| Los
centros de entretenimientos de Florida son tantos y tan variados que
al viajero - de cualquier
lugar del mundo- no puede alcanzarle una sola visita al Estado del
Sol para conocerlos y disfrutarlos Si
hay un área en el mundo que se destaque por concentrar en su territorio
la más amplia variedad de complejos de entretenimiento familiar, esa
es Florida. Y esta es
una aseveración que no admite réplicas: es cierto que Disneylandia
y Knott’s Berry Frarm están en California, y que el Tívoli y Legoland
hacen las delicias de grandes y chicos en Dinamarca,
pero ¿dónde si
no es en Florida puede uno encontrar parques de diversiones como Walt
Disney World, Universal Studios, Busch Gardens y Wet’n Wild, ubicados
a pocos kilómetros de distancia uno del otro? Es
más, la mayor parte de estas y otras famosas atracciones turísticas
está concentrada en una pequeña zona geográfica del Estado del Sol:
el área metropolitana de Orlando. Hoy es un poco difícil creerlo, pero hasta hace tan solo 25
años esa zona era sólo una
más entre las miles de pequeñas y medianas circunscripciones territoriales
que abundan en el territorio estadounidense, y la gran mayoría de
sus habitantes se dedicaba al cultivo de naranjas y la cría de ganado
vacuno. Todo ese ambiente bucólico cambió en 1971, cuando The Walt
Disney Company inauguró allí su segundo parque de diversiones, después
de que 16 años antes Disneylandia había abierto sus puertas en California.
Con ello se inició un boom sin precedentes de construcción
de centros de entretenimientos en el área, pues a Disney World le
siguieron Universal Studios Florida, Cypress Gardens, Silver Springs,
Wet’n Wild, Medieval Times, Sea World, Gatorland, Splendid China,
Arabian Nights, Church Street Station, Water Manía y Spaceport USA,
entre muchos otros complejos de diversión de fama mundial, lo que
trajo a su vez la apertura de numerosos hoteles y restaurantes. De
la noche a la mañana, la pequeña y casi desconocida Orlando se convirtió
en el centro de una de las áreas más importantes de Estados Unidos.
El crecimiento que ha experimentado la ciudad desde 1971 es
impresionante, y seguramente hubiera impresionado al mismísimo Walt
Disney, quien no tuvo oportunidad de ver cristalizado su proyectado
parque floridiano, pues falleció en 1966.
Hoy, sólo Las Vegas le disputa a Orlando el privilegio de ser
la urbe estadounidense con la mayor cantidad de plazas hoteleras. En
cuanto a comunicaciones, esta ciudad floridana está conectada a las
principales urbes estadounidenses por una densa red de carreteras,
mientras que el Orlando Internacional Airport -cuyo diseño es considerado
por los expertos como un verdadero modelo de estética y funcionalidad-
constituye actualmente uno de los aeropuertos más activos del país. Pero
no solo Orlando y sus alrededores cuentan con atractivos centros de
entretenimiento para todas las edades: en la zona de Tampa se encuentran
Busch Gardens, Sunken Gardens, Homosassa Springs Nature World y otros
sitios de interés; en la de Miami y Fort Lauderdale están Miami Seaquarium,
Parrot Jungle, Lion Country Safari, Planet Ocean y Ocean World; más
al norte, cerca de St.Augustine, el viajero puede visitar Marineland
of Florida, St. Augustine Alligator Farm y el Ripley’s Believe It
Or Not Museum, entre otras atracciones. En fin, todas las regiones floridanas tienen algo que ofrecer a los turistas deseosos de vivir las diferentes experiencias que brindan sus atracciones. Por ello aunque un pasajero ya haya visitado Florida, puede recomendársela nuevamente con la seguridad de que siempre habrá nuevos lugares de entretenimientos por conocer, u otros que el viajero no alcanzó a visitar en su viaje anterior, sin contar con que los parques más populares inauguran periódicamente nuevas y cada vez mejores atracciones para mantener la fidelidad de sus visitantes.La amplia oferta de entretenimientos del Estado del Sol es: WET’N
WILD En
los últimos años, Wet’n Wild, ubicado a sólo diez minutos de Walt
Disney World, se ha convertido en el parque acuático más concurrido
de Estados Unidos, y muchos de sus visitantes son viajeros internacionales.
Ello se debe principalmente a su variedad de atracciones, adecuadas
para todas las edades, que incluyen cusatro gigantescos toboganes
llamados Bomb Bay, Der Stuka, Blue Niagra y Mach 5; igual número de
piscinas convencionales; una sección denominada Raging Rapids, donde
los visitantes pueden practicar rafting; una piscina de más de 1500
metros cuadrados de extensión denominada Surf Lagoon, cuyas olas artificiales
de cerca de un metro de altura son ideales para desplazarse en tabla
hawaiana; instalaciones especiales diseñadas específicamente para
niños de menos de 1,20 de estatura;etc. Inaugurado hace 18 años, el
parque se encuentra actualmente sometido a un amplio proceso de renovación
de sus atracciones y juegos, algunos de los cuales han sido estrenados
recientemente. Entre
las flamantes novedades de Wet’n Wild se encuentra The Surge, un tobogán
de seis pisos de altura por el que pueden resbalar hasta cinco personas
juntas. U a mediados
del año próximo el parque inaugurará una nueva atracción de nombre
aún reservado, que consistirá en una rampa de dos canales por donde
podrán deslizarce simultáneamente y a velocidades escalofriantes hasta
cuatro personas. El
proceso de renovación de las instalaciones no afecta en nada la atención
que brinda el complejo acuático a sus visitantes, quienes, por el
contrario, ahora cuentan incluso con acceso gratuito al centro minigolfístico
y de diversiones Congo River Club, ubicado justo al lado de Wen’t
Wild. Dueño de seis campos
de minigolf en todo el estado de Florida, Congo River Golf dispone
de instalaciones para la práctica del karting, que también estan a
disposición de los invitados del parque acuático. Otras
atracciones de Wet’t Wild son su sección denominada Knee Ski, donde
los visitantes puden practicar esquí acuático pero no de pie, sino
de rodillas; el entretenimiento denominado Black Hole, en el que los
bañistas son propulsados a gran velocidad durante 30 segundos por
un tobogán totalmente oscuro; un arroyo artificial de agus mansas
llamado Lazy River, donde los niños más pequeños y los adultos menos
temerarios pueden pirutear apaciblemente mientras disfrutan del sol;
una galería de juegos de feria y de video; una tienda de regalos surtida
con ropa, cremas solares, rollos de película fotográfica y souvenirs;etc. El
parque también ofrece a sus clientes facilidades para realizar picnics
en áreas especialmente acondicionadas para ese fin, además de entretenimientos
nocturnos hasta las 21, 22 ó 23 hs. durante el verano boreal, es decir
entre junio y fines de agosto ó principios de septiembre.
Durante los meses más frios del año, en cambio, el complejo
cierra algo más temprano que de costumbre ( a las 17 hs.), aunque
todas sus piscinas son temperadas mediante un moderno sistema de calentamiento. Los horarios de atención de Wet’n Wild pueden variar de acuerdo con las condiciones climaticas, aunque suelen ir de 10 a 17 hs. de noviembre a principios de abril; de 9 a 19 hs. en abril; de 10 a 18 hs. en mayo; de 9 a 21, 22 ó 23 hs. desde junio hasta principios de septiembre; y de 10 a 18 hs. hasta finales de octubre. UNIVERSAL
STUDIOS FLORIDA Al
igual que su similar de Hollywood, este vasto complejo cinematográfico
permite que sus visitantes conozcan de cerca el mundo del cine y la
televisión a través de tours guiados por diferentes sets defilmación
que, muchas veces, son utilizados para la realización de algunas superproducciones.
Pero al margen de la posibilidad de presenciar una filmación
real, los estudios Universal de Florida son conocidos más que nada
porque ofrecen una gran variedad de experiencias interactivas relacionadas
con varias de las más famosas películas de la historia.
Así, en este centro cinematográfico el visitante puede elegir
entre más de 50 atracciones, como las ya clásicas “Jaws”,”Back To
The Future... The Ride“, “Kongfrontation”, “Earthquake The Big One”,
“The E.T. Adventure”, “Lucy:ATribute”,”Beetlejuice’s Graveyard Revue”,”Fievel’s
Playland”, The Blues Brothers”,”Alfred
Hitchcokock-The Art of Making Movies” y “Ghostbuters Spooktacular”,
o las más recientes “Jurassic Los
estudios Universal floridanos ocupan un privilegiado tercer lugar
entre las atracciones turísticas más populares de Estados Unidos,
posición que se proponen mejorar a través de un proceso de
expansión que está en marcha y comprenderá la apertura de un
nuevo parque denominado Universal City, que se levantará junto a sus
actuales instalaciones. Según
lo previsto, Universal City estará concluida para el año 2005, y entre
sus atracciones exclusivas incluirá Shows protagonizados por Popeye,
los superheroes de Marvel y otros famosos personajes del cine, la
televisión y las hitorietas. Simultáneamente con su proyecto de expansión, Universal Studios Florida está incorporando nuevos programas a los ya existentes, como el recientemente estrenado “A Day In the Park With Barney”, especialmente diseñado para los niños más pequeños, que constituyen el grueso de los millones de fanáticos del simpático dinosaurio morado. Sin embargo de la gran popularidad que ha alcanzado esta nueva atracción, es posible que a mediados del año entrante éste y los demás programas interactivos del parque parezcan anticuados cuando inaugure la atracción “Terminator 2: Battle Across Time”, en cuya prodcción están colaborando con los técnicos del complejo cinematográfico nada menos que Arnold Schwarzenegger, James Cameron y Stan Winston, es decir, el protagonista, el director y el creador de los efectos especiales de la película Terminator 2-The Judgle Day, respectivamente. Tan seguro se siente este equipo del éxito de la tutura atracción, que Schwarzenegger no ha dudado en calificarla como <la quinta esencia de las experiencis interactivas del siglo XXI>. BUSCH
GARDENS TAMPA El
tema central de este parque familiar de más de 1.200.000 metros cuadrados
de superficie es Africa, aunque no todo lo que el turista encuentra
en sus predios tiene que ver necesariamente con ese continente.
Por ejemplo, de los aproximadamente 3.400
animales que viven en el complejo, muchos provienen de lugares
exóticos de Oceanía. Asia
y otras regiones del globo, lo que hace de Busch Gardens uno
de los cuatro zoológicos más completos de Estados Unidos. Del; mismo modo, varias de las secciones de este centro han
sido bautizadas con nombres africanos como Congo, Marruecos, Nairobi,
etc., aunque no siempre constituyen representaciones de los lugares
evocados por sus denominaciones, pues allí el visitante puede encontrarse
con juegos mecánicos y otras atracciones típicas de los grandes complejos
de diversión familiar floridianos. Las
principales atracciones de Busch Gardens son Kumba, la montaña rusa
más grande del sudeste de Estados Unidos: Congo River Rapids, donde
los turistas pueden practicar radtng en rápidos artificailes; Stanley
Falls, recorrido acuático que concluye con una vertiginosa caída por
una catarata de doce metros de altura; los teatros de la sección Marruecos;
la reserva Myombe, santuario de gorilas y chimpancés; y diversos pardines
de aves. Los niños dsfrutan
especialmente en la nueva sección Land of Dragons, inaugurada a mediados
de este año, donde hay juegos y programas de entretenimiento especialmente
concebidos para ellos. Por
su parte, los entusiastas de la danza o del patinaje artístico no
pueden dejar de asistir al espectáculo “Hollywood Live On Ice”, que
a lo largo de 35 minutos brinda un homenaje a la historia de la capital
mundial del cine desde sus inicios hasta la actualidad.
Durante el Show, los catorce patinadores y dos vocalistas que
participan en el espectáculo pasan revista por algunas de las más
importantes producciones de Hollywood, entre las cuales están ciertas
películas mudas, así como filmes actuales llenos de acción y efectos
especiales. Busch Gardens-Tampa es propiedad de la empresa Anheuser-Busch, patrocinadora oficial de las Olimpiadas de Atlanta, que se celebrarán el año entrante. Anheuser-Busch también es dueña del parque acuático Adventure Island-ubicado justo al lado del centro descrito en esta nota-, del complejo Busch ardens de Williamsburg, Virginia; del parque Sesame Street de Filadelfia; y de los Sea World de Orlando, San Diego, San Antonio y Cleveland, entre otros theme-parks. CIPRESS
GARDENS
La
razón por la que Cypress Gardens es el parque floridiano favorito
de los aficionados a la botánica y la jardineía es muy simple: habría
que visitar 75 países distintos varias veces y en direferentes épocas
del año para poder observar en su hábitad natural la más de 8.000
especies de plantas que pueden ser vistas en un solo recorrido por
este parque de cerca
de 900.000 metros cuadrados de extensión.
Cypress Gardens incluso organiza eventos especiales que atraen
aún más al público en general y, en particular, a quienes gustan de
asistir a exposiciones botánicas. Así por ejemplo, el mes entrante
se llevará a cabo en este parque la undécima edición del Chrysanthemum
Festival, donde el visitante podrá pasear por un jardín con más de
2.500.000 crisantemos que estará decorado artificialmente con cascadas,
arboles, bonsai, esculturas,etc.
Asimismo, quienes acudan a Cypress Gardens entre el 24 de noviembre
y el 7 de enero del año entrante podrán asistir al Poinsttia Festival,
en el que se exhibirán más de 40.000 flores de toda la gama de colores. Obviamente,
en Cypress Gardens no sólo hay flores; de hecho, quizás lo más famoso
de este centro de entretenimientos, nacido a mediados de los años
treinta, sean sus espectáculos de esquí acuático, en los que intervienen
bailarines y bailarinas capaces de las más audaces acrobacias, como
esquiar descalzos o de espaldas, formando pirámides humanas,etc. Entre otros puntos de interés, en Cypress Gardens pueden visitarse el Antique Radio Museum, dedicado a la época de oro de la radio, que guarda un centenar de atiguos aparatos receptores y emisores; Island in the Sky, atracción auspiciada por Kodak desde la que se pueden obtener hermosas fotos panorámicas del territorio circundante; Cypress Junction, un nostálgico ferrocarril que recorre ciertas secciones del parque; y el show “Feathered Follies”, en el que participan pájaros de diversas especies, y donde además de divertirse, los turistas pueden aprender mucho acerca de la extinción de ciertos tipos de aves. SILVER
SPRINGS
El
bosque Silver Spring, ubicado 115 kilómetros al noroeste de Orlando,
en un sector que fue poblado hace más de 50 millones de años por mastodontes,
tigres dientes de sable y mamuts, es sin lugar a dudas el parque de
diversiones más antiguo de Florida: desde fines del siglo pasado,
turistas de las regiones cercanas de Estados Unidos acudían allí para
admirar la flora y fauna del lugar o para navegar en los entonces
recién inventados botes con piso de vidrio, que hoy contituyen el
símbolo del parque. Por
cierto que Silver Springs es bastante más que un río de agus cristalinas
rodeado por un bosque tropical y exótico; baste decir que su exhuberante
belleza natural sirvió de escenario para la filmación de varias de
las más famosas películas de Tarzán.
En su millón y medio de metros cuadrados de extensión, el visitante
puede tener “encuentros cercanos” con cachorros de especies provenientes
de los más apartados rincones del globo, como llas, antílopes, venados
y jirafas, que habitan en el Doolitle’s Petting Zoo; participar en
el jeep Safari, que recorre diversos hábitats especialmente diseñados
para albergar en las mejores condiciones a más de veinte especies
animales; o simplemente abordar una de las embarcaciones de piso transparente
que realizan cruceros por las aguas del parque para apreciar diversos
aspectos de la vida submarina del sitio.
Otrostours específicos en los que puede participar el turista
son The Lost River Vogage, que parece retroceder en el tiempo al adentrarse
en un sector de Silver Springs que se mantiene tal como era hace miles
de años, con caimanes, peces gigantes y otras raras especies animales;
y The Jungle Cruise, un safari exóticos en el que se puede observar
viviendo libremente a jirafas,cebras, avestruces y otros animales
provenientes de los cinco continentes. Además de lo descrito, el parque ofrece una serie de espectáculos
entre los cuales destacan especialmente “Creature Feature”, en el
que se presentan videos muy “explicitos” de tarántulas, cucarachas,
escorpiones y otros bichos repulsivos; “Amazing Pets”, en el que gatos
y perros domésticos realizan diversas acrobacias y números circenses;
y “Reptiles of de World”, en el que se desmitifica gran cantidad de
leyendas y creencias absurdas que tiene la gente sobre los caimanes,
serpientes y otros reptiles. El
complejo de diversiones más famoso del mundo está dividido, básicamente,
en tres grandes parques: Magic Kingdom, Epcot Center y Disney MGM
Studios. El primero de
ellos es tambien el más antiguo de todos, y tiene como principales
atracciones el célebre castillo de la Cenicienta, verdadero símbolo
de Walt Disney World; Splash Mountain, donde los visitantes participan
en un vertiginoso y emocionante paseo en canoa; el Salón de los presidentes,
favorito de los aficionados a la historia; y varios espectáculos,
como los piratas del Caribe y El rey León.
Sin embargo, las mayores novedades del Magic Kingdom están
localizadas en el segmento del parque llamado Tomorrowland (Tierra
del mañana),que desde fines del año pasado ha entrado en un proceso
de renovación total, como producto del cual ahora cuenta con flamantes
y sugestivas atracciones, entre las muy visitadas atracciones, entre
las muy visitadas Extra Terror Restrial Alien Encounter, diseñada
conjuntamente por los técnicos de Disney y los del cineasta George
Lucas; The Timekeeper, un recorrido por algunos de los pasajes más
importantes de la historia; y Galaxy Search, un espectáculo de animación
ambientado en el espacio sideral.
Además de estos nuevos programas, Tomorrowland ofrece a sus
visitantes otras atracciones de interés más tradicionales, tales como
Space Mountain y Carousel
of Progess.Epcot Center consta de las secciones Future World y World
Showcase. En la primera, dedicada a los avances cientificos y tecnológicos que permiten
conjeturar cómo será el futuro de la humanidad, las principales novedades
son la Nave Espacial Tierra, recientemente remodelada y tecnólogicamente
actalizada; AT7T Global Neighborhood, atracción interactiva en la
que se puede aprender mucho sobre el avanzado sistema multimedia;
Circle of Life, donde los personajes del filme The Lion King guían
a los viajeros por el mundo de la ecologia;etc.
La segunda seccion de Epcot Center, por su parte, brinda a
los turistas la posibilidad de experiemntar la sensación de viajar
alrededor del mundo al recorrer las réplicas de ciudades de Alemania,
Canadá, China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretania, Italia, Japón,
Marruecos, Mexico y Noruega. Por último, en Disney -MGM Studios el público puede recorrer salas de filmación verdaderas y descubrir cómo se hacen las películas de dibujos animados; recordar la magia de Jim Henson y sus personajes, ketplace, un surtido complejo comercial; el parque acuático Typhoon Lagoon; hoteles y resorts que poseen sus propias instalaciones deportivas y de recreación; y Pleasure Island, un centro nocturno al que acuden para divertirse no sólo los visitantes de Disney, sino tambien los residentes de Orlando. Pero la atracción que está causando furos desde su apertura a mediados de este año es Blizzard Beach, un original parque acuático decorado como un típico resort de invierno del norte de Estados Unidos, en el que hay toboganes y deslizaderos similares a las pistas de esquí y slalom más dificiles y escabrosas. Disney
recupera la ilusión Un
clásico permanente, un imperio de la fantasía en el que todos los
sueños se hacen realidad; novedades y espectáculos para la familia
ORLANDO.-
En la tierra de Mickey todo es a lo grande. La fiesta que despidió
el siglo XX y a los años mil y pico todavía sigue resonando. Hasta
enero del 2001 continuará en Disney World una verdadera demostración
de que la magia existe; un espectáculo en continuado que no parará
de verter luz, música, sonidos, fuegos artificiales, shows, desfiles
y nuevos entretenimientos. Los
que por primera vez desembarquen en esta ciudad de maravillas 32 kilómetros
al sudoeste de Orlando- se sentirán verdaderamente abrumados, no sabrán
por dónde empezar ni cómo dejar de impresionarse. En cambio, para
quienes ya hayan saludado a Minnie o a Donald, paseado por el futuro
sumidos en efectos especiales, experimentado sucesivos baños de adrenalina
y caminado por callecitas de libro de cuentos, esta visita será aún
más apasionante que la primera. Porque Disney renació, a la par del
siglo. El
parque del descubrimiento No
es caprichoso que de los cuatro centros de entretenimiento y recreación
Epcot haya sido elegido como candente escenario de estos 15 meses
de festejos ininterrumpidos. La identidad futurista imperante en las
105 hectáreas que ocupa valió como argumento para su acertada designación.
Como
a cada una de sus esquinas, el complejo vistió de gala a su emblemática
bola plateada y gigante (la Spaceship Earth), de 55 metros de altura.
¿Cómo? Coronándola con el icono de la Celebración del Milenio, una
pieza metálica tan grande que un farol de advertencia previene a los
aviones que vuelan a poca altura. Se trata de una enorme mano enguantada
-la de Mickey Mouse- encargada de sostener la varita mágica que arrastra
al gigantesco número 2000 sobre la geoesfera. Cincuenta toneladas
de brillos y colores. "¿Me
cambiás un pin?" El dueño de esa voz aguda es un niño rubio y
pecoso, con orejas de ratón y bermudas safari -atuendo preferido por
la mayoría de los turistas que llegan desde los cinco continentes-.
La mujer oriental le repregunta, entonces, si está buscando algún
diseño especial mientras busca entre los tantísimos que adornan su
chaleco el más divertido para concretar el trueque. Espontáneamente,
la situación se repite a cada paso entre desconocidos que adhieren
a otra de las propuestas de la ceremonia: el canje de botones conmemorativos.
La
recreación de once países en torno de la World Showcase Lagoon permite
viajar por el mundo a pie, de las ruinas de Chitchén Itzá a un típico
restaurante italiano; de una galería de arte marroquí a la Torre Eiffel.
Y, especialmente para esta ocasión, al mosaico de naciones se suman
otras veinte que dan el presente en el Millennium Village, una aldea
que contribuye al intercambio cultural. El
stand de Brasil sugiere echarle un vistazo a la selva amazónica y
expone su máximo colorido en una muestra de su típico carnaval; una
gira virtual por Arabia Saudita acerca a los visitantes a la historia
de esas tierras cercadas por el Mar Rojo y el Golfo Pérsico; el camino
por las cuatro estaciones de Suecia depara bruscos cambios de temperatura;
y un grupo de vaqueros recibe a los visitantes en el pabellón de Chile,
vecino a la exhibición de esculturas talladas en la isla de Pascua.
(La Argentina no figura en la nómina porque, cuando fue convocada,
desde la Secretaría de Turismo de la Nación se alegó falta de presupuesto.)
Justamente de esto habla el lema Disney 2000, Celebremos el futuro
juntos hoy, de festejar la diversidad de las razas y la unidad de
los seres humanos. Al menos, durante 459 días. Estrenos
imperdibles En
total, 15 carrozas de percusión, 120 marionetas de seis metros de
altura, 720 tambores y 150 actores integran este conjunto visual que
se desplaza al ritmo de una partitura sinfónica. Hechas de gasa y
placas doradas, con espejos, alas móviles y máscaras, las figuras
bailan con la brisa dejando al público boquiabierto. Función
celeste. Cuando suenan las campanadas de la medianoche, el cierre
del día queda a cargo de Illuminations 2000, un show que toma por
asalto la laguna central. Agua, luz y fuego -tres elementos difíciles
de distinguir- se combinan en una danza espasmódica capaz de representar
el origen del planeta. Un
globo terráqueo giratorio entra en escena sobre una isla convirtiéndose
en eje de todas las miradas. Es que en él cinco pantallas de vídeo,
con la forma de los continentes, reproducen imágenes del mundo entero.
En el minuto 13, el espectáculo se apaga. Pero antes, el símbolo de
la unidad de los hombres se abre en gajos y deja escapar una antorcha
encendida. El fuego desencadena la explosión pirotécnica final. Para
la posteridad. En la plaza Leave a Legacy sugieren que los visitantes
dejen una marca imborrable de su paso por la celebración del 2000.
La propuesta consiste en sacarse una foto (US$ 35) grabada sobre un
mosaico de acero que, 48 horas más tarde, tendrá su lugar en alguno
de los monolitos de granito que emergen de la tierra como colinas.
A
toda velocidad. Se supone que un nuevo auto convertible saldrá a la
venta. Y en este entretenimiento un equipo de seis audaces debe encargarse
de comprobar que el vehículo funcione a la perfección: que los neumáticos
resistan diferentes tipos de terreno y que los frenos sean capaces
de impedir un choque frontal contra un camión. Seis minutos de Test
Track por la carretera con más curvas y contracurvas que se haya visto.
ANIMAL
KINGDOM EN
LOS MGM STUDIOS Fantasmic!
Mickey tiene una pesadilla que se ve muy bien; con luces, láser, fuegos
artificiales y animaciones acuáticas. Este show ilumina el cielo todas
las noches antes del cierre del parque. Salvadores Dispuestos
a ayudar a Buzz, grandes y chicos se acomodan en el trencito de carros
espaciales que los llevará hasta un laberinto plagado de asteroides,
meteoros y extraterrestres. Tomarlos como blanco y darles con las armas láser es el objetivo de la aventura. |
| Datos
útiles El
pasaje aéreo desde Buenos Aires hasta Miami, ida y vuelta, cuesta
alrededor de 640 dólares, con tasas e impuestos. Acceso
Disney
World está a 20 kilómetros del centro de Orlando. Desde allí, un taxi
cuesta 25 dólares. Alojamiento
En
Orlando, una habitación doble se consigue desde 50 dólares, por día.
El precio del alojamiento en los 27 resorts de Disney oscila entre
79 y 230, por noche, en base doble. Entradas
Se
pueden adquirir pases para ingresar en los parques principales, durante
cuatro días, por 167 dólares (para mayores de 10 años) y 134 para
los menores. En los complejos de entretenimiento no se abona estacionamiento.
Más
información The Walt Disney Company Argentina; 4114-2400/4805-7007. |
| Busch
Gardens, SeaWorld,Walt Disney World y Universal Studios demuestran con
la renovación de sus entretenimientos que la diversión es algo serio FLORIDA,
Estados Unidos.- Los parques temáticos hoy conforman una alternativa
que se presenta como un destino en sí mismo. Quienes optan por esta
clase de vacaciones no sólo encuentran entretenimiento. Los engranajes,
esa maquinaria de la alta tecnología, alimentan la sensación más primaria:
la fantasía, ese soñar con los ojos abiertos que transporta a un mundo
ideal. Walt
Disney World, SeaWorld, Busch Gardens, por nombrar algunos entre los
muchos parques de la Florida central, dan rienda suelta a las emociones,
a atreverse a jugar como un niño, a sorprenderse a cada instante, a
aventurarse en las atracciones más descabelladas. Y es, sin duda, el
lugar privilegiado para los más chicos, un mundo hecho a su medida.
Por
ese motivo, los destinos tradicionales como la playa, las montañas o
las grandes ciudades no parecen responder a las necesidades de todos
los integrantes de la familia de la misma manera que la oferta de diversión
que llevó a la fama a Orlando. Aquí, las vacaciones son ciento por ciento
compartidas. Padres e hijos disfrutan juntos viajes en espeluznantes
montañas rusas, vuelos espaciales a bordo de un simulador, la sensación
de caerse en un ascensor desde un piso 13 o de una zambullida desde
un ondulante tobogán acuático. Para
los argentinos este tipo de vacaciones se ha convertido en un clásico.
Tanto, que la mayoría de los que viajan a los Estados Unidos opta por
la Florida antes que por Nueva York. De acuerdo con los registros proporcionados
por FLA USA Visit Florida, la oficina de turismo de ese Estado, ese
país recibió, en 1997 -los últimos datos hasta la fecha-, un 78 por
ciento más de turistas de nuestro país respecto de 1991. De un total
de 503.000 mil visitantes, el 62,1 por ciento fue captado por la Florida
y el 32,1 por Nueva York. El
fruto de una idea Actualmente
hay una cantidad de 30 parques cuyos temas incluyen acuarios, estudios
de cine y televisión, de atracciones mecánicas y futuristas, zoológicos,
que en algunos casos han adoptado la modalidad de safaris fotográficos;también
hay acuáticos y casas del terror. Este inventario parece no tener límites
porque todos los parques se expanden y renuevan permanentemente. Disney
hoy ostenta siete parques, con la inauguración de Animal Kingdom, y
su actual proyecto es Asia, el área que se sumará al nuevo parque, cuya
atracción principal será un viaje en balsa por un río turbulento a través
de la jungla; Universal Studios planea abrir, a fines de este año, Island
of Adventure, un complejo de cinco islas con la tecnología del siglo
XXI; con la apertura de la montaña rusa acuática Journey to Atlantis,
SeaWorld dio el primer impulso que lo convertirá en un parque de aventuras
y Busch Gardens, su hermano de Tampa, está construyendo Gwazi, la montaña
rusa doble que helará la sangre a más de uno. Este
permanente crecimiento fue inexorablemente acompañado por el desarrollo
sostenido de una industria hotelera y gastronómica. Dispone de 88.000
habitaciones que se adaptan a todos los presupuestos, desde bed and
breakfast hasta hoteles de superlujo. A esto se suman 3700 restaurantes
de especialidades étnicas que hacen sentir a los comensales como en
su casa. Entre la gran variedad, se pueden elegir platos franceses,
italianos, japoneses, chinos, griegos, mexicanos, indios, españoles,
de frutos del mar, además de las tradicionales hamburguesas. La
presencia multinacional en Orlando no se restringe solamente a la comida.
Una de las características que más llama la atención es que los empleados
de los parques provienen de todas partes del mundo, de ahí que se escuche
hablar en todos los idiomas. Nadie queda excluido de la fantasía, porque el sentimiento de querer volver a ser un niño excede cualquier barrera cultural. Ese es el principal objetivo que los parques cumplen año tras año, con novedades constantes. Pero es esa fórmula mágica la que hace que siempre se piense en regresar SeaWorld, pura interacción Alimentar
a los delfines, convertirse en entrenador por un día; todo es posible
en el oceanario más famoso del mundo, que a su vez se dedica a la preservación ORLANDO.-
No son las costas de arenas blancas de Key West ni tampoco sus aguas
cristalinas, pero podrían serlo, al menos para los delfines que por
momentos se olvidan de que están en una gigante piscina de SeaWorld.
En el sector Key West, las palmeras parecen castigadas por un viento
marítimo, y las olas rompen suavemente contra varias piedras que flanquean
una pequeña porción de playa. Un simulacro perfecto para algo más de
20 delfines que juegan sin imposiciones ni silbatos ultrasónicos. Su
naturaleza lúdica los impulsa a revolotear en el agua, a dar giros prolongados
o grandes saltos como si se tratara de un show, que en verdad lo es,
porque esa pileta está rodeada por un público atento que en lugar de
aplaudir cada acto, espera pacientemente algún acercamiento probando
cualquier artimaña que resulte efectiva: baten las manos contra el agua,
hacen señas o bien les silban como a cualquier cuadrúpedo doméstico.
Lejos
de cumplir el papel de un distante espectador, en este sector está permitido
tener contacto con los simpáticos delfines. Nadie se resiste a acariciar
sus frías y grisáceas pieles, a quedarse oyendo el ritmo de su fuerte
respiración, una experiencia que termina convirtiéndose en una ducha,
que no importa cuando hace mucho calor. Pero lo mejor es lograr entablar
una amistad, siempre y cuando haya un poco de pescado fresco de por
medio. Al mediodía, el quiosco de este sector provee la ración de alimento
diaria. Es el único momento en que se puede hacer; por eso hay que estar
pendiente del horario y de la cola que se forma porque nadie quiere
perdérselo. También
hay que tomar ciertos recaudos. Un beso en la trompa de estos aparentemente
inofensivos mamíferos puede costar una mordida poco cariñosa. Los delfines
también adoptan sus propios simulacros. Esa sonrisa eterna que llevan
dibujada no es un signo de alegría ni de benevolencia. Gozan de un humor
inestable y es común que se enfrenten entre sí. Una prueba de eso son
los rayones que se hacen en varias partes del cuerpo. Cada vez más cerca Si
de interacción se trata, un programa opcional cumple el sueño de ser
entrenador, al menos por un día. Aquellos que antes abandonaban el oceanario
con la angustia de no haber surcado el agua abrazado al lomo de un delfín,
ahora pueden hacerlo después de una breve clase y de calzarse el traje
de neoprene y llegar a nado al estadio. La
tendencia de SeaWorld es que exista un mayor contacto con las especies
marinas, en tanto no signifique un riesgo para las personas y los animales.
De la misma manera, aunque los espectáculos se modifican año tras año,
siempre mantienen el mismo esquema didáctico, porque la consigna no
sólo apunta a la diversión, sino fundamentalmente a respetar la vida
animal y a develar los misterios de las profundidades. Una atracción
muy asistida es El Artico Salvaje, que combina un vuelo en simulador
por el Polo Norte y el encuentro frontal con un oso polar, separado
apenas unos centímetros por un vidrio a prueba de todo. En
esa estación revestida de madera y de gigantes ventanales que dan a
un paisaje boreal con animales que se deslizan entre las aguas congeladas,
el frío penetra hasta los huesos. El oso suele dormir o jugar en una
pileta, cuyo fondo observa desde el subsuelo. Es asombroso ver que un
animal que supera los dos metros de alto y los 250 kilos haga la plancha
abrazado a una pelota de basquet y se sumerja lentamente haciendo volteretas.
Los más chicos pegan las narices contra el vidrio y creen que se trata
de un osito cariñoso de alguna serie animada. En
la tienda de merchandise que espera afuera, paso obligado que no falta
en ningún parque temático, la bestia blanca aparece impresa en remeras,
vasos, toallones, pijamas, peluches con forma de mochila. Y si hay lugar
suficiente en el avión se puede comprar uno de tamaño original. Donde el acuario palpita Aislado
del bullicio de las calles donde llevan a los chicos en cochecitos con
forma de orcas y delfines, de los puestos de pochoclo y de las innumerables
tiendas, el corazón del oceanario abre sus puertas para mostrar su labor
más humana: la preservación animal. El
recorrido se realiza junto con un guía y es de carácter opcional, porque
allí reposan las especies que estuvieron al borde de la muerte y necesitan
tranquilidad, como un hospital donde se camina en puntas de pie. Cerca
de la entrada un cartel, borroneado por las modificaciones constantes,
da cuenta del trabajo de rescate que lleva la suma de las especies salvadas:
100 manatíes, 219 ballenas, 362 delfines, 664 tortugas de mar y 2261
pájaros. En una vitrina se exhiben las medicinas y útiles de primeros
auxilios, indispensables para el grupo de rescate. Se
bordea una planta desde cuyos ventanales se observan salas de operaciones,
computadoras y biólogos marinos de delantal blanco. A su alrededor están
las jaulas con pájaros en vías de extinción, los medios que transportan
a los animales del parque cuando necesitan atención y varias piletas
donde descansan los enfermos: bigotudos manatíes que fueron descubiertos
por unos niños en un desagûe y tortugas marinas que alivian su herida
bajo un chorro de agua. SeaWorld muestra su otra cara, despojada de toda escenografía y de presentadores sonrientes. Así como en todo el parque se enseñan las características sobre cada especie, es aquí donde el visitante recibe una lección de compromiso hacia esos seres tan inteligentes como indefensos de los desastres ecológicos producidos por el hombre. La
tecnología hará del parque un océano de diversión ORLANDO.-
SeaWorld, el oceanario más famoso de los Estados Unidos, comenzó a dar
los primeros pasos hacia una renovación del concepto tradicional de
entretenimiento que concibió hace casi 35 años, inspirado en el proyecto
de un restaurante temático orientado al mundo marino, que un grupo estudiantil
ideó y nunca llegó a concretar. El primer parque abrió en San Diego,
seguido por el de Cleveland en 1970 y tres años más tarde le llegó el
turno a Orlando, y en 1989 al cuarto y último, de San Antonio. Es
innegable que desde sus inicios constituye el modelo de acuario seguido
en todas partes del mundo, porque no se contentó con ofrecer espectáculos
en un gigante escenario, sino que es líder en tareas de investigación,
rescate y preservación animal. Si
bien los visitantes que SeaWorld recibe por año se calculan en millones,
la compañía que lo compró en 1989, Anheuser-Busch Cos., también propietaria
de los cinco parques Busch Gardens y la cervecería Budweiser, actualmente
el segundo operador más fuerte en el terreno del entretenimiento, quiere
asegurarse una mejor posición en el próximo milenio. Atracciones sin aletas Desde
su adquisición, lleva invertidos cientos de millones de dólares que
convertirán a SeaWorld en un parque de aventuras, que no se vincula
solamente con el mundo marino. La meta es incorporar la más avanzada
tecnología e interacción. En
los últimos seis años se añadieron 20 espectáculos y atracciones, pero
con la apertura de Journey to Atlantis, en abril último, se introdujo
el primer eslabón de esta nueva fórmula de entretenimiento. Se trata
del emprendimiento más costoso que la compañía realizó hasta el momento,
que combina una montaña rusa con un viaje acuático de alta velocidad,
efectos especiales y cascadas con caídas libres de 18 metros. Esta
atracción que revive la leyenda de la Atlántida, donde se desatan luchas
entre el bien y el mal, emerge tan grande como un edificio de diez pisos.
Sus botes transportan cerca de 1800 personas por hora y alcanzan una
velocidad de 100 kilómetros por hora. No obstante, es común que los
visitantes hagan largas colas para no postergarlo, porque un relámpago
es motivo para que lo cierren de inmediato. En un lugar como la Florida,
donde la lluvia es lo que menos escasea, se aconseja visitar Journey
en primer lugar. Otro signo que refleja el cambio de estrategia de la compañía es la cara de su nuevo logo, donde la marca SeaWorld va acompañada por las palabras Adventure Park y, además, creó un sello especial de la popular orca Shamú, de aspecto más moderno, que aparece en todos los parques, publicidad y merchandise. Disney
está más animado que nunca Lejos
de su fuerte, los históricos dibujos, el nuevo desafío es Animal Kingdom,
ambientado en tierras de Africa y Asia ORLANDO.-
Son fantasmas y están sentados a la mesa. Sí, definitivamente son fantasmas,
no hay lugar a duda. Blancos, casi transparentes y volátiles; inmunes
a todo. Se mueven, caminan, llegan, se van. Están en una mansión embrujada,
de esas antiquísimas que ya no existen. Las cosas están como entonces,
todo en su lugar, el tiempo no pasó. Los candelabros encendidos, la
araña con mil luces, los muebles de época, las sillas talladas, los
platos. Están a menos de 10 metros y son fantasmas. Faltan
sólo unos minutos. La gente se va acercando. Mientras tanto, en el escenario,
la banda se despacha con todo su repertorio. El cantante aplaude, el
público responde. Una voz interrumpe. Por los altavoces anuncia lo poco
que falta para el 1º de enero del 2000: un minuto. La música quedó de
lado. Empezó la cuenta regresiva: 59, 58, 57... Cada
vez son más los que no se quieren perder nada. Emociones, expectativas.
33, 32, 31... No hay más lugar y las luces dan mucho calor. El locutor
sigue con el conteo: 7, 6, 5. Hasta que el 1 fue el detonante: explosiones,
fuegos artificiales, papel picado, abrazos, besos y muchas felicidades
para el siglo que acaba de comenzar. Es el nuevo milenio, como cada
día en Pleasure Island. No hay por qué ponerlo a prueba. ¿Qué
es la realidad? ¿Los sentidos, engañan o se puede confiar en ellos?
En Walt Disney World es difícil encontrar una respuesta. Ficción y realidad
se mezclan en cada momento, sin aviso y sin dar tiempo a reaccionar.
Esa es la clave que hace de los 4 parques temáticos, los 3 acuáticos,
las 102 atracciones y el Downtown Disney un reino de fantasía que atrapa
a los más chicos, contagia a los más grandes y hace cambiar de parecer
a los que llegan con prejuicios. La
idea es tratar de no buscar explicaciones, no hacerse preguntas y olvidarse
de la edad. Asombrarse a cada momento y disfrutar de un mundo ideal.
Es bueno revivir, aunque sea por un rato, los tiempos de la infancia,
que seguramente no fueron con tanta tecnología. Ingeniería de la imaginación Disney
es la tierra de ilusiones, que en 12.340 hectáreas, situadas en Lake
Buena Vista, 32 kilómetros al sudoeste de Orlando, inventó una forma
distinta de disfrutar las vacaciones. Todo
comenzó cuando Walt Disney, a principios de la década del 60, quería
un lugar más al este del Disneylandia californiano, con un clima agradable,
ni mucho frío ni mucho calor, que estuviera cerca de Europa y de alguna
ciudad norteamericana de fácil acceso internacional y con mucho turismo.
El centro de Florida era el lugar. En 1965 adquirió las hectáreas a
más de 100 propietarios de la zona. Lo que sólo era un sueño pronto
empezó a hacerse realidad. Para
eso el propio Walt Disney acuñó el término imagineering, un vocablo
que no tiene traducción literal al castellano. Es algo así como ingeniería
de la imaginación, un departamento creativo que da rienda suelta a sus
pensamientos y los hace reales. De ellos dependen el crecimiento y las
constantes novedades. Así,
en 1971, llegó Magic Kingdom, 11 años más tarde vio la luz Epcot, en
1989 MGM Studios y el año último se inauguró Animal Kingdom. Este parque
dejó a un costado las apabullantes innovaciones tecnológicas y se enfrentó
al desafío de mantener animales de diferentes regiones del mundo. Era
imprescindible recrear el hábitat natural al que pertenecían. El proyecto
llevó cerca de 10 años de ardua producción. Más
de 4 millones de árboles, plantas y pasto desde todos los continentes,
excepto de la Antártida, fueron plantados. El reino vegetal, que está
representado en 3000 especies, creció en un terreno donde no había ni
un árbol. Un
grupo de imagineering viajó a Africa y Asia, se instaló, convivió con
los nativos, tomó fotos, hizo pinturas y rescató lo que más le impactó.
Por
ejemplo, los techos de paja que cubren las instalaciones de la zona
de Africa fueron traídos de ese continente, y están hechos de la misma
forma en que los construyen los lugareños. Son especiales porque no
permiten que pase el calor manteniendo fresco el lugar. Dentro
de pocos meses, en Animal Kingdom se inaugurará la tierra de Asia. Para
su construcción, se siguieron procedimientos similares a los de las
demás zonas del parque. Pero esta vez el viaje de los creativos fue
al sudeste asiático, específicamente a Indonesia, Tailandia, Nepal,
India y China. Hicieron modelos de las construcciones típicas de los
lugares y en muchos casos los propios artistas asiáticos se encargaron
de decorarlas. En esta nueva zona se recrea una selva tropical moderna,
con un sendero natural rodeado de tigres, murciélagos y otras criaturas
de la jungla. También
se inaugurará una aventura en balsa por las aguas turbulentas y rápidas
de un caudaloso río. Para
Disney, es una gran responsabilidad cuidar los animales. Aunque tuvieron
quejas de asociaciones ecológicas resolvieron los problemas y demostraron
que se respetaba la vida de los aproximadamente 1000 animales que deambulan
de aquí para allá. El
emblema del parque es el árbol de la vida, que tiene tallados 325 animales
en su tronco, de 15 metros de diámetro. Debajo de las raíces del árbol
hay un teatro donde se proyecta una película tridimensional sobre insectos.
Por
supuesto, al finalizar cada atracción es inevitable recorrer las tiendas
-igual que en el resto de los parques-, con infaltables personajes de
Disney vestidos para el safari. Es en el único lugar donde se los encuentra
con esta indumentaria. Los secretos de Mickey El
departamento de imagineering decidió hace muchos años que Mickey y los
demás personajes debían integrarse al mundo. Cobraron vida y empezaron
a caminar por los parques, principalmente por Magic Kingdom, entre abrazos,
fotos y pedidos de autógrafos. Parecen de verdad, de carne y hueso,
como si mágicamente hubiesen abandonado el papel que los tenía presos.
Pero aunque en esta tierra muchas cosas imposibles se hacen realidad,
es obvio que alguien es el responsable de que se muevan, bailen y hagan
piruetas. Saber sobre las personas que les dan vida es realmente difícil,
nadie quiere romper el encanto. "Mickey es Mickey", repite
una y otra vez la gente que trabaja para la compañía, con un discurso
aprendido a la fuerza. Pero
la curiosidad y las ganas de por lo menos descubrir algo de este mundo
casi perfecto pueden más. Mickey
y Minnie por lo general son mujeres y no pueden medir más de 1,50 o
1,52 m. Son
actrices y bailarinas que tienen que someterse a rigurosos entrenamientos
y gimnasia para alcanzar destreza en los movimientos y gracia al caminar.
En los parques no puede haber más de uno simultáneamente; todo está
pensado para mantener la ilusión de estar frente al auténtico personaje
de las historietas. Pero
darles vida a los characters dista mucho de ser placentero: los trajes
son bastante pesados y además tienen que ponerse fajas y hasta 4 pares
de guantes para alcanzar el tamaño de los personajes. No pueden estar
más de 20 minutos disfrazados porque sufren mucho calor. Por lo general
tienen una visión muy limitada y casi no escuchan. A veces ven por los
ojos y otros por la boca. Aparecen más o menos 12 veces por día. Pero
esto es sólo uno de los aspectos de la vida de Mickey y sus amigos,
que se revierte rápidamente cuando los chicos corren desorbitados, con
ese brillito en los ojos producto de haber cumplido un sueño y los abrazan,
los besan y les piden autógrafos. La recompensa seguramente les hace
olvidar los inconvenientes. Pero volviendo a vaya a saber qué realidad: la nave está por despegar. La tripulación preparada, cinturones abrochados, conteo descendente... Viaje
al sueño de Mickey ORLANDO.-
El año último fue prolífico en cuanto a novedades y nuevos emprendimientos
para Disney. Sin duda, el acontecimiento más importante fue la apertura
de Animal Kingdom, en el otoño. Es el cuarto parque de la compañía y
el único inaugurado en la década. Pero, Disney World Attractions tenía
que coronar el año de una forma muy particular. La
noche del 18 de noviembre, coincidiendo con el septuagésimo cumpleaños
de Disney, se estrenó Fantasmic, el nuevo show de MGM Studios. El
espectáculo se introduce en los sueños de Mickey con una exhibición
de luces, láser, fuegos artificiales, explosiones pirotécnicas llenas
de color, efectos especiales, aguas bailarinas con las melodías de los
clásicos y animación acuática. Dura 25 minutos, presenta 50 artistas
y combina a la mayoría de los personajes de Disney. El
show se realiza en un anfiteatro con capacidad para 6500 personas, ubicado
detrás de la Torre del Terror, cerca de Sunset Boulevard. Todo
empieza cuando los villanos de Disney invaden la fantasía de Mickey
y convierten sus sueños en pesadillas. La escena inicial se desarrolla
en una isla oscura. Con una tenue música aparece Mickey, la estrella
del show. Cometas y estrellas centellantes surcan el aire y el agua.
La
función acaba de empezar. Los personajes, con disfraces de animales,
bailan al ritmo de tambores africanos y del cacareo de especies salvajes.
Luego
se ve a Pepe Grillo atrapado en una burbuja. Allí empieza una sucesión
de escenas románticas que tiene como protagonistas a las parejas clásicas
de las películas De pronto la madrastra de Blanca Nieves y los siete
enanitos prepara una poción para vencer a Mickey. Ella llama a los villanos
para convertir la energía positiva del ratón en negativa. Pero,
como no puede ser de otra manera, luego de fuegos y cortinas de agua,
los buenos triunfan y celebran a toda orquesta a bordo de un barco.
Más
allá del argumento, y aunque no se comprendan las explicaciones en inglés,
el espectáculo logra mantener a la audiencia inmóvil y espectante. No
hay tiempo para parpadear. Más novedades Otros
emprendimientos que se desarrollaron en los últimos meses son: Buzz
Lightyear'Space Ranger Spin, en Magic Kingdom. Es
una atracción futurista inspirada en la película Toy Story. Test
Track, en Epcot. Un
paseo a alta velocidad. Es la atracción más rápida y más larga de todo
Disney. Cirque
du Soleil, en el West Side, en Downtown Disney. Se instala en forma
permanente con 64 artistas de todas partes del mundo. Presenta dos funciones
diarias. Disney's
Doug Live, en MGMStudios. El
telón se abre para la estrella de la serie animada de la televisión
norteamericana. The
many adventures of Winnie de Pooh, en Magic Kingdom. Las
aventuras del osito cobran vida a través de un viaje mágico por las
páginas encantadas de un libro de cuento hacia el bosque de los CienAcres.
El
desfile original Main Street Electrical Parade, en Magic Kingdom es
un espectáculo nocturno que reúne 26 carros alegóricos representando
temas de fantasía de Disney. Rock 'n' Roller Coaster, en MGM Studios. Es un lanzamiento de alta velocidad y vueltas completas. La
vida con orejas grandes Desde
el momento en que se pisa el mundo de Disney, ya sea en los parques,
los resorts o el crucero, es inevitable chocarse permanentemente con
los personajes característicos. Están en todos lados: los jabones con
la cara de Mickey en relieve, la crema de Minnie, un guante blanco que
indica los pisos por los que pasa el ascensor, la flor de la Sirenita
como centro de mesa... Los negocios del área sólo venden remeras, muñecos,
prendedores, carpetas, relojes, corbatas y todo lo imaginable con los
characters bordados, estampados o dibujados. Las
habitaciones de los hoteles tienen televisores que siempre se encienden
en el canal de la compañía o se puede nadar en piscinas con la forma
de la cara del ratón. Una
noche, el lugar elegido para comer fue un restaurante japonés en Epcot.
Es completamente diferente del mundo en donde está situado. Un cocinero-mozo
se aproxima, prepara el plato delante de los comensales con un show
casi propio de un malabarista, lo cocina y lo sirve con habilidad. Nada
en el recinto hace recordar a los personajes de Disney. Al contrario,
transporta a las costumbre orientales. No hay platos, manteles o cuadros
con los dibujos. Uno respira aliviado, por fin un descanso visual necesario.
Pero
llega el momento del postre: la bocha de helado de vainilla solicitada
viene adornada con dos galletitas redondas a modo de grandes orejas.
Lo trae una japonesa vestida de geisha con sonrisa cómplice. La vuelta a la realidad es inmediata. No hay otra posibilidad: la vida por unos días será con bigotes, cola y orejas enormes. Un
ratón con salvavidas El
mundo de fantasía de Disney, con sus personajes característicos y sus
atracciones permanentes, se hace realidad también en alta mar. Además
del Disney Magic, que realizó su primer viaje el 30 de julio último,
ahora se incorporará a la compañía el Disney Wonder. El día previsto
para la partida inaugural es el 14 de mayo próximo. El
Disney Wonder zarpará de la terminal privada que Disney Cruise Line
tiene en Puerto Cañaveral, al este de Orlando y hará el mismo recorrido
que la otra embarcación. Pondrá proa hacia Nassau, la capital de Bahamas
y luego arribará a Castaway Cay, la isla privada de arena blanca y agua
transparente que Disney posee en el archipiélago, al sudeste Florida.
El
nuevo barco tendrá las mismas comodidades y posibilidades de esparcimiento
para adultos, chicos y familias que el anterior. Contará con 875 cabinas
que podrán alojar a 2400 pasajeros. El 75 por ciento de los camarotes
será exterior y muchos dispondrán de balcones privados. Una
de las características es el sistema de rotación para la cena. Cada
noche se tendrá la oportunidad de comer en un restaurante diferente,
con estilos bien marcados, pero con los mismos mozos. En
los teatros se exhibirán producciones con el estilo de Broadway y en
el cine se proyectarán las películas consagradas de Disney. Las posibilidades
ahora se duplican, hay viajes de 3 o 4 días que se inician los domingos,
lunes, jueves y viernes. Los
precios para un viaje de tres días van desde 800 a 2790 dólares por
persona base doble, dependiendo del tipo de cabina que se elija. Las fotos de Mickey vestido de capitán y de Minnie en traje de baño estarán a la hora del día. A no olvidarse el propio y la cámara de fotos, por supuesto Juegos
imperdibles Animal
Kingdom. Magic Kingdom.
Epcot. MGM Studios ORLANDO.-
Recorrer todo Disney es prácticamente imposible. Por más larga que sea
la estada, generalmente muchas cosas no se pueden hacer por falta de
tiempo, y a esto se suma que en las atracciones más populares la fila
puede demorar alrededor de una hora, sobre todo en las épocas en que
hay más concurrencia (verano norteamericano, Pascua y las fiestas de
fin de año). Pero
a no desalentarse. Los minutos pueden aprovecharse recorriendo los mejores
espectáculos que se detallan a continuación. Animal Kingdom El
más nuevo de los parques de Disney. Está específicamente orientado al
mundo animal. Se tiene la posibilidad de estar en contacto con los animales
y ver su hábitat natural recreado. It's
tough to be a bug: un espectáculo tridimensional que muestra desde la
perspectiva de un insecto las peripecias para sobrevivir. Festival
of the Lion King: un espectáculo que recrea una celebración tribal.
Countdown
to Extintion: una recorrida al mundo de los dinosaurios con efectos
especiales. Kilimanjaro
Safaris: sobre un vehículo estilo safari, se recorren zonas que recrean
las sabanas africanas, pobladas de animales del lugar. Magic Kingdom Es
el primer parque y el más emblemático. Está dividido en cinco zonas,
cada una inspirada en ejes temáticos específicos. Por sus calles pasean
los personajes siempre listos para la foto. Piratas
del Caribe: es un viaje en bote que recrea un mundo de piratas. Splash
Mountain: una montaña rusa de agua, que lleva en troncos por caminos
ondulantes y una abrupta caída final de 16 metros. Big
Thunder Mountain Railroad: vueltas rápidas y caídas repentinas en un
tren por una mina de oro. The
Haunted Mansion: un recorrido por una mansión embrujada. The
Extraterrestrial Alien Encounter: sumerge a los visitantes en un experimento
de teletransportación, donde un alienígena se escapa. Space
Mountain: es una montaña rusa que viaja a mucha velocidad por el espacio
exterior, casi a oscuras. Buzz
Lightyear's Space Ranger Spin: esta nueva atracción lleva a los visitantes
al infinito mundo de Toy Story, el universo de los juguetes. Epcot Es
la exposición internacional donde se celebran los grandes descubrimientos
de la humanidad. Comprende dos zonas: Future World y World Showcase.
Es imperdible el show de fuegos artificiales y láser que se realiza
todos los días, a las 21. Future
World está formado por siete pabellones con shows y atracciones que
exploran las maravillas del mundo moderno. Spaceship
Earth: en la enorme esfera plateada, el emblema del parque, un circuito
gira en torno del desarrollo de las comunicaciones. The
Land: una recorrida en bote a través de ambientes apropiados para el
desarrollo de la agricultura. The
Living Seas: miles de peces, tiburones, delfines, que pueden verse en
un oceanario gigante. Universe
of Energy: un viaje a la época de los dinosaurios y los orígenes de
fuentes de energía. Journey
into Imagination: presenta Querida, encogí a la audiencia, un espectáculo
tridimensional. World
Showcase, alrededor del gran lago presenta a 11 naciones con sus construcciones,
artesanías, entretenimientos, cultura y gastronomía. MGM Studios Los
más populares estudios de cine y televisión con shows, negocios, restaurantes
que recrean el glamour de Hollywood. Las atracciones se basan en conocidas
películas. Fantasmic:
un show de luces, láser y fuegos artificiales sobre un lago. Dura 25
minutos y es por la noche. The
Twilight Zone Tower of Terror: en un edificio antiguo, un ascensor efectúa
dos velocísimas caídas libres desde un piso 13. Indiana
Jones: habilidad, destreza y efectos especiales inspirados en Indy recrean
escenas de las películas de este personaje. The
Great Movie Ride: en la réplica del Teatro Chino se viaja al corazón
de las películas más famosas de Hollywood. Jim
Henson's Muppet Vision 3D: una experiencia tridimensional con los simpáticos
muñecos. Star Tours: inspirado en La guerra de las galaxias, el simulador lleva a un viaje turbulento por el espacio El
gran edificio virtual Que
el sol se vaya y se cierren las puertas de los parques no significa
que en el mundo de Walt Disney se termine la diversión. El
Downtown Disney es algo así como el centro comercial, con centros nocturnos,
tiendas y atracciones compuestas por el Marketplace, Pleasure Island
y el West Side. La
atracción más novedosa de esta zona es Disneyquest, ubicado en el West
Side. Es un parque, pero dentro de un edificio de cinco pisos; un paraíso
de aventuras interactivas para todas las edades, que se puede visitar
desde las 10 de la mañana y hasta la medianoche, por si todavía quedaron
ganas de seguir viviendo la fantasía. Disneyquest
centra su atractivo en que es el lugar indicado para dejar volar la
imaginación y sentir a pleno lo real de lo virtual. La
principal atracción es, sin duda, la Cyberspace mountain, que permite
diseñar la montaña rusa de los sueños, o de las pesadillas. Luego sólo
hay que subirse al simulador -similar a un lavarropas-, abrocharse el
cinturón y disfrutar la creación. Las vueltas de 360 grados, las caídas
abruptas y las curvas violentas son absoluta responsabilidad propia.
Otra
alternativa es navegar en un bote amarillo por un mundo prehistórico
entre dinosaurios y cataclismos en Virtual Jungle Cruise, donde si no
se rema, no se avanza. Ojo, que las salpicaduras no son virtuales. La lucha contra el aire A
unos metros, separado por una soga, un chico de no más de 10 años se
dispone a participar de una atracción virtual. Se sienta sobre un banco
de madera, apoya los pies en el sitio que le indican, le colocan un
casco negro y le dan una espada. Este
mismo procedimiento se repite con otras cinco personas al mismo tiempo.
Están sentados en círculo. Alguien da la orden y empieza el movimiento de las espadas. Hay una lucha, que seguramente debe ser por la supervivencia. Pero entre los participantes no hay interacción. Todos pelean, se levantan, se asustan, hacen gestos, pero enfrente no hay nadie. Sólo el aire recibe los ataques de las espadas. Parecen seis personas alienadas por la desesperación y haciendo movimientos inexplicables para los que circunstancialmente miran la escena. Lo que sucede es que la realidad de ellos es completamente diferente: la pequeña pantalla que tienen en el casco los sumerge en otro mundo. Allí la pelea es de verdad. No importa que sea un juego y que los movimientos frente a los que miran parezcan ridículos. Sólo hay que vencer para poder probar suerte con el próximo juego. Escape
a las cinco Islas de la Aventura El
parque de Universal Studios, que se inaugurará el año próximo, promete
ser el modelo por seguir en el nuevo milenio ORLANDO
(El Nacional, de Venezuela. Grupo de Diarios América).-No en vano la
gente de Universal Studios decidió llamar Escape al área que representará
la expansión más ambiciosa de su historia. El complejo de entretenimiento
que se sumará a su concurrido parque temático promete sacar a la gente
de la realidad, para llevarla hasta un mundo donde sólo la diversión
tiene cabida. Cerca
de 10 años le ha costado a los creativos de Islands of Adventure, liderados
por Steven Spielberg, madurar la idea del proyecto. Estará integrado
por cinco islas donde los personajes de cómics, junto con la música
y la buena gastronomía, serán los cómplices de montañas rusas y juegos
interactivos. El
City Walk estará listo el próximo año. Es un complejo de restaurantes,
sitios nocturnos, cines y tiendas. Ocupa 12 hectáreas y está al lado
de los estudios. Consta
de dos pisos divididos en múltiples escenarios, en los que la música
es el elemento fundamental para hacer un viaje al pasado. El sonidoMotown,
el rock y el jazz tienen su espacio reservado alrededor de las 10 torres
de colores que identifican a Universal. Uno
de los principales convidados es el Hard Rock Café, que cuenta aquí
con el establecimiento más amplio del mundo y con un sitio de conciertos
con capacidad para 2200 personas. Con
sólo caminar unos pasos es posible viajar del Caribe a Chicago o Nueva
Orleáns. Por ejemplo, JimmyBuffett's Margaritaville arma fiestas dignas
de la mejor isla del Caribe; se puede visitar la réplica de la casa
de Bob Marley (la original está en Kingston), o estar en Pat O'Brien's,
el clásico bar de Luisiana, y probar su bebida Hurricane. City
Jazz va más allá de ser un centro de presentaciones en vivo -Down Beat
Jazz Hall of Fame- para ser una escuela de nuevos músicos, que cuenta
con el respaldo del Thelonious Monk Institute of Jazz. El
NBA Themed Restaurant, al más puro estilo de los restaurantes temáticos
de moda, le rinde homenaje a los basquetbolistas y la Fórmula 1 también
tiene su lugar. Piezas de colección del automovilismo, incluyendo autos
de series limitadas, integran la decoración del restaurante, donde -además-
se instalaron juegos interactivos, múltiples pantallas y sistemas de
audio. Latin
Quarter es una fiesta latina en la que los invitados son los fogones
y los ritmos de América Central y América del Sur, México y el Caribe.
El
Motown Café es para los nostálgicos de los años 70 y The Groove hace
las veces de la discoteca más loca del mundo, al tiempo que Universal
Cineplex presenta lo último en producciones cinematográficas en las
20 pantallas de su complejo de cines. Pero
ningún proyecto como éste estaría completo sin el correspondiente bombardeo
de mercancías para la venta, elaboradas a partir de los temas y personajes
que forman parte de la imaginería de Universal. Desde
espacios reservados para fanáticos de los deportes, como es All Star
Collectibles, hasta la más increíble variedad de cigarros y habanos
hechos a mano -ofrecidos por Cigarz at City Walk- se cuentan en el sinfín
de originales objetos. Captain
Crackers, por ejemplo, es una suerte de selva de fantasía que exhibe
lo último en animales con movimiento y juguetes. Endangered Species
tiene réplicas de animales en extinción y con otras mercaderías se suma
a la causa de proteger los ecosistemas y culturas del mundo. Espacios para la diversión El
Pájaro Loco, el Hombre Araña, Popeye, el Increíble Hulk, Simbad y los
dinosaurios de Jurassic Park tendrán, por fin, un hogar para vivir seguros
y seguir entreteniendo a la gente. Islands of Adventure, el proyecto
que persigue hacer de Universal Studios el modelo del parque de atracciones
del nuevo milenio, constará de cinco islas habitadas por personajes
de ficción. Tierra
de Seuss. Habitada por graciosas figuras; incluirá atracciones como
el recorrido de El Gato en el Sombrero, el carrusel de Caro-Seuss-el
y el Café Huevos Verdes con Jamón. Laguna
de las Comiquitas. Destinada a los protagonistas de sus cómics favoritos,
como Popeye y Bruto. Isla
de los héroes Marvel. Batallas épicas entre los superhéroes y villanos
que habitan en esta parte del parque. Tendrá entretenimientos como Las
Aventuras del Hombre Araña (que cuenta con una caída libre de 122 metros,
y se considera la sucesora de Regreso al Futuro y Terminator 2 3D) y
la Montaña Rusa del Increíble Hulk. El
Continente Perdido. La principal estrella de esta sección será la montaña
rusa doble Dragones en Duelo: un emocionante recorrido a 95 kilómetros
por hora, que llevará por los aires a dos furiosos dragones dispuestos
a luchar a muerte (con todo y que llevarán sobre su cuerpo a decenas
de visitantes). La Furia de Poseidón: Escape de la Ciudad Perdida y
Los Ocho Viajes de Simbad son también parte de este electrizante cúmulo
de diversiones. Jurassic Park. La máxima expresión del animatronic, esa tecnología que permite dar vida y movimiento a gigantescas figuras, se logrará en esta tierra de dinosaurios inspirada en el film de Steven Spielberg. Busch
Gardens vive a un ritmo salvaje Safaris
fotográficos para sentirse como en Africa y las montañas rusas más altas
de América se conjugan en un solo parque TAMPA.-
Quién hubiera imaginado hace unos años emprender un safari fotográfico
en Florida al estilo africano, en un lugar donde el animal característico
es el flamenco. Sea artificial o no, es lo de menos, porque en Busch
Gardens ahora es posible observar la vida animal lo más cerca posible,
con la plena seguridad de que no hay peligro. Mientras
la camioneta que se interna en Edge of Africa se atora cuando el chofer
insiste en ponerla en marcha, llega un guía como los de la vieja serie
Daktari, que en lugar de un rifle está cargado de baldes rebosantes
de lechuga para los animales. Su inmensa estatura, bigotes, camisa y
bermudas beige no cuadran con esa imagen de hombre rudo que lidia con
las fieras. Sus modales son refinados y sus botas relucen. Una
vez que el grupo está de pie en la parte trasera de la camioneta se
alejan de toda edificación por un camino pedregoso, interrumpido por
pantanos hasta cruzar la tranquera que se abre al mundo salvaje. La
planicie Serengeti contrasta con la prolijidad de toda Florida, el pasto
está pisoteado y no hay flores. El terreno es desértico, amarronado
y el silencio reinante sólo se rompe por algún galope desenfrenado o
la risa sarcástica de una hiena. Luego
de una visita a los rinocerontes, se ven unas cabecitas de picos puntiagudos
y cuellos tan interminables como sus patas. Son nada menos que avestruces.
Y no tardan en descubrir la camioneta. Primero estiran el cuello en
señal de cautela y segundos después comienzan a sacudirlo con la violencia
de un latigazo, en una acelerada carrera hacia los visitantes. Ya
están frente a ellos, son siete y los rodean como a una presa codiciada.
Les clavan los ojos y comienzan a picotear con firmeza la madera del
vehículo. Pero sólo quieren lechuga que no tardan en arrancárselas de
las manos al guía. Pronto
se acercan Tango y Claudia, dos jirafas que reclaman también su porción
con extrema delicadeza, seguidas por su grupo. Esta vez quienes demuestran
miedo son ellas. Se acercan temerosas, asomando su trompa sobre las
cabezas de los tripulantes, y piden con la misma ternura que un perro
pedigüeño. Sus lenguas negras y ásperas se llevan hasta la última migaja,
dejándoles las manos pegajosas y con restos de pelaje. Emocionante al
fin, cuando no todos los días se huele a jirafa. Luego
de una visita a las cebras, la travesía continúa a pie. A medida que
se adentra por el sector se visitan aldeas deshabitadas, una masai,
otra de pescadores, tomadas por las fieras. Una
mangosta hace guardia con los ojos semiabiertos mientras su familia
duerme en el nido, un buitre despliega sus alas al sol para que se limpien,
los mandriles se asean buscándose los piojos que no tienen. Cada especie
en su hábitat continúa actuando instintivamente y es poco el interés
que demuestran hacia los visitantes. El
safari por Edge of Africa, es la experiencia más intensa ofrecida por
este zoológico. No obstante, también puede descubrirse desde un tren
y en teleférico. Pero no es lo mismo. Los colmillos sólo se aprecian
de cerca. Los
rugidos se escuchan acompañados de carcajadas. Son los leones y hienas
que, separados por un vidrio, caminan sigilosamente por un terreno escarpado,
donde continúan su vana pesquisa. Estos
sectores generan un ambiente propicio para que el frío corra por la
espalda. Si la suerte acompaña, dos jeeps concretan los encuentros más
cercanos: quien los aborde puede llegar a compartir la parte trasera
con un león que se tome una siesta. Más
adelante, en una piscina vidriada que permite ver desde la superficie
al fondo, hay peces de colores y dos hipopótamos que caminan por el
fondo con la misma torpeza que cuando lo hace el hombre en la Luna.
Por una simple razón: no pueden flotar. Y es posible ver que, cuando
mantienen sus cabezotas en la superficie, es porque apoyan las patas
traseras en el fondo. Ni en el hábitat natural se puede advertir semejante
curiosidad. Montañas que rugen Busch
Gardens, dividido en distintos sectores inspirados en Africa, combina
la sensaciones de carearse con un felino, así como la de lanzarse de
las más espeluznantes montañas rusas. Si de repente en el parque todos
comienzan a correr, seguramente es porque abrieron Montú, la montaña
rusa invertida que funciona a velocidades superiores a los 90 kilómetros
por hora, con la particularidad de que los coches cuelgan del carril.
Todos corren porque quieren ocupar el primer lugar, el mejor y el peor
a la vez. Primero se sube lentamente, allí llegan los arrepentimientos,
la antesala de la explosión de adrenalina. El corazón aumenta los latidos.
Sus asiduos visitantes son los que viven al límite y buscan sensaciones
más intensas que, por cierto, Montú da de sobra. Los más fanáticos adquieren
los pases anuales de Busch Gardens porque no se conforman con un susto.
Los carros llegan hacia el tope y se detienen. Algunos deciden cerrar
los ojos durante todo el recorrido, que dura menos de tres minutos,
en tanto que otros prefieren ver el mundo girar a toda velocidad y quedarse
sin voz con un grito interminable. La
primera caída comienza boca abajo. Es alto, pero las dimensiones se
pierden, y con la repentina bajada el vértigo comienza a apretar la
boca del estómago. El envión está completo para formar dos letras e,
que se escriben sin pausa. Las manos aprietan las manivelas de seguridad
como si eso sirviera de algo, aunque para descargar la tensión suele
ser una buena artimaña. Sin tregua ni lugar para respirar hondo, las
subidas y bajadas continúan exaltando los sentidos, el estruendo de
los carriles atormenta los oídos, el viento golpea la cara, mientras
las muelas se mantienen apretadas. El
final llega después de una eternidad. Cuando el respaldo de seguridad
nos libera, las piernas comienzan a temblar, al igual que las manos
que ya dejaron de presionar innecesariamente. El corazón restablece
lentamente su ritmo normal, y se lanzan los primeros suspiros. Sin embargo,
un fanático norteamericano grita: "¡Vamos por la segunda!"
Montú es la aventura más desafiante. Scorpion, Kumba, los rápidos del
Kongo, son otras propuestas para sentirse valiente. Entretenimiento a medida Busch
Gardens ofrece aspectos únicos, porque además de exhibir más de 2700
animales y ofrecer atracciones mecánicas, realiza festivales de comida
étnica, conciertos, espectáculos y tiendas con productos africanos.
En Edge of Africa, se destacan la planicie Serengeti, Montú y el simulador Akbar's Adventure Tours, que emprende un viaje atropellado por el Antiguo Egipto. El resto de los sectores lleva nombres de países de ese mismo continente: Morocco (Marruecos), Nairobi y albergan cocodrilos, tortugas de mar, elefantes, gorilas y variedad de reptiles. De esta manera, más que un zoológico es una aventura inquietante, donde la ternura da paso a sensaciones escalofriantes, para compartir en familia. Un
hotel de alto rendimiento en Tampa Los
amantes del golf o el tenis que visiten el parque temático Busch Gardens,
en Tampa, no pueden desaprovechar la oportunidad de alojarse en Saddlebrook,
un resort de prestigio internacional en la enseñanza y práctica de estos
deportes. Allí están las canchas de tenis donde entrena nada menos que
Pete Sampras y la sede principal de la academia de Arnold Palmer, una
de las figuras más destacadas de la historia del golf. A
19 años de su inauguración, y a 4 de una renovación multimillonaria,
Saddlebrook hoy ofrece en una superficie de 194 hectáreas: 790 habitaciones
de lujo, piscinas, fitness center, salas de conferencia para 1800 personas
y refinados restaurantes para que los gustos no se limiten a los campos
de juego. El
área de golf, rodeada de lagunas, palmeras y altos cipreses, consta
de dos campos de 18 hoyos, diseñados por Palmer, para todos los niveles
de destreza. Asimismo, dispone de un pequeño sector denominado Scoring
Zone, que permite a los golfistas la práctica de distintos swings en
una variedad de terrenos. Si la idea es jugar al tenis, el programa de Harry Hopman, el legendario entrenador del equipo de Australia para la Copa Davis, incluye clases tanto para profesionales como para principiantes en sus 45 canchas, de todo tipo de terrenos. Fuente La Nación, enero 1999 |
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