DISCRIMINACIÓN OPERANTE DE ESTIMULOS
La discriminación operante de estímulos consiste únicamente en realizar la respuesta frente al
estimulo discriminativo y no ejecutarla ante otros estímulos semejantes a este. En las situaciones
experimentales este proceso se logra reforzando positivamente la respuesta ante él estimulo que va
a ser discriminativo y extinguiéndola (o castigándola) cuando se presenta ante estímulos parecidos.
Esta operación experimental se denomina refuerzo diferencial y el resultado es una capacidad del
animal para distinguir los estímulos semejantes, capacidad que en algunas especies es
extraordinariamente fina. El consumidor demuestra una conducta de discriminación estímulos
cuando diferencia distintos productos dentro de una clase de artículos, una marca de otras en
términos de sus nombres, signos o símbolos, la atención de un vendedor de la de otros, los
diferentes locales comerciales, etc. Por ejemplo, un consumidor discriminante puede distinguir el
sabor, aroma, cuerpo y bouquet de un vino determinado y al mismo tiempo diferenciar dichos
atributos de otras clases de vino, e incluso de una clase de distinción a ciegas.