La palabra japonesa Bonsai significa literalmente "arbol plantado
en maceta". No se dice nada de su tamaño pero
logicamente, las macetas tienen un limite y éste
es el mismo que limita el tamaño del arbol. Crecen,
por supuesto, como lo hace cualquier planta. Pero
su crecimiento está controlado y dirigido
por el cultivador para que tenga una forma determinada,
que suele acercarse a los estilos clásicos
de formación de Bonsai que no son más
que las formas en que los arboles viejos crecen en la
naturaleza.
Hay Bonsais que se pueden llevar facilmente con una mano,
los hay que necesitan de dos manos y, por ultimo, los
que hay precisan de dos personas. Estos son los tamaños
considerados clasicos en Japon y China.
BONSAIS
DE INTERIOR (Consejos de cuidados y mantenimiento)
Es sabido
que todo árbol necesita para vivir, el sol, aire
y agua.
Si situamos nuestro Bonsái en el interior de
casa, tenemos que tener en cuenta que solo es temporal;
luego tiene que pasar al exterior, (o pasar más
tiempo en exterior que en interior).
Es conveniente
cultivar 4 o 5 Bonsáis, así siempre tenemos
algún ejemplar dentro de casa.
De todos
modos, hay especies que se adaptan mejor al interior
y pueden permanecer más tiempo en casa, como
por ejemplo: Ficus, Podocarpus, Carmona, Serisa....
Tenemos
que darles aire, cerca de la ventana, evitando las corrientes.
Tenemos
que darles mucho sol y luz, donde esté expuesto
el Bonsái tiene que tener mucha luz: ventanas,
claraboyas, etc. y situarlo siempre cerca.
El riego
es muy fácil: pulverizar el follaje y tronco,
regar por inmersión - que consiste en hundir
el árbol en un recipiente con agua. El nivel
tiene que sobrepasar la altura de la tierra, y dejarlo
unos 10 o 15 minutos.
Podar a
principios de primavera, y durante todo el periodo de
crecimiento (de primavera a otoño), se irá
cortando el nuevo crecimiento, para mantener o crear
la forma deseada.
En invierno
los Bonsái de interior pueden permanecer dentro
de nuestra casa, pero cerca de la ventana y evitando
la calefacción.
Abono: de
primavera a otoño, descansando el mes de Agosto.
Transplantar
cuando las raíces sobresalgan por lo agujeros
de drenaje, a principios de primavera.
BONSAIS
DE EXTERIOR (Consejos
de cuidados y mantenimiento)
Al cambiarlo
del interior, la posible dificultad que nos podemos
encontrar es demasiada luz y calor, por lo que lo protegeremos
del sol directo en los días más calurosos.
El riego
por inmersión, el momento de regar en abundancia
es cuando la tierra está seca al tacto. En verano
puede ser necesario regarlo incluso una o dos veces
por día, pero no a pleno sol.
Poda a principios
de primavera y durante todo el periodo de crecimiento,
pinzaremos.
Abono de
primavera a otoño descansando el mes de Agosto.
Transplante,
cuando las raíces sobresalgan por los agujeros
de drenaje, la mejor época es a principios
de primavera.
BONSAIS
DE HOJA CADUCA(Consejos
de cuidados y mantenimiento)
En otoño,
las hojas de estos Bonsái se ponen amarillas
y caen, manteniéndose todo el invierno sin ellas,
enseñando sus ramas al desnudo.
Dicho Bonsái
tiene doble encanto, porque el mismo árbol,
durante todo el año, lo disfrutamos con hojas
o sin ellas; enseñando toda su ramificación.
El riego
es por inmersión, el momento de regar en abundancia,
es cuando la tierra está seca al tacto.
Poda a principios
de primavera, seguir los pasos de Bonsái de interior.
Abono, seguir
los pasos de Bonsái de interior.
BONSAIS
DE HOJA PERENNE (Consejos
de cuidados y mantenimiento)
Mantienen
todo el año las hojas, pero no hay que preocuparse
cuando algunas hojas viejas del interior, se ponen amarillas
y caen, es algo natural en los árboles de hoja
perenne al renovar el follaje.
El riego
depende de la especie. Las coníferas como:
Pinos, Enebros, etc. necesitan menos agua que las
demás especies perennes. La norma general para
el riego es esperar que la superficie de la tierra esté
seca al tacto.
Poda a principios
de primavera, y durante todo el periodo de crecimiento,
pinzaremos.
Abono, de
primavera a otoño descansando el mes de Agosto.
Transplante
cuando las raíces sobresalgan por los agujeros
de drenaje. La mejor época es a principios de
primavera.
BONSAIS
DE FLOR Y FRUTO(Consejos
de cuidados y mantenimiento)
El riego
por inmersión.
Poda, seguir
los mismos pasos que en el Bonsái de interior.
Abono, empezaremos
a abonar cuando haya pasado la época de floración
y haya cuajado el fruto.
El transplante
seguirá los mismos pasos que el Bonsái
de interior.
A principios
de primavera, para favorecer la floración deben
situarse a pleno sol, las flores no se deben mojar
con la pulverización, pues no cuajan el fruto.
Generalmente
florecen todos en primavera, exceptuando alguna especie
que florece a finales de verano.
Consideramos
Bonsáis de flor y fruto aquellos que presentan
flores y/o frutos suficientemente atractivos o
curiosos como para ser una de sus principales características.
OLIVO
OLMO
PINO
HIGUERA
ERRORES
DE CULTIVO / PRIMEROS AUXILIOS
Regar en
Exceso Se manifiesta por un crecimiento largo, lánguido
y de color verde claro, con mucha separación
entre hoja y hoja. El suelo de la maceta rezuma agua
a una ligera presión con el dedo.
Falta de
Luz Produce también brotes largos y pálidos.
Suele ir asociado a problemas de riego excesivo.
Regar Poco
El árbol no crece o lo hace muy pobremente. Algunas
ramas se secan. Es menos peligroso que el exceso que
el exceso de riego y se soluciona rápidamente.
Exceso de
Protección Los Bonsáis pueden resistir
los cambios en el medio ambiente. Deben notar el cambio
de las estaciones. Es un error protegerlos del frío
o calor teniéndolos dentro de casa largas temporadas,
especialmente en el caso de una especie de exterior.
Tratamiento
Inadecuado de las Enfermedades En primer lugar hay que
saber distinguir entre un ataque de insectos ode hongos.
Para los insectos usaremos insecticidas; para los hongos
fungicidas. Evitaremos usar insecticidas en spray a
no ser que esté especialmente fabricado para
su uso con bonsai. Nunca abonaremos un árbol
enfermo, a no ser que el problema esté causado
por carencia de nutrientes
Transplante
demasiado frecuente Es un gran error trasplantar demasiado
a menudo. Los Bonsái deben tener tiempo
de aclimatarse al suelo y al tiesto donde viven. Como
norma general, basta con trasplantar cada dos años.
Mezcla de
suelos inadecuada Trasplantar fuera de época
o podar demasiadas raíces suele conducir a la
muerte del árbol. Pero todavía es mas
frecuente que el sustrato utilizado sea inadecuado:
debe ser poroso para asegurarse un buen drenaje y aireación.
Exceso de
Abono Usar abonos comerciales, especialmente indicados
y preparados para Bonsái, a las dosis recomendadas
por el fabricante.
Vacaciones
Es la causa numero uno de Bonsáis muertos. El
mejor remedio es acudir a un centro especializado donde
cuidaran a su Bonsái como debe hacerse. además
cuesta muy poco dinero.
Cambios
de situación continuos Ocurre cuando se
cambia de e mplazamiento muy a menudo, sin tiempo
para que se aclimate. El síntoma más normal
es la caída de hojas sin motivo aparente
(ni plagas ni exceso o falta de riego).
SINTOMAS DE PELIGRO
Hojas pálidas
exceso de luz
Manchas
en las hojas falta o exceso de riego
Manchas
mohosas poca ventilación, mucha humedad
Bordes de
las hojas amarillos aire demasiado seco
Agujeros
en en las hojas insectos
Hojas pálidas
y pequeñas falta de abono o poca luz
Manchas
y bordes quemados demasiado abono
Ausencia
de flores o marchitan pronto falta de riego, aire
seco, poca luz, mucho abono
Crecimiento
escaso del árbol en general falta de luz, poca
agua o escasez o exceso de abono
Decoloraciones
en las hojas escasez de abono
Se caen
las hojas inferiores poca luz o falta de riego
Hojas mustias
sustrato seco, mucho calor, maceta pequeña
Retorcimiento
y caída de las hojas frío, corrientes
de aire o exceso de riego
Hojas amarillas
en Bonsái nuevos es normal
Hojas firmes
pero amarillas exceso de cal en el agua o en la mezcla
TIPOS
DE PODA QUE PODEMOS REALIZAR A NUESTRO BONSAI
La
poda drástica...
se
realiza cuando, solo es aprovechable una parte del tronco
y la base de raíces, es una operación muy
estresante, en la cual debemos guardar todo tipo de precauciones,
la operación de éste tipo de poda debe hacerse
en dos años.
El primer año se poda dejando un muñón,
así evitaremos que la retirada de sabia afecte
al tronco. Si se tratara de una conífera debemos
dejar obligatoriamente una rama por debajo del corte.
Esta rama será la que evite que el árbol
se muera, si no la dejamos el árbol se morirá
inevitablemente.
Las ramas se cortan con una tijera podadora, debemos usar
obligatoriamente pasta selladora en todos los cortes que
efectuemos al árbol, así evitaremos que
se muera por deshidratación. La época más
adecuada para realizar ésta operación es
el principio de la primavera, justo antes de la brotación.
En el segundo año se cortarán los muñones
que dejamos el año anterior, esta vez lo haremos
con una tijera podadora cóncava, de esta forma
conseguiremos que el árbol cicatrice antes y con
el tiempo serán menos visibles las marcas dejadas
por este tipo de tijera que por las podadoras normales.
Antes de cortar los muñones observaremos al árbol
desde todos los ángulos eligiendo el frente que
más nos interese y planteándonos la posibilidad
de dejar algún trozo de rama para hacer con ésta
un Jin.
La
poda de formación o poda moldeadora...
Normalmente
se efectúa cuando se adquiere un nuevo ejemplar,
bien sea comprado o recuperado de la naturaleza.
Como dice su nombre, se trata de una poda para formar
o moldear un árbol por lo que solo se suele efectuar
una vez en la vida. Es más suave que la poda drástica,
por lo tanto se puede efectuar sin peligro, siempre que
se cuide la estación del año que se va a
realizar. Es recomendable efectuarla a principios de primavera,
se pondrá pasta selladora en cada corte como se
tiene que hacer siempre que realicemos una herida profunda.
Antes de efectuar ningún trabajo, es recomendable
hacer un boceto sobre papel y reflejar en el lo que pretendemos
hacer y adonde intentamos llegar en el futuro,
El proceso de selección de ramas, debe basarse
en el estilo de árbol que queremos hacer. En primer
lugar debemos observar el árbol con detenimiento,
una vez decidido el estilo al que se adapta el Bonsai
se elige el frente.
A continuación debemos dividir el tronco del árbol
en tres tercios, el primero comienza en la base de raíces
y él último termina en el ápice.
Por lo general el primer tercio se deja libre de ramas.
En el segundo tercio del tronco se sitúa la rama
principal que suele ser la más gruesa o la que
más destaca, ésta debe crecer lateralmente.
Decidida cual será la primera rama se podan todas
las que queden por debajo de esta, las superiores se dejan
de forma alterna a lo largo del tronco, una a la derecha,
otra a la izquierda, atrás etc. evitando que ninguna
crezca hacia el frente hasta que llegar al tercer tercio,
una vez allí las dejaremos crecer en todas las
direcciones incluido el frente.
Poda
de mantenimiento...
Este
tipo de poda sirve para corregir el crecimiento de los
árboles. Por lo general todas las ramas y brotes
deben recibir luz. Por lo tanto eliminaremos todas las
ramas que crezcan directamente hacia arriba o hacia abajo,
las que se crucen con otras o las que crezcan hacia el
interior. Evitando así que los brotes nuevos se
ahoguen a causa de la falta de aire y luz. Aplicando esta
regla conseguiremos una silueta triangular, con una base
más amplia que la copa.
Se puede formar un Bonsai solo con las técnicas
de poda, aunque los resultados más naturales se
consiguen combinando esta técnica con la del alambrado.
La poda produce ángulos demasiado agudos en el
tronco y ramas mientras que el alambrado los produce suaves.
Hay dos épocas en las que se puede realizar este
trabajo, en el invierno y durante la estación de
crecimiento.
Si se realiza en invierno, se llama PODA DE ACLAREO. Se
actúa sobre brotes y ramas ya lignificadas. El
objetivo de esta poda es el de ordenar el crecimiento
de las ramas para la próxima estación vegetativa.
Si la realizamos durante la época vegetativa se
denomina PINZADO y actuaremos sobre los brotes verdes
o semi-duros de ese mismo año. La poda de DEJAR
CRECER Y CORTAR es muy útil combinada con la utilización
de ramas guía. Mediante el uso de ramas guía
conseguiremos que ramas y tronco engorden rápidamente.
Pinzado...
Los
objetivos del pinzado son corregir y realzar la forma
de la planta.
El pinzado origina una mayor ramificación y densidad,
a la vez que limita o acelera el crecimiento según
deseemos. Al recortar periódicamente el crecimiento
del árbol conseguimos varios efectos:
Limitar
su crecimiento
Corregir
e igualar su fuerza
Intensificar
la densidad
Reducir
el tamaño de las hojas
El
pinzado se efectúa a medida que el árbol
va creciendo, es decir, durante toda su época activa,
desde la primavera hasta principio del otoño; la
forma de pinzar varía según la especie de
árbol de que se trate.
Piceas,
abetos, El pinzado se efectúa con los
dedos, existen dos formas de llevarlo a cabo. En los
árboles poco ramificados para aumentar su densidad,
se eliminan totalmente las yemas nuevas tan pronto como
estas adopten forma ovoide. En los árboles muy
ramificados, se pinzan los dos tercios superiores de
las yemas más fuertes. Demasiado poco Pinzado
correcto Demasiado pinzado
Enebros
de agujas, existen también dos formas de
pinzado con razones similares a las descritas para las
piceas. Si queremos mantener la siluta, pinzaremos con
los dedos todos aquellos brotes que se salgan de la
misma. Si deseamos que una rama engorde o recupere fuerza,
la dejaremos sin tocar hasta la mitad del verano, cuando
la podaremos a la longitud deseada. En poco tiempo las
ramas quedarán superpobladas, a la mitad-final
de verano aclararemos las ramas, permitiendo el paso
de aire y luz a los brotes interiores. Si no lo hacemos
así, al cabo de pocos años, tendremos
sólo verde en la punta de las ramas. La
flecha muestra el nuevo crecimiento. Pinzar con
los dedos. Si se deja crecer podar hacia mitad
de verano.
Enebro
de escamas, pinzaremos con los dedos las puntas
de las ramitas, pero teniendo cuidado de no cortar las
escamas con las uñas. Nunca profundizaremos demasiado
con los dedos, pues las puntas de las escamas se volverán
marrones. Pinzar las ramitas que salgan de la silueta. Utilizar
sólo la yema de los dedos, nunca tijeras o uñas.
Si lo que necesitamos es acortar la longitud de una
ramita, actuaremos con una tijera, podaremos el nervio
central del que nacen las subramas que antes pinzabamos
con los dedos. Nunca cortaremos las escamas con tijeras,
pues tomarían un color marrón bastante
desagradable.
Frutales
Los frutales se deberán pinzar una vez pasada
la floración, ya que la mayoría de ellos
producen capullos en las puntas de las ramas, si lo
hacemos antes no disfrutaremos del color y aroma de
sus flores. Dejaremos crecer las ramas y con unas tijeras
las cortaremos a dos hojas las ramas más fuertes,
y a cuatro las débiles.
Pinos.
En los pinos, efectuaremos el pinzado en mayo, cortando
con tijeras totalmente el crecimiento de las velas más
largas, por la mitad las que tengan una fuerza intermedia
y, las que sean muy pequeñas, no las tocaremos.
Arces,
hayas; Los arces son muy estrictos en cuanto a la
época del pinzado. Una vez abiertos los brotes,
las hojas salen rápidamente, por eso, el pinzado
debe efectuarse con rapidez, eliminando con los dedos
el comienzo de la brotación del segundo par de
hojas(Si actuamos con unas pinzas lo podremos hacer
antes que con los dedos). Si deseamos que las ramas
crezcan más, quitaremos el comienzo del tercer
par. Si no lo hacemos así, el tallo se alargara
enormemente en comparación con otras especies.
Olmos,
carpes, Estas especies van a crecer rápida
y continuamente, podemos pinzar en cualquier posición
de las ramas nuevas. Si pinzamos al final de la misma
retardaremos el crecimiento de la rama; si la dejamos
crecer previamente y luego dejamos una o dos hojas,
provocaremos el nacimiento de dos nuevas ramas. En estas
especies, es preciso pinzar continuamente, pues su crecimiento
es muy vigoroso, además así conseguiremos
reducir el tamaño de las hojas muy fácilmente.
Alambrado...
Muchos
neófitos en el arte Bonsai piensan que el alambre
es el sistema que se utiliza para conseguir que los árboles
no crezcan.
Sin embargo, la practica del alambrado tiene una respuesta
mucho más sencilla. El alambre permite modelar
el árbol, darle una forma concreta, una mayor belleza
y una mayor similitud con las formas que adoptaría
creciendo libremente en los distintos tipos de hábitat.
Es necesario también para corregir la forma de
aquellas ramas con irregularidades en su brotación,
las que se cruzan con otras ramas, las que tienen un crecimiento
excesivamente vertical, Etc.
Por consiguiente, podemos considerar la poda como la solución
adecuada para mantener el árbol con las proporciones
deseadas, mientras que el alambrado sería el método
a utilizar para corregir los defectos, afinar y realzar
las cualidades del árbol.
El primer paso a seguir en el aprendizaje del alambrado,
sería proceder a desalambrar. Así se aprecia
con más eficacia todos los errores que se cometieron
durante el alambrado y la forma correcta de hacerlo. Si
no se dispone de material para desalambrar, es aconsejable
practicar alambrando ramas secas.
Por la misma razón antes expuesta cuando alambremos
y mientras no se tenga experiencia, empezaremos por las
ramas más finas, en ellas se emplean calibres de
alambre más delgado, con lo que el riesgo de partir
una rama al alambrar o al doblar la rama, es menor.
El alambre debe seguir la forma que tiene el tronco o
la rama. Entre el alambre y la corteza del árbol,
debe quedar justamente el grosor de una hoja de papel.
Es decir el alambre debe sujetar la rama pero sin estrangular
la corteza.
El
alambrado es una técnica que exige que la ramificación
del árbol pueda verse con el mayor detalle posible.
En el supuesto de un árbol con hoja caduca, la
respuesta obvia sería que el alambrado se realizase
en invierno, cuando ha perdido todas sus hojas. Sin embargo
esta época tiene sus inconvenientes: las ramas
de los árboles en esta estación no son tan
flexibles como en primavera o verano. En invierno las
ramas sobre las que vamos a colocar el alambre ya están
lignificadas, lo que supone que éste no comenzará
a ser efectivo hasta que la savia no comience a circular
de nuevo. Esto parece que no es importante, pero en casa
do quebrar alguna rama, ésta no cicatrizará
hasta la próxima primavera.
Por el contrario, en primavera, el árbol es más
flexible y, si observamos atentamente los primeros indicios
de brotación, nuestro trabajo no se verá
dificultado por un follaje demasiado desarrollado.
La época más conveniente para el alambrado
de las coníferas, que siempre conservan sus agujas,
es aquella en que las yemas no están activas, es
decir el período comprendido entre el otoño,
en que ya han formado las nuevas yemas, y la primavera,
en que éstas brotan.
Es conveniente alambrar las ramas de dos en dos, sin olvidar
en ningún momento que, al elegir cada par de ramas,
exista una distancia suficiente entre cada una de ellas,
que permita al menos dos vueltas de alambre en algún
punto de sujeción, que puede ser una rama más
gruesa o, generalmente, el tronco.
El
defoliado,..
Como
su nombre indica, es la eliminación total o parcial
de las hojas, en las especies de hoja caduca, antes de
que éstas caigan naturalmente en otoño.
Hay varias razones para que una operación así
se utilice:
Para provocar
un nuevo nacimiento de hojas, que serán más
pequeñas en tamaño.
Para eliminar
aquellas hojas dañadas por el viento, sequedad
o exceso de calor, y reemplazarlas por otras nuevas
y frescas.
Si se lleva
a cabo correctamente y en la época apropiada,
la segunda brotación estimulará el crecimiento
de nuevas ramitas, con lo que la ramificación
de dos años, crecerá en uno solo.
Los colores
en otoño serán más intensos, más
vivos.
El árbol
envejece dos veces en el mismo año.
Si es necesario
trasplantar fuera de época, el defoliado actúa
como una precaución contra la deshidratación.
La defoliación
parcial de las zonas vigorosas del árbol regula
y redistribuye el vigor del Bonsai.
La defoliación
parcial puede realizarse para siluetear el Bonsai (quitando
las hojas que salgan de la silueta marcada).
Generalmente
el defoliado se lleva a cabo en variedades de hoja caduca,
pero algunas de hoja perenne como algarrobos, olivos,
ficus, quercus, etc., también son apropiadas.
Si se observa atentamente un árbol, se ven zonas
de muy distinto vigor en él. Por lo general en
el ápice y la punta de las ramas se concentra toda
la energía, como indica el que los brotes y ramas
situados en esas zonas sean más gruesas y pobladas.
Arbol sin defoliar, con zonas de vigor diferenciadas Se
le hizo un defoliado parcial, para favorecer el crecimiento
de la primera rama, inferior izquierda
Para conseguir un buen Bonsai, se necesita igualar las
partes más vigorosas con las que tienen menos fuerza.
Por esta razón, efectuamos el defoliado. Para ello,
con unas tijeras afiladas de mango largo (o unas pinzas
de defoliar), cortaremos el peciolo por la mitad. En el
caso de alguna variedad de pecíolo corto (por ejemplo,
olmos) las arrancaremos, con la precaución de no
dañar el brote latente que se encuentra en la axila
de la hoja. En el caso de variedades de pecíolo
largo, los dejaremos en la planta, pues una vez comiencen
a brotar las nuevas hojas, caerán por sí
solos. Es también muy importante efectuar el defoliado
en la época correcta. En el calendario del árbol,
ésta es cuando la brotación de primavera
ha madurado y parado su enlongación; en nuestro
calendario, de mitad de junio a finales de julio. Si lo
hacemos antes de que la brotación madure, el nuevo
crecimiento será excesivamente débil, e
incluso con hojas grandes, Si lo hacemos demasiado tarde,
puede que no brote, o si lo hace las hojas serán
muy débiles y puede no sobrevivir el invierno.
Una vez defoliado el árbol, el primer paso está
ya dado. Pero ahora que está sin hojas, debemos
completar el trabajo con la poda de las ramas puesto que
vemos perfectamente la estructura del árbol, aunque
hayamos podado en invierno, podemos corregir la brotación
con otra poda adicional: cortaremos las ramas demasiado
largas, las que crezcan directamente hacia arriba o hacia
abajo, las opuestas, etc.
Tras el corte de hojas Poda
de ramas sobrantes Alambrado opcional
En el caso del arce, que brota con hojas y ramas opuestas,
la poda tras el defoliado es imprescindible para evitar
ese defecto. Incluso si lo deseamos, podemos alambrar.
El tercer paso debemos darlo tras la brotación:
el pinzado. Una vez las primeras hojas comiencen a crecer,
debemos estar atentos para evitar la excesiva elongación
de los internudos y cortar el exceso de crecimiento, dejando
sólo dos o tres hojas. Estos dos últimos
pasos son tanto o más importantes que el defoliado
mismo, ya que sin ellos, éste no sirve de nada
y el resultado sería el inverso al deseado. En
primer lugar antes de cortar las hojas, debemos asegurarnos
que el Bonsai está totalmente sano. En segundo
lugar, si vamos a quitar sólo 1/5 o 1/4 de las
hojas, no es necesario abonar fuertemente antes, en caso
contrario, debemos hacerlo con uno o dos meses de antelación.
Procuraremos no utilizar un abono alto en nitrógeno,
para evitar que las hojas se hagan demasiado grandes.
Una vez defoliado, el árbol necesita menos agua,
puesto que su superficie de evaporación se ha reducido
considerablemente. Así, sólo cuando la tierra
está seca volveremos a regar, aunque un pulverizado
con agua de cuando en cuando es muy beneficioso. En cuanto
el árbol haya brotado nuevamente, volveremos a
regar y abonar con normalidad. Se le hizo un defoliado
parcial, para favorecer el crecimiento de la primera rama,
inferior izquierda
Injerto...
Aunque
el injerto fue una técnica rechazada durante mucho
tiempo por los aficionados al Bonsai, esta situación
está cambiando y hoy en día es una de las
técnicas de modelado comúnmente usadas por
aficionados y profesionales.
Hoy en día, el injerto es una técnica muy
popular y se hacen injertos no sólo para tener
más ramas, sino para mejorar la estructura y ramificación
de un Bonsai. Desde luego, si el árbol no precisa
injertos será considerado de "calidad superior".
Pero si nos vemos obligados a injertar. Es imprescindible
conocer a fondo las técnicas y decidir y planear
cuidadosamente el trabajo. No hace demasiado tiempo, sólo
injertaban los expertos en este tema, pero no es tan difícil
como parece. Además, el injerto permite acortar
el tiempo en el que podemos lograr un bonito Bonsai. Sin
duda alguna, el injerto es especialmente útil para
material recuperado en malas condiciones o de vivero.
Existen
básicamente dos formas de injerto.
En la primera,
colocamos un brote cortado de otro ó del mismo
árbol en el lugar deseado.
De la segunda
técnica existen dos variantes:
Una en
la que se injertan ramas del mismo pie, dejando crecer
estas y luego se doblan hasta alcanzar el lugar deseado
poniéndola en contacto con este.
Otra en
la que se utilizan ramas de otro árbol, este
se deja estar en su recipiente y se unen las ramas
con el árbol a injertar.
Injertar
ramas del mismo árbol es una técnica complicada
y arriesgada, que sólo se lleva a cabo, generalmente,
con especies de hoja caduca.
Si se utilizan, por el contrario, ramas de otro pie, podemos
injertar cualquier especie con mayores posibilidades de
éxito. No es difícil trabajar después
esa rama injertada y posee la ventaja añadida de
que podemos realizarlo en un largo periodo de tiempo,
desde primavera a verano.
Si el árbol que recibe el injerto (que se llama
pie) ha sido recientemente transplantado, las posibilidades
de éxito disminuyen drásticamente. Es más
conveniente utilizar árboles transplantados hace
dos años.
La época en que se puede realizar el de injerto
va desde febrero hasta mediados de junio.
Si el injerto se realiza antes de abril, podremos cortar
el injerto de su pie a principios de agosto. Si se hace
en mayo o junio, es conveniente dejarlos unidos hasta
finales de marzo del siguiente año.
Es muy importante que toda la operación se haga
bien, rápida y limpiamente. Se utiliza un cuchillo
muy afilado y desinfectado (después de afilado)
en agua hirviendo. También debemos lavarnos bien
las manos.
La forma de relizar el corte en las ramas que se van a
injertar, es en forma de cuña, de forma que el
cambium del pie y la planta madre estén en contacto
permanente.
Después de realizado el injerto, y envuelto este
firmemente en rafia, y bien cubierto de pasta se11adora,
lo pondremos a la sombra.
Dos
meses después haremos un corte en la rama
injertada, por debajo de la zona del injerto, que
llegue, aproximadamente, hasta la mitad de su grosor.
De esta forma, obligamos a la rama a que tome savia
del tronco y así, cuando separemos la rama
de su pie, no habrá ningún peligro
de deshidratación.
Proceso
del injerto de aproximación
Corte
hasta el cambium en rama madre y rama a injertar Segundo
corte en rama madre Corte en pestaña exterior
Pelado
total de la pestaña Encajado de incisiones,
dejando el cambium en contacto.
Reproducción
Hay
varias maneras de obtener un bonsai:
La
Primera , es ir al monte y rescatarlo directamente,siempre
y cuando obtengamos permiso del dueño o de la autoridad
competente y.....plantaremos en su lugar otra planta.Este
apartado es Muy Importante.
La
Segunda , es obtenerlo a partir de una semilla,pero hay
que tener paciencia.El tiempo que tarda en desarrollarse
puede tardar unos 15 años más o menos. Para
preparar la semilla o grupos de semillas , se coge un
barreño lleno de agua y se deja 24 horas ,luego
se cogen las que flotan porque no sirven (están
vacías) y se siembran con la mitad de arena de
río y la otra de turba. Cuando salgan los nuevos
brotes se trasplantan en macetas de entrenamiento(pre-bonsai),y
que lo cuidaremos hasta que se haga viejo y que lo podamos
disfrutar.
La
Tercera ,por esquejes ,trozos de ramas de una poda que
se haya hecho en primavera. Su longitud es aproximadamente
de 15 cm hasta 40 cm.usando la misma tierra que las semillas.Yo
he obtenido buenos resultados con los Olmos,las sóforas,
olivos ,MORERAS,etc.
La
Cuarta ,es ir a un viverista o centro de jardinería
(o garden),para ver plantas y comprar la que tenga posibilidades
de poderla transformar en un futuro bonsai.
La
Quinta ,es comprar un bonsai a otro bonsayero ,o una oportunidad
en centros espcializados y supermercados(grandes almacenes).El
gasto será mayor que los otros pero ya estará
formado,y sencillamente cuidarlo para que no se estropee.