Centro de Chicago

 

Metropoli ultramoderna, esta ciudad forma parte de la leyenda americana.   Potenciada por las historias de gágster Al Capone y por incendio que la destruyó en 1871, la nueva Chicago se ha convertido en un centro en permanente ebullición económica y creativa.

Como el Ave Fénix, resurgió airosamente luego del histórico  incendio de 1871.  Hoy, Chicago no se resigna  a ocupar el segundo  lugar en el ranking de ciudades norteamericanas que encabeza Nueva York.  Capital del bluesy, de la mano de Michael Jordan, del basquet, también de lecciones de urbanismo con su propia escuela de arquitectura.  Caminar sus calles atestadas es un placer.  Eleva la vista para apreciar las torres vidriadas en contraste con los escasos pero valiosos edificios que sobrevivieron al fuego es parte de la experiencia propuesta por esta ciudad, donde tampoco falta el verde. 

Un buen comienzo es ascender hasta el piso 103 de la torre Sears, el edificio más alto del mundo, para apreciar el maravilloso panorama que regala.  A orillas del lago Michigan, la ciudad parece burlarse de aquel incendio que la iluminó, no sólo por sus llamas.  Porque fue esa y no otra la causa de que, en estos días esta ciudad reinventada deje boquiabiertos a quienes la visitan.

Tierra de los chicos malos desde mucho antes que los locos años 20, inspiró a Larry Flint para lanzar al mercado editorial la escandalosa Play Boy, al tiempo que fue cuna de la popular cadena de hamburguesas Mc Donalds, y de una de las mejores orquestas sinfónicas del mundo.  Versátil por naturaleza y ventosa por los aires que soplan desde el lago, marcó la diferencia desde sus orígenes.  Nació por obra y gracia de un comerciante caribeño.  Jean Baptiste Point du Sable, quien se instaló allí en 1779.  El pionero se acercaba -por su color- más a los nativos indios potawatomi que habitaban la zona que a los blancos colonizadores del país del Norte.  Como si obedecieran a la tradición histórica, hoy las minorías raciales son mayoría.

 Mexicanos, polacos y filipinos aportan su color y su cultura en los comercios y casas de comida de la ciudad.

A su espíritu cosmopolita se suma la modernidad arquitectónica que la hace acreedora de nueve de los 35 edificios más altos del mundo.  Obras de Sullivan, Wright, Mies van der Rohe y Jahn definen  un estilo más que novedoso en materia de construcciones urbanas.  También hay esquinas famosas que fueron testigos de célebres crónicas policiales y continúan atrayendo a los visitantes.  En el 2122 de North Clark no se olvida la masacre del día de San Valentín   Del mito participan  los lugares donde los secuaces de Al Capone perforaban el cuerpo de algún enemigo.  Pero los tiempos cambian y, de la mano de la vida sana que caracteriza los ‘90, los célebres mafiosos fueron cediendo espacio en el hall de la fama a las estrellas del deporte

Tal el caso de Michael Jordan, de los Chicago Bulls, otra de las grandes leyendas de esta urbe.  Su restaurante, ubicado en el 500 de La Salle norte, en River North, atrae a fanáticos del deporte y turistas que curiosean la memorabilia mientras saborean comidas típicamente americanoas, al estilo del Hard Rock Café y  Planet Hollywood, también en la zona  

Arte & Cía.

 Pero no hay nada como, calzado cómodo mediante, lanzarse a las calles de Chicago, sembradas de obras de arte.  El centro de la ciudad, conocido como The Loop (en alusión a los rulos que forman las vías del subterráneo que circula al aire libre en esa zona), es un buen punto de partida.  La recorrida combina la vitalidad del área netamente comercial con una maravillosa colección de arte y arquitectura en la que se destacan los primeros rascacielos construidos a finales del siglo pasado, edificios Art Decó y en estilo posmoderno, con esculturas increíbles.

  En el kilómetro cero, en la intersección de las calles State y Madison -donde se concentran las multitudes para recibir el Año Nuevo - aún pervive uno de los grandes almacenes de la zona., Carson Pirie Scott & Co, obra de Louis Sullivan que data de 1899.

  A su imponente fachada con una ornamentación en hierro y  cristales en tres dimensiones, se suma la posibilidad de visitar el interior, todos los días del año.

 Cerca de allí y a metros de la torre Sears, La Salle -versión local de Wall Street- conserva restaurantes antiquísimos, como el Berghoff, en 17 W.Adams, fundado en 1898 por una cervecería alemana que le legó su sello para siempre.

Los alrededores regalan una colección de esculturas tan grandes como sus creadores, ente los que figuran Picasso y Calder.  Y, en la esquina de LaSalle y Adams, The Rockery, el edificio diseñado por Burnham & Root en 1888, no merece ser obviado.

Por Adams, hacia el sur, se llega al parque Grant donde se encuentra el Art Institute of Chicago.  Pero antes de deleitarse con las verdaderas joyas del arte impresionista y posimpresionista que alberga, como las obras de Monet, Renoir, Toulouse-Lautrec, Gauguin, Van Gogh, Césanne y Seurat, bien lo vale una visita al Chicago Theatre (175 N:State St.)   Diseñado por Rapp & Rapp en 1921, con 4000 butacas, es el más grande de la ciudad.

A pocas cuadras de allí, en el séptimo piso del edificio de 111 N Wabash St., el restaurante Heaven on Seven seduce con sus langostinos creole, sandwiches y jambalaya, entre otros platos preparados al mejor estilo New Orleans.  Es inadmisible dejar el lugar sin probar, a la hora de los postres, el budín de pan con canela.

El inmenso parque Grant puede recorrerse en un par de horas, aunque las atracciones que alberga obliguen a regresar los espacios para picnics, canchas de futbol, volley, tenis y softball, además de la pista de patinaje sobre hielo en Daley Becentennial Plaza que permanece abierta de noviembre a marzo; el ingreso cuesta u$s 1,50.

En el extremo sur del parque, el Field Museum of Natural History sorprende a grandes y chicos con su colección  de esqueletos de dinosaurios, tesoros faraónicos y otros detalles bien conservados que aportan datos interesantes  sobre la evolución  del planeta, humanos incluidos.  Rocorrerlo lleva un día completo, abre todos los días, de 9 a 17, y el ingreso cuesta u$s 5, más u$s 2 para acceder a las galerías de palenteología.

Sobre Mc Fetridge Drive, Soldier Field es el monumental estadio donde se disputan buena parte de los partidos de futbol americano de los Chicago Bears. 

 Y, pasando la marina, el Adler Planetarium alterna las reveladoras proyeccciones sobre el universo espacial con una vista privilegiada de la ciudad desde uno de sus extremos.

 Espejos de agua

 La ruta que bordea el río Chicago, y sus brazos sur y norte, deparan otro circuito para el deleite.. Rodeada por las calles Franklin, Wacker y el bulevar Jackson, la imponente torre Sears no deja de impresionar con sus 1600 metros de altura, 103 ascensores, seis máquinas automáticas que lavan sus 16000 ventanas y tantos metros de cables telefonicos en su interior que podrían rodear el planeta más de una vez.  El Skydeck vidriado del piso 103 regala una postal fabulosa de la ciudad reflejada en el lago.  Michigan, además de incluir un minuto de elevación narrada, un show de diapositivas y una exhibición de los diez mejores edificios de Chicago.  Se ingresa por Jackson Blvd., todos los días  de 9 a 23, entre marzo y setiembre.  El conjunto que refleja sus imponentes fachadas en el espejo de agua se completa con las construcciones emplazadas a lo largo de la calle Wacker y sus alrededores.

Un poco más allí de The Loop, lo que ha dado en llamarse la Milla magnífica merece la dedicación de un día completo por el corredor que se extiende, a orillas del lago, también conocido como los Champs Elysses de Chicago.  Se accede por el puente Michifan Avenue, cruzando Wacker -a la altura del Illinois Center-.  Al otro lado del río, uno se encuentra con otro perfil de la ciudad, en el mismo llano donde du Sanble construyó su cabaña sin siquiera imaginar la magnitud que cobraría su primitivo establecimiento.

 Como bienvenida, Wrigley Building emerge majestuosamente, todo un heraldo de la arquitectura de este siglo.   La sede de la célebre compañía de gomas de mascar fue diseñada por Graham, Anderson, Probst & White en dos etapas, una en 1920 y, la segunda en 1924.  A metros de alli, The Billi Goat (430 N. Michigan Ave.) congrega a periodistas, editores, publicistas y motociclistas de los diarios Chicago Sun-Times y Tribune, cuyas oficinas están muy cerca de allí.

 La escuela de graduados en negocios de la Universidad de Chicago, la torre de la cadena televisiva NBC, City Place y el magnífico edificio del John Hancock Center completan un panorama que hace honor  al nombre de una de las rutas más visitadas de esta urbe.  La gastronomía es otro de los platos fuertes de la zona.  No faltan locales donde probar la popular Chicago style pizza caracterizada por su masa preparada a base de harina de trigo y de maíz, horneada en fuente, con fetas de muzzarella cubiertas por el tomate espolvoreado con queso parmesano.  Experto en esta preparación, Ginoís East (160 E.Superior St.) es un imperdible o armarse de paciencia para una espera que puede alcanzar la media hora.

 Recorridos alternativos

Cruzando la avenida Chicago, a la derecha, Pumping Station y, a la izquierda, Water Tower, se erigen cual centinelas a ambos lados de Michigan Ave.  Su fortaleza ya es todo un mito.  Según cuentan los memoriosos, estos edificios de estilo gótico fueron los únicos que lograron desafiar las llamas de 1871.  En Pumping Station se ofrece una visita guiada de una hora, todos los días de 9.30 a 17, que incluye un show multimedia y cuesta s$s 5,75.

A ambos lados de la Milla magnífica, otros distritos también tienen lo suyo.  Ubicado al sur del distrito nocturno de las calles Oak y División, lindante al norte con Lincoln Park, Gold Coast es una lujosa zona residencial habitada, desde hace más de un siglo, por los ciudadanos más prominentes y ricos de Chicago.  Casas de estilo victoriano con maravillosos jardines y verjas alternan con construcciones Art Decó y hasta un palacio renancentista, en el 1500 de Astor Street.

A la hora de elegir un lugar para comer o beber un exquisito café.

  The Pump Room, en el Ambassador East hotel, brinda una atmósfera estelar donde no es difícil cruzarse con alguna celebridad de Hollywood.

Oak Street es una seguidilla de tentadoras vidrieras que, desde lujosas boutiques, atentan contra el bolsillo más opulento y, en su intersección con la calle Michigan, la exclusiva playa Oak Street es lo más en la costa del lago Michigan.

Al otro lado de la Milla, River North es el sitio elegido por las nuevas estrellas del negocio gastronómico de los `90.  Planet Hollywood, Hard Rock Café y Michael Jordan`s Restaurant se suman a los clásicos De Debevi`c y Rock-N-Roll Mc Donalds, consagrados por su dedicación temática a los adorados `50 y `60.

 Al caer la noche, el rock resuena en las calles Rush y Division, de Gold Coast, mientras que los sectores norte y sur de la ciudad se tiñen de blues y Jazz.  John Belushi, Dan Aykroid y Bonnie Hunt alegran las veladas en algunos de los numeros comedy clubs y no son pocos los bares y restaurantes que sirven comida aún después de las 11 de la noche.

En Chicago, la caída del sol no invita a dormir.  El blues tiene tres santuarios; las dos sedes del Blue Chicago (en el 536 y 736 de North Clark Street, River North) y el Kingston Mines (2548 N.Halsted St.).  Y el jazz reúne a sus eternos amantes en el peueño pero concurridísimo Underground Wonder Bar (10 E.Walton PI) o en Cotton Club (1710 Michigan Ave.).  Día y noche, diferencias al margen, cualquiera sea la ruta elegida para conocer y disfrutar Chicago, el espíritu único de este espectacular conjunto urbano está latente en cada esquina, en cada rincón de la ciudad de los grandes hombros (City of the Big Shoulders), al decir del genial poeta Carl Sandburg.  

 

Guía Practica

¿Cómo llegar?

Desde Buenos Aires, vía Miami o Nueva York. 

¿ Adonde ir?

Adler Planetarium -1300 S.Lake Shore Dr.tel. 922-7827.  Todos los días de 9 a 17 u$s 4.

Art Institute of Chicago - Michigan Av. y Adams St., tel 443-3500.  Lunes a viernes de 10.30 a 16.30, sábados de 10 a 17, domingos y feriados, desde el mediodía a las 17 u$s 7.

Casa y estudio de Frank Lloyd Wright. 951 W. Chicago Ave., Oak Park, tel 708-848-1976.  Visitas guiadas:lunes a viernes, 11,13 y 15 horas; fines de semana: de 11 a 16, cada 15 minutos u$s 6.

Atracciones infantiles

Shedd Aquarium.  1200 S.Lake Shore Dr., tel 312-939-2483. lunes a viernes de 9 a 17, fines de semana y feriados de 9 a 18 u$s 4 Oceanario u$s 4

Lincoln Park Zoological Gardens  2200 N.Cannon Dr., tel 312-742-2000 .  Abre todos los días de 9 a 17.

Navy Pier. 600 E. Grand Ave.  Abre de mayo a septiembre, de lunes a jueves de 10 a 22, viernes y sábados, de 10 a 24 y domingos, de 10 a 21.  Paseos en barco, juegos mecánicos, IMAX Theatre y otras atracciones.

Chicago Childrens Museum.  Navy Pier.  Abre todos los días de 10 a 17 Entrada: u$s 5

Shopping

Grandes Tiendas:

Carson Piere Scott & Co. 1 S. State  St., tel. 312-641-7000.

Marshall Field & Co. N. State St., tel. 312-781-1000.

Música:

Jazz Record Mart.  444 N Clark St., tel, 773-477-5994

Libros:

Hyde Park.  En los locales agrupados en torno a la Universidad de Chicago y a lo largo de las calles E. 57 th. y E.55 th. se venden libros nuevos, usados y difíciles de encontrar.

Esculturas

Pablo Picasso.  Sin título.  Cruce de las calles W.Washington y Dearborn.

Henry Moore.   Título: Large interior form.  En los Jardines del Art Institute of Chicago.

Venta de entradas

Hot Tix.  Ofrece entradas a mitad de precio para ciertos espectáculos, venta en el día. 108 N.State st y 700n.Michigan Ave. Tel. 312-977-1755

Ticketmaster, tel. 312-559-1212.

Tours

Chicago Architecture Foundation  (CAF).  224 S. Michigan Ave., Tel.312-922-3432.  Brinda información sobre distintos circuitos guiados que pueden realizarse a Pie, en bicicleta, en ómnibus o en barco.

Caminatas guiadas por The Loop. Salen de la fundación CAF, duran 2 horas y cuestan u$s 10.

Cruceros por el río.  Salen del sector suroeste del puente Michigan, duran 1.30h. y cuestan u$s 17..  Para horarios y reservas, llamar al 312-902-1500  

Chicago Trolley (tel.312-738-0900) y Chicago

Motor Coach  (tel. 312-922-8919).  Los paseos en tranvía y en ómnibus de dos pisos son todo un clásico en Chicago.  Pasan cada 10 o 15 minutos El ticket cuesta u$s 10.

Gangster.  Una divertida visión de la era de la prohibición en Chicago, cuando los maleantes dominaban la ciudad.  Dura dos horas, sale todas las mañanas de Pumping Station y, por las noches, de Capones Chicago y cuesta u$s 20.  Se aconseja reservar al tel. 773-881-1195

Informaciones

Cultural Center. 78 E.Washington St. Abre lunes a viernes, de 10 a 18, sábados de 10 a 17 y domingos, de 12 a 17.  Tel. 312-744-2400 o 800-487-2446      

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