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Justificación de la Intervención
del Sector Público en la economía

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Licenciatura en Contaduría Pública
Por, María Isabel Ramírez
Junio, 04, 2008
I n t r o d u c c i ó n
La presente investigación se refiere a un Ensayo
sobre el tema de la Intervención del Sector Público en la
economía. Se analiza el
papel del sector público en una economía mixta, la justificación de su
intervención, su delimitación, importancia y agentes que lo integran, el
proceso político a través del cual toma sus decisiones y su principal
instrumento de actuación, el presupuesto; dedicando una especial atención a la
vertiente del gasto público. A lo largo del curso, el estudiante ha de
desarrollar la capacidad de razonamiento crítico, estructurado y coherente de
los principales tópicos de la materia.
El Sector
Público en la economía
El papel importante del sector público dependen en
gran medida de lo que en cada momento se considera interés público; ello
requiere definir con antelación el ámbito de ese interés general. Lo normal es
que el sector público constituya un elevado porcentaje de la economía de un
país e influya sobre la actividad económica global.
Rol del gobierno
Establecer y hacer cumplir las “reglas del juego
económico”.
En economías capitalistas modernas, incluye los
mecanismos legales de hacer cumplir los contratos, las leyes de quiebra y las leyes que definen derechos de propiedad.
Impuestos, gasto público y participación en
producción.
Controles directos y controles legislativos
(regulación).
Política monetaria y deuda pública.
El criterio del óptimo paretiano expresa el
reconocimiento de las ventajas que se producen en una relación de intercambio,
aun cuando los participantes estén dotados de distinto poder, siempre y cuando
el intercambio sea plenamente voluntario, en el sentido de que pese a la
posible diferencia de poder, el cambio no se realiza fuera de los límites
marcados por las preferencias de los participantes: el precio efectivo ha de
estar dentro de las relaciones de intercambio «preferidas».
La justificación estándar de gobierno es un
instrumento de análisis. En el equilibrio competitivo la economía es
completamente competitiva y existe un conjunto completo de mercados para todos los bienes y servicios, este equilibrio
es eficiente en el sentido de Pareto: No puede mejorarse la situación de
alguien sin al mismo tiempo empeorar la de algún otro.
Los Fallos del Mercado
Es
cuando faltan las condiciones que deben cumplirse para que el mercado sea
eficiente.
Los
fallos de mercado se deben a varios agentes, los cuales seis de ellos describen
circunstancias en las que el mercado pueden no ser eficiente (Pareto) y los dos
últimas son situaciones que justifican la intervención aunque exista equilibrio
paretiano.
Fallos
de la competencia: para que funcione la "mano invisible" se necesita
competencia y ahí que controlarla. Existen dos tipos de monopolios: los
naturales y los creados por el estado. La fijación mora política de los precios
implica un descenso de bienestar el monopolista produce hasta el punto en que
el ingreso marginal sea igual al coste marginal. La diferencia entre el ingreso
marginal y el coste marginal es la pérdida de bienestar.
Bienes
públicos: existen bienes que, o bien no son suministrados o del mercado, o lo
son en cantidad insuficiente. Este hecho justificar la intervención (limpieza
de playas, señalización de vías públicas...).
Externalidades:
son actos de personas o empresas que afectan positivamente con negativamente a
otros agentes. Los impuestos en los que personas imponen costes son
externalidades negativas y viceversa desde el punto de vista ciudadanos, el que
realiza externalidades negativas no las sufre. Esto justifica la intervención
(imponiendo sanciones...).
Mercados
incompletos: aquel mercado en el que los mercados privados no suministren un
bien aún cuando el coste es menor que el precio. Mercado completo es aquel que
es si precio mayor que coste se suministran los bienes y servicios. Una área
que no se cubre es el tema de los grandes riesgos (seguros, fondos de garantías
de depósitos...).
Fallos
de información: partimos de que la información es un bien público. La
información debe ir más allá de simples medidas de protección al consumidor.
Paro,
inflación y desequilibrio: son los factores más significativos para demostrar
fallo del mercado, y son elementos que justifican la intervención para corregir
los desequilibrios.
Redistribución.
Los seis factores anteriores impiden que la economía sea eficiente el en el
sentido de Pareto, pero aunque no fueran, existen dos causas que justifican la
intervención. La redistribución es la intervención del estado para aumentar en
bienestar colectivo.
Bienes
preferentes: los individuos pueden actuar en contra de sus intereses, aunque
exista información completa (seguridad vial). Los bienes precedentes son los
bienes que el estado obligada a consumir obligatoriamente. Esta es una
actuación paternalista.
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Ignorancia
distributiva en los criterios de eficiencia
En
la economía pública su doctrina fue en
la conmovida en la década de 1920 por los pensamientos paretianos, concretamente
por el razonamiento de eficiencia; tomando como consecuencia el surgimiento de la
Economía del Bienestar.
A
veces considerada como una forma de economía normativa, por diferencia con la
economía teórica o positiva que busca conocer cómo son los procesos económicos,
la Economía del Bienestar es una rama del pensamiento económico que se propone
incrementar el bienestar total o la utilidad total existente en una sociedad.
El problema básico que se presenta en tal caso es que debe encontrarse un modo
de hacer comparaciones interpersonales de utilidad, es decir, definir una
escala de preferencias que sea común para dos o más personas.
La
economía del bienestar constituye el intento quizás más ambicioso de establecer
una lógica, una fundamentación, de la política económica con base en el corpus
de la teoría económica que enlaza con el utilitarismo y con la economía de los
clásicos ingleses del pasado siglo, tradición que es recogida y reformulada a
principios de este siglo con una obra importante de Pigou.
La
existencia de tal escala común, sin embargo, es imposible de demostrar. Basada
en gran parte en el concepto de óptimo paretiano, la Economía del Bienestar se
desarrolló con bastante ímpetu a mediados del siglo XX, encontrándose entre los
soportes teóricos del llamado Estado de Bienestar. Basado en dos teoremas:
Primer
teorema: Todo equilibrio competitivo es un óptimo de Pareto. Se entiende
fácilmente por qué como a los precios del equilibrio, cada cual maximiza su
utilidad sometido a la restricción presupuestal, no puede “estar mejor”, al
menos un individuo, sin restringir la elección de al menos otro. El primer
teorema de la economía del bienestar constituye el mejor argumento esgrimido
por el micro economista para justificar la importancia que él otorga en sus
análisis a la competencia perfecta.
El
segundo teorema es en cierta manera, el recíproco del primero, porque afirma
que a todo óptimo de Pareto se puede asociar un sistema de precios tal que
exista a tales precios, un equilibrio competitivo, al menos si los consumidores
“prefieren las combinaciones” y si no hay costos fijos ni rendimientos
crecientes. Se concluye de este teorema
que si un estado realizable no es un equilibrio competitivo, entonces no es
óptimo según el criterio de Pareto con la condición de que no haya costos fijos
etc.
Perspectivas
en el análisis económico del sector público
Según
Carlos Cordes (1977) y sus propuestas a la economía del sector publico logra determinar
cuándo y cómo el gobierno debe utilizar instrumentos fiscales y legales para
ajustar la asignación de los recursos y la distribución del ingreso y la
riqueza; reconocer que el ámbito y la forma de las acciones públicas están
definidas por el comportamiento de un amplio conjunto de individuos que buscan
sus propios intereses, por la influencia de grupos de interés organizados,
políticos y burócratas que interactúan unos con otros en una variedad de
instituciones políticas; y considerar el costo de las intervenciones públicas
por sí mismas o a causa de su financiación.
Cada
aspecto objeto de análisis debe ubicarse en un contexto que lo justifique,
asociado a la naturaleza de cambios profundos que caracteriza la historia
reciente. El primer planteamiento surge a raíz de la aparición de la escuela
económica del bienestar, que aporta la idea de óptimo como hito para definir la
eficiencia. Con este indicador fue fácil comprender y explicar una serie de
dificultades ya detectadas desde Smith, pero que no habían podido ser expuestas
con total claridad: cuándo existen diferencias entre costos privados y sociales
y cuándo deben asignarse bienes de carácter colectivo. Además, en breve espacio
de tiempo ocurre la gran depresión en Estados Unidos y Europa, que golpea
definitivamente la ley de los mercados y abre las puertas a un nuevo paradigma
en el que el sector público debe asumir un papel mayor del que tenía en ese
momento, asegurando la promoción del crecimiento y el empleo y evitando la
inestabilidad de los precios. El gran aporte keynesiano se ubica en la identificación
de los instrumentos fiscales y monetarios como herramientas para derrotar lo
que parecía la enfermedad mortal del sistema capitalista, ya pronosticada por
Marx, que estaba poniendo en gran desventaja al mundo occidental frente a la
amenaza del sistema comunista. En esos momentos poco se sabía sobre el
funcionamiento interno de los regímenes comunistas, pero prometían ser una
opción frente a la miseria producto del desempleo, y más tarde frente al
nazismo, la discriminación racial y la muerte. El pensamiento socialista y las
revoluciones que inspiraron, ya habían causado efectos a comienzos de siglo, lo
que promovió la aparición de la equidad como parte de los objetivos económicos
en el pensamiento neoclásico. Por lo tanto, la teoría y experiencia económica
en materia de remuneración a los factores productivos fue un logro constante de
reivindicaciones al factor trabajo y una actuación pública cada vez más
influyente en los llamados bienes preferentes que garantizan la igualdad de
oportunidades y opciones (cohesión social, en los términos en que hoy se la
concibe).
La
aparición de la segunda vertiente se da en otro argumento. Las políticas
públicas aplicadas en la posguerra dieron sus frutos como respuesta a la crisis
de desempleo y estancamiento, pero a su vez generaron efectos colaterales como
la inflación y el desconcierto de políticos y académicos cuando se pone en
evidencia la brecha entre las formulaciones de tales políticas (diseño) y su
implementación. Las críticas al modelo keynesiano se dan por dos vías: de un
lado, los politólogos enfrentan el gran desafío de hacer que los objetivos del
Estado (ampliados y cada vez más complejos) encuentren viabilidad y para ello
se apoyan en herramientas del análisis microeconómico tales como los
indicadores de racionalidad y eficiencia; de otro lado, los economistas,
presionados por la amenaza de la inflación y a su vez por las pocas respuestas
a los eventos económicos que se sucedían, se ven obligados a tratar de
encontrarlas a través del análisis positivo del Estado y los mecanismos de
decisión públicos.
Se
puede señalar una tercera vertiente de la economía del sector público, el
fundamento del análisis se encuentra en que bien a través de los tributos, bien
con endeudamiento o a través de la emisión de dinero inorgánico, las
consecuencias de la financiación tienen un impacto indiscutible en las metas
económicas. El poder tributario del Estado necesita de límites que garanticen
minimizar las ineficiencias que de forma inevitable ocurren a causa de la
recaudación, además de que está plenamente justificado el cumplimiento del
principio de justicia tributaria muy asociado al logro de la equidad. Luego, el
endeudamiento se ha convertido también en objeto de preocupación a causa de la
consecuente indisciplina fiscal con la que se le asocia, aunque haya
justificación teórica en su utilización. Finalmente, en cuanto a la emisión de
moneda inorgánica no hay lugar a dudas de los efectos inflacionarios que genera
y que a su vez altera las actuaciones de los agentes económicos y redistribuye
regresivamente la renta en la sociedad.
Teorema de
la imposibilidad (Arrow)
Una
sociedad necesita ponerse de acuerdo en un orden de preferencia entre alternativas.
Cada individuo tiene su propio orden. Una función de elección social es un mecanismo
de ordenamiento que transforma las preferencias individuales en las preferencias
sociales.
Arrow
identifica condiciones deseables de ese mecanismo:
1.
debe funcionar para cualquier orden posible de preferencias individuales
2.
si cada uno prefiere x a y, la sociedad debe preferir x a y 11
3.
la elección social sobre un conjunto de alternativas debe depender solamente de
los ordenamientos de los individuos sobre dichas alternativas y no sobre otras
(”alternativas no relevantes”)
4.
No hay dictadura (un individuo que, si prefiere x a y, entonces la sociedad
prefiere x a y)
Teorema
de la imposibilidad: Arrow establece que si el cuerpo decisor tiene al menos dos
miembros y el conjunto de alternativas es al menos tres, es imposible diseñar
un mecanismo que cumpla a la vez con todas las condiciones.
Musgrave
El hogar público: ver al sector público como un
hogar con integrantes que realizan distintas tareas:
- rama de redistribución
- rama de asignación
- rama de estabilización
La distinción puede ser discutible. Muchas veces
coinciden dos o más objetivos. La actividad de las agencias muchas veces es sin
embargo descentralizada. Hay poca coordinación con lo que se hace en otros
ámbitos del sector público.
Conclusión
En conclusión podemos mencionar que en los cambios
observados en las formaciones políticas, éstos son particularmente evidentes en época de grandes
crisis económicas, teniéndose como ejemplo la crisis de los años treinta y la
actual. Los estragos sociales que de la depresión económica de 1930 movilizaron
a grandes sociales, lo cual dio lugar a importantes modificaciones en las
tareas del Estado, ya que éste a partir de una cierta modificación de las
pautas de distribución para eliminar la extrema pobreza y asegurar de alguna
manera las condiciones generales de estabilidad y de equilibrio económico, tuvo
que aprender a la subsistencia de dichos sectores para prevenir los peligros de
una transformación radical, surgiendo así el estado de Bienestar.
En la teoría económica, el surgimiento y
consolidación del Estado de Bienestar se explica a través del sistema
keynesiano. Keynes inicia su análisis a partir de la constatación de que el
desequilibrio del sistema, en época de crisis, no puede ser superado por los
mecanismos autor reguladores del mercado. Por tanto la situación de un pleno
uso de los factores productivos es virtualmente imposible. En las economías de
mercado disminuyen los estímulos de inversión y la propensión al consumo, con
lo que se determina una reducción de la demanda global y, por ende, se origina
la falta de oportunidades con respecto a la utilización plena de los factores
productivos.
Infografías
http://decon.edu.uy/ec2soc/Sector%20Publico_EleccionPublica.pdf
http://html.rincondelvago.com/economia-del-sector-publico.html
http://www.eumed.net/cursecon/libreria/bg-micro/37.htm
http://www.cepc.es/rap/Publicaciones/Revistas/3/REPNE_008_200.pdf