
Testigo del cambio económico
y social que se produce en el Renacimiento,en el que la burguesía
adquiere un mayor relieve social y los gustos pasan de lo puramente ascético
a una dimensión más humana y comprensible para las gentes
sin comprensión teológica y sí humana,como apunta
acertadamente en su monografía la profesora Encarnación Isla
Mingorance,el grupo escultórico de Nuestra Señora de las
Angustias,advocación de la Patrona de la hermosa ciudad de Granada,nos
ofrece una nueva dimensión de la religiosidad ligada al sentimiento
popular.
Cuenta la leyenda,muy reciente
si la comparamos con otras que explican la aparición de las imágenes
veneradas en suelo peninsular,que dos caballeros que decían proceder
de la ciudad de Toledo se interesaron por los representantes de la Cofradía
de Nuestra Señora de las Angustias y que,hallando al Mayordomo y
otros hombres que reconocían su fervor por esta imagen,les explicaron
que ellos también veneraban en su ciudad la misma advocación
y que venían a traer consigo una imagen digna de devoción,dejando
así,sin más explicaciones,la imagen que ha llegado a nuestros
días.
La tradición se encargó
posteriormente de aderezar la leyenda con la suposición de que los
caballeros ancianos no eran otros que ángeles,representantes de
la Corte Celestial.Aunque todos los testimonios recogidos con diversas
variantes viene a remontarse por la misma época del siglo XVII,pueden
retrotraerse en el tiempo e identificarlos como un compendio del cúmulo
de tradiciones orales que circulaban por la ciudad.
Sea cual fuere su origen,un
tanto incierto,se trata de uno de los más antíguos ejemplos
del tema de La Piedad que tan valiosos frutos dió en Europa el gótico
y,principalmente, el Renacimiento.
Las relaciones de todo tipo
con los Paises Bajos llevaron a Granada,gracias a la donación de
la Reina Isabel la Católica,valiosas tablas pintadas de mano de
los principales maestros flamencos.Una de ellas es la que puede servir
de referencia para situar el grupo escultórico de la primera imagen
de Nuestra Señora de las Angustias:la tabla depositada en el templo
de San Juan de los Reyes,de autor anónimo,en las postrimerías
del siglo XV.
La actual imagen de Nuestra
Señora de las Angustias hunde sus orígenes en una imagen
anterior,de la que quedan algunas evidencias,entre ellas una pintura que
representa a la Virgen en el Calvario,con el pecho atravesado por siete
espadas.Por un testimonio escrito del siglo XVIII,se sabe que la Virgen
era una talla mediana,de 1,26 metros,aproximadamente,a la que se había
vestido al uso de la época y a la que se había puesto ojos
de cristal.Era de talla y estaba de rodillas,como si orase ante el cuerpo
sin vida de su Hijo.
Las dimensiones reducidas de
la imagen no debía de ser del gusto de la época y hacían
poco lucidas las andas de su procesión,por lo cual,a mediados
del siglo XVI,y sin duda a la enorme devoción que se profesaba a
Nuestra Señora de las Angustias,se procedió a elaborar esta
nueva imagen venerada hasta ahora que,no obstante,también sufrió
transformaciones a lo largo del tiempo.
Primeramente,el grupo de la
Piedad sólo estaba constituido por la imagen de la Dolorosa,tallada
en una sola pieza,en pie,con rostro y manos muy trabajados y con los vestidos
realizados en la misma talla,en tono azul,aunque ya había sido concebida
para vestir y sólo ha llegado hasta la fecha de una sola pieza hasta
la cintura,con brazos móviles en los que se encajan las manos,retocadas
en el siglo XVIII.La figura de Cristo yacente sobre un banco de madera
con la Cruz al fondo es un añadido de los últimos años
del siglo XVI o principios del XVII.
Se desconoce el autor de la
talla de la Virgen,aunque Sánchez Saravia apunta a la posibilidad
de que hubiese sido realizada por Gaspar Becerra,artista de la órbita
castellana con clara influencia marienista y del arte postridentino.
A favor de esta hipótesis
podemos agregar los diversos encargos de temas similares que realizó
el autor del Rey Felipe II,cuyo retrato,así como el de don Juan
de Austria,fueron entregados juntos con la imagen,al uso de los donantes,aunque
este último dato podría estar también justificado
por los terrenos cedidos para la construcción de la segunda ermita,acabada
en 1570.
El siglo XVII significó
el esplendor del culto a la Virgen de las Angustias,lo cual se tradujo
en multitud de ofrendas,donaciones y un significativo incremento del número
de cofrades.
La primitiva Cruz de madera,adorada
en una capilla aledaña en el mismo templo como Vera Cruz,fue sustituida
por otra de plata encargada en 1660 a Juan Jiménez de Escobar y
se encargó igualmente una media luna con querubín en el centro
a Diego Romero en 1640 para adornar la parte delantera del banco vestido
en el que reposa la escultura del Cristo yacente.
Fue en la segunda mitad de este
siglo cuando se construye definitivamente el templo actual con no demasiadas
reformas,y fue inaugurado por el Arzobispo Diego Escolano y Ledesma.
Sin duda fue fundamental la
creación de la Cofradía de la Esclavitud dentro de la Hermandaz
de Nuestra Señora de las Angustias.El objetivo de esta nueva asociación
era velar por la iglesia,su aderezo y la organización de las diversas
fiestas que se celebraban en honor a Nuestra Señora y como muestra
de agradecimiento por sus dones.Sorprende la enorme cantidad de altares
movibles que la Cofradía instalaba,así como el número
de pinturas que alquilaba y la presencia en sus fiestas de los músicos
de la Capilla Real para la fiesta de la Transfixión,así como
la procesión anual del Viernes Santo.
Del siglo XVIII nos ha llegado
numerosos testimonios de devoción.A mediados de esta centuria la
Virgen es colocada en el camarín que ocupa actualmente,reparado
en 1916 a consecuencia de los daños que sufrió en un incendio.
El siglo XIX supuso un cierto
cambio en la iconografía,ya que la imagen del Cristo,muchas veces
sustituida,se instala definitivamente y la Cofradía se dedica a
reparar los daños que el grupo escultórico y el Santuario
sufrieron en los terremotos de 1801 y 1884.
Fue precisamente a raiz de este
último por lo que se proclama canónicamente a la Virgen de
las Angustias Patrona de Granada,aunque dicho honor ya había sido
establecido a nivel popular durante los siglos anteriores,en que la ermita
había dejado de serlo para alzarse con la dignidad de parroquia.Las
fiestas se trasladaron poco después al tercer domingo de septiembre
de cada año o al domingo inmediato.Todos los actos de reconocimiento
de la devoción de la ciudad se vieron recompensados con indulgencias
y privilegios hasta que,por fin,el 20 de septiembre de 1913,se produce
la coronación de la imagen,siendo pontífice Pío X.
Actualmente puede contemplarse
en todo su esplendor el conjunto escultórico de la Virgen de las
Angustias,felizmente restaurado en 1989,en su suntuoso camarín,una
ejemplar obra del arte barroco cuya riqueza y suntuosidad sobrecogen por
la devoción que los fieles han volcado en su querída imagen
de Nuestra Señora.