En
1997 salió al mercado un disco titulado "Un jardín eléctrico". Los intérpretes
son un grupo que se hace llamar Triana. Y no es una recopilación, ni alguna
grabación perdida y encontrada, ni nada similar. Es material nuevo.
En el disco se oye cantar a un magnífico cantante de
Sevilla llamado Juan Reina, pero no es la voz de Jesús de la Rosa. Tampoco puede
oirse su teclado, aunque la profesionalidad de Rafa de Guillermo sea
incuestionable. Y las guitarras las lleva Julián Planet, no Eduardo Rodríguez.
El batería es un señor nacido en Cádiz
(concretamente en el puerto de Santa María) 54 años atrás, llamado Juan José
Palacios Orihuela. Su apodo, "Tele" data de hace muchos años, cuando trabajaba
en telégrafos.
Durante esos más de 50 años,
Tele ha sido sobre todo músico. Con 16 años tomó la guitarra en Los Jerrys (por
el ratoncito), con los que duró un par de actuaciones, y en breve pasó por Los
Players, Los Bombines y Los Sombras (¿Por The Shadows?), para desembocar en Los
Soñadores, de los hermanos José Luis y Manolo Garrido.
Fue en Los Soñadores donde Tele adquirió prestigio como
batería. Tras un par de singles en seguida fue tentado por nombres de más
prestigio. Entró en Los Payos, en plena euforia por su reciente éxito María
Isabel, y allí coincidió con Eduardo, su posterior compañero en Triana. Más
tarde pasaría por Gong, mítica formación donde coincidió con Manuel Marinelli
(posterior Alameda), Luis Cobo ("El Manglis", posterior Guadalquivir y
colaborador eventual de Triana) y Manolo Rosa (también posterior Alameda y
bajista con Triana). En las grabaciones de Gong aparecen ya temas firmados por
Tele, que incluso se anima a la producción, con el Grupo Gazpacho de Enrique
Carmona. Se empieza a hablar de "flamenco progresivo" o "gypsy sound", aunque la
cabeza visible del movimiento sean los Smash de Henrik Michael, Antonio
Rodriguez y Julio Matito, veteranos del rock progresivo, aflamencados con la
incorporación de Manuel Molina y el gran Gualberto.
Después... Triana, donde alcanzó su madurez como músico
(el zapateao a la batería de Abre la puerte sería suficiente para otorgar a Tele
un lugar en la historia de la música española) y su período de mayor
estabilidad.
El resto de la historia resulta
más triste. Tele sería el mayor interesado en mantener vivo el recuerdo de
Triana. Tras el fallecimiento de Jesús impulsó la grabación del disco póstumo
"Tengo que marchar", con instrumentación añadida a una grabación casera de la
voz de Jesús de antes del primer disco. Pero el pacto que permitió incluir los
tres nombres de Triana como autores de temas que en realidad eran de Jesús no
gustó a los seguidores del grupo, que vieron más interés económico que homenaje
al amigo. (Tal vez el comentario no fuese del todo justo, el trabajo realizado
sobre la voz de Jesús merece un reconocimiento; quizá lo más legítimo hubiera
sido que Tele y Eduardo pactasen con Mónica -viuda de Jesús- lo que quisieran
pero figurando como arreglistas). Y para colmo, no cobraron el disco. Movieplay
no quiso distribuirlo, y salió de forma independiente con Caimán. Poco después
hubo de ser retirado del mercado porque algunos temas eran esbozos de otros
posteriores que habían visto la luz en Movieplay y sobre los que no tenían
derechos. Hoy es pieza de coleccionista.
Después, un largo período de crisis, una inversión no rentable
en un estudio propio de grabación, y pérdidas en diversas aventuras de
producción en España y Estados Unidos..., sobreviviendo como músico de
acompañamiento a sueldo (Ocho mil pesetas por actuación con los Tarantos me
permiten rehacerme, reconocería)... hasta 1994.
En 1994 Tele refundó Triana. Y lo hizo sin ocultar los
motivos económicos. De aquella época conserva lo poco que se genera de derechos
de autor, pero también el derecho a usar el nombre. De gira en 1994 reinterpreta
el material clásico con el magnífico cantante Juan Reina, El Manglis a la
guitarra y otros eficientes músicos. Y también material nuevo, que sin duda
venderá más bajo el nombre Triana que bajo otro.
En 1997 aparece el disco "Un jardín eléctrico", de
Triana. Un disco interesante, aunque no tiene mucho que ver con los auténticos
Triana. Nunca se citará por los fans como parte de la discografía del grupo,
pero tiene un indudable valor. El disco recrea dos de aquellos temas póstumos de
Jesús (Rock de la calle Feria y Ser feliz), magníficamente cantados por Juan
Reina. El resto, temas de Tele, con buenos momentos, como la balada La luna, y
otros peores, como Noche tras noche. Y está lleno de guiños de Tele a sus
admirados Pink Floyd: El comienzo con un tema de efectos sonoros, el final de
cantos tribales a lo Obscured by clouds... Así que cuando escuchamos lo de
"buscando una cara oculta dentro de los corazones..." nos preguntamos si es una
alusión al mítico título de los Floyd y obtenemos la respuesta cuando a
continuación Raquel Ramírez nos ofrece su particular versión de The great gig in
the sky...
En 1998 aparece "En libertad",
donde la explotación comercial del nombre del grupo llega al máximo. Unos pocos
temas nuevos se completan con otros de "Un Jardín eléctrico", pero eso no se
aprecia con la carpeta precintada, sino al abrir el disco una vez adquirido. Así
mismo, se presentan como inéditos 7 de los 8 temas de "Tengo que marchar"
(Solución salomónica a aquellos problemas de derechos: "Tengo que marchar" es
"Cae fina la lluvia" y no puede usarse, pero "Una esquina cualquiera" es
distinto de "Sombra y luz", y "Pájaro de alas blancas" no es "Quiero contarte",
aunque en ambos casos sean esbozos que evolucionaron hasta las publicadas en el
tercer disco del grupo). Los pocos poseedores de aquel polémico disco no saben
que son remezclas de temas del mismo hasta que abren la carpeta...
Con todo, resulta positivo que se hayan conseguido salvar
aquellas grabaciones de la voz de Jesús pera los que no tuvieron acceso a ellas
en su momento. Debemos agradecerselo a Tele mientras esperamos su próxima
sorpresa...(*)
(*)El autor de estas páginas prefiere que permanezcan tal y como fueron concebidas durante su elaboración, cuando agonizaba el siglo veinte. No obstante es obligado este pié de página:
"Tele" Palacios falleció diecinueve años después de que muriera su amigo y compañero Jesús de la Rosa. En la madrugada del día 8 de julio de 2002 ingresó en el hospital Ramón y Cajal, de Madrid, para ser operado de una rotura en la vena aorta, sin que se pudiera salvar su vida. Su último concierto lo dio en Lora de Estepa (Sevilla), el día 5 de julio; después del mismo comenzó a sentirse enfermo.
Con él se va, también, una parte importante de la historia de la música andaluza y española, un símbolo para varias generaciones de jóvenes españoles que creyeron en la libertad y escucharon las canciones de Triana con la ilusión y el convencimiento de que había un mundo nuevo detrás de las esquinas.
Texto tomado del número seis de la Revista Almiar
El autor agradece todo tipo de comentarios y sugerencias que permitan
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