La
muerte
Marcelo D. Ferrer
La Plata, Buenos Aires, Argentina.
En la batalla de la vida
sobre lo inerte
queda sabido,
ganará siempre la muerte.
Un vendaval se llevó mi ilusión.
Viento helado que transporta a la muerte con su hoz
dejando cuerpos sin su alma
que más de la tierra ya son.
Quedan aquí desolados corazones
que la impotencia quebró
para que también la muerte un día...
venga y los parta en dos.
Pasa el viento arrancándonos la vida
desparramando pedazos de ilusión.
Pasó la muerte,
y aún en mi vigilia,
lo mismo te llevó.
El triunfo de la vida es un espejismo inútil,
alarga el letargo insano del inexorable final.
Y mientras nos destroza la agonía,
la muerte, a veces lenta,
no parece tener piedad ni complacencia.