
Mahón tiene muchas glorias,venidas
algunas a su hermoso puerto,uno de los mejores que hay en el Mediterráneo,en
el cual ha guardado buen número de barcos,hasta que las olas embravecidas
se ha encalmado.Así llegó a la isla su Virgen de Gracia y
desde entonces la ha difundido de mil maneras entre sus hijos.
Riquísimo historial marino
el de Mahón.Dicen los historiadores de la ciudad que ya en el siglo
V hubo una ermita consagrada a María,pero la fe religiosa es tradición
desde tiempos muchos más lejanos,ya que por el año 417,según
cuenta el Obispo Severo en una carta,el mal estado de la mar obligó
a los portadores de las reliquias de San Esteban a desembarcar en Mahón.En
la colonia judía que allí residía se dió a
conocer la procedencia y valor de tan rico tesoro y prendió en ellos
la fe en Cristo y la veneración a aquella Madre Divina,hija de la
estirpe de David,judía como ellos y poderosa sobre toda ponderación.De
ahí que se le erigiera su primer templo de Mahón y entorno
a él vivieron su vida y su historial los fervientes mahoneses.
Pasaron los días del
poder mahometano y,reconquistados al nombre de María,erigieron el
gran templo de la Asunción,patronicano por Alfonso III de Aragón.Y
luego,por iniciativa popular,se erigió el Santuario de la Vireg
de Gracia.Tardó bastantes años en terminarse y se cuenta
que lo consagró en 1436 un Obispo francés,que procedía
del Havre de Graâce,a quien también salvó la Virgen
del naufegio en que vino a arribar a Mahón.
El título de la Virgen
de Gracia parece habérselo impuesto este singular prelado con ocasión
de su milagrosa salvación. Otros sin embargo,creen que se debe a
las mil y mil gracias que estaban recibiendo los mahoneses y que ya en
los relieves de las ménsulas que sostiene la bóveda estaba
representando el misterio de la Anunciación de la Virgen,instante
en que se la proclamó "la llena de gracia".Aquí centraron
su fervor durante la vida,y ,al morir,en torno a la ermita de la Madre,van
depositando los restos sagrados de sus seres queridos.
La fiesta principal se celebra
el día de la Natividad,8 de septiembre,que es el día por
excelencia de la Virgen y también de Mahón,en el que nativos
y foráneos acompañan y ensalzan a la Virgen de Gracia,Reina
y Patrona,coronada gloriosamente en fecha reciente por designación
especial del Papa Juan XXIII.Los ardientes predicadores,con sus palabras,y
los romeros,con sus manifestaciones de fe,confirman estas lecciones dogmáticas
y de exaltación mariana,que resumidas nos la enseña San Bernardino
cuando dice:"Toda gracia que se nos da en esta vida lleva un triple proceso:de
Dios viene a Cristo,de Cristo a María y de María a nosotros".
Y San pedro Crisólogo dice: "En cada uno de nosotros se da la gracia
por partes;en María se infundió la plenitud de la gracia".
Y San Buenaventura comenta: "Así como todos los ríos se reunen
en el mar,así todas las gracias se reunen en María".
Cuando Barbarroja,en 1535,asoló
la ciudad,se llegó a derruir su ermita,pero su imagen fue salvada.Erigida
nuevamente su gran iglesia,se completó con un nuevo presbiterio
y camarín de estilo barroco,en el año 1705.La ley de secularización
de los cementerios dada en 1813 dio lugar a que los lugareños mandatarios
trataran de cumplirla cerrando la ermita y sin permitir que siguieran enterrando
en el cementerio que la circunda.Pero en tales días sobrevino una
gran tormenta y un rayo,como manifestación divina,cayó sobre
la cúpula y abrió sus puertas para que siguieran venerando
a la Virgen de Gracia con todo el esplendor de su culto tradicional,primero,en
la iglesia de Santa María,y luego,en su Santuario restaurado.Acontecía
esto en 1934.
También durante la Guerra
Civil sufrió la sagrada imagen,y en 1939 se entronizó una
nueva y preciosa.Luego,para solemnizar los 500 años de singular
veneración,la nombraron Alcaldesa perpetua.Tuvo lugar este acto
en la palza principal de la ciudad,en el año 1961.Al año
siguiente fue proclamada Patrona.En 1963 celebraron las inenarrables fiestas
de su coronación canónica.