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Ondas esculpidas
Marcelo D. Ferrer
La Plata, Buenos Aires, Argentina.
La risa esculpió ondas,
y como batiendo alas,
hubo muecas de carcajada
y aullidos de júbilo.
--¡Al fin! -Clamaron eufóricos.
Y la risa fue sonrisa
y la sonrisa numen de ojos
que esculpieron ondas de regocijo
en la liviandad del aire.
--¡Al fin! -Repitieron serenos.
Uno extendió su mano
y hubo otras ... muchas otras,
seguidas de brazos
urgidos de pechos y pulsar de corazones
esculpiendo ondas.
--¡Al fin! -Dijeron gozosos.
Luego Afloraron escaras cristalinas
que esparcieron ondas
en la salinidad del aire,
y hubo otras,
y fue llovizna.
--¡Al fin! -Susurraron agradecidos.
...
El sol abría los párpados
sobre el arco del planeta,
en el cielo se disipaban las estrellas,
y la luna, decía adiós a su vigilia.
--¡Otro día! -Vitorearon alborozados.
Y sus voces esculpieron el aire
saborizado de la mañana
saturado de misterios de vida,
mientras otros,
mas al oeste,
reían.
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