Los centros de entretenimientos de Florida son tantos y tan variados que al viajero  - de cualquier lugar del mundo- no puede alcanzarle una sola visita al Estado del Sol para conocerlos y disfrutarlos

Si hay un área en el mundo que se destaque por concentrar en su territorio la más amplia variedad de complejos de entretenimiento familiar, esa es Florida.  Y esta es una aseveración que no admite réplicas: es cierto que Disneylandia y Knott’s Berry Frarm están en California, y que el Tívoli y Legoland hacen las delicias de grandes y chicos en Dinamarca,  pero  ¿dónde si no es en Florida puede uno encontrar parques de diversiones como Walt Disney World, Universal Studios, Busch Gardens y Wet’n Wild, ubicados a pocos kilómetros de distancia uno del otro?

Es más, la mayor parte de estas y otras famosas atracciones turísticas está concentrada en una pequeña zona geográfica del Estado del Sol: el área metropolitana de Orlando.  Hoy es un poco difícil creerlo, pero hasta hace tan solo 25 años esa zona era sólo  una más entre las miles de pequeñas y medianas circunscripciones territoriales que abundan en el territorio estadounidense, y la gran mayoría de sus habitantes se dedicaba al cultivo de naranjas y la cría de ganado vacuno.  Todo ese ambiente bucólico cambió en 1971, cuando The Walt Disney Company inauguró allí su segundo parque de diversiones, después de que 16 años antes Disneylandia había abierto sus puertas en California.  Con ello se inició un boom sin precedentes de construcción de centros de entretenimientos en el área, pues a Disney World le siguieron Universal Studios Florida, Cypress Gardens, Silver Springs, Wet’n Wild, Medieval Times, Sea World, Gatorland, Splendid China, Arabian Nights, Church Street Station, Water Manía y Spaceport USA, entre muchos otros complejos de diversión de fama mundial, lo que trajo a su vez la apertura de numerosos hoteles y restaurantes.

 De la noche a la mañana, la pequeña y casi desconocida Orlando se convirtió en el centro de una de las áreas más importantes de Estados Unidos.  El crecimiento que ha experimentado la ciudad desde 1971 es impresionante, y seguramente hubiera impresionado al mismísimo Walt Disney, quien no tuvo oportunidad de ver cristalizado su proyectado parque floridiano, pues falleció en 1966.  Hoy, sólo Las Vegas le disputa a Orlando el privilegio de ser la urbe estadounidense con la mayor cantidad de plazas hoteleras.

En cuanto a comunicaciones, esta ciudad floridana está conectada a las principales urbes estadounidenses por una densa red de carreteras, mientras que el Orlando Internacional Airport -cuyo diseño es considerado por los expertos como un verdadero modelo de estética y funcionalidad- constituye actualmente uno de los aeropuertos más activos del país.

Pero no solo Orlando y sus alrededores cuentan con atractivos centros de entretenimiento para todas las edades: en la zona de Tampa se encuentran Busch Gardens, Sunken Gardens, Homosassa Springs Nature World y otros sitios de interés; en la de Miami y Fort Lauderdale están Miami Seaquarium, Parrot Jungle, Lion Country Safari, Planet Ocean y Ocean World; más al norte, cerca de St.Augustine, el viajero puede visitar Marineland of Florida, St. Augustine Alligator Farm y el Ripley’s Believe It Or Not Museum, entre otras atracciones.

En fin, todas las regiones floridanas tienen algo que ofrecer a los turistas deseosos de vivir las diferentes experiencias que brindan sus atracciones.  Por ello  aunque un pasajero ya haya visitado Florida, puede recomendársela nuevamente con la seguridad de que siempre habrá nuevos lugares de entretenimientos por conocer, u otros que el viajero no alcanzó a visitar en su viaje anterior, sin contar con que los parques más populares inauguran periódicamente nuevas y cada vez mejores atracciones para mantener la fidelidad de sus visitantes.La amplia oferta de entretenimientos del Estado del Sol es: 

WET’N WILD

En los últimos años, Wet’n Wild, ubicado a sólo diez minutos de Walt Disney World, se ha convertido en el parque acuático más concurrido de Estados Unidos, y muchos de sus visitantes son viajeros internacionales.  Ello se debe principalmente a su variedad de atracciones, adecuadas para todas las edades, que incluyen cusatro gigantescos toboganes llamados Bomb Bay, Der Stuka, Blue Niagra y Mach 5; igual número de piscinas convencionales; una sección denominada Raging Rapids, donde los visitantes pueden practicar rafting; una piscina de más de 1500 metros cuadrados de extensión denominada Surf Lagoon, cuyas olas artificiales de cerca de un metro de altura son ideales para desplazarse en tabla hawaiana; instalaciones especiales diseñadas específicamente para niños de menos de 1,20 de estatura;etc. Inaugurado hace 18 años, el parque se encuentra actualmente sometido a un amplio proceso de renovación de sus atracciones y juegos, algunos de los cuales han sido estrenados recientemente.  Entre las flamantes novedades de Wet’n Wild se encuentra The Surge, un tobogán de seis pisos de altura por el que pueden resbalar hasta cinco personas juntas.  U a mediados del año próximo el parque inaugurará una nueva atracción de nombre aún reservado, que consistirá en una rampa de dos canales por donde podrán deslizarce simultáneamente y a velocidades escalofriantes hasta cuatro personas.

El proceso de renovación de las instalaciones no afecta en nada la atención que brinda el complejo acuático a sus visitantes, quienes, por el contrario, ahora cuentan incluso con acceso gratuito al centro minigolfístico y de diversiones Congo River Club, ubicado justo al lado de Wen’t Wild.  Dueño de seis campos de minigolf en todo el estado de Florida, Congo River Golf dispone de instalaciones para la práctica del karting, que también estan a disposición de los invitados del parque acuático. 

Otras atracciones de Wet’t Wild son su sección denominada Knee Ski, donde los visitantes puden practicar esquí acuático pero no de pie, sino de rodillas; el entretenimiento denominado Black Hole, en el que los bañistas son propulsados a gran velocidad durante 30 segundos por un tobogán totalmente oscuro; un arroyo artificial de agus mansas llamado Lazy River, donde los niños más pequeños y los adultos menos temerarios pueden pirutear apaciblemente mientras disfrutan del sol; una galería de juegos de feria y de video; una tienda de regalos surtida con ropa, cremas solares, rollos de película fotográfica y souvenirs;etc.

El parque también ofrece a sus clientes facilidades para realizar picnics en áreas especialmente acondicionadas para ese fin, además de entretenimientos nocturnos hasta las 21, 22 ó 23 hs. durante el verano boreal, es decir entre junio y fines de agosto ó principios de septiembre.  Durante los meses más frios del año, en cambio, el complejo cierra algo más temprano que de costumbre ( a las 17 hs.), aunque todas sus piscinas son temperadas mediante un moderno sistema de calentamiento.

Los horarios de atención de Wet’n Wild pueden variar de acuerdo con las condiciones climaticas, aunque suelen ir de 10 a 17 hs. de noviembre a principios de abril; de 9 a 19 hs. en abril; de 10 a 18 hs. en mayo; de 9 a 21, 22 ó 23 hs. desde junio hasta principios de septiembre; y de 10 a 18 hs. hasta finales de octubre.

UNIVERSAL STUDIOS FLORIDA

Al igual que su similar de Hollywood, este vasto complejo cinematográfico permite que sus visitantes conozcan de cerca el mundo del cine y la televisión a través de tours guiados por diferentes sets defilmación que, muchas veces, son utilizados para la realización de algunas superproducciones.  Pero al margen de la posibilidad de presenciar una filmación real, los estudios Universal de Florida son conocidos más que nada porque ofrecen una gran variedad de experiencias interactivas relacionadas con varias de las más famosas películas de la historia.  Así, en este centro cinematográfico el visitante puede elegir entre más de 50 atracciones, como las ya clásicas “Jaws”,”Back To The Future... The Ride“, “Kongfrontation”, “Earthquake The Big One”, “The E.T. Adventure”, “Lucy:ATribute”,”Beetlejuice’s Graveyard Revue”,”Fievel’s Playland”, The Blues Brothers”,”Alfred  Hitchcokock-The Art of Making Movies” y “Ghostbuters Spooktacular”, o las más recientes “Jurassic Park: Behind the Scennes y “Dynamite Nights Stuntacular”.

Los estudios Universal floridanos ocupan un privilegiado tercer lugar entre las atracciones turísticas más populares de Estados Unidos, posición que se proponen mejorar a través de un proceso de  expansión que está en marcha y comprenderá la apertura de un nuevo parque denominado Universal City, que se levantará junto a sus actuales instalaciones.  Según lo previsto, Universal City estará concluida para el año 2005, y entre sus atracciones exclusivas incluirá Shows protagonizados por Popeye, los superheroes de Marvel y otros famosos personajes del cine, la televisión y las hitorietas.

Simultáneamente con su proyecto de expansión, Universal Studios Florida está incorporando nuevos programas a los ya existentes, como el recientemente estrenado “A Day In the Park With Barney”, especialmente diseñado para los niños más pequeños, que constituyen el grueso de los millones de fanáticos del simpático dinosaurio morado.  Sin embargo de la gran popularidad que ha alcanzado esta nueva atracción, es posible que a mediados del año entrante éste y los demás programas interactivos del parque parezcan anticuados cuando inaugure la atracción “Terminator 2: Battle Across Time”, en cuya prodcción están colaborando con los técnicos del complejo cinematográfico nada menos que Arnold Schwarzenegger, James Cameron y Stan Winston, es decir, el protagonista, el director y el creador de los efectos especiales de la película Terminator 2-The Judgle Day, respectivamente.  Tan seguro se siente este equipo del éxito de la tutura atracción, que Schwarzenegger no ha dudado en calificarla como <la quinta esencia de las experiencis interactivas del siglo XXI>.

BUSCH GARDENS TAMPA 

El tema central de este parque familiar de más de 1.200.000 metros cuadrados de superficie es Africa, aunque no todo lo que el turista encuentra en sus predios tiene que ver necesariamente con ese continente.  Por ejemplo, de los aproximadamente 3.400  animales que viven en el complejo, muchos provienen de lugares exóticos de Oceanía.  Asia  y otras regiones del globo, lo que hace de Busch Gardens uno de los cuatro zoológicos más completos de Estados Unidos.  Del; mismo modo, varias de las secciones de este centro han sido bautizadas con nombres africanos como Congo, Marruecos, Nairobi, etc., aunque no siempre constituyen representaciones de los lugares evocados por sus denominaciones, pues allí el visitante puede encontrarse con juegos mecánicos y otras atracciones típicas de los grandes complejos de diversión familiar floridianos.

Las principales atracciones de Busch Gardens son Kumba, la montaña rusa más grande del sudeste de Estados Unidos: Congo River Rapids, donde los turistas pueden practicar radtng en rápidos artificailes; Stanley Falls, recorrido acuático que concluye con una vertiginosa caída por una catarata de doce metros de altura; los teatros de la sección Marruecos; la reserva Myombe, santuario de gorilas y chimpancés; y diversos pardines de aves.  Los niños dsfrutan especialmente en la nueva sección Land of Dragons, inaugurada a mediados de este año, donde hay juegos y programas de entretenimiento especialmente concebidos para ellos.  Por su parte, los entusiastas de la danza o del patinaje artístico no pueden dejar de asistir al espectáculo “Hollywood Live On Ice”, que a lo largo de 35 minutos brinda un homenaje a la historia de la capital mundial del cine desde sus inicios hasta la actualidad.  Durante el Show, los catorce patinadores y dos vocalistas que participan en el espectáculo pasan revista por algunas de las más importantes producciones de Hollywood, entre las cuales están ciertas películas mudas, así como filmes actuales llenos de acción y efectos especiales. 

Busch Gardens-Tampa es propiedad de la empresa Anheuser-Busch, patrocinadora oficial de las Olimpiadas de Atlanta, que se celebrarán el año entrante.  Anheuser-Busch también es dueña del parque acuático Adventure Island-ubicado justo al lado del centro descrito en esta nota-, del complejo Busch ardens de Williamsburg, Virginia; del parque Sesame Street de Filadelfia; y de los Sea World de Orlando, San Diego, San Antonio y Cleveland, entre otros theme-parks.

CIPRESS GARDENS    

 La razón por la que Cypress Gardens es el parque floridiano favorito de los aficionados a la botánica y la jardineía es muy simple: habría que visitar 75 países distintos varias veces y en direferentes épocas del año para poder observar en su hábitad natural la más de 8.000 especies de plantas que pueden ser vistas en un solo recorrido por este parque  de cerca de 900.000 metros cuadrados de extensión.  Cypress Gardens incluso organiza eventos especiales que atraen aún más al público en general y, en particular, a quienes gustan de asistir a exposiciones botánicas. Así por ejemplo, el mes entrante se llevará a cabo en este parque la undécima edición del Chrysanthemum Festival, donde el visitante podrá pasear por un jardín con más de 2.500.000 crisantemos que estará decorado artificialmente con cascadas, arboles, bonsai, esculturas,etc.  Asimismo, quienes acudan a Cypress Gardens entre el 24 de noviembre y el 7 de enero del año entrante podrán asistir al Poinsttia Festival, en el que se exhibirán más de 40.000 flores de toda la gama de colores.

Obviamente, en Cypress Gardens no sólo hay flores; de hecho, quizás lo más famoso de este centro de entretenimientos, nacido a mediados de los años treinta, sean sus espectáculos de esquí acuático, en los que intervienen bailarines y bailarinas capaces de las más audaces acrobacias, como esquiar descalzos o de espaldas, formando pirámides humanas,etc.

Entre otros puntos de interés, en Cypress Gardens pueden visitarse el Antique Radio Museum, dedicado a la época de oro de la radio, que guarda un centenar de atiguos aparatos receptores y emisores; Island in the Sky, atracción auspiciada por Kodak desde la que se pueden obtener hermosas fotos panorámicas del territorio circundante; Cypress Junction, un nostálgico ferrocarril que recorre ciertas secciones del parque; y el show “Feathered Follies”, en el que participan pájaros de diversas especies, y donde además de divertirse, los turistas pueden aprender mucho acerca de la extinción de ciertos tipos de aves.

SILVER SPRINGS 

 El bosque Silver Spring, ubicado 115 kilómetros al noroeste de Orlando, en un sector que fue poblado hace más de 50 millones de años por mastodontes, tigres dientes de sable y mamuts, es sin lugar a dudas el parque de diversiones más antiguo de Florida: desde fines del siglo pasado, turistas de las regiones cercanas de Estados Unidos acudían allí para admirar la flora y fauna del lugar o para navegar en los entonces recién inventados botes con piso de vidrio, que hoy contituyen el símbolo del parque.

Por cierto que Silver Springs es bastante más que un río de agus cristalinas rodeado por un bosque tropical y exótico; baste decir que su exhuberante belleza natural sirvió de escenario para la filmación de varias de las más famosas películas de Tarzán.  En su millón y medio de metros cuadrados de extensión, el visitante puede tener “encuentros cercanos” con cachorros de especies provenientes de los más apartados rincones del globo, como llas, antílopes, venados y jirafas, que habitan en el Doolitle’s Petting Zoo; participar en el jeep Safari, que recorre diversos hábitats especialmente diseñados para albergar en las mejores condiciones a más de veinte especies animales; o simplemente abordar una de las embarcaciones de piso transparente que realizan cruceros por las aguas del parque para apreciar diversos aspectos de la vida submarina del sitio.  Otrostours específicos en los que puede participar el turista son The Lost River Vogage, que parece retroceder en el tiempo al adentrarse en un sector de Silver Springs que se mantiene tal como era hace miles de años, con caimanes, peces gigantes y otras raras especies animales; y The Jungle Cruise, un safari exóticos en el que se puede observar viviendo libremente a jirafas,cebras, avestruces y otros animales provenientes de los cinco continentes.  Además de lo descrito, el parque ofrece una serie de espectáculos entre los cuales destacan especialmente “Creature Feature”, en el que se presentan videos muy “explicitos” de tarántulas, cucarachas, escorpiones y otros bichos repulsivos; “Amazing Pets”, en el que gatos y perros domésticos realizan diversas acrobacias y números circenses; y “Reptiles of de World”, en el que se desmitifica gran cantidad de leyendas y creencias absurdas que tiene la gente sobre los caimanes, serpientes y otros reptiles.

El complejo de diversiones más famoso del mundo está dividido, básicamente, en tres grandes parques: Magic Kingdom, Epcot Center y Disney MGM Studios.  El primero de ellos es tambien el más antiguo de todos, y tiene como principales atracciones el célebre castillo de la Cenicienta, verdadero símbolo de Walt Disney World; Splash Mountain, donde los visitantes participan en un vertiginoso y emocionante paseo en canoa; el Salón de los presidentes, favorito de los aficionados a la historia; y varios espectáculos, como los piratas del Caribe y El rey León.  Sin embargo, las mayores novedades del Magic Kingdom están localizadas en el segmento del parque llamado Tomorrowland (Tierra del mañana),que desde fines del año pasado ha entrado en un proceso de renovación total, como producto del cual ahora cuenta con flamantes y sugestivas atracciones, entre las muy visitadas atracciones, entre las muy visitadas Extra Terror Restrial Alien Encounter, diseñada conjuntamente por los técnicos de Disney y los del cineasta George Lucas; The Timekeeper, un recorrido por algunos de los pasajes más importantes de la historia; y Galaxy Search, un espectáculo de animación ambientado en el espacio sideral.  Además de estos nuevos programas, Tomorrowland ofrece a sus visitantes otras atracciones de interés más tradicionales, tales como Space Mountain y Carousel of Progess.Epcot Center consta de las secciones Future World y World Showcase.  En la primera, dedicada a los avances cientificos y tecnológicos que permiten conjeturar cómo será el futuro de la humanidad, las principales novedades son la Nave Espacial Tierra, recientemente remodelada y tecnólogicamente actalizada; AT7T Global Neighborhood, atracción interactiva en la que se puede aprender mucho sobre el avanzado sistema multimedia; Circle of Life, donde los personajes del filme The Lion King guían a los viajeros por el mundo de la ecologia;etc.  La segunda seccion de Epcot Center, por su parte, brinda a los turistas la posibilidad de experiemntar la sensación de viajar alrededor del mundo al recorrer las réplicas de ciudades de Alemania, Canadá, China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretania, Italia, Japón, Marruecos, Mexico y Noruega.

Por último, en Disney -MGM Studios el público puede recorrer salas de filmación verdaderas y descubrir cómo se hacen las películas de dibujos animados; recordar la magia de Jim Henson y sus personajes, ketplace, un surtido complejo comercial; el parque acuático Typhoon Lagoon; hoteles y resorts que poseen sus propias instalaciones deportivas y de recreación; y Pleasure Island, un centro nocturno al que acuden para divertirse no sólo los visitantes de Disney, sino tambien los residentes de Orlando.  Pero la atracción que está causando furos desde su apertura a mediados de este año es Blizzard Beach, un original parque acuático decorado como un típico resort de invierno del norte de Estados Unidos, en el que hay toboganes y deslizaderos similares a las pistas de esquí y slalom más dificiles y escabrosas.

Disney recupera la ilusión

Un clásico permanente, un imperio de la fantasía en el que todos los sueños se hacen realidad; novedades y espectáculos para la familia

ORLANDO.- En la tierra de Mickey todo es a lo grande. La fiesta que despidió el siglo XX y a los años mil y pico todavía sigue resonando. Hasta enero del 2001 continuará en Disney World una verdadera demostración de que la magia existe; un espectáculo en continuado que no parará de verter luz, música, sonidos, fuegos artificiales, shows, desfiles y nuevos entretenimientos.

Los que por primera vez desembarquen en esta ciudad de maravillas 32 kilómetros al sudoeste de Orlando- se sentirán verdaderamente abrumados, no sabrán por dónde empezar ni cómo dejar de impresionarse. En cambio, para quienes ya hayan saludado a Minnie o a Donald, paseado por el futuro sumidos en efectos especiales, experimentado sucesivos baños de adrenalina y caminado por callecitas de libro de cuentos, esta visita será aún más apasionante que la primera. Porque Disney renació, a la par del siglo.

El parque del descubrimiento

Epcot, Magic Kingdom, los Estudios MGM y Animal Kingdom -el más reciente de los parques alegóricos- incorporaron nuevas atracciones y redoblaron sus apuestas para alcanzar un objetivo: la diversión perpetua. A propósito, para que los visitantes ahorren tiempo y fastidio, se ideó el Fastpass, un sistema sencillo, de uso gratuito, que evita la formación de extensas filas para acceder a los juegos más demandados.

No es caprichoso que de los cuatro centros de entretenimiento y recreación Epcot haya sido elegido como candente escenario de estos 15 meses de festejos ininterrumpidos. La identidad futurista imperante en las 105 hectáreas que ocupa valió como argumento para su acertada designación.

Como a cada una de sus esquinas, el complejo vistió de gala a su emblemática bola plateada y gigante (la Spaceship Earth), de 55 metros de altura. ¿Cómo? Coronándola con el icono de la Celebración del Milenio, una pieza metálica tan grande que un farol de advertencia previene a los aviones que vuelan a poca altura. Se trata de una enorme mano enguantada -la de Mickey Mouse- encargada de sostener la varita mágica que arrastra al gigantesco número 2000 sobre la geoesfera. Cincuenta toneladas de brillos y colores.

"¿Me cambiás un pin?" El dueño de esa voz aguda es un niño rubio y pecoso, con orejas de ratón y bermudas safari -atuendo preferido por la mayoría de los turistas que llegan desde los cinco continentes-. La mujer oriental le repregunta, entonces, si está buscando algún diseño especial mientras busca entre los tantísimos que adornan su chaleco el más divertido para concretar el trueque. Espontáneamente, la situación se repite a cada paso entre desconocidos que adhieren a otra de las propuestas de la ceremonia: el canje de botones conmemorativos.

La recreación de once países en torno de la World Showcase Lagoon permite viajar por el mundo a pie, de las ruinas de Chitchén Itzá a un típico restaurante italiano; de una galería de arte marroquí a la Torre Eiffel. Y, especialmente para esta ocasión, al mosaico de naciones se suman otras veinte que dan el presente en el Millennium Village, una aldea que contribuye al intercambio cultural.

El stand de Brasil sugiere echarle un vistazo a la selva amazónica y expone su máximo colorido en una muestra de su típico carnaval; una gira virtual por Arabia Saudita acerca a los visitantes a la historia de esas tierras cercadas por el Mar Rojo y el Golfo Pérsico; el camino por las cuatro estaciones de Suecia depara bruscos cambios de temperatura; y un grupo de vaqueros recibe a los visitantes en el pabellón de Chile, vecino a la exhibición de esculturas talladas en la isla de Pascua. (La Argentina no figura en la nómina porque, cuando fue convocada, desde la Secretaría de Turismo de la Nación se alegó falta de presupuesto.) Justamente de esto habla el lema Disney 2000, Celebremos el futuro juntos hoy, de festejar la diversidad de las razas y la unidad de los seres humanos. Al menos, durante 459 días.

Estrenos imperdibles

Marionetas humanas. Cada noche, cientos de personas detienen su marcha en cualquier punto del paseo World Showcase. No importa dónde. El impactante desfile Tempestry of nations lo recorre de punta a punta.

En total, 15 carrozas de percusión, 120 marionetas de seis metros de altura, 720 tambores y 150 actores integran este conjunto visual que se desplaza al ritmo de una partitura sinfónica. Hechas de gasa y placas doradas, con espejos, alas móviles y máscaras, las figuras bailan con la brisa dejando al público boquiabierto.

Función celeste. Cuando suenan las campanadas de la medianoche, el cierre del día queda a cargo de Illuminations 2000, un show que toma por asalto la laguna central. Agua, luz y fuego -tres elementos difíciles de distinguir- se combinan en una danza espasmódica capaz de representar el origen del planeta.

Un globo terráqueo giratorio entra en escena sobre una isla convirtiéndose en eje de todas las miradas. Es que en él cinco pantallas de vídeo, con la forma de los continentes, reproducen imágenes del mundo entero. En el minuto 13, el espectáculo se apaga. Pero antes, el símbolo de la unidad de los hombres se abre en gajos y deja escapar una antorcha encendida. El fuego desencadena la explosión pirotécnica final.

Para la posteridad. En la plaza Leave a Legacy sugieren que los visitantes dejen una marca imborrable de su paso por la celebración del 2000. La propuesta consiste en sacarse una foto (US$ 35) grabada sobre un mosaico de acero que, 48 horas más tarde, tendrá su lugar en alguno de los monolitos de granito que emergen de la tierra como colinas.

A toda velocidad. Se supone que un nuevo auto convertible saldrá a la venta. Y en este entretenimiento un equipo de seis audaces debe encargarse de comprobar que el vehículo funcione a la perfección: que los neumáticos resistan diferentes tipos de terreno y que los frenos sean capaces de impedir un choque frontal contra un camión. Seis minutos de Test Track por la carretera con más curvas y contracurvas que se haya visto.

ANIMAL KINGDOM

Rápidos, rápidos. Además de las tierras africanas, el parque zootemático tiene ahora un sector asiático donde es posible participar de una expedición en balsas circulares por los rápidos del Chakranadi. El itinerario por este caudaloso río que atraviesa una selva depara divertidas caídas por cascadas, subidas, bajadas y un remolino que lleva a las embarcaciones hasta el gran salto final.

EN LOS MGM STUDIOS

Baño de adrenalina. La Rock'n roller coaster es una montaña rusa de giros inesperados y revoluciones de alta velocidad, inaugurada y musicalizada por la banda Aerosmith para la celebración del milenio. ¿De 0 a 100 kilómetros en menos de tres segundos? Sí, el viaje es corto, pero inolvidable; magnífico y terrible a la vez, pero real.

Fantasmic! Mickey tiene una pesadilla que se ve muy bien; con luces, láser, fuegos artificiales y animaciones acuáticas. Este show ilumina el cielo todas las noches antes del cierre del parque.

Salvadores

El astrohéroe protagonista de la película Toy Story (también en la segunda entrega, recientemente estrenada) necesita que los visitantes del parque colaboren en una misión intergaláctica: salvar al universo de un malvado emperador llamado Zurg.

Dispuestos a ayudar a Buzz, grandes y chicos se acomodan en el trencito de carros espaciales que los llevará hasta un laberinto plagado de asteroides, meteoros y extraterrestres.

Tomarlos como blanco y darles con las armas láser es el objetivo de la aventura.

 

Datos útiles

Cómo llegar

El pasaje aéreo desde Buenos Aires hasta Miami, ida y vuelta, cuesta alrededor de 640 dólares, con tasas e impuestos.

Acceso

Disney World está a 20 kilómetros del centro de Orlando. Desde allí, un taxi cuesta 25 dólares.

Alojamiento

En Orlando, una habitación doble se consigue desde 50 dólares, por día. El precio del alojamiento en los 27 resorts de Disney oscila entre 79 y 230, por noche, en base doble.

Entradas

Se pueden adquirir pases para ingresar en los parques principales, durante cuatro días, por 167 dólares (para mayores de 10 años) y 134 para los menores. En los complejos de entretenimiento no se abona estacionamiento.

Más información

The Walt Disney Company Argentina; 4114-2400/4805-7007. 

 

Busch Gardens, SeaWorld,Walt Disney World y Universal Studios demuestran con la renovación de sus entretenimientos que la diversión es algo serio

FLORIDA, Estados Unidos.- Los parques temáticos hoy conforman una alternativa que se presenta como un destino en sí mismo. Quienes optan por esta clase de vacaciones no sólo encuentran entretenimiento. Los engranajes, esa maquinaria de la alta tecnología, alimentan la sensación más primaria: la fantasía, ese soñar con los ojos abiertos que transporta a un mundo ideal.

Walt Disney World, SeaWorld, Busch Gardens, por nombrar algunos entre los muchos parques de la Florida central, dan rienda suelta a las emociones, a atreverse a jugar como un niño, a sorprenderse a cada instante, a aventurarse en las atracciones más descabelladas. Y es, sin duda, el lugar privilegiado para los más chicos, un mundo hecho a su medida.

Por ese motivo, los destinos tradicionales como la playa, las montañas o las grandes ciudades no parecen responder a las necesidades de todos los integrantes de la familia de la misma manera que la oferta de diversión que llevó a la fama a Orlando. Aquí, las vacaciones son ciento por ciento compartidas. Padres e hijos disfrutan juntos viajes en espeluznantes montañas rusas, vuelos espaciales a bordo de un simulador, la sensación de caerse en un ascensor desde un piso 13 o de una zambullida desde un ondulante tobogán acuático.

Para los argentinos este tipo de vacaciones se ha convertido en un clásico. Tanto, que la mayoría de los que viajan a los Estados Unidos opta por la Florida antes que por Nueva York. De acuerdo con los registros proporcionados por FLA USA Visit Florida, la oficina de turismo de ese Estado, ese país recibió, en 1997 -los últimos datos hasta la fecha-, un 78 por ciento más de turistas de nuestro país respecto de 1991. De un total de 503.000 mil visitantes, el 62,1 por ciento fue captado por la Florida y el 32,1 por Nueva York.

El fruto de una idea

Resulta difícil pensar que en menos de tres décadas Orlando haya crecido de manera sobredimensionada a partir de una brillante idea. Se dio vida a un lugar imaginado, inexistente, sobre miles de hectáreas prácticamente deshabitadas. Walt Disney fue quien vislumbró en esta ciudad, de clima agradable todo el año y de fácil acceso, la meca del entretenimiento. En 1971 abrió sus puertas Magic Kingdom y dos años más tarde lo hizo SeaWorld.

Actualmente hay una cantidad de 30 parques cuyos temas incluyen acuarios, estudios de cine y televisión, de atracciones mecánicas y futuristas, zoológicos, que en algunos casos han adoptado la modalidad de safaris fotográficos;también hay acuáticos y casas del terror. Este inventario parece no tener límites porque todos los parques se expanden y renuevan permanentemente.

Disney hoy ostenta siete parques, con la inauguración de Animal Kingdom, y su actual proyecto es Asia, el área que se sumará al nuevo parque, cuya atracción principal será un viaje en balsa por un río turbulento a través de la jungla; Universal Studios planea abrir, a fines de este año, Island of Adventure, un complejo de cinco islas con la tecnología del siglo XXI; con la apertura de la montaña rusa acuática Journey to Atlantis, SeaWorld dio el primer impulso que lo convertirá en un parque de aventuras y Busch Gardens, su hermano de Tampa, está construyendo Gwazi, la montaña rusa doble que helará la sangre a más de uno.

Este permanente crecimiento fue inexorablemente acompañado por el desarrollo sostenido de una industria hotelera y gastronómica. Dispone de 88.000 habitaciones que se adaptan a todos los presupuestos, desde bed and breakfast hasta hoteles de superlujo. A esto se suman 3700 restaurantes de especialidades étnicas que hacen sentir a los comensales como en su casa. Entre la gran variedad, se pueden elegir platos franceses, italianos, japoneses, chinos, griegos, mexicanos, indios, españoles, de frutos del mar, además de las tradicionales hamburguesas.

La presencia multinacional en Orlando no se restringe solamente a la comida. Una de las características que más llama la atención es que los empleados de los parques provienen de todas partes del mundo, de ahí que se escuche hablar en todos los idiomas.

Nadie queda excluido de la fantasía, porque el sentimiento de querer volver a ser un niño excede cualquier barrera cultural. Ese es el principal objetivo que los parques cumplen año tras año, con novedades constantes. Pero es esa fórmula mágica la que hace que siempre se piense en regresar

SeaWorld, pura interacción

Alimentar a los delfines, convertirse en entrenador por un día; todo es posible en el oceanario más famoso del mundo, que a su vez se dedica a la preservación

ORLANDO.- No son las costas de arenas blancas de Key West ni tampoco sus aguas cristalinas, pero podrían serlo, al menos para los delfines que por momentos se olvidan de que están en una gigante piscina de SeaWorld. En el sector Key West, las palmeras parecen castigadas por un viento marítimo, y las olas rompen suavemente contra varias piedras que flanquean una pequeña porción de playa. Un simulacro perfecto para algo más de 20 delfines que juegan sin imposiciones ni silbatos ultrasónicos. Su naturaleza lúdica los impulsa a revolotear en el agua, a dar giros prolongados o grandes saltos como si se tratara de un show, que en verdad lo es, porque esa pileta está rodeada por un público atento que en lugar de aplaudir cada acto, espera pacientemente algún acercamiento probando cualquier artimaña que resulte efectiva: baten las manos contra el agua, hacen señas o bien les silban como a cualquier cuadrúpedo doméstico.

Lejos de cumplir el papel de un distante espectador, en este sector está permitido tener contacto con los simpáticos delfines. Nadie se resiste a acariciar sus frías y grisáceas pieles, a quedarse oyendo el ritmo de su fuerte respiración, una experiencia que termina convirtiéndose en una ducha, que no importa cuando hace mucho calor. Pero lo mejor es lograr entablar una amistad, siempre y cuando haya un poco de pescado fresco de por medio. Al mediodía, el quiosco de este sector provee la ración de alimento diaria. Es el único momento en que se puede hacer; por eso hay que estar pendiente del horario y de la cola que se forma porque nadie quiere perdérselo.

También hay que tomar ciertos recaudos. Un beso en la trompa de estos aparentemente inofensivos mamíferos puede costar una mordida poco cariñosa. Los delfines también adoptan sus propios simulacros. Esa sonrisa eterna que llevan dibujada no es un signo de alegría ni de benevolencia. Gozan de un humor inestable y es común que se enfrenten entre sí. Una prueba de eso son los rayones que se hacen en varias partes del cuerpo.

Cada vez más cerca

Si de interacción se trata, un programa opcional cumple el sueño de ser entrenador, al menos por un día. Aquellos que antes abandonaban el oceanario con la angustia de no haber surcado el agua abrazado al lomo de un delfín, ahora pueden hacerlo después de una breve clase y de calzarse el traje de neoprene y llegar a nado al estadio.

La tendencia de SeaWorld es que exista un mayor contacto con las especies marinas, en tanto no signifique un riesgo para las personas y los animales. De la misma manera, aunque los espectáculos se modifican año tras año, siempre mantienen el mismo esquema didáctico, porque la consigna no sólo apunta a la diversión, sino fundamentalmente a respetar la vida animal y a develar los misterios de las profundidades. Una atracción muy asistida es El Artico Salvaje, que combina un vuelo en simulador por el Polo Norte y el encuentro frontal con un oso polar, separado apenas unos centímetros por un vidrio a prueba de todo.

En esa estación revestida de madera y de gigantes ventanales que dan a un paisaje boreal con animales que se deslizan entre las aguas congeladas, el frío penetra hasta los huesos. El oso suele dormir o jugar en una pileta, cuyo fondo observa desde el subsuelo. Es asombroso ver que un animal que supera los dos metros de alto y los 250 kilos haga la plancha abrazado a una pelota de basquet y se sumerja lentamente haciendo volteretas. Los más chicos pegan las narices contra el vidrio y creen que se trata de un osito cariñoso de alguna serie animada.

En la tienda de merchandise que espera afuera, paso obligado que no falta en ningún parque temático, la bestia blanca aparece impresa en remeras, vasos, toallones, pijamas, peluches con forma de mochila. Y si hay lugar suficiente en el avión se puede comprar uno de tamaño original.

Donde el acuario palpita

Aislado del bullicio de las calles donde llevan a los chicos en cochecitos con forma de orcas y delfines, de los puestos de pochoclo y de las innumerables tiendas, el corazón del oceanario abre sus puertas para mostrar su labor más humana: la preservación animal.

El recorrido se realiza junto con un guía y es de carácter opcional, porque allí reposan las especies que estuvieron al borde de la muerte y necesitan tranquilidad, como un hospital donde se camina en puntas de pie.

Cerca de la entrada un cartel, borroneado por las modificaciones constantes, da cuenta del trabajo de rescate que lleva la suma de las especies salvadas: 100 manatíes, 219 ballenas, 362 delfines, 664 tortugas de mar y 2261 pájaros. En una vitrina se exhiben las medicinas y útiles de primeros auxilios, indispensables para el grupo de rescate.

Se bordea una planta desde cuyos ventanales se observan salas de operaciones, computadoras y biólogos marinos de delantal blanco. A su alrededor están las jaulas con pájaros en vías de extinción, los medios que transportan a los animales del parque cuando necesitan atención y varias piletas donde descansan los enfermos: bigotudos manatíes que fueron descubiertos por unos niños en un desagûe y tortugas marinas que alivian su herida bajo un chorro de agua.

SeaWorld muestra su otra cara, despojada de toda escenografía y de presentadores sonrientes. Así como en todo el parque se enseñan las características sobre cada especie, es aquí donde el visitante recibe una lección de compromiso hacia esos seres tan inteligentes como indefensos de los desastres ecológicos producidos por el hombre.

La tecnología hará del parque un océano de diversión

ORLANDO.- SeaWorld, el oceanario más famoso de los Estados Unidos, comenzó a dar los primeros pasos hacia una renovación del concepto tradicional de entretenimiento que concibió hace casi 35 años, inspirado en el proyecto de un restaurante temático orientado al mundo marino, que un grupo estudiantil ideó y nunca llegó a concretar. El primer parque abrió en San Diego, seguido por el de Cleveland en 1970 y tres años más tarde le llegó el turno a Orlando, y en 1989 al cuarto y último, de San Antonio.

Es innegable que desde sus inicios constituye el modelo de acuario seguido en todas partes del mundo, porque no se contentó con ofrecer espectáculos en un gigante escenario, sino que es líder en tareas de investigación, rescate y preservación animal.

Si bien los visitantes que SeaWorld recibe por año se calculan en millones, la compañía que lo compró en 1989, Anheuser-Busch Cos., también propietaria de los cinco parques Busch Gardens y la cervecería Budweiser, actualmente el segundo operador más fuerte en el terreno del entretenimiento, quiere asegurarse una mejor posición en el próximo milenio.

Atracciones sin aletas

Desde su adquisición, lleva invertidos cientos de millones de dólares que convertirán a SeaWorld en un parque de aventuras, que no se vincula solamente con el mundo marino. La meta es incorporar la más avanzada tecnología e interacción.

En los últimos seis años se añadieron 20 espectáculos y atracciones, pero con la apertura de Journey to Atlantis, en abril último, se introdujo el primer eslabón de esta nueva fórmula de entretenimiento. Se trata del emprendimiento más costoso que la compañía realizó hasta el momento, que combina una montaña rusa con un viaje acuático de alta velocidad, efectos especiales y cascadas con caídas libres de 18 metros.

Esta atracción que revive la leyenda de la Atlántida, donde se desatan luchas entre el bien y el mal, emerge tan grande como un edificio de diez pisos. Sus botes transportan cerca de 1800 personas por hora y alcanzan una velocidad de 100 kilómetros por hora. No obstante, es común que los visitantes hagan largas colas para no postergarlo, porque un relámpago es motivo para que lo cierren de inmediato. En un lugar como la Florida, donde la lluvia es lo que menos escasea, se aconseja visitar Journey en primer lugar.

Otro signo que refleja el cambio de estrategia de la compañía es la cara de su nuevo logo, donde la marca SeaWorld va acompañada por las palabras Adventure Park y, además, creó un sello especial de la popular orca Shamú, de aspecto más moderno, que aparece en todos los parques, publicidad y merchandise.

Disney está más animado que nunca

Lejos de su fuerte, los históricos dibujos, el nuevo desafío es Animal Kingdom, ambientado en tierras de Africa y Asia

ORLANDO.- Son fantasmas y están sentados a la mesa. Sí, definitivamente son fantasmas, no hay lugar a duda. Blancos, casi transparentes y volátiles; inmunes a todo. Se mueven, caminan, llegan, se van. Están en una mansión embrujada, de esas antiquísimas que ya no existen. Las cosas están como entonces, todo en su lugar, el tiempo no pasó. Los candelabros encendidos, la araña con mil luces, los muebles de época, las sillas talladas, los platos. Están a menos de 10 metros y son fantasmas.

Faltan sólo unos minutos. La gente se va acercando. Mientras tanto, en el escenario, la banda se despacha con todo su repertorio. El cantante aplaude, el público responde. Una voz interrumpe. Por los altavoces anuncia lo poco que falta para el 1º de enero del 2000: un minuto. La música quedó de lado. Empezó la cuenta regresiva: 59, 58, 57...

Cada vez son más los que no se quieren perder nada. Emociones, expectativas. 33, 32, 31... No hay más lugar y las luces dan mucho calor. El locutor sigue con el conteo: 7, 6, 5. Hasta que el 1 fue el detonante: explosiones, fuegos artificiales, papel picado, abrazos, besos y muchas felicidades para el siglo que acaba de comenzar. Es el nuevo milenio, como cada día en Pleasure Island. No hay por qué ponerlo a prueba.

¿Qué es la realidad? ¿Los sentidos, engañan o se puede confiar en ellos? En Walt Disney World es difícil encontrar una respuesta. Ficción y realidad se mezclan en cada momento, sin aviso y sin dar tiempo a reaccionar. Esa es la clave que hace de los 4 parques temáticos, los 3 acuáticos, las 102 atracciones y el Downtown Disney un reino de fantasía que atrapa a los más chicos, contagia a los más grandes y hace cambiar de parecer a los que llegan con prejuicios.

La idea es tratar de no buscar explicaciones, no hacerse preguntas y olvidarse de la edad. Asombrarse a cada momento y disfrutar de un mundo ideal. Es bueno revivir, aunque sea por un rato, los tiempos de la infancia, que seguramente no fueron con tanta tecnología.

Ingeniería de la imaginación

Disney es la tierra de ilusiones, que en 12.340 hectáreas, situadas en Lake Buena Vista, 32 kilómetros al sudoeste de Orlando, inventó una forma distinta de disfrutar las vacaciones.

Todo comenzó cuando Walt Disney, a principios de la década del 60, quería un lugar más al este del Disneylandia californiano, con un clima agradable, ni mucho frío ni mucho calor, que estuviera cerca de Europa y de alguna ciudad norteamericana de fácil acceso internacional y con mucho turismo. El centro de Florida era el lugar. En 1965 adquirió las hectáreas a más de 100 propietarios de la zona. Lo que sólo era un sueño pronto empezó a hacerse realidad.

Para eso el propio Walt Disney acuñó el término imagineering, un vocablo que no tiene traducción literal al castellano. Es algo así como ingeniería de la imaginación, un departamento creativo que da rienda suelta a sus pensamientos y los hace reales. De ellos dependen el crecimiento y las constantes novedades.

Así, en 1971, llegó Magic Kingdom, 11 años más tarde vio la luz Epcot, en 1989 MGM Studios y el año último se inauguró Animal Kingdom. Este parque dejó a un costado las apabullantes innovaciones tecnológicas y se enfrentó al desafío de mantener animales de diferentes regiones del mundo.

Era imprescindible recrear el hábitat natural al que pertenecían. El proyecto llevó cerca de 10 años de ardua producción.

Más de 4 millones de árboles, plantas y pasto desde todos los continentes, excepto de la Antártida, fueron plantados. El reino vegetal, que está representado en 3000 especies, creció en un terreno donde no había ni un árbol.

Un grupo de imagineering viajó a Africa y Asia, se instaló, convivió con los nativos, tomó fotos, hizo pinturas y rescató lo que más le impactó.

Por ejemplo, los techos de paja que cubren las instalaciones de la zona de Africa fueron traídos de ese continente, y están hechos de la misma forma en que los construyen los lugareños. Son especiales porque no permiten que pase el calor manteniendo fresco el lugar.

Dentro de pocos meses, en Animal Kingdom se inaugurará la tierra de Asia. Para su construcción, se siguieron procedimientos similares a los de las demás zonas del parque. Pero esta vez el viaje de los creativos fue al sudeste asiático, específicamente a Indonesia, Tailandia, Nepal, India y China. Hicieron modelos de las construcciones típicas de los lugares y en muchos casos los propios artistas asiáticos se encargaron de decorarlas. En esta nueva zona se recrea una selva tropical moderna, con un sendero natural rodeado de tigres, murciélagos y otras criaturas de la jungla.

También se inaugurará una aventura en balsa por las aguas turbulentas y rápidas de un caudaloso río.

Para Disney, es una gran responsabilidad cuidar los animales. Aunque tuvieron quejas de asociaciones ecológicas resolvieron los problemas y demostraron que se respetaba la vida de los aproximadamente 1000 animales que deambulan de aquí para allá.

El emblema del parque es el árbol de la vida, que tiene tallados 325 animales en su tronco, de 15 metros de diámetro. Debajo de las raíces del árbol hay un teatro donde se proyecta una película tridimensional sobre insectos.

Por supuesto, al finalizar cada atracción es inevitable recorrer las tiendas -igual que en el resto de los parques-, con infaltables personajes de Disney vestidos para el safari. Es en el único lugar donde se los encuentra con esta indumentaria.

Los secretos de Mickey

El departamento de imagineering decidió hace muchos años que Mickey y los demás personajes debían integrarse al mundo. Cobraron vida y empezaron a caminar por los parques, principalmente por Magic Kingdom, entre abrazos, fotos y pedidos de autógrafos. Parecen de verdad, de carne y hueso, como si mágicamente hubiesen abandonado el papel que los tenía presos. Pero aunque en esta tierra muchas cosas imposibles se hacen realidad, es obvio que alguien es el responsable de que se muevan, bailen y hagan piruetas. Saber sobre las personas que les dan vida es realmente difícil, nadie quiere romper el encanto. "Mickey es Mickey", repite una y otra vez la gente que trabaja para la compañía, con un discurso aprendido a la fuerza.

Pero la curiosidad y las ganas de por lo menos descubrir algo de este mundo casi perfecto pueden más.

Mickey y Minnie por lo general son mujeres y no pueden medir más de 1,50 o 1,52 m.

Son actrices y bailarinas que tienen que someterse a rigurosos entrenamientos y gimnasia para alcanzar destreza en los movimientos y gracia al caminar. En los parques no puede haber más de uno simultáneamente; todo está pensado para mantener la ilusión de estar frente al auténtico personaje de las historietas.

Pero darles vida a los characters dista mucho de ser placentero: los trajes son bastante pesados y además tienen que ponerse fajas y hasta 4 pares de guantes para alcanzar el tamaño de los personajes. No pueden estar más de 20 minutos disfrazados porque sufren mucho calor. Por lo general tienen una visión muy limitada y casi no escuchan. A veces ven por los ojos y otros por la boca. Aparecen más o menos 12 veces por día. Pero esto es sólo uno de los aspectos de la vida de Mickey y sus amigos, que se revierte rápidamente cuando los chicos corren desorbitados, con ese brillito en los ojos producto de haber cumplido un sueño y los abrazan, los besan y les piden autógrafos. La recompensa seguramente les hace olvidar los inconvenientes.

Pero volviendo a vaya a saber qué realidad: la nave está por despegar. La tripulación preparada, cinturones abrochados, conteo descendente...

Viaje al sueño de Mickey

ORLANDO.- El año último fue prolífico en cuanto a novedades y nuevos emprendimientos para Disney. Sin duda, el acontecimiento más importante fue la apertura de Animal Kingdom, en el otoño. Es el cuarto parque de la compañía y el único inaugurado en la década. Pero, Disney World Attractions tenía que coronar el año de una forma muy particular.

La noche del 18 de noviembre, coincidiendo con el septuagésimo cumpleaños de Disney, se estrenó Fantasmic, el nuevo show de MGM Studios.

El espectáculo se introduce en los sueños de Mickey con una exhibición de luces, láser, fuegos artificiales, explosiones pirotécnicas llenas de color, efectos especiales, aguas bailarinas con las melodías de los clásicos y animación acuática. Dura 25 minutos, presenta 50 artistas y combina a la mayoría de los personajes de Disney.

El show se realiza en un anfiteatro con capacidad para 6500 personas, ubicado detrás de la Torre del Terror, cerca de Sunset Boulevard.

Todo empieza cuando los villanos de Disney invaden la fantasía de Mickey y convierten sus sueños en pesadillas. La escena inicial se desarrolla en una isla oscura. Con una tenue música aparece Mickey, la estrella del show. Cometas y estrellas centellantes surcan el aire y el agua.

La función acaba de empezar. Los personajes, con disfraces de animales, bailan al ritmo de tambores africanos y del cacareo de especies salvajes.

Luego se ve a Pepe Grillo atrapado en una burbuja. Allí empieza una sucesión de escenas románticas que tiene como protagonistas a las parejas clásicas de las películas De pronto la madrastra de Blanca Nieves y los siete enanitos prepara una poción para vencer a Mickey. Ella llama a los villanos para convertir la energía positiva del ratón en negativa.

Pero, como no puede ser de otra manera, luego de fuegos y cortinas de agua, los buenos triunfan y celebran a toda orquesta a bordo de un barco.

Más allá del argumento, y aunque no se comprendan las explicaciones en inglés, el espectáculo logra mantener a la audiencia inmóvil y espectante. No hay tiempo para parpadear.

Más novedades  

Otros emprendimientos que se desarrollaron en los últimos meses son:

Buzz Lightyear'Space Ranger Spin, en Magic Kingdom. Es una atracción futurista inspirada en la película Toy Story.

Test Track, en Epcot. Un paseo a alta velocidad. Es la atracción más rápida y más larga de todo Disney.

Cirque du Soleil, en el West Side, en Downtown Disney. Se instala en forma permanente con 64 artistas de todas partes del mundo. Presenta dos funciones diarias.

Disney's Doug Live, en MGMStudios. El telón se abre para la estrella de la serie animada de la televisión norteamericana.

The many adventures of Winnie de Pooh, en Magic Kingdom. Las aventuras del osito cobran vida a través de un viaje mágico por las páginas encantadas de un libro de cuento hacia el bosque de los CienAcres.

El desfile original Main Street Electrical Parade, en Magic Kingdom es un espectáculo nocturno que reúne 26 carros alegóricos representando temas de fantasía de Disney.

Rock 'n' Roller Coaster, en MGM Studios. Es un lanzamiento de alta velocidad y vueltas completas.

La vida con orejas grandes

Desde el momento en que se pisa el mundo de Disney, ya sea en los parques, los resorts o el crucero, es inevitable chocarse permanentemente con los personajes característicos. Están en todos lados: los jabones con la cara de Mickey en relieve, la crema de Minnie, un guante blanco que indica los pisos por los que pasa el ascensor, la flor de la Sirenita como centro de mesa... Los negocios del área sólo venden remeras, muñecos, prendedores, carpetas, relojes, corbatas y todo lo imaginable con los characters bordados, estampados o dibujados.

Las habitaciones de los hoteles tienen televisores que siempre se encienden en el canal de la compañía o se puede nadar en piscinas con la forma de la cara del ratón.

Una noche, el lugar elegido para comer fue un restaurante japonés en Epcot. Es completamente diferente del mundo en donde está situado. Un cocinero-mozo se aproxima, prepara el plato delante de los comensales con un show casi propio de un malabarista, lo cocina y lo sirve con habilidad. Nada en el recinto hace recordar a los personajes de Disney. Al contrario, transporta a las costumbre orientales. No hay platos, manteles o cuadros con los dibujos. Uno respira aliviado, por fin un descanso visual necesario.

Pero llega el momento del postre: la bocha de helado de vainilla solicitada viene adornada con dos galletitas redondas a modo de grandes orejas. Lo trae una japonesa vestida de geisha con sonrisa cómplice.

La vuelta a la realidad es inmediata. No hay otra posibilidad: la vida por unos días será con bigotes, cola y orejas enormes.

Un ratón con salvavidas

El mundo de fantasía de Disney, con sus personajes característicos y sus atracciones permanentes, se hace realidad también en alta mar.

Además del Disney Magic, que realizó su primer viaje el 30 de julio último, ahora se incorporará a la compañía el Disney Wonder. El día previsto para la partida inaugural es el 14 de mayo próximo.

El Disney Wonder zarpará de la terminal privada que Disney Cruise Line tiene en Puerto Cañaveral, al este de Orlando y hará el mismo recorrido que la otra embarcación. Pondrá proa hacia Nassau, la capital de Bahamas y luego arribará a Castaway Cay, la isla privada de arena blanca y agua transparente que Disney posee en el archipiélago, al sudeste Florida.

El nuevo barco tendrá las mismas comodidades y posibilidades de esparcimiento para adultos, chicos y familias que el anterior. Contará con 875 cabinas que podrán alojar a 2400 pasajeros. El 75 por ciento de los camarotes será exterior y muchos dispondrán de balcones privados.

Una de las características es el sistema de rotación para la cena. Cada noche se tendrá la oportunidad de comer en un restaurante diferente, con estilos bien marcados, pero con los mismos mozos.

En los teatros se exhibirán producciones con el estilo de Broadway y en el cine se proyectarán las películas consagradas de Disney. Las posibilidades ahora se duplican, hay viajes de 3 o 4 días que se inician los domingos, lunes, jueves y viernes.

Los precios para un viaje de tres días van desde 800 a 2790 dólares por persona base doble, dependiendo del tipo de cabina que se elija.

Las fotos de Mickey vestido de capitán y de Minnie en traje de baño estarán a la hora del día. A no olvidarse el propio y la cámara de fotos, por supuesto

Juegos imperdibles

Animal Kingdom. Magic Kingdom. Epcot. MGM Studios

ORLANDO.- Recorrer todo Disney es prácticamente imposible. Por más larga que sea la estada, generalmente muchas cosas no se pueden hacer por falta de tiempo, y a esto se suma que en las atracciones más populares la fila puede demorar alrededor de una hora, sobre todo en las épocas en que hay más concurrencia (verano norteamericano, Pascua y las fiestas de fin de año).

Pero a no desalentarse. Los minutos pueden aprovecharse recorriendo los mejores espectáculos que se detallan a continuación.

Animal Kingdom

El más nuevo de los parques de Disney. Está específicamente orientado al mundo animal. Se tiene la posibilidad de estar en contacto con los animales y ver su hábitat natural recreado.

It's tough to be a bug: un espectáculo tridimensional que muestra desde la perspectiva de un insecto las peripecias para sobrevivir.

Festival of the Lion King: un espectáculo que recrea una celebración tribal.

Countdown to Extintion: una recorrida al mundo de los dinosaurios con efectos especiales.

Kilimanjaro Safaris: sobre un vehículo estilo safari, se recorren zonas que recrean las sabanas africanas, pobladas de animales del lugar.

Magic Kingdom

Es el primer parque y el más emblemático. Está dividido en cinco zonas, cada una inspirada en ejes temáticos específicos. Por sus calles pasean los personajes siempre listos para la foto.

Piratas del Caribe: es un viaje en bote que recrea un mundo de piratas.

Splash Mountain: una montaña rusa de agua, que lleva en troncos por caminos ondulantes y una abrupta caída final de 16 metros.

Big Thunder Mountain Railroad: vueltas rápidas y caídas repentinas en un tren por una mina de oro.

The Haunted Mansion: un recorrido por una mansión embrujada.

The Extraterrestrial Alien Encounter: sumerge a los visitantes en un experimento de teletransportación, donde un alienígena se escapa.

Space Mountain: es una montaña rusa que viaja a mucha velocidad por el espacio exterior, casi a oscuras.

Buzz Lightyear's Space Ranger Spin: esta nueva atracción lleva a los visitantes al infinito mundo de Toy Story, el universo de los juguetes.

Epcot

Es la exposición internacional donde se celebran los grandes descubrimientos de la humanidad. Comprende dos zonas: Future World y World Showcase. Es imperdible el show de fuegos artificiales y láser que se realiza todos los días, a las 21.

Future World está formado por siete pabellones con shows y atracciones que exploran las maravillas del mundo moderno.

Spaceship Earth: en la enorme esfera plateada, el emblema del parque, un circuito gira en torno del desarrollo de las comunicaciones.

The Land: una recorrida en bote a través de ambientes apropiados para el desarrollo de la agricultura.

The Living Seas: miles de peces, tiburones, delfines, que pueden verse en un oceanario gigante.

Universe of Energy: un viaje a la época de los dinosaurios y los orígenes de fuentes de energía.

Journey into Imagination: presenta Querida, encogí a la audiencia, un espectáculo tridimensional.

World Showcase, alrededor del gran lago presenta a 11 naciones con sus construcciones, artesanías, entretenimientos, cultura y gastronomía.

MGM Studios

Los más populares estudios de cine y televisión con shows, negocios, restaurantes que recrean el glamour de Hollywood. Las atracciones se basan en conocidas películas.

Fantasmic: un show de luces, láser y fuegos artificiales sobre un lago. Dura 25 minutos y es por la noche.

The Twilight Zone Tower of Terror: en un edificio antiguo, un ascensor efectúa dos velocísimas caídas libres desde un piso 13.

Indiana Jones: habilidad, destreza y efectos especiales inspirados en Indy recrean escenas de las películas de este personaje.

The Great Movie Ride: en la réplica del Teatro Chino se viaja al corazón de las películas más famosas de Hollywood.

Jim Henson's Muppet Vision 3D: una experiencia tridimensional con los simpáticos muñecos.

Star Tours: inspirado en La guerra de las galaxias, el simulador lleva a un viaje turbulento por el espacio

El gran edificio virtual

Que el sol se vaya y se cierren las puertas de los parques no significa que en el mundo de Walt Disney se termine la diversión.

El Downtown Disney es algo así como el centro comercial, con centros nocturnos, tiendas y atracciones compuestas por el Marketplace, Pleasure Island y el West Side.

La atracción más novedosa de esta zona es Disneyquest, ubicado en el West Side. Es un parque, pero dentro de un edificio de cinco pisos; un paraíso de aventuras interactivas para todas las edades, que se puede visitar desde las 10 de la mañana y hasta la medianoche, por si todavía quedaron ganas de seguir viviendo la fantasía.

Disneyquest centra su atractivo en que es el lugar indicado para dejar volar la imaginación y sentir a pleno lo real de lo virtual.

La principal atracción es, sin duda, la Cyberspace mountain, que permite diseñar la montaña rusa de los sueños, o de las pesadillas. Luego sólo hay que subirse al simulador -similar a un lavarropas-, abrocharse el cinturón y disfrutar la creación. Las vueltas de 360 grados, las caídas abruptas y las curvas violentas son absoluta responsabilidad propia.

Otra alternativa es navegar en un bote amarillo por un mundo prehistórico entre dinosaurios y cataclismos en Virtual Jungle Cruise, donde si no se rema, no se avanza. Ojo, que las salpicaduras no son virtuales.

La lucha contra el aire

A unos metros, separado por una soga, un chico de no más de 10 años se dispone a participar de una atracción virtual. Se sienta sobre un banco de madera, apoya los pies en el sitio que le indican, le colocan un casco negro y le dan una espada.

Este mismo procedimiento se repite con otras cinco personas al mismo tiempo. Están sentados en círculo.

Alguien da la orden y empieza el movimiento de las espadas. Hay una lucha, que seguramente debe ser por la supervivencia. Pero entre los participantes no hay interacción. Todos pelean, se levantan, se asustan, hacen gestos, pero enfrente no hay nadie. Sólo el aire recibe los ataques de las espadas. Parecen seis personas alienadas por la desesperación y haciendo movimientos inexplicables para los que circunstancialmente miran la escena. Lo que sucede es que la realidad de ellos es completamente diferente: la pequeña pantalla que tienen en el casco los sumerge en otro mundo. Allí la pelea es de verdad. No importa que sea un juego y que los movimientos frente a los que miran parezcan ridículos. Sólo hay que vencer para poder probar suerte con el próximo juego.

Escape a las cinco Islas de la Aventura

El parque de Universal Studios, que se inaugurará el año próximo, promete ser el modelo por seguir en el nuevo milenio

ORLANDO (El Nacional, de Venezuela. Grupo de Diarios América).-No en vano la gente de Universal Studios decidió llamar Escape al área que representará la expansión más ambiciosa de su historia. El complejo de entretenimiento que se sumará a su concurrido parque temático promete sacar a la gente de la realidad, para llevarla hasta un mundo donde sólo la diversión tiene cabida.

Cerca de 10 años le ha costado a los creativos de Islands of Adventure, liderados por Steven Spielberg, madurar la idea del proyecto. Estará integrado por cinco islas donde los personajes de cómics, junto con la música y la buena gastronomía, serán los cómplices de montañas rusas y juegos interactivos.

El City Walk estará listo el próximo año. Es un complejo de restaurantes, sitios nocturnos, cines y tiendas. Ocupa 12 hectáreas y está al lado de los estudios.

Consta de dos pisos divididos en múltiples escenarios, en los que la música es el elemento fundamental para hacer un viaje al pasado. El sonidoMotown, el rock y el jazz tienen su espacio reservado alrededor de las 10 torres de colores que identifican a Universal.

Uno de los principales convidados es el Hard Rock Café, que cuenta aquí con el establecimiento más amplio del mundo y con un sitio de conciertos con capacidad para 2200 personas.

Con sólo caminar unos pasos es posible viajar del Caribe a Chicago o Nueva Orleáns. Por ejemplo, JimmyBuffett's Margaritaville arma fiestas dignas de la mejor isla del Caribe; se puede visitar la réplica de la casa de Bob Marley (la original está en Kingston), o estar en Pat O'Brien's, el clásico bar de Luisiana, y probar su bebida Hurricane.

City Jazz va más allá de ser un centro de presentaciones en vivo -Down Beat Jazz Hall of Fame- para ser una escuela de nuevos músicos, que cuenta con el respaldo del Thelonious Monk Institute of Jazz.

El NBA Themed Restaurant, al más puro estilo de los restaurantes temáticos de moda, le rinde homenaje a los basquetbolistas y la Fórmula 1 también tiene su lugar. Piezas de colección del automovilismo, incluyendo autos de series limitadas, integran la decoración del restaurante, donde -además- se instalaron juegos interactivos, múltiples pantallas y sistemas de audio.

Latin Quarter es una fiesta latina en la que los invitados son los fogones y los ritmos de América Central y América del Sur, México y el Caribe.

El Motown Café es para los nostálgicos de los años 70 y The Groove hace las veces de la discoteca más loca del mundo, al tiempo que Universal Cineplex presenta lo último en producciones cinematográficas en las 20 pantallas de su complejo de cines.

Pero ningún proyecto como éste estaría completo sin el correspondiente bombardeo de mercancías para la venta, elaboradas a partir de los temas y personajes que forman parte de la imaginería de Universal.

Desde espacios reservados para fanáticos de los deportes, como es All Star Collectibles, hasta la más increíble variedad de cigarros y habanos hechos a mano -ofrecidos por Cigarz at City Walk- se cuentan en el sinfín de originales objetos.

Captain Crackers, por ejemplo, es una suerte de selva de fantasía que exhibe lo último en animales con movimiento y juguetes. Endangered Species tiene réplicas de animales en extinción y con otras mercaderías se suma a la causa de proteger los ecosistemas y culturas del mundo.

Espacios para la diversión

El Pájaro Loco, el Hombre Araña, Popeye, el Increíble Hulk, Simbad y los dinosaurios de Jurassic Park tendrán, por fin, un hogar para vivir seguros y seguir entreteniendo a la gente. Islands of Adventure, el proyecto que persigue hacer de Universal Studios el modelo del parque de atracciones del nuevo milenio, constará de cinco islas habitadas por personajes de ficción.

Tierra de Seuss. Habitada por graciosas figuras; incluirá atracciones como el recorrido de El Gato en el Sombrero, el carrusel de Caro-Seuss-el y el Café Huevos Verdes con Jamón.

Laguna de las Comiquitas. Destinada a los protagonistas de sus cómics favoritos, como Popeye y Bruto.

Isla de los héroes Marvel. Batallas épicas entre los superhéroes y villanos que habitan en esta parte del parque. Tendrá entretenimientos como Las Aventuras del Hombre Araña (que cuenta con una caída libre de 122 metros, y se considera la sucesora de Regreso al Futuro y Terminator 2 3D) y la Montaña Rusa del Increíble Hulk.

El Continente Perdido. La principal estrella de esta sección será la montaña rusa doble Dragones en Duelo: un emocionante recorrido a 95 kilómetros por hora, que llevará por los aires a dos furiosos dragones dispuestos a luchar a muerte (con todo y que llevarán sobre su cuerpo a decenas de visitantes). La Furia de Poseidón: Escape de la Ciudad Perdida y Los Ocho Viajes de Simbad son también parte de este electrizante cúmulo de diversiones.

Jurassic Park. La máxima expresión del animatronic, esa tecnología que permite dar vida y movimiento a gigantescas figuras, se logrará en esta tierra de dinosaurios inspirada en el film de Steven Spielberg.

Busch Gardens vive a un ritmo salvaje

Safaris fotográficos para sentirse como en Africa y las montañas rusas más altas de América se conjugan en un solo parque

TAMPA.- Quién hubiera imaginado hace unos años emprender un safari fotográfico en Florida al estilo africano, en un lugar donde el animal característico es el flamenco. Sea artificial o no, es lo de menos, porque en Busch Gardens ahora es posible observar la vida animal lo más cerca posible, con la plena seguridad de que no hay peligro.

Mientras la camioneta que se interna en Edge of Africa se atora cuando el chofer insiste en ponerla en marcha, llega un guía como los de la vieja serie Daktari, que en lugar de un rifle está cargado de baldes rebosantes de lechuga para los animales. Su inmensa estatura, bigotes, camisa y bermudas beige no cuadran con esa imagen de hombre rudo que lidia con las fieras. Sus modales son refinados y sus botas relucen.

Una vez que el grupo está de pie en la parte trasera de la camioneta se alejan de toda edificación por un camino pedregoso, interrumpido por pantanos hasta cruzar la tranquera que se abre al mundo salvaje. La planicie Serengeti contrasta con la prolijidad de toda Florida, el pasto está pisoteado y no hay flores. El terreno es desértico, amarronado y el silencio reinante sólo se rompe por algún galope desenfrenado o la risa sarcástica de una hiena.

Luego de una visita a los rinocerontes, se ven unas cabecitas de picos puntiagudos y cuellos tan interminables como sus patas. Son nada menos que avestruces. Y no tardan en descubrir la camioneta. Primero estiran el cuello en señal de cautela y segundos después comienzan a sacudirlo con la violencia de un latigazo, en una acelerada carrera hacia los visitantes.

Ya están frente a ellos, son siete y los rodean como a una presa codiciada. Les clavan los ojos y comienzan a picotear con firmeza la madera del vehículo. Pero sólo quieren lechuga que no tardan en arrancárselas de las manos al guía.

Pronto se acercan Tango y Claudia, dos jirafas que reclaman también su porción con extrema delicadeza, seguidas por su grupo. Esta vez quienes demuestran miedo son ellas. Se acercan temerosas, asomando su trompa sobre las cabezas de los tripulantes, y piden con la misma ternura que un perro pedigüeño. Sus lenguas negras y ásperas se llevan hasta la última migaja, dejándoles las manos pegajosas y con restos de pelaje. Emocionante al fin, cuando no todos los días se huele a jirafa.

Luego de una visita a las cebras, la travesía continúa a pie. A medida que se adentra por el sector se visitan aldeas deshabitadas, una masai, otra de pescadores, tomadas por las fieras.

Una mangosta hace guardia con los ojos semiabiertos mientras su familia duerme en el nido, un buitre despliega sus alas al sol para que se limpien, los mandriles se asean buscándose los piojos que no tienen. Cada especie en su hábitat continúa actuando instintivamente y es poco el interés que demuestran hacia los visitantes.

El safari por Edge of Africa, es la experiencia más intensa ofrecida por este zoológico. No obstante, también puede descubrirse desde un tren y en teleférico. Pero no es lo mismo. Los colmillos sólo se aprecian de cerca.

Los rugidos se escuchan acompañados de carcajadas. Son los leones y hienas que, separados por un vidrio, caminan sigilosamente por un terreno escarpado, donde continúan su vana pesquisa.

Estos sectores generan un ambiente propicio para que el frío corra por la espalda. Si la suerte acompaña, dos jeeps concretan los encuentros más cercanos: quien los aborde puede llegar a compartir la parte trasera con un león que se tome una siesta.

Más adelante, en una piscina vidriada que permite ver desde la superficie al fondo, hay peces de colores y dos hipopótamos que caminan por el fondo con la misma torpeza que cuando lo hace el hombre en la Luna. Por una simple razón: no pueden flotar. Y es posible ver que, cuando mantienen sus cabezotas en la superficie, es porque apoyan las patas traseras en el fondo. Ni en el hábitat natural se puede advertir semejante curiosidad.

Montañas que rugen

Busch Gardens, dividido en distintos sectores inspirados en Africa, combina la sensaciones de carearse con un felino, así como la de lanzarse de las más espeluznantes montañas rusas. Si de repente en el parque todos comienzan a correr, seguramente es porque abrieron Montú, la montaña rusa invertida que funciona a velocidades superiores a los 90 kilómetros por hora, con la particularidad de que los coches cuelgan del carril. Todos corren porque quieren ocupar el primer lugar, el mejor y el peor a la vez. Primero se sube lentamente, allí llegan los arrepentimientos, la antesala de la explosión de adrenalina. El corazón aumenta los latidos. Sus asiduos visitantes son los que viven al límite y buscan sensaciones más intensas que, por cierto, Montú da de sobra. Los más fanáticos adquieren los pases anuales de Busch Gardens porque no se conforman con un susto. Los carros llegan hacia el tope y se detienen. Algunos deciden cerrar los ojos durante todo el recorrido, que dura menos de tres minutos, en tanto que otros prefieren ver el mundo girar a toda velocidad y quedarse sin voz con un grito interminable.

La primera caída comienza boca abajo. Es alto, pero las dimensiones se pierden, y con la repentina bajada el vértigo comienza a apretar la boca del estómago. El envión está completo para formar dos letras e, que se escriben sin pausa. Las manos aprietan las manivelas de seguridad como si eso sirviera de algo, aunque para descargar la tensión suele ser una buena artimaña. Sin tregua ni lugar para respirar hondo, las subidas y bajadas continúan exaltando los sentidos, el estruendo de los carriles atormenta los oídos, el viento golpea la cara, mientras las muelas se mantienen apretadas.

El final llega después de una eternidad. Cuando el respaldo de seguridad nos libera, las piernas comienzan a temblar, al igual que las manos que ya dejaron de presionar innecesariamente. El corazón restablece lentamente su ritmo normal, y se lanzan los primeros suspiros. Sin embargo, un fanático norteamericano grita: "¡Vamos por la segunda!" Montú es la aventura más desafiante. Scorpion, Kumba, los rápidos del Kongo, son otras propuestas para sentirse valiente.

Entretenimiento a medida

Busch Gardens ofrece aspectos únicos, porque además de exhibir más de 2700 animales y ofrecer atracciones mecánicas, realiza festivales de comida étnica, conciertos, espectáculos y tiendas con productos africanos.

En Edge of Africa, se destacan la planicie Serengeti, Montú y el simulador Akbar's Adventure Tours, que emprende un viaje atropellado por el Antiguo Egipto. El resto de los sectores lleva nombres de países de ese mismo continente: Morocco (Marruecos), Nairobi y albergan cocodrilos, tortugas de mar, elefantes, gorilas y variedad de reptiles. De esta manera, más que un zoológico es una aventura inquietante, donde la ternura da paso a sensaciones escalofriantes, para compartir en familia.

Un hotel de alto rendimiento en Tampa

Los amantes del golf o el tenis que visiten el parque temático Busch Gardens, en Tampa, no pueden desaprovechar la oportunidad de alojarse en Saddlebrook, un resort de prestigio internacional en la enseñanza y práctica de estos deportes. Allí están las canchas de tenis donde entrena nada menos que Pete Sampras y la sede principal de la academia de Arnold Palmer, una de las figuras más destacadas de la historia del golf.

A 19 años de su inauguración, y a 4 de una renovación multimillonaria, Saddlebrook hoy ofrece en una superficie de 194 hectáreas: 790 habitaciones de lujo, piscinas, fitness center, salas de conferencia para 1800 personas y refinados restaurantes para que los gustos no se limiten a los campos de juego.

El área de golf, rodeada de lagunas, palmeras y altos cipreses, consta de dos campos de 18 hoyos, diseñados por Palmer, para todos los niveles de destreza. Asimismo, dispone de un pequeño sector denominado Scoring Zone, que permite a los golfistas la práctica de distintos swings en una variedad de terrenos.

Si la idea es jugar al tenis, el programa de Harry Hopman, el legendario entrenador del equipo de Australia para la Copa Davis, incluye clases tanto para profesionales como para principiantes en sus 45 canchas, de todo tipo de terrenos.

Fuente  La Nación, enero 1999 

 

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