UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
Guatemala, 20 de abril de 1993.
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PROPUESTA:
LA ORIENTACION CULTURAL UNIVERSITARIA
Dr. Manuel
González Avila
DIRECCION GENERAL DE EXTENSION UNIVERSITARIA, Ciudad
Universitaria, zona 12. Edificio Rectoría,
Of. 307, Guatemala 01012.
PROPUESTA:
LA ORIENTACION CULTURAL UNIVERSITARIA
A continuación se presenta una propuesta
de lineamientos para orientar la actividad cultural universitaria. Está basada en el trabajo realizado en un
seminario que, para definir la orientación general, se llevó a cabo en Antigua
Guatemala en el mes de junio de 1991, y otro efectuado en abril de 1993 para
establecer las políticas más específicamente.
La propuesta tiene el propósito de
estimular el debate sobre el tema y servir de base para ello, con el fin de
contribuir a orientar el desarrollo universitario de manera que sea congruente
y propicie el desarrollo cultural guatemalteco.
Por esa razón se espera que sea enriquecido con los enfoques, observaciones
y ampliaciones que se hagan llegar a la dirección indicada al final del
documento.
EL PAPEL DE LA
UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS EN GUATEMALA
SU
COMPROMISO INSTITUCIONAL
La educación es una teoría y una práctica
inherente al hombre. Como función social
que es, corresponde a la sociedad realizarla y con ello contribuye a formar a
las personas a través de la incorporación de conocimientos, valores y
técnicas. Las nuevas generaciones a su
vez los amplían y corrigen con el objetivo de fomentar el impulso creador que
permite el progreso personal, el institucional y el de la sociedad en su
conjunto.
La educación es reconocida como necesidad
social y un derecho fundamental en los Estados contemporáneos; así está
expresado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones
Unidas y la Declaración Americana de los Derechos y Deberes de Hombre, Carta de
Bogotá, entre otras declaraciones de las cuales Guatemala es signataria.
En Guatemala el Estado asigna a la
Universidad de San Carlos la responsabilidad de atender lo relativo a la
educación superior estatal. La
Constitución Política de la República establece en su artículo 82 que la Universidad de San Carlos de Guatemala
es una institución autónoma a la que en su carácter de única universidad
estatal le corresponde con exclusividad dirigir, organizar y desarrollar la
educación superior del Estado y la educación profesional universitaria estatal,
así como la difusión de la cultura en todas sus manifestaciones. Igualmente le encarga promover, por todos los
medios a su alcance, la investigación en todas las esferas del saber humano y
cooperar en el estudio y solución de los problemas nacionales.
Su Ley Orgánica indica a la Universidad
el compromiso más importante que tiene: "Su
fin fundamental es elevar el nivel espiritual de los habitantes de la
República, conservando, promoviendo y difundiendo la cultura y el saber
científico."
Por otro lado, en los estatutos
universitarios se definen también cuáles son las principales atribuciones que
le corresponden en tanto es: 1. Institución
superior docente del Estado encargada, entre otras cosas, de impartir la
enseñanza profesional, organizar y dirigir estudios de cultura superior,
organizar nuevas ramas profesionales y promover la organización de la extensión
universitaria. 2. Centro
de investigación científica, tecnológica y humanística a la que corresponde
contribuir al planteamiento, estudio y resolución de los problemas nacionales,
desde el punto de vista cultural y el más amplio espíritu patriótico, y, además,
resolver en materias de su competencia las consultas que se le formulen por los
Organismos del Estado. 3. Institución
depositaria de la cultura. Como tal
sus atribuciones van desde las relacionadas con el establecimiento de
bibliotecas, museos y exposiciones hasta las que se refieren a los aportes y
reflexiones acerca de los problemas del analfabetismo, la cuestión étnica, la
identidad cultural, y el fomento de los valores nacionales.
Se tiene entonces una serie de
planteamientos de carácter estatutario y legal que determinan la necesidad,
responsabilidad y obligación que la Universidad de San Carlos tiene en cuanto a
la realización de su quehacer, así como funciones académicas y culturales hacia
y con la sociedad guatemalteca. Con la
misma base, la Universidad de San Carlos tiene autonomía para determinar los mecanismos, modalidades y vías a
través de los que alcanzará tales propósitos. Igualmente, le corresponde
establecer los contenidos que han de sustentar tales sistemas operativos.
Existe el compromiso y el marco legal
para respaldar el sentido integral del hacer cultural universitario y
contribuir al desarrollo cultural del país en las mejores condiciones de
trabajo posibles y dentro de una planificación y distribución realista de
recursos. En ese sentido es necesario
establecer las políticas y los lineamientos técnicos y administrativos que
apoyen la actividad cultural universitaria.
Con base en lo anterior, la Universidad
materializa, reproduce y difunde las actividades de creación, re-creación y
reflexión del conocimiento, la formación de recursos humanos y la reflexión creadora y crítica acerca de
las necesidades, los intereses y los problemas de Guatemala. Estas tareas le
son propias y consubstanciales por ser una institución a la que el Estado de
Guatemala ha encargado el trabajo superior de la cultura.
RELACION DE
LA UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS
Y
LA SOCIEDAD GUATEMALTECA
La interacción de la Universidad con la
Sociedad que la contiene no se puede ni debe conceptualizar única y
exclusivamente como una simple actividad de difusionismo cultural. En tal sentido, debe saberse que su
responsabilidad no solamente implica el proceso de divulgación de conocimientos
y la difusión de actividades circunscritas al ámbito de lo cultural. La
actividad de la Universidad es por su propia esencia, la enseñanza y el
aprendizaje al nivel superior, la investigación científica, tecnológica y
humanística, así como la extensión y el trabajo universitario. Este último entendido como aquella actividad
creadora y transformadora del medio natural y social que da dirección, sentido
y validez a las dos funciones anteriores.
A partir de dicha unidad (integrada por bases teóricas y agentes o
mecanismos de aplicación) se logra hacer la síntesis de los principales
procesos que la Universidad realiza en su interior.
Estas acciones que en conjunto son
competencia de todas las instituciones de nivel superior, tienen en la
Universidad de San Carlos un rasgo que las distingue, en su carácter de única universidad
estatal, que es el de materializarlas
en la interacción del quehacer universitario hacia y con toda la sociedad
guatemalteca. En las actuales
circunstancias de Guatemala en que más del 85 por ciento de la población se
encuentra en el nivel de pobreza, esta interacción adquiere singular
importancia e implica la existencia de principios que la orientan hacia la
consecución de fines y objetivos específicos para beneficio de la mayoría
popular de país.
La problemática de la sociedad guatemalteca
toma las características de clase y de cultura de sus integrantes incluyendo
las particularidades de su percepción y acción en esa realidad. La misma Universidad de San Carlos es otro
espacio de la Sociedad, con sus problemas, limitaciones y contradicciones.
La Universidad y la Sociedad están en
constante comunicación e interacción, no sólo para que la Universidad transmita
conocimientos previamente procesados al conglomerado social sino, sobre todo,
para recoger conocimiento de utilidad para la Institución dentro de sus
programas fundamentales: enseñanza-aprendizaje, investigación
científica, técnica y humanística, y trabajo universitario.
Es misión de la Universidad de San Carlos
concurrir con una labor cultural que coadyuve en el desarrollo de lo particular
y diverso, hacia la organización de un Estado que tenga consistencia y se nutra
en su desarrollo de los aportes de todos los guatemaltecos sin
discriminaciones.
Es necesario indicar que el trabajo en el
campo de los problemas étnicos y de identidad cultural de Guatemala ha recibido
escaso apoyo. También debe observarse
que lo poco que ha sido posible investigar se ha logrado reflejar muy pobremente
en la construcción de las instituciones democráticas por el Estado guatemalteco,
en virtud de las limitaciones impuestas por el medio y la falta de aceptación
de las propuestas. En ese contexto, por
su carácter de única universidad
estatal, y por la carencia de instituciones nacionales con responsabilidad
global en este esencial aspecto, la Universidad de San Carlos tiene sobre sí la
responsabilidad de hacer aportes fundamentales en el desarrollo cultural
democrático del país.
La sociedad guatemalteca plantea, ahora
con más fuerza y vigencia que nunca, una serie de retos y cuestionamientos que
es necesario resolver en casi todos los órdenes de su funcionamiento y
estructuración económica, política, social y cultural. Por esto, las funciones y atribuciones
generales que la Universidad de San Carlos tiene señaladas no deben entenderse,
reducirse ni circunscribirse únicamente a la formación de profesionales. En un
sentido más amplio, la responsabilidad de la Universidad de San Carlos radica
esencialmente en la contribución que pueda hacer en el análisis, formulación y
planteamiento de respuestas que permitan encontrar soluciones a la problemática
nacional.
La contribución de la Universidad a la
Sociedad se hace efectiva mediante la elaboración de propuestas que trascienden
las que son propias de un instituto técnico o las de una institución difusora
de información científica. Su aporte más
importante es el resultado del estudio y análisis que efectúa sobre la
realidad del país, lo que supone una permanente y auténtica interacción entre
la Universidad y la sociedad guatemalteca.
La comunicación entre la Universidad y la
Sociedad conduce a reforzar la convicción de que la Universidad es una
institución indispensable para apoyar el desarrollo democrático de Guatemala.
Para ello, la Universidad de San Carlos
está plenamente convencida acerca de la necesidad de buscar y encontrar en
la sociedad misma la base de su retroalimentación, no solamente en lo que
se refiere a la captación y atención a individuos a quienes imparte información
y formación, sino sobre todo porque es
la sociedad el origen de donde se extrae información básica para luego
revertirla en conocimientos científicamente transformados y socialmente
útiles.
Un aspecto importante de la Universidad
que pocas veces ha sido reconocido es que con su carácter de institución
autónoma que le ha conferido el Estado, ha
ejercitado la democracia en la toma de decisiones, en su organización y en la
selección de sus autoridades aun en las circunstancias más adversas. Al hacerlo ha mantenido un espacio constante,
que por otro lado ha sido escaso en el país, para la discusión sin más límites
que los del pensamiento humanístico y científico. Ninguna otra institución en el Estado puede
señalar lo mismo.
De la
Autonomía Universitaria se deriva su profunda convicción autocrítica,
característica que la distingue. La
Institución somete continuamente a estudio su dirección y estrategias para
que dentro de su marco legal se promueva el mejor alcance de sus fines y
objetivos. En la medida en que la
Universidad de San Carlos logra reconceptualizarse a sí misma en forma
continua, así como sus propios límites dentro de la sociedad guatemalteca, le
es más factible alcanzar los objetivos que le dan razón de ser y justificación.
La Universidad constantemente estudia,
experimenta y evalúa maneras de concretar sistemas y mecanismos de transmisión
de conocimiento a la sociedad guatemalteca, de manera que sean a ella útiles
para su desarrollo y transformación integral.
Estos sistemas y mecanismos en alguna medida son, y pretenden ser aún
más, especialmente orientados a la mayoría de la población cuyas
características son las de pobreza, marginación, y carencia de voz,
representatividad y organización. Para
ello mantiene en permanente análisis autocrítico a nivel conceptual y
metodológico las áreas, temas, problemas a ser estudiados y propuestas de
solución, así como las modalidades que utilizará para ello.
Esto ha llevado a la necesidad de generar
nuevas categorías para comprender la forma y esencia de la relación de la
Universidad, el Estado y la Sociedad, en el medio dinámico, de aparición
frecuente de coyunturas como es el de América Latina y, en particular, el de
Guatemala. Algunas han sido propuestas
en este sentido. De ellas, las principales, tales como las categorías de trabajo universitario, la
enseñanza-aprendizaje, la investigación
y la planificación han sido desarrolladas o reformuladas, y propuestas de
nuevo en su sentido más completo y coherente con el medio social.
A medida que se desarrolla e
institucionaliza esta interacción, la sociedad guatemalteca experimenta los
beneficios de una institución que tiene capacidad científica para crear y
proponer acciones y soluciones destinadas a resolver los problemas que en la
sociedad en general se están generando.
Así, la Universidad se desarrolla de manera coherente, útil y de acuerdo
con los requerimientos que le plantea el medio social. De esta interacción se obtienen otros resultados
igualmente importantes, tales como el de fomentar
en la comunidad académica la necesidad de conocer y conceptualizar la realidad
nacional y el de extender la conciencia
de la posibilidad y necesidad de cambiar todo aquello que significa obstáculo
para el desarrollo global de la sociedad.
La cultura, al igual que casi todas las
expresiones de la vida civil de Guatemala, está inmersa en un proceso de
deterioro dentro de una crisis general donde se expresan la formación económico
social clasista y de predominio y discriminación étnica; con condiciones de
miseria, violencia y desesperanza de numerosos grupos de la población,
sometidos además a la penetración económica y a la influencia cultural
extranjera. Con el reconocimiento
explícito de estas características debe desenvolverse el trabajo cultural
universitario.
CONCEPTOS
DE CULTURA
Un concepto de cultura debería comprender
e incluir la producción del hombre como ser social. Es decir, su producción en toda la riqueza de
los vínculos y relaciones sociales, en toda la integralidad de la existencia
activa y no únicamente la producción de "cosas" como simples
utilidades, o la producción de "conciencia" en sus formas
abstractas.
La cultura se puede comprender mejor si
se define alrededor de tres ejes fundamentales:
Uno, es un producto del hombre
como ser social. En segundo lugar, es producto
de un proceso histórico por lo que es cambiante, no estática. Y tercero, implica una concepción del mundo y la vida, es decir es simbólica.
Desde que la antropología social surge
como ciencia formal, ha habido tantas definiciones y conceptualizaciones de
cultura que hacer una descripción exhaustiva de todas es imposible. Baste entonces proponer un sumarísimo esbozo
de tres aproximaciones al concepto: la
primera de ellas interpreta el fenómeno cultural como uno de adaptación; la
segunda comprende dos posiciones diferentes que enfocan la cultura ya sea como
un fenómeno de la totalidad de la humanidad o toda una sociedad, o bien como un
fenómeno de grupos específicos (por ejemplo, culturas o subculturas de clase social,
o de grupos étnicos presentes en una misma sociedad); la tercera ve la cultura
como una abstracción (constituida por modelos o por estructuras), o como una
concreción (algo real, objetivo, con existencia concreta).
1. La Cultura Como
Adaptación
Algunos autores han definido la cultura
como "formas de vida de adaptación al ambiente" o como "un conjunto de soluciones para resolver los problemas de adaptación a
que se enfrenta toda sociedad humana."
Conviene advertir en torno a esta
aproximación lo siguiente: a) un mismo autor puede incorporar en su concepción
de cultura más de una corriente con lo cual elabora conceptos "mixtos";
y b) casi todos los autores que hablan de adaptación cuestionan sin embargo
las ingenuidades del funcionalismo primitivo (como la teoría de las
"necesidades"), las del determinismo geográfico, así como las
premisas de la ecología cultural.
2. La Cultura Como Totalidad o
Especificidad
Aquí aparecen dos posibilidades: a) la cultura es un fenómeno de toda la humanidad
o de toda la sociedad; o bien, b) existen culturas o subculturas diversas
dentro de una sociedad global.
Empezando por la definición de cultura
como fenómeno total para un grupo entero, se puede citar la definición
probablemente más antigua y famosa de cultura:
Cultura es "todo ese
complejo que incluye el conocimiento, las artes, las creencias, la moral, el
derecho, las costumbres y cualesquiera otras capacidades o hábitos adquiridos
por el hombre en tanto que es miembro de una sociedad."
La siguiente se acerca a esa misma concepción: "la definición que considera la cultura
como la suma de valores materiales y espirituales creados por la humanidad a
lo largo de su historia, es excesivamente amplia para utilizarla como instrumento
de trabajo etnográfico. En la forma como
el etnógrafo se sirve del concepto, cultura
es sencillamente el modo de vida de los miembros de cualquier sociedad humana
particular, como se manifiesta en sus hábitos de acción y de pensamiento
aprendidos... hábitos que son compartidos por muchos individuos en el seno de
la sociedad... los productos de esos hábitos (actividad mental y física) si
forman parte de la vida diaria, también forman parte de la cultura."
Un
autor conocido coincidió con definiciones como ésta para ciertos casos al decir
que el concepto de totalidad cultural no tiene sentido preciso excepto en el caso de muy pequeños grupos
homogéneos rigurosamente separados unos de otros por alguna clase de
obstáculos al intercambio.
La visión contraria puede ser
complementaria, no necesariamente excluyente:
la de que hay culturas según grupos específicos adentro de una sociedad
global. Nadel lo expone en la
continuación de la frase citada atrás:
Excepto en esos grupos muy pequeños y socialmente homogéneos todo grupo
social mayor ya incluye subgrupos como clases sociales, estratos, subtribus,
etc. "todos los cuales pueden presentar conjuntos diferentes de modos de
conducta... conjuntos diferentes de culturas diversas; en una sociedad estratificada habrá, por ejemplo, una cultura
campesina y una cultura "aristocrática." En un estado heterogéneo estarán las culturas
de las provincias, las ciudades o los sectores étnicos. En este mismo sentido: "las
clases sociales crean sus propias subculturas caracterizables por sus
diferentes estilos de vida dentro del sistema social de que forman parte."
Sobre este aspecto ha versado buena parte
del debate reciente en América Latina, al acentuar la idea de "culturas
populares" en contraposición a cultura o culturas no populares adentro del
mismo sistema social. Al respecto e
independientemente de lo acertado de tal visión, está por darse la discusión
(en Guatemala, al menos) acerca de dónde están las fronteras y cuál es el carácter
cultural de los grupos de poder político y económico cuya especificidad
cultural no es tan clara como la político económica.
3. La Cultura Como una
Construcción Abstracta o
Como una Realidad
Concreta
En esta rápida revisión de algunas
aproximaciones antropológicas, pareciera como si la mayoría de los autores
consideraran la cultura como una realidad concreta existente. Muy lejos queda el concepto que sostuvo que
cultura es las obras del hombre. Respecto a ello existe discrepancia al
afirmar que cultura es "los
acuerdos convencionales manifestados
en los actos y artefactos que caracterizan a una sociedad." Lo visible, lo tangible, lo concreto, los
"actos y artefactos", no son cultura sino manifestación de la cultura.
Diferencian, entonces, lo que es cultura de los que es producto
cultural. Se afirma también que una
herramienta no es cultura; ningún hecho
concreto es en sí cultura, sino su
manifestación. Estos autores coinciden
en que la cultura no se puede ver, sólo sus productos, sus manifestaciones,
pero es a partir de éstas que somos capaces de inferir patrones y hábitos de
comportamiento que sí son cultura. De manera que para nuestros propósitos,
continúa diciendo el mismo autor, una
cultura incluye todas las expectativas, modos de ver, creencias o
"acuerdos" de una sociedad y que influyen en el comportamiento de los
miembros de ese grupo humano. No es
indispensable que estas ideas sean conscientes, porque las categorías de la
experiencia se aprenden socialmente y no todo lo que se aprende socialmente se
hace evidente para el que aprende, y muchas veces tampoco para el que enseña.
Así, casi todos los teorizadores de la
cultura, parecen verla como una "construcción interpretativa de la
realidad", no la realidad misma. En
dicha dirección, se ha expresado que "en
su sentido más pleno, una cultura es una serie de patrones integrados de
conducta y desarrollados a partir de los hábitos de la masa poblacional." En el mismo sentido analiza Nadel en su
definición citada atrás: "cultura es la totalidad integral de tipos de conducta estandarizada"
(y conducta es lo que ocurre a nivel de un individuo). Para Nadel, tanto la estructura de relaciones
sociales como la cultura son realmente abstracciones inferidas por el
investigador a partir de los hechos observados.
Finalmente, es esta misma dirección, es
pertinente mencionar la concepción de Scheffer, en la cual Noval (ahora como
analista de la ideología y de la política) interpoló sus propias experiencias
y por medio de todo lo cual se define cultura de la manera siguiente:
"en
su mayoría, los hombres no conciben el universo o sus experiencias del
universo, con las que lo confunden, como algo desordenado... a algunos ni
siquiera se nos da la oportunidad de plantearnos el problema, porque nuestras
sociedades, nos suministran esquemas preestablecidos... estos órdenes
preestablecidos o conjuntos de 'modelos' de y para la experiencia, pueden
considerarse la cultura de una sociedad... Muchos modelos se asemejan a un
iceberg, pues la mayor parte de su masa está debajo de los fenómenos
superficiales... Estos modelos son en
gran parte inconscientes o por lo menos 'inconscientemente estructurados' por
quienes viven de conformidad con ellos, quienes los encuentran de difícil
verbalización y de difícil descubrimiento."
La cultura no debe limitarse al ámbito de
lo conceptual, ya sea a nivel empírico o científico, sino también debe
remitirse al dominio de la realidad social que exige constantemente soluciones
prácticas. Tampoco puede confundirse la
cultura al identificarla con ilustración, erudición o educación.
La materialidad de la cultura se origina
en el hombre como sujeto social y no sólo espiritual. En tal sentido, la cultura no es substancia
espiritual, sino es una realidad objetiva, lo cual implica integralidad.
La capacidad del hombre para la actividad
material es la más importante que éste posee. No se limita únicamente a
percibir, contemplar y conocer la realidad, sino también la crea, transforma y
reproduce. En tal sentido, todo cuento
el hombre ha creado y continúa creando forma parte o es cultura.
Queda claro, entonces, que desde el punto
de vista universitario no es aceptable excluir ninguna de las concepciones
propuestas sobre la cultura.
OBJETIVO DE LA
ACTIVIDAD CULTURAL UNIVERSITARIA
El objetivo esencial y general de la
actividad cultural de la Universidad de San Carlos de Guatemala es contribuir y actuar para la realización
humana plena del guatemalteco. Lo
anterior supone la concurrencia de esfuerzos dirigidos a establecer las
condiciones de libertad, justicia y creatividad para el desarrollo cultural.
La Universidad de San Carlos de Guatemala
considera que deben respetarse los
derechos a la vida y realización humana de todos los guatemaltecos y que en ese
empeño deben ampliarse las acciones encaminadas al enriquecimiento cultural, el
fomento de las autonomías culturales étnicas, la recuperación de las
identidades históricas dentro de una diversidad que apunta hacia una Nación
común, democrática e independiente, con un desarrollo equitativo. Debe por lo tanto promover el ser
en Guatemala, es decir, constituir una cultura históricamente arraigada y
cimentada en la propia unidad y diversidad de sus relaciones pluriculturales.
LINEAMIENTOS
GENERALES DE LA ACTIVIDAD CULTURAL UNIVERSITARIA
1. La cultura es un proceso múltiple y
dinámico. Es un conjunto de expresiones
que se enriquecen en la relación creador-re-creador. Por eso debe
ser abierta a todos en su creación y su disfrute.
2. Guatemala
es el territorio de todos los guatemaltecos aglutinados en sectores que tienen
identificación cultural con respecto a su propia colectividad y además respecto
al país en general. La actividad
cultural de la Universidad debe corresponder, entonces, al desarrollo de los
valores históricos, las costumbres y tradiciones, las formas de vida y de
recreación que le son propios a nivel de pueblo y propios a nivel de país. Debe apoyarse la reproducción cotidiana y
espontánea de la cultura, a la vez que es necesario ampliar las fuentes y los
medios para su difusión. Esto no es sólo
en el sentido de la cultura que llega o se lleva sino también la que se rescata
y desarrolla en el mismo lugar de su manifestación con los sujetos que la
tienen o la expresan.
3. La Universidad de San Carlos de Guatemala orienta su actividad cultural hacia el
fortalecimiento de la razón y sentido históricos de lo guatemalteco. Lo anterior supone el esfuerzo por la
búsqueda del conocimiento científico, tecnológico y humanístico, y la
recuperación del pasado, el fomento del desarrollo de la conciencia histórica
crítica y activa, y trabajar para una historia construida hacia el futuro con
los ideales y el hacer de todos sin restricciones o exclusiones.
4. Cada espacio y fuente cultural tienen valor
y significado. Aunque la Universidad de
San Carlos reivindica la libertad en
todas las prácticas culturales y adversa cualquier intento de dirigirla,
participa en el desarrollo cultural por la importancia que tiene para el país
en su totalidad y para la sociedad cuya mayoría vive la cultura de la pobreza,
la explotación, la marginación, la ignorancia y la intolerancia; y que además
es mantenida alejada de los avances científicos, técnicos y culturales.
5. La Universidad reconoce que varios de los
rasgos característicos de la sociedad guatemalteca incluyendo la pobreza, la
ignorancia y ciertas tradiciones y formas de vida han determinado daños
importantes en el ambiente natural, algunos de ellos irreversibles. La
Universidad se pronuncia por la defensa del ecosistema natural que sufre en
la actualidad una intensa agresión. Es
necesario definir y promover los procedimientos racionales de aprovechamiento
de los recursos naturales como fuente de energía y de desarrollo de
asentamientos humanos congruentes con la protección del ambiente, así como
ayudar a resolver los grandes problemas sociales del país y la región con sus
acciones que le son propias como institución de educación superior.
6. La Universidad considera que antes de
promover turísticamente los sitios y objetos arqueológicos del mundo maya o el
resto del patrimonio cultural, es
necesario reforzar la investigación científica de ese patrimonio y fomentar
su protección, en tanto es el acervo constitutivo de la historia nacional. Es negativa y desfavorable la comercialización
y la precipitada adecuación o ajuste de la expresión cultural del país con
fines turísticos.
7. Desde 1954 el ambiente cultural guatemalteco
ha sido marcado por dos importantes factores:
la intervención extranjera y la militarización del Estado asociada a la
institucionalización de la violencia.
Ambos dan contenido parcial y sentido a expresiones culturales diversas
porque las dos se condensan en una doctrina y práctica de seguridad nacional,
mientras, por otro lado, en la mayoría social se mantienen los anhelos de
independencia, integración, paz, democracia y bienestar general. En este sentido se confrontan valores y
persiste la disyuntiva del hacer cultural:
¿Para qué? ¿Para quiénes?
La Universidad de San Carlos, por su
propia esencia estatal y plural, adversa
cualquier cultura de secta, grupo o partido que tenga pretensiones de
imposición. Ante los sectarismos
defiende la pluralidad y la tolerancia.
No aspira, sin embargo, a la neutralidad pues no existe la cultura
apolítica. Ante y dentro de la problemática social, lejos de la bipolaridad
mediocridad-excelencia, formula su orientación cultural en la crisis. A partir de ella para salir de ella. Por esto no inspira ninguna acción de élite,
es decir, al servicio de ningún círculo cerrado.
En buena medida se ha expandido una
cultura de la violencia. Esta es una
realidad que no invita a re-crearla. El
no ignorarla significa para la Universidad demandar que cese la impunidad,
especialmente la prohijada por el Estado ya que éste debe ser instrumento de la
sociedad para erradicarla. Frente al
anónimo o la cultura subterránea, la Universidad reivindica la libertad
cultural y el derecho universal de los hombres.
Sin pretender ser el crisol
pluricultural del país, la Universidad defiende el derecho de todos, sin
restringir el de las minorías nacionales, sociales, políticas y
culturales. La libertad cultural
reconoce el espacio para el desarrollo cultural de todos.
Esta es su postura ante el conflicto
político militar y su equivocada equiparación con la confrontación étnica
nacional. El ser y hacer culturales de
los pueblos de Guatemala es una tarea mucho mayor que el enfrentamiento
político actual. Todavía no se discuten
las demandas y derechos culturales en las representaciones dirigenciales. Así, la Universidad de San Carlos de Guatemala
propugna por una tradición de justicia, paz y gestión democrática, con base en
las culturas aborígenes y concretada actualmente en el conjunto social que, en
medio de la crisis y la violencia, no aplaca su cultura sino varía sus formas
de expresión y creación.
8. Los
rasgos externos de la cultura, sus fenómenos y medios de expresión deben ser
respetados, así como también los propios cambios y realizaciones culturales no
deben encontrar obstáculo para su incorporación al ámbito general. Sin embargo, se considera nocivo el uso de
extranjerismos en el lenguaje frecuentemente encontrados en la propaganda
comercial, la presencia distorsionadora de extranjeros improductivos en las
colectividades indígenas, y el uso de una lengua no propia en la educación del
indio a todo nivel, incluida la universitaria.
Es también perjudicial la trasmisión de programas en los medios de
comunicación que, determinados por el afán de lucro, son expositores de
culturas decadentes y deshumanizantes, así como también lo es el uso
patrimonial de bienes y valores culturales guatemaltecos.
9. A partir del reconocimiento de la diversidad
cultural de Guatemala y de las diferencias en las condiciones y medios de
reproducción social, la Universidad de San Carlos reconoce también la necesidad
de un nuevo entendimiento, de una nueva organización y práctica y de nuevos
contenidos en el sistema educativo. La educación debe corresponder a cada
cultura y debe ser medio de liberación, no de subordinación. En cuanto a ella corresponde, el desafío lo
encara consciente de que debe emprenderse un proceso educativo a la par del
desarrollo autónomo de las culturas hacia la conformación de la cultura global
guatemalteca.
Desde luego, es urgente la necesidad de
articular este proceso con la incorporación crítica de los adelantos
científicos y técnicos, y con la formación cultural para promover progresivamente
un desarrollo orientado a las necesidades, intereses y problemas de la
realización humana.
10. Una consecuencia práctica de este
planteamiento es la reorganización del presupuesto de la Universidad y su
reorientación funcional hacia lo eficiente y socialmente importante, sin mayor
expansión burocratizante. La burocracia
hipertrofiada impone medidas reales de subordinación y bloqueo cultural. La
comprensión del quehacer universitario esencial lleva a la integración de la
investigación, el trabajo y el aprendizaje como actividades diversas pero
articuladas en una unidad fluida, interconectadas en un solo sentido y
dirección comunes que son los de la problemática del medio social. Esta práctica debe prevalecer sobre el hacer
por hacer y la actividad burocrática de la administración por sí misma.
11. La Universidad de San Carlos de Guatemala considera necesario el acceso a la
comunicación y la democratización de sus medios, de manera que la pluralidad
indicada anteriormente encuentre vías de expresión, se difunda la información,
se enriquezca la formación y se abran oportunidades para el debate de los temas
fundamentales en lo económico, lo político y lo social.
La presencia universitaria en el análisis
de la problemática nacional y en la propuesta de soluciones a ella propicia un
espacio amplio y creativo en la discusión y debate de temas importantes para la
sociedad. El debate más productivo se
logra en un ambiente de respeto y altura académica con la participación de
personas e instituciones que reflejan diferentes posturas y enfoques desde el punto
de vista político, económico, social o religioso. Para lograr lo anterior, la Universidad promueve de manera permanente la organización de foros,
mesas redondas y debates seleccionando para ello a personas cuya capacidad,
conocimiento y experiencia ofrezca aportes importantes y propicie la discusión
de la temática con la población en general.
12. La actividad cultural universitaria debe
ocuparse en mayor grado de su difusión y desarrollo fuera de su entorno. Sin descuidar la formación teórica, es
indispensable que la actividad universitaria se ejecute más en la realidad
misma y menos en los ambientes aislados de ella o en los que la simulan. El
trabajo universitario debe ser reconocido como una actividad universitaria
fundamental que da dirección, sentido y validez a la investigación y al
aprendizaje. La interacción de estas
tres actividades realizada integralmente en la realidad nacional será en sí
misma el proceso de transformación institucional y será la base del apoyo de la
Universidad al desarrollo cultural.
Uno de los programas que facilita la integración de las tres actividades
entre sí y con la colectividad es el de Ejercicio Profesional Supervisado
Universitario Multiprofesional, EPSUM.
13. El arte es una actividad fundamental del
quehacer cultural del país y el universitario.
El valor que tiene en la conformación de la identidad cultural es
fundamental. Por lo tanto compete a la Universidad facilitar el
ambiente necesario y las oportunidades para la creación y desarrollo del arte
en todas sus manifestaciones, así como
promover y divulgar los valores artísticos que reflejan la identidad cultural
del país. La Universidad facilita
también el espacio para la expresión de individuos y grupos artísticos, así
como de obras de reconocido valor universal.
La formación artística debe ser apoyada como actividad curricular y
extracurricular.
14. La Universidad de San Carlos de Guatemala impulsa el desarrollo de nuevas formas de
comunicación con la sociedad guatemalteca a través de la radio, la prensa y la
televisión para difundir el pensamiento universitario, el conocimiento
científico y tecnológico, y la cultura nacional, y para arrojar claridad en
los aspectos más problemáticos de la realidad guatemalteca y regional centroamericana. La diversidad étnica y lingüística de Guatemala
determinan las formas que habrán de adquirir estos medios en cada región del
país. Los programas tendrán carácter
informativo, artístico, recreativo y de servicio. Serán transmitidos en castellano, lenguas
indígenas y garífuna; su contenido comprenderá el análisis, la promoción y la
divulgación de las culturas de cada uno de los diferentes grupos y el
desarrollo de la identidad nacional.
15. El
deporte es expresión de la actividad física y recreativa del hombre que, en el
caso de las instituciones universitarias es entendida como una actividad
necesaria para la formación integral, a efecto de promover la solidaridad en la
sociedad, mejorar la salud, prevenir enfermedades y estimular la recreación
sana. La Universidad de San Carlos
promueve la planificación, ejecución y la
evaluación
del deporte no competitivo y la actividad física dentro de los currículos de
las Unidades Académicas, al mismo tiempo que da respuestas a las necesidades de
actividad física y recreación para los profesores y los trabajadores. También apoya la protección, construcción y
adecuación de ambientes idóneos, seguros y libres de contaminación,
especialmente las áreas verdes destinadas al ejercicio. Al mismo tiempo que estimula las formas
positivas de actividad física y deportiva, desaprueba la práctica deshumanizante
del deporte competitivo, destructivo y agresivo, así como la alienante penetración
interesada de instituciones que pretenden hacer uso particular del deporte con
fines únicamente comerciales.
16. La
Universidad promueve el desarrollo cultural y comunica a la población
guatemalteca el pensamiento universitario.
El programa editorial universitario es uno de los más importantes
medios que utiliza la institución para ello.
Este programa tiene a su cargo la selección, impresión, reproducción y
divulgación del material escrito que, como producto del trabajo intelectual
universitario, es generado como una expresión de lo humanístico, científico y
tecnológico.
Las
bibliotecas y las unidades universitarias tales como las Casas de Cultura son
para la Universidad importantes unidades de concentración y divulgación de la
información y el conocimiento, razón por la cual su enriquecimiento y
actualización constante constituyen parte importante del desarrollo de la
institución. Al funcionamiento tradicional
de las bibliotecas es necesario incorporar el avance tecnológico,
especialmente en lo referente a la informática y las redes internacionales de
referencias bibliográficas y de consulta.
Las bibliotecas deben modificar su estructura y funcionamiento actuales
con la finalidad de que se constituyan en centros dinámicos que brindan
opciones de aprendizaje e incorporen los recursos y técnicas más avanzadas
para tales propósitos.
17. Los
productos materiales del hombre guatemalteco, incluyendo los monumentos, las
obras de arte, las artesanías y los documentos, son obras que reflejan la
realidad pluricultural del país y refuerzan la identidad nacional. De acuerdo con esto, la Universidad fomenta
su protección, restauración y presentación ante la población guatemalteca, a
través del Programa de Museos, Restauración y Conservación del Patrimonio
Cultural. Este surge, pues, como una
necesidad dentro del quehacer universitario para conservar y difundir los
valores culturales de la universidad y el país.
18. La existencia de muchas instituciones
universitarias y no universitarias, nacionales y extranjeras, dedicadas al
quehacer cultural en sus diferentes aspectos, exige que la Universidad de San
Carlos busque una comunicación permanente con ellas. De esta manera se logra intercambiar ideas y productos, obtener y ofrecer colaboraciones,
hacer gestiones conjuntas y potencializar así los esfuerzos por un trabajo
cultural creativo y solidario para el fortalecimiento de las identidades
culturales del país y la región de América Latina.
POLITICAS
CULTURALES DE EXTENSION UNIVERSITARIA
Y
SUS ESTRATEGIAS
Con lo anterior como antecedente, las
políticas culturales de extensión universitaria fueron aprobadas por la Dirección
General de Extensión Universitaria con base en
las conclusiones del Seminario sobre Estrategias Culturales realizado
el 17 y 18 de abril de 1993. Para el
efecto, se definieron algunos criterios operativos de la manera siguiente:
.Marco Conceptual
Ideología:
Es el conjunto de contenidos de conciencia
que resultan de la relación que el hombre establece con las condiciones de su
reproducción social, y que le otorgan cohesión a su grupo, sentido de identidad
y pertenencia individual y colectiva, así como legitimación de sus intereses
económicos y políticos. No hay ideología
separada de sus formas materiales de existencia, las cuales vehiculizan sus
universos simbólicos, y a cuyo conjunto se le llama cultura.
Cultura:
Es el resultado de la práctica simbólica
de todos los seres humanos que -con diferentes gradaciones de calidad
elaborativa- otorga identidad cultural, histórica y nacional, con la cual
contribuyen a cohesionar a su grupo social y a legitimar política e
ideológicamente sus intereses económicos y políticos frente a otros.
Identidad:
Es el conjunto de elementos
ideológico-culturales por medio de los cuales el indidivuo y el grupo se
relacionan con las condiciones de su reproducción, como pertenecientes a
realidades sociales, políticas y económicas concretas, las cuales se encuentran
sintetizadas en universos simbólicos institucionalizados.
Políticas culturales:
Las políticas culturales -como todas las
políticas- son instrumentos que guian acciones. En este caso se trata de
acciones ideológicas que tienen que ver con la producción, reproducción,
modificación, conservación y resignificación de universos simbólicos, ya sean
estos de específico carácter estético (como en el caso del arte y la
literatura) o con gradaciones diversas de calidad formal.
Como guía de acciones ideológicas, las
políticas culturales son el mecanismo de operacionalización de los principios
ideológicos que cohesionan, otorgan sentido de identidad y legitiman los
intereses económicos y políticos de quienes las producen.
Las funciones sociales de las políticas
culturales son: operacionalizar los principios ideológicos, garantizar la
reproducción de los universos simbólicos, y articular la producción simbólica
de que se trate en sistemas que rijan ideológicamente la institucionalidad
(hegemónica o subalterna) productora de ideología.
II.Políticas
1. CONSIDERANDO:
Que la Universidad de San Carlos de
Guatemala forma parte de la institucionalidad oficial de un país de rica
tradición multicultural y que se encuentra aún en proceso de integración
nacional y transitando a la vez un proceso de democratización,
ES PERTINENTE
formular una política cultural que
oriente la relación de la USAC con las culturas étnicas, las culturas populares
y las culturas "occidentales", la cual se expresa en los siguientes
términos:
LAS
CULTURAS ETNICAS, POPULARES Y "OCCIDENTALES" SERAN ESTUDIADAS,
INVESTIGADAS, CONSERVADAS, PROMOVIDAS, ANIMADAS, DIFUNDIDAS Y ESTIMULADA SU
CREACION EN EL QUEHACER UNIVERSITARIO.
LOS PROYECTOS ESPECIFICOS SERAN APOYADOS INSTITUCIONALMENTE POR LA
UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA CUANDO CUMPLAN CON LAS FUNCIONES SOCIALES
ESENCIALES EN EL MOVIMIENTO DE LAS IDENTIDADES CULTURALES E HISTORICAS DE
GUATEMALA.
2. CONSIDERANDO:
Que la Universidad de San Carlos es un
agente cultural autónomo en permanente interacción con agentes culturales
privados, estatales, independientes, autónomos, comunales y otros,
ES PERTINENTE
formular una política cultural que
oriente la relación de la USAC con los diferentes agentes culturales
existentes, la cual se expresa en los siguientes términos:
TODAS
LAS FORMAS POSIBLES DE INTERCAMBIO, COOPERACION Y ACCION CULTURAL CONJUNTA CON
AGENTES PRIVADOS, ESTATALES, INDEPENDIENTES, AUTONOMOS, COMUNALES Y OTROS SERAN
IMPULSADAS SEGUN EL CRITERIO GLOBAL DEMOCRATICO Y PLURALISTA DE LAS POLITICAS
CULTURALES UNIVERSITARIAS, CUANDO SEAN COMPATIBLES CON LOS INTERESES DE LA
UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA EN RELACION CON EL DESARROLLO SOCIAL DE
GUATEMALA.
3. CONSIDERANDO:
Que la Universidad de San Carlos de
Guatemala se encuentra ubicada dentro de un nuevo ordenamiento mundial en el
que la cultura industrial transnacional pretende ser el elemento de cohesión
ideológica de la humanidad,
ES PERTINENTE
formular una política cultural que
oriente la relación de la USAC con las diversas manifestaciones de la cultura
industrial, la cual se expresa en los siguientes términos:
LAS
DIFERENTES MANIFESTACIONES DE LA CULTURA INDUSTRIAL SERAN ESTUDIADAS E INVESTIGADAS
EN LA UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS COMO PARTE DE SUS PROGRAMAS
INSTITUCIONALES; SU CREACION, DIFUSION,
PROMOCION, ANIMACION, CONSERVACION E INCORPORACION SERAN ESTIMULADAS EN EL
QUEHACER UNIVERSITARIO CUANDO LAS FUNCIONES SOCIALES DE DICHA CULTURA
CONTRIBUYAN A LA CONSOLIDACION DE LA SOCIEDAD GUATEMALTECA Y EL DESARROLLO DE
LA NACION.
Las anteriores políticas regirán las
estrategias y acciones culturales de la Dirección General de Extensión
Universitaria de la USAC a partir de la presente fecha, y propone dichas
políticas para que sean adoptadas como Políticas Culturales de la Universidad
de San Carlos de Guatemala.