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Poema
de la descomposición
Marcelo D.
Ferrer
La Plata, Buenos Aires, Argentina.
Un puente hacia el infinito;
límite de destierro.
Hay una impostura
apesadumbrada
que ahueca la gracia.
Un apetito rasguña entrañas.
No se trasquila la esperanza
donde se asentó el ansia.
Sabiduría del errante
sobrevolando el paisaje.
Entre bambalinas: la mano sabia.
¡Pero no hay mano que por santa!
te restituya en gracia.
Filigranas indelebles,
huellas sempiternas,
deleitosas bayas sega la evocación.
Solté lisonja de destierro...
a la nostalgia;
sin respuesta que satisfaga,
se conjuran las ánimas
desfalcando la esperanza.
Allí recalo
en confusión...
con mis sueños...
intactos.
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