
En las afueras de Gijón,en
el viejo camino real a Oviedo,se alza el Santuario de Nuestra Señora
de Contrueces,en la parroquia de San Julián de Roces,sobre la cima
de un montículodesde el que se vislumbra una privilegiada panorámica
de la ciudad,sus montes y sus caseríos.Para llegar a tan venerado
lugar,en el que la tradición afirma que se han operado notables
milagros,basta tomar la N-125 y desviarse a 2 kilómetros para llegar
a la cima de la colina.
La primera referencia del primitivo
Santuario,sobre cuyos cimientos se alza el actual,data del año 905.Alfonso
III hace donación a la iglesia de Oviedo de Gijón con sus
iglesias intramuros y extramuros.Mása tarde,en el siglo XII,el Obispo
don Pelayo precisa que la iglesia Santa María de Contrueces y sus
palacios anexos fueron construidos por orden de Alfonso III,el mismo que
los donó con anterioridad.
Desde estas alusiones y hasta
finales del siglo XVI desaparecen las referencias al Santuario.En general,Gijón
parece caer en desgracia en el transcurso de la segunda mitad del siglo
XIV,al ser escenario de violentas reveliones de Alfonso Enríquez
contra su hermano Juan I,hasta que finalmente el Rey ordena arrasar Gijón
y que el territorio que ésta ocupa pase a ser propiedad de la corona.A
finales del siglo XV los Reyes Católicos autorizan la construcción
de un puerto.A mediados del siglo XVI la peste se cierne sobra la ciudad
reconstruida y los prohombres se reúnen en Contrueces: es ésta
la primera referencia que aparece al Santuario de Nuestra Señora
de Contrueces desde el siglo XII y el incendio que arrasó la ciudad.
No fue sino a partir del siglo
XVIII cuando comienza la época dorada de Gijón y sus alrededores.Parejo
al esplendor de la ciudad va el Santuario.En 1638 el antiguo templo es
demolido y se inicia la construcción de actual templo neoclásico,cuyos
planos son obra de Gonzalo de Güemes.Una vez construida la capilla
mayor,Bernanrdo de la Huerta tomó relevo al primer creador.Por entonces,el
complejo del Santuario constaba de la proverbial Casa de las Novenas y
el propio templo,pero pronto se acabará la época de properidad
que sólo se prolonga durante el siglo XVIII.Con la invasión
napoleónica el templo es convertido en polvorín y las instalaciones
comienzan a deteriorarse.No mucha mejor suerte corrió en la época
de la Desamortización. Por entonces,el Santuario como tal se vió
respetado,pero la casa de las Novenas y las fincas circundantes fueron
vendidas a un particular. Afortunadamente,después de la Guerra Civil,una
donación de los propietarios devolvió al complejo sus antiguas
posesiones.El Santuario comenzó a ser restaurado bajo el auspicio
de los monjes Claretianos,a los cuales fue encomendado el servicio religioso,y
el Santuario ha vuelto a reciperar su esplendor.
La imagen de Nuestra Señora
de Contrueces que actualmente se venera en el templo es del siglo XVI,de
madera,pintada y vestida,con corona de plata y rodeada de querubines,y
se aloja en un magnífico retablo churrigeresco que conserva intacto
su dorado,el cual fue sin duda donación de los devotos emigrantes
a las Américas.
En la actualidad es de destacar
el pequeño museo del templo.en el que se guardan exvotos de los
fieles que antiguamente se exhibían en las paredes de la iglesia
y entre los que aún se encuentran restos de los maravillosos ramos
de la ofrenda tradicional que los fieles llevan consigo en la fiesta del
Santuario,el 15 de agosto,a la que precede una popular novena.