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Clavos en la Cerca
Su padre le dió un saco de clavos y le dijo que clavara uno en la cerca del jardín cada vez que perdiera la paciencia o se enfadara con alguien.
Durante las semanas siguientes se concentró en controlarse y día a día disminuyó la cantidad de clavos nuevos en la cerca.
Había descubierto que era más fácil controlarse que clavar clavos.
Entonces fué a ver a su padre para explicárselo.
Los días pasaron y finalmente el chico pudo decir a su padre que había quitado todos los clavos de la cerca. « Hijo mío, te has comportado muy bien, pero mira todos los agujeros que han quedado en la cerca » .
Están listos para escucharte cuando tienes necesidad, te sostienen y te abren su corazón.
Enseña a tus amigos cómo les quieres. |
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