Castillo de Edimburgo

Jardines de Edimburgo

 

Es famosa por la calidad de su whisky, pero también por el Tatoo, un desfile de regimientos escoceses, que embriaga de emoción al son de las gaitas.

Edimburgo  El regimiento avanza con paso marcial al son de gaitas y redobles de tambores.  Las botas retumban estridentes en la amplia explanada.  Los juegos de luces resaltan las coloridas vestimentas de los soldados y el entorno  no espectacular donde sobresalen las murallas medievales y los contornos del castillo de Edimburgo.

El sonido vibrante de la gaita inflama los espíritus y, mientras la banda realiza estrictos ejercicios de marchas y contramarchas, otro grupo se prepara para desfilar en el Militar y Tatoo más importante del Reino Unido, que se realiza en agosto, como todos los años, en el cuadro del Festival Internacional de Edimburgo.

El Tatoo es un desfile de regimientos escoceses, bandas de música y grupos de danzas folklóricas de las Highlands.  La nutrida y diversificada programación del festival desborda a lo largo de la Royal Mile, la columna vertebral del Old Town de Edimburgo, con espectáculos callejeros de mimos, teatro, danzas y representaciones de época.

Edificada sobre variadas colonias, cada una de las cuales presenta algún castillo o construcción impactante, es una ciudad de panoramas donde la vista se deleita a cada instante.  En 1124, el rey David I decide trasladar  la    capital de Escocia a Edimburgo.  La arteria que une el castillo con la abadía, conocida como Royal Mile, se transformó en el centro político-comercial de la ciudad por muchos siglos.  Recorrerla, con sus pequeñas callejuelas adyacentes, es repasar palmo a palmo l historia y la sorprendente cultura de una ciudad apasionante.

La High Street

El nombre de Edimburgo deriva de la voz, gaélica (dialecto celta) Dinn Eidyn, que significa burgo fortificante, y estaba referida al fuerte que dominaba la colina desde el siglo VI.  Esta fortaleza que fue construida y ampliada por los nomandos adquirió sus actuales características en el siglo XVI durante el reinado de María Estuardo, reina de Escocia.

En el castillo puede visitarse la capilla de María Estuardo, los apartamentos reales donde la reina dio a luz a quien fue el rey James VI, y la bóveda que resguarda las joyas de la corona, donde se destacan el cetro y la espada real.

Saliendo de la explanada del castillo, a ,mano izquierda, hay un pequeña fuente de hierro; en la plaqueta de bronce se recuerda que ese era el lugar donde se quemaban las brujas en la época de la Inquisición.

A partir de aquí se inicia la Royal Mile con el nombre de Lawn Market, que desciende hacia la catedral de St. Giles.  A pocos pasos del castillo, se presenta un edificio culminado por una torre blanca donde funciona la Cámara Obscura.  Desde los balcones superiores de la torre, se tiene una de las mejores vistas de la ciudad antigua.

Enfrentando a este edificio está el Scoth Whisky Heritage Center.  Aquí el visitante podrá conocer todo sobre la historia y el proceso de destilación de la bebida, símbolo distintivo de la cultura escocesa.  La visita al Heritage Center se realiza en un carrito eléctrico que tiene forma de tonel.  Durante el recorrido se observan diferentes escenarios, en los que personajes vestidos con trajes de época describen el nacimiento y la trayectoria de esta noble bebida desde el siglo XV  hasta nuestros días.  La visita finaliza en una sala de degustación donde se puede probar el whisky para malta que se produce en diferentes regiones de Escocia.

Arquitectura antigua

Muchos de los edificios que jalonan la Royal Mile describen la artquitectura de los siglos XVI y XVII, Glandstone Land es quizás uno de los mejores ejemplos que se pueden encontrar: un edificio que comienza a ser construido hacia 1580 y es ampliado hacia fines del siglo siguiente.  Perteneció a un poderoso comerciante, Tomas Glandstone, y fue restaurado por el National Trust, que le devolvió su carácter original.

Cerca del cruce con George IV Street se suceden el Parlament House, City Chamber y la catedral St.Giles.  La catedral de el centro más importante del movimiento reformista de la iglesia escocesa encabezado por John Knox.

Pero no se debe pensar que lo Royal Mile está habitada sólo por castillos y museos.  Allí hay negocios donde comprar souvenirs o artesanías típicas, también  se destacan las prendas confeccionadas con lanas y telas escocesas.  Los colores de las prendas remiten a los diseños de los escudos o tatanes y cada combinación representa a uno de los ancestrales clanes.

Una diversidad de bares y restaurantes ofrece múltiples posibilidades para probar la cerveza oscura (browns beer), que se sirve a temperatura ambiente, o degustar algunas de las especialidades: Scottish salmon, puddings, carnes asadas, cordero o el mítico haggis.  El Dabh Prais y el Jackson´s restaurant, en High Street, son algunas de las buenas opciones para deleitarse con esta cocina.

La Royal Mile finaliza en el imponente Palacio de Holyroodhouse, que sirve de residencia real cuando los monarcas visitan Edimburgo.  La visita del Palacio conduce por los aposentos reales decorados con mobiliario y finísima tapicería del siglo XVIII, y una pinacoteca que contiene una colección de retratos de los 111 reyes escoceses, realizados entre 1684 y 1686 por el artista Jakob de Wet.

Fuente La Nación, marzo del 2000 

 

Datos útiles

Cómo llegar

El pasaje aéreo desde Buenos Aires hasta Edimburgo cuesta alrededor de 1250 dólares, con tasas e impuestos

Alojamiento

En el King James Thistie Hotel, la habitación por persona cuesta entre 100 y 150 dólares.  En Ecosse International, entre 50 y 80.

Comidas

El almuerzo o cena en un restaurante vale entre 15 y 40 dólares.  Una cena con show folklórico en el King James Hotel, 70.

Mas información

Oficina de Turismo Británico, Avenida Córdoba 645 P.2 de lunes a jueves, de 10 a 17, y los viernes, de 10 a 13; 4314-8955

 

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