EL MODELO Y LA CONDUCTA MODELADA
El modelo (con respecto al observador) es aquella persona que ocupa una posición de poder,
prestigio y estatus en una determinada jerarquía o estructura social. Operativamente, estas
posiciones se definen como la capacidad de otorgar refuerzos y castigos. La conducta modelada es
aquella que despliega deliberada o inadvertidamente el modelo. Un ejemplo de la utilización
deliberada de modelos es la promoción de productos y servicios por parte de figuras populares de
la televisión. Para que sea notada e imitada, la conducta modelada debe ser novedosa, llamativa e
intensa.
El modelo no necesariamente debe ser una figura real si no que también debe ser una figura real si
no que también puede ser un personaje ficticio; ambos tipos se pueden representar a través de
cualquier medio (ilustraciones, fotografías, grabaciones sonoras, etc.).