La
marca como entidad
"Las marcas son
mensajes que expresan juicios de
valor"
El autoservicio es la consecuencia
de una simplificación en el proceso de venta. El vendedor ha ido
desaparecido de la transacción comercial. Luego de la segunda guerra
mundial, el concepto de supermercado se expande rápidamente. Es muy
posible que el éxito de este concepto de autoservicio se deba a los
abastos militares utilizados para alimentar tropas y población de los
países invadidos. La simplificación es la clave del éxito: atiéndete tu
mismo, porque no tenemos ni gente ni tiempo para hacerlo.
Durante la segunda guerra mundial
grandes carpas, como la de los circos, se transforman en supermercados. Se
crea una logística de distribución la cual cambia la forma en que se
compra y venden artículos de consumo habitual.
La pequeña tienda de la esquina, que vendía abarrotes
en general, comienza a desaparecer lentamente o debe transformarse en
mini-mercado de autoservicio, para subsistir. Ya no está más atendiendo
don Manolo, que hacía de intermediario entre los productos y compradores.
Eran vendedores que daba la información y se comunicaban con el cliente.
En este mundo creado por el autoservicio, el producto
se encuentra solo frente al consumidor. Por su parte el consumidor debe
aprender a orientarse dentro del autoservicio, leer la oferta, seleccionar
el producto, decidir su compra y encaminarse al lugar de pago. Pero,
adicionalmente esta transformación en la forma de comercializar productos,
produce grandes transformaciones en el productor y en el distribuidor.
La soledad del producto frente al consumidor crea las
"marcas." El producto se expresa por medio de la marca. Es la marca la que
le da el "ser y su esencia" al producto, como diría Kirkegaard. Por medio
de la marca el producto se expresa, tiene voz, puede hablar con el
consumidor, puede expresar las ventajas y diferencias que le distinguen de
otros.
Al aplicar el modelo entidad-relación al mercadeo,
modelo que en su forma más simple es tratar de identificar los asuntos de
importancia (entidades) dentro del sistema, las propiedades de esos
asuntos (atributos) y cómo se relacionan entre sí (relación); nos damos
cuenta que una "entidad" en merchandising es la "marca".
La primera marca que pareciera se le hace el centro
nervioso del sistema de comunicación es Lucky Strike, que podría
traducirse como "exitoso ataque rápido". No es el producto mismo, es el
concepto que se expande entre los soldados que en combate fuman el exitoso
ataque rápido.
Siguiendo este concepto, la marca debería ser el
centro de nuestro enfoque. No el producto sea cual sea, debe tomarse como
la "entidad", sino la marca es lo que debe constituirla. Un razonamiento
que justifica los esfuerzo por entender el proceso de creación y
desarrollo de marcas. La marca, que en su forma más pura son ideas a las
que el consumidor acude para justificar su decisión de compra, no han sido
suficiente entendidas por industriales y comerciantes.
Alex Kroll, de la Agencia Young & Rubicam, se
refería a la necesidad de desarrollar una clara sensibilidad por lo
aparentemente irrelevante. Dicho de otro modo, construir singularidad y
diferenciación de la marca. Porque es la marca quien debe tener como
primera cualidad la total definición de carácter.
Un buen ejemplo en que la marca es tomada con una
"entidad' es vodka Absolut que en todo el mundo constituye en sí mismo un
paradigma. Se crea una marca de vodka sin referencias de autenticidad u
origen, y se consigue, en corto tiempo, posicionar Absolut como la marca
más diferenciada en su categoría.
Viéndolo de esta forma y aplicando el modelo
entidad-relación al merhandising, no tendríamos que hablar productos, sino
de marcas. Esto es no debemos hablar del ciclo de vida de del producto,
sino de la entidad, que es la marca. Ello incluiría concepción de la
marca, las especificaciones de la marca. el diseño de marca, comprobación
de la marca, y la forma de establecer el sistema de comunicación para la
marca. De hecho, pareciera que nuestra percepción del mundo es un modelo
elaborado que se crea en nuestros cerebros a partir de la información que
hemos reunido. Luego de ello la archivamos para utilizarla para ayudarnos
a explicar y superar nuevas situaciones.
Los consumidores evidentemente toman sus decisiones de
compra por la percepción que tienen de las entidades (marcas), sus
atributos (propiedades) y la forma en que se relacionan entre sí
(relación). Visto desde este ángulo, la marca lo es todo, y sobre ella
debe construirse toda la estrategia de mercadeo de los productos de
consumo masivo.
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