LA VANGUARDIA
En la década del '20,
arriba a nuestro continente la vanguardia.
Ellos
encararon el mismo desafío que enfrentamos quienes transitamos este fin de
siglo: pese a las distintas estéticas e ideologías, lograr un cambio.
A través de
juegos fonéticos, relaciones semánticas de características extravagantes y un
manejo de la disposición gráfica que produjera efectos visuales, se buscaba la
ruptura profunda con lo establecido.
La misma
actitud de quiebre se verá en otros movimientos posteriores: el pop, el flower
power, la postura cultural en torno al rock and roll.
arte
poética
Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.
Inventa mundos nuevos y cuida tu
palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.
Estamos en el ciclo de los nervios
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.
Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!
Hacedla florecer en el poema;
Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el Sol.
El poeta es un pequeño Dios.
Vicente
Huidobro ( Chile) 1893-1948
El
creacionismo buscaba dotar a las palabras de un carácter mágico que iba mucho
más llá de la simple comunicación.
Huidobro
trató de encontrar una nueva matriz lingüística para canalizar su urgencia
expresiva, y logra una poesía que invoca imágenes, particularmente abstracta,
libre de todas las barreras declarativas. Pese a la influencia de las
vanguardias francesas, antes de su primer viaje al viejo continente ya había
tomado contacto con la experimentación. Cuando Huidobro pasa por Buenos Aires
en 1916, los que serán jefes del vanguardismo se encuentran en Europa u, otros,
no están en condiciones de recepcionar su discurso.
Altazor (1919) es su obra
maestra.
ARTE POÉTICA
Entre sombra y espacio, entre
guarniciones y doncellas,
dotado de corazón singular y sueños
funestos,
precipitadamente pálido, marchito en
la frente
y con luto de viudo furioso por cada
día de vida,
ay, para cada agua invisible que bebo
soñolientamente
y de todo sonido que acojo temblando,
tengo la misma sed ausente y la misma
fiebre fría,
un oído que nace, una angustia
indirecta,
como si llegaran ladrones o
fantasmas,
y en una cáscara de extensión fija y
profunda,
como un camarero humillado, como una
campana un poco ronca,
como un espejo viejo, como un olor de
casa sola
en la que los huéspedes entran de
noche perdidamente ebrios,
y hay un olor de ropa tirada al
suelo, y una ausencia de flores
—posiblemente de otro modo aún menos
melancólico—,
pero, la verdad, de pronto, el viento
que azota mi pecho,
las noches de substancia infinita
caídas en mi dormitorio,
el ruido de un día que arde con
sacrificio
me piden lo profético que hay en mí,
con melancolía,
y un golpe de objetos que llaman sin
ser respondidos hay, y un movimiento sin
[tregua, y un nombre
confuso.
Pablo
Neruda (Chile) 1904-1973
El poeta y
ensayista Neftalí Ricardo Reyes Basoalto (tal su nombre) ocupó su escritura en
todos los campos de la problemática humana. Se puede encontrar así a un Neruda
enamorado, a un Neruda combativo, uno panamericano, otro experimentador. Su
obra lírica parte del estilo posmodernista y romántico de los Veinte poemas de amor y una canción
desesperada, que data de 1924, y se va transformando. En los '30 toma
contacto con los vanguardistas en España, al mismo tiempo que adhiere a la
causa republicana, ya en la Guerra Civil. De este período es su obra de corte
surrealista cuyo título más
representativo es Residencia en la Tierra
I y II (1935). Otras obras: Canto
general (1950), Los versos del
capitán (1953), Estravagario
(1958), Fulgor y muerte de Joaquín
Murieta (1967)
MANIFIESTO
DE "MARTÍN FIERRO"
Frente a la impermeabilidad hipopotámica
del "honorable público".
Frente a la funeraria solemnidad del
historiador y del catedrático, que momifica cuanto toca.
Frente al recetario que inspira las
elucubraciones de nuestros más "bellos" espíritus y a la afición al
ANACRONISMO y al MIMETISMO que demuestran.
Frente a la ridícula necesidad de
fundamentar nuestro nacionalismo intelectual, hinchando valores falsos que al
primer pinchazo se desinflan como chanchitos.
Frente a la incapacidad de contemplar la
vida sin escalar las estanterías de las bibliotecas.
Y sobre todo, frente al pavoroso temor de
equivocarse que paraliza el mismo ímpetu de la juventud, más anquilosada que
cualquier burócrata jubilado:
"MARTÍN FIERRO" siente la
necesidad imprescindible de definirse y de llamar a cuantos sean capaces de
percibir que nos hallamos en presencia de una NUEVA sensibilidad y de una NUEVA
comprensión, que, al ponernos de acuerdo con nosotros mismos, nos descubre
panoramas insospechados y nuevos medios y formas de expresión.
"MARTÍN FIERRO" acepta las
consecuencias y las responsabilidades de localizarse, porque sabe que de ello
depende su salud. Instruido de sus antecedentes, de su anatomía, del meridiano
en que camina: consulta el barómetro, el calendario, antes de salir a la calle
a vivirla con sus nervios y con su mentalidad de hoy.
"MARTÍN FIERRO" sabe que
"todo es nuevo bajo el sol" si todo se mira con unas pupilas actuales
y se expresa con un acento contemporáneo.
"MARTÍN FIERRO" se encuentra,
por eso, más que a gusto en un transatlántico moderno que en un palacio
renacentista, y sostiene que un buen Hispano-Suiza es una OBRA DE ARTE
muchísimo más perfecta que una silla de manos de la época de Luis XV.
"MARTÍN FIERRO" ve una
posibilidad arquitectónica en un baúl "Innovation", una lección de
síntesis en un "marconigrama", una organización mental en una
"rotativa", sin que esto le impida poseer —como las mejores familias—
un álbum de retratos, que hojea, de vez en cuando, para descubrirse al través
de un antepasado... o reírse de su cuello y de su corbata.
"MARTÍN FIERRO" cree en la
importancia del aporte intelectual de América, previo tijeretazo a todo cordón
umbilical. Acentuar y generalizar, a las demás manifestaciones intelectuales,
el movimiento de independencia iniciado, en el idioma, por Rubén Darío, no
significa, empero, que habremos de renunciar, ni mucho menos, finjamos
desconocer que todas las mañanas nos servimos de un dentífrico sueco, de unas
toallas de Francia y de un jabón inglés.
"MARTÍN FIERRO" tiene fe en
nuestra fonética, en nuestra visión, en nuestros modales, en nuestro oído, en
nuestra capacidad digestiva y de asimilación.
"MARTÍN FIERRO", artista, se
refriega los ojos a cada instante para arrancar las telarañas que tejen de
continuo: el hábito y la costumbre. ¡Entregar a cada nuevo amor una nueva
virginidad, y que los excesos de cada día sean distitntos a los excesos de ayer
y de mañana! ¡Esta es para él la verdadera santidad del creador!... ¡Hay pocos
santos!
"MARTÍN FIERRO", crítico, sabe
que una locomotora no es comparable a una manzana y el hecho de que todo el mundo
compare una locomotora a una manzana y algunos opten por la locomotora, otros
por la manzana, rectifica para él la sospecha de que hay muchos más negros de
lo que se cree. Negro el que exclama ¡colosal! y cree haberlo dicho todo. Negro
el que necesita encandilarse con lo coruscante y no está satisfecho si no lo
encandila lo coruscante. Negro el que tiene las manos achatadas como platillos
de balanza y lo sopesa todo y todo lo juzga por el peso. ¡Hay tantos negros!...
"MARTÍN FIERRO" sólo aprecia a
los negros y a los blancos que son realmente negros o blancos y no pretenden en
lo más mínimo cambiar de color.
¿Simpatiza Ud. con "MARTÍN
FIERRO"?
¡Colabore Ud. en "MARTÍN
FIERRO"!
¡Suscríbase Ud. a "MARTÍN
FIERRO"!
Manifiesto publicado en MARTÍN
FIERRO, (Buenos Aires) año 1, núm. 4, 15 de mayo de 1924.
La revista Martín Fierro aparece
en febrero de 1924, causando una ruptura estética típicamente moderna: la
vanguardia. No se limita a lo estético, pues afecta al conjunto de las
relaciones intelectuales: las instituciones del campo intelectual y las
funciones socialmente aceptadas de sus actores. Esto se da en medio de un
proceso de autoidentificación del escritor. Uno de los momentos de este curso
de transformación es el modernismo y otro los años que rodean al Centenario de
la Revolución de Mayo. A comienzos de la década del veinte, en los dos o tres
años anteriores a la aparición de las revistas de la vanguardia (Prisma, Proa, Inicial, Martín Fierro) el campo intelectual,
hegemonizado todavía por la revista Nosotros,
parece relativamente unificado.
En el Manifiesto, la
tradición cultural es descripta como el "álbum de familia", del que
no se reniega, pero respecto del cual no se experimenta una veneración
fetichista. Se marca un tema novedoso, el nacionalismo lingüístico:
"Martín Fierro tiene fe en nuestra fonética".
Los testimonios coinciden en describir al periódico como una
vanguardia ecléctica, un cóctel de la nueva generación donde estaban todas las
tendencias pero predominaba la superficialidad combativa. Según Marechal, no
los identificaba una estética común sino "una voluntad renovadora, un
imperativo de poner al día nuestras letras y nuestras artes". Fue una
revista de poetas, dicen sus mismos integrantes, entre quienes sólo Borges,
Macedonio Fernández y algunas colaboraciones de Guillermo de Torre demostraban
la posibilidad de que la vanguardia escribiera en prosa. Martín Fierro ocupa la izquierda estética del campo intelectual,
mientras aparece contrapuesta a la derecha estética que representan los
escritores de las revistas y editoriales de Boedo, que al proponerse restaurar
el naturalismo, produce en cambio una literatura ultranaturalista, cayendo en
lo más crudo y sórdido, y pretendiendo alzarse con el patrimonio del populismo
suburbano, el criollismo, el tema del conventillo, que corresponde a los que,
por familia, tienen una proximidad ideológica y afectiva con "nuestras
cosas".
La colección completa de Martín
Fierro se encuentra en la Biblioteca Central de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de
Buenos Aires. Existen además por lo menos dos antologías de textos de la
revista: El periódico Martín Fierro,
selección y prólogo de Adolfo Prieto, Buenos Aires, Galerna, 1968; y Martín Fierro (1924-27), antología y
prólogo de Beatriz Sarlo, Buenos Aires, Carlos Pérez Editor, 1969; una
reproducción facsimilar de varios números de Martín Fierro, publicada por el Centro Editor de América Latina,
Buenos Aires, 1982; y una reproducción facsimilar completa, publicada por el
Fondo Nacional de las Artes, 1994.
EXVOTO
A las chicas de Flores
Las chicas de Flores tienen los ojos dulces, como las almendras
azucaradas de la Confitería del Molino, y usan moños de seda que les liban las
nalgas en un aleteo de mariposa.
Las chicas de Flores se pasean tomadas de los brazos, para
transmitirse sus estremecimientos, y si alguien las mira en las pupilas,
aprietan las piernas, de miedo de que el sexo se les caiga en la vereda.
Al atardecer, todas ellas cuelgan sus pechos sin madurar del
ramaje de hierro de los balcones, para que sus vestidos se empurpuren al
sentirlas desnudas, y de noche, a remolque de sus mamás —empavesadas como
fragatas— van a pasearse por la plaza, para que los hombres les eyaculen
palabras al oído, y sus pezones fosforescentes se enciendan y se apaguen como
luciérnagas.
Las chicas de Flores viven en la angustia de que las nalgas se
les pudran, como manzanas que se han dejado pasar, y el deseo de los hombres las
sofoca tanto, que a veces quisieran desembarazarse de él como un corsé, ya que
no tienen el coraje de cortarse el cuerpo a pedacitos y arrojárselo a todos los
que les pasan la vereda.
Buenos
Aires, octubre, 1920.
Oliverio
Girondo (Argentina) 1891-1967
Oliverio
Girondo fue el redactor del Manifiesto
de la revista Martín Fierro (ver
página anterior), que nucleó a la vanguardia argentina. Desde su primer libro —Veinte poemas para ser leídos en el tranvía,
1922— hasta su última obra, reveló una escritura decididamente transgresora,
marcada por el desenfado temático y discursivo.
En ella se
exaltan el vértigo y el cosmopolitismo de la urbe moderna y se poetiza con los
materiales más heterogéneos y la desestructuración de los modelos y los valores
consagrados por la moral y el arte. Escribió Calcomanías (1925), Espantapájaros
(1932), Campo nuestro (1946), En la masmédula (1956).
EL SUR
Desde uno de tus patios haber mirado
las antiguas estrellas,
desde el banco de
la sombra haber mirado
esas luces dispersas
que mi ignorancia no ha aprendido a
nombrar
ni a ordenar en constelaciones,
haber sentido el círculo del agua
en el secreto aljibe,
el olor del jazmín y la madreselva,
el silencio del pájaro dormido,
el arco del zaguán, la humedad
—esas cosas, acaso, son el poema.
Jorge
Luis Borges (Argentina) 1899-1986
Jorge Luis
Borges, poeta, narrador y ensayista, adhirió durante su estadía en Europa
(1914-1921), al movimiento ultraísta español, del que años más tarde renegaría.
En 1921 llegó a Buenos Aires, donde fundó un grupo ultraísta que publicó las
dos hojas murales de Prisma (1921 y
1922), y la revista Proa (1922-23).
Su primer
libro de poemas —Fervor de Buenos Aires,
1923— ya exhibe un vuelco hacia el espacio de la ciudad natal, mitificada, y un
distanciamiento de la actividad vanguardista, gesto que persistirá en el
periódico de vanguardia Martín Fierro
(1924-1927).
En su poema
Sur, alude a la franja de la ciudad
de Buenos Aires que hoy conforman los barrios de Balvanera, Monserrat, San
Telmo y Barracas, entre otros. A principios de siglo, constituían la orilla sur de la parte urbanizada de la
ciudad, cuyos límites daban al campo o al río. En la poética borgiana, esta
zona adquiere dimensiones míticas.
Decíamos al
comentar los orígenes de la revista Martín
Fierro que el campo intelectual, hegemonizado en ese tiempo por la revista Nosotros, estaba parcialmente
aglutinado, siendo su unidad requisito de la expansión posterior. En 1921, en
su número 121, Nosotros publicó un texto programático de Jorge Luis
Borges, "Ultraísmo", donde se
desarrollaban algunas proposiciones estéticas de la vanguardia y se incluían
cinco o seis poemas. Casi un año después, sin comentarios, se publicó una
"Antología ultraísta" y, en el curso de 1923, un poema decididamente
ultraísta de González Lanuza (número 171), otro de Córdoba-Iturburu (número
166) y un artículo de Borges, "La encrucijada de Berkeley".
En
diciembre de 1923 se publica también en Nosotros
otro artículo de Borges ("Acerca de Unamuno poeta", número 175) y
en marzo de 1924 la revista reproduce un comentario de Díaz-Canedo, aparecido
en España, sobre Fervor de Buenos Aires, Allí prácticamente se interrumpe la
historia de esas relaciones entre la zona más institucionalizada del campo
intelectual y los que constituirán casi de inmediato su vanguardia.
POESÍA NUEVA
Poesía
nueva ha dado en llamarse a los versos cuyo léxico está formado de las palabras
"cinema, motor, caballos de fuerza, avión, radio, jazz-band, telegrafía
sin hilos", y en general, de todas las voces de las ciencias e industrias
contemporáneas, no importa que el léxico corresponda o no a una sensibilidad
auténticamente nueva. Lo importante son las palabras.
Pero no hay
que olvidar que esto no es poesía nueva ni antigua, ni nada. Los materiales
artísticos que ofrece la vida moderna, han de ser asimilados por el espíritu y
convertidos en sensibilidad. El telégrafo sin hilos, por ejemplo, está
destinado, más que a hacernos decir "telégrafo sin hilos", a
despertar nuevos temples nerviosos, profundas perspicacias sentimentales,
amplificando videncias y comprensiones y densificando el amor: la inquietud
entonces crece y se exaspera, y el soplo de la vida se aviva. Ésta es la
cultura verdadera que da el progreso; éste es su único sentido estético, y no
el de llenarnos la boca con palabras flamantes. Muchas veces las voces nuevas
pueden faltar. Muchas veces un poema no dice "cinema", poseyendo, no
obstante la emoción cinemática, de manera obscura y tácita, pero efectiva y
humana. Tal es la verdadera poesía nueva.
En otras
ocasiones el poeta apenas alcanza a combinar hábilmente los nuevos materiales
artísticos y logra así una imagen o un "rapport" más o menos hermoso y perfecto. En este caso, ya no se
trata de una poesía nueva a base de palabras nuevas como en el caso anterior,
sino de una poesía nueva a base de metáforas nuevas. Mas también en este caso
hay error. En la poesía verdaderamente nueva pueden faltar imágenes o
"rapports" nuevos —función ésta de ingenio y no de genio— pero el
creador goza o padece allí una vida en que las nuevas relaciones y ritmos de
las cosas se han hecho sangre, célula, algo, en fin, que ha sido incorporado
vitalmente en la sensibilidad.
La poesía
nueva a base de palabras o de metáforas nuevas, se distingue por su pedantería
de novedad y, en consecuencia, por su complicación y barroquismo. La poesía
nueva a base de sensibilidad nueva es, al contrario, simple y humana y a
primera vista se la tomaría por antigua o no atrae la atención sobre si es o no
moderna.
Es muy
importante tomar nota de estas diferencias.
César
Vallejo (Perú) 1892 - 1938
El texto de
Vallejo Poesía nueva sale en noviembre de 1926 en el tercer
número de la revista Amauta , fundada
por el ensayista y periodista José Carlos Mariátegui (1894-1930). En la revista
se aunó la renovación artística con preocupaciones sociales y una actitud
comprometida respecto de la realidad indígena.
Escritor
aun en su tierra natal, alejado de los círculos de ruptura, Vallejo creó sin
embargo, en 1922, Trilce, un libro de
poemas exaltadamente vanguardista en el que se propone la construcción de un
nuevo lenguaje escasamente referencial que problematice el poder significativo
de las metáforas tradicionales. Plantea allí que transformar conciencia y
lenguaje constituye un acto único. En 1923 parte exiliado a Europa, donde se
conecta con la vanguardia y con los republicanos españoles. Allí publicará el
resto de su obra. Muere en Francia.
TRILCE (XIII)
Pienso en tu sexo.
Simplificado el corazón, pienso en tu
sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha, está en
sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.
Pienso en tu sexo, surco más
prolífico
armonioso que el vientre de la
Sombra,
aunque la Muerte concibe y pare
de Dios mismo.
Oh Conciencia,
pienso, sí, en el bruto libre
que goza donde quiere, donde puede.
Oh, escándalo de miel de los
crepúsculos.
Oh estruendo mudo.
¡Odumodneurtse!
Poema XXX
Quemadura del segundo
en toda la tierra carnecilla del
deseo,
picadura de ají vagoroso
a las dos de la tarde inmoral.
Guante de los bordes borde a borde.
Olorosa verdad tocada en vivo, al
conectar
la antena del sexo
con lo que estamos siendo sin
saberlo.
Lavaza de máxima ablución.
Calderas viajeras
que se chocan y salpican de fresca
sombra
unánime, el color, la fracción, la
dura vida,
la
dura vida eterna.
No temamos. La muerte es así.
El sexo sangre de la amada que se
queja
dulzorada, de portar tanto
por tan punto ridículo.
Y el circuito
entre nuestro pobre día y la noche
grande,
a las dos de la tarde inmoral.
POÉTICA
Estou farto
do lirismo comedido
Do lirismo
bem comportado
Do lirismo
funcionário público com livro de
[ponto
expediente protocolo e [manifestações de apreço ao Sr. diretor
Estou farto
do lirismo que pára e vai
[averiguar
no dicionário o cunho
[vernáculo
de um vocábulo
Abaixo os
puristas
Todas as
palavras sobretudo os
[barbarismos
universais
Todas as
construções sobretudo as
[sintaxes
de exceção
Todos os
ritmos sobretudo os
[inumeráveis
Estou farto
do lirismo namorador
Político
Raquítico
Sifilítico
De todo
lirismo que capitula ao que quer
[que
seja fora de si mesmo.
De resto
não é lirismo
Será
contabilidade tabela de co-senos
[secretário
do amante exemplar com cem [modelos de cartas e as diferentes [maneiras de
agradar ás mulheres, etc.
Quero antes
o lirismo dos loucos
O lirismo
dos bêbedos
O lirismo
difícil e pungente dos bêbedos
O lirismo
dos clowns de Shakespeare
—Não queo
mais saber do lirismo que
[não
é libertação.
POÉTICA
Estoy harto
del lirismo comedido
Del lirismo
bien educado
Del lirismo
empleado público con libro de
[asistencia
expediente protocolo y [manifestaciones de aprecio al Sr. director
Estoy harto
del lirismo que se detiene
[para
averiguar en el diccionario el cuño [vernáculo de un vocablo
Abajo los
puristas
Todas las
palabras sobre todo los
[barbarismos
universales
Todas las
construcciones sobre todo las
[sintaxis
de excepción
Todos los
ritmos sobre todo los
[innumerables
Estoy harto
del lirismo sentimentaloide
Político
Raquítico
Sifilítico
De todo
lirismo obsecuente con todo
menos
consigo mismo.
Además no
es lirismo
Será
contabilidad tabla de cosenos
[secretario
del amante ejemplar con cien [modelos de cartas y las diferentes [maneras de
gustar a las mujeres, etc.
Prefiero el
lirismo de los locos
El lirismo
de los borrachos
El lirismo
difícil y errante de los borrachos
El lirismo
de los clowns de Shakespeare
—No quiero
saber nada más del lirismo
[que
no es liberación..
Manuel
Bandeira (Brasil) 1886-1968
El texto
precedente pertenece a Manuel Bandeira, poeta y cronista cuyos primeros textos
revelan el influjo de los escritores simbolistas, románticos y parnasianos. En
1921 entró en contacto con el arte vanguardista, a través de Mario de Andrade,
quien lo alentó a colaborar en la revista Klaxon.
Su participación en el movimiento inaugurado por la Semana de Arte Moderno (São
Paulo, 1922) fue siempre a la distancia en parte por no compartir el ataque
virulento de los modernistas a los simbolistas y parnasianos. Escribió Ritmo Dissoluto (1924) y Libertinagem (1930). En 1940 fue
nombrado miembro de la Academia Brasileña de Letras.
O
SOBREVIVENTE
A
Cyro dos Anjos
Impossível
compor um poema a essa altura da evoluçao da humanidade.
Impossível
escrever um poema —uma linha que seja— de verdadeira poesia.
O último
trovador morreu em 1914.
Tinha um
nome de que ninguém se lembra mais.
Há máquinas
terrivelmente complicadas para as necessidades mais simples.
Se quer
fumar um charuto aperte um botão.
Paletós
abotoam-se por electricidade.
Amor se faz
pelo sem-fio.
Não precisa
estômago para digestão.
Um sábio declarou a O Jornal que
ainda falta muito para atingirmos um
nível razoável de cultura. Mas até lá,
felizmente, estarei morto.
Os
homens não melhoraram
e
matam-se como percevejos.
Os
percevejos heróicos renascem.
Inhabitável,
o mundo é cada vez mais
[habitado.
E
se os olhos reaprendessem a chorar seria um segundo diluvio.
(Desconfio
que escrevi um poema.)
Alguma poesia.
NO
MEIO DO CAMINHO
No meio do
caminho tinha uma pedra
tinha uma
pedra no meio do camino
tinha uma
pedra
no meio do
caminho tinha uma pedra.
Nunca me esquecerei desse aconttecimento
na vida de
minhas retinas tão fatigadas.
Nunca me
esquecerei que no meio do
[caminho
tinha uma
pedra
tinha uma
pedra no meio do caminho
no meio do
caminho tinha uma pedra.
EL
SOBREVIVIENTE
A
Cyro dos Anjos
Imposible
componer un poema a esta altura de la evolución de la humanidad.
Imposible
escribir un poema —aunque sea una sola línea— de verdadera poesía.
El último
trovador murió en 1914.
Tenía un
nombre del que ya nadie se acuerda.
Hay
máquinas terriblemente complicadas para las necesidades más simples.
Si quiere
fumar un cigarro apriete un botón.
Los sacos
se abotonan eléctricamente.
El amor se
hace por comunicación sin hilos.
No se
necesita estómago para la digestión.
Un sabio declaró a O Jornal que todavía falta
mucho para que alcancemos un nivel
cultural razonable. Para entonces,
felizmente, estaré muerto.
Los
hombres no han mejorado
y
se matan como chinches.
Las
heroicas chinches renacen.
Inhabitable,
el mundo está cada día más
[habitado.
Y
si los ojos aprendieran a llorar vendría
[un segundo diluvio.
(Sospecho
que escribí un poema.)
Alguna
poesía.
EN
MEDIO DEL CAMINO
En medio
del camino había una piedra
había una
piedra en medio del camino
había una
piedra
en medio
del camino había una piedra.
Nunca me
olvidaré de ese acontecimiento
en la vida
de mis retinas tan fatigadas.
Nunca me
olvidaré de que en medio del
[camino
había una
piedra
había una
piedra en medio del camino
en medio
del camino había una piedra.
Carlos
Drummond de Andrade (Brasil) 1902-1987
Poeta, ensayista,
periodista y cuentista brasileño; figura tangencial de la vanguardia brasileña.
Su vinculación, hacia 1924, con Oswald y Mário de Andrade —los gestores de la Semana de Arte Moderno del '22—, y con
Manuel Bandeira, lo lleva a fundar A
Revista, el órgano del grupo en Minas Gerais. En 1928 publica, en la Revista de Antropofagia, vocero del
movimiento modernista, el poema En medio
del camino, que escandaliza al mundo literario por su ruptura normativa.
Reafirma este gesto transgresor en el primer libro, Alguna Poesía (1930), donde ya se esboza la temática social y
humana de su poesía posterior.
