| A P�gina Principal... | Galer�a Fotogr�fica... | Calendario Cuaresmal... | Actividades... | Programa Radial | |||||||||||||||||||||||||||||||
| Sepias de Anta�o | San Jos� | Candelaria | Sant�sima Trinidad | La Merced | |||||||||||||||||||||||||||||||
| Invitados | |||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Las marchas f�nebres guatemaltecas tienen un sonido nost�lgico y triste que hace que los corazones, as� como el esp�ritu se vean conmovidos hasta sus fibras m�s �ntimas. Todos aquellos que hemos tenido el privilegio de ser cucuruchos conocemos ese sentimiento tan personal, tan privado que representa el escuchar... o a�n mejor, cargar nuestro turno con la marcha de nuestras querencias. Existen en el pentagrama f�nebre guatemalteco invaluables joyas. Entre ellas mencionaremos marchas como L�grimas de Mar�a Magadalena, El Llanto de la Virgen, Los Pasos, Ramito de Olivo, Bodas de Oro, La Fosa, La Rese�a, Una L�grima, El Silencio, El Cuervo, La Dolorosa, etc. De estas marchas les daremos a conocer muy pronto algunos apuntes hist�ricos anecd�ticos y coloquiales dentro del ambiente de los cucuruchos y las dolorosas. Esos hombres y mujeres que le dan a la Cuaresma y Semana Santa guatemalteca su verdadero rostro, un rostro esperanzado y feliz. Porque ning�n cucurucho nos dejar� mentir al decir que para nosotros los que seguimos usando la t�nica en el alma, �ste es el per�odo de tiempo m�s agradable del a�o. As� es que les invitamos a conocer dentro de muy poco en esta secci�n del Programa Marchas Selectas una verdadera colecci�n de joyas hist�ricas que podr�n ser apreciadas en su real dimensi�n por un p�blico tan amable como ustedes queridos oyentes. Recuerde que este esfuerzo est� orientado a formar a las nuevas generaciones de oyentes y cucuruchos que nos brindan su amable audiencia y son el futuro siempre evolutivo de esta hermosa tradici�n tan guatemalteca... tan nuestra. En nuestras pr�ximas entregas contaremos detalladamente la historia de dos hermosas marchas f�nebres guatemaltecas y les daremos a conocer tambi�n algunas gemas musicales de otras naciones que se interpretan durante nuestra Cuaresma y Semana Santa. Este espacio es suyo, si desea que publiquemos su opini�n o alg�n comentario, por favor no dude en enviarnos un correo a: [email protected] ser� un privilegio compartir con usted ideas, an�cdotas y ese sentimiento en com�n que nos permite una identificaci�n total y armoniosa... nuestras Marchas. -Redacci�n Programa Marchas Selectas |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Mi�rcoles de Ceniza | |||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Cuando las tardes de marzo colorean el cielo, los muros y las veredas de Guatemala, mis ojos se inundan de matices y combinaciones. En mi coraz�n toma fuerza, emoci�n y forma una nueva Cuaresma. Con su particular universo de sonidos y aromas. Con personajes que no se pueden ver durante el resto del a�o. Como si estuvieran agazapados tras invisibles puertas de otras dimensiones. Dimensiones a veces olvidadas, recuerdos cubiertos de la sepia de anta�o. Rostros casi olvidados que cobran una intensa pero ef�mera actualidad. Una Cuaresma m�s, matraca constante que rige el ritmo de nuestra peregrinaci�n por la vida. Conversi�n que deja la piel vieja y cansada de nuestros actos pasados, virtudes y pecados. Sendero estrecho pero conocido... largo y penoso. Es una Cuaresma m�s que iniciamos llenos de esperanza, un reencuentro con el Nazareno vejado y humilde. Ya nuestros corazones se angustian por lo dif�cil que resulta el despojarse del Hombre Viejo, de nuestros vicios y costumbres... tan c�modos. Y sin embargo, la masa humana da inicio al preludio de su conversi�n. Porque por muy profundo que se encuentre el pecado dentro de nuestros corazones, siempre luchar� dentro de nuestro ser la impostergable necesidad de alcanzar la gracia, de sacar a la superficie el chispazo divino y compartir con Cristo ese germinar del Evangelio y hacer la voluntad del Padre. Confiados, esperando la incuestionable promesa del Esp�ritu Santo. Todo comenzar� humildemente, record�ndonos nuestra naturaleza humana. "Del polvo venimos y al polvo volveremos." La tarde ya avanz� y con ecos pla�ideros de nuestra infancia vemos a un pueblo que por diversas razones se hace presente en el Templo. �Un ritual sin mayor profundidad para la mayor�a? Quiz�... pero a�n podemos encontrar al grupo sencillo y devoto que asciende los gastados pelda�os del atrio y se asoma entre t�mido y esperanzado a la Misa en la que se impondr� la ceniza, signo visible de penitencia. La admonici�n es breve pero concreta: "Cree y convi�rtete." Puedo ver la fila de personas que se desgrana en pos del ministro que impone la ceniza, ceniza que proviene de los ramitos de palma del Domingo de Ramos del a�o anterior. Es un ciclo eterno y m�stico, armonioso... sutil. Para el cucurucho de coraz�n es fecha importante, ya que marca de manera concreta el inicio de la Cuaresma, con sus costumbre, sus rituales... las marchas inundan ya el ambiente y una atm�sfera se va materializando. Los acordes tristes, profundos y tan llenos de lirismo le permitir�n al anciano y al hombre adulto, recapitular en su muy particular �lbum de recuerdos. �Cu�ntas an�cdotas recobran brillo y actualidad! Amigos y conocidos �nicamente localizables durante esta �poca se encontrar�n de nuevo. El recogimiento del que siempre nos hablan las abuelas se posesiona de la Nueva Guatemala de la Asunci�n a pesar de los mil y un ruidos citadinos que amenazan con devorar a los vestigios de una tradici�n que fundamenta su raz�n de ser en el inconsciente colectivo del chap�n; un inconsciente salpicado de fatalismo y un profundo e inmemorial pensamiento m�gico. �La Cuaresma ya est� aqu�... iniciemos pues, la peregrinaci�n que nos ha de llevar por el V�a Crucis hasta la gloriosa Resurrecci�n! |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||