
Se venera en la iglesia de la
plaza del mismo nombre,en Badajoz. La historia de esta advocación
mariana se remonta a 1660,cuando el Duque de San Germán,Capitán
General de la plaza,reunió en su palacio a todos los caballeros
nobles,conviniendo en esculpir una Virgen de la Soledad,que primero se
encargo en Barcelona y al final fue tallada en Nápoles en 1660.La
imagen se colocó en el convento de las religiosas de San Onofre
mientras se levantaba,en terrenos adquiridos por San Germán,su propio
Santuario. En 1664 fue trasladada la imagen a su emplazamiento definitivo.
Poco tiempo después se
fundó la Cofradía del mismo nombre,que se ha mantenido hasta
hoy. La devoción a Nuestra Señora de la Soledad y la afluencia
de devotos a la capilla han ido siempre en aumento,no sólo en la
ciudad,sino con personas procedentes de pueblos exremeños y portugueses,que
constantemente acuden a ofrecerle obsequios y a someterle peticiones.En
época de crisis (peste,sequía,hambruna)se ha sacado en rogativa
esta imagen,que con los años se ha enriquecido con privilegios e
indulgencias de Obispos y Pontífices. Durante muchos años,La
Virgen ha salido en procesión al oscurecer,recorriendo la ciudad
mientras se rezaba el Rosario,celebrándose además siete novenas
solemnes.