PATRONA DE ESPAÑA
Existe en España una cierta precedencia en cuanto a la Virgen del Pilar por la singularidad de su tradición,que ahonda sus raíces en los orígenes del cristianismo en España.Por eso en esta advocación se engloban y sintetizan de alguna manera los múltiples títulos marianos locales con que es honrada Nuestra Señora en todo el territorio nacional.Bien lo expresaba José María Pemán en las estrofas del Himno del Congreso Mariano Nacional de 1954:
Y lo corroboró con su autoridad el Papa Juan Pablo II,pues,en su viaje apostólico a España del año 1982,reservó a Zaragoza el Acto Mariano y en su escala especial en el Pilar en 1984,antes de iniciar en Santo Domingo la celebración del V Centenario de la evangelización de América,quiso subrayar la dimensión mariana del cristianismo llevado a América por España,citando en su discurso expresa y nominalmente las principales advocaciones marianas de España e Hispanoamérica,encabezadas por la de Nuestra Señora del Pilar.
El núcleo fundamental
de la tradición pilarista consiste en que la Virgen María,desde
Jerusalén,donde aún vivía antes de su asunción,para
confortar al Apóstol Santiago el Mayor en sus tareas de evangelización
de Hispania,lo visitó milagrosamente en Cesaraugusta a orillas del
río Ebro,donde se encontraba con los primeros convertidos.
En recuerdo de aquel acontecimiento
se levantó más tarde en aquel lugar una modesta capilla en
honor de Nuestra Señora del Pilar,venerando su imagen sobre un pilar
o columna.
la primera consignación
escrita que se conoce de esta tradición,ya adornada con otros detalles
secundarios,data de finales del siglo XIII y se contiene al final de un
códice de los Moralia in job de Gregorio Magno,celosamente
guardado en el archivo de la Basílica.
De la misma época,y conservado
en el mismo archivo,es el documento en que aparece expresamente por vez
primera la advocación concreta de "Santa María del Pilar".Se
trata de una salvaguardia de los jurados de Zaragoza, eximiendo de prendas
a los peregrinos al santuario,fechada el 27-V-1299,que lleva pendiente
el más antiguo sello de cera del Concejo que se conoce.
Pero la historia demuestra con
documentos la existencia de un templo de santa maría muchos siglos
atrás.Ya bajo el dominio musulmán de Zaragoza está
atestiguado por fuentes históricas escritas.Tales son el testimonio
del franco Aimoino,monje de Saint Germain-des-Prés,en su Historia
translationis Sancti Vincentii escrita entre los años 870-888,en
la que se cita la " ecclesia Beatae Mariae semper Virginis",donde el obispo
cesaraugustano Senior mandó depositar las reliquias del santo
hacia el año 855.Y el testamento del barcelonés Moción,,hijo
de Fruya,a quien,a la vuelta de su cautividad en Córdoba,sobreviene
la muerte en febrero del año 986 en la Zaragoza musulmana,siendo
la primera manda en su testamento 100 sueldos "ad Sancta María qui
est sita in Caragotia et ad Sanctas Massas qui sunt foris muros". El pergamino
original del reconocimiento jurídico de este testamento está
fechado en Vallvidreda el 26-VI-987 y se conserva en el archivo diocesano
de Barcelona.Y puesto que los musulmanes en España permitían
que algunas iglesias existentes al tiempo de la incasión continuasen
abiertas al culto para la población mozárabe,pero no la edificación
de nuevos templos,hay que concluir que la iglesia de Santa María
se remonta a la época visigótica.
Es muy significativo el título
de " mater ecclesiarum eiusdem urbis " que el citado Aimoino da al templo
de santa María,que sugiere,con respeto a las demás iglesias
de la ciudad,prioridad en la dignidad y tal vez en el tiempo.
En cuanto a la dignidad,parece
seguro que fue la iglesia del obispo o catedral durante la dominación
sarracena,mientras hubo prelado,y probable que ya lo fuese durante la época
visigótica.
La especial vinculación
del sepulcro de san Braulio con la iglesia de Santa María
de Zaragoza sería una congruencia más para la hipótesis
de su catedralidad en la época visigótica.
En cuanto a su antiguedad,en
relación con los otros templos cristianos de la ciudad de Zaragoza,recordemos
que en los orígenes del cristianismo de Cesaraugusta,junto a las
de Mérida,León y Astorga,es la primera de la Hispania
de que tenemos referencia escrita,explícita hacia el año
254,en la carta 67 del epistolario de san Cipriano;que su Obispo Valerio
estuvo presente en el Concilio de Elbira entre el 300 y 314;que ofrendó
en las persecuciones romanas la sangre de su arcediano Vicente,Engracia
y los XVIII mártires,cantados por Prudencio;que,después de
la paz constantiniana,fue sede del Concilio antipriscilianista de 380,celebrado
in
secretario o sacristía de una iglesia de la ciudad,y que en
concreto en la época visigótica existía en Zaragoza,además
de la Santa María,la basílica de los Mártires y la
de San Vicente,cantadas en los poemas de san Eugenio de Toledo.

Como en otros santuarios marianos,los
fieles han recibido en el de Nuestra Señora del Pilar favores extraordinarios
que han atribuido a su intercesión ante la omnipotencia divina.
Desde el siglo XIII se habla
en los documentosque conderva su archivo de "los muytos et innumerabiles
miraglos que Nuestrro Seynor Jhesucristo feitos a et cada dia facer non
cssa en los ovientes devocion en la glorosa et bienaventurada Virgen Madre
suya Santa María del Pilar".
Un manuscrito del siglo XV recogió
algunos de ellos.Y en 1680 el canónigo Félix de Amada dio
a la imprenta una colección de milagros obrados por intercesión
de la Virgen del Pilar.
Entre ellos es universalmente
conocido el llamado Milagro de Calanda,por su evidente superación
de las fuerzas de la naturaleza y por su innegable verdad histórica.
Tuvo lugar entre las diez y
las once de la noche del jueves 29 de marzo de 1640,en la villa aragonesa
de Calanda y en la persona del joven de 23 años Miguel Juan Pellicer,al
cual,debido a un accidente,hubo que amputársele la pierna derecha
en octubre de 1637 en el Hospital de Gracia,de Zaragoza,por el cirujano
Juan Estanga,siendo enterrada por el practicante Juan Lorenzo Garcia.
Tras su convalecemcia,durante
dos años,fue mendigo en la puerta del templo de Nuestra Señora
del Pilar,de la que era muy devoto desde su niñez,por existir una
ermita de esta advocación en Calanda,y a la que se había
encomendado antes y después de su operación,confesando y
comulgando en su santuario.
Vuelto a la casa de sus padres
en Calanda ,a primeros de marzo de 1640,el citado día 29 de ese
mes,habiédose acostado en la misma habitación de sus padres,por
haber un soldado alojado en casa,lo encontraron éstos dormido media
hora más tarde con dos piernas,notándose en la restituida
las mismas señales de un grano y unas cicatrices que tenía
la amputada.
A instancias del Ayuntamiento
de Zaragoza,adonde acudió Miguel Juan tras su curación
a dar gracias a la Virgen del Pilar,se incoó en el arzobispado un
proceso el 5 de junio de 1640,pronunciando sentencia afirmativa de calificación
milagrosa el Arzobispo Pedro Apaolaza,asesorado por nueve teólogos
y canonistas,el 27 de abril de 1641.Se conserva íntegro el texto
de este proceso con las declaraciones de los 25 testigos.
El milagro se divulgó
rápidamente por la Corte y Pellicer fue recibido en Madrid por el
Rey Felipe IV.Una relación en castellano del milagro hecha en 1641
por el Carmelita fray Jerónimo de S, José,luego traducida
al italiano,difundió la noticia por España,Italia y sur de
Francia.Sobre todo una relación en latín,escrita por el medico
alemán Pedro Neurath en 1642,luego traducida al francés,alemán
y neerlandés,lo divulgó por toda Europa.El mismo Papa UrbanoVIII
fue informado personalmente por el Jesuita aragonés F.Franco en
1642.
Entre los milagros,que por definición
son todos excepciones de la naturaleza,el de Calanda es a su vez
excepcional;por eso las relaciones coetáneas lo calificaron de "milagro
inaudito en todos los tiempos".