
![]()
I n t r o d u c c i o n
El presente trabajo tiene como objetivo presentar un análisis
de cómo ha sido la influencia de la renta petrolera sobre le desarrollo
económico en nuestro país, desde su inicio hasta nuestros días y como ha
influenciado en nuestro desarrollo.
En segundo análisis observaremos un cuadro que nos dará a
conocer las diferentes Políticas económicas (fiscales,
monetarias, cambiarias, comerciales) que se estan generando en nuestro pais.
Influencia de la renta petrolera sobre el desarrollo económico nacional.
La relación del petróleo con el desarrollo nacional estuvo
condicionada por el atraso del país al momento de iniciarse la producción. El
país nacional no se vinculó ni como productor ni como consumidor a la actividad
petrolera. La industria petrolera fue percibida, como efectivamente lo era,
como ajena al país. Empresas extranjeras produciendo para mercados foráneos.
Para los formadores de la consciencia nacional la industria petrolera era
despreciada como enclave extranjero y efímero el cual poco aportaba al
desarrollo nacional
La vinculación posible con el petróleo fue la de cobrar
una renta, por encima de los impuestos normales, para destinarla a financiar el
desarrollo de la actividad no petrolera. Invertir en la agricultura y la
industria nacional justificó cobrar una renta petrolera cada vez más alta. La
exigencia de una renta petrolera creciente se justificaba tanto en su fin,
financiar la inversión nacional, como en su origen, dada la supuesta escasez
del petróleo y su carácter de “recurso natural no renovable”. El petróleo, por
escaso y valioso, había, por un lado, que cobrar una renta específica por su
explotación, mientras por otro, había que preservarlo para generaciones futuras
bien en el subsuelo o invirtiendo como capital la renta petrolera.
Las inversiones en la actividad petrolera crecieron durante
las décadas de los 20, 30, 40 y 50; inicialmente sólo en las actividades de
exploración, explotación y transporte, puesto que las refinerías fueron
instaladas en las islas de propiedad holandesa, Aruba y Curazao, frente a la
costa de Venezuela. En 1942, la entrada de los Estados Unidos en la Segunda
Guerra Mundial provocó ataques de submarinos alemanes contra los barcos
petroleros en el Mar Caribe, lo que llevó a una fuerte reducción de la
producción, de la exportación y del empleo.
El presidente Medina aprovechó el momento de urgencia con la que se necesitaba
el petróleo venezolano para la guerra, para lograr un gran anhelo político
nacional: mejorar las condiciones para el Estado venezolano y aumentar la
participación en las enormes ganancias de las compañías. En 1943, las empresas aceptaron
acatar la soberanía impositiva de Venezuela (sobre todo el Impuesto sobre la Renta recién
introducido), un aumento del pago de regalías, y la obligación de construir
refinerías en el país para procesar una cantidad considerable del petróleo
venezolano. En intercambio, fueron renovadas las concesiones (cerca de su
período de vencimiento) por 40 años más, y se otorgaron grandes áreas nuevas en
concesión. Las grandes refinerías en Punto Fijo (Royal Dutch-Shell) y Amuay
(Standard Oil of New Jersey, hoy Exxon) fueron construidas hasta fines de los
años 40. Así, la actividad petrolera extendió su contribución a la
industrialización del país, antes del inicio de la industrialización del sector
no petrolero (manufacturas, agroindustrias etc.).
El inicio de la actividad petrolera determinó importantes
cambios en el poder político del país, en efecto el Estado de la República
agropecuaria era desde el punto de vista económico un organismo pasivo cuyos
bajos ingresos dependían fundamentalmente de los impuestos al comercio
exterior, tales ingresos apenas alcanzaban para mantener la burocracia y el
aparato militar. Sin embargo al convertirse en el principal receptor de los
ingresos petroleros a través del cobro de impuestos y regalías, el Estado pasa
a constituirse en el organismo económico más importante del país.
Surgió un Estado importante que pasara a ser el
coordinador entre los ingresos petroleros y el resto de la economía, aumentando
su responsabilidad sobre el tipo de desarrollo que va a tener el país, pues de
su política económica va a depender en gran medida el tipo de crecimiento que
va a tener el país desde entonces hasta nuestros días.
Podría decirse, que nuestro destino es seguir siendo
colonias de las grandes potencias, pues al inicio del
"descubrimiento", la población prehispánica, fue explotada como mano
de obra, para generar riquezas a los europeos; la segunda conquista fue la de
los norteamericanos, quienes nos implantaron sus productos, haciéndonos
consumidores de los mismos. Hoy día, vemos como los chinos están lentamente
influyendo en el comercio venezolano, e incluso como Colombia, siendo un país
igual o peor que el nuestro nos trasmita su cultura musical.
Nos hemos, adaptado a recibir y aceptar, cualquier patrón
cultural, pues se nos ha enseñado a valorar más lo importado que lo nacional,
aunque, en el caso nuestro y Latinoamérica entera, es difícil hablar de
nacionalismo, ya que por ser producto de una mezcla de culturas, carecemos de
identidad propia y es complica aun más con la aparición de un fenómeno nuevo
como lo es, la globalización. Sin embargo, es necesario, por no decir urgente
que los venezolanos tomemos conciencia y comencemos a desarrollar ideas propias
para hacer frente a cualquier tipo de conquista, pues todos los que hasta ahora
nos han colonizado, no han hecho absolutamente nada a favor de nuestro
porvenir, todo lo contrario nos han dejado más pobres y hambrientos, mientras
que ellos, se apoderan de los recursos naturales que contiene nuestro
territorio, los cuales aumentan más sus riquezas, que son equivalentes a
prestigio y poder.
Políticas económicas (fiscales, monetarias, cambiarias,
comerciales) que se están implantando en el país y los posibles efectos de
éstas sobre la estructura económica nacional en el corto, mediano y largo
plazo.
|
Políticas
Económicas |
|
||||||
|
Fiscales |
|
||||||
|
Monetarias |
|
||||||
|
Cambiarias |
|
||||||
|
Comerciales |
|
||||||
C o n
c l u s i o n
La industrialización venezolana nació bajo la tutela del
petróleo y sigue nutrida por él, probablemente durante mucho tiempo más. A
pesar de las inversiones en otras producciones de materias primas nacionales y
en industrias manufactureras de otros géneros, la industria petrolera determina
con su dinámica el resto de la economía.
Las ventajas comparativas internacionales y la cantidad de
reservas de petróleo recuperable en el territorio venezolano sugieren que el
país basará su principal industria en este recurso. Ningún producto venezolano
consigue una renta comparable a nivel internacional.
La economía venezolana demuestra en los últimos dos años
un predominio de la actividad financiera y comercial, especulativa, en base del
manejo de las divisas y de los intereses bancarios; la inversión industrial
privada sigue estancada, y la inversión pública, en base del ingreso petrolero,
domina la actividad económica. Las industrias que no sean de petróleo, hierro o
aluminio, productos con los cuales se cree poder competir, exitosamente, en los
mercados foráneos, tienen una existencia precaria bajo las políticas
neo-liberales que se están promoviendo. Sigue existiendo una alta capacidad de
importación y de formación de capital, pero la tendencia tradicional del
capital venezolano a la ganancia comercial y financiera especulativa, y a muy
corto plazo, se ha visto reforzada.
La estrategia económica para Venezuela debe ser concebida
para el presente y para el futuro; debe ser de largo plazo, teniendo en cuenta,
por supuesto, el mediano y corto plazo; no puede circunscribirse a lo meramente
coyuntural, inmediatista o convencional, dado que la crisis económico-social
del país es de carácter estructural. Para que la estrategia económica de
Venezuela pueda tener éxito se requiere que la misma esté sustentada sobre
bases firmes, en pleno conocimiento de la realidad nacional, que permita
acometer las acciones apropiadas para la búsqueda del genuino desarrollo
integral, orgánico y sostenido en beneficio de la población. Para desarrollar y
aplicar una auténtica estrategia económica es de vital importancia develar los
problemas estructurales que caracterizan a la economía venezolana.
I n f o g r a f i a s
http://www.globovision.com/news.php?nid=79771
http://www.dinero.com.ve/228/portada/portada2.html
http://www.rnv.gov.ve/noticias/index.php?act=ST&f=4&t=55631
http://www.bcv.org.ve/actpm/apm2007S2.asp
http://www.bcv.org.ve/respublica/transp06.htm
http://www.mf.gov.ve/detalle.asp?sec=9001&id=919&plantilla=8
http://www.bvonline.com.ve/287/sp_cover6.htm