámica.

El elevado grado de apalancamiento financiero o "efecto leverage" que se consigue en los contratos de futuros hace especialmente atractiva para el especulador la participación en dichos mercados; por ello, quienes realizan operaciones de carácter especulativo dinámico saben que el importante efecto multiplicativo de las plusvalías va a resultar muy gratificante cuando se prevea correctamente la tendencia de las cotizaciones. Precisamente por el alto grado de apalancamiento que incorporan los contratos de futuros y por su evolución de carácter simétrico respecto a la generación de pérdidas y ganancias, los especuladores deben conocer que el mismo efecto multiplicativo, pero en sentido inverso, se produce al prever erróneamente la tendencia de las cotizaciones, siendo por ello conveniente adoptar medidas de precaución como complemento de la operación especulativa.

La especulación es muy positiva para el buen funcionamiento del mercado, dotando al mismo de mayor grado de liquidez y estabilidad, así como de un mayor grado de amplitud, flexibilidad y profundidad en la cotización de los contratos. Debe considerarse que la contrapartida negociadora de un especulador es, en numerosas ocasiones, alguien que realiza una operación de cobertura. En el siguiente cuadro se presentan las principales operaciones especulativas dinámicas, en función de la tendencia prevista, de la actuación a seguir en el mercado de futuros y del objetivo perseguido por el especulador.

Tendencia prevista(*)

Actuación con futuros

Objetivo

Alza inminente de los tipos de interés a corto plazo.

Venta de contratos de futuros sobre tipos de interés a corto plazo (EURIBOR)

Conseguir el beneficio correspondiente a la diferencia de precios de venta y compra, como consecuencia del alza de tipos de interés que hace bajar la cotización del contrato de futuros a un precio inferior al de venta.

Descenso inminente de los tipos de interés a corto plazo

Compra de contratos de futuros sobre tipos de interés a corto plazo (EURIBOR)

Conseguir el beneficio correspondiente a la diferencia de precios de compra y venta, como consecuencia del descenso de tipos de interés que hace subir la cotización del contrato de futuros a un precio superior al de compra.

Alza inminente de los tipos de interés a medio o largo plazo.

Venta de contratos de futuros sobre tipos de interés a medio o largo plazo (Bono nocional a tres o diez años).

Igual al supuesto de alza de los tipos de interés a corto plazo, pero con diferente grado de sensibilidad al tratarse de tipos a medio o largo plazo.

Descenso inminente de los tipos de interés a medio o largo plazo.

Compra de contratos de futuros sobre tipos de interés a medio o largo plazo (Bono nocional a tres o diez años).

Igual al supuesto de alza de los tipos de interés a corto plazo, pero con diferente grado de sensibilidad al tratarse de tipos a medio o largo plazo.

Alza inminente de las cotizaciones bursátiles, con la consiguiente variación positiva del índice bursátil de referencia.

Compra de contratos de futuros sobre el índice bursátil.

Conseguir el beneficio correspondiente a la diferencia de cotización del índice bursátil para la compra y la venta del contrato.El alza de las cotizaciones bursátiles se traduce en una variación positiva del índice bursátil y un incremento de la cotización del futuro.

Descenso inminente de las cotizaciones bursátiles, con la consiguiente variación negativa del índice bursátil de referencia.

Venta de contratos de futuros sobre el índice bursátil.

Conseguir el beneficio correspondiente a la diferencia de cotización del índice bursátil para la venta y la compra del contrato.El descenso de las cotizaciones bursátiles se traduce en una variación negativa del índice bursátil y un descenso de la cotización del futuro.



(*) Caeteris paribus, se supone que todas las restantes magnitudes de la economía permanecen constantes, si bien, debe considerarse que la curva de rendimiento o estructura temporal de los tipos de interés se desplaza homogéneamente para todos los plazos, manteniendo invariable su forma funcional previa.

Otras estrategias dinámicas de especulación muy utilizadas por determinados fondos y sociedades de inversión son las denominadas asset alocation y dinamic portfolio insurance, que consisten en la operativa mixta de bonos con opciones y futuros sobre índices bursátiles.

Dentro del conjunto de usuarios de los mercados de futuros y opciones se encuentran las entidades de depósito (bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito), compañías de seguros, fondos de inversión, fondos de pensiones, sociedades y agencias de valores y bolsa, sociedades de financiación y leasing. Las empresas no financieras también pueden verse muy beneficiadas con su intervención en los mercados de futuros y opciones, especialmente aquéllas que por su tamaño y estructura financiera tienen una alta participación en los mercados financieros (compañías eléctricas, fabricantes de automóviles, empresas públicas, constructoras, petroquímicas, etc.).

Estrategias de arbitraje

 

Una operación genuina de arbitraje se basa en la ejecución de una estrategia cruzada de intercambios con las siguientes características:

  No requiere inversión inicial neta, ya que la operación se realiza con financiación ajena; si se realizara con fondos propios deberá considerarse el coste de oportunidad correspondiente.

  Produce un beneficio neto positivo.

  Está libre de riesgo de sufrir pérdidas. Las actuaciones arbitrajistas incluyen una extensa gama de operaciones cruzadas, entre las que se incluyen como más representativas y habituales los arbitrajes futuro-contado, futuros-opciones, futuros y opciones de diferentes vencimientos y futuros y opciones iguales o similares, pero cotizados en diferentes mercados.


El arbitraje es una operación de oportunidad que se suele dar durante períodos de tiempo relativamente cortos; para ello, los arbitrajistas, atentos a la evolución del mercado, deben actuar antes de que la intervención de los restantes operadores elimine las oportunidades de arbitraje.


El arbitrajista trata de obtener beneficios aprovechando situaciones anómalas en los precios de los mercados. Es la imperfección o ineficiencia de los mismos la que genera oportunidades de arbitraje. Sin embargo, a través de dichas operaciones los precios tienden a la eficiencia. Debemos, por tanto, considerar que la intervención del arbitrajista resulta positiva y necesaria para el buen funcionamiento del mercado.

 

CONCLUSIÓN

 

Normalmente, las empresas que cuentan con un gran respaldo del capital riesgo son fuerzas perturbadoras en su sector. Por ejemplo, los nuevos productos o servicios que prometen introducir en el mercado son una amenaza para la arraigada posición de sus competidores, provocando una caída en la cotización de las rivales. En esta situación, comprar opciones put –que consisten en el derecho, pero no en la obligación, de vender acciones a un precio determinado llegada cierta fecha-, sobre las acciones de los competidores sería un arma perfecta para, además de los beneficios obtenidos con las ventas del nuevo producto o servicio, conseguir beneficios adicionales.

  

El propietario de una opción put está convencido de que el valor de las opciones aumentará a medida que el precio subyacente de las acciones disminuya; de este modo podrá ganar dinero vendiendo las opciones, o bien comprando y vendiendo las acciones en el momento adecuado. “Las inversiones perturbadoras no suelen tener el valor que debieran, y hemos encontrado un modo para que su valor aumente”, decía Hilliard, un empresario convertido en inversor de riesgo.

   

Estas estrategias con productos derivados mejoran la rentabilidad de las inversiones de capital riesgo. “Ante innovaciones perturbadoras, habitualmente, los competidores atrincherados reaccionan con recortes en los precios, que provocan la disminución de los beneficios disponibles para la empresa innovadora y actúan como repelente para la inversión en tales innovaciones, incluso en innovaciones socialmente deseables.

 

INFOGRAFIA

 

http://www.cortalconsors.es/index.jsp?urlorigen=http://www.cortalconsors.es//mercados/formacionDerivados.jsp%3Flateral=237

 

http://www.wharton.universia.net/index.cfm?fa=viewfeature&id=795&language=spanish

 

http://www.bcr.com.ar/pagcentrales/publicaciones/images/pdf/estrategias.pdf

 

http://www.cajaespana.es/Images/La_cobertura_del_riesgo_de_cambio_tcm25-6088.pdf

http://www.improven.com/Documentos/PlantillaArticulos.aspx?ind=277&sec=21

 

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