CAPITULO PRIMERO
“CULTURA E HISTORIA DE ROKUGAN”
Lo que sigue es un resumen básico de la historia,
cultura y estructura sociopolítica de Rokugan. La historia se explica en un
formato narrativo para darte una idea de cómo ve la gente de Rokugan su pasado.
¿Ves el círculo que he
dibujado, niño? ¿DÓnde está su principio? ¿Dónde está su final? Por supuesto,
no puedes responder, porque no hay respuesta para esa pregunta. Ha de haber un
principio y un final, pero aquí no hay ninguno. Igual que el círculo, esta
historia no tiene principio ni final. Antes de este mundo había otro. Después
habrá otro, y nuestras almas caerán en aquel, llevadas por el peso de nuestras
grandes y pequeñas hazañas. Ése es el camino de las cosas, niño, un camino que debes aprender. Sólo conociéndolo hallarás la paz en este
mundo de tristezas.
El inicio de este universo,
como ha sido con todos, empieza en la nada. La nada estaba sola, en el vacío, y
así fue durante incontables años. Entonces, sin previo aviso, la Nada se dio cuenta de que estaba sola, y lo lamentó. Así se creó un
tercio del mundo. Luego, la Nada se dio cuenta de que
deseaba un compañero. Así se creó otro tercio. Finalmente la Nada se dio cuenta
d sus debilidades y creó el mundo, y se arrepintió, deseando deshacer lo que
había hecho. El arrepentimiento de la Nada completó el mundo y lo hizo pleno.
Cuando la Nada habló el
universo se hizo. A principio, la
materia era como un huevo cuya cáscara dura se hubiera roto y mezclado con la
delicada yema. Lo delicado se separó de lo duro y ascendió mientras el resto
descendía. Ascendió aún más, pero
parte de él dudó y se convirtió en el cielo y las nubes. El resto trepó durante
lo que pareció una eternidad y creó el alto Cielo. La materia dura cayó más y
más hondo, no forman do nada excepto el caos informe de una medusa. Y así fue
durante muchos, muchos años.
Con la creación de los
Cielos vino la creación de los Tres
Dioses Cuyos Nombres No Pueden .Ser Pronunciados.
Reconocieron la necesidad de dar forma a la tierra bajo ellos, y juntos
crearon a un hombre ya una mujer jóvenes para que le dieran forma y estructura.
Para crear al hombre ya la mujer usaron sus nombres, y es por eso que ya no
podremos pronunciarlos nunca más.
El hombre y la mujer
nacieron en el Cielo y miraron hacia abajo, hacia la tierra informe, viendo la
necesidad de darle forma. Descendieron en un arco iris y se dieron cuenta de que era como una medusa. El hombre y la
mujer se preguntaron cómo darle forma, y se dieron
cuenta de que la única forma de conseguirlo era darle nombre. Meditaron
largamente sobre el nombre que darían al mundo, y cuando estuvieron listos
besaron la tierra informe y susurraron su nombre. Mientras éste era pronunciado
también lo fueron los suyos propios. La mujer se
convirtió en Amateratsu, el Sol, y el hombre se convirtió en Onnotangu, la
Luna.
Juntos flotaron por el cielo
y sobre la recién nombrada tierra mientras ésta tomaba forma. La tierra se
separó del mar y del suelo fértil crecieron las plantas. En los cálidos
océanos los peces tomaron sus múltiples formas. En los Cielos empezaron a
crearse las Fortunas, nacidas de los sueños de las criaturas que dormían más
abajo. La Luna y el Sol giraron en torno al mundo una y otra vez hasta que
todas las criaturas escogieron su forma. Entonces descansaron y miraron la
tierra. Para su sorpresa, algunas de las criaturas empezaron a construir.
El Gran
Sueño de las Naga
Estos constructores fueron
llamados Naga. Eran capaces de cambiar su aspecto en muchas formas. Practicaban
el arte y la guerra igual que los hombres de hoy en día, pero en la era de las
Naga no había hombres. También adoraban a las Mil Fortunas que bailaban en las
estrellas y en las montañas cubiertas de nieve, igual que hacemos nosotros en
la actualidad. Reconocían que la mayor de todas las Fortunas era la Diosa del
Sol, la que llamamos Amateratsu.
Sabían que llegaría un tiempo en que la Diosa del Sol se echaría a
dormir y, por tanto, ellos también. Pero les preocupaba poco, pues su gente se
había dedicado a la contemplación silenciosa, satisfecha con la creencia de
que su civilización sobreviviría a cualquier catástrofe que pudiera
sobrevenir. Eran orgullosos e infantiles, y esa fue su perdición. El Gran Sueño
llegó, pero no cuando ellos esperaban, y cuando el Señor Luna atrapó a la Dama
Sol la Era del Hombre sustituyó a la Era de las Naga.
Hijos del Sol y la Luna
Desde el principio el Señor
Luna había perseguido a la Dama Sol por todo el mundo. Un día la atrapó, y
mientras su luz se desvanecía las Naga cayeron, una por una, en un profundo
sueño. Muchos meses después Dama Sol dio a luz a nueve hijos: Hida, Doji,
Togashi, Akodo, Shiba, Bayushi, Shinjo, Fu Leng y Hantei. El Señor Luna supo
que cualquier niño que llevara en sus venas los elementos del Sol y la Luna
crecería para ser mayor que él. Por ello, a pesar de las protestas de Dama Sol,
engulló a los niños uno por uno.
Dama Sol tuvo que pensar con
rapidez. Mientras Señor Luna engullía al primer niño dijo, "Mi señor,
ciertamente has de estar sediento tras semejante comida", y le ofreció
una taza de sake. Señor Luna le dio las gracias y la apuró. Después de cada
niño ella repitió su oferta y él la aceptó, sin saber que en cada taza había
una gota de veneno nadando en el sake. Cuando cada niño iba a parar al estómago
de Señor Luna, conforme los devoraba, se vertían incontables lágrimas de Dama
Sol. A medida que caían lejos de los Cielos hacia la Tierra se mezclaron con la
materia del aire y del viento. Finalmente, las lágrimas del Sol tocaron la
Tierra, y allí donde cayeron permanecen, silenciosas y dormidas. Pronto,
Onnotangu quedó tan borracho y obnubilado que no se dio cuenta de que ella
había reemplazado al último pequeño, Hantei, por una roca. Señor Luna cayó en
un profundo sueño y, mientras dormía, Amateratsu se llevó a Hantei y lo ocultó.
Dama Sol explicó a su hijo que debía rescatar a sus hermanos y hermanas. Le
entrenó en las artes del combate, preparándolo para el momento en que su padre
despertara. Se dice que pasaron muchos años, y también se dice que pasaron
muchos siglos. cuando Señor Luna despertó encontró a Dama Sol y al joven
Hantei esperándolo. La batalla que tuvo lugar fue grande; al fin, Hantei abrió
el vientre de su padre y los niños y sus entrañas cayeron a la tierra.
Onnotangu intentó en el último momento aferrar a los niños, pero sólo atrapó
al pequeño Fu Leng. Hantei cortó entonces la mano de su padre, rompiendo su
presa y haciendo que Fu Leng (y la mano amputada de su padre) siguieran a sus
hermanos y hermanas en su caída. Pero mientras Fu Leng caía consiguió en el
último momento aferrar a Hantei, arrastrando a su hermano hacia abajo.
La sangre de la Luna cayó a
la tierra, encontrándose con los charcos informes que las lágrimas de Dama
Sol habían creado. Allí dónde se unieron la sangre y las lágrimas se mezclaron,
formándose un hombre y una mujer de cada uno de los miles de charcos.
Fu Leng cayó lejos de sus
hermanos y hermanas, en una profunda grieta en el lejano oeste. Atrapado bajo
tierra luchó por alcanzar la superficie, pero ya no era el mismo. Los muchos
meses enterrado le habían otorgado un oscuro
conocimiento que envenenó su cuerpo y su mente, corrompiéndole en una burla
retorcida de lo que fuera una vez.
Los Tres Pecados cometidos
por la Nada son lo que formulan la fundación básica de las creencias de
Rokugan. Los tres pecados (miedo, deseo y arrepentimiento) envenenan la mente y
le impiden actuar con seguridad. Cuando los tres pecados se dibujan en los
templos proporcionan cuencos con piedras para que los que los visitan puedan
lanzar las rocas a las imágenes antes de partir.
«Cuando caiga el último Akodo»
Tan pronto como los hijos
del Sol y la Luna tocaron la tierra dejaron de ser divinos. Aunque no eran
tampoco hombres mortales, ya no eran dioses. Miraron a su alrededor y
descubrieron los inicios dispersos de la humanidad, y supieron lo que debían
hacer. Los humanos estaban desnudos y eran ingenuos, como niños recién nacidos,
y los Hijos del Sol y la Luna hicieron este juramento: "Os enseñaremos los
caminos del mundo y os protegeremos de su maldad. Servidnos con humildad y
obediencia y mantendremos nuestra promesa".
Los Hijos del Sol y la Luna,
excepto el atrapado Fu Leng, decidieron realizar un torneo para ver quién de
ellos debía gobernar el mundo. Hubo una competición de velocidad, una de
fuerza, una de astucia y muchas otras. Togashi prefirió no participar en el
torneo, pues miró a sus hermanos y hermanas y supo el resultado. La prueba
final fue un gran combate.
El Señor Hida confió en su
gran fuerza para guiarle en la batalla, pero fue rápidamente vencido por la
rapidez y precisión de los golpes de Shinjo. La rapidez de Dama Shinjo resultó
ser su perdición. El Señor Bayushi utilizó su ímpetu para cogerla con la guardia
baja y, con sus trucos y distracciones, derrotarla. El Señor Shiba, sin
embargo, era demasiado astuto para tales engaños. Observó los trucos de Bayushi
y sus acciones no se vieron afectadas por las distracciones. Luego, el Señor
Shiba se volvió para enfrentarse a Dama Doji. La esbelta y hermosa mujer retrocedió y esperó a que Shiba golpeara, sabiendo que su
hermano aprendería demasiado si observaba sus movimientos. La paciencia de
Shiba se agotó; atacó y fue derrotado con rapidez por la técnica de Doji. Entonces
Akodo avanzó. Conocía la táctica de Dama Doji y la usó contra ella. Finalmente,
sólo Akodo y Hantei quedaron en el campo de batalla. Lucharon con el amor de
los hermanos, pero conforme la batalla crecía en intensidad también lo hacía
el temperamento del primero. En un momento crucial la furia dominó a Akodo.
Hantei sintió la rabia de su hermano y la usó contra él. Fue un descuido el
que provocó que Akodo perdiera el duelo, un error que podría haberle costado la
vida. Dado que
Hantei perdonó a Akodo, éste juró a su hermano que
él y su familia le servirían. Togashi, que observaba la batalla desde la
distancia, murmuró: "Cuando caiga el último Akodo también lo hará el
último Hantei".
Al final del torneo se
decidió que la dinastía Hantei gobernaría a los demás. Hantei declaró que los
Hijos del Sol y la Luna debían construir un Imperio poderoso, uno que mostrara
su devoción a su sagrada madre Amateratsu. Mientras Hantei ocupaba el trono,
cada uno de sus hermanos y hermanas viajó a las tierras conocidas, reuniendo a
los humanos y creando los Siete Clanes. Hida formó el Clan del Cangrejo, Doji
el de la Grulla, Togashi el Clan del Dragón y Akodo el del León. Shiba formó el
Clan del Fénix mientras Bayushi hizo lo mismo con el del Escorpión. Por
último, Shinjo creó el Clan del Unicornio. Durante muchos años Hantei y los
Clanes construyeron caminos, palacios y templos, y el Imperio floreció. Sin
embargo, un día un ejército de criaturas malvadas y putrefactas atacó estas
grandes obras de los Hijos del Sol y la Luna. Eran las fuerzas de Fu Leng, que
había caído lejos de sus hermanos y hermanas. Su dominio de la magia del mundo
subterráneo era total. Armado con las criaturas que había invocado de los
infiernos bajo la tierra, planeaba destruir el Imperio Esmeralda y reclamar
las almas de los hombres mortales para su propia gloria y poder.
Tradicionalmente, cuando una
mujer se casa toma el apellido de su marido. Sin embargo, cuando Dama Doji y
Dama Shinjo se casaron sus maridos tomaron el apellido de las Damas para
mantener el lazo familiar con la Diosa del sol. De hecho, es debido a Dama Doji
que las mujeres están al cargo de las casas. Ella insistió en encargarse de los asuntos de la casa de su marido
mientras él estaba fuera en la guerra y actuando como magistrado en sus
tierras.
El Nuevo Camino
Hantei y los Clanes
reunieron un ejército para combatir a los trasgos, ogros y Oni cambiaformas de
Fu Leng, pero ni la magia ni el acero podían derrotar su brujería maligna.
Cada batalla obligaba a Hantei a retroceder. Finalmente, mientras su ejército
harapiento se preparaba para el asalto final en las llanuras de Uichiman, un
hombrecillo con la cabeza rapada vestido con una túnica fue a visitar al Emperador
Hantei. El hombre se presentó como "Shinsei", que significa
"nuevo camino". Prometió al Emperador que podía derrotar a los
ejércitos de Fu Leng, mas Hantei no se sintió impresionado. Ordenó que echaran
al hombrecillo, pero cuando los guardias intentaron tocar a Shinsei los derrotó
a todos sin usar un arma. Entonces se volvió al Emperador. "Déjame tomar a
siete guerreros para enfrentarme a tu hermano. Con ellos, del tendré los
ejércitos que avanzan por tus tierras".
Hantei se sintió intrigado.
Pasó una noche entera interrogando a Shinsei mientras su hermano Shiba anotaba
cada palabra. Las notas de esta conversación, llamadas El Tao de Sbinsei, se encuentran aún en la biblioteca del Emperador
y en las de todos los Clanes. Al final de la velada Hantei quedó convencido.
Deseaba enviar a sus hermanos y hermanas, pero el hombrecillo sacudió su cabeza
diciendo, "No. Han de ser hombres mortales, pues la fortuna favorece al
hombre mortal". Hantei comprendió la sabiduría de
estas palabras y envió a un guerrero de cada uno de los Clanes junto a Shinsei.
Los llamó samurai, que significa
"sirvientes".
Pasaron muchas semanas y los
ejércitos de Fu Leng se fortalecieron y ganaron terreno en cada batalla. Pero
un día su poder se desvaneció misteriosamente, y en un
momento crucial los ejércitos de Hantei cargaron. Las filas de la oscuridad se
rompieron y huyeron. Hantei supo entonces que Shinsei había, de algún modo,
cumplido su promesa. Anticipándose al retorno de los héroes preparó una gran
fiesta por su victoria, pero sólo un samurai regresó... Era el samurai
Escorpión, portando doce pergaminos y una mano de obsidiana encantada.
"Esconde estos pergaminos", dijo, "puesto que fueron
la perdición de Fu Leng." Tras esto, el samurai Escorpión murió. El
emperador prohibió que se rompieran los sellos de los pergaminos y confió el
deber de ocultarlos y protegerlos al Clan Escorpión. Luego ordenó a los
Cangrejo construir una gran muralla entre el Imperio y las tierras oscuras del
mundo subterráneo, conocidas como las Tierras
Sombrías, para proteger a Rokugan de su maldad. Los Clanes de la Grulla y
del León juraron proteger al Emperador. Doji fue elegida como el primer
campeón del emperador, mientras Akodo dirigía los ejércitos en el campo de
batalla. Los Dragón y Fénix escogieron los caminos de la contemplación. Ambos
Clanes tomaron el Tao de Shinsei y lo incorporaron a su propio conocimiento de
la hechicería. Por último, el Clan del Unicornio abandonó el Imperio para
descubrir qué había más allá de sus fronteras.
Cuando Hantei estaba
construyendo Otosan Uchi pidió que fuera el mayor palacio del Imperio. Cuando
acabó, Shinsei vió el palacio y dijo: “Es el mayor palacio que ningún Hantei
haya construido jamás”. Hantei se sintió confuso “Soy el único Hantei”, dijo.
El maestro sonrió “¿lo crees así?” Sabe esto, pues: tú eres sólo un Hantei.
Antes de ti hubo un centenar de miles de Hantei y después de ti habrá cien mil
más”. Hantei asintió reconociendo la sabiduría de Shinsei , pero entonces el Maestro dijo: ”De hecho, puedes
contemplar otro palacio Hantei que rivaliza con el tuyo. ¿Te gustaría verlo?” Hantei asintió y siguió a Shinsei a un campo vacío.
Shinsei señaló un gran hormiguero y sonrió. “¿Ves a las pequeñas? Cada una de
ellas fue un Hantei”.
Mil Años de Paz
La época llamada los
"mil años de paz" fue muy tranquila. Los Clanes luchaban por el territorio,
ganaban influencia política en la corte y construían los cimientos de la
filosofía que Shinsei dejó tras de sí.. El Emperador Hantei y sus hermanos y
hermanas envejecieron y sus hijos asumieron sus responsabilidades y deberes.
Conforme avanzaba el tiempo, cada Clan desarrolló su propio carácter.
En el lapso de mil años la
población creció hasta los 30 millones, incluidos dos millones de samurai. Las
fuerzas de los Siete Clanes han crecido y menguado, los límites políticos han
sido redibujados y peleados muchas, muchas veces. Pero algunas cosas nunca
cambian, sólo crecen y maduran. Cada Clan ha crecido desde sus inicios,
transformándose en una fuerza distintiva. Cada uno es un poder individual con
el que tratar. También se han desarrollado "Clanes Menores", pero
ninguno ha sido tan significativo como los Siete Grandes Clanes que nacieron
de los Hijos del Sol y la Luna.
EL CLAN DEL
CANGREJO
Durante mil años el Cangrejo
ha defendido con firmeza el Imperio Esmeralda de las hordas malignas de las
Tierras Sombrías. Desdichadamente, este deber les ha dejado poco tiempo para
las actividades cortesanas, convirtiéndoles en el Clan más tosco y grosero. Aunque
nunca se duda de su valor y su honor, los demás Clanes a veces señalan el hecho
de que el aura maligna de las Tierras Sombrías se adhiere a todo lo que toca y
se preguntan cuántos samurai Cangrejo sufrirán lo que los Fénix llaman
"la corrupción de las Tierras Sombrías".
EL CLAN DEL
DRAGÓN
Desde los primeros días de
la dinastía Hantei, Togashi y su clan han permanecido recluidos lejos, en las
altas montañas de Rokugan, practicando sus extrañas meditaciones en privado. Los samurai del Clan del Dragón son los más incomprendidos
del Imperio. Sus hechiceros son hábiles en las artes de la guerra y sus
guerreros están familiarizados con la hechicería. Los más extraños del clan
(los ise Zumi) se afeitan todo el
pelo de su cuerpo y cubren su piel con detallados tatuajes. Siempre
enigmático, los demás clanes suelen ver al Clan del Dragón como reservado y
extraño.
EL CLAN DEL
ESCORPIÓN
Si existe un secreto un
Escorpión lo conoce de algún modo. Son maestros de los tratos a dos bandas y el
subterfugio. Muchos dicen que el Escorpión es sólo una tapadera para una familia
de ninjas, pero no se ha encontrado ninguna prueba que lo confirme. Durante
los mil años del reinado de Hantei los Escorpión han demostrado ser aliados
valiosos de todos los clanes. El suyo es un clan de espías y de vendedores de
información. Sin embargo, una vez haces un trato con un Escorpión nunca podrás
liberarte de tu deuda.
EL CLAN DEL
FÉNIX
La palabra
"shugenja" tiene muchos significados en Rokugan: hombre santo,
profeta, brujo, sacerdote. Los shugenja más poderosos del Imperio, sin ninguna
duda, pertenecen al Clan del Fénix. El escriba que fue llamado por el Emperador
y escribió su conversación con Shinsei era un Fénix, e informó a su clan de
todos los detalles y matices verbales. Ningún otro clan tiene una comprensión
tan profunda de la Antigua Religión de Rokugan y del "nuevo camino"
de Shinsei. Fueron ellos quienes mezclaron las dos en las creencias actuales
que tiene el Imperio. Sin embargo, en su estudio de lo sublime los samurai
Fénix han sufrido. Los días pasados en meditación contemplativa y leyendo los
textos antiguos son días en que no han aprendido los aspectos más precisos de
la esgrima y la batalla.
EL CLAN DE LA
GRULLA
Cuando llegó el momento de
que Hantei se casara todos los clanes le ofrecieron a sus hijas más hermosas.
Fue la hija de Doji, del Clan de la Grulla, la que eligió.. Desde entonces,
cada Emperador ha escogido a su esposa dentro del Clan de la Grulla. Es así
como la dinastía de Doji ha mantenido su posición en la Corte Imperial: cada
Emperador tiene una Grulla a la que llama "madre". Además, todos los
emperadores acuden a la escuela de esgrima de la Grulla. La Escuela Kakita es
la más prestigiosa de todo el Imperio y sus estudiantes son legendarios por su
valor y destreza. No obstante; los Grulla son vistos por los demás clanes como
amanerados y aduladores por su relación con el Emperador.
EL CLAN DEL
LEÓN
Si los Grulla son la
"mano izquierda" del Emperador, los León son
su mano derecha. El Clan del León siempre ha mantenido una auténtica reverenda
por el Emperador, una devoción sin igual en todo Rokugan. Entre sus samurai se cuentan algunos de los tácticos más
brillantes que el Imperio haya conocido nunca, habiendo dirigido pequeños
ejércitos contra otros mayores con victorias legendarias. Sin embargo, algunos
dicen que el Clan del León se aferra con demasiada fuerza a la tradición, y su
incuestionable lealtad al Emperador ha causado muchas disputas entre ellos y
los demás Clanes, especialmente con su principal rival, la Grulla.
EL CLAN DEL
UNICORNIO
Justo después de que Hantei
tomara el Trono se volvió a su hermana Shinjo y le pidió que cabalgara más
allá del Imperio en busca de aliados en previsión de posibles peligros. Shinjo
partió con un pequeño grupo de seguidores y no se volvió a oír hablar de ellos
durante ochocientos años. Hace solo doscientos el Clan del Unicornio volvió
con riquezas inimaginables, fabulosos tesoros de manufactura extranjera y su
más valiosa posesión: los caballos de guerra del oeste. El Clan del Unicornio
también regresó con muchas costumbres y creencias misteriosas que les
convertían en extraños para la gente de Rokugan. Su ignorancia de la delicada
etiqueta de la corte les ha hecho parecer "bárbaros" y "poco
civilizados", pero sus poderosos caballos y valientes samurai (todos
entrenados en lo que los León llaman "trucos bárbaros") les han convertido en aliados valiosos para quien los desee como
tales.
A
veces un samurai realiza un acto tan heroico o desinteresado que su daimyo lo
recompensa con un título y unas tierras superiores a las recompensas normales.
Los Clanes Menores de Rokugan son las familias de estos
samurai.. Aunque no se consideran iguales a los Siete Grandes Clanes, siguen
siendo considerados daimyos. El Clan menor más rico e influyente es el Clan de
la Mantis, cuyas tierras están en las costas de Rokugan cerca de las Islas de
las Especias y la Seda. Algunos de los Clanes (y familias) Menores más
significativos son:
El
Clan de la Liebre (Usagi)
El
Clan del Zorro (Kitsune)
El
Clan de la Libélula (Tombo)
El
Clan de la Golondrina (Suzume)
El
Clan de la Comadreja (Ichiro)
Se da por supuesto que los
miembros de la casta samurai saben leer y escribir, al menos a un nivel de
comprensión básico. Como regla general, un shugenja (cuya profesión se basa en
la escritura y la lectura) será más culto que un samurai de su clan.
Los
Fénix (que tienen más shugenja que ningún otro clan) y los Grulla (que son
expertos cortesanos) suelen ser los clanes más cultos. Además, la familia Ikoma
del Clan del León es notoria por sus
historiadores. No esperes que un general Cangrejo escriba poesía de viaje, pero
será capaz de trazar un claro conjunto de órdenes para el comandante del flanco
derecho de su ejército. La mayoría de los heimin y hinin no lee bien, si es que
lo hace. Sus tradiciones e historia suelen ser orales, narradas en forma de
cuentos o canciones.
Rokugan
Rokugan es una tierra rocosa
y montañosa, rodeada por tres lados de montañas (norte, oeste y sur) y por el
océano al este. Hay casi doscientos volcanes, aproximadamente cincuenta de
ellos activos, y cientos de manantiales termales que atraviesan las regiones
montañosas. Sólo cerca de un quinto del territorio es plano; la mayoría son
laderas de colinas empinadas, estrechas gargantas, valles angostos, barrancos
y montañas. Cuanto más se aproxima uno al océano más llana se torna la tierra.
Es allí donde se encuentran las granjas. La nobleza ha utilizado las regiones montañosas
en su provecho, construyendo castillos en pasos estrechos o inaccesibles. Las
tierras llanas se utilizan para las granjas, puertos y ciudades.
Hay muchos ríos que atraviesan Rokugan, fluyendo de
las montañas y cruzando el paisaje para morir en el océano. Las ciudades y las
granjas de arroz se construyen en las llanuras cerca de los ríos, con diques
que las protegen de las riadas primaverales.
El clima es variado. El
invierno es corto pero frío. El verano es largo y sofocante. El otoño es fresco
y la primavera húmeda. Un vistazo a los edificios y las ropas de Rokugan pueden
explicar a un extranjero que los rokuganeses encuentran mucho más
desagradable el calor del verano que el frío del invierno. Rokugan experimenta
fuertes nevadas durante esta época, tan serias que los viajes casi se paralizan
en esta época.
Rokugan
no es ajeno al desastre. Durante los mil años de gobierno Hantei el Imperio
Esmeralda ha visto cientos de terremotos, tsunami y huracanes. .
Los terremotos tienen lugar
con regularidad. Al menbs una vez al año se siente un temblor menor bajo la
tierra. Pueden ser ligeros movimientos que retumban durante unos momentos o
grandes grietas que derriban edificios y hienden la tierra durante varios
minutos. Ha habido cinco grandes terremotos en la historia de Rokugan, todos
ellos seguidos al poco tiempo por un tsunami.
Tsunami es la palabra
rokuganesa para "ola gigante". Después de un terremoto los rokuganeses
siempre inician los preparativos para hacer frente a uno de estos desastres.
Normalmente pueden contar con que llegue entre uno y tres días después.
Incluso los terremotos menores pueden provocar tsunami, pero a mayor gravedad
del temblor siempre es mayor la de la ola. Los huracanes también son frecuentes
de las costas de Rokugan. Estas grandes tormentas destruyen pueblos enteros,
pero también apor" tan grandes botines a los pescadores una vez han
pasado.
Otra
señal de las fuerzas de la naturaleza torna la forma de los volcanes. Como se
mencionó anteriormente hay muchos volcanes en Rokugan, no todos inactivos. Los
rokuganeses suelen construir sus pueblos en las tierras bajas, pero la nobleza
erige sus fortalezas en lo alto de las montañas, cerca de la amenaza de
erupción. Aunque las fortalezas montañosas no se construyen cerca de cadenas
volcánicas activas, la mayoría de los rokuganeses conoce el cuento (sin duda
apócrifo) de un grupo de shugenja que lanzó un poderoso rirual que despertó
el fuego de la tierra para devorar el castillo de un enemigo...
Cultura
EL ORDEN
CELESTIAL
Aunque la cultura de Rokugan
puede parecer bastante extraña, es muy parecida a la Europa feudal con la que
están familiarizados los amantes de la historia y la literatura fantástica. La
sección siguiente está dedicada a la estructura de la sociedad regimentada que
forma Rokugan. Aunque al principio pueda asustar en realidad es bastante
sencilla. Todo Rokugan está basado en una estructura jerárquica llamada
"El Orden Celestial"... Los rokuganeses creen que todo forma parte de
un diseño divino. Incluso la humanidad tiene un papel que jugar en este orden.
Creen que todos tenemos un destino y que debemos trabajar para completarlo,
aunque ello signifique la incomodidad, el dolor o la muerte, pues a pesar de lo
terrible que pueda ser el camino de cada uno, algo aún peor aguarda a aquellos
que intentan engañar a su destino.
TRES ESCALONES
Rokugan es muy formal. El
universo opera lo una estructura escalonada: los hombres y mujeres nacen en uno
de los tres escalones del Orden, y han de vivir el resto de sus vidas el papel
en que su nacimiento les ha situado. Hay veces en que algunos pueden moverse
un escalón a otro, pero esto es la excepción y no la regla.
Hay tres clases de personas
en Rokugan: la Nobleza (los que hacen la guerra), los Campesinos (los que
trabajan), y los Sacerdotes (los que rezan). Aquellos
que quedan fuera de esta estructura se consideran "no-gente" (o hinin) y están protegidos por la
justicia imperial. Para tener una representación visual de la estructura social
de Rokugan consulta "El Orden Celestial" en la página siguiente.
El propio Rokugan es un
estado feudal. Hay un único Emperador que es dueño de todas las tierras. Todo
la que se extiende bajo el sol le pertenece, puesto que su ascendencia se remonta al primer Hantei que ganó el Torneo del Sol y la
Luna. Los nobles menores (daimyo) juran
lealtad al Emperador. Gobiernan los territorios que se les dan y se aseguran de que las leyes del Emperador sean obedecidas y
cumplidas. A cambio, obtienen el derecho a recaudar impuestos en la tierra que
rigen. Del mismo modo, un daimyo puede dar parte de sus tierras a cambio de fidelidad. Los campesinos trabajan los campos
a cambio de la protección de los nobles. Por desgracia para los campesinos, el
"contrato feudal" está un tanto desequilibrado en Rokugan. Los daimyo
y samurai no están obligados a protegerlos. Aquellos que lo hacen actúan por
cortesía más que por obligación.
SAMURAI: LOS
QUE HACEN LAGUERRA
La clase social más alta de
Rokugan la forman los guerreros o samurai. Todos los que nacen en una familia
de samurai son considerados como tales, sin importar su profesión. El
Emperador y su familia son el primer peldaño en esta escalera. Los daimyo
mayores de los Siete Clanes son el segundo peldaño y los daimyo de las familias
son el tercero. El cuarto son los samurai que han
jurado fidelidad a las familias de los daimyo y bajo ellos, en el quinto
peldaño, están los que han nacido en la familia pero no han sido entrenados
como guerreros. Por último están los ronin ("hombres errantes",
llamados así por su naturaleza vagabunda), los guerreros sin señor que vagan
por el país.
Sólo un samurai puede portar
un daisbo. las
dos espadas enfundadas en el cinturón u obi.
La primera es la katana (espada
larga) y la segunda se llama wakizasbi (espada
corta). Los samurai viven bajo un código de conducta llamado bushido. Este sistema gobierna todas sus
acciones. Consulta la sección Bushido, más adelante, para obtener más
información.
Algunos Clanes son muy
devotos de la religión de Rokugan,
pero otros no. Los samurai del Clan del Fénix deben estudiar muchos textos
sagrados y aprender las técnicas bugei (habilidades
de lucha). Han de pasar ceremonias religiosas antes
de recibir su daisho, en la que un shugenja
(sacerdote, alguien que puede hablar con las Fortunas y recibir respuesta;
ver Shugenja más abajo) les afeita y unge la frente. Los
samurai del Clan del Cangrejo no se entretienen en tales frivolidades. Un
Cangrejo aprende a luchar y a morir.
Aquellos nacidos dentro de
la casta samurai que no son entrenados en el Bushido
siguen siendo considerados samurai. No están a un nivel equiparable a los que
portan daisho, pero se les permite llevar una katana para mostrar que son de
clase samurai. Sólo porque un samurai lleve una katana no significa que sepa
usarla.
HEIMIN: LAS
SEMI-PERSONAS
Los Heimin o "semi-personas" son la gente común. El plebeyo
mayor dentro del Orden es el campesino, porque proporciona lo que es más
necesario en la vida: la comida. Sin él todo el mundo pasaría hambre. El
siguiente es el artesano, puesto que crea cosas que la gente necesita. El
mercader está por debajo porque no crea nada, únicamente vende lo que los demás
crean. Es legal para un samurai matar heimin si su honor se ha visto
comprometido por la rudeza de estos. Qué constituye una "rudeza"
suele depender del samurai ofendido, por lo que los heimin siempre intentan
ser tan humildes como les es posible en
su presencia.
HININ: LAS
NO-PERSONAS
Los Hinin ("no-personas") incluyen criminales, artistas
(actores, músicos y geisba), charlatanes
(prestidigitadores y embaucadores) y jugadores. También incluyen a los eta, la gente
que hereda trabajos "sucios" que implican tocar los cadáveres de
humanos y animales. Los rokuganeses detestan tocar algo muerto. Creen que tocar
los cadáveres (o cualquier cosa relacionada con ellos, como la sangre) mancha
sus almas. Estos trabajos, como el de curtidores, enterradores y torturadores,
se dejan para los eta. Aunque un samurai puede
necesitar una buena razón para matar a un campesino, matar hinin no se
considera un crimen porque no forman parte del Orden. Sin embargo, matar a
ciertos hinin (como a la geisha favorita de un samurai) puede tener serias
repercusiones.
NINJA
Los ninja se consideran eta
y, por tanto, no personas. No es un crimen matar a un ninja, y no hay
consecuencias derivadas de ello. Un .samurai perdería
prestigio por tratar con un ninja reconocido, pero nadie sabe con certeza que
existan en realidad.
La amenaza de los ninja es
todo lo que se necesita para que campesinos y nobles se estremezcan bajo su
quimono. Un shuriken dejado sobre el cadáver de un sirviente muerto es
suficiente advertencia, pero no es una prueba concreta de la existencia de los
ninja.
LA RELIGIÓN
El Orden Celestial no se
aplica tan sólo a la humanidad. Los dioses de Rokugan (comúnmente conocidos
como las "Fortunas") también son parte de la gran máquina del
universo y también deben obedecer sus rígidas leyes y códigos.
Hay muchas, muchas Fortunas.
Por cada, pueblo, ciudad, familia, clan, gruta, montaña, río y árbol hay una
Fortuna que vela y guía su vida. Los shugenja de Rokugan son educados en la
religión de las Fortunas. Aprenden sus nombres y costumbres, así como los
rituales y plegarias para realizar peticiones y calmarlas. Además, en mayor o
menor grado, los shugenja son educados en la filosofía de los Cinco Anillos,
que fue enseñada al Emperador hace mil años. Cada clan tiene una visión
diferente del "shinseísmo", pero todos respetan sus enseñanzas.
Las Mujeres
En Rokugan es la casta de
una mujer (no su sexo) la que indica su posición en el Orden Celestial. Las
mujeres son iguales a los hombres con respecto a su casta. Sin embargo, hay
unas cuantas diferencias a tener en cuenta.
SAMURAI-KO
Las
doncellas samurai que permanecen fieles a sus señores inscriben sus nombres en
los libros de historia. Las que caen los dejan en las canciones trágicas de
amor.
-Doji
Shizue
Una de las historias
favoritas de los poetas de Rokugan es la de la hermana de un samurai asesinado
que se puso la armadura y cogió la espada de su hermano para vengarlo. La
"historia de Hitomi" ha provocado que numerosas jóvenes se
conviertan en bushi, y ha justificado dicho acto a ojos de muchos daimyo. El ritual
samurai de cambiar de nombre ha hecho que muchas samurai-ko (mujeres samurai adopten el nombre de
"Hitomi" tras tomar el daisho, incluida la samurai-ko del Clan del
Dragón, Mirumoto Hitomi.
Uno de los votos que algunas
samurai-ko realizan durante su ceremonia de iniciación es el de celibato
(después de todo, una samurai-ko no puede dedicarse a la vez a su daimyo y a
su amante o marido). Si se descubre que una samurai-ko
que ha jurado celibato tiene un amante, a menudo renuncia a su posición e
ingresa en un monasterio. Por supuesto, la palabra clave es "descubre"..
Hay muchas samurai-ko que tienen amantes, y el repertorio de cada poeta tiene
diversas historias de samurai y samurai-ko que han provocado su perdición
debido al amor. Las samurai-ko son tratadas como guerreros samurai en el Orden
Celestial. No hay diferencias de trato con respecto a los hombres.
ESPOSAS
El matrimonio en Rokugan no
tiene nada que ver con el amor. Un matrimonio es un asunto estrictamente de
negocios, arreglado por los padres de la pareja y un mediador. No se espera que uno ame necesariamente a su esposa. Sin
embargo, una ofensa contra la mujer de un sarnurai es una ofensa contra su
marido.
Un hogar rokuganés es muy
diferente de lo que uno podría esperar. En Rokugan, la mujer maneja todo el
dinero y está a cargo de la casa en todos los sentidos. Un samurai recibe un estipendio
de su esposa que puede gastar de la forma que desee, pero la mujer decide cómo
se gasta el resto del dinero. Maneja las finanzas, alquila trabajadores para
reparar y mejorar la casa y se encarga de entretener a las visitas. Sin
embargo, aparte de esto la esposa-tiene poco que hacer salvo murmurar con las
esposas de los demás samurai y leer las historias
románticas (llamadas "libros de almohada") que se venden en el
mercado.
GEISHA
Aunque hay muy poco romance
en un matrimonio, no puede decirse
lo mismo de las aventuras fuera de
él. Aunque los asuntos extramaritales de un samurai son ignorados por la
sociedad, se espera que sea discreto, de forma que no insulte a la familia de
su esposa. Cuando un samurai busca compañía puede encontrarla en brazos de una geisha.. Las
geisha son artistas. Están entrenadas en las artes de la música, la poesía y la
conversación. Aunque se tiene un gran respeto por sus habilidades, siguen
siendo tan sólo hinin dentro del Orden Celestial.
Cuando
entra en la casa de té de una geisha, se espera de un samurai que deje su
katana en la puerta (para evitar verter sangre en su interior). Las leyendas están llenas de samurai que se enamoran de
geisha y el peligro que tales pasiones suponen. Se espera que un guerrero
sienta tal pasión sólo por una cosa: la protección de su señor. Tales pasiones
comprometen la devoción de un samurai por su señor y son desaprobadas en extremo
en Rokugan.
Cuando la cosecha es pobre
los campesinos se ven en graves apuros económicos, y una hija hermosa puede
aportar mucho dinero. Algunas geishas compran chicas bajo contrato y las
entrenan en las artes de la conversación, el baile y la canción. Muchas geishas
son también excelentes interpretes musicales. No son “mujeres de la noche”. Son
artistas. En ocasiones son capaces de
comprar su propio contrato, lo que les permite convertirse en chicas
“independientes” o, si tienen capacidad para los negocios, abrir su propia casa
de té.
En la cima está el
Emperador, el primer hijo de Amateratsu, la Diosa del Sol.
Justo
debajo están los señores de los Siete Clanes, los señores de las familias y los
señores de los clanes menores.
Bajo
los daimyos estála casta samurai (bushi y shugenja), los que viven y mueren
para servir a los señores de Rokugan.
Luego
están las “semi-personas”, los Heimin, incluidos los campesinos, artesanos y
mercaderes.
Por
último están las “no-personas”, los Hinin, incluidos las geishas, enterradores
y torturadores.
La vida de un samurai
Igual que las estaciones y
las mareas, la vida humana sigue un ciclo. Negar este
ciclo es negar la pertenencia al orden y nuestro lugar en él. No sólo es un
deshonor hacia los dioses, sino también hacia los propios ancestros que esperan
algo mejor de un joven samurai.
NACIMIENTO Y
JUVENTUD
Cuando nace un niño, lo hace
dentro de la casta de su padre y su madre. La infancia en Rokugan es muy
diferente a la de occidente. Los niños no
se consideran adultos hasta que pasan su ceremonia de gempukku. Un niño no es un "adulto pequeño". Es un menor
al que no se han enseñado aún las normas de los adultos, y por ello debe ser
tratado con amabilidad y permisividad. Una vez cumple siete años, es enviado a
una escuela en la que pasará varios años aprendiendo las costumbres de su casta
y profesión.
MAYORÍA DE
EDAD: LA CEREMONIA DE GEMPUKKU
Los jóvenes samurai son educados en escuelas en las que aprenden historia,
esgrima, lenguaje, tácticas de batalla y filosofía. Lleva aproximadamente
nueve años completar el entrenamiento, durante los que los estudiantes rara
vez (si hay alguna) ven a sus padres. En algún punto entre los 13 y los 21
años (normalmente a los 16) el niño realiza el rito de iniciación llamado gempukku y es, por primera vez,
considerado un adulto. Normalmente se espera que los niños adopten un nuevo
nombre (su nombre adulto) con esta ocasión.
MATRIMONIO
Los matrimonios son concertados
por los padres de los prometidos, y sólo ocasionalmente ambos sufren las
agonías del romance. A menudo se utiliza un mediador para concertar el
matrimonio, normalmente un miembro del Clan de la Grulla, que siempre está al
corriente de los nacimientos de las familias reales de Rokugan. Los dos
contrayentes suelen ser presentados algún tiempo después de su ceremonia de
gempukku.
El día del matrimonio la
novia viste de blanco, el color que simboliza la muerte, para mostrar que
ahora ha muerto para su familia. Durante la ceremonia deja caer esta vestidura
blanca para mostrar otra roja, simbolizando su renacimiento. Tras la ceremonia
hay pocas oportunidades para que florezca el romance. La novia es llevada
aparte por la suegra para que aprenda todo lo que necesitará para ser una
buena esposa, mientras el marido marcha en peregrinación hacia algún lugar
sagrado para "celebrarlo". La celebración suele implicar que el
samurai medite sobre esta nueva fase de su existencia, y sobre los cambios que
necesitará hacer en su nueva forma de vida.
AMOR
Aunque el concepto del amor es a menudo trágico en la literatura
occidental, también es edificante. No es así en Rokugan. El amor apasionado no
tiene cabida en el corazón de un samurai; sólo hay lugar para una devoción completa
e incuestionable al propio daimyo. Cualquier otra emoción entra en conflicto
con la propia devoción, enturbiando la lealtad. El amor apasionado es a menudo
mal visto en los círculos samurai;
es una emoción para la "gente baja", Como los cortesanos y las geisha. Sólo en muy raras ocasiones una historia de amor
acaba bien para un guerrero. Aunque esto sea lo normal y aceptado en Rokugan,
los amantes que logran sobreponerse a las dificultades suelen ser vistos como
heroicos y honorables. Los que no lo consiguen suelen terminar trágicamente, y
a veces se les vilipendia.
Inkyo: LA LLEGADA DE
LA VEJEZ
En Rokugan, un samurai es considerado un "hombre joven" hasta
que alcanza su vigésimo cumpleaños. Entonces, hasta los cuarenta, será de
"mediana edad".. En su cuarenta aniversario se considera adecuado que
se afeiten la cabeza, cambien su nombre y se conviertan en monjes para
prepararse para su próxima vida.
Se considera adecuado, pero
eso no signifi,ca que sea una verdad universal. El
Daimyo del Clan del Cangrejo, Hida Kisada, tiene cincuenta años y ninguna
intención de afeitarse la cabeza o de unirse a un monasterio. Del mismo modo,
la "Grulla Gris" Kakita Toshimoko tampoco muestra signo alguno de
querer prepararse para su próxima vida; le queda mucho por hacer en ésta.
Cuando el Emperador o un
daimyo se retira, dejando a un joven samurai en su lugar, a menudo permanece
en la corte como "consejero". Por supuesto, el resto de la corte sabe
quién es la autoridad real, lo que convierte al joven sentado en el trono en
un monarca de papel hasta que su predecesor fallece.
MUERTE Y SEPPUKU
El miedo a la muerte no es
sólo impropio, sino también un deshonor. Dado que los rokuganeses creen en un
mundo espiritual al que van las almas de los muertos para aguardar su
renacimiento, esperan unirse a sus ancestros en el mundo espiritual tras su
muerte. A los samurai se les enseña en los dojo una
famosa cita: "He recibido en préstamo el nombre de mis ancestros. Debo
devolvérselo inmaculado". Este valor sorprendente frente a la mortalidad
puede hacer muy corta la vida de los samurai. A
menudo, cuando uno no cumple con su deber o su valor queda en entredicho, surge
la necesidad de probar su valía: la prueba definitiva de valor.
El seppuku ("abrirse el vientre") es esa prueba, el ritual
de demostración del propio valor frente a la muerte. Antes de la ceremonia el
samurai pasa el día en un templo (dedicado a una deidad familiar), escribiendo
poemas y cartas a sus seres queridos. Al final de este día, el samurai se
arrodilla en una estera para proteger el suelo sagrado de su sangre, desenvaina
su wakizashi y realiza tres profundos cortes en su torso. No debe gritar por el
dolor, y a menudo un amigo íntimo o un familiar espera
tras él, con su katana desenvainada, listo para realizar el "corte
final" e impedir que su amigo se deshonre emitiendo algún sonido.
Los samurai no
cometen seppuku para proteger su propio honor, sino el de su familia. Es,
quizá, el aspecto peor comprendido de la cultura samurai, y todo director de
juego debería poner un gran cuidado cuando lo introduzca en sus partidas.
La vida de un campesino
PROBLEMAS Y
CAMBIO
La vida de un campesino es
muy diferente de la de un samurai. Un campesino depende enteramente de la
previsibilidad de la naturaleza y la certeza de las estaciones. Cuando sucede
algún desastre natural el campesino está convencido de que ha hecho algo mal
para atraer semejante desgracia sobre su casa. Siempre desconfían de los
extraños y los cambios, puesto que ambos alteran la normalidad. Sólo pueden
representar problemas.
LAS ESTACIONES
Las cuatro estaciones
definen la vida de un campesino. La primavera está llena de lluvias, dejando el
suelo ideal para plantar. Las ciruelas y cerezas marcan el inicio de la
primavera, mientras que la caída de las flores del cerezo indica al campesino
la llegada del verano. El verano es una estación que se soporta más que se disfruta. Es el tiempo en que el arroz está creciendo y
pocas labores manuales pueden realizarse sin sudar copiosamente. También es la
temporada de los tifones, que arruinan todo el duro trabajo de los campesinos.
El otoño es una estación anhelada. La temperatura disminuye y se cosecha el
arroz. El invierto es corto en Rokugan, pero frío y
amargo. La nieve cae normalmente sólo en el norte, pero se sabe de inviernos extremadamente
fríos en los que ha nevado en el sur. El invierno es el tiempo de destilar el sake (un vino de arroz que es una de las
dos bebidas más populares en Rokugan), tejer la seda y otras telas, y practicar
otras habilidades artesanales. Por supuesto, el final del invierno trae la
llegada de la primavera, en la que se abren los mercados y se venden e
intercambian los productos realizados durante el invierno.
LOS FRUTOS DE
LAS GRANJAS
El arroz no es el único
cultivo de la mayoría de las granjas; también producen frutas, nueces y
verduras. El mayor lujo de una granja es, por supuesto, la seda. Es tan valiosa
que incluso la seda mala se guarda para venderse en los mercados de primavera.
Las dos bebidas preferidas de Rokugan (el té y el sake) también se elaboran en las granjas.
En Rokugan hay dos idiomas
diferentes: la lengua común y la lengua culta, usada sólo por la nobleza, los
shugenja y los monjes. Todos los samurai aprenden la
lengua común, y a unos pocos se les enseña la lengua culta.
La lengua común de Rokugan
tiene muchos dialectos. Un samuraj puede viajar por tres provincias diferentes
y oír tres pronunciaciones diferentes de la palabra "arroz". A
menudo, el acento de un samurai denotará su Clan, posiblemente incluso hasta
su familia.
La lengua culta es utilizada
exclusivamente en las escuelas shugenja y en la Corte Imperial. Los
documentos oficiales están escritos en la lengua culta (para evitar falsificaciones
por parte de las clases inferiores), y los dialectos comunes no se permiten
en la corte. Los samurai no consideran importante que
los campesinos comprendan o no las órdenes de la corte; sólo
han de obedecerlas.
KOKU
La moneda base de la economía
de Rokugan se denomina "koku", y tiene el valor aproximado de unos
doscientos Kg de arroz. Un único koku se divide en 5 fanegas o monedas de plata
llamadas ichibukin o "bu". Cada fanega puede dividirse en diez
celemines de cobre llamados “zeni”.
1 koku = 5 bu = 50 zeni
IMPUESTOS
Cada estación de cosechas
produce aproximadamente 25 millones de koku de arroz en Rokugan. También
provoca la llegada de los recaudadores de impuestos a las granjas, listos para
recaudar el 60% de todo lo que el campesino haya producido ese año.
Los
recaudadores de impuestos no siempre recogen comida. Los campesinos también
pueden ofrecerles seda, sake, telas o té. En algunas ocasiones hacen tales
ofrendas como soborno para que no se informe de un nuevo campo de arroz a su
señor.
Cuando los magistrados del
daimyo llegan en otoño para recaudar los impuestos, muy a menudo se encuentran
con que el mal tiempo o los bandidos han dejado al campesino sin nada que
entregar de todo ese año de trabajo. Algunos daimyo son generosos y permiten a
los campesinos un año de respiro en el que reconstruir sus cultivos. Otros son
menos compasivos y exigen el tributo de otras formas. Algunos campesinos se ven
obligados a vender a sus hijas para pagar a su daimyo y otros son ejecutados
sin piedad, siendo sus tierras entregadas a otra familia para que las cuide.
ARTESANOS Y
MERCADERES
Aunque los artesanos y
mercaderes están muy abajo en la escala social de Rokugan, también son los
más ricos. Los samurai y los campesinos siempre necesitan
de zapateros, carpinteros, toneleros, herreros y otros artesanos que reparen o
reemplacen sus herramientas, armas, casas y ropas.
En Otosan Uchi, la capital
del Imperio, un samurai puede encontrar tres herreros
de hojas, ocho afiladores de espadas, cuatro plateros, tres hacedores de
vainas, dos lacadores, dos flecheros, un tintorero y un centenar de destiladores
de sake. Hay un total de doscientos carpinteros disponibles y listos para
trabajar, por no mencionar a los barberos, trenzadores de paja, papeleros,
cortadores de tabaco, labradores y tejedores de esteras. Todos estos artesanos
tienen trabajo estable gracias a los campesinos, los habitantes de la ciudad y
el señor de las tierras.
CARPINTEROS
Los artesanos más ricos de Rokugan son los
carpinteros. Tienen tanto dinero que muchos son capaces de pagar guardaespaldas
que les protejan de los bandidos. Es bastante común que los campesinos paguen
al carpintero local una pequeña cantidad para que extienda esta protección
también a ellos. Por supuesto, el carpintero ha de hacer los
"arreglos" con el magistrado local para que éste ignore tales
actividades. Ningún daimyo desea ver su autoridad comprometida, y más de un
carpintero ha muerto por ofrecer protección a los súbditos de un señor.
Hay cuatro clasificaciones
de "carpinteros" en Rokugan: el yesero (que hace paredes de yeso), el
techador (que hace las tejas para los tejados), el albañil (que hace los cimientos
de la casa), y el serrador (que mide, corta y acondiciona la madera). Estos cuatro hombres trabajan en equipo, liderados por
un carpintero que es maestro en todas las habilidades. Dicho personaje actúa
como representante y busca trabajo para su equipo.
GUÍAS DE VIAJE
Los viajes en Rokugan pueden
durar mucho tiempo. Un hombre a caba1lo puede viajar entre 30 y 50 Km al día,
dependiendo del clima, de dónde comience, de su destino, de si
está usando algún camino imperial, etc. te Cada uno de los clanes tiene al
menos tres guías de viaje: una para el daimyo, una
para su magistrado jefe y otra para los dignatarios visitantes. Estos pequeños
estudios incluyen mapas y listas de caminos, templos, posadas, estaciones de
paso, ciudades y pueblos, así como territorios amistosos y territorios que, por
el bien del clan, habrá que evitar.
CAMINOS
IMPERIALES Y ESTACIONES DE PASO
Hace mucho, el primer Hantei
ordenó que se construyeran carreteras para unir los palacios de los Grandes
Clanes y la Ciudad Imperial, Otosan Uchi. Durante mil años estos caminos han
sido mantenidos por los Clanes. Los Grulla gastan increíbles sumas para
mantener sus caminos en buen estado, mientras los Cangrejo sólo se preocupan
de mantener aquellas carreteras que aceleran el movimiento de las tropas al borde de las Tierras
Sombrías. Junto a muchos caminos hay árboles altos y frondosos que proporcionan
sombra y protección contra la lluvia. Junto a los caminos Imperiales existen
muchas estaciones de paso, normalmente protegidas por samurai aprendices de
magistrado. Hay muchas de estas estaciones y todas varían en tamaño y
miembros.
Los oficiales de una estación
proporcionan ayuda a los viajeros, actúan como exploradores avanzados
(vigilando a los ejércitos invasores) y se mantienen alerta ante cualquier
problema. A menudo disponen de un shugenja o dos, sólo para casos de
emergencia.
PAPELES DE
VIAJE
Los caminos bien cuidados
permiten viajar rápidamente entre las ciudades. También significan un viaje
rápido entre las provincias, lo cual no es bueno para los
clan es que temen ser invadidos. Cuando los samurai o
campesinos viajan deben obtener permiso de su daimyo y llevar consigo papeles
de viaje (que indican su destino y motivos) para hacerlo. Los documentos son
comprobados en las estaciones de paso situadas en los límites de las
provincias.
La Comida
ARROZ
"¿Has
comido arroz hoy?"
-Saludo
popular en Rokugan
Los rokuganeses no se
saludan con "hola" "¿cómo estás?". Se preguntan si han
comido el único producto que está presente en toda las comidas es el arroz.
Este alimento es la base de la dieta de Rokugan. Se hierve y se sirve como
plato principal, cocido en gachas espesas o mezclado y aderezado con vinagre.
A menudo se tritura y se hacen pasteles, o se muele en harina para hacer bolas
y fideos. Si no hay arroz disponible, o es demasiado caro, se usa mijo (el
arroz de
los pobres) en su
lugar.
FRUTAS Y
VERDURAS
Los rokuganeses comen una
amplia variedad de verduras (siempre servidas con arroz).
Casi nunca se comen crudas: se hierven, fríen, adoban y cuecen. Las verduras
más populares son las judías (especialmente las de soja, que se usan para
hacer salsa de soja y tofu), que se cuecen o majan en una pasta.
PESCADO
El pescado es un manjar en
Rokugan. Obviamente, sólo los que viven cerca de la costa tienen acceso a pescado
fresco. Se hierve, asa, fríe, cuece o se sirve crudo (entonces se le llama susbi) con arroz aderezado con vinagre.
Los pescados más típicos incluyen: caracolas, bonito, almejas, cangrejo,
anguilas, arenque, medusa, quelpo, caballa, pulpo, ostras, lucio, fugu (el
famoso "pez globo", venenoso si se prepara
de forma incorrecta), sardinas, veneras, róbalo, sepia, erizos de mar,
camarones, calamar, pez espada, y atún.
CARNE
La carne roja no se come en
Rokugan. El ganado es muy escaso y su leche se considera más valiosa que su
carne. Tanto los campesinos como la nobleza comen pollo y cerdo con regularidad,
mientras los eta comen caza, como jabalí y ciervo. La
nobleza evita este tipo de carne, pues creen que le hace oler mal.
BEBIDAS
El té es la bebida más
popular en Rokugan. Existe toda una ceremonia dedicada a la preparación y el
servicio correcto de dicha bebida. Los rokuganeses no añaden azúcar a su té
(aunque algunos Unicornio siguen bebiendo el suyo con leche de yegua).
El vino de arroz, llamado sake, es muy popular entre aquellos que
pueden pagarlo. Se sirve caliente (a temperatura corporal) y se bebe en
pequeñas tazas que pueden sostenerse en una sola mano. Una versión más potente
del sake se denomina shochu, pero sólo los bebedores más avezados se atreven con él.
Para las clases bajas que no pueden permitirse el sake hay licores de frutas,
cervezas e hidromieles.
El Vestuario
La ropa está diseñada para
mantener a una persona caliente y seca. En Rokugan, además, cumple otra
función. A menudo puedes determinar la posición de una persona por las ropas
que esta viste.
La clase samurai utiliza
seda y algodón. El quimono es el vestido
de manga larga con el que la mayoría de occidentales están familiarizados. En
verano, los rokuganeses llevan quimonos de seda ligeros. En invierno los visten
más gruesos, forrados de algodón. Durante los meses lluviosos de primavera se
usa el paraguas para mantener seco el quimono. Pueden situarse pequeños
objetos en las amplias mangas. Un fajín, llamado obi, se lleva en torno a la cintura. El obi tiene pliegues, que
sirven como bolsillos. Además, pueden atarse a él pequeñas bolsas para
transportar objetos mayores. El daisho se lleva enfundado en el obi. Un hatama,
una camisa abierta con pliegues, se lleva a menudo sobre el quimono para
las ocasiones formales. Un haori (un
adorno utilizado para crear la ilusión de unos hombros mayores) también se
lleva a veces en ocasiones formales.
EL MON
La heráldica en Rokugan es
menos formal que en occidente. Todos los samurai de un
clan lucen el mon, o símbolo y
colores del mismo. En las ocasiones formales se suele vestir un kamisbimo, una pequeña chaqueta que se
lleva sobre el quimono con el mon. Un samurai llevará el mon de su clan a la
espalda y el de su familia en la manga izquierda, para que esté cerca de su
corazón, o en la derecha para guiar su espada. Un samurai incorpora normalmente
los colores de su clan en sus ropas formales, mientras que las ropas privadas
suelen ser de colores grises y marrones. Suelen llevar sombrero en las
ocasiones formales (pueden ir desde lo muy sencillo hasta lo realmente
extravagante).
Los miembros de los Siete
Grandes Clanes pueden ser identificados casi siempre por los colores de sus
ropajes formales. Los colores que se asocian más a menudo con los clanes son:
Cangrejo:
Azul grisáceo más negro, rojo y marrón.
Dragón:
Dorado con toques de verde oscuro.
Escorpión:
Rojo sangre y negro.
Fénix:
Rojo, amarillo y naranja.
Grulla:
Azul cielo y plata.
León:
Amarillos, marrones y tonos terrosos.
Unicornios:
Púrpura, blanco y oro.
LOS VESTIDOS DE
MUJER
Las mujeres también visten
quimonos, pero a menudo los llevan a juego con colores complementarios. Una
mujer no lleva hakama. Su quimono es a menudo muy largo, arrastrándose tras
ella. Su obi es normalmente más amplio que el de un hombre, y está anudado en
un elaborado lazo. Suelen pintarse el rostro de blanco, incluidos los labios.
Las cejas son afeitadas y se pinta su forma en su lugar. Normalmente, las damas
de la Corte Imperial marcan el estilo "correcto", aunque muchas
mujeres (como las del clan Escorpión) ignoran a menudo las opiniones de la
Corte sobre el estilo.
Las samurai-ko, por otro
lado, suelen seguir los pasos de sus contrapartidas masculinas. Normalmente
llevan hakama, haori y daisho, pero también puede vérselas con ropas algo más
femeninas.
ROPAJES
CAMPESINOS
Las ropas de los heimin y
hinin son habitualmente de algodón, cáñamo o lana. Los colores suelen ser muy
apagados (no pueden pagar los caros tintes que hacen tan colorida a la nobleza). En vez de paraguas, las clases bajas utilizan sombreros y
abrigos hechos de paja. Los sombreros de los campesinos son muy prácticos. Son
redondos y de ala ancha, para alejar el sol y la lluvia de los ojos. Llevan
quimonos y obi con camiseta y taparrabo de algodón.
El estilo tradiconal de
peinado para un samurai consiste en la parte frontal afeitada y una coleta alta
que se dobla hacia delante sobre la coronilla. Sin mebargo, hay muchos en
Rokugan que utilizan un peinado para identificarse con su clan. Algunos Grulla
tiñen su cabello de blanco y lo dejan crecer largo y cuidado. Los Dragón se
afeitan la cabeza por completo y decoran sus calvas con tatuajes. Los León a
menudo dejan que sus cabellos crezcan a su aire y los
tiñen de dorado. Los Fénix son muy tradiconales, afeitando sus frentes y
portando coletas altas. El Clan del Escorpión a menudo oculta sus rasgos,
mientras que el Clan del Cangrejo no podría preocuparse menos por el peinado de
un samurai. Una mujer de la casta samurai casi nunca se corta sus cabellos. Las
samurai-ko a veces emulan a sus contrapartidas masculinas, pero no es
frecuente. Normalmente, el cabello de una mujer puede llegar hasta el suelo.
Una mujer sólo se lo corta cuando enviuda y cuando está de duelo.
Las Residencias
CAMPESINOS
Los campesinos no viven en
granjas aisladas. Las granjas rodean un pueblo en el que viven los campesinos y
sus familias. Estos hogares son muy simples. A menudo tiene dos habitaciones:
una sala de estar y un dormitorio, con un total de unos 40 ó 50 metros
cuadrados. Los aldeanos más importantes (como el jefe del pueblo) suelen tener
una casa mayor, completada con una "habitación de lujo" en la que
pueden entretener a los samurai de visita. Las
paredes interiores son de papel y los suelos están hechos de madera. Las casas
se construyen a menudo con madera de cedro, que es flexible (para los fuertes
vientos y tormentas) pero también más inflamable que la mayoría. Un rápido
incendio estival puede arrasar un pueblo entero en un día. Los objetos valiosos
se guardan en una despensa de piedra situada en la parte trasera de la casa,
para protegerlos del fuego y del robo. Los zapatos se quitan siempre antes de
entrar en la casa, y se dejan en la entrada.
EL PUEBLO
Todos los pueblos están
rodeados por cortafuegos para ayudar a prevenir los frecuentes incendios en el
seco verano. También están rodeados de árboles, dando a la aldea una sombra
constante que la protege del molesto calor del estío. Los caminos que transcurren
junto a un pueblo están bordeados de árboles (para dar sombra) y altos setos.
También se pueden encontrar hoyos llenos de excrementos, que ayudan a
fertilizar los campos. Se anima a los viajeros a que contribuyan.
SAMURAI
Las casas de los samurai son mucho más extravagantes que las de los
campesinos, a menudo unas diez veces más caras y grandes. El hogar de un
samurai siempre está decorado con un jardín, e incluye tres secciones. La
sección frontal se usa únicamente para los negocios. La primera interior se
reserva para invitados y para dormir. La tercera sección es la parte más interior,
donde se prepara la comida y donde las mujeres tienen sus aposentos privados.
Castillos
Cada familia de daimyo vive
en un castillo ancestral que rodea y protege a un pueblo o ciudad, y que está a
su vez rodeado de granjas. Está amurallado y tiene un foso para desanimar a los
invasores. Cada castillo tiene varios edificios fortificados (normalmente de
uno a cuatro) que albergan las barracas, la residencia del señor y los
almacenes de comida. Cada uno de estos edificios se asienta en unos firmes
cimientos de piedra con s61o un estrecho acceso con altos escalones, limitando
el movimiento de las tropas dentro y fuera del castillo a una única fila. Los
pasillos interiores de la fortaleza están hechos de piedra. Es un vasto
laberinto que sólo permite avanzar a un hombre a la vez, haciendo muy fácil su
defensa. Todos los pasillos están llenos de saeteras (para disparar flechas) y
de agujeros en el techo (para lanzar aceite, ácido y veneno).
Al final del pasillo de piedra está el hogar del daimyo, que es una versi6n
mayor y más extravagante de la casa del samurai. Normalmente alberga un
séquito de entre cuarenta y cincuenta personas (parientes políticos, guardaespaldas,
etc.).
Los samurai que
sirven al señor de un castillo viven en las barracas (si son solteros) o en la
ciudad con sus esposas. Las samurai-ko, al haber perdido a su familia durante
la ceremonia del gempukku, permanecen con la familia del señor o en barracas
separadas.
Ciudades
Las ciudades que están
protegidas por las murallas y los fosos de las fortalezas de los daimyo son el
centro de la economía de Rokugan. Están divididas en distritos con puertas,
muros y fuerzas de policía locales (ver Yoriki más adelante).
Durante la noche se necesitan papeles identificativos
para pasar de un distrito a otro. Los campesinos analfabetos no suelen ser
bienvenidos en las ciudades. Realizan sus negocios en el pueblo durante la
época de mercado en primavera.
Los rokuganeses pueden
orientarse en las ciudades prestando atención a los nombres de las calles. Los
mercaderes y artesanos se concentran, y por eso las calles reciben el nombre de
sus talleres (¿Necesitas un carpintero? Ve a la calle de los carpinteros). Las casas de las geisha, las de té y los teatros se
encuentran en los mismos distritos (normalmente lejos del templo). Se espera de los samurai que
dejen sus espadas atrás, en la entrada del distrito de las geisha.
El Bushido: el código del guerrero
El Bushido es el código al
que se adhieren todos los samurai. Enfatiza una vida
de virtud e c integridad. Todos estos valores están contenidos en el Honor de
un samurai.
VALOR
No puedes
vivir escondiéndote de la vida.
- El Tao de Shinsei
Se espera de un samurai que
esté listo para dar la vida por su
daimyo en cualquier momento. La gente de Rokugan no sólo cree en la
reencarnación, sino también en que las acciones de su vida afectarán a las mil
vidas siguientes. Esta creencia en el karma
(un tipo de energía espiritual que sigue a la propia alma de una vida a
otra) explica porqué un samurai se preocupa tan poco por su propia seguridad.
Sabe que si entrega su vida desinteresadamente sirviendo a su señor su
posición mejorará en su próxima vida. La gente común permite que el miedo
asalte su corazón. Un alma extraordinaria es la única que tiene el valor de
vivir realmente hasta el límite, como si cada momento fuera el último.
LEALTAD
Un puñado de riquezas es como un puñado
de polvo cuando se
compara con la riqueza que la familia de un samurai le
aporta.
- El Tao de Shinsei
Hay otra razón por la que un
samurai está tan dispuesto a vivir peligrosamente. Sabe que si da la vida por
su daimyo, éste cuidará muy bien de su familia una vez muerto. El concepto de lealtad
funciona en ambos sentidos entre señor y vasallo. Un daimyo será leal al
recuerdo de un samurai caído recompensando a cambio a su familia por su
devoción. Este concepto de entregar la propia vida para mejorar la de la
familia es muy importante. En Rokugan, nada es tan importante como tu familia.
Sin ella la vida de un samurai (o hasta la de un campesino) no vale nada.
SINCERIDAD
Posees cada
palabra que pronuncias.
- El Tao de Shinsei
La sinceridad no significa
honestidad. La sinceridad es la habilidad de parecer honesto. Se espera de un
samurai que mienta para proteger el honor de su familia. Es por esto por lo que
en la corte no se considera válido el testimonio de los miembros de la familia.
Un hombre o mujer que puede llorar a voluntad tiene una habilidad valiosa en
Rokugan. La capacidad de parecer sincero cuando se presentan unas disculpas es
muy valorada por los rokuganeses. Les preocupa más decir lo que la gente desea
oír que decir la verdad. Hacerlo implica incomodidad
para todas las partes implicadas y, por tanto, es deshonroso.
Por otro lado, la palabra de
un samurai siempre es válida. Si un samurai dice que hará algo lo hará, o .morirá en el intento.
ON
Un hombre
valiente no necesita ser cruel.
- El Tao de Shinsei
En Rokugan se está más preocupado por
las apariencias que por la verdad. Ser considerado con los demás puede ganarte
muchos favores, mientras que ser descortés puede costarte la vida. La razón principal para toda esta cortesía es la idea de! On (que se traduciría como
"respetabilidad" o "prestigio").
El On indica cómo de respetado estás dentro de tu casta. Un samurai sin On ha
caído en desgracia y sólo puede salvarse realizando el seppuku. Los
rokuganeses son respetuosos unos con otros porque provocar una "escena"
significa una pérdida de On para ambas partes. La disciplina es muy importante,
así que cuando alguien muestra una brizna de emoción puedes
decir que ha "perdido la compostura".
EXCELENCIA
Mientras tu
descansas, tu enemigo practica.
- El Tao de Shinsei
Un samurai debe luchar
siempre por ser el mejor en todos los aspectos de su vida, no sólo en los
asuntos militares. Cada acción requiere una concentración total, porque cada
repetición acerca más al practicante a la perfección. Los rokuganeses creen que
la filosofía de Shinsei puede aplicarse a todas las cosas: esgrima, caza,
jardinería... Incluso la respiración es un acto que siempre puede mejorarse.
DUELOS
El concepto del duelo no es extraño en
las costas occidentales. Sin embargo, en Rokugan los duelos pueden implicar
algo más que un simple cruce letal de aceros...
Un viento veraniego mece las hojas de los
árboles que quedan a los lados de un corto puente sobre un río. Por cada lado
del puente avanza un samurai. Alcanzan el centro, dándose cuenta de que uno de
ellos deberá dejar paso a/ otro. Uno dice, "Permíteme ver la
técnica".
El otro le complace y se coloca en
posición de en guardia, El primero sigue su ejemplo. Transcurren unos tensos
momentos. Entonces, de pronto, ambos se relajan y el primero se aparta para
permitir el paso al segundo.
¿Qué ha sucedido? Desde el
punto de vista del juego, los dos samurai han hecho
tiradas de Percepción y han comparado sus totales de Gloria. Pero esto no
explica lo que ha sucedido en el "mundo real" de Rokugan. La
respuesta, por supuesto, es que ha habido un duelo en este puente, y un samurai
se ha apartado para dejar paso al vencedor. Han evaluado la habilidad de su
contrario y el "perdedor" (que se ha dado cuenta de que habría
perdido el duelo) se ha echado a un lado para permitir el paso al mejor de los
dos.
Hay muchos tipos de duelos
en los que puede involucrarse un samurai, y no todos ellos acaban con
derramamiento de sangre. Muchos creen que derramar sangre cuando no es necesario
no trae más que vergüenza a su hoja.
Los duelos se hacen a veces
con espadas de madera llamadas boken, especialmente
si los samurai son amigos o pertenecen al mismo clan.
Los daimyo suelen prohibir los duelos dentro del clan para impedir la pérdida
de valiosos espadachines.
Cuando un samurai busca un
lugar en el que probar sus habilidades suele acudir a la escuela de esgrima de
su rival, "en busca de una lección". Esto se hace para mostrar la
superioridad de la técnica propia. Esta actividad ocurre con regularidad en
Rokugan, ya que los samurai agresivos intentan
obtener el favor de su sensei demostrando su valía contra escuelas rivales.
VENGANZA
"Ningún hombre puede dormir mientras
el asesino de su padre camine por el mundo".
- Proverbio de Rokugan
Cuando un miembro de una
familia samurai es asesinado (incluido un sensei o un daimyo), cualquier
miembro de esa familia puede ir al daimyo de quien le ha matado y pedir permiso
para vengarse, aunque el derecho legal para hacerlo recae en el primer hijo de
la víctima. Si la muerte ocurrió entre familias del mismo clan, , el samurai
busca a su propio daimyo, Si la muerte ocurrió entre familias de distintos
clanes, el procedimiento es diferente, Si, por ejemplo, un samurai Grulla
murió a manos de un samurai Dragón, los hermanos del samurai Grulla han de
pedir a Doji Satsume (el daimyo del clan de la Grulla) que solicite a Togashi
Yokuni (el daimyo del clan del Dragón) permiso para que autorice el duelo.
Puede parecer que los daimyo rechazarán tales desafíos, pero eso indicaría su falta
de fe en sus propios samurai, y también podría verse como una muestra de
cobardía. Antes de que tal desafío pueda lanzarse, no obstante, la familia debe
tener la certeza de la identidad del asesino, y la muerte ha tenido que ser
"pública", es decir, debe haber testigos. Una vez el desafío ha sido
aceptado, se hace público. Los magistrados no interfieren en un desafío de
sangre, y cualquiera que lo haga acepta las consecuencias. Se considera un
crimen capital interferir cuando un hombre está intentando vengar el espíritu
de su ancestro.
No hace falta decir que, una
vez muerto el desafiante o el desafiado (o ambos), el Desafío de Sangre acaba.
La muerte en un Desafío de Sangre es una muerte honorable y por ello no puede
ser "vengada", al menos no dentro de los límites de las leyes
imperiales.
VANAGLORIARSE
El samurai se adelantó a su ejército
cabalgando, con el rocío brillando en su armadura con las primeras luces de la
mañana. Elevó su lanza hacia el cielo y nos gritó a través de los campos:
"¡Estuve en la batalla de las Cataratas de Denoben! ¡Fue mi flecha la que
acabó con Iuchi Kizawan! ¡Cuándo la cabeza de Otomo Chizen cayó de sus hombros,
era yo quien sostenía mi espada empapada con su sangre! ¡Soy Matsu Gohei! ¡La
sangre de un centenar de generaciones de Leones fluye por mis venas! ¡En este
día, tu sangre alimentará la hierba bajo tus pies!"
Los samurai son
famosos por sus fanfarronadas previas a las batallas. Fanfarronear permite al
comandante oponente saber a quién se enfrenta: una posible ventaja psicológica.
cierto, una ventaja muy pequeña, pero tal y como un samurai ve la batalla, una
leve ventaja es todo lo que se necesita para vencer.
Vanagloriarse es también una forma de retar a tu
oponente. Pronunciando tu nombre, linaje y gestas estás
diciendo que no tienes miedo. No te preocupa quién es él, sino que él debe preocuparse
por quién eres tú. También identifica a un samurai que desea que se sepa quién
es durante la batalla, aportando así prestigio y honor a su familia y a su
clan.
ESPADAS
A veces nos referimos a una
espada como el alma del samurai. Los sables se heredan de generación en
generación, y la gente de Rokugan cree que el contacto continuado con un objeto
puede dejarle un "eco espiritual".. Cuando un samurai porta su espada
familiar, también está llevando una parte de las almas de sus ancestros. Así,
ser irrespetuoso con la espada de un samurai es serlo con sus ancestros.
Lo que un samurai hace con
su espada cuando visita la casa de otro es indicativo de su opinión sobre su
anfitrión. Un samurai siempre deja su sable en la puerta de entrada cuando
visita a un amigo. Cuando visita a un extraño o a un enemigo la lleva consigo
al interior. Sin embargo, cuando es saludado por su anfitrión (sentado en el
salón de recepción), puede situar su sable a su derecha o a su izquierda. Si lo
sitúa a su izquierda (haciendo que sea fácil de desenvainar) demuestra que no
confía en su anfitrión, o quizá que su anfitrión no debería confiar en él. Si
lo sitúa a su derecha demuestra que confía en su anfitrión, puesto que no
puede desenvainar rápidamente. Además, si sitúa la espada cerca de él con la
empuñadura hacia su anfitrión indica que no estima en mucho la habilidad de
éste con la espada.
Tocar el sable de un
samurai, o simplemente respirarle encima, demuestra una gran falta de respeto
por la espada. Un magistrado perdonaría a un samurai que tratara de
"limpiar la mancha" con la sangre del ofensor. ¡Ay el hombre que
prefiere pasar sobre una espada en vez de rodearla! Una señal típica de que un
samurai es un ronin es que lleve su espada sobre su hombro en vez de en su
cinturón, mostrando su visión negligente del comportamiento
"respetable". La katana se lleva en el obi con el filo hacia abajo
(de forma que la saya, o vaina, no se apoya en el filo embotándolo). Sin embargo, cuando un samurai es insultado gira su
katana "hacia arriba", de forma que cuando se desenvaina el filo
apunta a la parte ofensora.
Rokugan es una tierra
obsesionada por la etiqueta. Hay una forma correcta de hacerlo todo. Todo esto
proviene del Orden Celestial explicado antes. Hay muchas reglas que los
rokuganeses han de cumplir, pero en vez de indicar cada una en concreto
explicaremos su espíritu para darte una idea de cómo entran en juego.
¿QUÉ ES LA
CORTE DEL EMPERADOR?
Cuando el invierno llega con
su frío viento y su nieve, no hay mucho que hacer. Por ello, durante los fríos
meses invernales, los rokuganeses pasan su tiempo en la corte. El invierno es
la estación social de Rokugan, y al final del otoño la nobleza empieza a
decidir dónde pasará el invierno. Se envían invitaciones a todos los Clanes,
prometiendo la mejor comida y entretenimiento. Por supuesto, el huésped que
aporta mayor honor a una casa es el Emperador, y todo el mundo intenta
conseguir una invitación para la casa en la que se alojará.
¿POR QUÉ
LA CORTE DEL EMPERADOR?
En la corte hay grandes
oportunidades para un samurai de obtener gloria y prestigio. Después de todo,
aquellos que acuden son los mayores daimyos de Rokugan. Impresionar al Campeón
Esmeralda con tu maestría con la espada puede conseguirte un puesto de
magistrado, mientras que impresionar a las damas de la corte con tu astucia y
candor te proporcionará una gran fama (y otras recompensas) por todo el
Imperio. La Dama Bayushi Kachiko, del Clan del escorpión, es la mujer más
influyente de Rokugan. Es la consejera de mayor confianza del Emperador en
asuntos de la corte, y todas sus actividades durante la estación social se
siguen con gran atención y expectación.
Se ha mencionado antes, pero
ningún énfasis es suficiente para destacar la diferencia entre percepción y
realidad.
Ser honesto en Rokugan es
ser grosero. Lo único que importa es la percepción, no la verdad. Si un
samurai es un borracho, un jugador, un mujeriego. . . a la corte no le importa,
mientras sea discreto. Indicar las debilidades de otros los incomoda a ellos
ya ti, trayendo la vergüenza a la familia de ambos. Lo mismo puede decirse de
la fe y del bushido. Si un samurai se presenta a sí mismo como un hombre pío
que intenta alejarse de sus preocupaciones mundanas la corte lo considera
honorable. La verdad se comenta a menudo en círculos
de cotilleos, pero se la considera murmullos inocuos y se la ignora.
A los clanes les preocupan
los resultados. Un samurai que gana batallas y aporta gloria a su familia es
felicitado por su grandeza. Uno que no lo hace se afeita la cabeza mientras es
joven para no traer mas vergüenza a su
familia.
Todo el mundo en Rokugan
sabe que muchos samurai son mocosos despreciables y
consentidos que necesitan una lección de humildad, pero para guardar la
compostura no dicen nada. Es el samurai inteligente el que es capaz de humillar
al samurai bruto sin causar a su familia una perdida de prestigio que destaque
encima de todo lo demás.
REGALOS
Aunque muchas economías
occidentales están basadas en el sistema de intercambio, Rokugan se basa en la
donación de regalos. Aunque puede parecer que no hay una gran diferencia, es
una de las mayores disparidades entre las culturas occidentales y Rokugan. La
donación de regalos es una práctica muy formalizada y honrada. El modo en que
un rokuganés te hace un regalo puede decirte si te respeta, si es un amigo o si
es tu mayor enemigo. Cuando das un regalo, se supone que el que lo recibe debe
ser capaz de devolver 1a generosidad de forma similar y rápida. No debes dar un
regalo a alguien que carece de medios para devolvértelo. Esto indica a quien lo
recibe que sabes que no puede corresponder tu generosidad, y es un insulto.
Además,
la donación del regalo tiene todo un ritual que debe cumplirse. Cuando se
ofrece, el que lo recibe ha de rechazarlo dos veces. Esto da al donante tres
oportunidades para demostrar que realmente quiere hacer el regalo. Tomarlo demasiado pronto pone en entredicho la sinceridad
del donante. Además, si el donante lo ofrece, es rechazado y no vuelve a
ofrecerlo, demuestra al receptor que nunca hubo verdadera intención de
entregarlo. Los regalos pueden ser de gran valor monetario, pero los más valiosos
son los de valor sentimental.
INCLINARSE Y ARRODILLARSE
Inclínate siempre ante alguien de tu misma, casta social: p.ej.,
un samurai se inclina ante en otro samurai, un heimin ante otro heimin.
Arrodíllate siempre ante alguien que es de una posición social mayor que la tuya. Los samurai siempre se arrodillan ante sus daimyo,
y los heimin ante los samurai. Si te inclinas ante alguien de
posición superior a la tuya (como tu padre), hazlo siempre más de lo que él se
incline ante ti, para mostrarle tus respetos. Tanto samurai como eta se
arrodillan ante el templo de la Diosa del Sol.
“No puede haber dos soles en el Cielo, ni
dos Emperadores en la tierra”.
- Proverbio de Rokugan
En el centro de la corte
está el Emperador. Él crea todas las leyes, es la cabeza de la iglesia y posee
la tierra. Tiene un gabinete de administradores que manejan los aspectos del
estado. La justicia la ejercen el Emperador y sus oficiales designados al
efecto.
LA CORTE
IMPERIAL
La Corte Imperial la forman
los miembros directos de la familia del Emperador. Son sus tíos y tías, hijos e
hijas, hermanos y hermanas, y aunque no ostentan poder político real tienen
acceso inmediato a sus oídos. La corte del Emperador está compuesta casi exclusivamente
por miembros, del clan de la Grulla, pero hay también representantes de otros
clanes que se han casado con la familia del Emperador para tener acceso a los
privilegios de la Corte Imperial. Los miembros de la corte no heredan tierra
por su posición. Sin ella, la Corte Imperial no tiene acceso a recursos
reaIes, y debe otorgar favores políticos a cambio de dinero. Algunos de los
miembros de la corte heredan dinero del Emperador, pero la mayoría debe
confiar en el intercambio de favores para vivir.
LOS MAGISTRADOS
DEL EMPERADOR
Los que son nombrados para
ejercer la justicia en el Imperio se llaman "magistrados". Estos
oficiales tienen la autoridad del Emperador. Cuestionar la autoridad de un
magistrado es cuestionar la autoridad del Emperador, un crimen que se castiga
con la muerte. Tradicionalmente, los magistrados se eligen de entre los Siete
Clanes. El clan que controla más magistrados tiene mayor poder político en el
Imperio.
El deber de los magistrados
es hacer cumplir las leyes imperiales. Pueden emplear colaboradores que les
ayuden en su deber, pero han de pagarlos personalmente. Los magistrados se
reúnen una vez al mes para informar de sus actividades al magistrado jefe: el
Campeón Esmeralda del Emperador. El Campeón Esmeralda es responsable de las
actividades de sus subordinados. Su posición es vitalicia, determinada mediante
el combate. Cuando muere un Campeón, se celebra un
torneo para designar a uno nuevo. El ganador obtiene el puesto.
Los magistrados son elegidos
por el Emperador, y en ocasiones y con permiso de éste, por el Campeón
Esmeralda. Los magistrados pueden ser depuestos de su posición por
cualquiera de los dos. No hay un número fijo; el Emperador y el Campeón Esmeralda
deciden en cada momento cuántos son necesarios. Los deberes de un magistrado
son muchos. Le son asignados por el Campeón Esmeralda y debe intentar
cumplirlos lo mejor que pueda. Algunos deberes pueden aportar mucha gloria a
la familia, como derrotar a un pequeño ejército de las Tierras Sombrías que se
ha introducido en el Imperio, o detener un intento de asesinato contra un
miembro de la familia imperial. Otros no son tan gloriosos. Vigilar una
estación en uno de los Caminos Imperiales es un buen ejemplo de los deberes necesarios
que ha de realizar un magistrado para obtener el favor del Campeón.
Los magistrados son
recompensados por sus buenos servicios, y destituidos si no cumplen con su
deber. Un magistrado del Campeón Esmeralda puede ganar entre dos y cuatro mil
koku al año, empleados principalmente para pagar a sus propios ayudantes.
Los samurai son
representantes oficiales de su daimyo, y estos del Emperador. El Emperador es
el legislador supremo del territorio, y por ello los
samurai y daimyo son los guardianes de la justicia, igual que los caballeros lo
eran de la justicia del rey en la Europa feudal. Los pueblos a menudo tienen
"policías" heimin que heredan su posición de sus padres para mantener
la paz cuando no hay samurai cerca. Sin embargo, un samurai borracho puede ser
a veces tan mortal como una banda de criminales en tu taberna. Rokugan tiene un
sistema de justicia muy inmisericorde, pero antes de que alguien pueda ser
llevado a juicio debe haber una confesión por parte del perpetrador, o el
criminal ha de ser atrapado in fraganti. La
tortura es un método común para obtener confesiones.
CRIMEN Y
CASTIGO
El asesinato puede provocar
un desafío de sangre (ver Venganza, más atrás). La
falsificación y el robo se pueden castigar con la muerte, y la esposa e hijos
del criminal también son ejecutados. La traición contra el Emperador o el
daimyo también está penada con la muerte. Los samurai
pueden escapar de la ejecución (y de la pérdida de honor de su familia)
mediante el seppuku. A veces, cuando
un samurai es particularmente vil, se le ofrece la oportunidad de cometer el
seppuku, pero su daimyo le ofrece una espada de madera para completar el
ritual. Esto demuestra que no cree que el samurai tenga el valor de completar
el acto, y sólo está actuando para salvar las apariencias. Se le puede negar el
seppuku a un samurai (un castigo muy grave), obligándole a vivir el resto de su
vida en la vergüenza: Los crímenes menores pueden corregirse con azotes
públicos, arresto domiciliario (sólo para samurai), multas o el cepo, lo que
implica que el ofensor será encadenado a la odiada madera un largo periodo de
tiempo.
Es frecuente que cuando un
campesino comete un delito el dirigente de la aldea sea castigado por él. Del
mismo modo, se espera de un samurai que expíe los delitos de un hijo hallado
culpable.
LOS DAIMYO DE
CLAN
Aunque el Emperador posee la
más alta posición en el Imperio, la mantiene con prestigio y no con poder real
militar o político. Las posiciones más poderosas del Imperio las ostentan los
Grandes Señores, o daimyo, de los
Siete Clanes. El Emperador tiene poder porque los daimyo respetan su posición.
Aunque el Emperador carece de poder real, los daimyo no pueden hacer nada sin
sus bendiciones. El Emperador es la autoridad final en todas las materias. La
fuente principal de poder de los daimyo es la tierra. Aunque el Emperador posee
todas las tierras, las ha dado en regencia a los daimyo. Estos recaudan
impuestos a los campesinos,
dando una porción al
Emperador y guardando el resto. Mediante los impuestos obtienen recursos
reales, mientras que la Corte Imperial ha de otorgar favores a cambio de dinero
en metálico. Con su acceso al dinero real, los daimyo son capaces de formar
ejércitos y (con influencia política) usarlos para ampliar sus tierras.
LOS MAGISTRADOS
DE LOS DAIMYO
Cada daimyo tiene un grupo
de consejeros y magistrados, el más importante de los cuales se denomina karo. Está a cargo de todos los magistrados
y es el consejero jefe. El karo obtiene su posición del daimyo, y del mismo
modo puede perderla. No es muy común cesarlo, no obstante, dado el peligro de
que se vaya a otro clan, llevándose su consejo (y los secretos del clan)
consigo. El karo puede esperar una retribución de entre setecientos y dos mil
koku al año.
Igual que los magistrados
del Emperador, los del daimyo son representantes de su señor. Cuestionar su
autoridad es cuestionar la autoridad del daimyo. Aunque es una práctica típica
dar a cada magistrado una región de autoridad, es normal tener magistrados
"errantes" que recorran el país y acaben con la injusticia
dondequiera que la encuentren. También es normal que un daimyo tenga
magistrados "secretos", que mantienen vigilancia sobre las regiones
sospechosas.
Cada magistrado tiene
aproximadamente 25 yoriki bajo su
mando. Los yoriki son samurai que mantienen la paz a
escala local. Hay dos por pueblo, alternándose en turnos mensuales. Los yoriki
pueden tener "alguaciles" llamados doshin. Los doshin se eligen de entre la clase campesina. No se les
permite llevar espadas, sino que utilizan armas no letales. La mayoría prefiere
utilizar un jitte, un arma de dos
puntas para atrapar espadas útil para desarmar a samurai borrachos y a
bandidos pendencieros.
LOS CLANES
MENORES
Durante la guerra, la
política y las normas sociales a menudo se dejan de lado. Un efecto colateral
son los jizamurai, pequeñas bandas de
samurai agrupadas en "clanes menores". Un buen ejemplo de jizamurai
sería un ronin al que se le ha otorgado una pequeña fortificación como recompensa
por sus servicios al Emperador (o a otro señor). El
ronin ofrece protección a los campesinos del área y también envía recado a
cualquier otro ronin que desee ayudarle a proteger sus tierras. El ronin se
convierte en señor con tierra, vasallos y samurai a su servicio.
Aunque pueda sonar extraño,
esto ocurre con gran frecuencia en tiempos de guerra. Los monjes y campesinos
que sirven a su señor con ferocidad y valor pueden recibir tierras y títulos
por sus servicios. Ascienden posiciones rápidamente y se convierten en
miembros respetados de la casta samurai.
LAS FAMILIAS
Hay seis horas
en el día de Rokugan y seis más en su noche. Las seis horas diurnas son:
Comadreja
(
Rokugan utiliza
un "calendario lunar" que emplea doce meses. Los meses impares tienen
29 días y los pares 30 días. La luna llena ocurre en el decimoquinto día de
cada mes, lo que divide el mes en dos "estaciones". La luna nueva se
da al final del mes, el último día. Los meses son:
Rata, Buey,
Tigre, Conejo, Dragón, Serpiente, Caballo, Oveja, Mono, Gallo, Perro y Cerdo.
Los rokuganeses
utilizan dos calendarios y dos relojes; el descrito aquí lo usan los
campesinos. Se basa en la antigua religión y utiliza animales para su
nomenclatura. El que verás en la aventura es el que utiliza la casta samurai, y
utilizan los kami.