(Volver a la página principal)             Margarita y Luis Miguel

 

Viaje a China

 

 

Recomendación de viaje

http://www.viajar.com/viajes/guia_id$47086

Ministerio de Asuntos Exteriores de España

Dirección General de Asuntos Consulares y Protección de españoles en el Extranjero.

 

CHINA

(República Popular de China)

 

Tfno. De VISA en el extranjero 34,93,228,76,32

 

La presente recomendación carece de efecto vinculante alguno y opera como mero aviso o consejo. El Estado no resultará responsable en modo alguno ni por ningún concepto de los daños o perjuicios que, tanto por la observancia como por desconocimiento o no atención de la recomendación, pudieran ocasionarse a personas o bienes, no considerando dicha recomendación título que ampare reclamación alguna en tal sentido.

 

- IMPORTANTE: Fecha de última revisión de estos datos: 02.06.02

 

DOCUMENTOS NECESARIOS PARA ENTRAR EN EL PAÍS:

NOTA : Mientras persista el conflicto afgano, se recomienda a los turistas españoles eviten o, en su caso, extremen las precauciones al viajar al oeste del país.

PASAPORTE/CARNET DE IDENTIDAD : Pasaporte

VISADO:   SI. Desde el 1 de enero 2000, los ciudadanos españoles en tránsito a un tercer país pueden permanecer durante 48 horas en SHANGHAI  (República Popular de China) SIN NECESIDAD DE VISADO, siempre que vayan provistos del correspondiente pasaporte, visado para entrar en el tercer país (si fuera necesario) y billete de avión en regla.

VACUNAS: 

            - Obligatorias:   Ninguna

            - Recomendables:  Hepatitis y, si se viaja a zonas poco desarrolladas, Encefalitis japonesa.

NORMAS PARA DIVISAS:  Recomendable traer dólares USA y cambiar en centros oficiales.  La peseta no se puede cambiar en la R.P. China.

 CONDICIONES SANITARIAS:   Propias de un país en vías de desarrollo. En las grandes ciudades hay centros hospitalarios, con departamentos para extranjeros, donde se presta todo tipo de asistencia sanitaria, incluso operaciones quirúrgicas de cierta envergadura. Sin embargo, en las ciudades menos importantes y en las zonas rurales la asistencia médica es muy precaria. Se recomienda consumir agua embotellada y evitar alimentos poco cocinados.

CONDICIONES DE SEGURIDAD:  El país, en general, es bastante seguro aunque en las zonas frecuentadas por turistas hay que tomar precauciones para evitar robos de documentación, tarjetas de crédito, dinero... Se han denunciado últimamente casos de asaltos a turistas, incluso en hoteles de lujo. 

El Gobierno Chino ha decidido aumentar 15 distritos (Ciudades, Qi) como zonas abiertas al extranjero. Son las siguientes:

Provincia de SiChuan: Distritos: GU LIN, MEI GU, LEI BO, JIN YAN

Distritos autónomos: MA BIAN de nacionalidad Yi, MU LI de nacionalidad Zang.

Provincia ZheJiang: distritos WEN CHEN, TAI SHUN.

Zona Autónoma de Mongolia Interior: Qi: XI WU ZHU MU QUIN, TAI PU SI, ZHEN LAN, XIAN GHUANG, ZHENG XIANG BAI, DUO LUN.

Ciudad: A ER SHAN

            - zonas de riesgo (deben ser evitadas): 

            - zonas de riesgo medio (visitas con ciertas precauciones):

            - zonas sin problemas: 

OTRAS RECOMENDACIONES:

      Es muy difícil desenvolverse en este país si no se domina el idioma chino, pues el inglés está muy poco extendido. En este sentido, conviene venir a China en grupo organizado o, por lo menos, con intérprete. Hay hoteles (los más asequibles) que no están autorizados a coger ciudadanos extranjeros y la policía actúa ocasionalmente para evitarlo. Para visitar algunas zonas (por ejemplo, la Región del Tíbet) se requiere un permiso especial.

El tráfico de drogas está castigado con la pena de muerte.

 EMBAJADA DE CHINA EN : MADRID

Arturo Soria, 113 - Madrid -28043

Tel.:   91 5194242  y   91 5193672

Fax : 91 519 20 35

 

Embajada y Oficinas Consulares de España en China

                 

Direcciones y teléfonos de algunas comisarías para extranjeros de las ciudades mas importantes de China : 

- BEIJING : DONG CHAN AN JIE 14 HAO - TELE.: 010-65.20.30.89

- SHANGHAI : WU SONG LU N1 333 - TEL.: 021-63.57.66.66

- TIANJING : HE BEI QU SHOUAN JIE N1 19 - TEL.: 022-24.45.88.25

- DALIAN : YAN AN LU, N1 16 - TEL.:  0411-37.93.991

- HANGZHOU : SHAN CHEN QU HUA GUAND LU N1 35 - TEL.: 0571-70.76.677

- NANJING : JUAN YE QU HONG GONG CI N1 1 - TEL.: 025-44.20.004

- XI AN : XI DA JIE N1 138 - TEL.:  029-72.34.500

- GUANG ZHOU : YUE XIU QU JIE FANG NAN LU, N1 155 - TEL.: 020-

- SHEN ZHEN : JIE FANG LU, N1 174 - TELEF.: 07557-55.76.35.53

- CHONG KIN : SHI ZHONG QU WU SI LU, N1 448-1 - TEL.: 023-63.84.70.57

- CHENGDU : CHEN HUA QU WEN WU LU 146 HAO - TEL.: 028-64.07.067

Para llamar a España desde China     00  +  34  +  Nº. Abonado

 


  China Milenaria + Guilín 15 Días  

 

PROGRAMA DE VIAJE            

 

Salida día 29-05-02                   12 Noches

 

VISITAMOS

Beijing ( Pekin ), Shanghai, Suzhou, Hangzhou, Guilín, Xian 

 

 SERVICIOS INCLUIDOS

Los Precios Incluyen:

-          Billete de avión, vuelo regular, clase económica Madrid/Shanghai-Pekín/Madrid (vía una ciudad europea), los señores

-           clientes de Barcelona vuelo directo (vía un punto europeo) o vía Madrid.

- Vuelo doméstico Hangzhou/Guilín/ Xian/Pekín.

- Tren 2ª clase para los trayectos Shanghai/Suzhou/Hangzhou.

- 12 noches de alojamiento en los hoteles previstos (o similares) en habitación doble con baño/ducha.

- 12 desayunos, 10 almuerzos y 1cena.

- Las visitas indicadas en el itinerario con guías locales de habla hispana.

- Guía acompañante durante toda la estancia en China.

- Asistencia a una representación de la Ópera China, y cena típica “Pato Laqueado”.

- Asistencia y traslados en aeropuerto, hoteles y estaciones según programa.

- Representación permanente de Politours en China.

- Tasas de municipalidad de Pekín, seguro de viaje y bolsa.

 

 

Itinerario:

Día 1º Madrid/Shanghai

Presentación en el aeropuerto, mostrador de Politours, para salir en vuelo regular con destino a Shanghai, vía una ciudad europea. Noche a bordo.

Día 2º Shanghai

Llegada a Shanghai. Traslado al hotel y alojamiento. Tarde libre o comienzo de las visitas, según determine la Agencia local China. Alojamiento en el hotel.

Día 3º Shanghai

Desayuno americano+Almuerzo. Durante la estancia en Shanghai visitaremos: el Templo del Buda de Jade, el JardínYuyuan, el Malecón y calle Nanjing. Alojamiento en el hotel.

Día 4º Shanghai/Suzhou

Desayuno americano+Almuerzo. A la hora indicada traslado a la estación de ferrocarril para salir en tren con destino Suzhou. Llegada. Traslado al hotel. Por la tarde visitaremos el Jardín del Administrador Humilde. Alojamiento en el hotel.

Día 5º Suzhou/Hangzhou

Desayuno americano+Almuerzo. Por la mañana visita de la Colina del tigre y el Jardín del Pescador. Por la tarde a la hora indicada traslado a la estación de ferrocarril para salir en tren con destino Hangzhou. Llegada. Traslado al hotel y alojamiento.

Día 6º Hangzhou

Desayuno americano+Almuerzo. Día completo de visitas: Paseo en barco por el Lago Oeste, Parque Hua Gang, Templo del Alma Escondida y Pagoda de las Seis Armonías. Alojamiento en el hotel.

Día 7º Hangzhou/Guilín

Desayuno americano+Almuerzo. A la hora indicada traslado al aeropuerto para salir en vuelo doméstico con destino a Guilín. Llegada. Traslado al hotel y alojamiento.

Día 8º Guilín

Desayuno americano+Almuerzo. Durante la mañana realizaremos un impresionante crucero por el Río Lijiang. Por la tarde visitaremos a la Cueva de la Flauta de Caña. Alojamiento en el hotel.

Día 9º Guilín/Xian

Desayuno americano+Almuerzo. A la hora indicada traslado al aeropuerto para salir en vuelo doméstico con destino a Xian. Llegada. Traslado al hotel y alojamiento.

Día 10º Xian

Desayuno americano+Almuerzo. Durante la estancia en Xian visitaremos: la Muralla de la ciudad, la Gran Pagoda de la Oca Salvaje y el Museo del Ejército de Terracota. Alojamiento en el hotel.

Día 11º Xian/Pekín.

Desayuno americano. Mañana libre. Por la tarde traslado al aeropuerto para salir en vuelo doméstico con destino Pekín. Llegada. Traslado al hotel y alojamiento.

Día 12º Pekín.

Desayuno americano+Almuerzo. Durante este día visitaremos la Gran Muralla y el Templo del Cielo. Durante la estancia en Pekín asistiremos a la Ópera China. Posteriormente disfrutaremos de una cena típica en la que degustaremos el “Pato Laqueado”. Alojamiento en el hotel.

Día 13º Pekín

Desayuno americano+Almuerzo. Día completo de visitas donde veremos la Plaza Tian An Men y la Ciudad Prohibida y el Palacio de verano. Alojamiento en el hotel.

Día 14º Pekín/Madrid-Barcelona

Desayuno americano + cena. Tiempo libre. A la hora indicada traslado al aeropuerto para salir en vuelo regular con destino Madrid y Barcelona. Noche a bordo.

Día 15º Madrid Llegada. 

 

 

 A TENER EN CUENTA

Versión Barcelona (Salida Martes )

Día 1º Barcelona/Shanghai

Día 2º Shanghai(llegada)

Día 3º 4  Shanghai

Día 5º Shanghai/Suzhou

Día 6º Suzhou/Hangzhou

Día 7º Hangzhou

Día 8º Hangzhou/Guilin

Día 9º Guilín

Día 10º Guilín/Xian

Día 11º Xian

Día 12º Xian/Pekín

Día 13º 14 15 Pekín

Día 16º Pekín/Barcelona

Día 17º Barcelona.

 

 

 

 


 

 

Seguridad

China es uno de los lugares más seguros del mundo en lo que se refiere a seguridad personal. Se puede pasear con tranquilidad por todas partes y a cualquier hora. La única medida a tener en cuenta es ser precavido en lugares muy concurridos.

Clima

Debido a su extensión continental China presenta un clima muy variado. La región noroeste es árida y seca, la China del sur tiene un clima tropical, cálido y húmedo. En verano no existen grandes diferencias de temperatura entre el norte y el sur: China 26ºC y Cantón 29ºC, en invierno varían considerablemente: China -4,7ºC y Cantón 13,7ºC.

Las precipitaciones son mucho más abundantes en el sur que en el norte, siendo las regiones litorales las que están sometidas a los monzones.

Las estaciones más convenientes para viajar a China son la primavera y el otoño.

 

Transporte

El ferrocarril es una de las mejores opciones para recorrer el país, sus líneas cubren casi todo el territorio y las estaciones están céntricas, en cambio no es muy recomendable realizar largos trayectos en autocar, ya que la red de carreteras no es demasiado buena. Los vuelos en el interior del país son económicos, normalmente puntuales y enlazan las ciudades chinas más importantes.

Para moverse por la ciudad dispone de distintos medios de transporte: Autobuses locales que suelen estar muy concurridos, taxis que normalmente funcionan con taxímetro, metro, y además hay gran variedad de medios de transporte menos convencionales, desde las furgonetas amarillas, conocidas como hian bao, a las motocicletas con conductor y las bicicletas, el medio de transporte chino por excelencia.

 

Comunicaciones

·         Para llamar por teléfono desde España a China: marcar el prefijo 00 + 86 + el código de la ciudad + el número del abonado.

Para llamar por teléfono desde China a España: marcar el prefijo 00 + 34 + el número del abonado.

 

Fiestas y acontecimientos

·         Fiesta de la primavera: es el Año Nuevo de China. Tiene lugar al comienzo de la primavera y marca el inicio del año lunar. Las calles y casas se adornan, se preparan comidas especiales y hay tres días de descanso en todo el país.

·         Día nacional: 1 de octubre.

·         Día de la juventud: 4 de mayo.

·         Día de los niños: 1 de junio.

·         Día de las mujeres: 8 de marzo.

Año nuevo: 1 de enero, como los occidentales.

 

Compras

Las famosas sedas chinas, de excelente calidad, se pueden adquirir a precios razonables. También las prendas de lana, en especial los jerseys. Pueden comprarse artículos de cestería, mimbre, alfarería y por supuesto cerámica china. Son también muy populares las prendas de cuero y piel.

 

Gastronomía

Existen cuatro grandes escuelas gastronómicas, según las regiones: la cocina del norte, salada y bastante aceitosa; la región de, de suaves sabores dulces, muy condimentada y acompañada siempre de arroz; el estilo, basado en la utilización de pimientos rojos y guindillas, con sabores muy picantes, y, por último, el estilo, el más conocido por los occidentales, platos suaves cocinados normalmente al vapor.

Los platos más característicos son: el pato laqueado, la sopa de nido de golondrina, la sopa de aleta de tiburón, los fideos y la soja en sus diferentes formas. Como acompañamiento arroz y diferentes tipos de verduras, en especial setas y zanahorias.

 

 

Generalidades

 

Haber vivido siempre encerrada en sí misma y con un contacto mínimo con otras civilizaciones ha hecho de China un mundo aparte. Además, no hay ningún país que ofrezca tanta variedad de paisajes, culturas y climas. Es la nación más poblada de la Tierra y el tercer país más extenso del mundo.

 

Capital: Beijing ( Peking )

Poblacion: 1,208,900,000 habitantes

Superficie: 9,596,961 Km2

 

 

Mientras que imperios, idiomas, naciones y poblaciones enteras en el resto del mundo se han alzado y florecido y posteriormente han desaparecido sin dejar rastro, China ha estado durante los últimos dos milenios reciclándose a sí misma. Los feroces dragones y leones de las estatuas chinas han sido producidos por los artesanos chinos, con las mismas características esenciales chinas, durante 25 siglos o más, y la escritura utilizada aún hoy alcanzó la perfección en tiempos de la dinastía Han, hace dos mil años. Es como si el imperio romano hubiese sobrevivido intacto en el siglo veintiuno, con un billón de personas hablando un idioma como el latín clásico.

 

Decir que los chinos están hoy en día disfrutando del mejor gobierno de su historia puede sonar absurdo, pero es completamente cierto. Hay pocos signos del abandono del partido comunista del poder, o de su control sobre los medios. Sin embargo, las historias negativas que rodean a la China de hoy, la opresión de los disidentes, el maltrato de los sospechosos de crímenes y la actitud imperialista hacia el Tibet y otras regiones minoritarias, son sólo parte de la imagen global. Más allá de la política, el país está atravesando una gran agitación comercial y creativa. Un país con el tamaño de 10 veces Japón ha entrado en el mercado mundial: rascacielos al estilo de Hong Kong están siendo construídos a lo largo de toda China, y decenas de millones de personas están encontrando trabajos que les permite ganar un poder adquisitivo como nunca habían conocido. El colosal hecho histórico de Hong Kong y Macau, las dos últimas colonias europeas, siendo devueltas a China en las puertas del nuevo milenio, como por un designio divino, solamente añade un sentido al destino chino de la renovación de su nuevo lugar en el centro del mundo.

 

El agudo deseo de cambio es visible en todas las partes de la vida china, desde la economía hasta la todavía joven industria independiente. Los viajeros que han visitado China hace tan poco como diez años están impresionados al oír cuánto se ha abierto el lugar y cuántas nuevas tendencias liberales han surgido en el despertar de las economías de mercado libre de Deng Xiaoping. Cuales quiera que sean las razones por las que China le atraiga - su historia, arte, cultura, política o simplemente su inaccesibilidad - la velocidad con la que las cosas están cambiando le asegurará que su viaje será único.

 

 

La primera cosa que choca a los visitantes es la extraordinaria densidad de población: China central y oriental no tiene paisajes sino aglomeraciones de gente. En los llanos fértiles, los pueblos parecen mezclarse los unos con los otros, mientras que las grandes ciudades están aglutinándose sin fin con la mayoría de sus habitantes viviendo en chozas apretadas o en depresivos y uniformes edificios dormitorio. Esto no significa que China sea lo mismo en todas partes, hay muchas variaciones regionales en la gente y en el idioma; de hecho, algunas áreas entereas de la república popular no están pobladas por "chinos", sino por las llamadas minorías, de las cuales hay más de doscientos grupos diferentes, abarcando desde las tribus de las colinas del sur hasta los musulmanes del noroeste. Aún así, las imágenes más perdurables de China está intrínsecamente en aquellos que son chinos: palillos, te, sandalias, bicicletas, boxeo en la sombra, música pop exótica, karaokes, multitudes pululeantes, estaciones de tren de la época de Dickens, templos ahumados, banderas rojas y los olores de carbón y tofu frito - así como las vistas industriales que puede esperar de una de las mayores economías del mundo. Más allá de las ciudades, está la irremediable neceisdad de recorrer esta tierra inmensa y antigua - desde los arrozales y las poderosas cimas de las colinas del sur, a las montañas del Tibet, hasta los tórridos y épicos paisajes de la antigua ruta de la seda en el noroeste. Y los chinos, a pesar de su reputación de malas maneras, son generalmente hospitalarios y amigables, aunque en aquellos lugares fuera de ruta los viajeros son todavía considerados como una rareza.

 

Sin embargo, sería incorrecto creer que es una tarea fácil penetrar en la China moderna. Las fronteras está abiertas, los visados son distribuidos a punto y los aeropuertos están rebosantes de extranjeros, pero el turista de a pie suspira - la Gran Muralla, la Ciudad Prohibida, el Ejército de Terracotta - son relativamente pocos considerando el tamaño de la nación. De hecho, la arquitectura histórica es escasa por no decir mínima, y los pueblos y ciudades chinas carecen del sentido de la historia que es tan palbable en las grandes ciudades de Europa u Oriente Medio. Los comunistas, como todas las dinastías antes de ellos, simplemente destruyeron las obras maestras más tempranas. El colmo de todo es la frustración de viajar a un lugar donde poca gente habla inglés y donde los extranjeros son generalmente vistos como objetos exóticos que despiertan la curiosidad, o son pasto de timos.

 

Cuando planee una jornada en China, tenga en cuenta que su viaje está destinado a llevar elementos de estrés y trabajo duro. Si tiene muchas ciudades en su itinerario, trate de acoplar también algunos pueblos pequeños, que tienden a ser más baratos así como más relajados. No se encierre exclusivamente en los sitios y vistas famosas; a menudo las experiencias más interesantes aparecerán en los lugares donde menos esperan a turistas. Sobre todo, si es su primera visita, trate de no tener mucha prisa; tómese su tiempo y sea selectivo. Si su presupuesto es ajustado, plantéese estar en solamente algunos pocos lugares para conocerlos bien en lugar de abordar muchos días caros y exhaustivos. Incluso si el dinero no es un problema, hará bien en privarse de demasiado viajar y optar en su lugar por restaurantes y hoteles de mayor calidad. Dadas las frustraciones inevitables de hacer arreglos, la flexibilidad es esencial cualquiera que sea su presupuesto.

 

 

 

Idioma:  Chino

Religión:  Budismo, Taoismo, Confucionismo, Musulmana, Cristiana

Voltaje:  220 voltios  

Frecuencia:  50 Hz

Para llamar al pais:  00+86

Para llamar a España:  00+34

Diferencia Horaria:  +08.00 GMT

Dia Festivo:  Domingo

 

Clima

 

El clima de China es demasiado variado para cualquier cosa que no sea una vaga generalización: los veranos, en la mayoría del país, son extremadamente cálidos y húmedos, lo que puede hacer que el viaje sea más duro de lo habitual; los inviernos son, en general, tremendamente fríos.

 

El sur, sin embargo, es subtropical, con veranos húmedos (abril a septiembre), cuyas temperaturas pueden aproximarse a los 40 °C, y con una estación de tifones en la costa sudeste, entre julio y septiembre. Aunque con frecuencia es suficientemente cálido como para nadar en el mar en diciembre, los cortos inviernos, de enero a marzo, pueden ser sorprendentemente gélidos.

 

La China Central, alrededor de Shanghai y el río Yangzi, cuenta con inviernos cortos y fríos, con temperaturas que llegan hasta bajo cero, y veranos largos, cálidos y húmedos. No se dice sin razón que los tres «hornos» de China -Chongqing, Wuhan y Nanjing- se encuentran en la cuenca del Yangzi. Aquí la pluviometría es alta durante todo el año. Más al norte, la cuenca del Río Amarillo marca un límite aproximado en lo referente a los hábitos chinos sobre calefacción, central como norma en los edificios al norte de aquí, intentando hacer los duros inviernos de la China septentrional un poco más tolerables. Las temperaturas invernales en Beijing raramente suben de bajo cero desde diciembre a marzo, y los vientos helados procedentes de las llanuras mongolas añaden un factor más de frío. En verano, sin embargo, las temperaturas pueden muy bien subir por encima de 30 °C. En el norte lejano, en Mongolia Interior y Manchuria, los inviernos son al menos claros y secos, pero las temperaturas permanecen bajo cero, mientras que en verano pueden ser incómodamente cálidas. El Noroeste sufre un fuerte calor en verano, pero sin la humedad del resto del país, y los inviernos son tan tremendos como en cualquier parte del norte de China. El Tíbet es ideal en pleno verano, cuando sus mesetas montañosas resultan agradablemente cálidas y secas. De junio a septiembre son los meses más húmedos, y la temperatura en invierno en Lhasa frecuentemente está por debajo de cero.

 

Con todo, el mejor momento para visitar China es en primavera o en otoño, cuando el tiempo se encuentra en su mejor momento. En primavera es mejor comenzar por el sur, y dirigirse hacia el norte o el oeste según se aproxima el verano; en otoño, comience por el norte y diríjase hacia el sur. Si puede soportar el frío, los inviernos resultan considerablemente animados por las preparaciones del Año Nuevo chino; pero durante el propio Año Nuevo, viajar puede resultar extremadamente difícil, pues las oficinas cierran y gran parte de la población está en movimiento

 

 

Generalidades

China no es tanto otro país como otro mundo. Separada del resto de Eurasia por la cordillera del Himalaya al sur y por la estepa siberiana al norte, se ha desarrollado en solitario y guardando las distancias. Los únicos extranjeros que llegaron allí fueron comerciantes de paso procedentes de sus playas extensas o nómadas incivilizados que venían de la estepa. Excepto una elite dirigente de origen mongol o manchú, que pronto se asimilaron, China no sufrió ningún flujo importante de extranjeros hasta finales del siglo xix y principios del xx, algo que aún marca la experiencia de los viajeros actuales que llegan de China.

 

Mientras imperios, lenguas, naciones y pueblos enteros en el resto del mundo se han levantado y florecido -y desaparecían luego sin dejar huella-, China ha pasado prácticamente los dos últimos milenios reciclándose. Los feroces dragones y leones del estatuario chino han sido realizados por los artesanos chinos con las mismas características esenciales durante 25 siglos o más, y la escritura aún utilizada hoy en día alcanzó la perfección en la época de la dinastía Han, hace 2.000 años. Es como si el Imperio Romano hubiera sobrevivido intacto hasta el siglo xxi, con mil millones de personas hablando una lengua tan antigua como el latín clásico.

 

Decir que los chinos disfrutan en la actualidad de un gobierno mejor que el de cualquier otro momento de su historia reciente podría ser no decir gran cosa, pero seguramente es cierto. Hay pocos signos que indiquen que el Partido Comunista piense renunciar a su poder o a su control sobre los medios de comunicación. Sin embargo, las historias negativas que rodean la China de hoy en día, la opresión de los disidentes, el trato cruel a los sospechosos de delincuencia y la conducta imperialista hacia el Tíbet y otras regiones minoritarias, son sólo una parte de la historia. Aparte de la política, el país está llevando a cabo un gran crecimiento comercial y creativo. Un país de un tamaño diez veces el de Japón ha entrado en el mundo del comercio: perfiles ciudadanos estilo Hong Kong se están construyendo en muchas ciudades por toda China, y decenas de millones de personas encuentran un trabajo que les proporciona una capacidad adquisitiva como nunca habían conocido. El colosal hecho histórico de que Hong Kong y Macao, las últimas colonias europeas, se hayan incorporado a China, como por mandato celestial, se suma a la sensación de que el destino de China vuelve a su lugar adecuado en el centro del mundo.

 

El fuerte ritmo de cambio es visible en cualquier parte de la vida china, desde la economía hasta la aún joven industria independiente de los viajes. Los viajeros que visitaron China hace tan sólo 10 años se asombran ahora al oír hasta qué punto se está realizando una apertura, y cuántos rasgos liberales han surgido como consecuencia de la última tendencia a la economía de mercado libre de Deng Xiaoping. Cualquiera que sea la razón que le atraiga a China -su historia, arte, cultura, política o, simplemente, su inaccesibilidad-, la velocidad con que todo está cambiando convertirá su excursión en única.

 

Lo primero que llama la atención de los visitantes de China es la extraordinaria densidad de población: China central y oriental más que paisajes de tierra cuentan con paisajes de personas. En las fértiles llanuras, los pueblos parecen unirse unos a otros, mientras que las grandes ciudades parecen inacabables, con la mayoría de sus habitantes hacinados en chabolas o en edificios dormitorio depresivamente uniformes. Esto no quiere decir que China sea igual en cualquier parte, hay muchas variaciones regionales en cuanto a las personas y las lenguas; incluso algunas zonas enteras de la República Popular no están habitadas por «chinos», sino por los llamados pueblos minoritarios, de los que hay más de doscientos grupos distintos, desde las tribus montañesas del sur hasta los musulmanes del noroeste. Sin embargo, las imágenes más perdurables de China son intrínsecamente chinas: palillos, té, zapatillas, bicicletas en masa, sombras chinescas, exótica música pop, karaoke, inmensas multitudes, estaciones de ferrocarril dickensianas, templos llenos de humo, banderas rojas y el olor de hollín y fritura de tofu, además de los paisajes industriales que cabría esperar en una de las mayores economías del mundo. Lejos de las ciudades, se tiene la pura y simple alegría de cruzar una tierra tan inmensa y tan antigua, desde los verdes arrozales y cumbres cubiertas de niebla del sur a las montañas del Tíbet, los paisajes épicos y arrasados de la vieja Ruta de la Seda en el noroeste. Y los chinos, a pesar de su fama de rudeza, son generalmente hospitalarios y afables, aunque en los lugares más alejados de las rutas principales, los viajeros son aún considerados como una rareza.

 

Sin embargo, sería erróneo pretender que sea muy fácil penetrar en la moderna China. Las fronteras están abiertas, los visados se distribuyen con facilidad y los aeropuertos bullen de viajeros, pero las «visitas» turísticas -la Gran Muralla, la Ciudad Prohibida, el Ejército de Terracota- son relativamente pocas si se considera el tamaño del país. Aún más, la arquitectura histórica es, cuando menos, escasa, y las ciudades y pueblos chinos carecen de ese sentido de la historia tan palpable en las grandes ciudades de Europa y Oriente Medio. Los comunistas, como todas las dinastías que les precedieron, simplemente destruyeron las piezas de interés anteriores. A esto se ha de añadir la frustración de viajar por una tierra donde poca gente habla inglés, y donde los extranjeros son considerados generalmente como elementos exóticos de gran curiosidad, o bien pasto para los cobros excesivos.

 

Cuando planee una excursión por China, tenga en cuenta que el viaje seguramente implicará cierto cansancio y exceso de trabajo. Si en su trayecto se incluye un gran número de ciudades, trate de incluir también pequeños pueblos, que suelen ser más baratos y más tranquilos. No se dirija exclusivamente a los lugares y centros famosos; con frecuencia, las experiencias más interesantes surgen en lugares con menos expectativas turísticas. Y sobre todo, si es su primera visita, intente no ir con demasiadas prisas; tómese su tiempo y sea selectivo. Si su presupuesto es ajustado, piense en la posibilidad de permanecer sólo en unos pocos lugares y llegar a comprenderlos, en vez de realizar muchas excursiones caras y agotadoras. Incluso si el dinero no es un problema, haría bien en renunciar a viajar demasiado, y optar en su lugar por restaurantes y hoteles de calidad. Dadas las inevitables frustraciones de hacer tratos, la flexibilidad es esencial, cualquiera que sea su presupuesto.

 

 

Idioma

 

En la década de 1950 se tuvo la esperanza de ­sustituir los caracteres chinos por el alfabeto occiden­tal, y con ese fin se diseñó el sistema pinyin. Básicamente el pinyin es un medio preciso y exacto de representar todos los sonidos del chino mandarín. Incluye todas las letras del alfabeto español (excepto «v» y «ñ»), y los cuatro tonos es­tán representados por acentos diacríticos que aparecen encima de cada vocal de cada sílaba. Sin embargo, se da la complicación adicional de que en pinyin muchas de las letras no tienen los sonidos que uno imagina, y son necesarias 1 o 2 horas para aprenderlos (véase pág. siguiente). En China suele verse algo de pinyin, en las placas de las calles y anuncios de tiendas, pero sólo las personas con un alto nivel de educación conocen el sistema. El resto de los dialectos del chino, como en el caso del cantonés, no pueden transcribirse en pinyin.

 

El viejo objetivo de sustituir los caracteres chinos por el pinyin fue abandonado hace tiempo, pero ha tenido y tiene una función muy importante, que es la de ayudar a los extranjeros a pronunciar palabras chinas. Los nombres chinos que aparecen en este libro lo hacen tanto en caracteres como en pinyin; la guía de pronunciación que aparece a continuación es el primer paso. No se deje vencer por la paranoia de los tonos; con la ayuda de la situación contextual, cualquier oyente medianamente inteligente debería llegar a poder entender qué es lo que está usted tratando de decir. No obstante, si trata de decir una única palabra, como por ejemplo el nombre de un sitio -sin contexto- entonces deberá utilizar el tono correcto, y si no lo hace no se sorprenda si nadie le entiende. Si desea más información, consulte el libro de frases Mandarin Chinese de la Rough Guide.

 

De vez en cuando hallará sistemas que transcriben el mandarín en alfabeto occidental, y que son anteriores al sistema pinyin. El más conocido es el sistema Wade-Giles, que convierte a Mao Zedong en Mao Tse-tung y a Deng Xiaoping en Teng Hsaio-p'ing. Estas formas ya no se utilizan en la China continental, pero todavía podrá hallarlas en publicaciones originarias de Taiwan o entre los chinos de ultramar

 

 

 

La comida en China

 

A los chinos les encanta comer, y desde los bollos y sopa de los puestos de los mercados hasta las complejas variedades de la cocina regional, China presume de una de las más grandiosas cocinas del mundo. Es mucho más compleja de lo que podría suponer por su manifestación allende los mares, y aunque la comida puede no ser inicialmente una de las principales razones para hacer el viaje, una vez allí encontrará que comer se convierte en algo importante. Sin embargo, la incapacidad de poder pedir con efectividad lo que se quiere hace que muchos viajeros se lo pierdan, y parten desesperados en busca de una «comida adecuada», convencidos de que los revueltos fritos y sosos y las masas servidas en las cantinas más económicas es todo lo que puede conseguirse. Con un pequeño esfuerzo puede comer bien, independientemente de cuál sea su presupuesto o su habilidad con la lengua, aunque puede resultar monótono comer solo durante cierto tiempo; las comidas son consideradas acontecimientos sociales, y el proceso se organiza en consonancia para un grupo de comensales que comparten una variedad de diversos platos con sus compañeros.

 

Aunque es posible conseguir verduras frescas en cualquier puesto de mercado, hay pocas posibilidades de cocinarlas uno mismo en China, y la mayor parte del tiempo comer fuera es más conveniente e interesante. Los principios de la cocina china se basan en el deseo de conseguir una armonía saludable entre las cualidades de los diferentes ingredientes. Para los chinos, esto se extiende hasta la consideración de los atributos yin y yan de los diversos alimentos; por ejemplo, cualquier alimento es «húmedo» o «seco», pero puede también apreciarse en el uso de ingredientes con texturas y colores contrastados, diseñados para complacer a la vista además de al paladar. Las propias recetas e ingredientes, sin embargo, son generalmente respuesta a requerimientos más directos. La pobreza crónica de la población de China se refleja en la cantidad generalmente escasa de carne que utilizan, mientras que la necesidad de conservar las preciadas reservas de leña llevó a la invención de técnicas de cocinado rápido, como es dividir los ingredientes en trozos minúsculos y freírlos revueltos. La necesidad de comer cualquier cosa que hubiera a mano también propició la experimentación con cualquier cosa comestible; en consecuencia, aunque no los encontrará cada día, en la comida china aparecen elementos tales como zarpas de oso, aletas de tiburón, bocas de pescado e incluso gelatina de pescado.

 

La popularidad de la cerveza (pijiu) en China rivaliza con el té y, para los hombres, es la bebida preferida en las comidas (beber alcohol en las comidas se considera inadecuado para las mujeres chinas, aunque no para las extranjeras). La primera destilería la instalaron los alemanes en el puerto nororiental de Qindao en el siglo xix, y ahora, aunque la marca Tsingtao se encuentra ampliamente distribuida, casi cada provincia produce al menos una marca cuatro por ciento Pils­ner. Se vende en botellas de litro, resulta muy bebible, incluso bastante buena, y más económica que el agua embotellada. La cerveza de barril se está popularizando ahora en todo el país.

 

Tenga cuidado con el término vino, que generalmente no tiene el significado convencional. China cuenta con un par de viñedos comerciales que producen marcas mediocres, Gran Muralla (Great Wall) y Dynasty, más un símbolo que un intento de competir con los productores occi-dentales. Mucho mejores son los caldos de la provincia de Xinjiang, donde la población descendiente del Medio Oriente cuida sus viñas seriamente. Con frecuencia, sin embargo, «vino» significa licores, hechos de arroz (mijiu), sorgo o mijo (baijiu). Servir licores a los invitados es señal de hospitalidad, y siempre se utilizan para brindar en los banquetes. Una vez más, las variedades locales pueden ser bastante buenas, mientras que las marcas más frecuentes -especialmente Moutai y Wuliangye, caras y famosas en toda la nación- resultan bastante horrorosas para el paladar occidental. Los licores importados, especialmente el whisky, se venden en los grandes almacenes y en los bares de los hoteles turísticos, pero son siempre muy caro

 

Teniendo en cuenta el tamaño de China, no es de extrañar que exista cierto número de diferentes estilos de cocina regional, divididos en cuatro grandes tradiciones. La cocina del norte se personificó en la corte imperial, y también llegó a conocerse como cocina mandarina o de Beijing, aunque sus influencias son mucho más amplias que lo que tales denominaciones sugieren. Una dieta fuerte de bollos, fideos, pasta y bolas de masa de trigo y mijo ayuda a hacer frente a los crudos inviernos, y esto acompañado de los sabrosos gustos de la oscura salsa de soja y pasta de alubias, col blanca, cebollas y ajos. La cocina del norte ha sufrido también influencias de sus vecinos e invasores. Los mongoles trajeron sus cocidos y carnes asadas y a la parrilla, y los musulmanes el gusto por el cordero y el pollo. Combinados con elementos exóticos importados por comerciantes extranjeros y miembros de embajadas que visitaban la corte, las cocinas imperiales convirtieron estos ingredientes y estilos de cocinar bastante simples en sofisticadas maravillas, como el pato al estilo pequinés y la sopa de nidos de golondrina, aunque muchas personas sobreviven con sopas de encurtidos en invierno y verduras fritas en verano, añadidas a una pasta.

 

Las provincias de la costa central dieron lugar al estilo oriental, cuya cocina se recrea con el marisco fresco y el pescado de río. Los inviernos pueden ser aún fríos, y los veranos tremendamente cálidos, así que los ingredientes secos y en salazón son también característicos, sazonando una base de fideos de arroz y pasta. Situada alrededor de Shanghai, la cocina oriental, por oposición a la comida diaria, disfruta de formas pequeñas y delicadas, y de sabores frescos, ligeros y dulces, a veces hasta el punto de parecer preciosismo; diminutas bolas de carne cocinadas en un caldo de arroz y llamadas «perlas», por ejemplo. También proviene de esta zona la historia legendaria sobre una cocina que hierve una gran cantidad de germen de judías para conseguir un único bol de sopa que contiene la esencia de la verdura.

 

La cocina occidental queda bajo el dominio de la bulliciosa cocina de Sichuan, antítesis del estilo oriental. Aquí se utiliza mucho el chile picante y acre, y los sabores mixtos; las verduras quedan ocultas por la salsa «con sabor a pescado», y habitualmente incluso el suave tofu va provisto de tantas especias como para que se le suba a la cabeza. Aun así, se puede disfrutar de sutilezas en una cocina que utiliza piel seca de naranja, anisetes, jengibre y brotes de cebolla. Los propios métodos de ­cocinado, como freír en seco y ahumar, son refrescantemente inusuales.

 

El sur de China es fértil y subtropical, una tierra de plenitud a lo largo de todo el año. Cuando se dice que los sureños -específicamente los de Cantón- comen cualquier cosa, realmente quiere decirse eso exactamente: mollejas de pescado, hígado de serpiente, el perro y el conejillo de indias son algunos de los platos más inusuales de la zona, curiosos incluso para otros chinos; pero también hay un elevado consumo de frutas y verduras, pescado y marisco. General­mente, la demanda se centra en los ingredientes extremadamente frescos, cocinados de forma rápida y sólo ligeramente sazonados, aunque el sur es también el hogar del famoso pilar de los restaurantes chinos de ultramar: la salsa agridulce. La tradición del dim sum («bocaditos») alcanzó aquí su punto culminante también, donde una comida mañanera compuesta de bollos con sabores, pasta y pasteles se acompaña de abundante té, con lo que se satisface el gusto chino por una variedad de pequeños platos. Hoy en día el dim sum -que se pronuncia «dian xin» fuera del sur- se consume en toda China, pero la mejor selección todavía se encuentra en los restaurantes del sur (para más detalles, véase pág. 46).

 

 

Costumbres sociales y formas de ser

 

Parte del sobresalto cultural que afecta a los visitantes extranjeros en China proce-de de las falsas expectativas generadas por los viajes realizados a otras zonas de Asia. Los chinos no son una gente «suave». Profundamente irreligiosos, no son ni especialmente espirituales ni afables, y tampoco son atentos con los extranjeros. Sin embargo, la irritación experimentada a veces por los extranjeros -las risas disimuladas y el servicio poco afable- pueden invariablemente achacarse al nerviosismo y a la tremenda barrera lingüística, más que a hostilidad. Esto no significa que en algún momento de su excursión no se encierre en la habitación de su hotel y no desee volver a ver nunca más una cara china, lo que posiblemente le pasará. Pero por maltratado que se sienta, recuerde que los extranjeros aún son tratados mucho mejor que los propios chinos. Más aún, la comunicación entre extranjeros y locales no es nunca un problema una vez que consigue pasarse la barrera lingüística. Los visitantes capaces de hablar chino encontrarán una inacabable serie de interlocutores encantadores y divertidos, vayan donde vayan, que invariablemente le preguntarán la edad y el estado civil antes que ninguna otra cosa.

 

Incluso si no habla chino, podrá conversar con los habitantes ansiosos de practicar su inglés. Si debido a tales encuentros le invitan a casa de alguien, probablemente se espera que lleve un regalo, aunque no lo abrirán en su presencia, ni expresarán profunda gratitud ante el detalle. La forma china de expresar gratitud es a través de acciones recíprocas más que con palabras. Muy al contrario, elaboradas muestras de agradecimiento pueden tomarse como un intento de evadir la obligación. Si es afor-tunado y le invitan a ir a un restaurante, des-cubrirá que la cuenta del restaurante no se comparte entre los que invitan sino que todos se disputarán el honor de pagar la totalidad de la cuenta por sí mismos. Normalmente, tal honor recae en la persona que se considera de más edad, y como extranjero que cena con chinos debería hacer algún intento de presentar su intención de pagar, aunque es probable que cualquier otro coja la cuenta antes que usted. El intento de pagar «una parte» de la cuenta daría lugar a una situación embarazosa.

 

Visto lo anterior, quizá resulte sorprendente que la queja principal de los extranjeros que viajan por China sea la determinación incansable y muy extendida de que los extranjeros han de pagar sobrecargas en cada oportunidad. Para el viajero, esto puede llegar a ser pesado y ofensivo. Pero por su propia ecuanimidad debería aceptar estas sobrecargas hasta un cierto grado, en vez de luchar por sus derechos en toda China. Las sumas por las que disputará con frecuencia son triviales. Y recuerde que el conductor típico de un rickshaw consideraría una derrota humillante llevar a un extranjero por el mismo precio que a un local. Si intenta infligirle tal derrota, le llenará de amargura.

 

Otro factor que los turistas occidentales han de tener en cuenta es que los chinos casi carecen del concepto de privacidad. Se miran unos a otros desde distancias mínimas y arrancan de las manos de los demás cartas o libros para inspeccionarlos mejor. Incluso los lavabos están construidos con separadores tan bajos que puede hablar con el vecino mientras lo utiliza. Cualquier actividad de placer, incluyendo visitas a lugares de belleza natural o reliquias sagradas, se hacen en grandes grupos ruidosos, y el deseo de algunos turistas occidentales de «quedarse solos» se interpretará como un acto excéntrico, arrogante e incluso siniestro.

 

En una tierra donde la privacidad es un lujo desconocido, los exóticos extranjeros se convierten inevitablemente en objetivo de una curiosidad descarada, especialmente en las zonas rurales. Es posible que se encuentre con personas que corren y se empujan para encontrar un punto donde observarle mejor, al tiempo que se comentan uno a otro en voz alta Lao Wai, Lao Wai (literalmente, «persona mayor de fuera»). No intentan ser agresivos ni insultar, aunque puede causar en los extranjeros la desagradable sensación de ser un animal del zoo. Una forma de convertirse de nuevo en humano es dirigirse a los mirones en chino, si es capaz. Si no, quizá debería mostrarse agradecido de que se interesen por usted.

 

Aparte de mirar fijamente, otras formas de conducta que se consideran antisociales en occidente son absolutamente normales en China, y los turistas extranjeros han de tenerlo en cuenta antes de juzgar. Por ejemplo, el extendido hábito de escupir, que puede verse en autobuses, trenes, restaurantes e incluso dentro de las casas. Excepto en compañía de sofisticados urbanitas, a nadie le parece que sea una falta de respeto escupir con fuerza mientras se está hablando con un extraño. Fumar, igualmente, es casi universal entre los hombres, y en los pocos lugares donde se han colocado señales de no fumar (por ejemplo, en los compartimentos de asientos de primera en los trenes) pocas veces se respetan tales señalizaciones, y cualquier intento de evitar que alguien encienda un cigarrillo tropezará con una total incomprensión. Al igual que en muchos países, ofrecer cigarrillos es una forma sencilla de establecer una relación de buena voluntad, y los no fumadores deberían disculparse por no aceptar los cigarrillos ofre-cidos.

 

Aunque China no pueda describirse normalmente como un país liberal, hoy en día las restricciones en la conducta pública están desa-pareciendo con notable rapidez. Los vestidos cortos son bastante normales durante el verano en las zonas urbanas (menos, en el campo) e incluso en zonas potencialmente de sensibili-dad musulmana, como el lejano oriente, muchas jóvenes chinas Han insisten en llevar minifal-das y blusas transparentes. Aunque los hombres chinos generalmente visten pantalones cortos y enseñan el ombligo en pleno verano, los oc-cidentales que hagan lo mismo observarán que la curiosa visión de carne peluda en público -pecho o piernas- se convertirá instantáneamente en foco de cotilleo y risa tonta. Esta re-lajada utilización del vestuario se aplica igualmente en la visita a los templos, aunque en las mezquitas, hombres y mujeres han de cubrir su cuerpo por encima de muñecas y tobillos. En cuanto a la ropa de playa, los bikinis y mono-kinis están al día, pero el nudismo aún no ha hecho su debut.

 

La ropa corta es una cosa, y la ropa desaliñada es otra. Si desea ganarse el respeto de los chinos, cosa útil para que le atiendan en un restaurante o en el registro de un hotel, por ejemplo, debe esforzarse en tener buena aparien-cia. Mientras se espera que un campesino chino medio pueda llevar razonablemente el pelo ­descuidado y ropas sucias, un extranjero rico que hiciera lo mismo probablemente generará desprecio. Otra buena forma de facilitar el progreso es tener una tarjeta personal o de negocios para sacarla a relucir, mejor aún si puede incluir su nombre en caracteres chinos.

 

El apretón de manos no es una tradición china, aunque ahora es bastante común entre los hombres. El contacto corporal en forma de abrazos o palmadas en la espalda puede observarse entre amigos del mismo sexo, y hoy en día, en las ciudades, un chico y una chica pueden pasear de la mano e incluso besarse sin que les miren con enojo. El tono de voz en China parece ser varios decibelios más alto que en la mayoría de países, aunque no ha de interpretarse necesariamente como un signo de beligerancia

 

 

Turismo

 

Comparada con el resto de Asia, China puede resultar un lugar caro para viajar. Aun­que siempre es posible comer y desplazarse a precios bastante económicos, el costo del alojamiento puede ser tan alto como en Europa o EE.UU., y los gastos diarios varían drásticamente según la región. En orden descendente, las tres «zonas» principales según el precio son Hong Kong y Macao, la costa oriental y las provincias del interior, con algunas variaciones dentro de estas categorías (por ejemplo, véase «Alojamien­to» en pág. 31). Básicamente, las cosas son cada vez más baratas según se va hacia el oeste, aunque los costes son siempre relativamente más elevados en los lugares turísticos populares

 

La tendencia general en oficinas -líneas aéreas, servicios de viajes y el resto- es que las horas de apertura y cierre sean tempranas, con largas horas para comer. El horario típico es de 8-11.30 h y 13.30-16.30 h, con medio día el sábado. Sin embargo, generalizar es difícil, pues no hay equivalente real al domingo occidental, el día de descanso universal.

 

Las oficinas de correos y telecomunicaciones abren todos los días, con frecuencia hasta bastante tarde. Las tiendas, también, casi todas abren diariamente, y cierran muy tarde, especialmente en las grandes ciudades, y aunque los bancos generalmente cierran los domingos -o todo el fin de semana-, ni siquiera eso es siempre cierto. Los enclaves turísticos, como parques, pagodas y templos, abren todos los días, generalmente de 8-17 h, sin intervalo para comer. La mayoría de los parques públicos abren desde aproximadamente las 6 h, dispuestos a recibir el flujo matinal de los numerosos practicantes de tai-chi. Los museos, sin embargo, suelen tener horarios ligeramente más restringidos, incluyendo hora para comer, y cierran 1 día a la semana, con frecuencia lunes o martes. Sin embargo, si llega a un lugar alejado de los caminos convencionales que parezca estar cerrado, no se desespere, llame o busque en derredor, donde generalmente hallará un adormilado guarda. Pero también es posible que encuentre lugares cerrados y desérticos cuando se supone que están abiertos

 

 

Miscelánea

 

Moneda

La moneda china es el renmimbi y la unidad es el yuan. Las fracciones del yuan son el jiao y el fen (1 yuan = 100 yiao = 10 fen). No está permitido introducir ni sacar dinero del chino del país.

 

 

Anticonceptivos

Es fácil encontrar preservativos, y en las grandes ciudades pueden conseguirse marcas importadas.

 

Cigarrillos

Pueden conseguirse la mayoría de las marcas extranjeras por una parte de su precio en Occidente. Las más baratas, las marcas chinas, tienen un buen empaquetado y bonitos nombres, pero suelen ser muy bastas.

 

Consignas

Algunos hoteles le guardarán el equipaje, y también puede contar con la existencia de consignas oficiales siempre guardadas y moderadamente seguras en las estaciones de trenes y autobuses (a veces abiertas sólo de día, sin embargo) donde puede dejar sus pertenencias por unos pocos kuais.

 

Diferencias horarias

China ocupa una úni-ca zona horaria, 8 horas por delante del hora-rio de Greeenwich; 16 respecto a la hora de la costa norteamericana del Pacífico, 13 respecto a la hora de la zona Este de Estados Unidos, y 2 horas por detrás del horario del Este de Aus-tralia.

 

Direcciones

La numeración callejera es tan fortuita en la mayoría de las ciudades chinas que resulta de poca ayuda para encontrar una dirección. Obsérvese que los pisos en los edificios se numeran como en Estados Unidos; es decir, el piso que queda a nivel de la calle es el «primer piso»; el siguiente será el «segundo piso», y así sucesivamente.

 

Electricidad

La corriente es de 220 V en China continental y 200 V en Hong Kong. Los enchufes son de muchos tipos, con terminales de dos o tres formas diferentes. Llévese un enchufe convertidor; también resulta útil una linterna, pues el suministro eléctrico es irregular.

 

Fotografía

La fotografía es un pasatiempo ha-bitual entre los chinos, y todos los pueblos y ciudades grandes de la China continental cuentan con un gran número de lugares donde comprar y revelar película de 35 mm. En Hong Kong tienen posiblemente tanta oferta como en su país de origen; en cualquier otro lugar la oferta de pe-lícula en color es la más amplia posible. Las marcas de la China continental cuestan unos 10 yuanes las 36 fotos, las occidentales, más escasas, cuestan unos 20 yuanes. El revelado es muy variable -a veces bueno, con frecuencia mediocre- y cuesta unos 15 yuanes por carrete. Las diapositivas no son fáciles de encontrar, imposibles de revelar en el país y el precio ronda los 60 yuanes. Las pilas para las cámaras ­comienzan a ser bastante fáciles de conseguir en los grandes almacenes. En Hong Kong se encuentra cualquier tipo imaginable, pero es mejor llevarse repuesto. Las estaciones de tren y aeropuertos chinos cuentan en la actualidad con potentes aparatos de rayos X que pueden dañar la película; lleve los carretes en el bolsillo para no correr riesgos.

 

Lavabos

Puede llevar mucho tiempo acostumbrarse a los servicios chinos. Aparte del desagradable nivel de higiene habitual, la falta de privacidad puede resultar algo bastante desalentador; los váteres, muy bajos, están compartimentados con separadores bajos y delgados, o sin ningún separador. Los servicios públicos son generalmente terribles, aunque los que están atendidos por personal de servicio suelen estar bastante limpios; habrá de pagar unos pocos jiaos antes de entrar. Lo mejor, probablemente, es buscar un gran hotel y utilizar los lavabos del vestíbulo. La mayoría de los hoteles disponen de una papelera al lado para el papel higiénico. No tire el papel por el váter, pues atascará el primitivo sistema de desagües, y el personal se enfadará con usted.

 

Lavanderías

La mayoría de los hoteles turísticos tiene servicio de lavandería y suele ser barato. La ropa la devuelven al día siguiente.

 

Propinas

No se espera recibir propinas en la China continental, pero sí en la zona occidental y en Hong Kong.

 

Qué llevar

A menos que sea un admirador de la literatura del siglo xix (prácticamente lo único que puede conseguirse traducido al inglés), llévese unos cuantos libros sólidos para los largos trayectos en tren. Llevar monedas y sellos de su país es una buena idea, pues despertarán mucho interés y curiosidad, y pueden servir para hacer un pequeño regalo. Otra idea para superar la barrera lingüística es llevar unas pocas fotos de su familia y amigos, incluso de su lugar de residencia. China no es habitualmente un lugar calmado, así que por su salud y por su propia comodidad, llevar tapones para los oídos es una buena idea, especialmente si piensa hacer largos trayectos en autobús. También es conveniente, por razones higiénicas, llevar su propio juego de palillos. Asimismo, es conveniente llevar: un adaptador de enchufe universal, un tapón universal; una linterna; una navaja multiusos; aguja e hilo, y un botiquín de primeros auxilios (véase pág. 14). Si piensa viajar por el sur subtropical o por grandes altitudes, lleve crema con un alto factor de protección y gafas de sol de buena calidad.

 

Tampones

Son difíciles de encontrar, aunque pueden conseguirse fácilmente buenas compresas a un precio razonable en los supermercados y grandes almacenes.

 

Tasa de salida de aeropuerto

Actualmente es de 50 yuanes para vuelos internos, y 90 yuanes si se sale del país

A pesar de la nueva apariencia de libertad individual, China es aún básicamente un estado policial; el Estado interfiere y controla la vida de sus súbditos hasta un grado que la mayoría de los occidentales consideraría difícil de tolerar, y la verdad es que así les parece a muchos chinos. Sin embargo, esto no afecta demasiado a los extranjeros, pues el Estado en su conjunto no se mete con los visitantes; tienen gran interés en que lo pasen bien en vez de marcharse con una mala impresión del país. Aun más, los chinos que cometen actos de delincuencia contra extranjeros reciben un trato mucho más duro que si sus víctimas hubieran sido nativos.

 

 

La policía

o Public Security Bureau (Oficina de Seguridad Pública) se reconoce por su uniforme y gorra verdes, si bien hay muchos más en el entorno de lo que podría pensar al principio, pues muchos son policía secreta. Tienen unos poderes mucho más amplios que la mayoría de las fuerzas de policía occidentales, incluyendo el establecer la culpabilidad en los delincuentes; los juicios sirven sólo para decidir la sentencia del acusado (aunque esto ahora está cambiando y China disfruta de un principio de judicatura independiente). Si se considera que el delincuente muestra el remordimiento adecuado, la sentencia será más indulgente. Las leyes son duras; la ejecución -con un disparo en la nuca- es la pena que se aplica en una amplia serie de delitos graves, desde la corrupción a la violación.

La delincuencia aumenta en la actual China, que cambia rápidamente, siendo los peores problemas la delincuencia juvenil y la corrupción de los funcionarios. La mayoría de la delincuencia se achaca a contaminación espiritual debida a la influencia extranjera, resultado de la creciente liberalización. Pero los graves problemas sociales, como el desempleo masivo, son más culpables, al igual que el afán de enriquecimiento, que se ha convertido en la ideología prevaleciente. Pero China es todavía un país más seguro para viajar que muchos países occidentales


 

Higiene pública

 

Los bajos niveles de higiene pública, el cansancio o estrés y las situaciones de superpoblación son la causa de la mayoría de los problemas sanitarios que aguardan a los viajeros en China. Si cae enfermo, los servicios médicos, al menos en las grandes ciudades, son adecuados, y en las más grandes se cuenta con clínicas internacionales de alto nivel para extranjeros. Para problemas de menor importancia, todas las ciudades y pueblos cuentan con una farmacia que puede sugerir remedios, y médicos que pueden atenderle con técnicas tradicionales chinas o técnicas occidentales. Necesitará llevar un libro de frases o un intérprete, si usted no habla chino

 

Es conveniente visitar a un médico tan pronto como sea posible antes del viaje, para dar tiempo a terminar cualquier tratamiento de vacunación que necesite. Si tiene algún problema de salud desde hace tiempo, o viaja con niños pequeños, consulte a su médico y lleve consigo las medicinas necesarias. También es conveniente realizar una visita al dentista, y si decide tomar las pastillas antimalaria, empiece a hacerlo antes de ir.

 

Es interesante llevar un botiquín de primeros auxilios, especialmente si va a viajar bastante por fuera de las ciudades, donde el problema lingüístico puede dificultar conseguir las medicinas adecuadas. Incluya vendas, emplastos, analgésicos, soluciones orales rehidratantes, antidiarreicos, vitaminas, un antiséptico y un conjunto de agujas hipodérminas estériles si va a quedarse en el país por un período de tiempo importante

 

La malaria no está extendida por toda China; sólo es un problema en el sur en verano, y durante todo el año en las zonas tropicales como las islas Hainan. Aunque no es común, debe tomar precauciones. La medida clave es evitar que le piquen los mosquitos que transmiten la enfermedad.

 

Aunque los mosquitos están al acecho todo el día en los entornos oscuros y húmedos como los cuartos de baño, son más activos al amanecer y al anochecer. En tales momentos, lleve manga larga y pantalones, y evite los colores oscuros.

 

Utilice repelentes en la piel expuesta al aire libre. Las lociones y sprays que contienen aproximadamente un cuarenta por ciento de DEET (dietiltoluamida) son eficaces y pueden usarse también para tratar la ropa, pero es un producto tóxico; manténgalo lejos de los ojos y heridas abiertas, y siga las recomendaciones de uso cuidadosamente, en especial en los niños pequeños.

 

Se sabe que este producto causa pesadillas, náuseas y vértigo. Buenas alternativas basadas en productos naturales son los repelentes Mosi-Guard Natural y Gurkha

 

No es necesario preocuparse excesivamente por su salud por el hecho de viajar por China, pero conviene ser consciente de los peligros y tomar las precauciones adecuadas. China no es un país fácil y algunos visitantes, especialmente si viajan deprisa o van con un presupuesto muy ajustado, lo encuentran agotador y extenuante, lo que les deja vulnerables a las infecciones. Un buen consejo general es no ser demasiado duro con uno mismo. Viaje a un ritmo cómodo, y concédase alojamiento y comida decentes, cuando menos de vez en cuando. Tome vitaminas (puede comprarlas en Hong Kong o en Beijing) si cree que su dieta carece de variedad.

 

La higiene personal es algo que puede controlar, y vale la pena ser escrupuloso. Lávese las manos con frecuencia, y no comparta bebidas ni cigarrillos. Cuando se duche, lleve siempre chancletas o zapatillas de baño, que proveen gratis en la mayoría de los hoteles (mire debajo de la cama). Un corte por pequeño que sea puede infectarse, así que lávelo bien y aplique un antiséptico; manténgalo seco y cubierto.

 

El agua es una causa potencial de enfermedad, pues su calidad varía mucho por todo el país. No beba agua del grifo sin hervirla antes, ni la use para lavarse los dientes; evite poner hielo en las bebidas, y no consuma los polos de los vendedores ambulantes. Los chinos hierven escrupulosamente toda el agua que beben, y todas las habitaciones de hotel están equipadas con termos, que el servicio de habitaciones de su piso le llenará. El agua embotellada, químicamente tratada, se consigue fácilmente en los puestos callejeros, aunque su sabor no es bueno. Si se limita a esto y bebe té o bebidas carbonatadas en los restaurantes, no necesitará tomar más precauciones. Sin embargo, si va a salirse de los caminos convencionales, es mejor llevar consigo purificadores de agua. Aunque, si se hierve el agua durante 10 minutos, se destruyen la mayoría de los microorganismos, no resulta el método más práctico. La esterilización con tabletas de yodo es efectiva, pero la bebida resultante no tiene buen sabor, y probablemente deseará filtrarla también (el yodo no es bueno para las embarazadas, los niños y las personas con problemas de tiroides). Actualmente, pueden conseguirse una serie de purificadores portátiles de agua, de bajo costo, con esterilizador y filtro de agua, lo que proporciona un tratamiento completo. Fabricados por Pre-Mac, son fáciles de encontrar.

 

En cuanto a la comida, las dos consideraciones más importantes son comer en lugares que se vean llenos y limpios, y elegir alimentos recién cocinados. Desconfíe de los alimentos que hayan sido precocinados y mantenidos en caliente durante horas. El pescado y el marisco son arriesgados, pues los niveles de polución del agua son extremadamente altos, incluso en muchas zonas rurales. La fruta fresca que pela uno mismo es segura; otros productos no cocinados pueden haber sido lavados en agua no muy limpia. Otra cosa que hay que vigilar son los palillos sucios. Los palillos que ofrecen en la mayoría de los restaurantes son adecuados, pero en algunos casos apenas se les ha dado un aclarado, y vuelven a pasar a las mesas. Si desea estar realmente seguro, lleve su propio par.

 

Es esencial disponer de una buena póliza de seguros de viaje. Los bancos y las tarjetas de crédito (especialmente American Express) con frecuencia ofrecen ciertos niveles de seguro médico y de otros tipos incluidos, si utiliza la tarjeta para pagar su viaje. Puede ser bastante amplio, anticipando cualquier problema, desde pérdida o robo de equipaje a pérdida de conexiones de viaje. Si tiene una buena póliza de seguros de casa «a todo riesgo» es posible que cubra sus posesiones contra pérdida o robo incluso allende los mares, y muchos seguros médicos también cubren el extranjero; asegúrese de que sabe cómo proceder y el número de teléfono de consulta.

 

Si entre sus planes entra hacer senderismo, esquiar u otros deportes de aventura -cosa no demasiado probable en China- posiblemente habrá de pagar un extra; compruebe cuidadosamente que cualquiera que sea la póliza que está considerando le cubrirá en caso de un accidente, y que incluye un número de contacto de emergencia 24 horas al día. Cuando elija una póliza, establezca también el nivel de exceso o franquicia, la cantidad inicial de cualquier demanda que haya de pagar. En todos los casos de pérdida o robo del equipaje, necesitará ponerse en contacto con la policía local para disponer de la denuncia de forma que su compañía aseguradora pueda realizar la reclamación. En cuanto a reclamación por gastos médicos, necesitará la factura que lo indique, aunque las pólizas más amplias organizan el pago del tratamiento en el lugar. Emergencias médicas aparte, pocas compañías de seguros le pagarán en el momento un gasto grande o una pérdida importante; generalmente, se lo reembolsarán a la vuelta. Guarde fotocopias de todo lo que envíe a su aseguradora, y anote el período de tiempo dentro del cual debe presentar la reclamación

 


Pekin (Beijing)

 

 

 

Tres mil años de historia constituyen una garantía de disfrute en la visita a la gran capital. Los recorridos más recomendables empiezan en la plaza de Tiananmen, la mayor del mundo y corazón de la República. A su alrededor se encuentran algunos de los museos más importantes del país. En el extremo norte de la plaza se alza la fachada de la Ciudad Prohibida o ciudad púrpura. Tras sus murallas se esconde el conjunto de palacios imperiales más impresionante del planeta. El monumento chino que aglutina todo el saber oriental es el Templo del Cielo. Se construyó enteramente en madera, sin emplear ni un solo clavo. El Templo de Confucio, que data del siglo XIV, muestra el aspecto austero característico de los templos dedicados al creador del pensamiento chino. Quienes no tengan ocasión de viajar hasta el Tíbet, deben visitar el Templo de los Lamas, el único templo budista de la ciudad, construido en 1694. En las afueras de Beijing se encuentra el Palacio de Verano. Uno de los hitos obligados en el viaje por tierras chinas es la Gran Muralla, titánica obra defensiva que mide unos cinco mil kilómetros de longitud. A 125 km de la capital se encuentran las tumbas de los emperadores Ming.

 

 

La descarada modernidad de BEIJING (Pekín) -que significa «la Capital del Norte»- sorprende a la mayoría de sus visitantes. Atravesada por autovías (orgullosa poseedora de más de un centenar de pasos superiores) y con rascacielos que la clavetean, esta vívida metrópoli es China en su expresión más dinámica. Durante los últimos mil años, el drama de la historia imperial de China se ha representado aquí, con el emperador sentado en su trono, en el centro del universo chino, y aunque en la actualidad la ciudad es muy diferente, continúa siendo el centro político y espiritual del país. Entre las extensiones de hormigón y vidrio, se encuentran algunos de los templos más exuberantes y, ciertamente, los restos más espléndidos de la época imperial. Inesperadamente, algunos de los lugares más pintorescos del país están al alcance en una excursión de 1 día, y, justo al norte de la ciudad, se encuentra una de las más famosas imágenes de China, la antigua frontera entre civilizaciones, la Gran Muralla.

 

Las primeras impresiones que se tienen de Beijing son las de una inmensidad casi inhumana, acompañada por la desordenada extensión de edificios de apartamentos idénticos, en los que vive la mayoría de los doce millones de habitantes de la ciudad, y las autovías de ocho carriles que la cortan. Es una impresión que queda reforzada con un conocimiento más cercano, desde la magnífica Ciudad Prohibida, con su maravillosa riqueza de tesoros, el desierto de cemento de la Plaza de Tian'anmen y los gigantescos edificios del moderno poder ejecutivo a su alrededor, hasta las filas y filas de complejos de oficinas que se alinean en sus gigantescas calles. Fuera del centro, la escala se hace más manejable, con parques, callejones estrechos y lugares antiguos, como el Observatorio Yonghe Gong y, el más magnífico de todos, el Templo del Cielo, que ofrece un respiro del opresivo orden de la ciudad. En los suburbios que hay más allá, los dos Palacios de Verano y las Colinas del Oeste han sido refugios predilectos desde épocas imperiales.

 

Beijing es una ciudad de invasores, la capital de opresoras dinastías extranjeras -la manchú y la mongol- y de una dinastía con ideología extranjera (los comunistas). Como tal, ha asimilado una gran cantidad de influencia exterior, y hoy quizás es la parte más cosmopolita de China, con un regusto internacional muy adecuado para la capital de un poder comercial muy importante. Sólo en Beijing un rostro extranjero no provoca segundas miradas. La ciudad es el hogar de una gran población extranjera, que vive en su mayor parte en guetos suburbanos separados, con poco contacto con los chinos locales. De hecho, es bastante posible pasar años en Beijing comiendo al estilo occidental, bailando música occidental y relacionándose con extranjeros que piensan de la misma manera; curtidos veteranos del panorama extranjero la comparan favorablemente con Hong Kong.

 

Beijing es la vanguardia de los intentos de China por manejarse con la modernidad; las grúas que cubren el horizonte y el carácter chai («demoler») pintado en blanco en viejos edificios testimonian el furioso ritmo de cambio de la ciudad. Estudian-tes con ropas muy holgadas, a la última moda, pasan su tiempo en cybercafés y McDonald's, se cortan el pelo en punta y bailan chocando unos contra otros en clubes punk; los hombres de negocios no se desprenden de sus computadoras portátiles, y los escolares llevan a todas partes sus teléfonos móviles en las bolsas de comida. Han empezado a aparecer distritos de prostitución y bares de ambiente gay cuando la ciudad ha iniciado su propia revolución sexual.

 

Los cada vez mayores ingresos han conducido no sólo a una sociedad de capitalismo consumista con la que los occidentales se sienten muy familiarizados sino también a un renacimiento de la cultura china más antigua; lo atestigua la súbita reaparición de las casas de té como un amable punto de encuentro, o la reciente manía por la «cocina nostálgica» de la Revolución Cultural, que se come en restaurantes con nombres que son eslóganes revolucionarios. Por la noche se ven grupos de la generación más vieja bailando el yangkou (danza de la lealtad), la favorita del presidente Mao y que se enseñaba universalmente hace unas decadas, y en los hutongs, los serpenteantes callejones de piedra gris, a personas sentadas con sus pájaros y pipas, como lo han hecho siempre. Beijing es una ciudad que agrada a casi todo el mundo. Para los recién llegados, ofrece una suave introducción al país, y para los viajeros que lo han estado pasando duro por las zonas más remotas de China, el bienestar material disponible resulta un placer. Pero Beijing es esencialmente una ciudad reservada, y cualquiera de sus capas, aunque atractivas, son difíciles de penetrar. A veces parece tener la superficialidad de un parque temático. Ciertamente, hay algo de trivial en la eficiente manera en que se llevan de un lugar a otro a los grupos de turistas, desde el hotel al lugar a visitar, con muy poco contacto con la realidad cotidiana. Para profundizar en el conocimiento de la ciudad, hay que perderse paseando por los laberínticos hutongs, «pequeños y numerosos como los pelos de una vaca» (como in­-dica una guía china), y visitar los pequeños y antiguos mercados, los residenciales distritos comerciales, los lugares de interés más pequeños y peculiares, y los parques, algunos de los mejores de China, donde se puede observar a los pequineses prac­ticando el tai chi y oír el canto de los pájaros -justamente- por encima del zumbido del tráfico. Hay que aprovechar también la floreciente vida nocturna de la ciudad, y ver cuánto se han acercado los chinos a lo que se solía llamar «contaminación espiritual».

 

Si el Partido pudiera tener algún control sobre este aspecto, Beijing tendría sin duda el mejor clima de todas las ciudades chinas; en realidad, tiene uno de los peores. La mejor época para una visita es en otoño, entre septiembre y octubre, cuando el tiempo es seco y clemente. En invierno hace mucho frío, hasta llegar a temperaturas de 20 °C bajo cero, y los principales vientos que azotan las llanuras de Mongolia parece que congelen y puedan arrancar las orejas. El verano (jun.-agos.) es sofocante y tórrido, por encima de los 30 °C, y la breve primavera (abril y mayo) es seca pero muy ventosa.

 

Llegar a Beijing no plantea ningún problema. Como centro de la red de transportes chinos, es muy probable que el viajero tenga que pasar por aquí antes o después, quiera o no, y evitar la capital parece algo deliberadamente perverso. En un plano puramente práctico, es un buen lugar para conseguir visados para el resto de Asia y para contratar transporte fuera del país, en su expresión más romántica, en las líneas del ferrocarril transiberiano o transmongoliano. Contemplar sus soberbios lugares de interés requiere una semana; para entonces, el viajero ya puede estar bien preparado para dirigirse al resto del país. Beijing es un lugar divertido pero, no hay que equivocarse, no es un ejemplo representativo del resto de la nación.

 

Hay multitud de lugares pintorescos y sitios de interés diseminados en las llanuras y colinas cercanas a la capital, y ninguna visita podría ser completa sin una excursión a la Gran Muralla, accesible en tres puntos diferentes, a una corta distancia de Beijing. Además, no se deberían dejar de ver las Colinas del Oeste, que si se está en la capital durante un cierto tiempo, ofrecen un vigorizante respiro de las presiones de la ciudad. Otros lugares como las excavaciones de Zhoukoudian o el Museo de la Aviación tendrán más atractivo para aquellas personas con un especial interés en estas cuestiones, y lugares muy paisajísticos como Shidu o las praderas de Kangxi quizá queden para los residentes a largo plazo.

 


Breve historia de Beijing

 

Fue en Tian'anmen, el 1.o de octubre de 1949, donde el presidente Mao Zedong hizo alzar la bandera roja para proclamar oficialmente la fundación de la República Popular. Dijo a las multitudes (la plaza sólo podía albergar entonces a 500.000 personas) que los chinos se habían alzado por fin, y definió la liberación como la culminación final de una lucha de 150 años contra la explotación extranjera.

 

La afirmación quizá fue modesta. La historia documentada de Beijing se remonta a algo más de tres milenios, a sus inicios como centro de intercambio comercial entre mongoles, coreanos y tribus chinas locales. Su predominio, sin embargo, data de mitad del siglo xiii y de la formación de la China mongol bajo Gengis Khan y más tarde Kublai Khan. Fue Kublai quien tomó el control de la ciudad en 1264 y quien la estableció propiamente como capital, en sustitución de los más antiguos centros de poder de Luoyang y Xi'an. Marco Polo lo visitó en Beijing, trabajó durante un tiempo en la ciudad y quedó claramente impresionado por su nivel de sofisticación:

Un número tan grande de casas y de gente que nadie podría calcular... Creo que no hay lugar en el mundo al que vengan tantos mercaderes; entran en esta ciudad, desde todas partes, las cosas más preciosas, y del más gran valor y las más extrañas, más que en ninguna otra ciudad del mundo...

 

La riqueza vino de la posición de la ciudad en el inicio de la Ruta de la Seda, y Marco Polo describió «por encima de un millar de carros cargados con seda» que llegaban «casi cada día», preparados para el viaje hacia el oeste de China y más allá. Y esto establece un precedente en términos de estilo y grandeza para los Khan, más tarde conocidos como emperadores; el propio Kublai se hizo construir un palacio de sorprendentes proporciones, amurallado por todas partes y al que se accedía por unas magníficas escaleras de mármol.

 

Con la ascensión de la dinastía Ming, que derrotó a los mongoles en 1368, la capital se trasladó temporalmente a la actual Nanjing, pero Yongle, el segundo emperador Ming, la restituyó, edificando prototipos de los dos más grandes monumentos de la ciudad: el Palacio Imperial y el Templo del Cielo. Fue también durante el reinado de Yongle cuando el plano de la ciudad tomó su forma básica, rígidamente simétrico, extendiéndose en plazas y rectángulos desde el palacio y la parrilla de calles de la ciudad interior hasta los suburbios, en gran parte como es hoy.

 

Más tarde, la historia posterior a los Ming está dominada por el ascenso y el colapso final de los manchúes (la dinastia Qing), gente del norte que dominó China desde Beijing, desde 1644 hasta principios del siglo xx. La capital alcanzó su máximo esplendor durante la primera mitad del siglo xviii, el período en que los Qing construyeron el legendario Palacio de Verano, el más extraordinario jardín real del mundo, con 200 pabellones, templos y palacios, e inmensos lagos artificiales y colinas, hacia el norte de la ciudad. Junto con el céntrico Palacio Imperial, fue el foco de talento y el símbolo del poder y riqueza chinos. Sin embargo, en 1860, la guerra del Opio llevó tropas francesas y británicas hasta los muros de la capital, y el Palacio de Verano fue, primero, saqueado y después reducido a cenizas por los británicos.

 

Mientras la corte imperial vivía apartada, dentro de lo que esencialmente era una ciudad separada y amurallada, las condiciones para la población civil, en los suburbios de la capital, eran muy diferentes. Kang Youwei, un cantonés en visita a la ciudad en 1895, describía la dualidad de este mundo:

 

Da igual donde se mire, el lugar está lleno de mendigos. Los sin techo y los viejos, los mutilados y los enfermos, sin nadie que los cuide, caen muertos por las calles. Esto ocurre cada día. Y los carruajes de los grandes oficiales pasan con gran estrépito junto a ellos sin parar.

 

La indiferencia, enraizada según Kang en oficiales de toda la ciudad, se extendía de arriba abajo. Desde 1884, utilizando fondos destinados a la modernización de la Armada de la nación, la empresa Viuda Cixi empezó a construir un nuevo Palacio de Verano. El proyecto fue realmente la última gran muestra de patronazgo y arquitectura imperial y, del mismo modo que su modelo, fue incendiado por tropas extranjeras en otro brote de la guerra del Opio, en 1900. Para entonces, con sucesivas oleadas de ocupación por ejércitos foráneos, el imperio y la capital imperial estaban cerca del colapso. Los manchúes abdicaron en 1911, abandonando la capital al dominio de los señores de la guerra. En 1928 cayó bajo el poder de la dictadura militar del Guomindang de Chiang Kaishek; los japoneses la tomaron en 1939, y al final de la Segunda Guerra Mundial la ciudad fue controlada por una alianza de las tropas del Guomindang y de marines norteamericanos.

 

Los comunistas tomaron Beijing en enero de 1949, 9 meses antes que el vuelo de Chiang Kaishek a Taiwan asegurara la victoria final. La reconstrucción de la capital y la eliminación de símbolos de regímenes anteriores fue una de las primeras prioridades. La ciudad que heredó Mao Zedong en nombre del pueblo chino era primitiva en muchos aspectos. Las leyes imperiales habían prohibido la construcción de casas que fueran más altas que los edificios oficiales y los palacios, de manera que en realidad no había nada que tuviera más de una planta. Las calles, aunque rectas y uniformes, eran estrechas y estaban congestionadas, y apenas había industria. Los nuevos planes tenían el objetivo de cambiarlo todo excepto la ordenada planificación de la ciudad, con la plaza de Tian'anmen en su corazón; inicialmente, durante los primeros años de la década de los cincuenta, la inspiración fue soviética, con el énfasis puesto en la industria pesada y en una serie de programas de construcción de viviendas de muchos pisos y poca calidad.

 

En el entusiasmo de liberarse del pasado y de crear una capital popular y moderna, gran parte del viejo Beijing fue destruido, o transformado para ser más útil: el Templo de la Sabiduría Cultivada se convirtió en una factoría de alambre y el Templo del Dios del Fuego produjo bombillas eléctricas. En la década de 1940 había en la ciudad 8.000 templos y monumentos; en la década de 1960 sólo quedaban aproximadamente unos 150. Incluso las murallas y puertas de la ciudad, la mayoría restos de la época Ming, fueron derruidos y en su lugar se construyeron carreteras de circunvalación y avenidas.

 

Gran parte de la política de planificación de la ciudad de la época contemporánea fue desastrosa, creando más problemas de los que resolvía. La mayoría de las tradicionales casas con patio, que se veían como un fomento del individualismo, fueron destruidas. Ocuparon su sitio anónimos edificios de hormigón, a menudo con instalaciones sanitarias inadecuadas y poca agua corriente. En 1969, cuando se necesitaba una masiva restauración en la superficie, Mao lanzó contrariamente una campaña para construir una red de túneles subterráneos como refugios en caso de guerra. Excavados a mano, se invirtieron millones de horas de trabajo para tejer un inútil laberinto que no hubiera protegido contra las bombas modernas y que sólo sirvió para bajar el nivel de agua de la ciudad. Después de la eliminación de todos los perros de la capital en 1950, en 1956 les tocó el turno a los gorriones. Una medida diseñada para preservar las cosechas de cereales, sólo consiguió incrementar la población de insectos. Para combatir esta consecuencia, se cortó toda la hierba, lo que a su vez produjo tormentas de polvo en los ventosos meses de invierno. Los años recientes han contemplado un intento de luchar contra lo peor de la contaminación, y las factorías no modernizables se han cerrado. Se han revitalizado los espacios abiertos de la ciudad con una masiva campaña de plantado de árboles. Y con el objetivo de solucionar el problema de la superpoblación, existen ambiciosos planes para una serie de ciudades satélite. Hoy en día, el principal problema de la ciudad es su tráfico, pues los coches de propiedad particular han crecido de forma meteórica, contribuyendo a la horrorosa calidad del aire, y las calles se están acercando al colapso circulatorio


Lugares turísticos

 

Beijing requiere paciencia y una buena planificación de la visita para hacerle justicia. Pasear sin rumbo y sin un destino en la cabeza, extrañamente recompensa. El lugar donde empezar una exploración es la Plaza de Tian'anmen, el centro geográfico y mental de la ciudad, donde se pueden ver en un día unos cuantos lugares de interés importantes, aunque la Ciudad Prohibida, en el extremo norte de la plaza, merece un día, o incluso varios, sólo por sí misma. La zona de Qianmen, una ruidosa área comercial al sur de este lugar, tiene un poco más de animación, y acaba fantásticamente en uno de los lugares más brillantes de la ciudad, el Templo del Cielo. La gigantesca autovía de Chang'an Jie, que atraviesa ruidosamente la ciudad de este a oeste es un corredor de rascacielos, con unos pocos museos, centros comerciales e incluso unas extrañas ruinas antiguas que vale la pena buscar. Diseminados por el norte de la ciudad, una zona con un ambiente más humano y tradicional, se encuentran algunos parques, palacios y templos magníficos, algunos de ellos en los hutongs. Una excursión a las afueras tiene una gran recompensa en el Palacio de Verano, el mejor lugar para alejarse de todo


Transportes

 

Limpio, eficiente, sin graffitis y muy rápido, el Metro es una atractiva alternativa al autobús, aunque, una vez más, hay que estar preparado para intimidades forzosas durante las horas punta. Mao Zedong ordenó su construcción en 1966, y en 3 años, se abrieron más de 20 km de línea, pero hasta 1977 se reservó su uso solamente a los cuadros dirigentes de rango superior, aparentemente porque estaba demasiado próximo a la red de defensa subterránea.

 

El Metro funciona entre las 5.30-23 h, todos los días, y las entradas están marcadas por un logo de un cuadrado dentro de una forma de «C». Los billetes cuestan 2 yuanes por trayecto; hay que comprarlos en la taquilla de arriba de las escaleras, sobre los andenes. Vale la pena comprar unos cuantos de golpe para evitar colas cada vez que se quiera utilizar este transporte. Los billetes son fajas de papel sin fecha, y un empleado de la estación lo recoge antes de acceder a los andenes. Todas las paradas están indicadas en pinyin, y se anuncian en inglés y chino por un sistema de intercomunicación cuando el convoy entra en la estación, aunque el sistema no es una cosa tan terrible de descifrar ya que sólo existen dos líneas.

 

Una línea de circunvalación discurre por la ciudad, con útiles paradas en Beijing Zhan, Jianguomen (debajo del paso elevado, cerca del Viejo Observatorio y la Friendship Store), Yonghe Gong (50 m al norte del templo del mismo nombre) y Qianmen, en el extremo norte de Qianmen Dajie. La línea este-oeste va desde los suburbios occidentales hasta Xidan, al oeste del centro, y es más una línea de transbordo; hay paradas útiles en el Museo Militar y en Fuxingmen, donde coinciden las dos líneas.

 

Empresas de descuento como Air Brokers Inter-national y High Adventure Travel Inc pueden ofrecer billetes «vuelta al mundo» y «Círculo-Pacífico» con paradas en Beijing, Shanghai y Hong Kong por 1.650-2.200 dólares. Una buena forma de familiarizarse con rutas y tarifas es visitar la página web de Airtreks (www.airtreks.com), que incluye listas de cientos de posibles combinaciones y tarifas. Por ejemplo, desde la Cos­ta Oeste se puede hacer el vuelo Los Ángeles-Hong Kong- Shanghai volviendo por tierra a Hong Kong-Londres-San Francisco por 1.320 dólares. Desde la Costa Este, un vuelo Nueva York-Taipei-Hong Kong-Beijing-Nueva York cuesta 1.400 dólares.

 

Cada vez hay más oportunidades de conseguir tarifas económicas en rutas correo a China, principalmente a Hong Kong. Un vuelo correo ida y vuelta a Hong Kong puede conseguirse por unos 600 dólares, con billetes especiales «último minuto» por tan sólo 300 dólares para un vuelo ­reservado a tres días de la partida. Para más información contacte con The Air Courier Asso­ciation (Tlfn. 303/279-3600

 


Qianmen

 

La entrada a este barrio la marca la imponente Puerta de Qianmen, del siglo xv, con su doble arco, justo al sur de la Plaza de Tian'anmen. Antes de que se demolieran los muros de la ciudad, este sector controlaba la entrada a la Ciudad Interior desde el sector exterior y suburbano. Las tiendas y los lugares de entretenimiento estuvieron prohibidos en la zona próxima a la puerta durante la época imperial, y se concentraron en el área de Qianmen. La puerta señala una de las más importantes intersec-ciones en la red de transporte público; así como una parada de Metro, una terminal de autobuses en este lugar ofrece conexiones a los distritos al sur, y los autobuses turísticos también parten de aquí en dirección a los lugares importantes de fuera de la ciudad, incluyendo la Gran Muralla en Badaling y Shisan Ling.

 

Qianmen Dajie, la calle más importante del barrio, sale directamente de la puerta hacia el sur. A izquierda y derecha de ésta, hay calles comerciales y hutongs, con fascinantes farmacias tradicionales y herbolarios, docenas de tiendas de ropa, tratantes en seda y una impresionante cantidad de puestos callejeros y tiendas de pasteles que venden comida recién hecha y tentempiés. En el lado occidental de la puerta, se pueden encontrar KFC y McDonald's, pero una apuesta mejor es DeliFrance, donde se puede tomar un café y un cruasán de chocolate por 10 yuanes. Como alternativa, el visitante se puede zambullir en los hutongs del lado suroriental de la puerta, donde puede encontrar muchos pequeños y esotéricos cafés, algunos de ellos empresas de extranjeros, con signos en coreano o árabe, así como en chino. Para algo más amplio, el famoso Qianmen Quanjude, con especialidad de pato asado, se encuentra en el número 32 (para más restaurantes en esta zona, véase pág. 118).

 

Hubo un tiempo en que este barrio tenía el bullicio de los cantantes de ópera. Hoy en día, los teatros se han convertido en cines y la zona resuena con las bandas sonoras de los filmes, que aquellos cines hacen oír en las calles, junto con los ruidos de los juegos de computadora que se venden en los puestos callejeros. Para una degustación bastante menos enloquecida de las viejas delicias del distrito, hay que visitar la casa de té Lao She, al oeste del KFC, que ofrece cada día espectáculos de acrobacia y ópera (véase pág. 130).

 

Más auténtico es el bullicio de la estrecha Dazhalan Lu, uno de los más antiguos e interesantes callejones de Qianmen, frente al restaurante Qianmen en el lado este de la calle, con un arco blanco que señala su entrada. En su tiempo fue una muy importante calle de la actividad teatral, y hoy en día es un febril distrito comercial con tiendas de té y ropa, en su mayoría, ocupando los viejos edificios. Baje por el primer callejón a la izquierda, y uno de los primeros comercios a la derecha es el Liubiju, una tienda de escabeches que tiene más de 1 siglo de antigüedad. Es un lugar muy singular, con las verduras en vinagre guardadas en potes de cerámica, pero huele terriblemente. De nuevo en Dazhalan, se encuentra el Ruifuxiang, una vieja fábrica textil, un poco más abajo a la derecha (busque las cigüeñas en su fachada, sobre la entrada en arco). Éste es el lugar para adquirir seda cruda y satén, pero aunque el visitante no tenga la intención de comprar, puede echar un vistazo a la exposición, en el piso superior, de viejas fotos de la calle. En el otro lado de la calle, en el número 24, Tongrengtang es una famosa farmacia para medicina tradicional china, con estantes de cuerno de ciervo, cápsulas de corazón de oso y cosas similares, y una formidable colección de afrodisíacos. La reputación del establecimiento se extiende hasta Corea y Japón; el lugar tiene un mostrador para divisas extranjeras, frente a un puesto donde hay un farmacéutico residente que realiza diagnósticos en el acto. Al final de la calle, marcado por un buen puñado de hoteles sólo para chinos, se encontraba el antiguo barrio de prostitución, que antiguamente dispuso de más de 300 burdeles. La calle está muy apagada en la actualidad, y quizá resulta mejor dirigirse al norte, hasta Liulichang, más o menos paralela a Dazhalan, pero a la que no se puede acceder directamente desde Qianmen Dajie. Esta calle es famosa por sus anticuarios y librerías; los establecimientos originarios los demolieron en los años cincuenta, pero los han reconstruido con mucho gusto, para el beneficio de los visitantes que contemplan una bella calle con sabor antiguo, llena de tiendas de curiosidades

 


Templo del Cielo

 

Situado en su propio parque, grande y tranquilo, a unos 2 km al sur de Tian'anmen bajando por Qianmen Dajie, el Templo del Cielo (todos los días, 8.30-19 h; 30 yuanes; estudiantes 0,5 yuanes) se considera generalmente como el punto culminante del arte Ming. Durante 5 siglos, fue el auténtico corazón del ceremonial y simbolismo imperial; su unidad y belleza arquitectónica continúan siendo, para la mayoría de visitantes actuales, más atractivas -y a una escala mucho más accesible- que la Ciudad Prohibida. Hay varios autobuses que llegan a Tiantan: el 106, desde Dongzhimen hasta la entrada norte; el 54 pasa por la puerta oeste en su camino desde Beijing Zhan; el 17 también pasa por la misma puerta oeste viniendo de Qianmen; y el 41, que sale de Chongwenmen, se detiene cerca de la puerta este.

 

La construcción del templo se inició durante el reinado del emperador Yongle y se concluyó en 1420. Se concibió como el perfecto punto de encuentro entre el Cielo y la Tierra, y símbolos de ambos integran su planificación. Se consideraba que el cielo era redondo y la tierra cuadrada, por eso los templos y altares circulares se asientan sobre bases cuadradas, mientras que el parque entero tiene la forma de un semi-círculo situado junto a un cuadrado. El intermediario entre el Cielo y la Tierra era, por supuesto, el Hijo del Cielo, el emperador, y el templo era el lugar de la más importante ceremonia del calendario de la corte imperial, cuando el emperador rezaba por la cosecha anual, durante el solsticio de invierno. Purificado por tres días de ayuno, se encaminaba al parque el día antes del solsticio, acompañado por su corte con toda su panoplia. A la llegada, meditaba bajo la Bóveda Imperial, conversaba ritualmente con los dioses sobre los detalles de la gobernación, antes de pasar la noche en la Sala del Ruego de Buenas Cosechas. Al día siguiente, entre un ritual preciso y numerológico, el emperador realizaba sacrificios ante el Trono del Cielo en el Altar Circular.

 

Estaba prohibido para la gente común del viejo Beijing captar un momento de la gran procesión anual al templo, y se les obligaba a cerrar a cal y canto sus ventanas y a permanecer en silencio en el interior de sus casas. El complejo de Tiantan fue sacrosanto hasta que se abrió de par en par al pueblo con ocasión del primer Día Nacional Chino de la República, en octubre de 1912. Dos años después, el infame general Yuan Shikai realizó en persona las ceremonias del solsticio de invierno, como parte de su intento de ser proclamado emperador. Murió antes de que acabara el año

 

Aunque lo más probable es que el viajero entre al parque desde el norte o el oeste, para apreciar el conjunto religioso es mejor rodearlo inicialmente y seguir la ruta ceremonial desde la entrada sur, la Puerta Zhaohen. El camino principal conduce directamente al Altar Circular, que consiste en tres niveles de mármol a diferente altura que representan el Hombre, la Tierra y (en su cima) el Cielo. Estos mismos niveles están compuestos por bloques en varios múltiplos de nueve, al que los chinos consideraban, cosmológicamente, como el número impar más poderoso, y que representaba tanto al Cielo como al Emperador. La terraza superior hoy en día está desnuda, pero su centro, donde estaba colocado el Trono del Cielo, se tenía por el centro del Reino del Centro (el auténtico centro de la Tierra). Se atribuyen a los tres niveles circulares varias propiedades acústicas y se dice que desde su centro todos los sonidos se canalizan directamente hacia arriba. Al este de la fuente, que fue reconstruida después de un incendio en 1740, se encuentran las ruinas de un grupo de edificios que se utilizaban para la preparación de los sacrificios.

 

Directamente enfrente, la Bóveda Imperial del Cielo es una estructura octogonal totalmente de madera, con un techo de tejas esmaltadas en azul oscuro. La precede el llamado Muro del Eco, del que se dice que es una bóveda acústica perfecta, que permite oír un susurro en el extremo opuesto, aunque la incesante cacofonía de los turistas tratando de comprobarlo hace imposible afirmarlo con seguridad.

 

El principal edificio del conjunto, la Sala del Ruego de Buenas Cosechas, al extremo norte del parque, justifica ampliamente todo este grupo de construcciones. Es, pura y simplemente, una maravilla. Hecho enteramente en madera, sin la ayuda de un solo clavo, la estructura circular surge de otra terraza de mármol de tres niveles, y culmina con tres techos de tejas azules de armoniosas proporciones. Cuatro pilares que marcan las cuartas (en representación de las estaciones) sostienen la bóveda, circundados a su vez por doce pilares exteriores (por los meses del año y las horas del día). Los fascinantes colores del interior, que rodean el motivo central del dragón, hacen que el pabellón parezca ultramoderno; de hecho, fue enteramente reconstruido de una manera fiel al diseño Ming, después que lo destruyera un incendio en 1889. La explicación oficial de este espantoso augurio fue que se trataba de un castigo divino por una oruga sacrílega que estaba a punto de alcanzar la bola dorada en lo más alto del edificio. Sin embargo, 32 dignatarios de la corte pagaron con sus cabezas.

 

En la actualidad, el parque es, entre los chinos, un lugar popular para sentarse, beber té y jugar, pero también es fácil encontrar un apacible retiro en las áreas del parque más alejadas del templo, que van de zonas semisalvajes a extensiones de césped bien cuidadas. Hay ancianos que se reúnen aquí con sus pájaros y grillos enjaulados, mientras que, a partir del alba, el parque está sembrado con gente que practica diferentes variedades de tai chi, algunos aprendiendo a manejar la espada en clases organizadas y otros embebidos en una solitaria concentración entre los bosquecillos de tuyas de 500 años de antigüedad


Palacio de Verano

 

Yiheyuan, conocido por lo general sólo como el Palacio de Verano (todos los días, 8-19 h; los edificios cierran a las 16 h; 40 yuanes; estudiantes 2 yuanes), vale en verdad el esfuerzo de llegar hasta ahí. Tome los mismos autobuses que llevan a Yuan-mingyuan y baje unas pocas paradas más tarde, en el final, o tome el autobús 808 ­desde Qianmen. El camino más corto consiste en tomar un taxi desde la parada de Metro de Xizhimen (15 yuanes). Éste es uno de los más encantadores lugares de Bei­jing, un vasto parque público, lago en sus dos terceras partes, a donde se trasladaba la corte imperial de las últimas épocas durante los meses más calurosos del año. El sitio es perfecto, rodeado por colinas, refrescado por el lago y protegido por jardines artísticos. Supervivientes de otra crisis de agresividad europea en 1900, los impresionantes edificios se extienden a lo largo de la orilla del lago y están enlazados por una galería de gran majestuosidad.

 

Siempre ha habido pabellones imperiales de verano en Yiheyuan desde el siglo xi, aunque el trazado actual es, en esencia, del siglo xviii, creado por el emperador manchú Qianlong. Sin embargo, el personaje fundamental asociado con el palacio es la emperatriz Viuda Cixi que dominó el imperio chino, en fase de rápida desintegración, desde 1861 hasta su muerte en 1908. Yiheyuan era, con diferencia, su lugar de placer. Hizo reedificar los palacios en 1888 y los restauró con determinación en 1902; el último producto de su fantasía fue la construcción de un barco de mármol, con fondos que estaban destinados a la auténtica Armada china. Si sus apropiaciones indebidas tuvieron alguna consecuencia en el devenir del imperio es difícil de saber, pero es seguro que aceleraron su declive, ya que China sufrió graves derrotas navales durante la guerra con Japón.

 

Los palacios están construidos al norte del lago, en Wanshou Shan (Colina de la Longevidad) y alrededores, y algunos de ellos están íntimamente ligados con Cixi. Las anécdotas sobre este personaje son un tópico presente en numerosas guías. Para disfrutar del lugar, sin embargo, no hace falta saber mucho. Como en Beihai, el parque, su lago y los pabellones forman un despliegue impresionante para la vista, como el cuadro de un paisaje tradicional llevado a la vida.

La mayoría de visitantes entran por la Puerta Este, donde está la parada de los autobuses; sobre ésta se encuentra el recinto del palacio principal, que incluye la Renshoudian (Sala de la Benevolencia y Longevidad), una sala majestuosa donde la emperatriz y sus predecesoras celebraban audiencias. Contiene gran parte del mobiliario del siglo xix, incluso un imponente trono. Más allá, hacia la derecha, se encuentra el Deheyuan (Palacio de la Virtud y Armonía), dominado por un teatro de tres plantas, que se completa con escotillones para las apariciones y desapariciones de los actores. El teatro era una de las principales pasiones de Cixi, y a veces tomaba parte en las representaciones, vestida como Guanyin, la diosa de la misericordia. Con un claro sentido de la ironía, el siguiente edificio importante, el Yulantang (Palacio de las Olas de Jade), junto al lago, fue durante 10 años la prisión del emperador Guangxu: se le mantuvó aquí en cautividad, como menor, mientras Cixi ejercía sus poderes. Justo al oeste, se encuentra la residencia principal de la propia emperatriz, el Leshoutang (Sala de la Alegría y Longevidad).

 

Desde este punto y hasta la esquina noroeste del lago transcurre la Larga Galería, un camino cubierto de 900 m, pintado con escenas mitológicas y flanqueado por diversos templos y pabellones. Se dice que no hay pareja de enamorados que la recorran y salgan sin haberse prometido. Cerca del extremo oeste de la galería se encuentra el infame barco de mármol, hecho construir por Cixi con el dinero hurtado a la Armada, y visto por sus acólitos como un adecuado y gracioso gesto desafiante. En la cercanía, y como foco turístico del lugar, se encuentra un embarcadero con barcas de remos en alquiler (10 yuanes por hora). Ir en bote por el lago es un pasatiempo popular, tanto entre los locales como entre los extranjeros, y merece el gasto. También se puede embarcar debajo de la Colina de la Longevidad y remar hasta los dos puentes: el Cinturón de Jade en el lado occidental y el Puente de Diecisiete Arcos al este. En invierno, los chinos patinan en este lago, que tiene un aspecto igualmente espectacular (se pueden alquilar los patines).

 

Ocio, entretenimiento y espectáculos

 

El Zoo de Beijing (todos los días, 7.30-17 h; 10 yuanes), en Xizhimenwei Dajie, marca el límite de la ciudad interior. Existe una parada de Metro, Xizhimen, a 1 km al este del zoo, y una terminal de autobuses inmediatamente al sur de ésta; el autobús número 7, que se puede tomar en Fuchingmen Dajie, acaba aquí su recorrido. Xizhimen Zhan (la estación de ferrocarril del norte de Beijing) se encuentra al norte de la parada de Metro. El zoo en sí mismo, flanqueado a uno y otro lado por el monumental Gimnasio de la Capital y el Centro de Exposiciones, de estilo soviético, no es ninguna gran atracción. La única parte que merece una visita, de hecho la única zona en cualquier zoo chino que no resulta deprimente, es la zona del panda. El visitante puede hacer cola para fotografiarse sentado a horcajadas de una réplica en plástico del panda, y después continuar camino para echar un vistazo al ejemplar vivo, que dispone de unas instalaciones relativamente palaciegas y que se ha hecho muy familiar en otros países gracias a los rituales intercambios diplomáticos durante las últimas décadas. Mientras los pandas se echan de espaldas en sus lujosos cojines, agitando sus patas en el aire, otros animales, menos hermosos o en menor peligro de extinción, se mueven con aire furtivo, van de aquí para allá o se agitan nerviosos en sus miserables jaulas.

 

La Sala de Exposiciones, en Xizhimenwei, justo antes del zoo, merece una breve visita. Es el único edificio de estilo soviético que funciona realmente en Beijing: una fachada elegante, de no mucha altura, que se va estrechando en la parte superior y culmina con un pináculo dorado (una señal clara e inusitada en esta parte de la ciudad); su decoración es una mezcla de dragones chinos (en las puertas) con la hoz y el martillo (en las columnas). Aunque en la actualidad sólo es una más de las muchas salas de exposiciones de la ciudad, a veces ofrece algunas internacionales; su uso más habitual, sin embargo, es como recinto de ferias comerciales. También hay un restaurante ruso, en una calle al oeste de la sala, y fíjese en la disparatada decoración si pasa por allí (véase «Restaurantes», pág. 122). El Dazhong Si, Gran Templo de la Campana (mar.-dom., 8-16.30 h; 5 yuanes) es, en realidad, uno de los más interesantes pequeños museos de Beijing, aunque esté escondido en Beisanhuan Lu, la sección norte del tercer cinturón, a mucha distancia de cualquier parte; se puede visitar a la ida o a la vuelta del Palacio de Verano, si se va en taxi. Expuestas en un templo reconvertido para causar buena impresión, sus muestras, varios centenares de campanas de bronce provenientes de templos de todo el país, son considerables obras de arte; sus superficies están animadas por textos en relieve, en chino y tibetano, formas abstractas e imágenes de cigüeñas y dragones. La extraña criatura que culmina la campana se conoce como pulao, una bestia legendaria que grita cuando la ataca una ballena (los palos de madera con los que se golpeaban las campanas están tallados en forma de ballena). La campana más pequeña es del tamaño de una copa de vino, y la más grande, que cuelga en la sala trasera, es del tamaño de una casa. Se trata de una creación de la época Ming, llamada el Rey de las Campanas; con sus 50 toneladas es la mayor y más antigua campana del mundo, y se dice que su tañido se puede oír hasta a 40 km de distancia. Se puede subir a una plataforma que hay sobre ella para echar una mirada más cercana a algunos de los 250.000 caracteres de su superficie y para intentar, como los visitantes chinos, hacer pasar una moneda por el pequeño agujero de su parte más alta. Su método de construcción y la historia de la industria china de elaboración de campanas se explica en las salas laterales. La grabaciones que hay a la venta de sonidos de campanas son más inte­resantes de lo que se pueda pensar; la forma de las campanas chinas elimina las vibraciones, de manera que se pueden usar en realidad como instrumentos musicales.

 

No es una atracción turística manifiesta, pero el distrito de Haidian en su conjunto, al norte del zoo, merece una visita; aquí se encuentran los bares y clubes más ­underground, multitud de cybercafés, y en Zhongguangcun Lu, que recibe el sobrenombre de Calle de la Electrónica, una zona de alta tecnología y tiendas de computado­ras. Al norte de este distrito, de camino hacia el Palacio de Verano, se pasa por Beijing Daxue (Beida), la universidad de la capital. Fundada y administrada en sus orígenes por norteamericanos al principio del siglo xx, primero estuvo en la Colina del Carbón, en el Parque Jingshan, y se trasladó a su ubicación actual en 1953. Hoy en día llena de nuevos contingentes de estudiantes extranjeros venidos de Occidente, hace 2 décadas quedó medio desierta cuando la Revolución Cultural dispersó por igual a alumnos y profesores para una «enseñanza abierta» o para que fueran reeducados. Más tarde, entre 1975 y 1976, Beida fue la poderosa base de la izquierda radical en su lucha contra Deng Xiaoping. Es la universidad más prestigiosa de China, con un agradable campus, y los viejos edificios y sus terrenos tranquilos y bien cuidados lo hacen un lugar más bello que la mayoría de parques de la ciudad. La facultad técnica, Qinghua, no está lejos de aquí, hacia el este, aunque no tiene mucho interés visitar ese monótono lugar, a no ser que el viajero quiera tomar una habitación en el dormitorio para extranjeros (véase pág. 80). Cerca de las puertas de ambas universidades se encuentran pequeños y económicos restaurantes, bares y cybercafés que proveen a los estudiantes

 

El drama hablado no apareció en el teatro chino hasta el siglo xx. El Teatro Artístico del Pueblo de Beijing se convirtió en su sede más conocida y, antes de la Revolución Cultural, representaba obras europeas que tenían un claro mensaje social; Ibsen y Chéjov estaban entre sus favoritos. Pero en 1968, Jiang Qing, la tercera es­posa de Mao, declaró que «el drama hablado había muerto». El teatro, junto con la mayoría de cines chinos, estuvo cerrado casi durante 1 década; sólo se continuaron representando ocho obras, que se consideraba que mejoraban la sociedad. Muchos de los principales actores, directores y escritores fueron enviados al campo a realizar duras tareas agrícolas. La última década ha contemplado un giro total de la situación. El Teatro Artístico del Pueblo, restablecido en 1979, ha vuelto a conseguir gran re­putación con las representaciones de La muerte de un viajante de Arthur Miller. Busque esta u otras compañías en el Teatro de la Capital, en 22 Wangfujing Dajie (Tlfn. 65253677). El Teatro Experimental de las Artes Dramáticas (Tlfn. 64031099), en 45 Mao'er Hutong, justo al norte de la Torre de la Campana, es conocido porque programa obras modernas y de vanguardia.

 

Aunque un poco chocantes para muchos extranjeros, no se puede negar que los chinos programan buenos musicales, extravagantes y fantásticos, a base de canciones y baile, de un gusto caducado hace tiempo en Occidente. Se pueden ver la mayoría de las noches en televisión, pero si el visitante desea tener la experiencia en directo puede dirigirse al Teatro de Exhibición de Beijing, en 135 Xizhimenwai Dajie (Tlfn. 68354455). Otros locales representan a veces obras importadas como The Sound of Music (El sonido de la música) que, a un precio entre 50 y 100 yuanes, resulta mucho más barato que en casa.

 

El mundo de la marioneta en China tiene una tradición de 2.000 años, y se puede conocer en el Teatro de Marionetas, A1 Anhua Xi Lu (Tlfn. 64243698), que ofrece representaciones cada día a las 18.30 h por 20 yuanes.


 

Plaza de Tian'anmen

 

La primera parada para todo visitante de Beijing es la Plaza de Tian'anmen. Físicamente en el centro de la ciudad, es el corazón simbólico de China, y los sucesos de que ha sido testigo han configurado la historia de la República Popular desde su fundación. El Presidente Mao descansa aquí en su mausoleo de mármol, con la Gran Sala del Pueblo al oeste y el Museo de la Revolución China al este. Una arquitectura monumental, muchísimo más antigua, se encuentra justo al norte: la Ciudad Prohibida de los emperadores, hoy en día abierta a todo el mundo.

 

 

La Ciudad Prohibida o Palacio Imperial

 

El Gugong, o Palacio Imperial, es mucho más conocido por su nombre no oficial, la Ciudad Prohibida, una referencia a su exclusividad. De hecho, durante sus 5 siglos de funcionamiento, a través del reinado de 24 emperadores de las dinastías Ming y Qing, la población común china tenía prohibido incluso acercarse a sus murallas. Hoy en día el complejo está abierto a los visitantes todos los días de 8.30-17 h, con la última admisión a las 15.30 h en invierno, a las 16 h en verano (55 yuanes). Hay que saber que, igual que por la entrada principal de Tian'anmen, también se puede acceder por las más pequeñas puertas este y norte. Se disfruta de libertad de movimiento en la mayoría de las 100 Ha del lugar, aunque no es total en los edificios, que están rotulados en inglés. Si el viajero desea una explicación detallada de todo lo que ve, puede agregarse a alguno de los numerosos grupos o comprar uno de los muchos libros especializados que están a la venta. También vale la pena considerar la visita en audio (25 yuanes), disponible en la puerta principal. Le ofrecen una casete y unos auriculares, donde una voz (la de Roger Moore en inglés) le va explicando lentamente el lugar; si se escoge esta opción, también merece la pena volver sobre los propios pasos para un paseo posterior sin tutores.

 

Las líneas de autobús útiles para llegar a la Ciudad Prohibida son la 5 desde Qianmen y la 54 desde Beijing Zhan, o se puede tomar la 1 que pasa por el complejo en su trayecto por Chang'an Jie. Se puede ir hasta la puerta de atrás con los autobuses 101, 103 o 109. La parada de Metro más cercana es Qianmen. Si va en taxi, el viajero puede evitar la caminata por la Plaza de Tian'anmen, pidiendo que le dejen en la puerta este.

 

Después de la caída de la dinastía manchú en 1911, la Ciudad Prohibida empezó a deteriorarse, fenómeno que se exacerbó con el profundo saqueo de objetos y joyas que hicieron los japoneses en los años treinta, y de nuevo por los nacionalistas, antes de su huida a Taiwan, en 1949. Durante décadas se ha llevado a cabo un programa de restauración, y hoy en día el complejo está en mejor estado que durante la mayor parte del siglo xx, en interés de sus más de 2 millones de visitantes anuales. Es suficientemente grande para justificar más de una visita, y su belleza, en una escala tan monumental, es extraordinaria.

 

El complejo, con su laberinto de 800 edificios y se supone que 9.000 habitaciones, fue el corazón simbólico y literal de la capital, y también del imperio. Desde su interior, los emperadores, los Hijos del Cielo, emitían órdenes con autoridad absoluta a sus millones de súbditos. Se dejaban ver muy extrañamente (quizá con buena razón). Sus vidas, hasta el ocaso de los manchúes a principios del siglo xx, estaban gobernadas por un gusto por el lujo y el exceso extraordinariamente desarrollado. Se cree que una sola comida para un emperador Qing podría haber alimentado a varios millares de sus empobrecidos campesinos, una escala que obviamente apreciaba la última manchú con influencia, la Emperatriz viuda Cixi, que solía ordenar en persona la preparación de un centenar de platos o más. El sexo, también, ofrece estadísticas de sobresalto; a los harenes de la dinastía Ming les faltaba poco para llegar a las cinco cifras.

 

Aunque las estructuras más primitivas en el emplazamiento de la Ciudad Prohibida son de la época de Kublai Khan, durante la dinastía mongol, la planificación de los edificios del Palacio Imperial son esencialmente Ming. La mayoría datan del siglo xv y de las ambiciones del emperador Yongle, el monarca responsable de devolver la capitalidad a Beijing en 1403. Su programa de construcción se concentró entre 1407 y 1420, e implicaba hasta a un centenar de artistas y quizás a un millón de trabajadores. Las salas se proyectaron siguiendo teorías geománticas -de acuerdo al yin y el yang, el equilibrio entre lo negativo y lo positivo- y como se encontraban en el centro exacto de Beijing, y Beijing se consideraba el centro del universo, la armonía era suprema. El complejo del palacio reitera constantemente tales referencias, junto a símbolos personales de poder imperial, tales como el dragón y el ave fénix (emperador y emperatriz) y la grulla y la tortuga (longevidad del reino).

 

Las principales salas ceremoniales se encuentran delante, dominando el patio. Elevándose sobre una terraza de mármol de tres pisos está la primera y más espectacular de las tres, la Taihedian (Sala de la Suprema Armonía). Se utilizaba para las más importantes ocasiones de estado, como la coronación o los cumpleaños del Emperador, y el nombramiento de generales al principio de una campaña; la última ceremonia que presenció fue la firma de un armisticio en 1918. Se propuso, pero no se llevó a cabo, que el Parlamento se reuniera aquí durante la República. Una rampa con pavimento de mármol, intrincadamente tallada con dragones y flanqueada por quemadores de incienso en bronce, marca el camino por el que el emperador era llevado en su silla. Su trono del dragón dorado se encuentra en el interior.

 

Siguiendo adelante, se entra en la Zhonghedian, la Sala de la Armonía del Medio, otra sala del trono donde el emperador efectuaba las ceremonias de salutación a extranjeros y se dirigía a la descendencia imperial (producto de unas cuantas esposas y numerosas concubinas). Esta sala se usaba también para que el monarca examinara las semillas para la cosecha anual y como vestidor para los acontecimientos más importantes que tenían lugar en Taihedian.

 

La tercera de las grandes salas, la Baohedian, Sala de la Armonía Preservada, se utilizaba para los banquetes de estado y los exámenes imperiales; aquellos que los superaban eran elevados a posiciones de poder en lo que fue la primera burocracia civil reconocible como tal. Sus galerías, originalmente casas del tesoro, muestran varios hallazgos del lugar, aunque el más espectacular, un gran bloque con dragones y nubes tallados, se halla en la parte de atrás de la sala. Es una creación Ming, reelaborada en el siglo xviii, y está entre las más excelentes tallas del palacio. Seguro que es la mayor: un pedazo de mármol de 250 toneladas, que transportaron hasta aquí desde lejos, mediante el procedimiento de inundar las calles en invierno para que se formaran láminas de hielo y poderlo deslizar.

 

Hacia el norte, y en paralelo a las estructuras de las salas ceremoniales, se encuentran los tres principales palacios de la zona de alojamiento imperial. De nuevo, el primero de ellos, el Qiangingong, Palacio de la Pureza Celestial, es el más extravagante. Fue originalmente el dormitorio imperial, su terraza está coronada con quemadores de incienso en forma de grullas y tortugas (símbolos de inmortalidad); más tarde se convirtió en una convencional sala de estado. Más allá, imitando a la Zhonghedian del complejo ceremonial, está la Jiaotaidian o Sala de la Unión, la sala del trono de la emperatriz, y finalmente el Kinningong, Palacio de la Tranquilidad Terrenal, donde, siguiendo la tradición, pasaban su noche de bodas los consortes imperiales. Por ley, el emperador había de dormir con su esposa las tres primeras noches de su matrimonio, y el primer día del Año Nuevo chino. Este lugar es un edificio extraño, partido en dos. A la izquierda se encuentra un amplio espacio sacrificial, con sus cubas dispuestas para recibir ofrendas (1.300 cerdos al año, durante los Ming). Más alejada, la cámara nupcial es una pequeña habitación, pintada ente-ramente de rojo, y cubierta con emblemas decorativos que simbolizan la fertilidad y la alegría. La última vez que fue preparado para su función fue en 1922 para la boda del niño Pu Yi, el último emperador manchú, quien, al parecerle «una vela roja fun-dida» decidió que prefería el Palacio de la Alimentación de la Mente y se volvió a ese lugar.

 

El Palacio de la Alimentación de la Mente, o Yangxindian, es uno de un grupo de palacios hacia el oeste donde los emperadores pasaban la mayor parte de su tiempo. Algunos de los palacios conservan sus muebles desde los tiempos de los manchúes, en su mayoría del siglo xviii, y en uno de ellos, el Changchundong, se encuentra una serie de pinturas que ilustran la novela de la época Ming, La historia de la Piedra. Al este se encuentra un grupo similar de palacios, adaptados como galerías de museo para la exhibición de bronces, cerámicas, pinturas, joyería, y obras artísticas y de artesanía Ming y Qing. La atmósfera de esta zona es mucho más íntima, y se puede mirar el interior de las bien acondicionadas cámaras, llenas de muebles y decoración elegantes, incluyendo relojes ingleses decorados con imágenes de nobles, que dan una impresión muy rara entre los árboles de jade y espantamoscas adornados.

 

Diríjase hacia el otro lado del complejo, donde se encuentra un extraordinario Museo de Relojes (5 yuanes) que muestra el resultado de la pasión coleccionista de un emperador Qing. Explosiones de ornamentación barroca, la mayoría son ejemplares franceses e ingleses, aunque junto a la entrada hay un reloj de agua chino del tamaño de un rinoceronte.

 

Saliendo de las cámaras palaciegas -y a estas alturas un poco de respiro- la Kunningmen conduce, fuera de la Corte Interior, al Jardín Imperial. Hay un par de cafés en este lugar (y lavabos) entre una agradable red de estanques, corredores y pabellones, elementos clásicos de un jardín chino. En el centro se encuentra el Qinandian, la Sala de la Paz Imperial, dedicada al dios del fuego taoísta, Xuan Wu. Desde este lugar se puede salir al Parque Jingshan, que ofrece una vista general del complejo (véase pág. 106)

 

Una vez atravesada Tian'anmen, el visitante se encuentra en un largo corredor, con el complejo de palacio, rodeado por un foso, y la imponente puerta Wumen directamente enfrente (éste es el lugar donde se venden los billetes). Los dos parques a ambos lados de la puerta, Zhongshan y el Parque de la Cultura Popular (todos los días, ambos, 6-21 h), son grandes lugares para relajarse de las rigurosas formalidades exteriores. El Palacio de la Cultura Popular (5 yuanes), en el lado este, recibió su simbólico nombre en deferencia al hecho de que, sólo con la toma del poder por los comunistas en 1949, la gente normal pudo acceder al interior de este sector central de su ciudad. El lugar tiene unas cuantas salas de exposición modernas (algunas veces, interesantes de ver) y unas cuantas estructuras originales del siglo xv, la mayoría de ellas templos ancestrales de las dinastías Ming o Qing. La sala de la parte de atrás alberga a menudo prestigiosas exposiciones de arte. Al oeste, el Parque Zhongshan (1 yuan), ostenta los restos del Altar de la Tierra y el Cereal, un lugar que se utilizaba para sacrificios bienales con relación a las cosechas, estrechamente relacionado con los altares del Templo del Cielo (véase pág. 98).

 

La Wumen (Puerta del Meridiano) es la mayor y más espléndida de las puertas de la Ciudad Prohibida, y estaba reservada al uso exclusivo del emperador. Desde su elevada posición, los Hijos del Cielo anunciaban el calendario del nuevo año a su corte y, en tiempos de guerra, inspeccionaban el ejército. Era costumbre que los generales victoriosos volvieran aquí, después de las batallas, para presentar los prisioneros ante el emperador, que decidía su destino. En tales ocasiones imperiales estaba flanqueado por una guardia de elefantes, regalo de súbditos birmanos.

 

Pasada la Wumen, el visitante se encuentra en un gran patio empedrado, atravesado en dirección este-oeste por el Jinshui He, el Río de Agua Dorada, con sus cinco puentes de mármol, decorados con antorchas talladas, un símbolo de masculi­nidad. Más allá hay otra puerta ceremonial, la Taihemen o Puerta de la Suprema Armonía, que tiene su entrada guardada por un magistral pasillo de leones, y después de ésta aún hay un patio todavía más grande donde tenían lugar las principales audiencias imperiales. En este espacio se podía acomodar a la corte entera, hasta 100.000 personas. Llegaban aquí a través de las menos importantes puertas laterales -los militares desde el oeste, los oficiales civiles desde el este- y esperaban en silencio absoluto cuando el emperador subía a su trono. Entonces se postraban nueve veces, manteniéndose de pie tan sólo la guardia imperial.

 

 

 

 

 

 

 

Eje Central de Beijing y Plaza de Tian’anmen

 

 La puerta de Tian’anmen Gate está situada en el centro de Beijing. Una línea axial imaginaria de 7,8 kilómetros de largo, empieza en el Sur en la Puerta Yongdingmen en la muralla exterior de la ciudad; mas al norte, pasa por la puerta Zhengyangmen (puerta encarada al sur, popularmente conocida como Qianmen o Puerta Front . La puerta de Tian’anmen y la Puerta de Duanmen (que se levanta delante del Palacio Imperial), y la Puerta Wumen, la entrada mas al sur del Palacio. Desde allí, continúa al norte a través de su puerta mas septentrional, Shenwumen (Puerta de Giving Prowess). Luego pasa a través de el Pabellón de la Longevidad (Wanshouting), la Colina del Descubrimiento (Jingshan) y termina en las Torres de Drum y Bell.

 

Este eje divide la ciudad en dos mitades casi iguales, cada una de las cuales fue construida en la dinastía Ming con pares de puertas simetricamente colocadas. Aunque las puertas han sido tiradas abajo para dar paso a modernas autovías, sus nombres todavía son usados para designar distritos de la ciudad: por ejemplo, Dongzhimen y Xizhimen, Fuchengmen y Chaoyangmen, y Xuanwumen y Chongwenmen. Es curioso hacer notar que el eje central al pasar por Tian’anmen se desvía 200 metros al este del verdadero eje de simetría calculado desde la distancia entre las murallas de la ciudad.

 

Con excepción del Palacio Imperial, casi todas las estructuras dentro y alrededor de la Plaza de Tian’anmen se han construido después de la fundación de la República Popular de China en 1949. Durante las Dinastías Ming y Qing, se abrían tres puertas con apertura en los extremos Sur, Este y Oeste en una estrecha plaza al sur de la Puerta de Tian’anmen.

 

En la Dinastía Ming, un corredor con paredes llamado "Thousand Bu Corridor (Corredor de los mil Bu)" fué construido dentro de esta plaza. 'Bu' significa tanto "paso de un pie" como una distancia de aproximadamente cinco piés.

 

Durante las Dinastías Ming y Qing, los principales órganos del Gobierno Chino, establecieron sus oficinas a ambos lados de este corredor. En el lado Este estaban los Ministerios de Ceremonias, Finanzas, de la Guerra, Personal, Metereología y Astronomía. En el lado Oeste, durante el Periodo Ming, estaba la Oficina de Empeño de Ropa (Jinyiwei), que supervisaba las actividades de espionaje, y las cinco comisiones de jefes militares. En el Periodo Qing, el Ministerio de Culpas, el Censor y el Taichangsi (un responsable oficial para las ceremonias y los sacrificios) estaban situados aquí. Todo el área en aquellos días estaba lleno de tropas de oficiales vestidos muy adornados y con palanquines.

 

En 1949, la plaza fue ensanchada grandemente, tomando un aspecto completamente nuevo. Fué aquí, el 1 de Octubre de 1949, cuando Mao Zedong, hablando frente a una multitud de 300,000 personas, proclamó la fundación de la República Popular China, y extendió por priemra vez la bandera nacional China. Desde entonces, un retraro enorme de Mao Zedong, ha estado colgado en la arcada central de la Puerta de Tian'anmen. Se puede leer un gran cartel a cada lado que pone "Larga Vida a la República Popular China" y "Larga Vida a la Unidad de los Pueblos del Mundo"

 

 

 

 

 Tian’anmen – la Puerta del Cielo

 

 

La Puerta de Tian'anmen fué la entrada principal al Palacio Imperial durante las Dinas tías Ming y Qing. 

Es una de las puertas monumentales mas bonitas del mundo, extraordinaria por su imponente tamaño. Unas Columnas Ornamentales (huabiao), con leones de piedra puetes blancos de mármol decoran la parte frontal.

 

Al principio de la Dinastía Ming, una puerta memorial-recordatoria de madera, cubierta de títulos de amarillo fué construida en el sitio de ahora. Conocida como la Puerta de la Gracia Recibida del Cielo (Chengtianmen), se quemó, y fué reconstruida mas tarde en 1465 durante el reinado del Emperador Ming Xianzong.

 

Al final de la dinastía, cuando estaba el lider , que había desertado de las fuerzas Ming, fué quitada de su sitio por las tropas Qing y muchos edificios fueron destruidos. La Puerta de la Gracia del Cielo se quemó otra vez, quedando solo la base de sus muros.

 

En 1651, bajo el Emperador Qing Shunzhi, la torre de la puerta fu´reconstruida en el estilo original y renombrada Tian'anmen (Puerta de la Paz Celestial). Hoy todavía conserva el carácter básico de la primera puerta Qing.

 

La base de Tian'anmen, atravesada con cinco portones en forma de arco, y colocados sobre una base de mármol blanco, tiene 10 metros de alto. Está construida en ladrillo huge, que pesan cada uno unos 24 kilos. En la cima de esta estructura pesada se levanta un palacio como una puerta torreón con sus 33,7 metros sobre el suelo. Una pequeña valla rodeando la puerta-torre encierra una balaustrada de mármol blanco que flanquea la torre por los cuatro sitios. El tejado está cubierto con los mismos cuatro títulos en amarillo encontrados en todas las edificaciones del Palacio Imperial.

 

En el tejado hay una mezcla de animales puestos para proteger el palacio y sus habitantes de los peligros. Sobresaliendo entre ellos hay diez cabezas  de dragón en las terminaciones del tejado principal y en cada esquina del doble tejado.

 

Justo debajo de la entrada sur de Tian'anmen, siete puentes con arcos, cubiertos como por unos cinturones curvos de jade, cruzan el Rio de Oro (Jinshuihe). El puente central es levemente mas ancho que el resto y forma parte del Camino del Emerador (sitio por el que solo los Emperadores podían pasar).

 

Una de las características mas poco corrientes de Tian'anmen es una par de columnas blancas de mármol de 10 metros de altura (huabiao) rematadas por un pez. Un animal hecho de piedra conocido como un "gazing hou" (una pequeña criatura mitológica como un león) está junto a cada pez. Estos peces eran usados para coger el jade dew  utilizado por el Emperador para asegurarle larga vida. De acuerdo con la leyenda, el “heaven–gazing hou” observaba las actividades del Emperador cuando estaba fuera del palacio, ayudándole a que no se sobrepasara en sus placeres. Si el Emperador no volvía a tiempo, las criaturas le dirían "Su Majestad, no puede malgastar tanto tiempo pasándolo bien. Vuelva y atienda a sus asuntos de estado. Nosotros cuidaremos por usted y esperaremos su vuelta". Los "heaven–gazing hou" son llamados también "los que cuidan por la Vuelta del Monarca" y las columnas de piedra "Columnas de la Espera"

 

Debao hay un par de leones de piedra, uno con su pata osbre una esfera, el otro con un cubo. De este modo el rey de los animales se reduciría a un obediente animal en presencia del Emperador, como un claro signo de la autoridad del Supremo Hijo del Cielo.

 

Tian'anmen estuvo fuera de los límites del municipio, así como la entrada al Palacio Imperial durante las dos últimas dinastías. Varios dientos de metros mas está la Gran Puerta Ming. Entre las dos, estaba el Camino del Emperador.

 

La Gran Puerta Ming solo era abierta en las siguientes ocasiones ceremoniales:

En el Solsticio de Invierno, cuando el Emperador ofrecía sacrificios al cielo en el Templo del Cielo

En el Solsticio de Verano, cuando se hacían sacrificios a la tierra en el Altar de la Tierra

En el segundo mes del calendario lunar, cuando se dirigía al Altar del Dios de la Agricultura (Xianongtan) para pedir cosechas en los campos sagrados

Al principio de la Primavera, cuando hacía sacrificios al Dios del Grano

 

La procesión del Emperador tenía una relevancia muy grande. Desde Tian'anmen, los caminos a lo largo de la ruta eran regadas con agua para que la tierra amarilla y seca tuviera una apariencia buena y para prevenir accidentes de tráfico. Miles de oficiales y soldados estaban alineados en la carretera, y a la hora precisa, las cinco puertas de Tian'anmen eran abiertas. El Emperador ataviado con su ropa de Dragón, pasaba por la puerta central sentado en una gran silla llevada a hombros. Viciles y militares marchaban. Los portadores de pendones, la guardia ceremonial armada con banderas de campaña y las tropas daban la sensación de un cuadro magnífico.

 

En la vieja China, la celebración mas excitante de Tian'anmen era la del examen trienal imperial. Una "estola de dragón imperial" se erigía en el este, y los tres candidatos mejores se alineaban para la audiencia del Emperador. El cuerpo entero de nuevos oficiales se presentaban a sí mismos detrás de los candidatos, delante de la lista oficial escrita de escolares premiados. Allí permanecía el prefecto de Beijing que presentaba los mejores escolares con un emblema de oro para su sombrero y una banda de seda roja para sus hombros. Los candidatos premiados eran entonces recibidos por los "jamen" de la ciudad (oficiales del gobierno en la China feudal) para celebrar una fiesta en su honor.

 

Estaban también las pruebas imperiales. Los acusados, que había sido objeto de severas torturas, eran conducidos ante los magistrados en la parte oeste de la puerta. Los magistrados preguntaban a los acusados cuestiones sin orden y luego marcaban el nombre del hombre en rojo para indicar sentencia de muerte. La ejecución era llevada a cabo inmediatamente. Si un hombre aparecía alegre se le ponía un indicativo sobre su cuello, alabando su gran fortuna.

 

Tian'anmen también sirvió como lugar para las proclamaciones de las celebraciones de estado tales como la entronización de un matrimonio del Emperador. Se ponía una plataforma en la puerta central. Los edictos imperiales ataviados con un Fénix de Oro (en el periodo Ming, iban con ropa de colores, con una cabeza de dragón), eran llevados en una bandeja de plata llevada por oficiales del Ministerio de Ceremonias, donde eran copiados en papel imperial amarillo por escribas especiales y despachados a través de todo el Imperio.

 

Irónicamente, el edicto imperial anunciando la abdicación del último Emperador Qing, Puyi, el 25 de Diciembre de 1911, fue issued por la Emperatriz Longyu con la ropa tradicional. No finer mockery del "Hijo Divino del Cielo" podía haberse imaginado.

 

En 1900, las columnas delante de la puerta fueron dañadas por el fuego de los cañones de las Fuerzas Aliadas. Luego, en Julio de 1937, cuando los japoneses ocuparon Beijing, hicieron un signo llasmando al establecimiento de "Nuevo Orden en el Este de Asia" en las paredes de Tian'anmen. Tian'anmen tuvo que repararse, quitar la pintura roja de sus paredes, arreglar las ventanas rotas y las, en algún tiempo, decoraciones coloreadas.

 

El cambio de los tiempos trajo una nueva cara a Tian'anmen. La tarde del 4 de Mayo de 1919, varios miles de estudiantes de la Universidad de Pekin y de otras 13 instituciones se manifestaron aquí con sus gritos. Vinieron a protestar por la firma del Tratado de Versalles por los representantes de China y los policías traidores del Gobierno del Norte contra el país. Su demostración marcó el comienzo del Movimiento 4 de Mayo y puso el primer paso para la fundación de la República Popular China

 

Eñ 9 de Diciembre de 1935, los estudiantes de Beijing marcharon otra vez sobre Tian'anmen. Esta vez oponiéndose a la invasión japonesa del Norte de China y la política del Koumitang de resistencia. Participaron cerca de 10.000, gritando por la finalización de la guerra civil y la formación de un frente unido contra los invasores extranjeros. Desde 1945 a 1949, Tian'anmen fue frecuentemente el lugar de encuentro para miembros del movimiento estudiantil progresivo, y así continúa hasto hoy día.

 

En 1949, Tian'anmen reafirmó su grandiosidad con una completa renovación. La plaza se amplió a 40 hectáreas y es ahora una de las plazas públicas mas grandes del mundo.

 

 

 

 

 Monumento a los héroes del pueblo

 

 

El Monumento a los Héroes del Pueblo, construido entre Agosto de 1952 y Mayo de 1958, ha sido el primer monumento conmemorativo a gran escala construido en la Nueva China.

 

Es una torre alta con 10 historias, cuya fachada norte está dominada por la inscripción 'Gloria Eterna a los Héroes del Pueblo", en la mano de Mao Zedong.

 

Las 17.000 piezas de mármol y granito, traidas de la provincia de Shandong y Fangshan a los alrededores de Beijing, pesaban cerca de 10,000 toneladas métricas. El material es de tan alta calidad que se supone dure de 800 a 1000 años.

 

La parte baja está decorada con bajorelieves de mármol de 10 metros de altura, detallando el movimiento revolucionario chino de los últimos cien años.

 

En la cara este comienza con "Quemando el opio", el incidente del 3 de Junio de 1839 en el que cantidades enormes de opio fueron destruidas por una multitud encolerizada.

 

Luego viene la Llegada de Jintian de 1851, un crucial evento en la Revolución Taiping.

 

En la parte sur está el Levantamiento de Wuchang, un evento clave en la Revolución de 1911, en la que soldados rebeldes y civiles enttraron en la mansión imperial Viceroy, inflingiendo unas muertes muy sangrientas a la última dinastía feudal en la histoira de China.

 

El tema del siguiente panel es el Levantamiento del 4 de Mayo de 1919. Se ve a un hombre joven pidiendo "un movimiento nacional contra los poderes extranjeros y castigo para los traidores" delante de una torre de Tian'anmen.

 

Lo siguiente representado es el Movimiento del 30 de Mayo de 1925, donde decenas de miles de trabajadores, estudiantes y ciudadanos caminan hacia la Concesión británica de Shangai

 

En la parte oeste está el Levantamiento de Nanchang contra el Koumitang, el 1 de Agosto de 1927. El panel muestra un comandante de una compañía dando la señal para atacar. "Guerra de Guerrillas contra la Invasión Japonesa (1937-1945)". Está detallado debajo: las guerrillas caminando a través del bosque y los campos, una mujer mayor dando una pistola a su hijo; un grupo de mujeres jóvenes esperando las órdenes de su oficial...

 

"Cruzando el Río" en la parte norte, es el mas grande de los paneles. Cruzando el Rio Yangtze, el Ejército de Liberación del Pueblo camina hacia Nanjing...de fondo una batalla de barcos a través de las olas.

 

 

 

 

 El Gran Muro del Pueblo

 

 

Al oeste de la plaza de Tian'anmen está el Gran Muro del Pueblo, una de las estructuras modernas mas grandes de Beijing. Su tejado verde y amarillo, el magnífico pórtico y las columnas, y las hileras de pinos y cipreses crean al mismo tiempo una solemne e inmensa construcción que fue completada en un periodo de diez meses en 1959.

 

A través de las grandes puertas de bronce hay un espacio grande que lleva al Hall central.

 

El Auditorio, con interpretación simultánea para 9,700 asientos, queda al oeste, el Banquet Hall al norte, y la Oficina del Alto Comite del Congreso Nacional del Pueblo al sur.

 

 

 

 

 Hall conmemorativo del camarada Mao Zedong

 

 

  El Hall Conmemorativo del camarada Mao Zedong yace en el extremo sur de la plaza de Tian'anmen, entre el Monumento de los Héroes del Pueblo de la Puerta Zhengyangmen.

 

Con granito rojo de Sichuan en su base y árboles alrededor ha sido diseñado bajo los principios de simetría y centralidad. Las esculturas al norte y al sur complementan el elemento artístico del Monumeto a los Héroes del Pueblo.

 

La primera planta está abierta al público. Detrás de la estatua de mármol blanco del Camarada mao hay un inmenso tapiz de las montañas y ríos de China.

 

En el Hall de la Mañana, el corazón del Mausoleo, yace Mao (1893-1976) con su vestimenta azul de siempre, cubierto con la bandera roja del Partido Comunista, en una urna de cristal. La rara madera de nanmu de las puertas y muros fue traida de la Isla Hainan al norte bajo la supervisión de Zhou Enlai.

 

Una réplica del poema de mao al Camarada Gao Moruo de su propio puño cubre la cara de mármol blanco del último hall al sur.

 

Fuera, por detrás, hay una pequeña área abierta, conocida formalmente como Chessboard Street, que sirvió como cona de concentración del comercio en la Dinastía Ming.  Mas allá, se extiende el Área Qianmen, uno de los distritos mas comerciales y de negocios de Beijing.

 

 

 

 

 

 El Museo Palacio

 

 

El pm, formalmente hogar de los Emperadores Ming y Qing, es también conocido como  como la Ciudad Prohibida (Zijincheng)

 

Hay cuatro puertas de entrada: La Puerta Meridional (Wumen) al sur, la Puerta de la Fuerza Divina (Shenwumen) al norte, La Puerta Floreada (Donghuamen) al este y la Puerta Floreada del Oeste (Xihuamen) al Oeste. El grupo de edificios antiguos mas grande y mejor preservados hoy en China, sus mas de 9,000 habitaciones cubren unos 150,000 metros cuadrados. Un muro de 10 metros de alto y en algunas partes 52 metros de ancho, rodea el perímetro de seis kilómetros.

 

La visita al pm comienza en la Puerta Meridional (Wumen) al sur. El paso a traves de la apertura central estaba restringida para uso del Emperador, mientras que las dos aperturas laterales servían a los oficiales civiles y militares, así como a los clanes imperailes. Cuando se iba a realizar una ofrenda de sacrificios en el Templo del Cielo o Altar de la Tierra, era avisado en la puerta por el sonido de unas campanas, las cuales eran anunciadas al Templo Imperial mediante drums.

 

Al Palacio Frontal se entra a través de la Puerta de la Suprema Armonía (Taihemen). Mar de banderolas cubriendo mas de 30,000 metros cuadrados y rodeados por tres grandes muros. En frente justo, se levanta el Hall de la Suprema Armonía (Taihedian). Al Norte de ella, el Hall de la Completa Armonía (Zhonghedian) y el Hall de la Preservación de la Armonía(Baohedian). Estos tres grandes Halls (Sandadian) dominando el Palacio Frontal.

 

Solo las ceremonias mas importantes se celebraban en el Hall de la Suprema Armonía -entronización del Emperador, celebración del Primer Día del Año Nuevo, Solsticio de Invierno, Festival de la Primavera (del 1 al 15 del primer mes lunar), aniversario del Emperador, anuncio de los candidatos idóneos en los exámenes imperiales y proclamaciones de mandatos imperiales-.

 

Los imponenetes "Tres Grandes Halls" están construidos con terrazas y decorados con pilares grabados. La cabeza ornamental de dragónen la base de cada pilar, sirve para el propósito práctico del drenaje de las aguas. Si uno visita el palacio un día de lluvia podrá apreciar el magnífico espectáculo de 1,142 dragones sobre las tres terrazas soltanto agua por sus bocas.

 

Tres clases de escalones, el medio de los cuales está decorado con exquisito mármol labrado, conectan las tres terrazas con el Camino Imperial. El que está al norte del Hall de la Preservación de la Armonía es el más espectacular de todos. Paneles grandes de mármol están colocados con flore y olas de mar. En el centro, un mar de nubes con grupos de nueve (el número imperial) dragones de fuego (el símbolo personal del emperador). Estas piedras labradas son consideradas por algunos de lo mas hermoso de China

 

La construcción del Hall de la Suprema Armonía se inició en 1420 bajo el Emperador Yongle de la Dinastía Ming. El Emperador Kangxi de la Dinastía Qing reconstruyó la estructura en 1695. De treinta y cinco metros de alto, es la construcción mas alta en el complejo de los palacios. The golden lacquer ware throne, colocado entre dos pilares de oro, ambos decorados con dragones, sentados directamenter en su corazón. Bajo una esfera de espejos colgando de una sombrilla llena con mas dragones de oro.

 

Sobre la veranda hay un escaparate de instrumentos musicales: campanas de bronce y un conjunto de piedras musicales de jade. Hay órganos, flautas de bambú, un qin, a zither–like instrument without bridges.Siempre que el Emperador se aproximaba a su trono, se hacían sonar las campanas de bronce y las piedras musicales, creando un fonde extraordinaria armonía que era conocida como la música shao. Fuera, en la terraza, se quemaba incienso en trípodes de bronce. Los oficiales civiles y militaresse colocaban en la plataforma por rangos. A través del fragante humo que subía por el Hall de la Suprema Armonía, todo parecía como si el “Hijo del Cielo” hubiera aparecido en ese momento.

 

El siguiente edificio en el norte es el Hall de la Completa Armonía construido bajo el Emperador Yongle en 1420. Aquí el Emperador descansaba antes de atender a los negocios en el Hall de la Suprema Armonía. Cada año, el día antes de ir a ofrecer los sacrificios, venía aquí a revisar el texto de las oraciones de los sacrificios. Las ceremonias para recibir los tributos, las conmemoraciones del trono y los documentos de felicitación eran tambien repasadas aquí.

 

El Hall de la Preservación de la Armonía, fue también construido en 1420.. En la Dinastía Qing, los emperadores festejaban aquí el Día de Año Nuevo y el día 15 del primer mes lunar. La Nobleza de las minorías nacionales y los oficiales de la corte civiles y militares eran recibidos en audiencia. El examen final imperial fue trasladado aquí desde el Hall de la Suprema Armonía durante el reinado del Emperador Yongzheng (1723-1735).

 

La Puerta de la Pureza Celestial (Qianqingmen) se levanta en la entrada principal del palacio. Los emperadores Qing algunas veces atendían a la Corte y se sentaban en un trono frente a esta puerta. La mitad norte del Palacio Imperial, el “Palacio Interior”, comienza aquí con una sucesión de exquisitas habitaciones, salones, torres y pabellones. El Palacio de la Pureza Celestial (Qianqinggong ), el Hall de la Prosperidad (Jiaotaidian) y el hall de la Paz Terrenal (Kunninggong) son conocidos colectivamente como los “Tres Palacios Reales” (Housangong). Desde los tiempos  hasta los Emperadores Kangxi en la Dinastía Qing, vivían en el Palacio de la Pureza Celestial y la Emperatriz en el hall de la Paz Terrenal. Mas tarde, el Palacio de la Pureza Celestial fue usado como salón de audiencias con los cortesanos y diplomáticos extranjeros y el Palacio de la Paz Terrenal para ofrecer sacrificios a los dioses.

 

El Hall de la Prosperidad es un salón ceremonial pequeño. Durante el reinado del Emperador Qianlong (1736-1796), los 25 mayores seals eran guardados aquí. Permanecían en una mostrador con un reloj de chimenea y un reloj de agua de estilo clásico (clepsidra) hecho en 1745.

 

Al este y oeste de los “Tres Palacios Reales” están el Salón de la Solemnidad (Duanningdian) donde era guardada la ropa del emperador; el Salón de la Gran Diligencia (Maoqindian), donde los pinceles de tinta y libros eran guardados; el Estudio Supremo (Shangshufang), donde los príncipes imperiales se encontraban con sus tutores; y el Estudio del Sur (Nanshufang), donde los miembros de la Academia Imperial atendían a los que aprendían.

 

El Jardín Imperial (Yuhuayuan) se levanta al norte de la planta del Hall de la Paz Terrenal (Kunninggong), una pieza clásica de la arquitectura Ming que incluye una estatua de Daoist Xuanwu. Los pinos y cipreses del antiguo jardín, así como los templos y pabellones mas pequeños, son todos pequeñas reliquias de las Dinastías Ming y Qing. Cada año la familia imperial se trasladaba al Pabellón Observatorio Imperial (Yujingting) al extremo norte del jardín el día noveno del noveno mes lunar. Al Este está el Hall de la Elegancia Literaria (Chizaotang), donde una biblioteca de libros raros estaba guardada. Un conjunto de libros clásicos raros titulados “Selecciones de las Cuatro Ramas de la Literatura”  (Siku Huiyao), una revisión de la Biblioteca Completa de las Cuatro Ramas de la Literatura (Siku Quanshu), compilados durante el reinado de Qianlong, sobrevive todavía en buenas condiciones como la única copia encontrada en China.

 

Los edificios principales del este son el Hall del Trabajo Ancestral (Fengxiandian), el Hall de la Abstinencia (Zhaigong) y los seis palacios orientales. Colectivamente son conocidos como “Carretera del Este” (Neidonglu), contienen una exhibición de arte chino.

 

 

El Hall del Trabajo Ancestral fue una vez el Templo de la Familia Imperial, el Hall de la Abstinencia era donde el Emperador venía cada año a festejar (si vino ni carne) antes de ofrecer sacrificios al Cielo y a la Tierra. El Hall de la Gran Benevolencia (Jingrengong) fue originalmente la zona de estar de la emperatriz esposa del Emperador Shunzhi (reinó 1644-1662) y fue el lugar de nacimiento del Emperador Kangxi’s. Durante la Dinastía Ming, el Hall del Favor Celestial (Chengqiangong) sirvió como lugar de residencia de emperatrices y concubinas imperiales. El Hall de la Eterna Armonía (Yonghegong) era, en los tiempos Ming, el lugar de estancia de las concubinas de mas alto rango y durante los Qing de emperatrices y concubinas. El Hall del Rayo de Sol (Jingyanggong) fue durante los Ming u depósito para libros. El Estudio Imperial era la habitación de lectura del Emperador. Durante el reinado de Qianlong, una copia del Libro de las Canciones (Shi Jing) de la mano de Gaozong (Emperador que reinó desde 1127 a 1162) e ilustrado por Ma Hezhi se guardaba aquí. Qianlong escribió el “Hall para el Estudio de la Poesía” (Xueshitang) sobre una placa de madera y fue puesta dentro. El Palacio de la Pureza Concentrada (Zhongcuigong), construido en la Dinastía Ming, era la residencia del príncipe heredero.

 

Al Este está la Carretera de salida del Este “Waidonglu”, que incluye el Muro de los Nueve dragones (Jiulongbi) y el Jardín de Qianlong. Aquí en el Hall de la Última Grandeza (Huangjidian) y el Palacio de la Longevidad Tranquila (Ningshougong) incluye una colección de bellos cuadros. Los varios salones de detrás, conocidos como “Las Casas Tesoro” (Zhenbaoguan), contienen tesoros antiguos.

 

Esta sección de la Ciudad Prohibida tiene una interesante historia. El Emperador Kangxi ordenó la construcción del Salón de la última Grandeza en 1689. El nieto de Kangxi, Qianlong, reconstruyó el palacio en 1772, habiendo formulado un plan para mandar durante 60 años, después de los cuales devolvería el reino y el poder a su hijo. Veinte años antes de la abdicación, comenzó a preparar estancias confortables para su retiro. Asustado porque podría no llegar a los 85, Qianlong comenzó a quemar incienso y rogar al Cielo por una larga vida para él. Eligió nombres propicios para los edificios que darían sustento a sus ayudas, tales como el Hall de la Alegría y la Longevidad, el Hall de la Paz y el Descanso y el Hall del Cultivo del Carácter. En 1795, con 85 años realizó su mayor ambición. Abdicó a favor de su hijo. El Emperador Jiaqing, pero en nombre del Consejo del Trono, le retuvo toda su autoridad. Murió tres años mas tarde.

 

Aquí también hay un resto de lado oscuro lugar de la vida de palacio. El sitio donde la Concubina del Emperador Guangxu ahogaba sus penas. Habiéndole soportado ver como reformaba el poder político, ella llego a ser su favorita, y así evocar los celos y el odio de la Emperatriz Dowager Cixi. Una vez arrestada en el domicilio, denegó el acceso al Emperador y en 1900, cuando la emperatriz huyó don Guangxu a Xian, ella ordenó al eunuco principal Cui Yugi disponer de la concubina Zhen arrojándola a un pozo

 

Hay seis palacios en la sección conocida como la “Carretera del Oeste” (Xilu). El Palacio de la Belleza Concentrada (Chuxiugong) fue dos veces el hogar de la Emperatriz Dowager Cixi. Detrás, el Hall de los Paisajes Preciosos (Lijingxuan), incluye ahora una exposición del Arte de la dinastía Qing. El Hall de la Doble Gloria (Chonghuadian), donde Qianlong vivió como príncipe, era el lugar donde la reunión anual de te  tenía lugar el primer mes lunar. Los Primeros Secretarios, los Ministros de Palacio y miembros de la Academia Imperial venían a acompañar a tomar te con Qianlong, a escribir versos o a hacerle reír.

 

En el Palacio de la Felicidad Establecida (Jianfugong), Qianlong pasaba mucho tiempo admirando las flores. El Hall de la Benevolencia Temporal (Fuchendian), que data del periodo Qianlong, era donde los príncipes, duques y ministros celebraban la fiesta de Año Nuevo. El Hall de la Longevidad (Changshougong), construido en el periodo Ming, sirvió como lugar de descanso temporal para el cuerpo de la Emperatriz de Qianlong antes de su enterramiento. En 1884, cuando vivía aquí la emperatriz Dowager Cixi, frecuentemente era escenario de escenas de funciones de ópera.

 

El Palacio de la Reina Consorte (Yikungong) fue construido en la dinastía Ming y reconstruido en 1655 por el Emperador Shunzhi de la dinastía Qing. En 1802, el Emperador Jiaqing decidió conectar este edificio con el Palacio de la Belleza Concentrada, reemplazándolo con un nuevo edificio, el hall de la Manifiesta Armonía (Tihegong). Fue aquí donde Cixi seleccionó a las concubinas Jin y Zhen para el Emperador Guangxu. Estos edificios sirven a hora para exhibir artefactos históricos.

 

Detrás de la “Carretera del Oeste” está la Carretera de salida al Oeste (Waixilu), un grupo de templos budista a gran escala. Aquí fue donde la Emperatriz Dowager se retiró cuando fue mayor. Durante las dinastías Ming y Qing, el Palacio de la Paz Benevolente servía como estancia de la madre del Emperador. Las ceremonias de boda de las princesas se realizaban también en estos salones.

 

 

 

 

 Las ocho grandes vistas de Yanjing

 

 Yanjing (capital de Yan) es un nombre alternativo de la ciudad de Beijing, que fue usado por primera vez en las Dinastías Liao y Yuan. Las ocho grandes vistas de Yanjing son lugares de interés histórico y bello escenario dentro y alrededor de Beijing.

 

Cada una de ellas tiene un nombre en el cual sus cualidades particulares están resumidas en frases líricas de cuatro caracteres, que pueden ser traducidas como sigue: “La Gran Muralla Murmurada por  Lush Greenery en el Juyong Pass”; “Árboles Envueltos en Niebla en la Antigua Ciudad de Jizhou (Jimenyanshu)”;“La Luna sobre el Puente Lugou Bridge en Dawn”; “El Arco iris Flotante sobre el Manantial de jade” ;“Las Colinas del Oeste con Nieve”; “Isla de Jade en Shady en Primavera”; “Vientos de Otoño en Taiye”; y “La Terraza de Oro en el Sitio donde de pone el Sol”. A continuación se detallan mas abajo individualmente.

 

 

La Gran Muralla murmurada por Lush Greenery en el Juyong Pass (Juyongdiecui)

 

La primera y mas hermosa de las “Grandes Vistas de Yanjing” es “la Gran Muralla murmurada por Lush Greenery en el Juyong Pass”. Comprende un pequeño valle con un río de aproximadamente 15 kilómetros de largo que es cruzado por the lofty peaks and lush mountain vegetation. Las ondulantes cimas de las montañas parecen en la distancia como una mar de olas, creando una escena de paisaje natural muy bello. Ya en la dinastía Jin, este lugar era conocido por este nombre.

 

En algunos lugares el valle es extremadamente estrecho con un pequeño pasaje (desfiladero) a través del cual el agua apenas puede fluir. En estos puntos las montañas parece que hayan sido talladas. Los visitantes tienen la tentación de volverse en este punto, ya que el valle parece que se acaba. Si lo hicieran, se perderían la experiencia de la maravilla que estas imponentes formaciones de rocas inspiran. Abundan los árboles en esta área, con sus rojos follajes decorando el valle con manchas de color con un fondo de verde de las hojas.

 

 

Árboles Envueltos en Niebla en la Antigua Ciudad de Jizhou (Jimenyanshu)

 

Este lugar es reputado como el sitio de la antigua ciudad de Jizhou, también llamado Jiqiu y nombrado popularmente  “Las Murallas del Este” (Tucheng). Los restos datan de las dinastía Liao y Yuan y están situadas a unos cuatro kilómetros al nordeste de la Puerta Deshengmen. Los muros de la ciudad antigua y de los edificios de Jizhou han desaparecido todos, y todo lo que queda don dos grandes montones que marcan la forma de la puerta de entrada a la ciudad. Des de la dinastía  Ming en adelante, este lugar ha sido cantado en las poesías a menudo, y en el lugar hay una tableta de piedra inscrita con caligrafía del Emperador Qianlong con la frase de cuatro caracteres que da el título a este sitio.

 

La Luna sobre el Puente Lugou (Marco Polo) en Dawn (Lugouxiaoyue)

 

Desde que el Emperador Zhangzong de la dinastía Jin (reinante desde 1190 a 1208) dijo la frase “La Luna sobre el Puente Lugou (Marco Polo) en Dawn”, este sitio ha sido conocido por su nombre poético. El Emperador Qianlong, que escribió esto en una tableta conmemorativa en este sitio, adoptó este nombre durante dicha din. En aquellos días, el escenario comprendía solamente “una pálida Luna sobre un puente en el río” con unas cuantas nubes “flotando ocasionalmente sobre todo ello. Sin embargo, es atractivo”, así que muchos turistas pasan por este lugar para ver el aire con nubes.

 

En la actualidad, las farolas suspendidas sobre el puente y las estrellas por la mañana temprano, se reflejan en el agua cristalina del río. Un suave viento envía pequeñas ondas a través del agua, haciendo una pálida reflexión de la Luna en su superficie

of the moon on its surface quiver and dissolve-a scene of truly poetic beauty. But as one strolls along the bridge, stopping to lean over its parapet and gaze into the distance, one will notice the first colors of early morning appear on the horizon. Mountain peaks, treetops and tall buildings are bathed in the rosy glow of the sun.

 

 

El Arco iris Flotante sobre el Manantial de jade (Yuquanchuihong)

 

El Manantial de Jade se llamó originalmente el Baotu Manantial en la Montaña del Manantial de Jade (después de un famoso manantial en la Provincia de Shandong). Sin embargo, cuando el Emperador Qing, Qialong escribió la frase “El Arco iris Flotante sobre el Manantial de jade” y se hizo una tableta de madera con esta inscripción cuando fue erigido el lugar, el lugar empezó a conocerse por este nombre.

 

El Manantial de Jade es famoso por sus puras frías aguas, que brotan de forma abundante de las entrañas de la tierra, saliendo de las fauces de cabezas de dragones en una fina lluvia que recuerda pequeños copos de nieve. Por esta razón es también conocido este sitio como “Manantial de los Copos de Nieve”. En la dinastía Qing, el manantial era conocido como “el manantial mas Bello bajo los Cielos”, una descripción que parece acertada cuando uno visita este maravilloso paisaje natural. La fuente fluye hacia debajo de la montaña y forma el Lago Kunming en el Palacio de Verano y un sin fin de lagos por la ciudad.

 

Las colinas Shimmering del Oeste con Nieve (Xishanqingxue)

 

Para encontrar el lugar conocido como “Las Colinas Shimmering del Oeste con Nieve” en el Parque Xiangshan (Montañas de Fragancia), uno tiene que volverse hacia el norte después de dejar el Pabellón de la Media Vida y luego pasar hacia la Cueva que mira al Sol (Chaoyangdong). El lugar era originariamente uno de las “28 bellezas escénicas del Parque Xiangshan” y conocido como la “Gruta de las mixturas fragantes” (Xiangwuku). Los pilares de piedra sobre los que los cuatro caracteres (Colinas Shimmering del Oeste con Nieve ) están inscritos con la caligrafía del Emperador Qianlong están en una gruta al norte de la gruta. Aquí, en un día de invierno, como la atmósfera está clara después de una nevada, el blanco manto cubriendo las numerosas juntas en la lejanía, ofrece un espectáculo de gran belleza.

 

Hoy en día hay diferentes opiniones del verdadero significado de la palabra shimmering. Unos creen que la nieve es de hecho flores de melocotón. Otros mantienen que es simplemente nieve. Adheriéndonos a la última interpretación citada en un verso de la Antología de la dinastía Qing dice

“En la profundidad del invierno, el cielo está claro después de una nevada. El viajero goza en la distancia de esta escena invernal. Los árboles y las aldeas se transforman y las Montañas del Oeste, con jade blanco, parecen como un manto de plata....

 

La Isla de Jade en la Sombra del Manantial (Qiongdaochunyin)

 

El sitio conocido como “la Isla de Jade en la Sombra de la Manantial” , está situada en la parte este de la Isla de jade (Qiongdao) en el Parque Beihai. Aquí los edificios son bastantes mientras los árboles abundan creando un aire de tranquilidad y soledad. En 1751, el Emperador Qianlong se conmovió tanto por la escena que hizo inscribir una tableta con el nombre del sitio a la sombra de los árboles. Dos sinuosos caminos llevan al Pabellón de la Vista del Manantial (Jianchunting) y el Paseo para Pintores de Paisajes (Kanhualang). Como bien puede entenderse, la vista es como un paisaje pintado.

 

Vientos de otoño en Taiye (Taiyeqiufeng)

 

Una tableta de piedra en el Pabellón de las Nubes de Agua (Shuiyunxie) en el Lago Central (Zhonghai) lleva una inscripción de la mano del Emperador Qianlong, que recuerda permanentemente el nombre del lugar. Diez pabellones al aire libre hay en una isla en el lago desde los que se pueden ver las nubes reflejadas en el agua. La bella escena está líricamente descrita en el poema El Pabellón de las Nubes en el Agua al Principio de Otoño escritas por el poeta Qing, Zhu Yizun.

Una barca estacionada a la derecha del pabellón conectaba el pabellón con el Hall de la Benevolencia (Jurentang), el Hall del Gobierno Diligente (Qinzhengdian) y el Puente de la Tortuga de oro y el Arco iris de Jade.

 

La terraza de oro por el Brillo del Sol Poniente (Jintaixizhao)

 

La terraza de oro por el Brillo del Sol Poniente está situado en el antiguo Edificio de la Familia Miao cerca del Altar del Sol (Ritan). En la dinastía Q esta área servía originalmente como terreno momentáneo para las tropas manchurias y mongolas de la Bandera Blanca Blasonada. Es decir, que una vez hubo una alta plataforma llamada la “terraza de oro” dentro del terreno, y que en las tardes de Primavera y Otoño, la luz del sol caía sobre esta terraza por unos momentos después de que el sol se hubiera  puesto. Esto era, por supuesto, un fenómeno natural, pero cuando el Emperador Qianlong llegó aquí en una visita de inspección, se quedo extrañado ante el extraño espectáculo.

 

Cuando preguntó el nombre del lugar, el Emperador se entristeció de que un lugar tan señalado por la Naturaleza traería a sus propios subordinados tan buen futuro que sería menoscabo para la supremacía de la Corte Qing. Entonces ordenó que el nombre “Edificio de la Familia Miao” (Miaojiadi) se cambiara por el de “Terraza de oro por el Brillo del Sol Poniente”, y erigió una tableta de piedra para recordar esto.

 

De esta manera las “Ocho Grandes Vistas” adquirieron su presente nombre. La inscripción original sobre la tableta de piedra en este terreno decía que el deseo del Emperador era que los manchús y los mongoles deberían unirse para asegurar la prosperidad de China.

 

 

 

 

 

 Cueva del Hombre de Pekín (Zhoukoudian)

 

 Zhoukoudian, está situada a 50 kilómetros al sudoeste del propio Beijin, es la antigua morada del “Hombre de Pekín”, que vivió hace aproximadamente de 200 a 500 mil años. Desde el descubrimiento de un esqueleto completo el 2 de diciembre de 1929, Zhoukoudian, había sido mas conocida hasta entonces por su producción de limo, llegó a ser mundialmente famosa como la “morada del hombre-mono chino”. Después del establecimiento de la República Popular China, el número de visitantes y científicos creció rápidamente, y Zhoukoudian ha llegado a ser una gran atracción turística.

 

El Hombre de Pekín eligió Zhoukoudian como su residencia porque las cuevas de piedras de limo y creta en el área le proveían de un excelente hábitat. La cara norte de la Montaña del Hueso del Dragón (Longgushan), que está al este de la estación de tren de Zhoukoudian, es el sitio de las cavernas usadas por el Hombre de Pekín; de hecho, un total de cuatro sitios diferentes han sido descubiertos en esta colina. Todas ellas pertenecían al Hombre de Pekín, siendo el mas representativo el que queda ocupando la Cueva del Hombre en lo alto de la colina.

 

Actualmente, en la Montaña del Hueso del Dragón hay un salón de exhibición, que está dividido en siete habitaciones. La primera habitación muestra restos fósiles del Hombre de Pekín, útiles de piedra, y pruebas evidentes del uso del fuego. Esta muestra también enseña la apariencia externa y las condiciones de vid generales del Hombre de Pekín.

 

La segunda habitación muestra fósiles de la Cueva del Hombre en lo alto de la colina, útiles de piedra, restos, objetos decorativos y animales fósiles.

 

La tercera habitación ilustra fósiles de hombres descubiertos en varias partes de China, tales como el Hombre Dingcun Man, el Hombre Man, el Hombre Zyang, el Hombre Zhalainuoer y otros fósiles de antiguos monos de la jungla, el Antiguo mono del sur, el Hombre de Java, el Hombre de Neandertal y el Hombre de Cro-Magnon de los que existe suficiente explicación para entender el desarrollo de la evolución de los hombres.

 

 

La cuarta habitación introduce la historia geológica de la residencia del Hombre de Pekín y muestra el proceso de la evolución animal y humana a través de los diferentes periodos geológicos.

 

La séptima habitación contiene fósiles de algunos de los animales cazados por el Hombre de Pekín. Entre ellos, el tigre y el oso eran considerados los enemigos del Hombre de Pekín. El descubrimiento de fósiles de elefantes y rinocerontes en el lugar, demuestra que el clima durante aquella época era mas caliente que hoy día.

 

Además, uno puede ver las cuevas actuales en las que el Hombre de Pekín y el Hombre de lo Alto de la Colina de la Cueva vivían.. La cueva núm. 1 medía originalmente 140 metros de este a oeste. Su anchura era irregular y tenía una altura de mas de 40 metros. La cueva fue ocupada aproximadamente hace 500 mil años, y se estima que el Hombre de Pekín mantuvo su residencia a través de un cuarto de millón de años.

 

Los restos de Hombre de Pekín descubiertos en la cueva en la cara norte de la montaña incluyen seis esqueletos completos o relativamente completos, ocho incompletos, seis piezas de restos faciales, 15 mandíbulas, 153 dientes, siete secciones de fémures rotos, tres piezas de restos de hombro, una clavícula y un indefinido número de restos de mas de 40 individuos de diferentes sexos y edades.

 

Además, 118 fósiles animales han sido encontrados en la caverna en la cara norte de la colina. Hay que hacer notar que, con la excepción de cinco dientes, un hueso del hombro y un hueso de la pierna, todos los restos originales fósiles del hombre de Pekín junto con los del Hombre de lo Alto de la Colina de la Cueva, continúan desaparecidos durante la Segunda Guerra mundial y nunca han sido recobrados.


La Gran Muralla

 

Verá gran cantidad de minibuses turísticos agrupados alrededor de los cruces prin-cipales de la ciudad y en la estación: todos llevan a los monumentos del exterior de Shanhaiguan. Los autobuses públicos también realizan estas rutas, pero si dispone de tiempo es mejor hacer los trayectos en bicicleta, pues las carreteras son tranquilas, el campo en los alrededores es asombrosamente bello y hay un gran número de bonitos lugares, fuera de los caminos convencionales, donde puede escapar de las multitudes.

 

Siga las ruinas de la Gran Muralla al sur y, tras 4 km, llegará a Lao Long Tou, (Cabeza del Viejo Dragón; todos los días, 7.30-17.30 h; 30 yuanes), punto en que la muralla alcanza la costa. El nombre proviene de una gran cabeza de dragón de piedra que solía mirar hacia el mar desde aquí. Una pequeña fortaleza con un templo de dos pisos se levanta a la derecha, al final de la muralla. Lamentablemente, todo ha sido tan reconstruido que parece nuevo, y la zona está rodeada por una erupción de centros turísticos, lo que hace que no tenga mucho carácter. Las playas, bastante sucias, a ambos lados de la muralla, son sitios populares de baño. El autobús 24 llega hasta aquí desde Xinghua Jie, cerca de la estación de ferrocarril. Puede evitar tener que pagar para subir a la muralla si toma el primer desvío a la izquierda antes del aparcamiento, que conduce a la playa, desde donde es accesible.

 

A unos 6 km hacia el noreste de la ciudad, se encuentra Mengjiangnu Miao, dedicado a una mujer legendaria cuyo marido fue obligado contra su voluntad a participar en una cuadrilla de construcción de la Gran Muralla. Murió exhausto, y ella se lanzó a la búsqueda de su cuerpo para proporcionarle un entierro decente. Lloraba mientras recorría la muralla, y tan grande era su pena que, dicen, la muralla se desmoronó por compasión, revelando el lugar donde estaban los restos de su marido y de muchos otros que habían muerto en su construcción. El templo es pequeño y elegante, con buenas vistas sobre la montaña y el mar. En el interior pueden verse estatuas de la señora y de sus sirvientes, sentadas y bastante estiradas. Para llegar, tome el autobús 23 desde el exterior de la puerta sur.

 

A un par de kilómetros al norte de Shanhaiguan, es posible caminar a lo largo de restos de la Gran Muralla, aunque en muchos lugares ésta ha desaparecido por completo. Se pasa por las ruinas de dos fortalezas, bases de piedra y montones de tierra, a lo largo del camino. A unos 10 km al norte hay una sección reconstruida conocida como Jiao Shan (8-18 h; 10 yuanes), que se encuentra en la ruta del autobús 25. Un camino abrupto lleva a través de un paisaje espectacular al interior de los Montes Yunshan, o puede hacer una trampa y tomar un funicular (10 yuanes). Cuanto más lejos vaya a lo largo de la muralla, mejor; las multitudes se acaban, las vistas son más grandiosas, y termina la sección reconstruida, lo que le permitirá encontrarse al lado, o encima, de la muralla real en estado de desmoronamiento. Puede continuar hacia las montañas tanto como desee, por lo que vale la pena llegar temprano y dedicarle 1 día. Camine unos kilómetros hacia el este y descubrirá tres pasos en la mura-lla y una torre de vigilancia que aún está en buenas condiciones. Los caminantes in-trépidos pueden intentar llegar a Yangsai Hu, un lago en las montañas, al norte de Shanhaiguan, o a las Montañas de la Longevidad, al este del lago, una colina de piedras toscas, muchas de las cuales han sido talladas con el carácter shou (longevidad). También hay un estanque, buen lugar para un baño tranquilo.

 

 

 

 

Puente de Marco Polo (Lugouqiao)

 

 Sobre este río hay un puente de piedra tan hermoso, que solo puede haber unos pocos como él en el mundo

 

El Puente de Marco Polo está localizado a 15 km al sudoeste de Beijing. Conocido como el puente Guangli, une las orillas del Río Yongding. De acuerdo con los documentos históricos el “Lugou” es también llamado el Río Heishui (Agua Negra). En los dialectos locales de los tiempos antiguos “lu” significa negro: así es como el Río Heishui llegó a ser conocido como el Río Lugou, y el puente cambió también al mismo nombre.

 

Los documentos históricos también nos informan que el río Lugou era "violento y fluía con extraordinaria rapidez". Con la construcción posterior de la Reserva Guating en un trozo del puente, una gran cantidad de árboles que fueron plantados en sus orillas y las antigua disposición cuidada, no presenta actualmente ningún peligro por su corriente. El Río Lugou era también conocido como el Río Wuding, y de hecho el Emperador Kangxi tenía también el nombre de  Yongding (Estabilidad Eterna). Es solo a partir de la fundación de la República Popular China que el río ha llegado a ser verdaderamente "estable eternamente". Después de 7 siglos, sin embargo, el agua del río baja suave. Sin embargo, las bases del puente tienen una construcción extraordinariamente estable. Las últimas riadas torrenciales habidas no han hecho mella en él.

 

El Puente Lugou está situado en lugar estratégico en un promontorio de la ruta a la capital desde el sur. La construcción del puente comenzó en 1189 y completado cuatro años mar tarde. Tiene 235 m de longitud y es de mármol blanco. Tienen 11 arcos. En los extremos del puente hay dos estelas de piedra, una recordando la historia de la renovación llevada a cabo en el reinado del Emperador Kangxi (1662-1722), y la otra que lleva la inscripción "La Luna sobre el Puente Lugou en Dawn" con letra manuscrita del Emperador Qilong.

 

Alineado con el puente hay dos hileras de balaustradas de mármol blanco coronadas con figuras de león esculpidas. El pueblo de Beijing tiene un dicho al efecto "los leones del Puente Lugouson demasiado numerosos para contarlos" que explica el hecho de que los leones están grabados en una variedad grande de aspectos y distribuidos sin simetría entre los 280 lugares de mármol blanco. Una par de elefantes de piedra y un número indefinido de figuras animales guardan cada extremo del puente.

 

El 7 de Julio de 1937, el primer disparo de la Guerra de la Resistencia contra Japón salió de este puente. Pero ahora, todos los signos de la guerra hace tiempo que han desaparecido. Como el sol refleja los trabajos de Acero de Shingshna parece un globo rojo cruzando el cielo, iluminando el puente con un resplandor de fuego.

 

 

 

Las Ruinas de Yuanmingyuan (El Jardín de la Perfección y de la Luz)

 

 En una tranquila sección de los suburbios de Beijing al noroeste de la >Universidad de Qinghua hubo una vez un complejo de jardines conocidos como los de Yuanmingyuan. Construidos por la dinastía Qing, este "jardín de jardines" era llamado el "Jardín de la Perfección y de la Luz" (Yuanmingyuan), y el Jardín de los Diez  Mil Manantiales" ((Wanchunyuan).

 

El trabajo necesario para construir este jardín duró 150 años, comenzando alrededor de 1700, Los campos tienen una circunferencia de 10 km y ocupan un área de mas de 347 hectáreas. De los cientos de grandes y pequeños edificios que una vez estaba aquí, todo lo que queda son unas pocas ruinas de piedra, como un triste recuerdo de una magnificencia pasada.

 

El 5 de Octubre d e1860, el Ejército Aliado Anglo-Francés ocupó la ciudad de Haidian en el noroeste de los suburbios de la capital, y el 7 de Octubre  empezó la destrucción de los jardines. Finalmente la Caballería de Lord Elgin quemó los jardines, durando el incendio 3 días y tres noches. Después de esta acción, las reparaciones comenzaron, pero en 1900 las Fuerzas Aliadas de las Ocho Potencias, dejándolo todo en completa ruina, lo destruyeron por completo. Después, los miembros de mantenimiento imperiales y otros miembros del principio de la República se llevaron todo lo que pudiera ser susceptible de reutilizarse, incluyendo maderas, piedras o ladrillos.

 

Los visitantes ahora solo pueden ver las ruinas y ver los restos de los siguientes sitios:

-"Vista de la Tetera Cuadrada" en la orilla noreste del Mar de la Fortuna (Fuhai)

-El Sombrero de la Montaña Verde cerca de la puerta noroeste

-La Isla de Jade de Sages en medio del Mar de la Fortuna

-La Magnanimidad de los Mares y las Colinas en el Lago Oeste del Jardín del Manantial eterno

-La Ciudad Sracasti, diseñada para ser la capital del antiguo estado indio de Kosala, que era depositario de estatuas de Buda

Las ruinas de las murallas de esta "ciudad" pueden señalar hoy su trazado de antaño.

-Fuente del Pabellón de la Cultura (Wenyuange), que incluía la colección de libros conocida como Biblioteca Completa de las Cuatro Ramas de la Literatura.

Detrás de los restos del pabellón, se pueden apreciar varios especímenes de piedras del Lago Taiku, abandonadas en una balsa. Además otros fragmentos de piedras y de banderolas de accesos de piedra pueden verse en varios lugares a través de las colinas de los alrededores.

 

La ruina mas penosa en todo el  jardín es el complejo de estilo occidental, cuya construcción comenzó en 1746, el año décimo del Emperador Qiantong. Situado cerca de la muralla norte del Hall del Manantial Eterno, estos edificios fueron diseñados por los jesuitas Castiglione y Benoit. Incluían el Observatorio del Hall de la Tranquilidad, que estaba decorado con fuentes y piscinas al estilo de Versailles. Además, los tejados y paredes estaban embellecidos con leyendas de brillantes colores.

 

Es de desear que pronto el esplendor de los jardines sea restaurado y que esta exquisita reliquia cultural, que una vez fue de uso exclusivo del Emperador, sea abierto a los visitantes de todo el mundo.

 

En 1977 la municipalidad de Beijing estableció un comité para estudiar la renovación de los Jardines Yuanmingyuan, primera organización de su clase hecha desde su destrucción. Algunas piedras que se llevaron de aquí, están ahora siendo devueltas desde sitios como la Universidad de Beijing.

 

 

 

 

La Torre del Tambor y la Torre de la Campana

 

 

  Las Torres del Tambor y de la Campana están situadas al norte del eje central de la Ciudad Interior de Beijing, al norte de la calle Di’ anmen.

La Torre del Tambor se construyó en 1272 durante el reinado de Kublai Khan, en cuyo tiempo estaba en el corazón de la capital Yuan, Dadu. En aquel tiempo era conocida como la Torre de la Administración Ordenada (Qizhenglou). En 1420, bajo el Emperador m Yongle, el edificio fue reconstruido al este del sitio original y en 1800 bajo el Emperador Qing, Jiaqing y renovaciones a gran escala fueron llevadas a cabo. En 1924, el nombre de los edificios fue cambiado al de Torre de los Deseos Realizados (Mingchilou). Hoy en día sirve como Hall Cultural del Pueblo del Distrito Este de la Ciudad.

 

El primer nivel de la Torre del Tambor es una terraza sólida de 4 metros de alta, 55,6 metros de larga y 30 metros de ancha. La parte frontal de la terraza está ahuecada con la apertura de tres arcos y de una apertura en los lados. En tiempos antiguos, la Torre del Tambor era el centro de medición del tiempo para la ciudad entera y estaba equipada con clepsidras de bronce (relojes de agua) y tambores que eran golpeados para marcar las horas.

 

Las cuatro clepsidras de bronce, datan de los tiempos de la dinastía Song. Colocado entre estos cuatro elementos había un gran gong, que a través de una serie de elementos mecánicos estaba unido a los relojes de agua y sonaba cada cuarto de hora. Cuando llegó el sistema de marcar la hora con incienso, ardiendo durante horas, las clepsidras cayeron en desuso.

 

En tiempos antiguos habían 24 tambores, de los cuales solo uno sobrevive. Su cuerpo tiene 15 metros de diámetro. El gran palo para el tambor fue un "souvenir" de la invasión de Beijing en 1900 de las Fuerzas Aliadas de las Ocho Potencias.

 

En la dinastía Qing, las horas eran marcadas a la noche comenzando a las 19:00, un procedimiento que era popularmente llamado "marcador de las horas". A esa hora , los tambores sonaban 13 veces. Después que el reloj había sido puesto "en hora", cada intervalo de dos horas se marcaba por un golpe único. Los oficiales civiles y militares orientaban sus vidas alrededor de estas señales horarias. Al sonar la tercera vez (1 a.m.) los oficiales esperaban la audiencia de la corte matinal, se levantaban de sus camas y al cuarto toque (3:00 a.m.) formaban en la Puerta Meridional (Wumen). Al sonar la quinta señal (5:00 a.m.) entraban en el Palacio Imperial y rendían honor al Mar de Banderas (Haimen) delante del Hall de la Suprema Armonía (Taihedian) a esperar instrucciones del Emperador.

 

Detrás de la Torre del Tambor está la Torre de la Campana, un edificio de 33 metros de alto con muros grises y un tejado de color verde. Cada cara de la base del edificio está aireado con arcos abiertos y, a cada parte del Pabellón de la campana, que está sobre la plataforma, hay también una puerta en forma de arco. La Torre de la Campana se usó por primera vez  durante el reinado del Emperador Qing Yongle, que fue reconvertido a partir del hall principal del antiguo Templo de la Paz Eterna (Wanningsi), que había sido construido durante la dinastía Yuan. La nueva Torre de la Campana fue destruida por el fuego después de una breve existencia y no fue hasta 1747 que el Emperador Qianlong sobrevisó la reconstrucción de una estructura de piedra atractiva y mas duradera. Este edificio era tan fuerte que el único peligro que ha corrido  durante el terremoto Tangshan de 1976 solo perdió una cabeza de animal de piedra que estaba decorando el tejado.

 

La Torre de la Campana tenía originalmente una gran campana de hierro. Pero dado que sus sonidos no podían oírse suficiente, fue reemplazada por una campana enorme de bronce  de cerca de 27 cm de espesor y que está en perfectas condiciones hoy día. La campana de hierro fue trasladada detrás de la Torre del Tambor donde ha permanecido durante 500 años. En época tan cercana como 1924, la campana de bronce pudo ser desde oída desde una distancia de 20 km y dar  las 19 horas

 

De acuerdo con la leyenda, un oficial llamado Deng probó ininterrumpidamente durante un año a elegir la campana. Al final de ver todas para la selección, su hija, viendo el retraso y pérdida de tiempo en el trabajo que le costaba a su padre, decidió sacrificar su vida con el fin de mover a los dioses a que hiciera una buena elección, y que fuera ella moldeada con el bronce. La elección fue un éxito y el Emperador, movido por el espíritu de sacrificio de la joven hija, la llamó "Campana de Oro y de la Diosa" y construyó un templo en su honor muy cerca. Para el pueblo llano ella fue recordada como la "Diosa que Eligió la Campana".

 

Después que la campana fue instalada, las señales podían oírse claramente por toda la ciudad, así como la resonancia. En momentos de sucesos malos, la campana podía emitir un sonido similar a la palabra "xie" que significa zapato en chino. Retomando la vieja leyenda, las madres confortaban a sus hijos diciendo "Duérmete. La Campana de la Torre esta llamando. La Diosa que Eligió la Campana quiere que te vayas a dormir"

 

 

 

 

 

Calles y Hutongs (separaciones)

 

 ¿Cuantos 'hutongs" hay en Beijing?. Los residentes antiguos le dirán "Hay 360 hutongs grandes y tantos hutongs pequeños como pelos tienes en la cabeza". Es como una gran modelo en forma de tablero de ajedrez que fue establecido tan pronto como en la dinastía Ming y que subdividían la ciudad en cuadrados pequeños. En aquellos días la ciudad estaba dividida en los distritos este, oeste, norte, sur y central, con un total de 33 barrios, divididos a su vez en 'hutongs'

 

En la dinastía Tang, la ciudad, entonces llamada Youzhou, estaba dividida en 28 distritos residenciales vallados y guardados. Por la noche se reforzaba con guardia. Youzhou fue renombrada Xijunfu en la dinastía Liao y la ciudad estaba dividida en 26 distritos residenciales. En la dinastía Jin se convirtió en Zhongdu (capital central) y estaba dividida entonces en 60 áreas residenciales. Bajo los Yuan, la ciudad fue llamada Dadu (gran capital) y estaba dividida en 50 distritos., incluyendo Jintaifang (Distrito de la Terraza de oro) y Wendefang (Distrito de la Moralidad y la Literatura)

 

Los 33 barrios mencionados mas arriba fueron establecidos bajo el Emperador Ming Hongwu (que reinó desde 1368 hasta 1398) y Jianwen (1399-1402). El conjunto se amplió hasta 40 después del Emperador Yongle (1403-1424)

 

Los mandatarios Qing hicieron uso de la estructura existente de la ciudad y dividieron la capital en cinco distritos, reduciendo el número de distritos residenciales a 10. Durante los últimos años de la din, el viejo sistema de distritos residenciales fue abolido y Beijing fue dividido en 10 distritos exteriores y 12 interiores. La ciudad está ahora dividida en cuatro distritos -Ciudad Este, Oeste, Chongwen y Xuanwu- y cada uno de ellos comprende numerosos subdistritos.

 

Actualmente hay unos 4,550 'hutongs' de unos cuatro metros de ancho (habiendo incluso algunos de 70 cm, junto lo necesario para que pase una persona). Aunque la ciudad ha cambiado en los últimos 500 años, los 'hutongs' permanecen como durante los tiempos Ming y Qing.

 

Los 'hutongs' mejor conocidos son de tres tipos: centros de oficinas del gobierno, áreas residenciales para nobles y oficiales y los viejos mercados. Los 'hutongs' Lumicancg, en los alrededores de la Calle Nanxiao, es el lugar de los antiguos nueve graneros imperiales de los últimos Ming y los primeros Qing. Cada año, grandes montones de grano eran traídos desde la Provincia de Zhejing a la capital y almacenados en Lumicang. Los 'hutongs' en este área tomaron los nombres de los distintos graneros, nombres que han llegado hasta hoy día.

 

El 'hutong' Dongchang (Prosperidad del Este), situado al sur de la Galería nacional de Arte, era nombrado en el periodo de Yongle. Tenía una reputación que aterrorizaba al pueblo inocente. Era allí donde los eunucos Liu Jin y Wei Zhongxian daban muerte a numerosas personas del pueblo, incluso miembros de la familia imperial, altos oficiales y nobles.

 

El segundo grupo de 'hutongs' era donde residían los oficiales y nobles. Cuando el Emperador Yongle de la dinastía m estableció Beijing como capital, muchos de sus oficiales se trasladaron desde Nanjing. Allí empezaron a vivir y los 'hutongs' tomaron sus nombres

 

Finalmente, están los 'hutongs' que derivan sus nombres de viejos mercados y centros de comercio, como Xianyukou (Mercado del Pescado Fresco), Luomasi (Mercado de Caballos y Asnos), Gangwasi (Mercado de la Porcelana), Yangsi (Goat Market), Meisi (Coal Market) and Zhubaosi (Mercado de las Joyas). Otros hutongs son llamados por sus lugares históricos.

 

 

 

 

 

Mansiones del Príncipe

 

 

Mansiones para los príncipes eran construidas en Beijing en tiempo del Emperador Yongle de la dinastía m. Con la excepción de la mansión del Príncipe Qing, las mansiones eran construidas todas con el mismo modelo básico y construidas con ladrillos vistosos y piezas de piedra.

 

Aunque se permitía alguna libertas en la construcción de secciones auxiliares, los edificios alrededor del eje central eran todos construidos según las reglas. Cada mansión tiene una puerta principal, tres ventanas y unas pequeñas puertas al este y oeste. Delante de la puerta principal hay leones y caballos de piedra, y unas linternas. Inmediatamente dentro de la entrada, a los lados están dos halls de tres jian, mas allá de donde está el Hall de la Paz de Plata de 3 ó 5 jian. Desde aquí un acceso pavimentado lleva a la segunda puerta. Detrás de ella hay tres salones otra vez jian al este y al oeste y en la parte norte del patio una “Columna de los Ancestros”

 

En la esquina nordeste del patio central está el templo familiar. Al oeste esta una Clínica de la Buena Fortuna, donde las sirvientas, eunucos y guardias eran enviados cuando estaba seriamente enfermo, aunque en sus funerales no se les permitía estar aquí, siendo este privilegio reservado a las concubinas y sus ayudantes.

 

Las siguientes eran las mansiones de la dinastía Qing:

 

1. Mansión del Príncipe Li en Jiangfang Hutong, Calle Dongxie, al sur de Xi’ anmen. Después de la fundación de la República, tiene aquí su oficina el Ministerio de Asuntos Exteriores.

 

2. Mansión del Príncipe Rui, construido al principio de la dinastía Qing. Es el sitio de la Escuela Primaria Nanchizi. Bajo los Ming, el Palacio Hongqing estaba situado aquí, y en 1650, bajo el Emperador Shuzhi, la mansión fue tirada abajo y reconstruida como Templo Magala. Qianlong la renombró como Templo Pudu en 1776, y en 1778, una nueva mansión fue construida por Chun Ying, el quinto descendiente de Dorgun. La mansión volvió a ser Colegio de Estudios Medios Datong antes de la fundación de la República Popular China. Ahora está dividida en dos colegios.

 

3.- Mansión del Príncipe Yu en la tercera avenida Oeste en Dongdan. Es ahora el lugar del Hospital Peking.

4.- Mansión del Príncipe Su estaba antiguamente situado en la avenida Dongjiaomin, pero después de firmar el Tratado en 1901, el área se convirtió en legación y era el sitio de las barracas del ejército británico. La mansión fue trasladada al extremo norte de la Avenida Nanchuanban en Beixinqiao.

5.- Mansión del Príncipe Xheng, en la carretera Erlong (Dos dragones) en Xidan, era antiguamente la Universidad de China y ahora es parte de la Comisión de Estudio Estatal.

 

6.- Mansión del Príncipe Zhuang que está situado en Xitaipingcang en Ping’anli.

 

7. Mansión del Príncipe Shuncheng’s (junwang), en la Carretera del Puente de la Paz (Taiping Dajie) en el distrito Oeste de la ciudad, sirve como oficinas de la Conferencia Consultiva del Pueblo Chino. En 1924, la mansión se convirtió en propiedad de Zhang Zuolin.

 

8. Mansión del Príncipe Keqin (junwang) sobre la nueva Avenida de la Cultura en Xuanwumennei. Es ahora el Colegio de Primaria, segundo de la Avenida de la Nueva Cultura

 

Los ocho príncipes detallados arriba eran las Ocho Grandes Familias de los Qing. De acuerdo con una convención Qing, un hijo heredaba un título una rango menor que el de su padre. Así un príncipe del primer rango (qinwang) podía perder completamente el rango en sus descendientes. La única excepción a esta regla eran los nobles que había servido especialmente.

 

Existen otras mansiones que no se detallan aquí:

Mansión del Príncipe Yi

El Príncipe Chun tuvo dos mansiones, una en Taiping Hu (Lago de la Paz) en el distrito Oeste de la Ciudad y otro en la orilla norte de Houhai (Lago de Atrás)

Mansión del Príncipe Gong

 

 

 

 

Bulevar Chang’ an

 

 

El Bulevar Chang'an es la sección central de una carretera de 38 km que forma el eje este-oeste de Beijing., uniendo la ciudad central con los suburbios. Centrado en la Plaza de Tian'anmen, la avenida-carretera va desde las Ocho Villa Li  (Balizhuang) en el distrito Tongzhou en el Este hasta la Colina de la Vista de Piedra (Shijingshan) en el oeste.

 

El Bulevar Chang’ an hoy es ancha y esplendorosa, pero en el pasado era una mera carretera seca. Hace unos 500 años, cuando el Emperador Yongle comenzó a reconstruir Beijing, hizo poner una carretera en frente de la Puerta Chengtianmen (Puerta que sujeta el Cielo) en el lugar donde estaba la muralla de la ciudad en el sur en la dinastía Yuan. En aquel tiempo, ya que la carretera pasaba junto enfrente del Palacio Imperial mas allá del sur con la línea de la Puerta Zhengyangmen. Al otro lado de la Puerta Que lleva a los Cielos puso la Puerta Izquierda de la Eterna Paz (la del este) y una Puerta Derecha de la Paz Eternal (al oeste)

 

 

 

La Senda de Dongjiaomin (Antiguo cuartel)

 

 La Avenida Dongjiaomin, conocida originalmente como Avenida Dongjiangmi (Arroz del Este) fue llamada mas adelante calle de la delegación. en 1946, el Emperador Yongle decretó que este distrito debería destinarse la cría de animales y de granos de alimento. Mas tarde varias oficinas del gobierno y mansiones de los príncipes fueron construidas aquí.

 

Cuando las Fuerzas Aliadas de las Ocho Potencias ocuparon Beijing en 1900, tomaron este hermoso distrito Cuando concluyó el Tratado Xinchou de 1900, forzaron al gobierno Qing a situarse en unos edificios donde cada país podía estacionar sus tropas.

 

 

 

 

 Calle del Mercado de la Linterna

 

 

 La Calle del Mercado de la Linterna (Dengshikoudajie) es una calle normal pequeña que conduce a la Sección Sur de la Calle Wangfujing. Dejando aparte la Federación de Todas las Mujeres de China y el Comité para la Infancia China, la mayoría de los edificios de la calle son edificios residenciales que sirven a diversas organizaciones o casas privadas. Aunque ahora hay una cierta cantidad de tiendas, era el lugar mas de moda en Beijing al principio de la dinastía m para comprar linternas.

 

Día a día el mercado ofrece mercancías desde antigüedades a ropa o artículos de uso diario. También pueden comprarse flores exóticas, planos raros, árboles en miniatura, etc. Por la tarde, los alrededores de los edificios y la calle está adornada con linternas de colores. Las linternas de hielo, que en un tiempo se vendían aquí, hechas con agua helada con maquetas particulares, ahora se muestran en algunos festivales de invierno.

 

 

 

 

Mercado de  Dazhalan

 

 Durante los m y los Qing, el toque de queda se imponía frecuentemente por la noche. Se levantaban barreras a ambos extremos y esto permitía estar cerrado tan pronto como el toque de queda tenía efecto, haciendo imposible el paseo. De acuerdo con la documentación de los Mayores Sucesos de la Gran Dinastía Qing, habían mas de 1.090 barreras en la Ciudad Interior.

 

 

Dazhalan, era un mercado bullicioso. en los años del Emperador Yongle. La calle tiene solo 270 metros de largo y nueve de ancho con solo 37 tiendas. Algunas de las  tiendas de especialidades todavía existen, por ejemplo, la tienda de Medicina Tradicional Tongrentang, que manufactura píldoras y polvos desde 1669; la antigua Tienda de Sombreros Juyuan, ahora llamada Tienda de Sombreros Dongsheng, abierta en 1811 y especializada en producir sombreros de oficiales y botas para la nobleza; y la famosa Tienda de Satén, Seda y Cuero, que abrió en 1893

 

Estas tiendas antiguas tienen una gran reputación entre los residentes locales. Han tenido una prosperidad continuada, por ejemplo, proveyendo de hierbas médicas a la corte imperial. Durante el reinado del Emperador Guangxu (1875-1908), la Emperatriz Dowager Cixi ordenó a la tienda producir todas las medicinas usadas por la corte imperial.

 

Otra razón para la popularidad de Dazhalan era el gran número de entretenimientos públicos concentrados aquí. Había 5 grandes teatros y casas de juegos: el Qingleyuan (Casa de la Celebración de la Felicidad), Sanqingyuan (Casa de las Tres Celebraciones), Guangdelou (Casa de la Extensa Virtud), Guangheyuan (Casa de la Extensa Armonía) y la Tongleyuan (Casa de la Felicidad Común). Cuando los mandatarios de los Qing hicieron una ley para prohibir los “ruidos inapropiados en la Ciudad Interior cercanas a palacio” los burgueses y mercaderes ricos pasaron a la Puerta Qianmen (Puerta Frontal o Zhengyangmen) por las tardes para ver funciones y óperas.

 

 

 

 

Puente del Cielo (Tianqiao)

 

 El Puente, del cual esta área toma su nombre, estuvo situado en un tiempo cerca de los Almacenes por Departamentos Tianqiao. Los emperadores Ming y Qing lo tenían que cruzar en su camino al Templo del Cielo, tomando así el puente este nombre.

 

Hace mas de 600 años, durante la dinastía Yuan una gran puente de piedra fue construido para cruzar el río aquí. Durante el reinado del Emperador Qianlong, las orillas del río fueron plantadas con plantas de adorno. El río se llenó con flores de loto rojas para crear un paisaje parecido al sur de China. Como el número de visitantes al distrito creció, también aumentó el número de tiendas, y el área norte del puente llegó a ser famosa por sus tiendas de vino y casas de té.

 

El Emperador Guangxu había rellenado el río cuando se construyó la carretera entre la Puerta Zhengyangmen y la Puerta Yongdingmen (Puerta de la Eterna Estabilidad. El puente fue demolido y las balaustradas de piedra quitadas. Desde entonces, solo queda el nombre.

Fue después de la Revolución de 1911 cuando el área de Tianqiao se convirtió en mercado. En 1913 el gobierno del norte demolió el Mercado de la Avenida de los Lotos y los tenderos tenían un área alrededor del antaño Puente del Cielo. Habían tiendas especializadas en importar mercancías y relojes, establecimientos de astrólogos y de adivinar el futuro, contadores de historias, teatros de variedades, tiendas de ropa de segunda mano, tales como la de Dangui, Tianle y Xiaotaoyuan, que permanecieron abiertas durante décadas

 

Un viejo poema die “La cantina y el tambor en los teatros del Puente del Cielo hacen a muchos viajeros olvidar su casa” Durante la “Revolución Cultural” las funciones y óperas de variedades fueron cerradas. Hoy en día, estas viejas tiendas están siendo rehabilitadas y se han vuelto a poner en marcha algunas casas de té.

 

 

 

 

Sendero del León de Hierro

 

 

La sección de la carretera de Di’ anmen (Puerta de la Paz de la Tierra) que se dirige al este mas allá de las antiguas muralla de la Ciudad Imperial fue conocido durante un corto periodo de tiempo después de la Guerra de Resistencia Contra Japón (1937-1945) como la Carretera Zhang Zizhong Antes de esto era llamada Sender del León de Hierro.

 

Se llamaba así después que un par de leones de hierro, que en tiempos habían a la puerta de las mansiones importantes en la calle. Permanecieron durante 300 años hasta 1926

 

Al norte del extremo este del Sendero del León de Hierro hay dos mansiones que una vez sirvieron de hogar a los príncipes de la dinastía Qing

 

 

 

 

 Calle de Antigüedades Liulichang

 

 Liulichang es conocida a lo largo de China y del mundo por sus libros antiguos, caligrafías, dibujos, piedras de tinta y tinta. La calle que tiene 750 metros de larga, está localizada al sur de la Puerta Hepingmen, y se puede ir paseando desde el Restaurante Hepingmen Quanjude Peking Duck

En los tiempos de los Ming y los Qing, era un lugar favorito para los escolares, pintores y calígrafos que llegaban allí para escribir, compilar y buscar libros, así como a pintar y componer poesías. En el periodo Kangxi (1661-1722) llegó a ser un centro cultural floreciente.

Para los escolares visitantes, un paseo para ver libros a  Liulichang con cerca de 30 librerías era un placer en su estancia en Beijing.

La zona este llegó a ser un centro de antigüedades y curiosidades, mientras que la zona oeste fue famosa por sus libros. Shanghai Commercial Press, China Publishing House y Youzheng Press, que publican libros de caligrafía china, establecieron aquí sus sucursales.

 

En 1950, el gobierno de pueblo dictó leyes que prohibían la exportación de antigüedades valiosas y libros. En 1949 Liulichang todavía tenía 170 tiendas. En 1956, siguiendo la costumbre de unir propiedades privadas y estatales, muchas de las pequeñas tiendas fueron amalgamadas en una única empresa..

 

En 1979, el Consejo de Estado probó una recomendación para restaurar y expandir Liulichang. Las tiendas originales han sido restauradas y la carretera tiene quince metros de ancho para peatones. Un museo mostrando dibujos clásicos, caligrafía y otras antigüedades cuenta la historia de la vieja calle.

 

 

 

 

Murallas y Puertas de la Ciudad

 

 

 En la larga historia de la ciudad, las primeras murallas fueron construidas en Zhongdu, capital de la dinastía Jin. En aquel tiempo, mas de un millón de civiles y soldados toiled durante tres años para expandir la antigua capital Liao, tomando Bianliang (ahora Kaifeng), capital de la dinastía Song del Norte como modelo. De acuerdo con los datos que tenemos de la dinastía m, las murallas de la ciudad de Jin tenían un perímetro de unos 18 km.

 

Las costumbres mongolas de la dinastía Yuan destruyeron la capital Jin. Los suntuosos palacios fueron abatidos, ardiendo los incendios mas de un mes. En 1624, los mandatarios Yuan abandonaron el lugar de la antigua capital Jin y construyeron una nueva ciudad llamada Dadu, centrada en los palacios auxiliares del Emperador Jin. Las murallas de la nueva ciudad, con un perímetro de 30 km, medían 21.6 metros en la base y 16.7 arriba. Esto fue la forma que dio vida al actual Beijing.

 

En 1368, Zhu Yuanzhang, el primer Emperador Ming, atacó y capturó la capital de los Yuan, Dadu y estableció su nueva capital en Nanjing. Su hijo Zhu Di renombró a Beiping (Paz del Norte) como Beijing (Capital del Norte) en 1403, y en 1421 se convirtió oficialmente en la capital de China. A mitad de la dinastía Ming, fueron hechos planos para una muralla que circundara la ciudad fuera de sus antiguas vallas. Los trabajos comenzaron en la muralla del sur de la ciudad pero los problemas financieros cortaron el trabajo para el acabado de las torres en las esquinas este y oeste. Esto dio como resultado una silueta piramidal para la ciudad.

 

El desarrollo económico y desarrollo desde 1949 ha necesitado la gradual demolición de las murallas de la ciudad. Veintiocho avenidas radiales conectan el centro de la ciudad así como áreas suburbanas, fábricas y colegios. De las murallas de la antigua ciudad, solo queda el nombre; hilera tras hilera de edificios han sido construidos sobre sus ruinas.

 

Las puertas de la ciudad, sin embargo, quedan en pié y son extraordinarios recuerdos del pasado. Sin contar las Puertas de la Paz (Hepingmen), la del Rejuvenecimiento (Fuxingmen) y la de la Fundación Nacional (Jianguomen), la ciudad de Beijing tenía en un tiempo veinte puertas. Hoy, las cuatro puertas de la Ciudad Prohibida, la Puerta Meridional (Wumen), la Puerta de la Divina Habilidad (Shenwumen) y las Floreadas del Este y Oeste (Donghuamen y Xihuamen) todavía tienen su forma original. De las puertas en el interior de las murallas, solo la puerta del sur, Zhengyangmen, permanece intacta.

 

Originalmente, la parte de fuera de cada puerta de la ciudad estaba fortificada. Una parte esencial del plan general de la ciudad era que las torres de las puertas secundarias estuvieran fuera de las puertas. Conectadas a las murallas de la ciudad principal por murallas mas pequeñas semicirculares, parecían burbujas y eran conocidas como “murallas celda” (wengcheng). Xizhimen es un ejemplo de una “muralla celda” cuadrada.

 

La principal función de estas murallas era la de defender y proteger la ciudad. Estas murallas daban protección a los arqueros dentro mientras les permitía disparar libremente. En el caso de un ataque sorpresa, las puertas principales eran rápidamente cerradas para prevenirse del enemigo en toda la ciudad. Cuando la defensa se preparaba para una batalla con el enemigo, primero concentraban sus fuerzas dentro de estas murallas. Si el enemigo entraba tenía un fácil destino para las tropas de la ciudad. Habían generalmente uno o dos templos dentro de estas murallas, donde la gente solía rogar a los dioses para su protección.

 

 

 

Las Tres Puertas Frontales de las Murallas de la Antigua Ciudad

 

“Nueve dentro, siete fuera, cuatro en la Ciudad Imperial”  es una frase que ha sido utilizada por los residentes de Beijing desde los tiempos Ming. Mas explícitamente, ello significa que hay cuatro puertas en la Ciudad Imperial, siete puertas en la Ciudad Exterior y nueve en la Ciudad Interior. Las Tres Puertas Frontales (Qiansanmen) se refieren a las puertas centrales en la muralla del sur de la Ciudad Interior: la principal Zhengyangmen, conocidas en la dinastía Yuan como la Puerta Principal de la Belleza (Lizhengmen); la Puerta Este de la Exaltación de la Literatura (Chongwenmen), conocida desde el principio como la Puerta de la Civilización (Wenmingmen); y la Puerta del Oeste de la Habilidad Universal (Xuanwumen), conocida bajo los yuan como la Puerta de la Lealtad (Shunchengmen).

 

Los sitios de las tres puertas están ahora conectadas por la sección sur construida recientemente de la Segunda circunvalación, que corre paralela al Bulevar Chang’, desde la Puerta Dongbianmen (Este Informal) y la Puerta Chongwenmen y la Puerta Xuanwumen a la Puerta Xibianmen (Oeste Informal) por el Oeste. Esta carretera era llamada antiguamente carretera Nanchenggen (Muralla del Sur de la Ciudadl).

 

En la parte sur de esta carretera, 38 edificios de apartamentos, cada uno de 12 plantas, han sido construidos a lo largo de la base de la muralla de la antigua ciudad. La muralla misma fue desmantelada en los años 50. Los bloques de apartamentos , con una superficie total de piso de 350.000 metros cuadrados, da acomodo a 5.000 familias, es decir, unas 20.000 personas. A lo largo de esta carretera  hay dos casas públicas, el Restaurante Quanjude Peking Duck y las oficinas de la Liga Comunista de la Juventud.

 

Los edificios en esta área fueron construidos añadiendo muros prefabricados exteriores a las paredes interiores, de esa manera constituyen una fuerte estructura y una buena protección contra los terremotos. El uso de muros prefabricados también reduce la necesidad de trabajos manuales intensivos. Los decoradores hicieron uso de la luz –materiales pesados para las particiones interiores, experimentando con una amplia variedad de esquemas decorativos-. Las instalaciones modernas incluyen ascensores, fontanería de plástico de poco peso y suficiente agua para uso particular.

 

La unidad básica por cada apartamento tiene dos habitaciones con un espacio de unos 55 metros cuadrados. Todos están equipados con calefacción central, gas para cocinar y agua corriente. Los edificios están diseñados para resistir terremotos de hasta 8 en la escala Richter y cada bloque está equipado con elementos para prevenir fuego y equipos contra el humo.

 

 

 

 

Sendero Front Zhaojialou

 

 Zhaojialou ganó notoriedad durante el Movimiento del 4 de mayo por el eslogan “Raze Zhaojialou”. Esto se refiere a la residencia de Cao Rulin en el número 3 de la venida Frontal de Zhaojialou en el distrito Este de la ciudad. Cao-Rulin era viceministro de Asuntos Exteriores en el Gobierno del Norte, y un miembro importante de la facción pro-japonesa En 1915, cumplió las órdenes de Yuan Shikai y firmó el tristemente famoso Tratado con el Japón “21 Demandas”


Avenida de la Electrónica Zhongguancun

 

 

 

Desde la fundación de la Nueva China, la inversión del gobierno ha alcanzado la cantidad de 10 billones de yuans. La variedad de productos continua creciendo y el mercado ha comenzado a hacer un “boom”. En 1983, había solo 11 firmas de alta tecnología; en 1984 el número creció hasta 40; en 1985 ya eran 90. A finales de 1987, el número de científicos independientes y firmas técnicas en la avenida totalizaban 148.. Las firmas se pueden clasificar en tres categorías: (1) Compañías nacionales o colectivas bajo la organización del estado, academias de ciencia o instituciones de Altos Estudios; (2) Compañías colectivas mantenidas y llevadas por compañías de elementos básicos. Estas empresas combinan la investigación de la organización de los recursos científicos; (3) Corporaciones colectivas organizadas por técnicos e independientes

 

 

 

La ciudad bajo tierra

 

 Debajo de la antigua ciudad de Beijing, una ciudad subterránea de proporciones definidas ha empezado a emerger. Hay factorías, almacenes, casas de huéspedes, restaurantes, hospitales, colegios, teatros, bibliotecas, pistas de hielo para patinar e incluso una granja de cultivo de setas.

 

A continuación se detallan lugares que pueden visitarse:

 

Restaurantes

 

Situados en el área comercial de Xidan, hay actualmente cuatro restaurantes: “El Jardín Plum” y el “Bamboo Grove” que sirve cocina occidental; el “Blue Valley” y el “ The Chrysanthemum Park” sirve bebidas y snacks occidentales. El volumen medio de comercios por trabajador por día es equivalente a la tasa de comercio de restaurantes subterráneos de primera clase. El bar subterráneo de Wangfujing abre el primero.

 

Hoteles

 

En los últimos años, el número de hoteles subterráneos ha llegado a 100, con un total de mas de 10.000 camas. Este número es equivalente a la mitad del total ofrecido en las casas de huéspedes del municipio de Beijing.

 

La Compañía de Servicios Municipales de Beijing y la Compañía de Mantenimiento de Defensa Aérea Civil en el Distrito Oeste se encargan del Hotel Chang’an Hotel y del Restaurante  Dongtian, interconectados por pasajes. El hotel ocupa 3.000 metros cuadrados y tiene 64 habitaciones para huéspedes.

 

Tiendas

 

Las tiendas subterráneas de Xidan, un área de compras al norte del Hotel Chang’ an, tienen un área de cerca de 5.000 metros cuadrados. De ellos, 4.000 son usados para almacenes el resto para comercios.

 

Los equipos de ventilación mantienen una temperatura constante de 27º, con una humedad relativa que nunca sube del 78%.

 

 

Teatros

 

Hay dos grandes teatros bajo tierra: El Teatro Chongwen, al sur de la puerta este del Parque del Templo del Cielo, y el Teatro subterráneo Xuanwu en el Centro Cultural Xuanwu. Una temperatura constante de 20-25ºC se mantiene durante todo el año para los espectadores.

 

Pista de Patines de ruedas

 

La pista de patines de ruedas debajo de Ditan no siente la influencia de las estaciones ni de las condiciones atmosféricas. Los patinadores pueden descender a las pistas heladas a las 8 o las 9 de la mañana todos los días y alquilar patines en una espaciosa terraza.

 

 

 

Las Ruinas desaparecidas del Hall de los exámenes de las dinastías Ming y Qing - Gongyuan

 

 

La Corte de los Tributos Gongyuan, era el sitio donde se hacían los exámenes imperiales en las dinastía Ming y Qing, y está situado al noroeste del paso de Jianguomen cerca de la Academia China de Ciencias Sociales. El complejo original, la Torre Mingyuan, el Hall de la Asamblea de Estudiantes y el Hall Huijing, así como el Arbol del Escolar Chino Wenchang, hace tiempo que han desaparecido. Todo lo que queda son nombres de calles para marcar el sitio: Calle Oeste Gongyuan, Calle Este Gongyuan, Primera Calle de Gongyuan, etc.

 

Candidates from around the country came to Gongyuan for the imperial examinations. Each region sent the cream of its crop, as if in tribute to the emperor, hence the name Gongyuan (Tribute) Court. High-minded ideals aside, the system, in practice, was corrupt; cheating, copying, buying numbers and other forms of favoritism and bribery were widespread. Well-connected officials and candidates used their influence to their best advantage.

 

En la dinastía Ming, en 1548bajo el reinado del Emperador Jiajing, había un candidato llamado Wu Qing, que recibió la mejor puntuación, así que podía ser llamado el Escolar Numero Uno. Como su nombre “Wu” es un homónimo con otro carácter que significa “nada” (combinado con Qing significa “Despiadado”), el Emperador determinó que no podía ser apropiado para ser el primero teniendo ese nombre. Esa noche oyó el sonido del trueno y decidió darle la primera posición a un tal Lei Ming (Lei significa Trueno). El sistema de examen imperial había llegado ya a ser en ese momento un juguete en las manos del Emperador.

 

Durante las dinastía Ming y Qing, había un examen imperial en Marzo en la Corte de Gongyuan cada tres años. Los candidatos eran llevados primero a Gongyuan; aquellos que pasaban la primera vuelta, podían entrar en el gran salón en el palacio imperial a hacer el examen presidido por el Emperador. Pasando este nivel podían pasar a ser escolares de alto nivel.

 

 

 

 

 

Arcos Conmemorativos

 

 Los arcos conmemorativos del antiguo Beijing eran puertas huecas que habían en las calles de Beijing. Se erigieron originalmente para decorar las calles así como entradas a los templos, parques residencia de oficiales y tumbas.

 

Los arcos conmemorativos fueron construidos en Beijing en la dinastía Yuan. Cuando la capital fue resconstruida bajo el Emperador Yongle (1403-1424), todas las calles grandes eran decoradas con estos arcos. Llegó a haber una vez, 57 en la ciudad.

 

El arco blanco de mármol en la Carretera Chongwenmen Road fue construido al final de la Callejuela Xizongbu para conmemorar la muerte del Ministro Alemán Baron von Kettler, que fue matado en tiempos del Movimiento Yohetuan (conocido en Occidente como “Rebelión de los Boxers”) en 1900

 

Actualmente, los únicos arcos conmemorativos que pueden ser encontrados dentro de los confines de la muralla de la antigua ciudad son un arco con una apertura y tres tejados situados en la Carretera Chengxian cerca de Guozijian(antiguo Colegio Imperial)

 

 

 

 

Mercados callejeros y Ferias del Templo

 

Las Ferias del Templo son una tradición en Beijing que data de la dinastía Liao. Debían haber tenido sus orígenes en los antiguos sacrificios “she”. Un “she” era donde se hacían sacrificios a los dioses locales de la Tierra. Los Altares de los Dioses de la Tierra y del Grano eran también conocidos como Templos de la Tierra.

 

En Beijing, las ferias del templo mantienen un turno de 10 días en el Templo de la tierra, el Mercado de las Flores, el Templo de la Blanca Pagoda, el Templo Huguo y el Templo Longfu (Felicidad Intensa)

 

Los visitantes de la feria del templo podían disfrutar de folclore y de diversiones de otras regiones. Los clientes podían comprar una variedad de productos locales hechos a mano como el “elefante de Oro Zhang” o comprar flores, pájaros, peces e insectos. Hoy en día, el Bazar Longfu, con un área de 4.700 metros cuadrados, es uno de los centros de compras mas grande de Beijing.

 

La Feria de Changdian era la salida favorita para los residentes de Beijing durante el Nuevo Años Lunar (Festival de Primavera). Changdian era una pequeña calle con unas 10 casas, pero cada años en el Festival de Primavera, todas las calles adyacentes se convertían en mercado (incluso el Pabellón de Jade del Emperador).

 

La Feria de Changdian, que tenía lugar en el primer mes lunar, reunía gente de todas las partes de la ciudad para comprar y vender dibujos, trabajos caligráficos, antigüedades, artículos para uso diario, juguetes para los niños, productos de comida y frutas y legumbres del tiempo. Además, el entretenimiento era completado con acrobacias, conjuros y óperas.

 

De acuerdo con las estadísticas disponibles en el Festival de Primavera de la Feria de Changdian, de un total de 1.000 tenderetes, 300 eran de antigüedades y jade, 200 de juguetes y novedades y 100 de productos de comida

 


Shanghai

 

La ciudad más cosmopolita y poblada de Asia está enclavada junto al río Huangpu, un ramal del delta del Yangtse. Su casco antiguo refleja la idiosincrasia de las antiguas urbes chinas. Un paseo por el Bund (malecón situado frente al río) permite descubrir la novísima ciudad que se está construyendo en la orilla opuesta. Son más que recomendables las visitas al bazar, la casa de té Wuxinting y el Museo de Shanghai. A 86 km al suroeste de Shanghai se encuentra Suzhou, pequeña ciudad a la que se conoce como la ``Venecia de China´´: está atravesada por canales y tiene muchos jardines.

 

Historia reciente de Shanghai

 

Después de 40 años de estancamiento, la gran metrópoli de SHANGHAI está experimentando una de las mayores expansiones económicas que el mundo haya visto. Con las calles repletas de tiendas y el horizonte dibujado por los rascacielos, Shanghai está convencida de recuperar, en el siglo xxi, su lugar como ciudad comercial puntera del este asiático, tal como lo fue antes de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, a pesar de la modernización en términos de infraestructura, estilo de vida y disponibilidad para el consumo de bienes, Shanghai está, sin duda, vinculada, al empezar el nuevo milenio, a su pasado colonial.

 

Shanghai todavía es conocida sobre todo en el oeste por su infame papel como base del imperialismo europeo en el continente chino (su decadencia, placeres ilegales, racismo, terribles desigualdades sociales y bandas mafiosas). Los 50 años de intervencionismo han sido olvidados, como si en el período en que llegaron los comunistas y se fueron los extranjeros no hubiese ocurrido nada. Esta percepción es, en realidad, fiable hasta cierto punto: durante la mayor parte del período comunista de principios de siglo xx, el gobierno central en Beijing perjudicó a Shanghai de manera expresa, enviando de forma progresiva sus excedentes a otras partes del país hasta el punto de que la ciudad llegó a parecer un museo viviente, congelada en el tiempo desde la década de 1940, y albergando la mayor colección de arquitectura Art Déco del mundo.

 

No obstante, los ciudadanos de Shanghai nunca perdieron su capacidad de luchar contra la adversidad, y en los últimos años, el gobierno central de China ha sido dirigido por gente de la zona de Shanghai, la cual ha favorecido la renovación de su vieja metrópolis. A mediados de la década de 1980, se decidió catapultar de nuevo a Shanghai como la abanderada de la modernización del país, y se ha desatado una explosión de la actividad económica. En la década de 1990, los planificadores urbanos se han ocupado de crear una red de Metro, autopistas colosales, pasos elevados y puentes, centros comerciales, complejos hoteleros y los cimientos de un New Bund, la zona especial económica a la otra orilla del río, en Pudong, que pronto estará coronada con el edificio más alto del mundo. De forma simbólica, el gobierno central acaba de construir la mayor casa de moneda del país, hecho que refleja el movimiento económico en la ciudad. Contando, con diferencia, con la mejor mano de obra del país, la habilidad de Shanghai de combinar estilo y sofisticación con un agudo sentido del negocio, olvidada durante tanto tiempo, vuelve a las andadas.

 

Pero el viejo Shanghai no ha podido desaparecer de la noche a la mañana. Aunque el ritmo de desarrollo se ha acelerado en los últimos años, la ciudad, en muchos puntos, recuerda una visión futurista de la década de 1920; una triste metrópoli de fachadas monolíticas pseudoclásicas, llena de cables suspendidos, pasarelas, ruidos de tranvías, y abarrotada de multitudes formadas por obstinados peatones. A diferencia de otras ciudades chinas mayores, Shanghai hace poco que se ha visto involucrada en un proceso de reconstrucción a gran escala. La mayor parte de la zona urbana fue dividida entre poderes extranjeros hasta 1949, y sus antiguas embajadas, bancos y residencias oficiales todavía aportan a muchas zonas de Shanghai cierto regusto de la Europa de principios del siglo xx, que el singular gobierno inspirado en la Unión Soviética no puede ocultar. Es posible distinguir las fronteras de lo que fueron las concesiones extranjeras, con el sorprendente laberinto de callejones voladizos del corazón de la vieja ciudad china. Sólo a lo largo del paseo junto al río, en la sólida grandeza del Bund, hay cierta sensación de espacio; aquí podrá sentir el pasado de manera más evidente que nunca, con las formas exteriores, desvencijadas y castigadas, todavía en buena parte una zona obrera de la ciudad. Hoy en día, pasear por el Bund es una atracción indispensable para cualquier visitante en Shanghai, y es una ironía que los vestigios del odiado imperialismo extranjero, como el Bund, se encuentren ahora protegidos por los ciudadanos de Shanghai como monumentos de la ciudad.

 

Como Hong Kong, con su modelo de desarrollo económico, Shanghai no rebosa de atracciones para visitar. Aparte del museo de Shanghai, los jardines de Yu Yuan (una reminiscencia Suzhou) y el crucero por el río Huangpu, hay poco más con notable atractivo, y muchos visitantes dejan la ciudad algo frustrados. Pero la belleza de visitar Shanghai radica no sólo en ir de atracción en atracción, sino en otros placeres menos evidentes: pasear por el Bund, explorar los rincones de arquitectura colonial en la vieja concesión francesa, disfrutar de la floreciente oferta de restaurantes y de vida nocturna (algunos dicen que casi al mismo nivel que Hong Kong), o dejarse caer por las principales calles comerciales absorbiendo el explosivo renacimiento de energía de una de las más grandes ciudades del mundo.

 

De manera inevitable, muchas de las lacras sociales que se supone que los comunistas eliminaron después de 1949, hoy vuelven a aparecer. Hay mucho paro, drogas y prostitución. Pero el dinámico contraste que presenta Shanghai con el resto de China hace que incluso los menos entusiastas del país no puedan resistirse a sus encantos

 

Cuando los comunistas ocuparon Shanghai en mayo de 1949, se apoderaron del centro de negocios más importante de Asia, un puerto internacional donde se hacían grandes fortunas mientras millones de personas vivían en la absoluta miseria. En cualquier caso, Shanghai casi nunca fue una ciudad moderada. La urbe más próspera de China, en buena parte financiada por Europa y América, introdujo la electricidad a Asia, disfrutaba de más coches que el total del resto del país, y creó para sus ciudadanos ricos un mundo de mansiones de estilo europeo, avenidas flanqueadas por árboles, cafés para la alta sociedad, carreras de caballos y exclusivos clubes para caballeros. De igual forma, la leyenda se compensa con la fama de la ciudad por la aventura, el crimen organizado, el juego, la prostitución, las guerras entre bandas mafiosas, los cuerpos flotando abotargados en las orillas, los pordioseros, los niños hambrientos, los harapientos trabajadores no cualificados y los millones de esclavos con su bol diario de arroz.

 

De manera inevitable, con la entrada del comunismo, las brillantes luces se apagaron (la comunidad extranjera no esperaba cambios en los negocios, pero el nuevo régimen decidió que Shanghai tenía algo que decir en la reconstrucción radical de China). Los peores suburbios fueron derribados para ser sustituidos por apartamentos, los gángsters y las cabareteras fueron expulsados para su «reeducación», y el capital extranjero debía abonar impuestos o era confiscado sin más (aunque Chiang Kaishek consiguió llevarse con discreción las reservas de oro del Banco de China a Taiwan, dejando la ciudad en bancarrota). Las influencias occidentales fueron reprimidas y, a menudo, suprimidas a la fuerza durante 35 años.

 

Al contrario de lo que afirman las interpretaciones occidentales, la historia de Shanghai no empezó con la fundación de la concesión británica en el inicio de la Primera Guerra del Opio. Situada en la confluencia del río Yangzi, el Gran Canal y el océano Pacífico, Shanghai sirvió de principal puerto comercial de la dinastía Song, canalizando la extensa plantación de algodón de la región hacia Beijing, el interior del país y Japón. Ya en la dinastía Qing, los gremios mercantiles, a menudo organizados por el comercio y con un parecido superficial con sus contendientes holandeses, habían establecido el control económico (y hasta cierto punto político) de la ciudad. De hecho, los británicos decidieron ubicar un puerto en Shanghai porque, en palabras del representante de la East India Company, Hugh Lindsay, en la década de 1840 la ciudad se había convertido en «el principal emporio del este de Asia».

 

Después de las Guerras del Opio, los británicos tomaron posesión de Shanghai por el Tratado de Nanking en 1842, para ser reemplazados de forma rápida por los franceses en 1847, y estos dos poderes constituyeron las primeras concesiones extranjeras en la ciudad: los británicos, a lo largo del Bund y la zona hacia el norte de la ciudad china; los franceses, en una zona del suroeste en el lugar de la catedral que un misionero francés había fundado 2 siglos antes. Más tarde los americanos en 1863 y los japoneses en 1895 llegaron para añadir sus zonas a la concesión británica, que se expandía en el lla­mado International Settlement (asentamiento internacional). A los comerciantes se les permitía vivir bajo sus propias leyes nacionales, protegidos por sus propias fuerzas armadas, en una serie de enclaves privilegiados arrendados de forma indefinida. En 1900 la favorable situación de la ciudad, cerca de la costa y del río Yangzi (la principal ruta co­mercial hacia las regiones más importantes de producción de té y de seda), la habían con­vertido en un gran puerto y centro productivo, en gran parte controlado por el «Green Gang», la infame banda fundada en los años 1700 por navegantes en el paro, pero que en la década de 1920 controlaban la impresionante red clandestina de la ciudad. Los negociantes y criminales que incumplían el estricto código de comportamiento del Green Gang eran objeto del castigo de la «rodilla lisiada» consistente en cortar cada tendón visible con un cuchillo, antes de morir abandonado en una acera llena de gente.

 

La mano de obra barata de Shanghai aumentó durante la sublevación de Taiping (véase recuadro, pág. 460), gracias a la gente que se refugiaba en las colonias extranjeras, huyendo de la violencia exterior, y a los campesinos atraídos a miles por la aparente prosperidad de la ciudad y los trabajos en las fábricas. Aquí emergió el primer proletariado urbano de China, y las pobres condiciones de vida, el desempleo y los escandalosos abusos con los trabajadores chinos por parte de los inversionistas extranjeros convirtieron a Shanghai en caldo de cultivo para las políticas revolucionarias. El Partido Comunista Chino fue fundado en esta ciudad en 1921, pasando a la clandestinidad por la notoria masacre de cientos de manifestantes en 1927.

 

Incluso desde 1949, la ciudad ha seguido siendo un centro de radicalismo -Mao, ahogado por la burocracia de Beijing, impulsó su revolución social aquí en 1966-. Ciertos guardias rojos proclamaron una comuna de Shanghai, antes de que la situación cayera en la absurda destrucción y mezquina venganza. Después de la muerte de Mao, Shan-ghai fue el último baluarte de la Banda de los Cuatro en su lucha por la sucesión, aunque su golpe planificado nunca tuvo lugar. Hoy en día, muchas de las autoridades clave de la modernización en el gobierno central son de Shanghai, incluyendo el presidente Jiang Zemin y el primer ministro Zhu Rongji, ambos antiguos alcaldes de la ciudad.

 

Además de una plataforma importante del partido gobernante, Shanghai siempre ha sido, con diferencia, la ciudad de China más moderna y abierta al exterior. Sus ciudadanos son conocidos por sus habilidades comerciales y por ser emprendedores. Muchos huyeron a Hong Kong después de 1949, constatando la explosión económica de la colonia, mientras que la mayoría de los que emigraron a ultramar e hicieron fortuna en todo el mundo eran originarios de esta región. Incluso durante la revolución cultural, los excesos occidentales como el pelo rizado y enlazarse las manos en pú-blico se mantuvieron en Shanghai. A pesar de lo ininteligible del dialecto local de Shanghai, no sólo para los extranjeros que hablan chino, sino para el resto del país, siempre ha sido fácil para los visitantes comunicarse con los lugareños, más que en cualquier otro lugar del país, debido a su excelente nivel de inglés y a su familiaridad con los de fuera. La relativa riqueza de la ciudad también ha permitido un mayor interés por los espectáculos y la vida nocturna, con una gran variedad de locales públicos y nuevos bares privados. Shanghai no sólo sigue siendo la primera base industrial del país, sino que es, además, el centro de consumo más importante, donde la variedad y calidad de los productos en las tiendas atraen a la gente de toda China.

 

Sin embargo, persisten algunos problemas, y Shanghai en particular sigue padeciendo serias dificultades de sobrepoblación. Aunque los edificios son cada vez más elevados, incluso las estadísticas oficiales reconocen que la media de espacio de ­vivienda por habitante apenas supera el de una cama doble, y en la práctica esto a veces significa tres generaciones de una familia viviendo en una habitación. En cualquier parte verá demasiada gente, y el resultado se traduce en mal humor y, a veces, en peleas públicas. Como centro de refinerías de petróleo y de plantas químicas y metalúrgicas, Shanghai también está afectada por la contaminación del aire, en forma de nubes sulfurosas expulsadas por las chimeneas de las fábricas. Alrededor de 4 millones de toneladas de residuos industriales y domésticos fluyen a diario por el río Huangpu, la principal fuente de agua potable de la ciudad, mientras que el arroyo Suzhou es negro y apestoso. Para acabar, la cifra de desempleo es algo superior a la de cualquiera de las otras ciudades importantes. El problema de los inmigrantes sin permiso de residencia de Shanghai (y por lo tanto sin alojamiento) que llegan atraídos por la idea de su fantástica riqueza, es que pueden conducir a la ciudad a un grave problema social. En la actualidad, aunque en teoría cerrada a la inmigración interna, y a pesar de la política que sólo permite un niño por familia, y de los 300.000 abortos anuales, Shanghai sigue creciendo, hasta el punto de que su población, con más de 13 millones de habitantes, es una de las más grandes (y congestionadas) del mundo

 

 

Shanghai y alrededores

 

Shanghai Shi (el municipio de Shanghai) cubre una extensa zona de unos 2.000 km2, comprende tres condados y se extiende más allá de los límites de la propia ciudad. Hacia el norte, incluye tres islas en el delta del río Yangzi, la más grande de las cuales, la isla de Chongming, tiene casi 100 km de longitud. Al noroeste y suroeste están las provincias de Jiangsu y Zhejiang respectivamente, mientras que al este, el municipio limita con el mar de China del este. Curiosamente esta zona es poco visitada por los turistas extranjeros, a pesar de que hay un par de sitios interesantes.

 

El más conocido de éstos es She Shan (la colina), a unos 30 km al suroeste de la ciudad. La colina sólo tiene unos 100 m de altura, pero la llanura de las tierras de alrededor es tan extensa que puede verse desde muchos kilómetros de distancia, y está coronada de forma sorprendente por una enorme e impresionante basílica, un curioso legado de los misioneros europeos que la construyeron en el siglo xix. La colina ha estado bajo la propiedad de una comunidad católica desde la década de 1850, aunque la iglesia actual no fue construida hasta 1925. Los servicios tienen lugar sólo en las festividades cristianas; sin embargo, el ascenso a la colina es un paseo agradable en cualquier época del año (o puede subir en teleférico, si lo prefiere), pasando por bosques de bambú y la ocasional y antigua pagoda. La mayoría de los campesinos de esta zona son fervientes católicos y muy hospitalarios con los occidentales. En la colina hay también una estación meteorológica y un antiguo observatorio que contiene una pequeña sala de exposiciones en la que se muestra un antiguo instrumento detector de terremotos: un dragón clavado en el suelo, con bolas de acero en la boca, y a las que sólo el movimiento causado por las vibraciones de terremotos distantes puede hacer que caigan. Cuantas más bolas caen, más intenso es el terremoto.

 

Para llegar a She Shan, tome un autobús en la parada de Wenhua Guangchang, o en la estación de Xiqu (véase pág. 398). Si no hay autobuses directos, tome cualquiera que vaya a Songjiang y baje a pocas paradas antes de la terminal (tendrá que preguntar). Luego, necesitará el servicio de un carro de culí (15 yuanes) para cubrir la distancia restante a She Shan (todos los días, 7.30-16 h; 5 yuanes).

 

A otros 20 km al oeste desde aquí, en el condado de Qingpu, está Dianshan Hu y el Jardín Gran Vista. Para los turistas lugareños, la zona del litoral sureste de Dianshan Hu se está convirtiendo en un auténtico centro de vacaciones, con oportunidades para navegar, bañarse, pescar e incluso jugar al golf. El Jardín Gran Vista está orientado con descaro hacia el turismo, y está inspirado en el famoso jardín de la novela china del siglo xviii El sueño de la cámara roja. Para llegar aquí, tome un autobús hacia Qinpu, y luego alquile un carro de culí (5 yuanes) para el breve trayecto al lago.

 

Otros 20 km al oeste, justo al otro lado de la frontera, en la provincia de Jiangsu, se halla el conjunto de arquitectura Ming que comprende la pequeña población en el canal de ZHOUZHUANG. Extendiéndose junto al gran canal de Jinghang, que enlaza Suzhou con Shanghai, Zhouzhuang prosperó gracias al activo negocio de cereales, seda y alfarería durante la dinastía Ming. Muchas ricas autoridades del gobierno, académicos y artesanos se trasladaron aquí y construyeron bonitas villas, mientras invertían en el desarrollo de majestuosos puentes de piedra y canales flanqueados por árboles que ahora ofrecen las principales atracciones de la ciudad. Los grupos de turistas chinos invaden en masa Zhouzhuang los fines de semana, pero si viene entre semana podrá apreciar la urbe en su sereno y original esplendor. Los minibuses hacen el trayecto de 3 horas desde la estación de autobuses de Sjangai Beizhan dos veces todos los días (6.20 h y 15.30 h), desde Hongkou Gongyuan una vez todos los días (14 h) y desde la estación de Metro de Xinzhuang dos veces todos los días (9.30 h y 10.30 h). También hay la fascinante posibilidad de viajar en lancha motora de aquí a otra población con canal, Tongli, en Jiangsu (véase pág. 430), desde donde frecuentes autobuses completan el viaje a Suzhou

 

 

Direcciones útiles en Shanghai

 

Agencias de viajes

 CITS tiene una útil oficina varios almacenes debajo del edificio norte del Peace Hotel, en 66 Nanjing Dong Lu (Tlfn. 63233384; fax 63290295), ofreciendo billetes de viaje y entradas para espectáculos, con una pequeña comisión añadida. Hay otra sucursal de CITS en el n.o 1277 de Beijing Xi Lu (Tlfn. 62898899), y una taquilla de billetes (pero no agencia de viajes), justo delante del Bund, en el n.o 2 de Jinling Dong Lu (todas las sucursales todos los días, 8.30-11.30 h y 13-16.45 h), delante de la taquilla de billetes para las embarcaciones. La mayoría, por no decir todos los hoteles, dispone de agencias de viajes que ofrecen los mismos servicios.

 

Alquiler de bicicletas

Sólo a los residentes se les permite ir en bicicleta por las abarrotadas calles de Shanghai. Si usted tiene una, no le llamarán la atención, pero no hay puestos de alquiler para visitantes.

 

American Express

Rm 206, Shanghai Centre, 1376 Nanjing Xi Lu (lun.-vier, 9-17.30 h; Tlfn. 62798082).

 

Bancos y cambio de moneda

Los cheques de viaje pueden canjearse en la ma-yoría de hoteles y en todas las sucursales del Banco de China, cuya oficina central está en el n.o 23 Zhongshan Lu, junto al Peace Hotel (el Bund; lun.-vier., 9-12 h y 13.30-16.30 h; sáb., 9-12 h). Al lado se encuentra un cajero automático Citibank, con 24 h de servicio bancario. Hay varias casas de cambio a lo largo del Bund que cobran intereses un 10-20 % más altos que los bancos.

 

Brits Abroad llame al Tlfn. 62828939 para información sobre las nuevas cafeterías, noches de cine, recomendaciones de restaurantes y mucho más.

 

Consulados

Francia, 21A Qihua Mansion, 1375 Hiaihai Zhong Lu (Tlfn. 64377414)

México, 20B Qihua Building, 1375 Huaihai Zhong Lu (Tlfn. 64379585; fax 64372397)

 

Correos

Hay sucursales de correos en toda la ciudad. La principal está en n.o 1761 de Sichuan Lu, justo al norte, en un lugar con vistas al arroyo Suzhou. En un majestuoso edificio Art Déco de fin de siglo, la oficina ofrece un eficiente servicio de empaquetado; la opción exprés puede enviar paquetes a Europa o América en 2 días.

 

 

Hospitales

Varios hospitales de la ciudad tienen clínicas especiales para los extranjeros, incluyendo el hospital Huadong, en el n.o 121 de Yan'an Xi Lu (Tlfn. 62483180) y la 19a planta del hospital Hua Shan, en 12 Wu Lu Mu Qi Lu (Tlfn. 62489999). Las mejores instalaciones asistenciales son los World Link Medical and Dental Centres (Tlfn. 362797688), en Suite 203 del Portman Centre, pero son caros, 700 yuanes por consulta. World Link también tiene una oficina en Hongqiao, cerca del aeropuerto, en el n.o 788 de Hong Xu Lu (Tlfn. 64055788).

 

Información al turista

Para información en inglés, llame a la Tourist Hotline Tlfn. 62520000 (todos los días, 8-22 h). En Hongqiao, llame al Tlfn. 62688899 ext. 56750 (todos los días, 10-21.30 h). En la entrada norte de la estación de Metro de la plaza de Renmin, hay un estante para turistas con mapas en inglés, prospectos y consejos. Hay un señor mayor que habla un inglés excelente y que es una mina de oro en cuanto a información sobre la historia reciente de Shanghai y maravillas arquitectónicas.

 

Internet

El Internet Café, en 400 Jinling Dong Lu, justo al oeste de Henan Lu, tiene un servicio por 15 yuanes por hora, con bastante tiempo de conexión. El lugar más barato para usar internet está en la biblioteca de Shanghai, en el n.o 1551 de Huaihai Zhong Lu (abierto, 8.30-17 h; tendrá que enseñar algún tipo de identificación). 3C&T, en el n.o 238 de Shan Xi Nan Lu, también tiene un barato y rápido servicio de in-ternet. Los Clinton se dejaron caer aquí durante su visita en 1998. Hay varios sitios esparcidos alrededor de la Universidad de Fudan, y otros campus universitarios; pregunte a los alumnos del lugar para más opciones, ya que hay una constante apertura de nuevos centros.

 

Librerías

La Foreign Language Bookstore, en el n.o 390 de Fuzhou Lu, es con diferencia la mejor librería de la ciudad. Tiene una buena selección de libros modernos y clásicos de ficción y no-ficción en lengua inglesa, así como una selección de literatura china especializada y traducida, en el n.o 201 de Shandong Zhong Lu (abierto todos los días, 9-17.30 h). La mayoría de los otros sitios a lo largo de Fuzhou Lu (apodada «Calle del libro» por el gran número de librerías) tiene secciones en inglés muy limitadas. Los libros de bolsillo y los periódicos pueden encontrarse en los principales hoteles y en el Friendship Store.

 

Líneas aéreas

China Eastern Airlines (nacionales Tlfn. 62475953; internacionales Tlfn. 62472255) se halla en el n.o 204 de Yan'an Xi Lu, mientras que Shanghai Airlines (Tlfn. 62681551) está en el n.o 555 de Yan'an Zhong Lu.

 

Lista de correos

Llega a la oficina de la Bei Suzhou Lu, al otro lado de la calle (cada artículo por separado está identificado con una pequeña tarjeta en una vitrina visible en la entrada. La mayoría de hoteles, incluyendo el Pujiang, también aceptan y guardan el correo. (La oficina y la lista de correos abren todos los días, 9-17 h.) Hay sucursales en toda la ciudad, con prácticas situaciones en Nanjing Dong Lu, Huaihai Zhong Lu, el Portman Centre y cerca del muelle de transbordadores del río Huangpu, en la esquina de Jinling Dong Lu y con Sichuan Bei Lu.

 

Policía

(PSB) 210 Hankou Lu, cerca de la esquina de Henan Zhong Lu. Para las extensiones de visa vaya al lado, en el n.o 222 de Hankou Lu.

 

Teléfonos

Las llamadas internacionales se efectúan de forma más fácil y barata con tarjetas, que pueden comprarse y usarse en los hoteles. También pueden realizarse desde la segunda planta de la principal oficina de correos, en 1761 Sichuan Bei Lu, o en la oficina de China Telecom, tres almacenes por debajo del edificio norte del Peace Hotel, en 30 Nanjing Dong Lu (abierto 24 h). Hay mucho personal de habla inglesa que le atenderá cualquier solicitud

 

 

Transporte

 

El limpio y eficiente Metro de Shanghai tiene en la actualidad 4 líneas, y ya se ha aprobado la construcción de otras tres líneas adicionales. Su diseño futurista se parece bastante al Metro MTR de Hong Kong por una razón: ambos sistemas fueron creados por la misma compañía. La línea 1 circula desde la principal estación en el norte, junto al parque Renmin y el museo de Shanghai, y luego gira al oeste por Huaihai Lu. La línea 2, abierta el 1 de octubre de 1999, el 50o aniversario de la fundación de la República Popular China, empieza en Zhongshan, en el norte, se cruza con la primera línea en el Parque de Renmin, y circula por debajo del río Huangpu hacia Pudong. La tercera línea conectará Xu Jia Hui en el suroeste con los barrios del noreste. Los billetes cuestan 3-4 yuanes, según la distancia recorrida, y se compran en las máquinas expendedoras. En la actualidad no hay pases de viaje especiales para turistas.

 

Los autobuses locales llevan a casi todas partes, pero padecen de tres serios defectos: están muy abarrotados, en especial a primera hora de la mañana y por la tarde en las horas punta; son lentos en extremo, debido a la grave congestión de tráfico existente; y pocas líneas recorren las largas distancias que se precisan para desplazarse de una parte de la ciudad a la otra. Funcionan desde las 4 h hasta las 22.30 h, aprox., aunque cada línea tiene su propio horario. Los mapas de autobuses, disponibles en los hoteles, las taquillas de CITS y la mayoría de estaciones de Metro, marcan las distintas paradas con un pequeño punto. Las tarifas son, en general, de 1 yuan para los autobuses regulares y 2 yuanes para los que tienen aire acondicionado; compre el billete al conductor en el autobús. Si lleva el importe exacto, se ahorrará discusiones.

 

Los taxis son muy fáciles de conseguir y, si dispone de cierto presupuesto, a menudo son la forma más cómoda de desplazarse (por lo general, las tarifas oscilan entre 20 y 40 yuanes en los trayectos dentro de la ciudad). Hay pocos conductores que hablen inglés, de manera que será útil que lleve su destino escrito en chino. El único problema con el que puede encontrarse es el de los conductores que puedan llevarle por rutas largas e innecesarias, pero si se sienta en el asiento delantero y despliega un mapa sobre sus rodillas es probable que se comporten. No obstante, a altas horas de la noche las cosas cambian (a menudo paran el taxímetro y hay que negociar la tarifa, o al menos decirle al conductor «da biao», que significa «active el contador»). Las tarifas de subida de bandera entre las 11 h y las 17 h son alrededor de un 30 % más caras que en el resto de horas.

 

Para cruzar el río Huangpu hacia el Pudong, la forma más barata es tomar el transbordador, con frecuencia de dos cubiertas, en la parte central del Bund, junto al prominente Diamond Restaurant, a la orilla del río. La cubierta inferior ofrece una idea más interesante de lo abarrotados que están los canales del río. Compre en el muelle una ficha de plástico por 0,8 yuanes. Un teleférico y una pasarela peatonal del Bund a Pudong están en vías de desarrollo, y serán inaugurados en el año 2002.

 

Para los aventureros que se atrevan con la desenfrenada cultura china actual, Shanghai ha dado los primeros pasos en el mercado de alquiler de coches. En el aeropuerto, Angel Car Rental le dará una licencia temporal (un sucedáneo de su licencia extranjera) y le alquilará un coche al momento por unos 400 yuanes al día. Tenga en cuenta, no obstante, que el tráfico en Shanghai es lento en el mejor de los casos, y quizá no le permitan conducir más allá de los límites de la ciudad (su coche tendrá una matrícula especial que la policía reconocerá con facilidad).

 

 

 

Alrededores de Shanghai

 

Aunque la mayoría de las zonas de Shanghai que con probabilidad visitará se encuentra hacia el oeste del río Huangpu y su clásico paseo colonial, el Bund, lo cierto es que el punto más destacado de la ciudad es la Oriental Pearl TV Tower, en forma de cohete, en la zona este, en la Special Economic Zone de Pudong. La mejor manera de explorar ambas orillas del río Huangpu y sus alrededores es con el espléndido Huangpu River Tour (véase pág. 383).

 

Nanjing Lu, considerado el centro comercial más activo de la China, se extiende a lo largo del corazón del centro de la ciudad, encabezado en su extremo este por el famoso Peace Hotel y conduciendo al oeste al parque de Renmin, que alberga el excelente nuevo Museo de Shanghai. Las otras principales atracciones de la ciudad se encuentran a 1,5 km al sur de Nanjing Lu, en Old City, el tramo habitado más largo de la urbe, con un jardín clásico chino restaurado en su totalidad, el Yu Yuan, rodea­do de bazares, y la tradicional Huixinting Tea House en su núcleo. Desde aquí al suroeste se halla la maravillosa antigua concesión francesa, con sus tradiciones culinarias cosmopolitas, edificios de estilo europeo y vestigios de la revolución. El animado centro de restaurantes y de vida nocturna de Shanghai, Huaihai Lu, sirve de arteria principal de la zona.

 

Más allá del centro se encuentran esparcidos una serie de lugares de interés. Al norte del arroyo Suzhou está el interesante parque de Hongkou, con sus monumentos dedicados al gran escritor del siglo xx, Lu Xun. Para acabar, en el extremo oeste se hallan dos de los centros religiosos más importantes que todavía sobreviven, el Longhua Si y el Yufo Si.


XI'AN

 

Fue capital imperial. De su época de esplendor quedan algunos tramos de muralla, varias pagodas y templos. No se debe pasar por alto la visita al hallazgo arqueológico más importante del siglo XX: el ejército de terracota.

 

La moderna XI'AN es una ciudad industrial de 5 millones de habitantes y la capital de la provincia de Shaanxi. Su situación geográfica ha sido siempre ventajosa entre la altiplanicie de loess del norte y las montañas Qingling al sur. Se trata de una de las urbes más apacibles de China, más próspera que ninguna otra ciudad del interior a excepción de Chengdu, con calles llenas de coches japoneses, tiendas que venden muy variados productos y gente de moda en las nuevas discotecas. Sin duda es la localidad más rica de la zona, hecho que confirma el gran número de inmigrantes del campo que se reúnen cada día a sus puertas. También ocupa un lugar destacable en la historia de China, ya que entre el 1000 a.C. y el 1000 d.C. fue capital del imperio durante once dinastías. El viajero encontrará aquí muchas reliquias, e impre­sionantes yacimientos arqueológicos: los restos neolíticos de Bampo, el Ejército de Terracota del emperador Qin, las tumbas imperiales de las dinastías Han y Tang (véase pág. 284) y la ciudad misma, la pagoda de las Ocas de los Tang, las torres de la Campana y del Tambor y las murallas de la dinastía Ming, así como dos excelentes museos que contienen una serie de objetos de la historia más interesante de China. A pesar de los inconvenientes de la contaminación (muchos habitantes llevan mascarillas por la calle) y de la superpoblación, en Xi'an hay numerosos residentes extranjeros. Muchos vienen aquí a estudiar, pues la ciudad posee algunos de los mejores centros del país para aprender chino

 

Esta zona ha sido la cuna de la civilización más antigua del mundo. Su historia se remonta a la Edad del Bronce, hace 3.000 años, cuando la dinastía Zhou del oeste, conocida por su habilidad para fabricar objetos de ese metal, estableció su capital en Fenghao, algunos kilómetros al oeste de la actual capital. En las inmediaciones, se ha desenterrado uno de los carros funerarios de aquella época. Cuando Fenghao fue saqueada por las tribus del noroeste, los Zhou se trasladaron río abajo hasta Luoyang. De ahí en adelante, el imperio no hizo sino desintegrarse en diferentes reinados, hasta que fue absorbido por la pujante dinastía Qin. En el año 221 a.C., Qin Shi Huang (véase pág. 285) unió a los chinos en un solo imperio, el Qin, con su capital en Xianyang, al norte de Xi'an. El Ejército de Terracota del tirano, cuyo objeto era proteger su tumba, se ha convertido en la principal atracción turística de la zona, un involuntario regalo póstumo del monarca.

 

Sus sucesores, los Han, también establecieron su base aquí, y reinaron desde el 206 a.C. hasta el 220 d.C. Prácticamente contemporáneos del Imperio romano, gobernaron un territorio de tamaño y poder comparable. Aquí, en Xi'an, se iniciaba la Ruta de la Seda (véase recuadro, págs. 1004-1005), por la que, entre otras muchas mercancías, se transportaba la seda de las túnicas de los senadores romanos y de sus esposas en la corte de Augusto. Los Han también mantenían relaciones comerciales con el sur y el oeste de Asia. Los emperadores de esta dinastía construyeron una capital espléndida y cosmopolita a unos cuantos kilómetros al noroeste de Xi'an, a la que llamaron Chang'an (Paz Eterna). Su tamaño refleja el poder de su imperio. Y aún más, existen documentos que atestiguan la existencia de unas murallas de 17 km y doce grandes puertas. Cuando la dinastía, finalmente, cayó, Chang'an fue destruida, aunque han quedado para la posteridad algunas tumbas, entre ellas la del emperador Wudi, en Mao Ling.

 

No fue hasta el año 589 cuando la dinastía Sui reunificó a los enfrentados reinos bajo un nuevo imperio. El legado de esta dinastía, que no mantuvo mucho tiempo el poder, fue una nueva capital cerca de Xi'an llamada Da Xingcheng (Gran Pros-peridad). Los siguientes monarcas, los Tang (año 618 de nuestra era), mantuvieron la capital y la dotaron de sus propias construcciones. En aquella época, Da Xingcheng era el centro de un gran imperio, y una de las grandes urbes del mundo, con más de un millón de habitantes y un plan de desarrollo urbanístico tan racional que se convirtió en el modelo para la construcción de otras ciudades chinas, además de la capital japonesa, Nara, en el año 710. El enorme rectángulo que es la ciudad estaba rodeado por 10 km de murallas, con 108 distritos y una distribución de calles en forma de parrilla. Los distintos barrios de la ciudad estaban aislados, salvo por unas puertas que conducían a la calle principal; las puertas se cerraban todos los días a la puesta del sol, y se abrían al amanecer. Esta preocupación por el orden y el control será todavía más evidente en la Ciudad Imperial, rodeada de más murallas, y el palacio, absolutamente enclaustrado, en el centro de ésta.

El período Tang fue una época dorada para las artes, en especial para la cerámica, la caligrafía, la pintura y la poesía. Uno se puede hacer una idea de lo que era visitando el museo de Historia de Shaanxi, en Xi'an, los murales de las tumbas Tang y las ofrendas a Buda en el Famen Si. La cristalería romana y las monedas extranjeras encontradas aquí dan prueba del próspero mercadeo de la Ruta de la Seda. La apertura social y cultural tuvo como consecuencia una gran tolerancia religiosa; no sólo fue un gran período para el budismo, con la traducción de los sutras que había traído el monje aventurero Xuan Zong de la India, sino también para el islamismo y el cristianismo; la Gran Mezquita de la ciudad también pertenece a esa época, y los cristianos nestorianos fundaron una capilla; una de sus estelas se halla en el Museo Provincial.

 

Tras la caída de los Tang, Xi'an inició un largo declive. Nunca más volvería a ser la capital del imperio, aunque el emperador Ming, Hong Wu, reconstruyó la ciudad como regalo para su hijo; las murallas y puertas de hoy datan de esa época. En diferentes ocasiones, no obstante, la ciudad fue el escenario de hechos cruciales para la historia del país. Cuando la emperatriz Dowager Cixi huyó de Beijing después de la rebelión Bóxer, estableció una corte provisional en Xi'an durante 2 años. En 1911, durante la revuelta contra la dinastía manchú de los Qing, el cuartel general en Xi'an fue destruido, y los manchúes, masacrados. En 1936, Chiang Kaishek fue arrestado en las termas de Huaqing en lo que se llamó después el incidente de Xi'an.

 

 

El Ejército de Terracota

 

El Ejército de Terracota (Bingma Yong) -probablemente la estrella del viaje a Xi'an- y la tumba de Qin Shi Huang, con sus guardias, se hallan a 28 km al este de Xi'an, justo más allá de las termas de Huaqing. Hasta aquí llegan muchos grupos organizados que pasan 2 horas visitando el ejército y 20 minutos en la tumba, pero lo cierto es que no hay problema para llegar por medios propios y quedarse tanto tiempo como se quiera en ambos lugares. Los autobuses 306 y 307, que salen del aparcamiento que hay al este de la estación de tren de Xi'an, van por carreteras secundarias y tardan 1 hora. Un poco más caros, pero más rápidos, son los minibuses que salen de delante de la estación y van por la autopista. Los autobuses sólo van al lugar donde está el Ejército de Terracota; si quiere ver las tumbas, tendrá que ir caminando desde ahí.

 

La tumba de Qin Shi Huang (todos los días, 8-17 h; 18 yuanes) no es ahora más que una colina artificial a 2 km al oeste del Ejército de Terracota. El túmulo original se hallaba en el extremo sur de un santuario, rodeado de murallas de 2,5 km. El santuario, a su vez, era el centro de una ciudad de 6 km de longitud, pero nada ha perdurado de todo ello. En la actualidad, no hay mucho que ver aquí; el viajero puede ascender los peldaños que llevan a la cima de la colina, verse acosado por todos los vendedores de recuerdos que hay en el camino, y echarle una ojeada a los campos de la zona. Según los datos que recogió Sima Qian en sus Hechos históricos, escritos 1 siglo después del entierro del monarca, 700.000 obreros tardaron 36 años en construir la ciudad imperial que rodeaba la tumba. Un complejo lleno de maravillas: en la cámara central, un techo decorado con perlas representaba el firmamento; en el suelo, de bronce, se distinguían las divisiones geográficas de la Tierra, con los mares y ríos representados con piscinas de mercurio que fluían gracias a ingeniosos mecanismos. De hecho, se ha encontrado recientemente una anormal acumulación de mercurio en el subsuelo de la zona, lo que confirma la veracidad de, al menos, parte de las descripciones. El secretismo sobre el lugar se mantenía, como era habitual, asesinando a la mayoría de los trabajadores. La tumba no ha sido todavía excavada, pero los trabajos previos han revelado las murallas interiores y exteriores, diez puertas y cuatro torres de vigía.


Suzhou

 

Famosa por sus jardines, sus bellas mujeres y su seda, la antigua ciudad de SUZHOU, rodeada de un foso, a sólo 60 minutos de Shangai en ferrocarril, se halla en el punto donde la línea férrea se encuentra con el Gran Canal, a unos 30 km al este de Tai Hu (véase pág. 431). La ciudad está construida en una red de canales enlazados, cuyas aguas alimentan la serie de famosos jardines clásicos, el orgullo y gloria de Suzhou. Surcada por el agua y llena de espacios verdes, la ciudad conserva bastantes marcas de su carácter original, que justifican una visita de al menos varios días, aunque el principal reclamo actual de Suzhou (desde el punto de vista de los lugareños) es que se trata de la sede del «Little Singapore», una completa ciudad industrial, construida en los alrededores con inversión de Singapur.

 

Se dice que He Lu, el casi mítico dirigente del Reino de Lu, fundó Suzhou en el 600 a.C., como su capital, pero fue la llegada del Gran Canal, más de 1.000 años más tarde, lo que marcó el comienzo de la prosperidad de la ciudad. El comercio de la seda también se estableció temprano, floreciendo bajo los Tang y eclosionando por completo cuando toda la corte imperial se trasladó al sur bajo los Song. Hasta hoy, la seda sigue siendo una de las fuentes de ingresos de Suzhou.

 

Con la capital imperial muy cerca, en Hangzhou, Suzhou atrajo a un gran número de académicos, oficiales y comerciantes, que trajeron consigo riqueza y mecenazgo. A finales del siglo xiii, Marco Polo habló de «6.000 puentes, astutos mercaderes, hombres mañosos de todo tipo, sabios llamados sages y excelentes físicos». Ésta fue la gente responsable de concebir los complejos jardines que hoy representan la principal atracción de Suzhou. Cuando el primer emperador Ming fundó su capital en Nanjing, la ciudad siguió disfrutando de una privilegiada posición dentro de la órbita de la corte, y floreció como centro de producción de maderas nobles y tejidos de seda. El negocio se transformó en grandes naves industriales donde se congregaba la mano de obra, de un modo nunca visto en Occidente hasta la llegada de la Revolución Industrial 3 siglos más tarde.

 

Hasta hace poco, la suerte de Suzhou había sido evitar los estragos de la historia, a pesar de sufrir breves períodos de ocupación de los Taipings en la década de 1860, y de los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, las murallas de la ciudad, de 2.500 años de antigüedad, que incluso en 1925 eran todavía una efectiva defensa contra los desbocados señores de la guerra, fueron casi completamente destruidas después de 1949, y las partes del barrio antiguo que todavía se conservan (fosos, puertas, canales arbolados, puentes de piedra, calles adoquinadas y viejas casas encaladas) desaparecen con rapidez. Pronto sólo quedarán los famosos jardines para testimoniar el pasado de la ciudad

 

En la inmediata vecindad de la ciudad, hay una serie de lugares adonde se puede hacer una excursión de 1 día, o incluso medio día, en bicicleta o en autobús. A un corto paseo en bicicleta al sur de la ciudad, siguiendo los canales hacia donde la sección principal del Gran Canal se desvía hacia Hangzhou, se halla Baodai Qiao (Precioso Puente Cinturón), un puente de 53 arcos, de la dinastía Tang, llamado así por Wang Zhongshu, un prefecto del lugar que, en un acto altruista, vendió su precioso cinturón para recaudar dinero para sus súbditos. No es demasiado emocionante, pero con la actual reordenación del tráfico por encima de un nuevo puente, resulta un lugar tranquilo donde sentarse y contemplar las barcas y los pescadores lugareños. Para acceder aquí, pedalee hacia el sur por Renmin Lu, al sur del foso interior, a través de los suburbios meridionales de Suzhou, y luego pase por una rotonda en medio de la cual hay una recreación de la Torre Eiffel, cruce el Gran Canal por Shihu Lu, la primera intersección importante al sur, gire a la izquierda (este) y luego siga recto unos 2 o 3 km hasta el siguiente cruce importante, donde tendrá que girar a la izquierda por un canal.

 

Más al sur del puente, a 23 km de Suzhou, se encuentra la pequeña población de TONGLI, un soberbio ejemplo de una gran construcción sobre el agua; las casas están sobre los canales, hay 49 puentes de piedra y casi todos los desplazamientos se realizan en barca. Puede llegar a Tongli en minibús desde la estación de autobuses de Xianshi, al sur del foso, por 5 yuanes. La principal calle de Tongli se ha convertido en algo muy turístico, con caras tiendas de recuerdos y restaurantes, pero una breve exploración por los callejones posteriores revela canales bajo la sombra de imponentes puentes, sauces llorones, pausados ancianos, ruidosas barcazas y esplendor rural. Los lugares de mayor interés incluyen Tuisi Yuan (todos los días, 8-16.15 h; 8 yuanes), un jardín del final de la dinastía Qing que se parece en cierto modo al Ou Yuan de Suzhou, y la sala Jiayin (todos los días, 9-17.15 h; 2 yuanes), la austera casa de dos pisos de Liu Yazi, un actor nacionalista y artista de variedades reconocido por su excéntrica colección de gorras de gasa. Hay lanchas que navegan haciendo la ruta de Tongli a la ciudad por los canales de Zhouzhuang (véase Shanghai, pág. 398), cruzando el lago Tongli, por unos 80-100 yuanes por lancha (45 min.). Para una interesante excursión de 1 día desde Suzhou, tome el autobús a Tongli por la mañana, embarque hacia Zhouzhuang al mediodía y vuelva a Suzhou en autobús a última hora de la tarde.

 

Es más interesante el oeste, hacia Tai Hu. A 15 y 18 km respectivamente de Suzhou, Lingyan Shan y Tianping Shan se extienden uno junto al otro en las bajas colinas, y constituyen una buena excursión para pasar el día en bicicleta, siguiendo Sufugong Lu, lejos del extremo suroeste del foso. (Para ir a Lingyun Shan, de forma alternativa puede tomar el autobús 16 delante de la estación del ferrocarril.) En Lingyun Shan (Colina del Acantilado Divino; todos los días, 6.30-17.30 h; 11 yuanes) subirá unas escaleras una vez pasado un campanario, para llegar a un recinto rodeado de muros, con un templo, una pagoda de siete pisos y un pozo. Tianping Shan (Colina a la Altura del Cielo; todos los días 6.45-16.45 h; 6 yuanes), 3 km más allá, ya era un bonito y conocido lugar en tiempos de los Song. Los senderos boscosos serpentean hacia la cima pasando por pabellones y pequeños jardines, y la ladera interrumpida por arroyos está salpicada de extrañas formaciones rocosas. En otoño, los arces que cubren la pendiente parecen arder por su colorido. También hay increíbles vistas desde ambas colinas. Los más aventureros pueden ir andando desde Tianping Shan por un camino de 3 a 4 km que sigue la cresta de una colina, hasta Tianchi Shan, otro complejo de templos situado en un entorno más remoto y panorámico

 

Entre los chinos, Suzhou es uno de los destinos turísticos favoritos, y la ciudad se llena de visitantes de lugares lejanos. Ello contribuye a su ambiente festivo, pero también implica que apenas podrá apreciar los jardines con la tranquilidad para la que fueron diseñados. Los tres jardines más famosos (Wuangshi Yuan, Shizi Lin y Zhouzheng Yuan) están en todos los itinerarios y atraen a infinitos turistas todo el año, pero muchos de los igualmente bellos jardines, aunque menos conocidos (destacan Canglang Ting y Ou Yuan) son en comparación más tranquilos y están libres de multitudes. La mejor estrategia consiste en visitar los tres jardines populares antes de las 10 h y pasar el resto del día en los más pequeños. No hay mucha diferencia ­entre las estaciones, y los jardines se aprecian bien en cualquier época del año, aunque en primavera exhiben las flores y colores más vivos.

 

Suzhou es una de las ciudades más excitantes de China tan sólo paseando sin propósito fijo. Salga de las calles principales y se encontrará con pagodas, templos, activos distritos comerciales y un frenético tráfico por el canal. Evite tomar autobuses y taxis en el centro de la ciudad siempre que pueda: Suzhou se encuentra en plena reconstrucción, y el tráfico es una pesadilla. Las distancias son demasiado largas para ir a pie, pero la bicicleta es una excelente alternativa, dado que el terreno es muy llano (para información de alquiler de bicicletas.


Guilin

 

Visitas y atracciones

·         Ludiyan (Gruta de la Flauta de Caña),

·         la Colina de Fuposhan,

·         Xiangbishan o Colina de la Trompa de Elefante.

·          

·         Jardín Yuyuan,

·         Templo Yufo,

·         Exposición Industrial,

·         Museo Municipal de Shangai.

Ascender hasta el Peak, la parte más alta de la ciudad, pasear por  a lo largo de Hollywood Road.

 

 

 

GUILIN (bosque de osmanto) es una de las peores trampas turísticas de China, sus ingresos dependen por completo de los visitantes, y hace gala de una cara industria de servicios, adaptada a los ricos grupos turísticos que siempre pasan por aquí. Con muchos árboles y llena de legendarias afloraciones de formas peculiares, la ciudad es un lugar lo bastante atractivo como para quedarse, antes de embarcar en el más interesante crucero del río Li, pero hay inconvenientes (sobre todo si no dispone de mucho presupuesto). Es obvio que los lugareños incapaces de explotar el dólar turístico tienen que soportar el elevado coste de la vida, y los viajeros más independientes detestan las mundanas actitudes mercenarias de los habitantes de Guilin; evite que le guíen los estudiantes, a menos que no quiera terminar pagando la cuenta en el restaurante más caro. Si todo esto le parece decepcionante, es muy fácil abandonar los altos precios de Guilin por el más tranquilo pueblo de Yangshuo, a sólo 90 minutos al sur, y venga aquí en una excursión de 1 día.

 

Capital de Guangxi desde la dinastía Ming hasta 1914, Guilin sólo empezó a jugar un papel significativo en la historia después de perder este rango por Nanning. Sun Yatsen planificó aquí la expedición del norte de los nacionalistas en 1925; los integrantes de La Larga Marcha fueron derrotados sin paliativos por las facciones Guomindang fuera de la ciudad 9 años más tarde; y la guerra con Japón provocó más de 1 millón de refugiados que se escondieron en Guilin, hasta que la ciudad fue ocupada por los invasores (sucesos contados de forma funesta en Joy Luck Club, de Amy Tan). Los bombardeos en tiempos de guerra salvaron los monumentos naturales de la ciudad, pero convirtieron el centro en un pobre cascarón provincial, mejorado desde finales de la década de 1980 con un serio proyecto de embellecimiento, que incluye limpieza de calles, plantación de flores en todos los espacios abiertos existentes y alineación de las calles con aromáticos árboles (osmatos). Todo ello ilumina la masiva arquitectura moderna y el gran volumen de tráfico peatonal y de automóviles, aunque el foco de interés de Guilin no es la ciudad sino las famosas colinas.

 

La Gran Muralla

 

 De acuerdo con la leyenda, la Gran Muralla fue construida por el primer Emperador de la dinastía Q, Qin Shi Huang (que reinó desde 221 al 210 a.C.), aunque los escritos históricos marcan el verdadero origen de la muralla de las fortificaciones defensivas construidas en el siglo V a.C. Del documento “Muros cuadrados rodeando el territorio de Chu”,  se puede deducir que la longitud de la muralla tenía entonces 500 km. en lo que es ahora la provincia Henan y datarlo en la dinastía Zhou (770-256 a.C.). Además de Chu, los reinos de Qin, Qi, Wei, Zhao, Han y Yan tenían todos sus propias murallas defensivas por separado, a lo largo de las cuencas de los Ríos Yangtze y Amarillo, corriendo en diferentes direcciones y empezando y acabando abruptamente. La muralla de este periodo tenía poca relación con la muralla de hoy día con su configuración predominante este-oeste.

 

En el año 221 a.C., los ejércitos de Qin conquistaron los arriba mencionados seis reinos y unificó China. Qin Shi Huang ordenó la demolición de las murallas que separaban los reinos y reconstruyó una Gran Muralla, basada en las que protegían las fronteras del norte  Yan, Zhao y Qin. De acuerdo con los “Recuerdos de la Historia” (shiji), escrito aproximadamente en el año 100 a.C., el General Meng Tian movilizó a 300.000 trabajadores... y construyó  una gran muralla siguiendo el contorno de la tierra, teniendo en cuenta las defensas naturales. Esta muralla se extendió mas de 6.000 km desde Lintiao (en la Provincia Gansu) hasta Liaodong. De modo que el plan general de la Gran Muralla de hoy día, fue pensada ya durante la dinastía Q (221-206 a.C.)

 

 

Durante la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C) que siguió a la Qin, además de hacer arreglos en la muralla Qin, los emperadores Han construyeron una muralla exterior separada al norte de Yinshan Range con una longitud total de 10.000 km. Esta fue la muralla singular mas larga construida en la antigua China. Después de la caída de la dinastía Han, la muralla decayó gradualmente en ruinas. En 1368, año de la fundación de la dinastía Ming, el Emperador Taizu encomendó a su general Xu Da dirigir la reconstrucción de la Gran Muralla. Empezando por el Paso Juyong, el trabajo duró mas de 100 años. Basados en las dimensiones generales de la Muralla Quin, la muralla Ming se alargó por su extremo mas occidental hasta el Paso Jiayu (unos 6.000 km al este del Río Yalu). La sección que permanece entre Jiayu y Shanghai, está en buenas condiciones y es la que hoy en día es conocida en el mundo como la Gran Muralla China.

 

Saliendo de Beijing, el destino mas popular para el visitante de la Gran Muralla es Badaling. Tanto trenes como autobuses van al nordeste de la ciudad propiamente dicha a un valle flanqueado por montañas de 15 km de largo. En verano, los sitios están aquí cubiertas de hojas y flores exuberantes. Ya en el siglo XIII, el área era conocida por su belleza y era conocido como una de las “Ocho Grandes Vistas de Yangjing. El Paso Juyong es uno de los nueve grandes pasos del país.

 

Al oeste del Paso Juyong hay una estructura de mármol blanco llamada la Plataforma de las Nubes (Yuntai), que fue construida en 1345 para servir como base de las tres pagodas de piedra construidas por orden del Emperador Huizong, el último mandatario de la dinastía Yuan. En aquel tiempo, la estructura era conocida como la Pagoda del Puente (Guojieta). Después de que  las pagodas fueron destruidas un poco tiempo después de la caída de la dinastía Yuan (1368), el Templo de la Gran Paz (Tai’ ansi) fue construido para reemplazarlas. Pero el templo se quemó en 1702 durante el reinado del Emperador Kangxi.

 

La Plataforma de las Nubes está salpicada con puertas de arcos hexagonales. Tanto el techo como las fachadas están cubiertas de relieves budistas, incluyendo elementos de los Cuatro Reyes del Cielo ejecutados con gran detalle y muy expresivos. Los textos sutras de Dharani y una inscripción titulada “Un Recuerdo de la Caridad y de la Piedad de la Pagoda” gravados en seis idiomas (lantsha (nepalés sánscrito), tibetano, mongol, uygur, xia occidental y han, son muy valiosos para el estudio de la filología. El techo interior del arco está cubierto con imágenes de Buda rodeados de flores, todos finos ejemplos de los artista de la dinastía Yuan.

 

El área del Paso Juyong contiene muchas reliquias asociadas a leyendas populares. Una de esas reliquias, datada en la dinastía Song del Norte, es la del Templo de los Cinco Héroes, que conmemora la ostensible batalla en la hondonada de cinco hombres de fuerza inusual. El precioso nombre de “Tocando música en el Fondo del Desfiladero” Tanqinxia” se deriva de la claridad y melodiosa sonoridad del río fluyendo a través de él.

 

Continuando des el Paso Juyong, se llega a Badaling, el punto mas alto de todos en toda la longitud de la Gran Muralla. Entre Badaling y el Paso Juyong, dos caracteres chinos Tianxian (Barrera Natural) están excavados en un escarpado e impresionante precipicio. Durante la dinastía m, dos fortificaciones fueron construidas en esta área, el Paso de la Puerta Norte al oeste y el Garrison Juyong al este. Una vez cruzado el paso y mirando al oeste, es posible ver una cadena de montañas estirándose en el horizonte con una hilera simple a través de ellas. Al norte de las crestas cerca de la muralla está la plataforma para ver la capital (Wangjingtai) y, en días claros, el Dagoba Blanco en el Parque de Beijing puede ser visto desde aquí. Siguiendo la otra cara un conjunto de escalones de piedra lleva al punto mas alto de la sección sur de la muralla y puede verse la Gran Muralla como un gran dragón haciendo su camino a través de las montañas.

 

Estratégicas plataformas fueron construidas cada 300 o 500 metros a lo largo de la muralla. Estas plataformas servían para una variedad de propósitos: para las patrullas de correo, como lugares de observación y como plataformas en las batallas para acciones ofensivas almacenando bombas. Aquí hay también murallas reforzadas construidas a lo largo de la muralla propiamente dicha para transmitir información militar.

 

La sección de Badaling de la Gran Muralla mas frecuentada por los turistas data de la dinastía m. Construida con grandes bloques de granito y ladrillos, la muralla en este punto es de 6.6 metros de altura y de 6.5 metros de anchura en su base, estrechándose a 5.5 metros arriba. Es una anchura suficiente para permitir estar de pié cinco o seis caballos.

 

En años recientes, el Gobierno chino ha llevado a cabo una restauración de las secciones de la muralla que se habían derrumbado o habían sido erosionadas por el viento y la arena. Además de esto, el gran incremento de turistas a la Gran Muralla en años recientes, ha llevado a los expertos a sugerir la apertura de una segunda Badaling, para acomodar al gran número de visitantes. La “Segunda Badaling” está situada al nordeste de Beijing y puede ser cubierta por autobús en aproximadamente dos horas. Construida en las Grandes Montañas de Oro (Jinshan), esta sección es llamada también la Gran Muralla de la Gran Montaña. De acuerdo con los escritos históricos, la reconstrucción de esta parte de la muralla comenzó en 1571, y es parte de una sección de 1.000 km de la muralla entre el Paso de Shanghai en el este y Changping County en el oeste, y fue el resultado de la cooperación entre dos famosos generales Ming, Qi Jiguang y Tan Lun. En términos de construcción es del mismo estilo que la de Badaling.

 

La Gran Muralla en la Montaña de Oro tiene 7 metros de alto, seis metros de ancho y construida con piezas rectangulares de piedra. El camino recubierto de ladrillos en la cima de la muralla tiene cuatro metros de ancha y en los sitios donde hay aperturas 2 metros de ancha. A intervalos, hay pequeños agujeros para la observación y permitir disparar. También hay aperturas especiales de trecho en trecho para insertar las banderas que eran propias o para transmitir señales.

 

Las 158 plataformas de guerra que hay en la sección de la Montaña de Oro de la Gran Muralla fue diseñada con una gran  variedad de formatos: cuadrados, circulares, ovales y de varias esquinas. Su interior está construida de madera y ladrillos y sus tejados son planos. Hay también variedad en los arcos, que dan acceso a las plataformas de guerra.

 

Al norte de la Montaña del Tigre hay una enorme pieza de roca solitaria, que tiene una indentación de un metro de diámetro y 20 cm de profundidad llamada El Manantial de los Cielos. El agua fluye continuamente tanto en las estaciones de lluvia como en las secas. Cerca del manantial hay una torre de defensa llamada la Torre de los Cinco Ojos. Única en su diseño, el cuerpo central de la torre está hecho de bloques rectangulares de piedra y el tejado cubierto con ladrillos. Dentro hay dos techos, tres corredores, 10 arcos abiertos y una cúpula central octogonal soportada por cuatro columnas de ladrillo colocados en un cuadrado. Las columnas de piedra están decoradas con bajorrelieves de flores, que añaden un toque de elegancia a este austero edificio. Subidos al techo de esta torre, puede verse la Gran Muralla corriendo a lo largo de los contornos de las montañas. Desde este punto  tan ventajoso, la muralla parece como una cinta de jade uniendo la Montaña Wuling (el pico mas alto de la Cadena Montañosa Yanshan) con la cadena del Tigre Durmiente cerca de Gubeikou.

 

Dejando la Torre de los Cinco Ojos y caminando a lo largo de la muralla, se llega a la Torre de la Vista de la Capital (Wangjinglou), que está situada en un lugar estratégico en el Pico de la Boca del Tigre. La torre tiene una vista panorámica de los alrededores de esa zona del país. Fuera, hacia el sudoeste, la superficie-espejo de la Reserva Miyun aparece, el contorno de Beijing puede verse por las mañanas temprano y las luces de la ciudad son visibles de noche.

 

La Sección Mutianyu de la Gran Muralla fue abierta a los turistas el 1 de Mayo de 1986. Localizada a 73 km de Beijing, une el Paso Juyong al oeste y Gubeikou al este. Un nuevo acceso de 4.000 metros de longitud ha sido construido desde la carretera. También puede se puede acceder mediante coche de cable.

 

Esta sección tan bien conservada fue construida hace 1.400 años y reconstruida mas tarde durante la dinastía m. La Historia de los Sucesos Militares de los Ming explica porque fue reconstruida.

 

Cuando el Emperador Yongle volvió al norte y restableció Beijing como capital, estaba expuesta a los ataques por tres sitios. Los acosos aumentaron después del reinado del Emperador Zhengtong, así que el trabajo comenzó para hacerla mas larga por el este.

La importancia estratégica de Mutianyu era obvia, ya que mucha batallas tenían lugar aquí. Es decir que durante el periodo de los Tres Reinos cuando Cao Cao exterminó el régimen Yuan Shao, su ejército avanzó a través de Mutianyu. En los años intermedios de los Ming, el famoso general Qi Jiguang fue traído desde el sur. Como Superintendente Militar de Jizhen, construyó torres de observación y proveyó áreas para almacenamiento de bombas militares.

 

La mayor torre de observación de la sección Mutianyu está a 540 metros sobre el nivel del mar. Al este, la Gran Muralla continua cruzando las montañas; al oeste, está un punto de importancia estratégica en un pico de 1.044 metros sobre el nivel del mar.


Tumbas Ming (Shisanling)

 

 

  Aunque Beijing ha sido la capital de China durante cinco dinastías, los únicos mausoleos imperiales en la inmediata vecindad son los de Liao y los de los emperadores Quin que están en el nordeste de China y en la Provincia Hewbei respectivamente. Las tumbas de la dinastía Jin fueron destruidas al final de la dinastía m, y dado que las costumbres mongolas de la dinastía Yuan no tenía rituales específicos para los funerales, no hay sitios casi de enterramientos de ese periodo.

 

Las tumbas Ming están en un valle al sur de Tianshou (Longevidad de los Cielos), montaña del condado de Changping, a unos 50 km al noroeste de Beijing. Al sudoeste de este valle, una rama de la cadena montañosa Yanshan se corta repentinamente y forma una paso natural a un valle de unos 40 km cuadrados donde las tumbas fueron construidas. Este paso-puerta, está "defendido" por la colina del Dragón y la del Tigre, que, se decía, protegía este área sagrada de los vientos que llevaban influencias del diablo. Trece de los dieciséis emperadores Ming están enterrados en este pacífico valle.

 

Los visitantes pasan primero por un elegante arco conmemorativo de cinco ojos en mármol blanco. Construido en 1540, esta estructura de 29 metros de ancho por 14 de alto, con su delicado bajorrelieve esculpido con leones dragones, está todavía en perfectas condiciones. Un kilometro al norte de este arco está la Gran Puerta Roja (Dahongmen), la puerta mas exterior del complejo mortuorio.

 

La Gran Puerta Roja marca el principio de los 7 km de largo del Valle Sagrado (Shedao) que conduce a la entrada del Changling, la tumba del Emperador Yongle (reinó desde 1403 a 1424). Si se continua, se llega a un pabellón con una estela cuadrada muy alta, con sus columnas ornamentales de piedra blanca (huabiao) colocadas en cada una de sus cuatro esquinas, estando en el centro del Valle Sagrado. Las Pabellón contiene una gran tortuga de piedra en la famosa Avenida de los Animales, con pares de leones, elefantes y camellos. Caballos y otros animales mitológicos se alinean en el camino, Hay 24 criaturas de piedra en total. A estos animales les siguen un grupo de 12 figuras humanas de piedra, que representan el cortejo funeral de los emperadores muertos. Esculpidos en 1540 representan militares y oficiales militares y civiles. Inmediatamente detrás de estas figuras humanas están las Puertas del Dragón y del Fénix (Longfengmen) que tienen tres arcos.

Continuando al norte a Changling, el Valle Sagrado pasa sobre un río con dos puentes de 5 y 7 arcos respectivamente. Desde aquí, pueden verse 13 tumbas.

 

Comparadas con las otras 12 tumbas, las de Changling son las mayores y las mejor conservadas. Construidas en la superficie sur, las 3 de Changling están enteramente rodeadas por vallas. La primera se extiende desde la puerta de entrada masiva con 3 arcos que va a ala Puerta del Favor Eminente (longenmen); al este hay un pabellón que contiene una tableta, un camello y un dragón de piedra. Detrás de la segunda tumba está el Hall del Favor Eminente. La porción central de los escalones que conduce a este gran hall está gravado con diseños de animales marinos y dragones. Las dimensiones del Hall del Favor Eminente (67 x 29)metros) tienen las mismas que el Hall de la Suprema Armonía (Taihedian) en la Ciudad Prohibida, que la convierte en una de las mas grandes construidas en madera de China. Cuatro enormes columnas de madera y 28 pilares mas pequeños soportan esta estructura. Las cuatro columnas grandes tienen 14,3 metros de alto y 1,17 de diámetro, y son extraordinarias por el hecho de que cada una es un único tronco de nanmu de Phoebe.

 

Detrás de la tercera y última hay una piedra cuadrada coronada por una estela en forma de torre, en frente de la cual están los incensarios y otros objetos rituales conocidos como los "Nueve elementos de Piedra". Una escalera conduce a una torre a 15 metros de altura y que contiene una estela que lleva las palabras "Mausoleo del Emperador Chengzu" (nombre en el templo del Emperador Yongle). Una valla circular de un km de circunferencia comúnmente llamada la "Ciudad Preciosa" (Baocheng) rodea el conjunto funerario de 31 metros de largo por 28 de ancho. Al este y oeste del gran mausoleo están las tumbas de las concubinas imperiales. Dieciséis concubinas eran "premiadas" con la muerte y enterradas vivas aquí para servir a su Emperador en el mundo bajo tierra (Tales sacrificios no fueron abolidos hasta los tiempos del Emperador Zhengdong que reinó en los años 1436-1449 y 1457-1464).

 

La tumba del Emperador Wanli (reinó 1537-1619) y su sitio bajo tierra está localizada al pié de la montaña Dayu al sudoeste de la tumba de Changling. El Emperador Wanli fue enterrado aquí en 1620 con dos de sus mujeres, Xiao Duan y Xiao Jing. El trabajo de mas de 30,000 hombres y ocho millones de taels de plata (igual a las tasas nacionales de los dos primeros años de su reinado) fueron gastados en el proyecto. Fue completado en seis años.

 

La tumba, conocida como Dingling, ocupa un área de 1,195 metros cuadrados y está localizada directamente detrás de la torre de la estela. Un túnel de 40 metros de longitud lleva a la primera pesada puerta, que está 7,3 metros bajo tierra. El palacio subterráneo consiste en cinco habitaciones con grandes arcos de mármol y un suelo pavimentado con grandes piedras pulimentadas conocidas como "ladrillos de oro". Cincuenta mil ladrillos fueron fabricados en Suxhou en el curso de tres años y transportados 1,400 km hasta el norte.

 

Descendiendo al nivel de las cámaras de enterramiento, se llega a un salón frontal sin decorados. Este salón conecta con el salón central, donde están colocados tres tronos imperiales de mármol, uno para el Emperador y otro para las mujeres consortes. También están aquí las "lamparas eternas" (lámparas de aceite con un mecha flotando) y un conjunto de 5 ofrendas: quemador de incienso, dos candelabros y dos vasos, todos en porcelana amarilla. Junto al salón intermedio hay dos cámaras laterales, cada una conteniendo una plataforma de mármol de 17,4 metros de largo por 3,7 de ancho. Conocidos como "deseos dorados", cada una de estas plataformas están coronadas con "ladrillos dorados" y tienen una pequeña área en su centro que está rellena de arcilla amarilla. Sin embargo, no se han encontrado cofres en estas cámaras.

 

El salón es el mayor (9,5 metros de alto, por 30,1 de largo y 9,1 de ancho) y mas importante del palacio subterráneo. En el centro del salón están las tres plataformas para soportar los cofres del Emperador Wanli. Veintiséis cajas lacadas en rojo conteniendo coronas, jarras y vasos  de vino de oro, copas, boles y jarras de jade están colocadas alrededor de los cofres. Además  a lo largo de los cofres también hay objetos sagrados de jade y vasos de porcelana azul y blanca. Entre los mas de 3,000 objetos del palacio subterráneo cabe destacar una corona extremadamente fina decorada con filigranas de oro y decorada con dos dragones en miniatura jugando con una pera. Esto, junto con un exquisito brocado de unos 100 niños jugando y otros objetos de interés histórico, pueden ser vistos en dos salones localizados dentro del complejo Dingling.


Hangzhou 

 

 

HANGZHOU, capital de la provincia, en el término sur del Gran Canal, y una de las principales atracciones turísticas de China, se extiende en el norte de Zhejiang en la punta de la bahía de Hangzhou. El canal ha sido el instrumento de la prosperidad y las fortunas de la ciudad, convirtiéndola durante más de 1.000 años en lugar de gran riqueza y cultura.

 

Aparte del hecho de que Yu el Grande, «domador de inundaciones», dicen que amarró sus barcas aquí, Hangzhou tiene poco de legendario en cuanto a su pasado o historia antigua, por la simple razón de que el presente lugar, en la orilla este de Xi Hu (lago oeste), estaba en su origen bajo el agua. Xi Hu tomó vida como una amplia y poco profunda ensenada delante de la bahía, y dicen que el emperador Qin Shihuang entró navegando y atracó sus barcos en lo que ahora es la orilla noroeste del lago. Sólo alrededor del siglo iv d.C. las corrientes del río y las mareas empezaron a formar una barrera de sedimentos que, al final, influyeron en la formación del lago.

 

Sin embargo, la ciudad pronto compensó su lento inicio. El primer gran impulso llegó con la construcción del Gran Canal a finales del siglo vi, y Hangzhou se desarrolló con una velocidad espectacular como centro de comercio entre norte y sur, las cuencas del río Amarillo y Yangzi. Bajo la dinastía Tang fue una ciudad rica y próspera, pero su situación entre lago y río la hacía vulnerable a las furiosas mareas de primavera y verano en la bahía de Hangzhou.

 

Cuando los gobernadores de la dinastía Tang construían esclusas y diques para controlar las aguas de Hangzhou, un escritor contemporáneo, describiendo el inicio de un dique marítimo en el año 910 d.C., explicaba que «los arqueros estaban dispuestos en la costa para abatir las olas, mientras se recitaba un poema para propiciar al Rey de los Dragones y Gobierno de las Aguas; las olas de pronto abandonaban el muro y estallaban en el flanco opuesto, de modo que el trabajo podía continuar». El problema de las inundaciones (y la búsqueda de soluciones) se repetiría a lo largo de los siglos.

 

Durante la dinastía Song, Hangzhou recibió su segundo gran impulso cuando la invasión de los tártaros del norte destruyó la capital septentrional de Kaifeng, con lo que los supervivientes de la familia imperial huyeron hacia el sur buscando una nueva base. El resultado de esta convulsión fue que desde 1138 hasta 1279 Hangzhou se convirtió en la capital imperial. Hubo una explosión en la industria de la seda y los brocados, y de hecho en todos los comercios que cumplimentaban la corte y sus ricos amigos.

 

Cuando Marco Polo escribió sobre Hangzhou hacia finales del siglo xiii, hablaba de «la Ciudad del Cielo, la más bonita y majestuosa del mundo. Tiene diez mercados principales, siempre rebosantes de víveres, corzos, venado, ciervos, liebres, perdices, faisanes, codornices, gallinas y patos, ocas... toda clase de verduras y frutas... enormes peras que pesan 10 libras la pieza. Todos los días una gran cantidad de pescado traído del océano.

 

También una gran cantidad de peces de agua dulce». Tan gloriosa era la reputación de la ciudad, que pronto se abarrotó de población. Sobre su banco de arena, Hangzhou en seguida tuvo más de 1 millón de habitantes, una población tan grande como la de Chang'an (Xi'an) bajo los Tang, pero en una cuarta parte de su espacio, con elevados edificios de madera de hasta cinco pisos, repletos de gente, en calles estrechas, creando un terrible peligro de incendio.

 

Después de que la dinastía Song, en el sur, fuese al final derrocada por los mon-goles en 1279, Hangzhou dejó de ser una ciudad capital, pero permaneció como importante centro de comercio y lugar de lujo, con parques y jardines fuera de las murallas, y cientos de barcas en el lago. En años posteriores, los dirigentes Ming repararon los muros de la ciudad e hicieron el Gran Canal más profundo, de modo que grandes barcos pudiesen navegar por todo el trayecto de Hangzhou a Beijing. Dos grandes emperadores Qing, Kangxi y Qianlong, frecuentaron la ciudad y construyeron villas, templos y jardines junto al lago. Aunque la ciudad fue en gran parte destruida por el Alzamiento Taiping (1861-1863), se recuperó con sorprendente rapidez, y las concesiones extranjeras que se establecieron hacia finales del siglo xix (seguidas por la construcción de líneas ferreas de Shanghai y Ningbo) estimularon el crecimiento de nuevas industrias junto a los fabricantes tradicionales de seda y brocados.

 

Desde 1949 la ciudad ha crecido hasta conformar una población de alrededor de 1 millón de personas, cifra muy parecida a lo que fue bajo los Song. Como a menudo ocurre con China, la ciudad moderna no tiene en sí misma mucho interés, pero Xi Hu y sus costas todavía ofrecen maravillosas vistas de árboles, colinas, flores, viejas carreteras elevadas sobre el lago, barcas de pesca, pabellones y pagodas (todo a una distancia a pie del centro de la ciudad).

 

Ningún viaje a China sería completo sin venir aquí y apreciar la impactante belleza natural del lago (todavía en buena parte intacto a pesar de la siempre en aumento avalancha de turistas) y su consiguiente impacto en la evolución de la literatura y la cultura china. Hoy, de modo comprensible, es uno de los lugares turísticos más activos, en particular durante los fines de semana y en verano, cuando el lugar está lleno de excursionistas que escapan de la jungla de asfalto de Shanghai.

 

Esto ha hecho subir los precios de los hoteles, pero también conlleva ventajas: hay muchos restaurantes, el entorno natural se protege y toda la destrucción de los Taiping junto al lago ha sido reparada (los templos, reconstruidos, y los jardines, replantados). La mayoría de lugares de interés se halla en el lago o justo alrededor de sus orillas, y pueden visitarse a pie o en bicicleta; para las atracciones más alejadas, los autobuses de la ciudad son muy prácticos.

 


Xi HU

 

Marco Polo

 

Xi Hu forma una serie de paisajes con rocas, árboles, hierba y edificios junto al lago, reflejados en el agua y respaldados por exuberantes colinas frondosas. En un día de sol los colores son brillantes, pero incluso cuando el cielo es gris y las aguas están agitadas, las famosas vistas del lago son delicadas, relajantes y tranquilas; para los chinos también están cargadas de asociaciones literarias e históricas. Aunque las multitudes y los vendedores ambulantes son a veces molestos, la zona es tan amplia que es posible encontrar lugares donde escapar del bullicio. El lago se extiende más de 3 km de norte a sur y abarca otros 3 km de este a oeste, aunque los parques de alrededor y puntos de interés asociados están esparcidos más allá de esta área. Un buen momento para disfrutar del lago es el amanecer, antes de que las multitudes despierten, cuando los veteranos practicantes de tai chi demuestran su destreza con serenidad, teniendo como telón de fondo las nieblas matutinas, que con lentitud se disipan sobre el agua.

 

En la temprana época de la dinastía Tang, se hicieron diques y esclusas para controlar las aguas del lago, y las dos carreteras elevadas que ahora atraviesan partes del lago, Bai Di en el norte y Su Di en el oeste, se originaron en estos antiguos terraplenes. Utilizadas sobre todo por peatones y ciclistas, las carreteras elevadas ofrecen una rápida evasión del ruido y el humo de la zona de edificios al este. Pasear por estas carreteras a cualquier hora del día o de la noche, rodeadas de agua limpia y fresca y florecientes azucenas, es un auténtico placer y una de las actividades favoritas de todas las parejas románticas chinas. El límite oeste de Bai Di, dicen que es el mejor lugar con vistas al lago, en especial en las noches de otoño, cuando hay luna llena.

 

La carretera elevada de Bai Di, en el norte, es la más corta y popular de las dos, con alrededor de 1,5 km de longitud. Empezando en el noroeste del lago, cerca del Hotel Shangri-La, avanza por el margen exterior de Gu Shan (Isla Solitaria) antes de cruzar de nuevo hacia la orilla este, cercando un pequeño tramo conocido como Beili Hu (Lago Interior Norte). La pequeña isla de Gu Shan en medio de la carretera elevada de Bai Di es una de las principales atracciones de Hangzhou, un buen lugar para relajarse bajo la sombra de un árbol. Llena de flores de crisantemo en primavera, y salpicada de pabellones y pagodas, esta pequeña zona fue concebida en su origen bajo los Tang, pero el actual estilo data de los Qing, cuando el emperador Qianlong construyó él mismo un palacio aquí, rodeado por el inmaculado verde y tranquilo parque Zhongshan. Parte del palacio, de cara al sur en el centro del lago, es ahora el Museo Provincial de Zhejiang (mar.-dom., 8.45-16.15 h; 8 yuanes; con tarjeta de estudiante, 3 yuanes), un gran lugar con claras indicaciones en inglés en todas partes, y una serie de distintas alas. El principal edificio delante de la entrada alberga reliquias históricas, incluyendo algunos soberbios bronces del siglo xi al viii a.C. Otra sala se centra en las colecciones de monedas, y tiene muestras de las primeras notas banca-rias del mundo, que datan del Song norte; observando la encuñadura obtendrá una idea del profundo conservadurismo de la sociedad china, que en esencia no cambió durante 2.000 años, desde la dinastía Han a la Qing.

 

La curiosa Sociedad Xiling de Grabadores de Sellos, fundada en 1904, ocupa la parte oeste de la colina, junto al Restaurante Louwailou. Su pequeño parque encierra un pabellón con una agradable mezcla de escalones, tabletas de piedra esculpidas, arbustos, y muy cerca, una pequeña estupa budista; déjese caer aquí en verano, con frecuencia pueden verse trabajar los grabadores (todos los días, 9-16.30 h; 3 yuanes). En la parte sureste de la colina, junto al agua, hay otro de los edificios Qianlong, la Luna de Otoño sobre un Tranquilo Pabellón en el Lago, lugar ideal para contemplar la luna llena. Ahora es una casa de té, muy popular después del crepúsculo y llena de melancólicos novios en luna de miel.

 

En la carretera elevada al este de Gu Shan puede subir a un vapor de ruedas, muy agradable con la fresca brisa de la noche (1 h; 10 yuanes, 100 yuanes de depósito). El bajo puente de piedra, Duan Qiao (Puente Roto), en el alejado límite este de la carretera elevada, tiene este nombre debido a que la nieve en invierno se deshace primero en el centro del puente, dando la ilusión de espacio vacío.

 

La segunda y más larga carretera elevada, Su Di, llamada así por el poeta oficial de la dinastía Song, Su Dong Po, que fue gobernador de Hangzhou, empieza en la esquina suroeste del lago y recorre toda su longitud por la cara oeste hacia la orilla norte, cerca de Yuefei Mu. Formada por terraplenes plantados con plataneros, sauces llorones y ciruelos, y unida por seis puentes con arcos de piedra, la carretera encierra un estrecho tramo de agua, Xili Hu (Lago Interior Oeste), en el sur del cual, en un promontorio, se halla el pequeño parque Huagang de la dinastía Song. Hoy en día el parque contiene un estanque lleno de enormes peces, y también hay maravillosas extensiones de césped y árboles exóticos bajo los que relajarse.

 

Una de las cosas más agradables de una visita a Hangzhou es una excursión en barca por el lago, ya que da la oportunidad de visitar las islas, la más grande de las cuales es la Isla de Xiaoying, más conocida como Santanyinyue (Tres Banderas que Reflejan la Luna), por las tres «banderas» en el agua, en realidad pagodas de piedra, que dicen que controlan los malos espíritus que acechan en los lugares más pro-fundos del lago. Este más o menos circular terraplén fue construido en 1607, y los puentes se unen de norte a sur y de este a oeste de modo que el conjunto parece una rueda con cuatro radios y un eje central, con espacio suficiente para un pabellón con funciones de tienda y restaurante. Hay que pagar 13 yuanes de entrada para acceder a la isla.

 

Las pequeñas barcas con toldo esparcidas por el lago pueden tomarse en varios puntos, incluyendo el malecón en Gu Shan, cerca del museo, y en Hubin Lu. Los propietarios de las barcas cobran una tarifa fija por hora, que está indicada en los embarcaderos, pero vigile con los timos a los turistas. Para una excursión más barata pero menos íntima, vaya al malecón de enfrente del Yuefei Mu, en la orilla norte (véase pág. siguiente) desde donde hay salidas regulares hacia las islas y las Tres Banderas, por 33 yuanes. Una excursión de ida y vuelta al embarcadero por algunas de las islas y las Tres Banderas en una singular barca de dos pisos con forma de dragón, tarda una 1 h aproximadamente.

 


Historia de China

 

2205a.C-221a.Ci.

Formación del Imperio Medio

Del Neolítico a la dinastía Zhou

 

La tradición dice que el pueblo chino se origino en los valles del río Amarillo. Las leyendas hablan de un creador, P'an Ku, al que sucedieron soberanos celestiales y humanos. Poco se sabe de las primeras dinastías, pero los arqueólogos han descubierto que a finales del tercer milenio a.C., lo que hoy es China asistió a la aparición de algunas culturas muy avanzadas.

 

En la China de la dinastía Shang, se dio una floreciente cultura del bronce. Entre las piezas de aquella época, destacan los vasos ceremoniales en forma de trípode y las máscaras de  Sahnsingdui, cuyos extraños rasgos fascinan a los arqueólogos

 

Los orígenes de la civilización china se sitúan en diversos grupos neolíticos que ya poblaban las llanuras de la zona media y baja del río Amarillo en el VIII milenio a.C. De ellos sabemos poco, más allá de su incipiente organización social y la cerámica decorada que se ha conservado (culturas de Yangshao, Dawenkou y Longs-han). Pero según la tradición china, la historia comienza con la dinastía Xia (2205-1751 a.C.), que se corresponde con la cultura de Eriitou, cuyos instrumentos de bronce son los primeros que se encuentran en China La auténtica edad del bronce se identifica con la dinastía Shang (1751-1025 a.C.). Los restos hallados en sus antiguas ciudades son el mejor vestigio del desarrollo de esta cultura: se trataba de recintos amurallados, con tosas repletas de huesos y caparazones empleados en la adivinación, inscripciones, edificios de piedra, fosas funerarias que evidencian sacrificios humanos, etc. Los Shang destacaron sobre todo por sus enormes y refinados objetos de bronce, principalmente recipientes, aunque también armas o tambores, utilizados en los rituales, que además eran la mayor forma de ostentación de poder.

Sociedad marcadamente religiosa, los Shang no diferenciaban entre los poderes político, económico, militar, administrativo o religioso. Los reyes de la dinastía, por tanto, eran el auténtico centro de un mundo feudal que se extendía por toda la llanura central del río Amarillo hasta algunos puntos al sur cercanos al río Yanghi.

 

Existían otras etnias fuera de sus dominios, consideradas bárbaras por los Shang, que mantenían relaciones -generalmente hostiles- con el estado centralizado. En 1025 a.C., en la batalla de Muye, los Shang cayeron finalmente derrotados ante uno de estos pueblos, que instauró la dinastía Zhou (1025-221 a.C.), heredera de la cultura del bronce de los Shang, aunque con un desarrollo más pobre a consecuencia de la pérdida parcial del empuje religioso que había caracterizado el período anterior.

 

La sociedad Zhou descansaba sobre una jerarquía de dominio que culminaba en la figura del rey. Este ostentaba el título de Hijo del Cielo. recibido, según la cosmología clásica, de Shangdi, Señor de lo Alto, a quien sólo el mismo rey podía honrar con sus sacrificios. Sin embargo, tras un siglo dominado por el reinado de grandes monarcas, la dinastía Zhou perdió parte de su poder para cederlo ante diversos reinos que se erigieron dentro de sus territorios.

 

La capital Zhou era el centro de lodo un entramado de ciudades dirigidas por familias poderosas, herederas de antiguos vínculos que las unían con la familia real. De este modo, el estado Zhou se extendía siguiendo el sistema del feudo: el rey otorgaba a los clanes nobles control religioso y militar sobre amplios territorios. Sin embargo, cuando el poder real inició su proceso de debilitamiento, este sistema posibilitó el nacimiento de fuertes principados que acabarían convirtiéndose en estados independientes en lucha por alcanzar la supremacía.

 

Durante el periodo de guerras conocido como de Los reinos combatientes (453-221 a.C-), la tendencia fue la concentración del poder en unas pocas manos, apuntando hacia la supremacía de un único estado centralizado. Durante dos siglos, el número de reinos disminuyó progresivamente hasta alcanzar la cifra más o menos estable de siete. De entre ellos, el reino de Qing consiguió finalmente imponerse a los otros e instauró en el año 221 a.C. la primera dinastía que unificaba de manera eficaz lodo el territorio chino.

 

La agricultura

 

Gran parte de las culturas neolíticas nacieron alrededor de la tierra de Loess, una zona de llanuras aluviales que se extiende por los grandes meandros del río Amarillo hasta las regiones cercanas al río Yangzi. Las especiales características de este tipo de terreno, formado por un fino sedimento amarillo rico en nutrientes, muy fértil y capaz de retener la humedad, explican en parte el fuerte impulso de los pueblos del norte de China. La agricultura se basaba especialmente en el cultivo del mijo y otros cereales -el trigo no llegó hasta varios siglos después-, mientras que en el sur, con una orografía más variada y un clima muy húmedo, el cultivo principal había sido el arroz, conocido desde el VII milenio a.C. Esta dicotomía entre mijo-trigo y arroz se ha mantenido vigente durante milenios, delimitando las formas de vida del norte y el "sur.

 

Confucio: un pensador ara una época

 

La tradición clásica china se forjó durante la dinastía Zhou, cuando se produjo el nacimiento de las dos escuelas de pensamiento que marcaron el desarrollo de esta civilización: el confucianismo y el taoísmo. Frente al pensamiento más individualista y natural de los taoístas, la filosofía humanista de Confucio (551-479 a.C.) apuntaba al buen gobierno,  tanto del Estado como del hombre, a través de unas virtudes y unos ritos que, según él mismo indicaba, eran los encarnados por los primeros reyes sabios de la dinastía Zhou. Así, Confucio se presenta como el transmisor de un pasado que se considera la edad de oro de la civilización china. Después de buscar infructuosamente un cargo que ocupar en los reinos de su tiempo, dedicó su vida a la enseñanza itinerante, siempre rodeado de discípulos e intentando convencer a los distintos gobernantes de la conveniencia de seguir sus ideas y consignas.

 

El peso de Confucio en la cultura china ha sido enorme. De hecho, la organización del Estado chino se basó en sus enseñanzas, pues lodo funcionario debía conocer y apoyarse en el libro que se le atribuye, las Analectas, obra en realidad recopilada por sus discípulos tras su muerte. No en vano, se le considera aún hoy en día el gran Maestro de China.

 

De la dinastía Qing a los Tang 221 aC a 960

 

El auge de los señores feudales

 

Desde el siglo III a.C., China prosperó de una forma sin precedentes. La consolidación de un imperio centralizado permitió ampliar las fronteras y acometer grandes obras públicas. A principios de la era cristiana este poder basado en la fuerza menguó, pero las artes y el comercio florecieron. En el siglo Vil, los Tang heredaron este legado y llevaron el esplendor a China.

 

A principios de la dinastía Han, el jade se convirtió en el material, preferido por los artesanos. Sin embargo, la pintura fue y es quizá el arte más importante en China. Cuando los Tang ocuparon el trono, el imperio Celeste alcanzó su apogeo pictórico.

 

Qing Shi Huangdi, el primer emperador de la dinastía Qing (221-206 a.C.), es una de las figuras de mayor fuerza de toda la historia de China. Su esfuerzo por crear un estado centralizado poderoso se tradujo en grandes acciones destinadas a asegurar la unión de su imperio: creación de distritos militares, implantación de un tipo único de moneda, unificación de medidas y pesos, imposición de un modelo caligráfico que había de sustituir los muchos existentes, etc. Durante su reinado se inicia la construcción de una red de carreteras  y grandes canales de irrigación y, a partir de edificaciones originarias    de otros reinos, se erige la Gran Muralla. Sin embargo, el enorme esfuerzo público que ello supuso y la extrema dureza del sistema penal contribuyeron al descontento por la tiranía del emperador. A su muerte se inician diversas rebeliones populares que culminaron en la proclamación de Liu Bang como primer emperador de una nueva dinastía.

 

La dinastía Han (208 a.C--224) representa una época de evolución social, reparto de población, redistribución de fuerzas políticas y proliferación de contactos con el exterior. El largo reinado de Han Wudi (141-87 a.C.) supuso una enorme iniciativa hacia el exterior y contribuyó al nacimiento de la Ruta de la Seda. Impulso que continuara en los siglos I y II, de extraordinaria actividad comercial. Los cambios intelectuales no fueron menores, destacando el hecho de que el confucianismo se convirtió en la doctrina del Estado. El prestigio que esta escuela alcanzó fue tal que su fundador, Confucio, fue casi santificado.

 

La dinastía Han, sin embargo, se vio envuelta en importantes problemas internos: intrigas palaciegas -especialmente llevadas a cabo por emperatrices v eunucos-, reinados dictatoriales, usurpaciones, tensión social entre el campesinado... La sucesión de emperadores aún niños, el aumento del poder de los eunucos y el fortalecimiento de grandes familias nobles en las provincias del imperio agudizaron esta crisis. En el año 1^4 de nuestra era se produjo la sublevación de signo taoísta di los Turbantes Amurilles; fue sólo el preludio de la de cadencia final de la dinastía; el desmembramiento del Imperio Chino.

 

Se daba inicio así a un período frecuentemente comparado con la Edad Media europea: decadencia estatal, ruina urbana, coexistencia de diversos Estados... Pero en siglo V se inicia la recuperación imperial y en el año 5Í se alcanza de nuevo la unificación del territorio con la instauración de la efímera dinastía Sui (581-618), que da paso a uno de los momentos de mayor esplendor de la historia de China; la dinastía Tang (618-907).

 

Con los Tang, las fronteras chinas alcanzaron Siberia, Corea, Vietnam y Afganistán. La capital. Chang'an, se convirtió en una ciudad millonaria y cosmopolita a la que llegaban las comentes intelectuales de Asia Central. Con una administración eficaz, centralizadora y barata, el emperador Xuanzong (712-756) llevó el imperio a su culminación. Su expansionismo se refleja en las múltiples embajadas centroasiáticas que llegaron a la corte, mientras que en el ámbito artístico e intelectual se alcanzó el punto máximo- Los más grandes poetas de toda la historia de China (Li Bai. Du Fu, Wang Wei) nacieron en esta época.

 

Pero con la muerte de Xuanzong, la dinastía comenzó su declive. Diversas rebeliones respondieron a la indolencia de los emperadores, demasiado preocupados por el lujo y la complacencia de sus concubinas, hasta que el imperio se fragmentó nuevamente.

 

La unificación de China por parte del emperador Oin ShÍ Huangdi y la expansión Han se debió en gran parte al desarrollo de las técnicas militares y la reorganización de los ejércitos. El uso de murallas defensivas, la sustitución del bronce por el hierro y la adopción de la caballería, en detrimento del carro, son innovaciones del siglo III a.C. Ya durante el periodo Han, el arco quedó sustituido por la ballesta, más eficiente a corta distancia, y se extendió el uso de la armadura en las caballerías muchos siglos antes que en Europa, donde la armadura era mucho más pesada y rígida.

 

La reorganización de los ejércitos siguió el sistema de quintas, establecido por los Qin: los soldados servían un año en los cuerpos de guardia imperial y posteriormente se les destinaba a las regiones exteriores. Allí su función era doble: como soldados-agricultores, para mantener una ocupación eficaz de los territorios, o como tropas avanzadas, en constante vigilancia. Utilizaban un complejo y rápido sistema de señales -banderas, humo o fuego- para comunicarse entre los diferentes puestos, y todo movimiento era archivado eficientemente. A finales de los Han, el uso de quintos dejó paso al de mercenarios y veteranos.

 

 

Durante muchos siglos China sólo había sido conocida por ser el país de la seda. Ésta llegaba a Occidente tras un largo periplo por Asia Central a lomos de animales y después de múltiples relevos de caravanas a los que obligaba semejante viaje. Decenas de ciudades-oasis florecieron en torno a una ruta que nació en el siglo II a.C. como resultado de la política de regalos -entre ellos, rollos de seda- practicada por los Han para calmar a sus enemigos.

 

Frutas, joyas y medicinas, además de seda, comunicaban los imperios de Persia, Kuchan, China y Roma. 1.a capital de los Han y los Tang, Chang^an, se convirtió en una ciudad abierta y activa a la que llegaban las caravanas del oeste. Y, junto a los productos, también circulaban las ideas y el arte budistas. Sin embargo, a partir de la dinastía Song, la ruta terrestre de la seda entró en desuso.

 

Los anales de la dinastía Han revelan que, en su época, China ya mantenía contactos comerciales y culturales con el Imperio Romano y otros pueblos occidentales a través de la Ruta de la Seda.

 

 

 

De la dinastía Song a los mongoles

 

 

El Gran Khan se apodera de Asia

 

Mientras China crecía demográfica y culturalmente, los belicosos pueblos del norte comenzaron a ejercer una intensa presión sobre sus fronteras. Fue entonces cuando el líder mongol.

 

Gengis Kan reunió todas las tribus y, tras superar la Gran Muralla, lanzo una ofensiva que llevaría a sus herederos al trono imperial. Así nació el reino más vasto que haya existido.

 

Entre 907 y 959, China volvió a estar sometida a luchas intestinas que la llevaron a la división. Sin embargo, esta situación dejó paso a otro de los grandes periodos, junto al de los Han y los Tang, de la historia china: la dinastía Song (960-1279). Heredera del refinamiento intelectual y palaciego de los Tang, esta dinastía representa la época de los grandes inventos chinos. El papel, la imprenta, el reloj, el uso de la brújula, el acero, el Limón fijo o la pólvora son sólo algunas de las invenciones de esta época.

 

La aplicación de algunos de estos avances en la navegación representó el inicio de una nueva era en las comunicaciones marítimas de China, iniciándose así el declive de la ruta de la seda terrestre. Sin embargo, al mismo tiempo, la red de caminos y canales navegables y de riego en el interior del país se desarrolló notablemente. Otros ámbitos diversos se beneficiaron de este impulso, como la agricultura, el comercio y las entidades de crédito, con la mejora de los sistemas de transporte y la implantación del papel moneda. También disciplinas tan diversas como son el mundo de las artes y la escritura, que alcanzaron un refinamiento similar al de los Tang, la tecnología hidráulica o la ciencia astronómica experimentaron un desarrollo sin precedentes.

 

Semejante prosperidad tuvo como resultado un auténtico estallido demográfico: con los Song se alcanzó la cifra de 100 millones de habitantes, Esta revolución fue muy apreciable en las ciudades, que prosperaron tanto en lo que se refiere a su número y tamaño como en la variedad de servicios que ofrecían a sus residentes.

 

Sin embargo, y a pesar del fortalecimiento del poder central del Estado a través de una sólida administración, más allá de la Gran Muralla los bárbaros del norte, encabezados por Gengis Kan, azotaban repetidamente la estabilidad de China. A principios del siglo XIII Gengis había conseguido unificar las diversas tribus mongolas. En 1213 logró cruzar la Giran Muralla y conquistar Pekín. A pesar de ello, no fue hasta 1279 que su nieto, Kublai Kan, venció al enemigo e instauró definitivamente la dinastía mongola o Yuan (1279-1368). el más vasto imperio jamás conocido.

 

Los mongoles reestructuraron la sociedad china de manera que los chinos pasaron a ocupar los niveles inferiores, por debajo de los pueblos de las estepas. Además, militarizaron la administración civil, que se caracterizó por su dureza, a pesar de mostrarse menos intervencionistas que las anteriores dinastías en lo económico. Continuó así el período de florecimiento comercial que se había iniciado durante los Song.

 

En su intento por marginar a la población china y situar a los mongoles en los cargos de mayor importancia, los emperadores Yuan prohibieron la celebración de exámenes imperiales. Los intelectuales chinos, privados de las posibilidades de acceso al funcionariado, tuvieron que lanzarse a otras actividades sin relación con el gobierno. Ello explica que durante esta dinastía tuviesen su nacimiento el teatro y otras actividades similares que servían de ocupación a los que se habían formado como funcionarios confucianos. También la pintura y la producción cerámica vivieron un momento muy destacado.

 

Sin embargo, desde mitad del siglo XIV el imperio cayó presa de convulsiones internas, nacidas alrededor de sociedades religiosas de todo tipo que anunciaban la caída de la dinastía. Ésta se hizo efectiva cuando Hongwu se convirtió en el primer emperador de la dinastía Ming (136S-1644).

 

En 1206 Timuyin fue proclamado por una asamblea de tribus Gengis Kan –quizá del chino cheng-sze “guerrero valeroso” y del turco Khan, “señor”. Sus ejércitos conquistaron China, Corea, Irak, Irán, parte del Turkestán, el norte de la India y Pakistán. Tras su muerte, el imperio fue dividido entre sus herederos, pero su nieto Kublai Kan trasladó la capital a Pekín y gobernó como Gran Khan de los mongoles

 

Funcionarios de oposición terminan con la corrupción

 

El sistema funcionarial y de exámenes imperiales alcanzó su máxima perfección durante la dinastía Song. Anunciada en la dinastía Han y desarrollada por los Tang, esta institución nació como un intento de contrarrestar el poder de la aristocracia, que retenía el poder militar. No había un tipo único de examen de ingreso, al igual que existían distintas clases de funcionarios estatales, desde los grandes censores de la administración central a los pequeños funcionarios de nivel local. Superar las pruebas tampoco significaba el ingreso inmediato en el cuerpo administrativo, del mismo modo que siempre existieron privilegios que eximían a algunos candidatos de la obligatoriedad del examen, especialmente en los periodos en que la corrupción se generalizó

 

Con los Song el cuerpo de funcionarios alcanzó un peso enorme en la organización administrativa y social del imperio, ejerciendo una influencia en la política del Estado muy superior a la de eunucos, emperatrices o aristócratas, promotores habituales de las intrigas políticas en otras dinastías. La crisis llegó en dinastías posteriores: marginados durante la dominación mongola, los funcionarios degeneraron para convertirse en un engranaje burocrático ineficaz y corrupto durante las dinastías Ming y Qing.

 

 

El Gran Canal del Yangzi

 

El Gran Canal, que permitía llevar mercancías a la capital incluso si las rufas marítimas eran bloqueadas por piratas, ha sido una de las vías de transporte más importantes de China.

 

Durante la breve dinastía Sui se construyo un primer canal entre Hangzhou (al sur del Yangzi) y la cuenca del río Amarillo para solucionar el problema de la enorme distancia existente entre los centros político y económico del país. Este canal, ampliado por los Tang, adquirió sus dimensiones definitivas con las dinastías Song y Yuan: más de 3.000 kilómetros. El Gran Canal como tal fue reconstruido por Kublai Kan en el siglo XIII, con la intención de convertirlo en el medio para hacer llegar hasta la capital Kambalik -la actual Pekín- todo el arroz fiscal.

 

Maltratado por sequías, inundaciones y el abandono, el Gran Canal ha sido objeto de periódicas reconstrucciones. En la actualidad aún es posible transitar por la mitad sur del mismo, donde continúa siendo un importante eje comercial.

 

De la dinastía Ming al siglo XIX (1368-1911)

 

Occidente vuelve sus ojos hacia Oriente

 

Los contactos periódicos con los europeos comenzaron en el siglo XV, cuando los portugueses abrieron las rutas marítimas. La penetración cultural y económica occidental, motivada por el acceso a los productos chinos; culminó en el siglo XIX con varios enfrentamientos que sumieron al imperio asiático en la miseria y pusieron en evidencia su debilidad militar.

 

Los Ming mantuvieron parcialmente la estructura militar y administrativa mongola para iniciar la recuperación agraria en detrimento del comercio. La capital fue situada en Nanjing, aunque n 1420 pasaría a ocupar esta posición Pekín, donde se construyó el impresionante Palacio Imperial. En la corte, el emperador vivía rodeado de mujeres y eunucos: estos últimos cobraron un protagonismo decisivo para el destino de la dinastía. En cambio, los funcionarios, nuevamente escogidos para trabajar en la administración civil y militar mediante el sistema de exámenes, reinstaurado en 1384, apenas teman acceso al palacio.

 

A pesar de la preocupación que representaban las tribus nómadas del norte, la proyección exterior Ming era extraordinaria: mediante las grandes expediciones de Zheng He (1405-1433). eunuco de origen musulmán, que alcanzaron la costa de India, Arabia o África Oriental, China se convirtió en la mayor potencia marítima del mundo. Además, el emperador Yongle mantuvo con suerte diversa frentes abiertos con los manchús al norte y los vietnamitas al sur. Sin embargo, a partir de mediados del siglo XV la política  exterior Ming se torno mucho más conservadora. La pérdida de toda su capacidad marítima y las guerras con manchús, unidas a la corrupción generalizada, el poder de los eunucos y el conservadurismo intelectual, llevaron a la dinastía al colapso final. En 1644. los manchúes invadieron la capital e instauraron la dinastía Qing(!644-1911).

 

A pesar de su origen extranjero, los emperadores manchúes se caracterizaron por un radical impulso del confucianismo más conservador y fuertes tendencias expansionistas que se materializaron en la incorporación al Imperio chino del Tibet, Mongolia y el actual Xinjiang. A consecuencia de ello, a mediados del siglo XVIII se alcanzó la pacificación en todos los frentes y se produjo una autentica revolución demográfica: en 1790 la población china alcanzaba los 300 millones. No obstante, la falta de desarrollo agrario, la creciente corrupción civil y militar, y la diversidad étnica que encerraban sus dominios anunciaban la profunda crisis que afectaría a China durante el siglo XIX.

 

Ya en 1796 estalló la primera de una larga serie de insurrecciones que culminaron en las devastadoras rebeliones de los Taiping, los Nian y los musulmanes. El resultado fue la ruina y la miseria en todo el imperio: algunas provincias tardaron medio siglo en recuperarse demográfica y económicamente. Además, como consecuencia de las revueltas unos 40 millones de chinos habían fallecido entre 1850 y 1875.

 

Paralelamente, los países occidentales aprovecharon para posicionarse en las costas de China. Éste era un enorme mercado potencial para los productos europeos, especialmente el opio que los británicos cultivaban en la India. Pero las diversas prohibiciones de la comercialización y el consumo del opio condujeron a una situación de enfrentamiento directo con Occidente, que culminó en las dos guerras del opio contra Inglaterra y Francia (1839-42 y 1858-60). La derrota infligida a China en ambos conflictos tuvo como consecuencia la firma de diversos tratados desiguales que favorecían los intereses de los países occidentales y ponían fin a la política de cerrojo practicada por China. Así se inició el dominio de los demonios extranjeros sobre la economía, la política y el territorio chinos. El hí¡{> del Cielo se había convertido en el sirviente de Occidente, sin capacidad para responder las duras agresiones internas y externas que habían azotado a China durante ese siglo.

 

Enviados de Cristo en la corte del emperador

 

Los relojes y telescopios europeos se convirtieron en el juguete predilecto de los emperadores. Eran obra de los diversos misioneros bárbaros que, en los siglos XVII y XVIII, actuaron como consejeros de los Ming y los Qing, ocupando algunos posiciones de privilegio en los escalafones de la corte: jesuitas como Ricci, Von Schall o Castiglioni son sólo los más conocidos. Su importancia en las relaciones entre el imperio chino y Occidente es doble: son los primeros en ofrecer a Europa una descripción completa de la civilización china y, por otro lado, introducen en China los avances científicos, tecnológicos, militares y artísticos de la Europa moderna. Pero las dobles intrigas. en la corte y en la iglesia, acabaron con los privilegios de los católicos en Pekín y el cristianismo entro en un periodo de duras persecuciones.

 

 

EL GRAN CERROJAZO

 

Aunque existen diversos precedentes de control de los extranjeros en China en las dinastías Tang y Song, no fue hasta los Qing cuando estas prohibiciones alcanzaron cifras importantes. Desde finales de la dinastía Ming, el imperio chino vivía de espaldas al mar, situación que se agravo a inicios de la dinastía manchú.

 

Pero los comerciantes occidentales   habían comenzado a llegar al mar de China fuera del control del gobierno chino, poco dispuesto ya a tolerar la intrusión de extranjeros. Para controlar el comercio exterior, el emperador ordenó en 1760 que los europeos sólo pudiesen negociar legalmente en el puerto de Cantón. La estancia en la ciudad estaba restringida a una pequeña zona y por sólo unos meses, y los extranjeros eran obligados a tratar con un grupo de comerciantes sin poder dirigirse a los funcionarios imperiales. Incluso la presencia de mujeres o sirvientes estaba regulada por los reglamentos del imperio.

 

Diversas embajadas británicas llegaron a China para cambiar la situación, sin conseguir ningún éxito. La posición del gobierno chino era de rechazo: China no necesitaba de los productos que los bárbaros occidentales pudiesen ofrecerles. Se daba inicio así a las disputas que desembocaron en las guerras del opio.

 

Los gobiernos chinos despreciaban los productos extranjeros, pero los ingleses encontraron uno con el que comerciar a cambio de seda, té y porcelana: el opio indio. Cuando China lo prohibió, Gran Bretaña le declaró la guerra en nombre del  libre comercio.

 

 

EL SIGLO XX (1911-2000)

 

Bajo la sombra de Mao

 

A principios del siglo XX, el longevo imperio chino llegó a su fin. De las sombras de la época de inestabilidad que siguieron a este histórico acontecimiento surgió la figura de Mao Zedong, quien proclamó la República Popular China. Hoy, más de medio siglo des pues, el Partido Comunista sigue ostentando todo el poder en este inmenso Estado.

 

El lude octubre de 1911 culminaba la revolución encabezada por Sun Yatsen. quien instauraba la república y ponía punto final al sistema imperial chino. La agonizante dinastía Qing había caído en manos del nacionalismo chino. nacido como respuesta a las acciones imperialistas de Occidente durante la última década del siglo XIX, tal como se había manifestado ya en la rebelión antiextranjera de los Boxers(1900).

 

A pesar del teórico liderazgo de Sun Yatsen, la inestable situación del país llevó al nombramiento de un poderoso general, Yuan Shikai, como presidente de la recién proclamada República de China. Pero Yuan no perdió el tiempo: tras disolver el gobierno republicano se nominó a sí mismo presidente vitalicio y, en 1915, se otorgó el título de Último Emperador. En respuesta, algunas provincias del sur se rebelaron, dando inicio a un periodo en que una China desmembrada pasó a estar controlada por diversos señores de la guerra.

 

A principios de los años 20 se creó el Partido Comunista Chino en la ciudad de Shanghai. Sus relaciones con el Guo-mindang -partido fundado por el padre de la República, Sun Yatsen- fueron inicialmente amistosas. Pero la situación cambió tras la muerte de Sun y la toma de control por parte de Chiang Kaishek. Este inició una dura persecución de tos comunistas, llevando a cabo auténticas masacres que dieron principio a una sangrienta guerra civil.

 

La situación se agravó con la invasión japonesa (1931-1945). Tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial se dio inicio a una auténtica lucha de poder por controlar los territorios que habían estado en manos niponas. Finalmente, el ejército comunista se proclamó vencedor y el ! de octubre de 1949 Mao Zedong proclamó en Pekín la fundación de la República Popular China, mientras Chiang Kaisheck huía a la isla de Tai-wan con todo el gobierno bajo protección estadounidense. Durante décadas, los países occidentales continuaron considerando el gobierno de Taiwan como el único legítimo de China, en detrimento del que imperaba en la zona continental.

 

Mao se convirtió hasta su muerte en el único líder de la República Popular, como si de un nuevo emperador se tratase. Sus medidas siempre espectaculares terminaron generalmente en fracasos nunca admitidos. Los años 50 se caracterizaron por un entusiasmo desmedido, el crecimiento económico, la reorganización administrativa y el control sobre los intelectuales.

 

Muestra de ello es e! Movimiento de las Cien Flores (1957). impulsado por el propio Mao: los intelectuales debían criticar al Partido Comunista para contribuir a la construcción de la nueva China. Si embargo, el resultado fue que 300.000 intelectuales fuero encarcelados o enviados a campos de trabajo. El primer gran fracaso llegó con el Gran Salto Adelante (195^-1 961), u plan para convertir a China e un paraíso de la producción agrícola c industrial. Como consecuencia de las acciones impulsadas por Mao, unos 20 millones de chinos murieron de hambre. Igualmente terrible resultó la llamada Revolución Cultural, última empresa personal del presidente antes de su muerte en 1976.

 

Deng Xiaoping, que había vivido en sus carnes la persecución durante la Revolución Cultura!, se convirtió en el líder de China en los años 80 y 90, marcados por una política de reformas pragmáticas destinadas a la recuperación económica del país, siempre bajo el omnipresente control del Partido Comunista. Esta falta de cambios políticos ha motivado protestas en favor de la democracia, tanto internas -masacre de la plaza de Tiananmen en 19S9- como internacionales, que no han hecho variar la posición del Gobierno chino.

 

 

Las purgas de la Revolución Cultural

 

Fue un intento de realizar una revolución dentro de la revolución. Este periodo se caracteriza por las múltiples purgas llevadas a cabo por Mao con la asistencia de su esposa Jiang Qing, una antigua actriz de segunda fila, y el auténtico culto personal dedicado al mismo Presidente.

 

Comen/ando por una purga de las artes y las letras, todos los enemigos de Mao fueron atacados. Las universidades fueron clausuradas por su actitud crítica y se impulsó la toma de las calles por parte de los estudiantes, de este modo nacían los guardias rojos, seguidores ultraortodoxos del pensamiento de Mao, que fue recopilado en su pequeño Libro Rojo.

 

Los intelectuales, artistas y escritores fueron perseguidos. encarcelados y asesinados; las publicaciones de cualquier tipo cesaron y los templos, restos históricos y otros testimonios físicos del pasado burgués fueron destruidos- Todo aquel que era sospechoso debía de ser reeducado en campos de trabajos forzados.

 

El resultado de estos delirios fue un desastre de enormes consecuencias del que sólo el ejercito salió beneficiado. Testimonio de ello son las muchas novelas publicadas por chinos residentes en el extranjero sobre este periodo negro de la historia contemporánea de China.

 

Un póster, por ejemplo, pretendía hacer propaganda del sistema comunista chino entre la población recurriendo a un simple y directo mensaje; "Todo por Mao, seguir a Mao, pensar en Mao, obedecer a Mao”

 

Sólo la cuarta parte de los que iniciaron en 1934 la Larga Marcha llegaron a su destino. Este periplo, realizado en las condiciones mas adversas, es recordado como símbolo del tesón humano.

 

 

La larga marcha

 

A finales de 1934, en plena guerra contra el Guomindang de Chiang Kaishek, los comunistas estaban atravesando una situación critica que los obligó a retirarse de la provincia del Jiangxi, en el sudeste, para marchar hacia el norte, siempre perseguidos por las tropas enemigas.

 

Fueron más de 8.000 kilómetros de marcha por tierras montañosas y en condiciones climáticas a menudo extremas. De los 90.000 militantes que iniciaron el camino, apenas 20.000 llegaron al final. Las enfermedades, las deserciones, la fatiga y los ataques enemigos fueron la causa de un porcentaje tan alto de bajas.

 

La Larga Marcha marcó, sin embargo, el resurgimiento de muchos de los dirigentes del Partido   Comunista Chino y supuso, de hecho, el reconocimiento de Mao Zedong como el líder indiscutible dentro de su jerarquía.


Población

 

China es el país mas poblado del mundo, con cerca de 1,260 millones de habitantes a finales de 1999, un 22 por cien del total mundial.

 

La densidad en China es de 130 por km2. Esta población, sin embargo, no está uniformemente distribuida. A lo largo de la costa este, densamente poblada, hay mas de 400 hab. Por km2; en las áreas centrales, alrededor de 200; y en las llanuras centrales del oeste, hay menos de 10 hab. Por km2.

 

El 50,8 por cien son hombres y el 49,2 mujeres.

 

Edad: Las personas de 14 años omenos representan un 25,7 por cien; entre 15 y 64, un 67,6 por cien y los mayores de 65, un 6,7 por cien.

 

Cuando la Nueva China fué fundada en 1949, tenía una población de 541,67 millones. Debido a la estabilidad social, al desarrollo rápido de la producción, mejora de las condiciones de salud y médicas, la población creció rápidamente, llegando a 806 en 1969. Al principio de los 70, el gobierno chino hizo un estudio del crecimiento tan rápido de la población y podría causar grandes dificultades en los campos del empleo, la vivienda, las comunicaciones y cuidado médico; por eso, si China no se peocupaba del crecimiento tan rápido de la población y la forma de aliviar la tremenda presión que el crecimiento de la población estaba ejerciendo sobre la tierra, los bosques y el agua, el empeoramiento de la ecología y del entorno,  podría ser desastroso en las siguientes décadas, para el sostenimiento de las condiciones necesarias para vivir dignamente y tener un desarrollo sostenido social y económicamente.

 

Por eso el gobierno chino empezó a implantar la planificación familiar, el control de la natalidad y el aumento de la calidad de vida de la población, de acuerdo con las condiciones básica de China, al ser un país grande con unos cimientos económicos pobres, una gran población y una porción pequeña cultivada, así como promover el desarrollo coordinado de la economía, la sociedad, las fuentes de riqueza y el entorno.

 

Desde entonces el porcentaje de aumento, ha ido disminuyendo año tras año. Los nacimientos en China pasaron de una tasa del 34,11 por mil en 1969 al 15,23 a finales de 1999; la tasa natural de crecimiento, disminuyó desde el 26,08 por mil al 8,77, todo ello realizando básicamente un cambio en el tipo de cantidad de hijos decantado en menos nacimientos y baja tasa de mortalidad.


La planificación familiar en China

 

La política de planificación familiar de la China combina la dirección de gobierno con los deseos de las masas. Las exigencias básicas de planificación familiar son matrimonios tardíos y la maternidad tardía, para tener menos bebés peo más sanos; especialmente tener un niño por pareja. Pero una política de planificación familiar mas flexible es adoptada para la gente rural y minorías étnicas; en áreas rurales, las parejas pueden tener un segundo bebé en casos excepcionales, pero deben esperar varios años después del nacimiento del primer niño. En áreas habitadas por pueblos minoritarios, cada grupo étnico puede formular normas diferentes conforme a su deseo, población, recursos naturales, economía, cultura y aduana: En general una pareja puede tener a un segundo bebé, o un tercer niño en algunos sitios. En cuanto a minorías étnicas con poblaciones sumamente pequeñas, una pareja puede tener tantos niños como quieran.

 

Han ocurrido cambios profundos en los puntos de vista de la gente sobre el matrimonio, la maternidad y la familia. El matrimonio tardío, la maternidad tardía y menos bebés pero más sanos son las normas aceptadas por mucha gente en China. Ahora la gente tiene un sentimiento común de que no hay diferencia entre un hijo y una hija. Ha llegado ya a ser normal tener una familia pequeña, con armonía y llegar a tener un estilo de vida científico y civilizado. Mientras tanto, la planificación familiar ha ayudado a las mujeres chinas a una mayor salud para ellas y para sus hijos.

 

 

 

La Familia

 

China tiene 332.97 millones de familias, con 3.2 personas por casa urbana, y 4.3 personas por casa rural, por regla general. Normalmente, una familia china está compuesta de una pareja y sus hijos, auqnue pueden encontrarse familias grandes con tres o más en China. Con la búsqueda de libertad personal, la tendencia de formar pequeñas familias con sólo los miembros directamente relacionados son ahora mas frecuentes. En el pasado, cada familia china tenía "un cabeza", que tenía la autoridad absoluta en la casa, y tomaba la decisión final en los asuntos de familia. Pero ahora en la mayor parte familias chinas, el marido y la esposa, o una pareja con otros miembros de familia, resuelven juntos los proyectos de la casa, y deciden los asuntos de familia. Además, los miembros de cada familia comparten los quehaceres domésticos, haciendo la división de trabajo en casa más razonable; el marido y la esposa apoyan el trabajo de cada uno.

 

Los chinos tiene la tradición de respetar los ancianos y el amor a la juventud. Aunque muchas parejas jóvenes no vivan con sus padres, ellos mantienen contacto con ellos. Los hijos mayores tienen el deber de apoyar y ayudar a sus padres. Los chinos dan gran importancia a las relaciones entre los miembros de familia y parientes, yrespetan a sus padres, hijos, hermanos y hermanas, tíos, tías y otros parientes.

 

       

Cincuenta y seis Grupos Étnicos

 

China es una nación unida multi-tnica de 56 grupos étnicos. Según el cuarto censo nacional, hecho en 1990, los Han ocupan el 91.96 por ciento de la población total del país, y otros 55 grupos étnicos, el 8.04 por ciento. Como la mayoría de la población es del grupo étnico Han, los otros grupos étnicos de China son mencionados normalmente como minorías nacionales.

 

Los descendientes Han pueden ser encontrados por todo el país, aunque principalmente en la parte medio y baja del Río Amarillo, el Río Yang-Tsé y los valles del Río de Perla, y en la parte Nordeste de la gran llanura china. Las minorías nacionales, aunque pequeñas en número, están dispersas sobre un área enorme, y pueden ser localizadas en un 64.3 por ciento de China, principalmente en las zonas fronterizas de China de noreste al norte, noroeste y sudoeste. La Provincia Yunnan, tiene más de 20 grupos étnicos, siendo la prvincia con mas diversidad de grupos étnicos de toda China. En la mayor parte de las ciudades de la China y principales ciudades de provincias, viven dos o más grupos étnicos juntos. Tomando la forma a lo largo de la larga historia de China, esta circunstancia de grupos diferentes étnicos "la convivencia en una área aun viviendo en comunidades individuales compactas en áreas especiales" sigue proporcionando la base práctica para la unión política, económica y cultural entre el Han y los distintos pueblos minoritarios.

 

 

Lenguas habladas y escritas

 

Los Han tienen sus propias y lenguas escritas habladas. El chino pertenece a la familia de lenguas Han-Tibetano. Es la lengua más comúnmente usada en China, y una de las más usadas en el mundo. El chino escrito surgió en su forma embrionaria como símbolos tallados aproximadamente hace 6,000 años. Los carácteres chinos usados hoy has sido desarrollados de los que fueron usados en las inscripciones de hueso y tortugas descascaradas de hace más de 3,000 años, y de las inscripciones en bronce producidas un poco después. Las figuras dibujadas fueron reducidas gradualmente a golpes modelados; las pictografías fueron reducidas a símbolos, y los gráficos complicados se simplificaron. Las primeras pictografías e ideogramas fueron unidos con los carácteres pictofonéticos. De hecho, hay seis categorías de carácteres chinos: pictografías, carácteres explicativos en sí mismos, compuestos asociativos, carácteres pictofonéticos, carácteres fonéticos prestados, y carácteres mutuamente explicativos. Las palabras chinas son monosílabas.

 

Una gran proporción de caracteres chinos están compuestos de un elemento ideogramático, combinado con un elemento fonético. Muchoas personas no chinas tienen la sensación de que hay un número ilimitado de caracteres chinos. ¿Cuantos caracteres chinos hay exactamente?.  El Diccionario Qing Dynasty Kang Xi, completado en 1716, contiene mas de 47,000 caracteres. El Diccionario léxico chino de ocho volúmenes Hanyu Da Cidian publicado en 1986-1990 contiene alrededor de 56,000 characters. Sin embargo, colo cerca de 3,000 caracteres son de uso común. Además de su valor funcional como símbolos para anotaciones y comunicación, los caracteres chinos tienen un valor estético como caligrafía

 

Los 55 pueblos minoritarios de China tienen sus propias lenguas excepto el Hui y Manchu, quien usan el chino; 21 de ellos tienen una forma escrita, usando 27 clases de lenguas. Cinco familias de lenguas están representadas en China: 29, incluyendo el Zhuang, Dai, Tibetan, Yi, Miao y Yao, que se incluyen dentro la familia de lenguas del Han-Tibetano; 17, incluyendo el Uygur, Kazak, mongol y coreano, están dentro de la familia de lenguas Altaicas; tres, el Va, Deang y Blang, están dentro de la familia de lenguas asiáticas del sur; el Tajik y el ruso pertenecen a la familia de lengua indoeuropea; y Gaoshan es una lengua Austronesia. La lengua Jing todavía no ha sido clasificada tipológicamente. Hoy en día, se enseñan las clases en las escuelas con áreas de minoría predominantemente nacionales en lengua local, usando manuales de lengua locales.

 

El Primer Festival Internacional de Arte de Shanghai tuvo lugar en Shanghai en noviembre de 1999. En los 50 años desde la fundación del PRC, la cultura y el arte han experimentado muchos altibajos. Al principio, la cultura y el arte comenzaron a desarrollarse suavemente, y  mas tarde se han conseguido logros notables. Sin embargo, comenzando al final de los años 1950, sobre todo durante los diez años "de la revolución cultural", la cultura, el arte, y la productividad literaria y artística han sido obstaculizadas enormemente.

 

Desde la iniciación de la reforma y la política de apertura en 1978, el trabajo cultural y artístico ha tenido un fuerte renacimiento. Desde 1987, China ha mantenido regularmente el Festival de Arte Chino, con trabajos excepcionales literarios y de arte. El mercado cultural se está desarrollando rápidamente, y se han abierto caminos en la construcción de instalaciones culturales.

 

La acrobacia china, las canciones, la danza y la Ópera de Pekín han sido bien recibidas en muchos países. Las exposiciones culturales de antiguedades chinas y de artesanía atraen visitantes en cualquier parte donde del mundo donde sean organizadas.


La Ópera de Peking y la Ópera local

 

La Compañía Nacional de China de Ópera de Pekín ejecutó "Hua Mulan" en un vestíbulo en Nueva York  en el colegio de la industria de la moda, el 18 de febrero de 1999. China tiene más de 300 formaciones de ópera tradicional, de la que la Ópera de Pekín es la más conocida. Esta tomó forma en los comienzos del siglo 19 en Beijing, de ahí el nombre.

 

La Ópera de Pekín es un único arte que combina el drama, el canto, la música, el baile y lasartes marciales en uno. Tienen más de 1,000 trabajos en el repertorio, desarrollados desde hace más de 200 años. En los 50 años desde la fundación de la Nueva China, el estado y el pueblo han tomado gran atención a la Ópera de Pekíng. Han sido organizados muchos trabajos nuevos, con temas de leyendas históricas, desde la guerra de la revolución modernas y la construcción socialista a la vida diaria. Al mismo tiempo, un grupo de actores y actrices ha emergido de la Ópera de Peking, incluyendo Mei Lanfang, Cheng Yanqiu, Ma Lianliang, Zhou Xinfang, y Du Jinfang. Para desarrollar la quintaesencia de la cultura china muchos artistas y admiradores de la ópera han trabajado mucho para promover este género, incluso atrayendo al público extranjero.

 

 “Cruce de caminos” ha sido representado en muchos países. Tres héroes marciales se encuentran en una posada. Ellos se pelean, e intentan en secreto matar el uno al otro en la oscuridad. La acrobacia experta hecha para esta ópera es al mismo tiempo emotiva y cómica. Los combates en el repertorio de la Ópera de peking como esta, combinan artes marciales chinos y arte dramático y los actores y actrices tienen que preparase físicamente y con habilidad desde la niñez antes de que puedan hacer papeles en los que representas esas escenas. Excepcional entre ellos fue el último Sr. Gai Jiao Tien, que realizaba estos actos todavía con facilidad aún a la edad de 70.

 

El Instituto de la Ópera de Pekín, fundado en 1950, ha preparado muchos y excelentes actores y actrices de la Ópera de Peking, que han heredado los logros artísticos de generaciones anteriores y han desarrollado características nuevas de su cosecha. Al mismo tiempo, otras óperas locales han hecho reformas continuamente, sobre la base decuidar sus tradiciones básicas. Algunas de las Óperas locales han llegado a ser muy populares en los últimos años, tales como la Yueju (Shaoxing Ópera de Zhejiang), Huangmeixi (de Anhui), Chuanju (Sichuan Ópera), Yuju (Henan Ópera), y Yueju (Guangdong Ópera). La Ópera tibetana tiene un tinte religioso y está teñida de folklore tibetano.  

 

       

Acrobacias

 

 

En enero del 2000, en el Tercer Festival de Acrobacia Internacional de Budapest, el acróbata chino de nueve años Zhang Fayi ganó el premio de oro. Al principio, en la Primavera y en el otoño, la acrobacia hacía su aparición en China. El primer tipo de acrobacia desarrollada fue la acrobacia de fuerza, con guerreros que giraban ruedas pesadas con sus manos. En la Dinastía Han, los espectáculos acrobáticos se convirtieron en importantes entretenimientos, disfrutados con frecuencia en los banquetes de palacio, así como en las celebraciones de la gente corriente.

 

La acrobacia antigua ha sida transmitida de generación en generación. Las representaciones incluyen los tan conocidos como " Saltando Por Aros ", " Diabolos ", " el Paseo de Cuerda floja ", " Haciendo juegos malabares con los Pies ", " Haciendo juegos malabares con el Tarro de Flor ", " Platos bailando " " y una Pagoda de Bolos. " Después de la fundación de la República Popular China en 1949, las acrobacias se desarrollaron muy rápidamente, con el estímulo del gobierno chino.

 

 Ahora, hay casi 100 compañías acrobáticas encima del nivel distinguido, y miles en compañías no gubernamentales acrobáticas. Un contingente grande de acróbatas profesionales y de media jornada ha entrado ser. China ha enviado cientos de compañías acrobáticas en el extranjero para realizar en más de 100 países y regiones. De 1981 a 1997, China ganó premios de oro sobre 35 ocasión, como " el Premio del Presidente de la República de Francia, " y el premio superior para el " Mañana y el Futuro " el Festival Internacional Acrobático sostenido en Francia. Hasta ahora, China ha ganado 85 premios de oro para la competición internacional acrobática. Las habilidades magníficas de acróbatas chinos hav [Attention! Seul le début de votre texte a été traduit.]

       

Caligrafía

 

Los carácteres chinos se desarrollaron de dibujos y signos, y la excepcional caligrafía china nació durante el desarrollo de la escritura. Usando papel fino, cepillos y tinta, los calígrafos han desarrollado una tradición lujosamente variada de estilos caligráficos, que han sidos transmitidos de generación en generación.

 

Grandes calígrafos empezaron a destacar en cada dinastía. Su caligrafía y estilos, llegaron así a ser representativos de su tiempo. El mas conocido de todos ellos, El Sabio Calígrafo Wang Xizhi de la temprana Dinastía Jin. Su escritura cursiva es hermosa, valiente y desenfadada y ha sido descrita como “dragones que vuelas y fénix bailando”. Su hijo Wang Xianzhi, fue también un famoso calígrafo. La Dinastía Tang tuvo una brillante etapa de caligrafía. Ouyang Xun, Chu Suiliang, Yan Zhenqing y Liu Gongquan fueron las grandes maestros calígrafos de su tiempo, y sus trabajos han sido modelo para estudiantes de caligrafía hasta hoy día.

 

La asociación de los Calígrafos chinos y las asociaciones de los calígrafos locales a todos los niveles ofrecen a menudo competiciones de etapa y exposiciones. Las universidades, empresas e instituciones tienen sus propias asociaciones de caligrafía.

 

 

Turismo

 

 

China es una tierra enorme, rica en recursos de turismo. Tiene lugares escénicos y sitios históricos, paisajes espectaculares, y costumbres nacionales vistosas y variadas. Actualmente, hay dos rutas de turismo principales en China: Uno es el "S" – formado por la ruta turística tradicional, conteniendo ciudades famosas, política y culturalmente, como Beijing, Xi'an, Shanghai, Suzhou y Hangzhou; otro es la ruta turística que está haciendose mas conocida y que contiene regiones costeras abiertas, como las penínsulas Liaodong y Shandong y los deltas de los Ríos Yang-Tsé y Perla.

 

Siguiendo la ruta “S”, los turistas puede subir la Gran Muralla en  Badaling y visitar el Palacio Imperial y el Templo de Cielo en Beijing; ver a los guerreros de terracota y caballos excavados del Mausoleo del Primer Emperador Qin, el Bosque de la Estela y la Gran Pagoda del Pato Salvaje en Xi'an; vagar a lo largo de las alborotadas calles de Bud y Nanjing, o por la Zona Nueva Pudong en Shanghai; disfrutar de los jardines de Suzhou y de los monumentos del Lago del Oeste en Hangzhou.

 

Siguiendo la ruta ascendente, los visitantes pueden hacerse alguna idea de los enormes cambios que han ocurrido en las ciudades costeras desde la iniciación de la reforma y la apertura al mundo exterior; o apreciar las encantadoras áreas de playa al norte y al sur deChina . Además, las ciudades costeras, todas tienen pueblos de vacaciones y varias instalaciones en construcción.

 

En el año 2000, China patrocinó "el Viaje del Siglo de China". El programa consistía en docenas en celebraciones turísticas y festivales, como el Festival del Hielo y de la Nieve, el Festival de la Linterna, y el Festival Cultural de la Ciudad Antigua de Pingyao. Nueve rutas de turismo especialmente escogidas a lo largo de Río Yang-Tsé, del Río Amarillo, y los Tres Desfiladeros para atraer a más turistas extranjeros. Mientras tanto, China está poniendo en marcha actividades a gran escala para la promoción del mercado de turismo doméstico, con el fin de hacer llegar a la gente china los recursos turísticos de su propio país.

 

La música china, el baile y la ópera, y la cultura y las costumbres de minorías étnicas son las princiaples fuentes de recursos turísticos. Viniendo a China, los turistas podrán apreciar el arte popular, incluyendo las encantadorasrepresentaciones de la Ópera de Pekín y los diálogos cómicos, y también aprenderan acerca de las costumbres étnicas en el Festival del Agua Dai, El Festival de la Linterna Yi, Bai March Street, el Festival de Canto de Zhuang y la Feria Mongol de Nadam. Además, probar la cocina china es una parte absolutamente necesaria en los viajes de turismo a China. El Pato Laqueado de Beijing,del Restaurante Quanjude; el cordero mongol hervido, el cochinillo asado de Guangdong, el pescado a la vinagreta del Lago Oeste de Hangzhou, el beancurd picante de Sichuan y una variedad de bocados de sabor local, son sólo unos los placeres culinarios de la China.

 

 

Empleo

 

Desde la fundación de la Nueva China, el número de gente empleada en China ha crecido rápidamente; especialmente en los 21 últimos años, gracias a la adopción de una política de reforma y de apertura al mundo exterior. La tasa de empleo ha estado constantemente aumentado, los canales de empleo han sido ensanchados a diario, la movilidad de la mano de obra ha sido acelerada, y la estructura del empleo ha sido optimizada.

 

A finales de 1999, 705.86 millones de personas trabajaban en China, o lo que es lo mismo, un aumento de 525.04 millones más que en 1949, y 304.34 millones más que en 1978. El número de gente empleada en urbes y ciudades creció rápidamente. En 1949, sólo 15.33 millones de personas de ciudad fueron empleados, y en 1978, sólo 95.14 millones. Pero en 1999, el número de personas empleada se elevó a 210.14 millones, de los cuales 39.4 millones eran autónomos.

 

En los 21 pasados años, con el reajuste de las estructuras económicas e industriales, cambios correspondientes han ocurrido en la estructura del empleo. La industria terciaria ha crecido rápidamente. Entre 1979 y 1998, el número de la gente ocupada en la industria terciaria aumentó 3.8 veces, con un índice de crecimiento medio anual del 6.9 por ciento, excediendo a esta en la industria primaria en un 18 por ciento y a la industria secundaria en un 4.4 por ciento.

 

Los empleados en la industria terciaria han llegado a convertirse en la fuerza principal para la promoción del crecimiento del empleo. Cambios fundamentales han ocurrido en la perspectiva del empleo en la gente. En 1978, China no tenía la inversión privada o extranjero, a excepción de Hong Kong, Macao o Taiwán; había sólo 150,000 personas ocupadas en la economía privada. Al final de 1999, un total de 21 millones de personas han sido contratadas en estos sectores económicos.

 

 

China tiene una enorme población, así que el empleo adecuado es un problema serio. En un esfuerzo de solucionar este problema, comenzando porque en 1993 el gobierno chino permitió al mercado para funcionar como palanca básica para la asignación del trabajo, una política de mercado de servicios de trabajo ha sido puesta en práctica, accesos mayores al empleo han sido abiertos, y una visión nueva ha sido establecida, caracterizada por el macro-control estatal, la autonomía para las empresas al reclutar a los trabajadores, la autonomía de los individuos en la búsqueda de empleo, la regulación del mercado de la oferta y la demanda, y la provisión a escala nacional de los servicios sociales.

 

El trabajo y los mercados artesanales han sido establecidos por todo el país. En los últimos años, debido al reajuste de la estructura industrial, los trabajadores despedidos por algunas empresas públicas han sido empleados de nuevo. El gobierno chino ha puesto en práctica un proyecto de nuevo empleo a gran escala, y algunas empresas han fundado centros de nuevo empleo para aprender nuevos puestos. En 1999, el proyecto de nuevo empleo tuvo grandes logros: A traves de varios medios, 49,2 millones de desempelados y trabajadores fueron reempleados con una tasa de desempleo reducida al 3,1 por ciento.

 

En los 50 años desde la fundación del PRC, la cultura y el arte han experimentado muchos altibajos. Poco después la fundación del PRC, la cultura y el arte comenzó a desarrollarse poco a poco, y se consiguieron logros notables. Sin embargo, comenzando en los últimos años de 1950, especialmente durante los diez años "de la revolución cultural", la cultura y el arte sufrieron enormemente, y la productividad literaria y artística fueron enormemente obstaculizadas.

 

Desde la iniciación de la reforma y la política de apertura en 1978, el trabajo cultural y artístico ha tenido un fuerte renacimiento. Desde 1987, China ha organizado con regularidad el Festival de Arte Chino, presentando trabajos excepcionales literarios y de arte. El mercado cultural se desarrolla rápidamente, y se ha revitalizado la construcción de instalaciones culturales.

 

La acrobacia china, la música, el baile, la öpera de Pekin, las Óperas locales y las  sinfonías han sido bien recibidas en muchos países. Las exposiciones culturales de antiguedades chinas y la artesanía atraen multitud de visitantes en cualquier parte del mundo donde son organizados.

 

Localizada en el Este de Asia, sobre la orilla occidental de Océano Pacífico, la República Popular de China (PRC) tiene un área de tierra de aproximadamente 9.6 millones de kilómetros cuadrados, y es el tercer país -más grande del mundo, después de Rusia y Canadá.

 

De norte a sur, el territorio de China mide aproximadamente 5,500 kilómetros, estirándose desde el centro del Río Heilongjiang al norte en la ciudad de Mohe (la latitud 53 grado 30 ' N), y hasta el Arrecife Zengmu en la parte mas sur de las islas de Nansha (la latitud 4 grado N). Cuando el norte de China todavía está cubierta de nieve, la gente de la China del sur está ocupada con el arado primaveral. De oeste al este, la nación se extiende aproximadamente 5,200 kilómetros desde Pamir (longitud 73 grado 40'E) a la confluencia de los rios Heilongjiang y Wusuli (longitud 135 grado 05 ' E), con una diferencia de tiempo de más de cuatro horas.

 

Cuando en Pamir ya ha llegado la noche, el sol de la mañana brilla intensamente sobre China de este. China tiene frontera terrestre de 22,800 kilómetros, con 15 países contiguos: Corea al este; la República Popular de Mongolia al al norte; Rusia al noreste; Kazakstán, Kirghizstán y Tajikistán al noroeste; Afganistán, Paquistán, India, Nepal, Sikkim y Buthán al oeste y hacia el sudoeste; y Vietnam, Laos y Myanmar al sur. A través de los mares al este y el sudeste son la República de Corea, Japón, Filipinas, Brunei, Malasia e Indonesia.

 

El continente chino está flanqueado al este y el sur por el Mar Bohai, el Mar Amarillo, el Mar del Este de China y el Mar del Sur de China, con un área total marítima de 4.73 millones de kilómetros cuadrados. El Mar Bohai es el mar continental de la China, mientras que el Mar Amarillo, el Mar del Este de China y el Mar del Sur de China, son los mares limítrofes del Océano Pacífico. Un total de 5,400 islas están esparcidas por las vastas aguas territoriales chinas.

 

El más grande de ellas, con un área de aproximadamente 36,000 kilómetros cuadrados, es Taiwán, seguido por Hainan con un área de 34,000 kilómetros cuadrados. Diaoyu e islas Chiwei, están localizadas al noreste de la isla de Taiwán, y son las islas mas orientales de China. La gran cantidad de islas, islotes, arrecifes y bajíos en el Mar del Sur Chino, conocido en conjunto como las Islas del Mar del Sur Chino, están subdivididas en los archipiélagos Dongsha, Xisha, Zhongsha y Nansha.

 

 

 

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