Contador EL MUNDO DE LOS NÚMEROS Y DE LA ARITMÉTICA

 

                   EL MUNDO DE LA MATEMÁTICA

                   Ideas para enseñar y aprender

                           María Judith Alderete

                        Marialde@yahoo.com.ar

 

 

 

 

 

 

 


                                                                  El número siempre ha sido objeto

                                                   de estudio en la escuela

 

 

 

 

 

EL MUNDO NUMÉRICO

Para docentes de la Educación General Básica (E.G.B.)

 

 

 


IDEAS GENERALES

El MUNDO NUMÉRICO es muy amplio y complejo. De él sólo seleccionamos algunos tópicos propuestos por los Contenidos Básicos Comunes (C.B.C.) para ser tratados en la matemática escolar correspondiente a la Educación General Básica (EGB). Sobre ellos profundizamos en los apartados que se desprenden de esta Sección.

 

La Sección está estructurada según tres organizadores tal como ilustramos en el siguiente diagrama arbolar.

Organigrama

 

[    El primer organizador se denomina Números reales

 

El número, piedra angular de todo el edificio matemático, aparece íntimamente vinculado a los más diversos aspectos de la vida cotidiana. Sin embargo si a una persona medianamente culta  y hábil para el cálculo numérico se le preguntase qué es el número, probablemente la respuesta sería una mezcla de extrañeza ante la aparente trivialidad de la pregunta  o bien, respondería con la clásica tautología: un número es un número, o bien, tal vez daría un ejemplo concreto.

 

Para la Matemática la pregunta no es trivial y durante mucho tiempo fue formulada sin hallar respuesta satisfactoria. La cuestión es, en efecto, profunda y compleja; su análisis va más allá del terreno puramente matemático y preocupa por igual a lógicos y filósofos.

 

La génesis del número se pierde en el origen remoto de los primeros núcleos humanos. o sea, las primeras ideas aparecen en los albores de la civilización como una noción primaria estrechamente vinculada a los objetos materiales y como resultado de la percepción directa del cambio producido al añadir un objeto a otro o al quitar o elementos a un conjunto de varios objetos (colección).

 

Este sentido precario del número se ensancha cuando el hombre adquiere la técnica de contar, operación que requiere cierto grado de evolución mental. Pero fue necesario que la inteligencia humana alcanzase un nivel superior de desarrollo para que la idea concreta de número diese lugar a su concepción abstracta. Advertir que una yunta de bueyes o un par de personas son ejemplos concretos del número dos, requiere un refinado proceso de abstracción, operación que marca sin duda un jalón en el desenvolvimiento de las facultades intelectuales.

 

Llamada con línea 4 (sin borde): La historia del        número viene   de lejos                  

 

 

 

 

 

 

 

 

A esto sucedió el largo proceso histórico a través del cual el concepto de número se amplió con la creación de las reglas de cálculo y las sucesivas extensiones que lo llevaron a su forma actual.

 

Puntualicemos algo más sobre su evolución. Los antiguos babilonios y egipcios conciben, alrededor del año 2000 a,J.C., una aritmética en la que ya utilizan las fracciones. Con Pitágoras, en el año 525 a.J.C., los griegos descubren la necesidad de adoptar números irracionales, como.

En el año 375 a.J.C., Eudoxio presenta la teoría de los números inconmensurables para representar irracionales como límite de magnitudes racionales.

 

Los números negativos que aparecen en la solución de diversos problemas, se consideran como absurdos, y sólo se manejan libremente a partir del siglo XVII.

 

No es sino hasta la segunda mitad del siglo XIX que Cantor, Dedekind y Weierstrass desarrollan teorías rigurosas del número real, incluyendo racionales e irracionales. Así, reemplazando las magnitudes de Eudoxio por construcciones a partir de los números 1, 2, 3, ..., Cantor construye los irracionales como “sucesiones de racionales”, Weierstrass los construye como “clases de racionales” y, finalmente, Dedekind como “cortaduras en clases infinitas de racionales”. Estas teorías resultan equivalentes y permiten construir el continuo de los números reales a partir de los números naturales.

 

Si se cotejan las nociones de número y estructura aritmética por una parte, con las nociones geométricas básicas por otra, se advierte el carácter mucho más abstracto de las primeras. Acaso por ello el desarrollo de la Aritmética es mucho más reciente que el de la Geometría: ya en el siglo III a.J.C., encontramos en los Elementos de Euclides un magnífico intento de desarrollar la Geometría como sistema deductivo; tales intentos no se dan en la Aritmética sino en la época de Dedekind y Peano en el siglo XIX.

 

Asimismo, el carácter marcadamente abstracto de la noción de número hace que su exposición estructurada sea un problema  didáctico difícil, principalmente a nivel de la escolaridad elemental.

 

                                                                 

Llamada con línea 4 (sin borde): Cómo 
presentar el número real?

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Hay dos caminos para abordar la noción de número real.

 

1     Uno de los caminos nos permite pasar desde los números naturales hasta los números reales mediante las siguientes sucesivas ampliaciones

                               IN ® Z ® Q ® IR

donde IN, Z, Q y IR simbolizan, respectivamente, los conjuntos de números naturales, enteros, racionales y reales. Podríamos colocar ID (conjunto de los números decimales)

entre Z y Q.

 

Supongamos definida la suma en el conjunto IN = { 0, 1, 2, 3, ... }.

 

Podemos dar sentido a la resta 5 - 3 diciendo que es el número que sumado a 3 dé como resultado el número 5. Entonces: 5 - 3 = 2, puesto que 2 + 3 = 5.

En cambio, la resta 3 - 5 no tiene sentido en IN, por cuanto no hay ningún número natural que sumado a  5  dé como resultado 3.

En síntesis,  a - b = c  en IN significa  c + b = a, pero ello no siempre tiene sentido, porque en algunas situaciones no existe el número natural  c  que sumado a  b  dé como resultado el número a.

 

Esta dificultad conduce a ampliar el conjunto IN  y  llegamos así al conjunto Z de los números enteros,

                              

Z = {..., -2 , -1 , 0 , 1 , 2 , ...}

 

en el cual la suma, la resta y la multiplicación son operaciones, es decir las expresiones  a + b, a - b  y a x b siempre tienen sentido. Se denominan operaciones enteras.

 

Supongamos definida la multiplicación de números enteros.

Entonces podemos calcular por ejemplo, la división 12 : 4  como el número entero que multiplicado por 4 dé como resultado 12. Es decir: 12 : 4 = 3 puesto que 3 x 4 = 12. Entonces: 12 : 4  = 3  puesto que 3 x 4 = 12.

En cambio, la división 4 : 12 no tiene sentido en IN, por cuanto no hay ningún número natural que  multiplicado a 4   dé como resultado 12.

 

En general, a : b = c en Z  significa que c x b = a, pero ello no siempre tiene sentido porque en algunas situaciones no existe el número entero c que multiplicado a  b  dé como resultado el número  a. También podemos decir que la división no es operación en Z.

 

Esta imposibilidad conduce a ampliar el conjunto Z  a fin de que la división por un  divisor no nulo sea siempre posible. Llegamos así al conjunto Q de los números racionales, en el cual la suma, la resta, la multiplicación y la división (excepto por 0) son operaciones.  Se las denomina operaciones racionales.

 

Cada uno de los conjuntos numéricos considerados admite su representación en una recta provista de una escala, es decir de una recta en la cual fijamos dos puntos diferentes o y u por ejemplo, asignándoles, respectivamente, el 0 y el 1. Denominamos origen al punto o, en correspondencia con el número 0, y punto unidad al punto u, en correspondencia con el número 1.

Mediante una regla y un triángulo, usando solamente las relaciones de incidencia entre puntos y rectas, y el paralelismo podemos construir una escala métrica  para IN, o eje de abscisas para IN.

 

0        1          2         3        ...

·         ·         ·         ·        ·

o         a

 

De manera análoga podemos construir una escala métrica para Z, (ampliada de la anterior), denominada eje de abscisas para Z. Los números enteros ..., -3, -2 , -1 , 0 , 1 , 2 , 3, ..., quedan representados por puntos de tal eje.

 

     ...    -3       -2       -1         0        1        2         3 ...

             ·        ·        ·        ·        ·        ·        ·     

                                          o         a

 

Tanto en una como en otra escala métrica hay pares de puntos consecutivos que están asociados a pares de números consecutivos, lo cual se debe a que ambos conjuntos numéricos son discretos con respecto a la relación <. Lo que venimos de decir no debe ser tomado como una definición de discretitud.

 

Ampliamos una escala métrica de Z con el propósito de representar cualquier número racional. De ello resulta una escala métrica para Q, o eje de abscisas para Q. 

 

En esta situación cabe agregar que no hay puntos consecutivos o sea, no hay pares de números racionales consecutivos. En efecto, entre dos números racionales distintos  p y q hay otro número racional r, y por tanto, infinitos, propiedad (demostrable) que expresamos  diciendo que el conjunto de los números racionales es denso respecto de la relación <. Los puntos de la escala racional cubren densamente la recta (es decir, en todo segmento por pequeño que sea, hay infinitos puntos de esa escala). 

 

... -3...... -2....... -1.. -1/2...0... 1/2...1..... 2.......3...

    ·        ·        ·     ·     ·     ·     ·      ·       ·

                                      o            a                   

 

En la representación anterior vemos el punto asociado al número racional  -1/2  ubicado entre  -1 y 0; así mismo el punto asociado al número racional  1/2  está ubicado entre 0 y 1.

 

Podríamos pensar que la escala racional comprende todos los puntos de la recta, pero no es así: no obstante su densidad, los números racionales no agotan todos los puntos de la recta. En efecto, ya conocemos la posibilidad de representar todo número racional mediante una fracción  m/n  (m y n enteros, con n ¹ 0). También sabemos que al efectuar la división de m por n en el sentido decimal, ocurren dos cosas:

 

a) Llegamos a un resto cero, y el cociente es un número representado por una expresión decimal finita (número racional decimal) como, por ejemplo, 1/2 = 0,5

 

b) Nunca obtenemos un resto cero y el cociente es un número representado por una expresión decimal infinita periódica (número racional no decimal) como, por ejemplo,  4/3 = 1, 333...

 

También hay números representados mediante expresiones decimales infinitas no periódicas, como por ejemplo p = 3,14151....Se trata de números no racionales (irracionales) que no admiten escritura fraccionaria o sea, como razón entre dos enteros. Estos números también se ubican en la recta numérica con escala racional y hay infinitos de ellos.

 

La existencia de los números irracionales fue descubierta por los griegos, posiblemente en el siglo V a.J.C., (escuela pitagórica). Existen segmentos inconmensurables  es decir, segmentos cuya longitudes están dadas por  números de esta clase. Sin duda este descubrimiento resultó un acontecimiento de gran trascendencia que dejó profunda huella en la Matemática y la Filosofía desde entonces hasta nuestros días.

 

La teoría de los inconmensurables de Eudoxo (408-335 a.J.C.) expuesta en forma geométrica en los Elementos de Euclides, es una obra maestra de los matemáticos griegos, no debidamente apreciada hasta la segunda mitad del siglo XIX, después que Dedekind, F.Frege, G. Cantor y Weierstrass construyeron una teoría rigurosa del número real, como lo dijimos precedentemente.

 

Consideramos importante destacar la posibilidad de representar todo número irracional mediante números racionales (decimales), con tanta aproximación como pretendamos. Por ejemplo el número irracional p se aproxima indefinidamente por los números racionales decimales  3 ; 3,1 ; 3,14 ; 3,141 ; 3,1415 ; ...

 

En síntesis: hay números racionales (decimales o no decimales) y números irracionales.  Los primeros forman el conjunto Q y los segundos el  conjunto  I.

El conjunto numérico, obtenido como la reunión de ambos, es un nuevo conjunto numérico denominado conjunto numérico de los números reales y simbolizado por IR.

 

Podemos decir sin ninguna rigurosidad que, número real es todo número que puede representarse por una expresión decimal finita o infinita, positivo, nulo o negativo.

 

Por ejemplo, son racionales:

                  

2,21                (decimal)

                   2,33333...     (no decimal)

 

Por ejemplo, son irracionales:

                      p = 3,1415...

                    = 1,414...

 

En el conjunto IR están definidas la suma, la resta, la multiplicación y la división excepto por cero. Por las propiedades (demostrables) que verifican tales operaciones agregamos que IR tiene estructura algebraica de cuerpo.

 

Los números reales se ubican totalmente en la recta numérica, o eje de abscisas. También se la denomina recta real.  Hay una correspondencia biyectiva entre los números reales y los puntos de tal recta.

 

2     El otro camino para abordar los números reales se conoce con el nombre de método directo. No se necesita recorrer el camino que venimos de ver.

 

En efecto, el método directo consiste en introducir el sistema  (IR, + , . , £) en el cual IR es un conjunto cuyos elementos se llaman números reales, + y . son dos operaciones en IR que cumplen con las propiedades algebraicas de un cuerpo, y  £  es una relación de orden total definida en IR.

 

Este método es el más usado modernamente por su mayor agilidad y se debe a D.Hilbert (1862-1943), quien expresó su fundamento en el célebre artículo publicado en 1900: Uber die Zahlbegriff (Sobre el concepto de número

 

En el método directo se definen luego IN, Z y Q  como subconjuntos especiales de IR.

 

[     El segundo organizador se denomina Funciones reales

 

Comencemos con un poco de historia acerca del concepto de función.

 

El estudio del movimiento fue el problema que más interesó a los científicos del siglo XVII, influidos por los descubrimientos de Kepler y de Galileo en relación con los cuerpos celestes.

 

A este gran interés también contribuyeron motivaciones de carácter económico y militar, del mismo modo que ocurre en la actualidad.

 

Respecto del primer motivo, los navegantes europeos en su búsqueda de materias primas y de nuevas relaciones comerciales, se alejaban cada vez más de las costas de las que partían y esto les ocasionaba grandes dificultades para conocer su posición en alta mar y llegar al lugar deseado. Necesitaban saber la latitud y la longitud (coordenadas terrestres); la primera se conseguía por observación directa del Sol o de las estrellas, pero la segunda ofrecía serias dificultades porque no disponían de los métodos adecuados para medir correctamente la dirección del movimiento de la Luna, y cometían numerosos errores.

 

Los gobiernos de Europa estaban muy interesados en solucionar este problema por cuanto se producían cuantiosas pérdidas económicas. Por ello estimulaban a los científicos a que construyeran tablas de datos cada vez más aproximados.

 

En relación con el segundo motivo, las trayectorias de los proyectiles. sus alcances y alturas, el efecto de la velocidad de la boca del arma sobre ellos eran asuntos de sumo interés para los gobernantes, por lo que invertían grandes sumas de dinero para la búsqueda de soluciones satisfactorias.

 

Del estudio de los diversos problemas del movimiento se extrajo la conclusión de que era necesario medir el tiempo con mayor precisión y se llegó a vincular este problemas con el movimiento del péndulo, mecanismo básico para la medida del tiempo.

 

La carencia de instrumentos de medida suficientemente precisos, como antes hemos indicado, para poder construir tablas fiables de las distintas variables que mencionamos (longitud y latitud, tiempo, etc.) impidió que el estudio de este concepto se abordara antes. Por ejemplo, los griegos, que en otros aspectos tenían un desarrollo matemático admirable (basta recordar el libro Los elementos de Euclides), no llegaron a tener una idea del movimiento muy elaborada.

 

De los anteriores estudios, obtuvieron los matemáticos un concepto fundamental que fue central en casi todo el trabajo de los dos siglos siguientes: el concepto de función, como una caso especial de relación entre variables.

 

Entre los matemáticos que más contribuyeron al nacimiento y a los primeros planteamientos de este concepto se destacan Newton (1642-1727) que utilizó el término fluyente para cualquier relación entre variables, Leibniz (1646-1716). que se sirvió por primera vez de la palabra función para indicar cantidades que dependen de una variable. También introdujo las palabras variable, constante y parámetro. La forma de expresar la fórmula de una función como f(x), la más utilizada en la actualidad, se debe a Euler (1707-1778).

 

Incluimos este organizador en la Sección MUNDO NUMÉRICO porque las funciones que vamos a considerar tienen como dominio y como codominio el conjunto de los números reales o, de algún subconjunto de él.

 

Muchas de estas funciones nos permiten interpretar situaciones concretas de la vida cotidiana. Por ejemplo, la función que relaciona el precio de un producto con la cantidad de este producto que los consumidores están dispuestos a comprar, se llama curva de demanda.

En cuanto a la función que relaciona el precio a que se pagaría un producto con la cantidad del mismo que están dispuestos a ofertar fabricantes y vendedores, se llama curva de oferta. El punto de corte de ambas “curvas” es el punto de equilibrio al que se aproxima el mercado.

 

El concepto de función está presente cuando decimos que el área de un círculo depende de su radio; que la presión atmosférica depende de la altura sobre el nivel del mar; la fuerza de atracción ejercida por dos masas entre sí, depende de la distancia que las separa.

 

Debemos destacar por otra parte la diferencia de significado que tiene la palabra función según que sea utilizada en la vida cotidiana o en un contexto matemático o vinculado con la Matemática. En efecto, habitualmente entendemos por función un espectáculo programado o también en el terreno de la fisiología por ejemplo, la idea de actividad interrelacionada.

 

En cambio, en las ciencias exactas, función es un conjunto de pares ordenados, subconjunto o parte de un producto cartesiano. Si tal función es numérica, lo cual significa que su codominio es un conjunto de números, es corriente el uso de una fórmula que relaciona ambas variables (la variable independiente o elemento del dominio y la variable dependiente o elemento imagen perteneciente al codominio).

 

Sin embargo, la definición de una función no implica que necesariamente deba estar determinada por una fórmula.

 

Por ejemplo, si hacemos una tabla de la temperatura a lo largo de un día, estamos aceptando que ella depende del tiempo. La tabla está dando la función.

 

Otra manera de dar una función  es el uso de la notación conjuntista para expresar el conjunto de los pares ordenados:

 

f = í(x,y) : y = f(x) = x + 1, x Î IR ý

 

Queda en evidencia que el dominio y el codominio es el conjunto IR de los números reales y que los pares ordenados de f son de la forma  (x, x + 1).  La fórmula  f(x) = x + 1 sólo indica  cómo encontrar la imagen para cada  x  del dominio. La fórmula no es la función.

 

Hay distintos tipos de funciones numéricas: inyectivas, suryectivas, biyectivas, constantes, nula, etc.

 

En particular, vamos a considerar, en el apartado correspondiente, algunas funciones reales simples tales como las afines, las lineales, las cuadráticas, las funciones circulares, por mencionar algunas de ellas.

 

A través de sus gráficas nos interesa destacar la continuidad, la periodicidad, lo mismo que otras características básicas. No hacemos un tratamiento desde el punto de vista analítico.

 

En síntesis: El concepto de función es muy importante en la Matemática de nuestros días por cuanto:

- permite llegar a la construcción de modelos matemáticos a partir de la interpretación de situaciones de la vida cotidiana;

- es un concepto unificador en tanto atraviesa las diversas ramas internas de la Matemática, estableciendo relaciones entre distintos conjuntos, ya sea numéricos o de puntos;

- es una herramienta fundamental para la modelización de variables en otras áreas tales como física, biología, demografía, etc. Es decir que puede considerarse como un puente entre la Matemática y los contenidos de otras áreas, como las ciencias naturales o las ciencias sociales.

 

[                     El tercer organizador se denomina Enseñanza y Aprendizaje

 

Está referido a los contenidos (conceptuales y procedimentales) correspondientes a los temas Números reales y  Funciones numéricas reales, que deben ser enseñados y aprendidos a lo largo de los diez años de escolaridad obligatoria.

 

En realidad sólo apuntamos a cuestiones que se tratan en el Tercer Ciclo de la E.G.B. , aún cuando tales nociones ya aparecen en los ciclos anteriores.

 

También señalamos las Expectativas de logros de esos contenidos al finalizar la escolaridad obligatoria.

 

En fin, lo importante es tener en cuenta qué es lo que se pretende en general, al término de la escolaridad obligatoria.

 

                              

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No abordamos el tratamiento didáctico de los contenidos mencionados, aún cuando reconocemos su enorme importancia. Escaparía a los alcances que nos propusimos.

 

INDICE DE LA SECCION

 

&

 

MUNDO NUMÉRICO

 

·     Números reales

·     Funciones numéricas

·     Enseñanza y Aprendizaje

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

¨TREJO, C., (1968), Matemática elemental moderna, Estructura y Método,  Buenos Aires, R.A., Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba)

 

¨TREJO, C., (1968) El concepto de número, Serie de Matemática,    Monografía nº 7, OEA, Washington D.C.

 

¨GENTILE, E., (1976), Notas de álgebra 1, Buenos Aires, Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba)

 

¨COURANT R, ROBBINS H, (1967), ¿Qué es la matemática ?, Madrid,            Editorial Aguilar

 

¨ALLENDOERFER C., OAHLEY O.,(1968), Introducción moderna a la Matemática Superior; España,  Mc Graw-Hill Book Company.

 

¨ALDERETE, M., ITURRIOZ, K., SANTANDER, M., y otros (1993), Sistemas Numéricos, de la Serie Roja, El mundo de las números  y la Aritmética, Mendoza, R.A. , Dirección General de Escuelas, Gobierno de Mendoza

×

 

 

Esta página está diseñada con la colaboración de Alejandra Caricato

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1