Las Ardillas Listadas o Coreanas...

Las ardillas listadas se caracterizan por moverse a nivel del suelo, pero sin que ello obste para que también busquen su alimento subiéndose a los árboles. En este sentido pueden ser consideradas como una especie intermedia entre las ardilla arbóras y las que realmente se desenvuelven de modo permanente en el suelo.
Todas las ardillas listadas cuentan con grandes bolsas internas en sus mejillas, unas listas faciales blancas y negras y un número variable de ellas a lo largo del lomo y laterales de sus pequeños cuerpos.
En mi opinión, las ardillas listadas constituyen unos compañeros de espíritu vivaz y atractivo colorido, y a parte de ello su presencia es relativamente reciente en el ámbito de los animales ce compañía, razón esta que da lugar a que su precio sea todavía algo elevado en comparación con el de otros pequeños roedores. Los ejemplares adultos pueden plantear dificultades a la hora de manjarlos mientras que los conseguidos en edad joven a menudo alcanzan un nivel de domesticación que cabría calificar de excesivo y que les lleva a mostrarse entometidas y curiosas en demasía.
Poseen una agilidad inmensa y tal circunstancia las hace muy divertidas y el que sea grato convivir con ellas.

La parte superior de la cabeza varía desde castaño grisaceo hasta un castaño oxidado más intenso con presencia de un moteado anteado en las diversas subespecies. Los ojos se hallan rodeados por un anillo que va del blanco al blancuzco.
Una lista blanquecina con un tono anteado en sus rebordes discurre desde dicho anillo hasta la nariz. Otra lista se extiende desde el ángulo ventral posterior del referido anillo hasta alcanzar la base de la oreja. Una lista de color castaño tendente al negro se halla presente desde el margen posterior del anillo hasta la oreja, finalizando en el centro de la parte interna de ésta.
Otra lista castaño oscuro y rebordeada del mismo color pero de intensidad variable es posible verla desde la parte anterior del hocico, debajo del círculo ocular, y que adquiere mayor anchura posteriormente.
La parte inferior de las mejillas muestra una tonalidad blanca anteada de carácter impuro.
En cuanto a la posterior cabe señar que algunas veces presenta un color amarillo oxidado más acentuado.
El occipucio detrás de las orejas es gris ceniza con un cierto matiz oxidado.
Cinco listas longirudinales de color castaño tendente al negro se extienden desde el occipucio hasta la parte centtral del lomo. la central sin embargo, llega hasta la base de la cola.
Las listas contiguas a la central se inician en los hombros y prosiguen hasta la parte posterior del centro del lomo.


Las laterales principian en la parte anterior de la base de las patas delanteras y continúan hasta la parte lateral de las nalgas.
Entre las cinco listas de tonalidad oscura se encuentran otras cuatro más claras cuya parte anterior es de color anteado blanquecino y la posterior con mayor tendencia al oxidado rojizo.
La cola es gris castaño y los extremos de los pelos son blancos. Su raiz, en cambio, es generalmente de color oxidado anteado pálido, al que sigue de inmediato una ancha banda negra hasta desembocar en el blanco ya citado. Asímismo es posible ver pelos de tonalidad anteada oxidada, especialmente en el area ventral, mientras que las dorsal de las patas es anteada castaño gris y las uñas son de color oxidado grisáceo.
Los bigotes son grises o negros.

Para entender de modo apropiado la conducta de nuestras ardillas, creo que es importante prestar atención a la que ponen de manifiesto en el ámbito silvestre. De este modo nos resultará más fácil ver el motivo por el cual deberán cubrirse ciertas necesidades y de que manera podrmos mejorar su forma de vida. En otras palabras, hacer de su alojamiento junto a nosotros lo más parecido posible al ámbito silvestre del cual provienen.
La ardilla es una animal diurno, cuya vida cotidiana se desenvuelve de modo diferente de una estación a otra y según sea el tiempo atmosférico que prevalezca a lo largo del día.

En primavera sale de su madriguera sólo cuando el sol ya ha tenido la oportunidad de calentar un poco el suelo y el periodo de actividad se extiende aproximadamente desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde. A la puesta del sol ya se encuentra de regreso a su agujero. Tambien permanece en él cuando la humedad es elevada a consecuencia de la lluvia o el viento sopla con fuerza.

En verano salen al exterior antes de que amanezca; de hecho tan pronto como hay luz duficiente para poder ver. Se muestran muy activas, saltando, asiándose y correteando aprte de la labor habitual de alimentarse y aparearse cuando llega el momento. Entre las 12 del mediodía y las 2 de la tarde acostumbran a reghresar a sus madrigueras para dormir la siesta y vuelven a hacer acto de presencia nuevamente a eso de las 2 y se mantienen activas y buscan comida hasta la puesta del sol, momento en que se retiran a dormir.

La conducta invernal depende por completo del punto en que estos animales se encuentran. En algunas áreas hibernande forma total desde octubre hasta febrero mientras que en muchas otras se ponen en pie y salen al exterior para alimentarse a partir del instante en que el tiempo atmosférico es seco y suave, permaneciendo el resto del día en el interior de sus madrigueras. Con rrelación a estas madrigueras procede señalar que no constituyen sistemas complejos. Su entrada se encuentra generalmente en la base de tocones de árboles y el pasadizo subsiguiente termina en una cámara de estructura redonda que constituye el área de descanso.

En cautividad, las ardillas donde mejor se encuentran es al aire libre e instaladas en grades jaulas de apreciable altura. Como sugerencia, un tamaño mínimo 60cm altura y una base cuadrada de 20 cm de lado. El fondo de la jaula deberá estar también enrejado, es necesario proporcionar a cada uno de los animales alojados un cubículo apropiado, que habrá que colgar ya sea en el interior o en el exterior de la jaula. Es más podremos mejorar la misma con una buena rueda amplia para que realicen ejercicio, así como ramas finas de árboles para que trepen sobre ellas y se deslicen mejor por la superficie de la jaula.

En cuanto al alimento, debe proporcionárseles dos veces al día, una por la mañana, y otra al atardecer. Su dieta básica se halla constituída por diversas semillas (Avena, trigo, maiz, semillas de girasol, cacahuetes, galletas, frutos secos) y cereales y complementanda con frutas, hortalizas (lechuga, col, coliflor, etc) y en menor medida, con alguna forma de proteína. En el ambito silvestre, se sabe que las ardillas se introducen en los nidos de los pájaros y no sólo se comen los huevos, sino que también devoran a las crías. Por lo tanto en cautividad, podríamos suministrarle una o dos veces por semana, huevo duro o crudo, comida enlatada para perros, tenebrios, grillos, y lombrices de tierra.

Como para cualquier otro animal, debe haber agua potable disponible para que puedan beber en todo momento.

En cuanto a la cría, las ardillas tienen una ciclo similar a las que viven en el ámbito silvestre.

En primavera sale de su madriguera sólo cuando el sol ya ha tenido la oportunidad de calentar un poco el suelo y el periodo de actividad se extiende aproximadamente desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde. A la puesta del sol ya se encuentra de regreso a su agujero. Tambien permanece en él cuando la humedad es elevada a consecuencia de la lluvia o el viento sopla con fuerza.

En verano salen al exterior antes de que amanezca; de hecho tan pronto como hay luz duficiente para poder ver. Se muestran muy activas, saltando, asiándose y correteando aprte de la labor habitual de alimentarse y aparearse cuando llega el momento. Entre las 12 del mediodía y las 2 de la tarde acostumbran a reghresar a sus madrigueras para dormir la siesta y vuelven a hacer acto de presencia nuevamente a eso de las 2 y se mantienen activas y buscan comida hasta la puesta del sol, momento en que se retiran a dormir.
Los nacimientos tienen lugar entre finales de febrero y últimos días de septiembre. Por regla general es posible observar dos periodos de intensidad máxima. Uno se produce al iniciarse la primavera y el otro a mediados de verano, criando solo una vez al año contando a partir del instante en que la primera camada ya ha sido destetada y retirada de la jaula en que se encuentran instalados los padres.

El periodo de gestación dura unos 28-35 días, como una pauta orientativa.

Durante este periodo la hembra se muestra muy activa. La dimensión de la camada oscila entre 1-8, aunque en cautividad no suele superar 4-5.

Las pequeñas ardillas nacen sin pelo y ciegas, y sus ojos se abren al cabo de unos 14 dias aproximadamente. Tienden a salir al exterior del cubiculo, a partir de los 35 días. En dicho instante su aspecto es el de unos adultos de muy reducido tamaño. El tiempo de vida de una ardilla, puede ser el de 5-6 años aproximadamente.

 

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