
El Santuario de la Virgen de
Lluc,el de la Patrona de Mallorca,es del siglo XIII y está situado
en un delicioso repliegue y de dos montes,en Escorça de Lluc,entre
Sóller y Pollensa. No tiene población contigua,la más
próxima dista dos horas de camino,si bien ahora ya sube la carretera
hasta el Santuario.Son sus poblados próximos Sóller Pollensa
y Caimari.Su milagrosa imagen fue escondida entre breñas cuando
los moros exterminaron el cristianismo en estas islas. Luego,Jaime el Conquistador
fue el que levantó el estandarte de la Cruz en las mezquitas mallorquinas,si
bien tuvo que mostrarse condescenciente con los derechos y con la religión
de los que estaban refugiados en esas montañas.
Según la tradición,la
imagen de la Virgen de Lluc fue hallada por un ermitaño y un pastor,en
el año 1240.Este hallazgo fue el motivo sobrenatural para que el
pastor,que era musulmán,recibiera el bautismo,evangelizado por el
monje ermitaño.Y como cosa de los dos,el ermitaño comenzó
a llamar a la Virgen por el nombre de Lucas,el de su pastor convertido,que
en mallorquín se pronuncia lluc.Alguien ha especulado también
tratando de atribuir este nombre de Lluc a la Virgen por el de Lucus o
bosque sagrado,ya que por estas regiones se encuentra los bosques de encinas
más extensos de la isla de Mallorca,lugares ciertamente misteriosos
o sagrados.
La imagen es una hermosa talla
gótica románica.Su color es moreno.La Virgen tiene en su
mano izquierda al Niño con un libro abierto.Se han multiplicado
de manera asombrosa sus reproducciones en marmol y en plata,porque,ya desde
el siglo XV,era de ley que,en lugar de entregar exvotos en el santuario,los
beneficiarios con gracias y milagros de la Virgen habrían de cofeccionar
imágenes según sus posibilidades.Se las denominaba con los
nombres de la Virgen de la Gracia o del Milagro.Así lo atestiguan
los inventarios del siglo XV y un grueso de volumen en el que se apuntaban
los donantes.
El primer templo fue probablemente
humilde,como las chozas de sus ermitaños y pastores.Pero el fervor
y agradecimiento transformó por tres veces el Santuario de la Virgen
de Lluc.El actual es de estilo renancentista y sus obras se terminaron
en 1724.Carlos III le concedió el título de Real Santuario,y
en él campean sus escudos.En 1914 fue solemnemente consagrada
la iglesia,y en 1962 el Papa Juan XXIII le otorgó el título
de Basílica.
Todavía se venera en
un relicario un trozo del manto primitivo con que estaba envuelta la imagen
cuando se apareció.Siempre se tuvo íntegro todo él,y
a la vista,para que los veneraran los peregrinos,pero ante el peligro de
su deterioro,el Obispo dispuso que se preservara,depositándolo en
un relicario,en donde era besado.Y le siguen besando todos los devotos
que lo deseen,aunque éste se haya reducido un tanto,por haber acontecido
que habiéndoselo llevado a Isabel II a petición suya,y curada
del mal que padecía,tuvo sumo interés en conservarlo.Mas
quedó un trozo como preciosa reliquia,que se venera en el Santuario.
Durante siglos,el santero era
el que cuidaba del Santuario y recogía las limosnas por toda la
iglesia de Mallorca.Él,con su familia,vivía permanentemente
en esta soledad.Ahora son los Padres de los Sagrados Corazones los que
cuidan del Santuario y los que le han dado un ascendiente maravilloso.Su
Hospedería es de grandes y armónicas dimensiones.Antes tenía
una capacidad de 70 personas,con sus 20 habitaciones,pero hoy,con 150 habitaciones,puede
acoger hasta 500 peregrinos.
El camarín de la Virgen
de Lluc es de estilo mudéjar y sus columnas son de estalactitas
de la cueva de Artá. En el centro,la Virgen,coronada,canónicamente
por decreto de León XIII,en 1884,luce su gran diadema de muchas
joyas,con un florón y el escudo de Mallorca.La fiesta de la Diada
es antiquísima y se celebra el domingo después de la Navidad.
Se denomina Diada porque es el día por excelencia y porque llena
el día entero.Los pueblos se suceden durante el año.El maravilloso
Viacrucis,que modeló don José Limona a lo largo de la subida
al Santuario sirve como marco admirable de oración y peregrinación.
Siempre se dice volveré,cuando
se despide el hijo de su madre,pero aquí tiene una atracción
tan fuerte,que la poesía lo ha recogido también: