EL CAMBIO UNIVERSITARIO.
PONENCIA
SEMINARIO TALLER "Actualización del
Pensamiento Humanista y Reforma Universitaria", Facultad de Humanidades de
la Universidad de San Carlos de Guatemala. Marzo 26-28, 1993.
Manuel González Avila
INTRODUCCION
La propuesta que se
presenta aquí pretende articular inquietudes provenientes
de diversas fuentes acerca del desarrollo de las instituciones en
general y el movimiento universitario contemporáneos. Algunas de las obras consultadas se
describen en la bibliografía ofrecida al final.
Las recientes
transformaciones en la Europa del Este suponen un cambio sustantivo y la
pérdida del paradigma de balance en lo económico y
geopolítico. Al mismo tiempo, dan lugar a aperturas en espacios
ideológicos y prácticos para las nuevas experiencias en
los medios sociales latinoamericanos, y más claramente en el
guatemalteco. En nuestro
medio, las aperturas pueden percibirse relacionadas con las
tendencias hacia la solución de los conflictos mediante la
negociación, el derecho internacional, y el aparecimiento
de nuevas normas de coexistencia. Importante es la creciente
conciencia sobre los derechos y la realización humana integral
(desarrollo humano integral y calidad de vida, por ejemplo), y el
valor intrínseco de la diversidad en los órdenes de la cultura y
la ecología.
Tal como lo plantea
Gorostiaga en su artículo Empezó el Siglo XXI, en menos de
cincuenta años el mundo ha sufrido transformaciones que en otras
épocas hubiesen requerido varios siglos, tanto en lo ideológico,
lo político, lo económico y, por primera vez, notoria y desgraciadamente,
lo ecológico. Dentro de tales transformaciones, la
pérdida de la hegemonía económica norteamericana
es un fenómeno paralelo con el debilitamiento y colapso del sistema del
socialismo autoritario de Europa Oriental, la unificación
europea y la emergencia de Japón y el Pacífico.
Dentro de esta
situación, la propuesta que ofrece la perspectiva trilateral
contemporánea (Estados Unidos, Japón-Pacífico y
Europa) es la integración a la cultura de mercado, con liberalización
del comercio, de las finanzas, la privatización de la economía,
reducción de la autonomía de los estados; todo
esto en la suposición de que las fuerzas del mercado son
capaces de superar la pobreza y lograr la estabilidad política
y democrática de un mundo cada vez más unificado. Tal supuesto no tiene base en los hechos
de manera tal que pueda asignársele alguna validez.
En las condiciones
apuntadas, el modelo de sociedad que conlleva el estilo de
civilización de los países del norte es un modelo inválido
para los países del sur. No
puede ser generalizado a toda la humanidad ni ser visualizado como una
forma de vida duradera y estable porque contiene límites intrínsecos
de naturaleza ecológica y poblacional, y es estructuralmente
contradictorio (no puede sostener que persigue la superación
de la calidad de vida de todos cuando a la vez se sostiene a
base del empobrecimiento de la mayoría). Ese modelo no es, por lo tanto, aplicable
a toda la humanidad. Su
desarrollo necesita del empobrecimiento y el sometimiento de
unos, la destrucción y la guerra que evidentemente
no son las aspiraciones humanas.
En 1993 el mundo se ve a
sí mismo como una entidad única e inseparable
pero marcadamente dividida. El
norte tricéfalo aumenta la concentración de
información, poder y recursos técnicos y materiales. Y refuerza la polarización
aceleradamente, ahora sin el contrapeso que le ofrecía el
bloque socialista. La consiguiente
división del mundo se transforma en el eje de la crisis del
fin del siglo, apunta Gorostiaga.
Los movimientos globales
en los órdenes geopolítico y económico que el mundo ha
presenciado el último lustro se vienen a sumar a la marcada aceleración
del desarrollo científico y tecnológico en los países
industrializados y el correspondiente rezago de los países
subdesarrollados. Las implicaciones de estos procesos son muy graves para
nuestros países porque, es evidente, tienden a concentrar aun más
la información, el poder y los recursos en los países del norte
y, derivado de ello, a aumentar de una manera progresiva la dependencia de los
países del sur.
Lo anterior plantea un
contexto nuevo y ha producido una perplejidad sin precedentes que ha
obstaculizado el planteamiento y maduración de propuestas creativas
y audaces. Esto se ha dado en la
comprensión de que la situación latinoamericana
presente, y con ella la guatemalteca, es el resultado de múltiples
y dinámicas relaciones entre el mundo internacional y el medio
nacional, y que los procesos internacionales crecientemente
se han venido a sobreponer sobre los ya deficitarios procesos nacionales (y
regionales latinoamericanos).
La situación, por lo tanto, no es de coyuntura y las soluciones
tampoco pueden serlo. Tienen
que ser innovadoras y factibles.
Las tradicionales, según está visto, no ofrecen esperanza
como posibilidades de salida en este embrollo.
Una propuesta se encuentra
en la obra producida hace unos años por Max-Neef, Elizalde y Hopenhayn,
Desarrollo a Escala Humana, Una Opción Para el Futuro, cuando
expresa los objetivos del desarrollo humano: 1) Satisfacción de las
necesidades humanas fundamentales; 2) Generación de
niveles crecientes de autodependencia; y 3) Articulación orgánica
de los seres humanos con la naturaleza y la tecnología,
los procesos globales con los comportamientos locales, lo personal
con lo social, la planificación con la autonomía y la Sociedad
Civil con el Estado.
Y agrega:
"Necesidades
humanas, autodependencia y articulaciones orgánicas,
son los pilares fundamentales que sustentan el Desarrollo a
Escala Humana. Pero para
servir su propósito sustentador deben, a su vez, apoyarse
sobre una base sólida.
Esa base se construye a partir del protagonismo real de las personas,
como consecuencia de privilegiar tanto la diversidad
como la autonomía de espacios en que el protagonismo sea
realmente posible. Lograr la
transformación de la persona-objeto en persona-sujeto del
desarrollo es, entre otras cosas, un problema de escala; porque no hay
protagonismo posible en sistemas gigantísticos
organizados jerárquicamente desde arriba hacia abajo."
El desencanto y
frustración por la "situación" del país irradia
sensaciones colectivas de pesimismo, apatía y fatalismo que son
actitudes difíciles de revertir. Aparte de lo dicho antes, por esta
razón adicional se justifica la búsqueda creativa de nuevas
alternativas y el estímulo para promover la dignidad humana
en todos los programas y organizaciones.
Es necesario trascender
los niveles del dogmatismo, la demagogia y las estructuras de
subordinación. Si cabe planteárselo de la manera más
sintética posible, diríamos que se trata erradicar el autoritarismo y los procesos de homogenización,
y de incorporar la participación y la heterogeneidad
en programas y organizaciones.
Tal orientación es
aplicable en Guatemala a las organizaciones del Estado, a las de la sociedad
civil y a la Universidad.
Este seminario
tratará sobre la problemática de la Universidad de la
región centroamericana y la de Guatemala en el contexto de las nuevas
situaciones que se dan actualmente en la región y en el mundo.
Está orientado a superar las limitaciones actuales del movimiento universitario
en la realización de las funciones que le son propias y a mejorar su
capacidad de respuesta ante las nuevas interrogantes que se plantea la
población centroamericana, especialmente respecto a la pobreza y sus consecuencias, los
procesos de paz, solidaridad y democratización, las necesidades
sociales en los aspectos de lo científico y tecnológico, las relaciones
con los grandes bloques económicos y sus consecuencias, la
dimensión del desarrollo aunado al afianzamiento de la diversidad
pluricultural, multiétnica y plurilingüe de los países de la
región, los problemas del ambiente, y las relaciones entre identidad,
nación y cultura.
Se espera promover
también la reflexión acerca de la reestructuración
de la Confederación de Universidades de Centro América y,
además se desarrollarán lineamientos para el
cambio o reestructuración de la Universidad de San Carlos. Todo esto con
la consideración de las condiciones internas propias de la universidad
y algunos de los principales dilemas actuales: la controversia entre profesionalización
y formación general, especialización y "polivalencia",
el crecimiento de la población estudiantil, la estrechez
financiera, la pérdida de docentes e investigadores ante el sector
público y el privado, la carencia de los suficientes y necesarios
programas de postgrado, de educación extracurricular y de
educación continuada, problemas en el reconocimiento de las
competencias y conocimientos adquiridos fuera de la educación formal y
la rigidez de los esquemas administrativos.
Una consideración
especial merece, por otro lado, la presión ejercida crecientemente por
los sectores más conservadores que, envalentonados por la corriente
privatizadora actual, buscan el cierre de todos aquellos programas que no
están en manos de empresarios particulares generando ganancia monetaria. La Universidad de San Carlos ha sido
sometida al ataque de estos sectores con frecuencia. Con seguridad lo
seguirán haciendo, por lo que la institución universitaria debe
tener esto presente y anticiparse con las medidas pertinentes.
RESULTADOS
ESPERADOS
Se espera que la
realización del taller aporte criterios y conocimientos para
reflexionar, motivar, fundamentar, discutir y orientar lo relacionado con el
movimiento hacia una reestructuración universitaria necesaria y
factible, según lo ya iniciado en la Universidad de San Carlos de
Guatemala, y en relación con el proceso de reestructuración
de la Confederación de Universidades de Centro América.
Algunos temas de
importancia para la reflexión sobre el cambio universitario
fueron discutidos en la Universidad de San Carlos de Guatemala durante el
seminario La Universidad del Siglo XXI en septiembre de 1992. A manera de ilustración, por su
importancia y por la razón de que la reflexión sobre tales temas
debe ser ampliada, se describen a continuación:
1. La Educación Universitaria y el Desarrollo
Humano Integral.
Subtemas
Los
Grandes Bloques Económicos y su Influencia en la Educación
Superior.
Los
Procesos de Paz y Democracia.
La
Educación Superior y el Ambiente.
La
Cooperación Externa Necesaria y Deseable para las Universidades Centroamericanas.
El
CSUCA y la Universidad del Siglo XXI.
La
Universidad y la Diversidad Cultural.
2. El compromiso de la Universidad en
Centro América.
Subtemas
Las
Necesidades de Ciencia y Tecnología en la Región.
La
Integración Centroamericana en lo Cultural y Educativo.
La
Cooperación Externa Necesaria y Deseable para las Universidades
Centroamericanas.
El
Papel del CSUCA Frente al Siglo XXI. Una Propuesta de Reestructuración.
3. La Reforma Universitaria en la
Universidad de San Carlos de Guatemala.
Subtemas
La
Educación Superior Estatal y el Desarrollo Universitario en
Guatemala.
El
Proceso de Reforma Universitaria en la Universidad de San Carlos. Para
qué y Hacia dónde.
La Transición Hacia
la Reforma Universitaria: Los Proyectos Estratégicos.
HACIA
UNA UNIVERSIDAD CONGRUENTE EN EL SIGLO XXI
A pesar de ciertos avances
que lenta pero reconociblemente se han logrado en el desarrollo de la
democracia guatemalteca, la Universidad de San Carlos se ha mantenido como uno
de los escasos espacios abiertos en el país para la discusión y
el debate. Su contribución en ello se ha hecho a pesar de ambientes
muchas veces cerrados a la discusión, o peor aún, francamente
intolerantes u hostiles. En la actualidad, se observan serias dificultades para
percibir en nuestro medio el valor que tiene la diversidad (de criterios, de
culturas, de opciones) para el progreso social.
La Universidad
también ha realizado un esfuerzo sostenido para la
construcción social por medio de sus programas de trabajo
académico y servicio, tales como el EPS y las experiencias docentes con
las colectividad. En el mismo sentido ha abierto últimamente nuevos
programas, entre los cuales están el EPSUM (programa que
involucra trabajo a la par de investigación y aprendizaje, con
criterios de multidisciplinaridad y de participación comunitaria),
la Radio Universidad, el Programa de Discusión y Debate, los Programas
de Investigación y la creación de nuevos mecanismos de
planificación y de comunicación social. Como una tarea del futuro más
próximo, una especial atención debe darse a los repetidos
esfuerzos dirigidos hacia la reestructuración universitaria que se
han manifestado en casi todas las sedes de la Universidad de San Carlos. Cabe indicar que recientemente,
desde 1988 formalmente, se han realizado actividades convocadas por el Consejo
Superior Universitario para promover la reflexión y el pensamiento
acerca de la Universidad, pero persiste la sensación de que han sido
relativamente pocos los logros alcanzados respecto a lo que ha sido factible
alcanzar. Posiblemente parte de esa
pesadez o inercia puede ser explicada por la falta de debate sobre el
pensamiento universitario.
Seguramente existen muchos criterios acerca del tema.
Reestructuración Universitaria: Las Primeras Preguntas
Con el propósito de
colaborar en la reflexión sobre la reestructuración universitaria
propongo aquí algunas interrogantes. Subyace aquí cierta
preocupación por el hecho de que repetidamente se alude a la
"reforma universitaria" en el ambiente universitario, pero el
discurso usual permite deducir que sólo se está haciendo
referencia a algunos cambios formales.
Respecto a la naturaleza
esencial de este proceso, es pertinente esclarecer y hacer
explícito qué es lo que los universitarios y aquellos
interesados en los movimientos universitarios han pensado que es la
esencia de la reestructuración universitaria, cuáles esperan
que sean las transformaciones axiales y qué aspectos debe
abarcar aquélla. Serán particularmente interesantes el
diálogo y el debate acerca de las prioridades, y las situaciones actuales
o futuras que deberán ser atendidas. Las siguientes, por lo tanto, son
algunas de las interrogantes dirigidas sobre el qué.
¿Está
suficientemente comprendido el compromiso de la Universidad en el momento
actual del país y la región? ¿Cuál es ése?
¿Qué es la
reforma universitaria? ¿Qué es la reestructuración?
¿Qué situaciones
pretende resolver: la presente, la futura, ambas?
¿Existen decisiones
alternativas a la reestructuración universitaria?
Es fundamental que se
llegue por parte de los universitarios a un acuerdo inicial acerca de la
relación de la Universidad con el Estado y la Sociedad, y además,
conocer los principales elementos que han influido en lo que ha sido el
desarrollo universitario hasta la fecha.
Indudablemente que tanto las fuerzas que influyen sobre la
Universidad, así como también los contenidos serán
temas inevitables en un análisis riguroso, autocrítico. Y de
igual manera, será indispensable discutir los principios más
generales de la actividad universitaria, la orientación
institucional en lo técnico y lo científico, las actitudes y
valores que inculca, así como su orientación cultural. Podemos
plantear entonces:
¿Qué
determinantes y condicionantes históricos, económicos,
políticos y sociales influyen en la situación actual de la
Universidad y el país? ¿Cuáles se esperan en el futuro?
¿Qué aspectos de
lo filosófico, científico, axiológico y cultural deben ser
considerados?
Si los cambios ocurren
rápidamente en el país, la región centroamericana y
el mundo, ¿es aceptable planificar los cambios institucionales para
las necesidades actuales o con la perspectiva del presente? ¿Cuál
es la alternativa?
Siendo el caso que en
algunas actividades realizadas en el transcurso de los últimos
años se han manifestado distintas visiones de lo que puede ser la
reestructuración universitaria en la Universidad de San Carlos, conviene
expresar lo que en concreto involucra el cambio:
¿Qué puede ser
modificado por una verdadera reestructuración universitaria?
¿Qué
modificaciones deben propiciarse, exigirse o esperarse en el país?
¿Las trasformaciones que
provoca una reestructuración universitaria son iguales en una universidad
estatal que las que provoca en una privada?
Tal como ha sido explicado
por autores conocedores del desarrollo de las instituciones en
relación a las sociedades a las que sirven -véase por ejemplo a
Testa en Ciencias Sociales y Salud, OPS, 1985, hablando acerca del Estado- los
propósitos son determinantes de los métodos y, a su
vez, éstos son determinantes de las organizaciones, en tal
tipo de relación que, de vuelta, lo determinado condiciona al
determinante. Los productos universitarios en ese enfoque resultan de la
articulación congruente o incongruente con los propósitos, los
métodos y la organización. Entonces, en el criterio de que es
preciso definir los propósitos para empezar, se hace ineludible especificar
el por qué:
¿Qué justifica la
reestructuración universitaria?
¿La realización
de la reestructuración universitaria implica resolver un problema (o
varios problemas) de congruencia?
Si lo es, ¿cuál es éste, qué modalidades o
facetas tiene?
¿Qué necesidades,
intereses y problemas debe atender la reestructuración?
¿Sobre qué
aspectos que atenderá la reestructuración deben hacerse previsiones,
sobre qué situaciones del futuro?
A medida que se avance en
la reflexión, estudio, acción, evaluación y toma de
decisiones relacionadas con la reestructuración aparecerán
progresivamente nuevos y más complejos obstáculos.
¿Qué elementos,
actitudes o decisiones pueden poner en riesgo la reestructuración
universitaria dentro y fuera de la Universidad?
¿Cómo
podrían influir en el proceso de reestructuración el
autoritarismo, el dogmatismo, la ignorancia, la demagogia y la
intolerancia?
¿Los intereses de
quién beneficia la reestructuración universitaria y las necesidades
de quién puede ayudar a resolver? ¿A quiénes puede
estorbar?
Por último, respecto
al proceso mismo de la reestructuración y los procedimientos para
conducirlo y apoyarlo, será necesario meditar responsablemente sobre
qué procesos adicionales darán las bases y criterios del cambio
central. Presento algunas interrogantes acerca del cómo y cuándo.
Si se desea una
reestructuración universitaria sustancial y no solamente formal,
¿es necesario abrir un proceso de capacitación? ¿Un
proceso de debate y autocrítica? ¿Un proceso de participación
abierta?
¿Es conducir la
reestructuración universitaria un problema de representatividad o
de participación? Si lo es, ¿cómo se hace la
selección de los representantes o cómo se abre la
participación?
¿Quiénes hacen la
reestructuración universitaria?
¿Es el primer paso
convocar para realizar la reestructuración?
¿Es la
reestructuración universitaria un proceso unilinear o uno de procesos
paralelos y simultáneos?
¿Cuánto tiempo se
lleva hacer la reestructuración universitaria?
¿Cuándo debe
empezar? ¿Empezó ya? ¿Cuándo termina?
¿Termina?
¿La reflexión
acerca de la reestructuración universitaria implica necesariamente
la descentralización académica, administrativa y financiera de la
institución?
¿Qué pasos o
etapas son indispensables para hacer el proceso de reestructuración universitaria?
¿Qué medidas
deben acompañar a la reestructuración universitaria en lo
relativo a la divulgación de la información y la
comunicación social?
¿Qué apoyos
necesita la reestructuración universitaria en el país y el extranjero?
¿Se puede y conviene hacerla sin ellos?
¿Qué alianzas,
compromisos y acuerdos implican tales apoyos?
¿Qué premisas,
metodología e instrumentos de planificación y evaluativos son necesarios?
¿Quién los
establecerá o hará? ¿Cuáles son ellos?
ALGUNAS
PROPUESTAS
Con base en los
planteamientos anteriores, es necesario entrar institucionalmente en un
proceso de capacitación, reflexión y acción de
reestructuración universitaria que busque la coherencia de la
Universidad con el Estado y la Sociedad. En esa dirección es preciso
realizar acciones que permitan el encuentro de criterios y enfoques. Aparte de esta medida que obviamente
encamina a medidas de mediano y largo plazo, es factible impulsar acciones
inmediatas en diversos órdenes de la vida universitaria.
En lo relacionado con lo académico, es imprescindible
tener claridad en la necesidad de coordinar acciones que establezcan las bases
para el cambio curricular, lo cual contempla desde ya un largo proceso. Aparte de éste, las condiciones y
procesos nacionales, los cambios en el contexto mundial y los avances en la
teoría de las ciencias de la educación demandan respuestas
universitarias inmediatas tales como las que se mencionan más adelante. La integración académica
de las actividades que les son consubstanciales a la
Universidad, investigación, extensión (incluido el trabajo
como legítima función universitaria) y enseñanza-aprendizaje,
al igual que la renovación de la teoría y la práctica
educativas son exigidos por el avance y comprensión actuales en la
psicología del aprendizaje y las ciencias de la educación. Injustificable es la dependencia casi
exclusiva en técnicas docentes centradas en el profesor y
aquéllas que refuerzan el autoritarismo. Algunas metodologías educativas
no tradicionales han arrancado con éxito en varias unidades de la
Universidad de San Carlos. En ese
sentido, han tenido receptividad los programas de discusión y
debate, educación a distancia y EPSUM. Sin embargo, persisten
vacíos evidentes en cuanto a formación extracurricular,
educación continuada y actualización profesional. Estas son
modalidades congruentes con las condiciones y las necesidades educativas del
país.
Por otro lado, los
rápidos cambios científicos y tecnológicos ocurridos en el
mundo según fueron comentados al principio, y el nuevo orden en las
relaciones económicas y políticas exigen rápidas
respuestas en las instituciones de educación superior en los contenidos
académicos, además de las comentadas respecto a la
metodología en el párrafo anterior. La ciencia y la tecnología han
llegado a ser instrumentos poderosos para determinar el desarrollo del hombre
que en muchos aspectos han determinado efectos deletéreos para el
hombre mismo. No es posible, por lo
tanto, impulsar indiscriminadamente todas las formas posibles de ciencia y
tecnología pero sí deben impulsarse las necesarias con
criterio selectivo y de prioridades.
Con esa perspectiva, las ciencias de la comunicación, las telecomunicaciones
y la informática tienen un importante papel que efectuar como aceleradores
de desarrollo humano y de las mismas ciencia y tecnología. En ese enfoque deben ser estimuladas en
los currículos universitarios.
Asimismo, tomando en
cuenta los característicos procesos vigentes en Guatemala y con el fin
de encontrar la congruencia de la Universidad con el medio social es
necesario que a corto plazo se realicen esfuerzos para incorporar a la vida
académica los contenidos que directamente establecen los vínculos
necesarios con la sociedad. Los
temas de la pobreza, sus causas y sus consecuencias, paz y derechos
humanos, democracia participativa, recursos naturales y ambiente, problemas de
población y asentamientos humanos, desarrollo multicultural,
integración regional, ideología, identidad y nación. Todo esto dentro de un enfoque de
tolerancia, debate y apertura a la discrepancia.
En el aspecto legal e institucional conviene
actualizar el ya postergado estudio de la Ley Orgánica de la Universidad
con el propósito de conformar un proyecto que responda a las inquietudes
de reestructuración. De igual manera, el Estatuto de la Carrera
Universitaria debe ser corregido a la mayor brevedad a fin de que promueva
la incorporación de profesionales con especializaciones, maestrías
y doctorados, y, por otro lado, institucionalice coherentemente la
capacitación, evaluación y promoción del profesor universitario. Asimismo, el desarrollo con
énfasis en los proyectos interinstitucionales se percibe como una
vía necesaria para incrementar el impacto de los programas
universitarios. La
articulación intersectorial es un paso ineludible en el tránsito
hacia la vinculación entre la Universidad y la Sociedad. E igualmente
indispensable es el reforzamiento de los lazos de cooperación
con universidades y organismos centroamericanos y
regionales.
Lo relativo a la administración puede y debe ser
objeto de medidas inmediatas.
Así, es preciso que cada decisión y acción busquen
desde ya la coherencia entre propósitos, metodología (y
contenidos), organización y productos de la Universidad. Difícilmente podrá
lograrse mejorar el impacto del quehacer universitario sin este lineamiento
fundamental.
La creación de una
unidad administrativa que coordine la actividad docente, tal como sucede ya en
lo que respecta a investigación y extensión ha sido propuesta
repetidamente en varios foros universitarios. Su desarrollo a corto plazo es
indispensable y no implica ineludiblemente que es necesario conseguir
más recursos humanos y materiales ni aumentar el aparato burocrático
de la institución porque es posible integrarla con unidades ya existentes
que cuentan con los propios.
Adicionalmente, en
relación con la administración financiera y aparte de consideraciones
de mediano plazo como puede ser la actualización de los criterios administrativos
(hacia la gestión estratégica, la descentralización y la
simplificación administrativa, por ejemplo), no puede dejar de
exigirse de inmediato la elaboración anual del próximo presupuesto
con criterio de desarrollo institucional y con base en la planificación. La persistencia de otros criterios
para la elaboración y evaluación presupuestaria sólo
ha llevado a posponer soluciones viables a la problemática.
Conviene impulsar a la
mayor brevedad aquellos criterios de autogestión compatibles con
los fines universitarios, promover la gestión de proyectos
importantes con fuentes de financiamiento diferentes a la asignación
estatal. La misma supervivencia de
una Universidad vinculada real y no sólo formalmente
a la sociedad y a los sectores productivos demanda una definición a
corto plazo en este sentido. Asimismo es necesario separar administrativamente
las distintas funciones de gestión financiera, auditoría,
presupuesto y plan de prestaciones en nuestra institución.
CONCLUSIONES
Esta ponencia tiene los
propósitos de estimular la discusión y el pensamiento
crítico acerca del movimiento universitario en Guatemala, especialmente en
lo concerniente a la Universidad de San Carlos, y, al mismo tiempo, ofrecer
algunas alternativas para el desarrollo institucional.
La situación actual
de Guatemala es el resultado de dinámicas relaciones entre los procesos
globales rápidamente cambiantes y el medio nacional constituido por
condiciones humanas deficitarias casi perennes en muchos órdenes de la
vida social, a lo que se agregan algunos procesos nuevos. Las propuestas
factibles y necesarias por lo tanto deben ser de múltiples. Algunas son necesarias
en el ámbito de lo formal. Otras tienen que ser fundamentales.
Especialmente las que tienen que ver con los procedimientos de trabajo, los
contenidos y las formas de organización. Se plantean algunas
opciones concretas y factibles de ser impulsadas en el corto plazo.
Para
opinar respecto a estas interrogantes u otras nuevas, contamos en la
Universidad con los espacios de los órganos divulgativos, entre ellos
los periódicos CAUCE y Universidad, la Radio Universidad, la Revista
USAC.
OBRAS QUE
ORIENTARON ESTA PRESENTACIÓN
Max-Neef, Manfred; Elizalde,
Antonio y Hopenhayn, Martín. Desarrollo a escala humana: una
opción para el futuro. Número especial de la Revista Development
Dialogue. CEPAUR y Fundación Dag Hammarskjöld. Uppsala, 1986.
Testa, Mario. Planificación en salud: las determinaciones
sociales. Ciencias Sociales y Salud en América Latina. Tendencias y Perspectivas. Ed. por
Everardo Duarte Nunes. OPS-CIESU, Montevideo, 347-380, 1986.
Gorostiaga, Xabier.
Comenzó el siglo XXI. El norte contra el sur; el capital contra el
trabajo. Ponencia del Congreso
Latinoamericano de Sociología. La Habana, mayo 1991.
Cuevas del Cid, Rafael. La
Autonomía en relación con los fines y objetivos de la
Universidad. En Pensamiento Universitario; enfoque crítico. Editorial
Universitaria. Universidad de San Carlos de Guatemala, 1977.
Relato Final. Seminario La
Universidad del Siglo XXI (25 a 27
de septiembre de 1992). Universidad
de San Carlos de Guatemala, noviembre, 1992.
Políticas Generales de
la Universidad de San Carlos de Guatemala. Editorial Universitaria, Universidad
de San Carlos de Guatemala, 1991.
Recopilación de leyes y
reglamentos universitarios. Editorial Universitaria Vol. No. 90.
Universidad de San Carlos de Guatemala, enero, 1993.
Buarque, Cristovam. La
Universidad en la frontera del futuro. Trad. por Luiza Goncalves. Editorial de
la Universidad Nacional, Universidad Nacional, Heredia, C. R., 1991.