Las imágenes que conocemos de la destrucción del que ha sido objeto nuestro planeta y con él millones de seres vivos son tan abrumadoras que es muy difícil explicar lo que sucedió. La guerra y el exterminio como opción de supervivencia para los humanos no puede seguirlo siendo. Hombres y mujeres siempre se ha beneficiado de la muerte, ellos y ellas son responsables de la destrucción de nuestro mundo. Destruirnos entre humanos, por ejecución u omisión no debe seguir siendo algo “normal”. La calidad humana nos hace humanos, seres vivos, asesinar nos convierte en no-humanos.
Quienes asesinan por intereses económicos no son humanos. Son no-humanos, han perdido su calidad humana.
Conozcamos nuestra humanidad caminando. Marcha al norte.