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UNA
MAQUINA DE EMOCIONES LLAMADA MAR DE COPAS
La banda
nacional Mar de Copas se presentó en directo sobre la tarima del
Centro de Convenciones Alhambra. Luis Wicho García
y Cía., realizaron al pasar de las horas, un recorrido por su existencia
musical al cobijo de los cálidos espíritus presentes. Los
enamorados de la soledad entregaron sus agudas melodías hasta lograr
el éxtasis emocional en la concurrencia.
Aunque el
recinto no era los acostumbrados escenarios de Mar de Copas, la noche
se tornó muy intima, poca luz, velas, muebles y un público
que no dejaba de vivir con emoción cada canción ejecutada
por estos constructores de melodías. Wicho como siempre
utilizó su buen humor y sencillez en favor de la coyuntura, interpretó
con gala secciones de armónica combinadas con su calidad vocal,
convirtiéndose tal conjugación en una espectacular confusión
sonora para los oídos.
Maquina
del tiempo inició el show, antecedida por la bienvenida de
Wicho: buenas noches, gracias por venir a la ferretería
El Alambre, señaló bromeando. Mar de Copas ofreció
una entrega quizás con énfasis más en lo melancólico,
en esa tristeza que envuelve los sentidos y a la vez lleva al individuo
a un estado transitorio plagado de pequeñas vivencias, verdaderamente
nos llevó a dar un paseo por el tiempo.
La exposición
melódica también trajo consigo piezas pertenecientes al
génesis de Mar de Copas, se dejaron escuchar: Dulce y Veloz,
la oscura alabanza al fabulesco señor de Muruhuay -en la voz de
Manolo Barrios-, Perfume barato,Entre los Árboles
y otras.
La agitación
era constante, A volar fue el tema que hacia sobresaltar a
la concurrencia de sus butacas, el sudor y hasta las lagrimas de algunas
jovencitas, hablaban de la conexión entre el artista y el receptor.
En suma, un recital de colección, de esos que brotan del corazón,
que no se fabrican, simplemente se viven...
Texto y fotos:
Carlos Huamán Chávez
[email protected]
Fuente Peru.com
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