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Con
este t�tulo podr�amos resumir lo que en el primer d�a del Triduo a Nuestra
Madre y Se�ora de los Dolores se nos transmiti� a todos los que asistimos
a la misa en el Convento de las Hermanas de la Cruz.
La idea
de que son las Hermandades cauces de la Iglesia Diocesana y que no tenemos
sentido fuera de nuestra Iglesia Onubense, viene a enlazar con lo
publicado en la columna de D. Antonio Frochoso titulado �El sustantivo y
el adjetivo�, haciendo referencia a unas palabras de Don Daniel Varela en
las que afirmaba que la Iglesia es el sustantivo y las hermandades el
adjetivo.
�D�nde
va un adjetivo sin su sustantivo? Pues ser�a solo una exclamaci�n, un
grito al viento que se pierde en el aire. Reflexionemos un poco, y es que
muchas veces s�lo somos adjetivos, exclamaciones populares que van sin un
verdadero sentido diocesano. Pero la reflexi�n tiene que llegar un poco
m�s lejos, y ya que hemos utilizado el An�lisis Gramatical como
instrumento para explicar el binomio Iglesia Diocesana-Hermandad, vamos a
hablar ahora del VERBO.
El
verbo es la parte fundamental de una oraci�n. El verbo es la acci�n que
realiza el sujeto, que podr� ir acompa�ado o no de adjetivo, pero sin
verbo, por mucho sujeto que tengamos, sin verbo no hay frase que valga.
Y todo
este breve repaso a mis nociones ya olvidadas de Lenguaje, viene a
concluir con que son necesarias las acciones para que ese sustantivo y
esos adjetivos tengan un verdadero sentido, un sentido Cristiano.
�Qu�
acciones acometer para que ese binomio Iglesia Diocesana-Hermandades tenga
un verdadero sentido? Alguien podr�a sacar alguna libreta m�gica donde
est�n apuntadas las directrices a seguir para conseguirlo. Pero resulta
que el que escribe esta Editorial no cree en libretas m�gicas y solo
entiende que hay que luchar y esforzarse ante las dificultades. Nada se
alcanza sin trabajo y esfuerzo.
El
trabajo y el esfuerzo tiene que venir ahora por el cauce que es nuestra
Hermandad y luchar ante las dificultades en las que se encuentra nuestra
Parroquia de la Concepci�n, que forma parte de esa Iglesia Diocesana y que
no puede continuar sin su sede por m�s tiempo y tampoco perder la
provisional por motivos judiciales y econ�micos.
Esperar
que desde la Junta de Gobierno se trabaje para solventar esta situaci�n,
realizando un esfuerzo para movilizar a los hermanos de a pie y que TODOS
nos sintamos part�cipes de la soluci�n que hay que darle definitivamente a
la situaci�n de la Parroquia, desde nuestro trabajo bien orquestado por
quien tiene la capacidad para ello. �O somos adjetivos independientes del
sustantivo y sin verbo que valga? �O somos cauces secos por donde el agua
viva de Cristo ya no fluye? |